Archivo de la categoría: Afganistán

La violencia sexual como arma de guerra

Desde el lanzamiento de la cruzada estadounidense contra Afganistán e Iraq hace más de una década, la situación en Oriente Próximo no ha dejado de degradarse. A la sombra de las invasiones militares, ocupaciones extranjeras, enfrentamientos inter-comunitarios y guerras civiles, varios estados han implosionado, convirtiendo una de las regiones más estratégicas del mundo en un caos de pronóstico poco alentador. De acuerdo con los datos del International Institute for Strategic Studies 1, Oriente Próximo sumó en el año 2014, más del 60 % de las víctimas mortales ocasionadas en todos los conflictos armados del mundo, con 71.000 muertos en Siria, 18.000 en Irak, 12.000 en Sudán, 3.800 en Yemen y 2.500 en Palestina.



Las masacres civiles, atentados terroristas, desplazamientos forzados y demás vicisitudes que sufren las poblaciones de Oriente Próximo, no son ajenos a los intereses económicos y geoestratégicos de Occidente, a saber el control sobre el 65 % de las reservas mundiales de petróleo y la seguridad de Israel (Gresh 2015). La conflictividad regional se suele atribuir a un conjunto de factores externos (la división colonial de la región en estados pluri-confesionales de difícil equilibrio, la agenda neoliberal impuesta a través de las instituciones financieras internacionales, la ocupación prolongada de Palestina y la invasión militar de Iraq), y de dinámicas de carácter endógeno (la corrupción y el autoritarismo de los dirigentes autóctonos, las desigualdades sociales y el empobrecimiento de las clases populares, la represión de las fuerzas de oposición, especialmente el islamismo, y el sometimiento por las armas de los levantamientos populares que estallaron en 2011).

En Palestina, están convergiendo dos fenómenos aparentemente opuestos: por un lado una reafirmación nacional en torno a la identidad árabo-musulmana frente al ocupante israelí, y, por otro, unas relaciones culturales sostenidas con Occidente a través de la diáspora palestina y la cooperación internacional.

Es una idea avalada internacionalmente que los conflictos suelen exacerbar las desigualdades de género y exponer a las mujeres a situaciones de mayor vulnerabilidad. Varios informes han estudiado el impacto de género del conflicto israelo-palestino, demostrando que la ocupación colonial y las operaciones militares israelíes vulneran gravemente los derechos humanos de las mujeres, especialmente en la Franja de Gaza 2.

En una sociedad asediada por tierra, mar y aire, donde el empleo femenino es muy inferior al masculino 3, las palestinas sufren los efectos de la pobreza debiendo ingeniárselas para alimentar a sus familias. Si enviudan, esta situación se torna insostenible. Dado que su existencia transcurre en gran parte entre las paredes de sus hogares, las mujeres se ven también gravemente afectadas por las demoliciones de casas. Tan sólo en Gaza, el ataque israelí del verano 2014 arrasó más de dieciocho mil viviendas que siguen hoy en día sin reconstruir.

Asimismo, por razones atribuibles a las normas de género vigentes en la región, el Muro del Apartheid y otros obstáculos físicos como son los roadblocks (cortes de carreta con bloques, piedras o zanjas) y los checkpoints (puestos de control militares israelíes), restringen especialmente la movilidad de las mujeres, quienes a menudo prefieren renunciar a su derecho a la salud o a la educación antes que someterse a desplazamientos costosos, arriesgados y vejatorios.

La denegación por Israel de la reunificación familiar y la prohibición de los enlaces matrimoniales entre palestinos israelíes y ciudadanos de la Autoridad Palestina (AP) quebrantan el derecho a la vida familiar de las mujeres y las obligan a vivir escondidas por temor a ser arrestadas por la policía israelí. Otro colectivo de mujeres especialmente lastimado por el conflicto son las esposas de los presos políticos. Separadas de sus maridos durante periodos a menudo indeterminados 4, están obligadas a compaginar una onerosa defensa legal y penosas visitas a cárceles israelíes, con la responsabilidad de atender las necesidades de sus familias (EMHRN 2014, 32-38).

Ante la evidencia de las relaciones entre género y conflicto, conviene alejarse de lecturas estereotipadas según las cuales los hombres serían los únicos protagonistas de los conflictos, y las mujeres víctimas ajenas a las tensiones políticas, económicas, étnicas, confesionales o ideológicas subyacentes. Esta visión, que perpetúa la objetivación de las mujeres, reservando la condición de sujeto a los hombres, no suele responder a la realidad de ninguna guerra. Como reconoció la UNSCR 1325, las mujeres no son solamente víctimas de los conflictos armados, sino también agentes activos en su prevención y resolución.

Se ha constatado que los contextos bélicos pueden favorecer la incorporación de las mujeres a actividades tradicionalmente reservadas a los hombres, aunque es cierto que esta subversión de los roles de género tiene en general un carácter temporal. En el caso que nos ocupa, la pérdida de empleo masculino palestino en los sectores de la agricultura y la construcción en Israel a raíz de la Segunda Intifada, ha propiciado la participación económica de las mujeres para compensar la mengua de ingresos familiares. Sin embargo, como pudo comprobar el Banco Mundial, esta incorporación femenina se dio mayoritariamente en trabajos precarios y mal remunerados o en actividades económicas informales, y no parece haber provocado cambios sustanciales en las relaciones de género dentro de las familias (World Bank 2010).

Nicola Pratt y Sophie Richter-Devroe alertan de otro riesgo epistemológico que aflora cuando se abordan las intersecciones entre género y conflicto: el de avalar, como ha ocurrido en relación con Iraq y Afganistán, narrativas aparentemente feministas que, al representar a las mujeres del Sur como víctimas que deben ser «liberadas» por las «democracias occidentales», acaban justificando intervenciones militares imperialistas y deslegitimando a las organizaciones feministas locales. De acuerdo con estas autoras,

si se pasan por alto las relaciones complejas entre guerra y género, los discursos sobre la necesidad de «salvar a las mujeres» del Sur Global pueden provocar un retroceso local contra el activismo femenino en situación de conflicto y post-conflicto, que puede ser asociado con las intervenciones extranjeras y las agendas militares extranjeras. (2013, 2)



Entre todos los aspectos de los estudios sobre género y conflicto, el que más interés suele recabar es la violencia de género y, más concretamente, la violencia sexual. Ya en los años setenta, Susan Brownmiller (5) demostró que la violación es un proceso consciente de intimidación a través del cual todos los hombres mantienen a todas las mujeres en un estado de miedo.

En situación de conflicto, la violación es un arma de guerra con efecto atemorizador y desmoralizador. La violencia sexual simboliza la derrota de los combatientes y es percibida como una humillación del grupo entero, porque es en las mujeres, y más concretamente en sus cuerpos sexuados postulados por el patriarcado, que se suelen depositar las identidades nacionales, étnicas o comunitarias. Las mujeres son quienes «encarnan» la nación: la representan simbólicamente y la reproducen dando vida a sus futuros hijos.

También se ha demostrado que tanto en contextos bélicos como en tiempos de paz, la violencia sexual presenta altos niveles de impunidad, debido a factores que van desde la falta de acceso a la justicia, la ausencia de atención especializada y el carácter patriarcal de las leyes y operadores jurídicos, hasta el sentimiento de vergüenza de las víctimas y su miedo a las represalias y al estigma social (Nuño). En las sociedades árabo-musulmanas, las mujeres que han sido violadas corren el riesgo de ser repudiadas por sus maridos o rechazadas por sus familias. Pueden incluso ser forzadas a casarse con sus agresores o con el primero que tenga la «bondad» de hacerlo con una mujer que no entrega su virginidad como dote matrimonial 6. Por todo ello, las víctimas suelen mantener en secreto los abusos sexuales, tanto si los autores pertenecen al bando enemigo como si son miembros de su propia comunidad.

En sus informes periódicos, la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe de Siria reconoce que la violencia sexual juega un papel predominante en el conflicto sirio y señala la dificultad de valorar la magnitud del fenómeno, porque «lo común es que no se presenten denuncias de violencia sexual o que tarden en presentarse» (CDDHH2013). Según las estimaciones de Red Siria de Derechos Humanos, se podrían haber perpetrado 6000 violaciones sólo en Siria en el año 2013.

En su informe We just keep silent, ONU-Mujeres señala que para más de la mitad de las refugiadas sirias en los campos del Kurdistán iraquí, el miedo a ser violadas es uno de los principales factores que motivaron su huida de Siria, un dato ya evidenciado en 2012 entre la población siria refugiada en Líbano (4). Por su parte, la Relatora especial sobre violencia sexual en conflicto, Zainab Bangura dio la voz de alarma ante la extrema gravedad de los casos de violencia sexual contra mujeres y niñas en el conflicto que asola Siria e Iraq, después de entrevistarse con las mujeres yezidies que habían sido raptadas por ISIS en el Kurdistán, violadas innumerables veces, casadas a la fuerza y vendidas como esclavas sexuales en un mercado de Siria. Real o simbólica, la violencia sexual es omnipresente en todos los conflictos armados.



Por Magaly Thill (Cátedra de Género. Universidad Rey Juan Carlos)


Notas:

  1. International Institute for Strategic Studies. Armed Conflicts Database. En: https://acd.iiss.org/
  2. Por ejemplo: Amnesty International. Conflict, Occupation and Patriarchy: Women Carry the Burden. 2005; Euromediterranean Human Rights Network. Palestinian women’s rights in the relations between EU and Israel and EU-Palestinian Authority. 2014; World Bank, Checkpoints and Barriers: Searching for Livelihoods in the West Bank and Gaza. Gender Dimensions of Economic Collapse. 2010.
  3. En 2012, la tasa de actividad de los hombres (69,1 %) era cuatro veces más importante que la femenina (17,4%), y el desempleo entre mujeres (32,9%) era más alto que entre los hombres (20,5 %) (Palestinian Central Bureau of Statistics 2013).
  4. Como es el caso de las llamadas «detenciones administrativas».
  5. Esta joven de Hebrón fue asesinada en 2011 por su tío paterno, supuestamente como castigo por verse con un compañero de la facultad. El hallazgo de su cuerpo en un pozo tres meses después de su desaparición, obtuvo una gran repercusión en la sociedad palestina y en medios internacionales, lo que obligó a la Autoridad Palestina a reaccionar.
  6. Conviene recordar al respecto que la mayoría de los marcos legales de los países de mayoría musulmana, incluyendo los dos códigos penales vigentes en Cisjordania y Gaza, prevén el indulto del autor de una violación en caso de contraer matrimonio con la víctima.

©2019-paginasarabes®

Sion y la vieja historia de atacar y huir tratando de engañar al mundo

El día 11 de julio de 1998 (menos de un mes antes de las explosiones africanas), todos los corresponsales occidentales en Oriente Medio difundieron una noticia que el gobierno libanés confirmó, luego, oficialmente: había sido descubierta en Líbano una red de espionaje israelí, integrada por 77 ciudadanos libaneses, que tenía por objetivo principal destruir – por medio de un «atentado terrorista»– la embajada de Estados Unidos en Beirut. Luego, al igual que había sucedido en Buenos Aires unos años antes, se acusaría a Hezbollah de haber realizado el atentado. Un desertor del Ejército del Sur de Líbano desbarata la operación. Nada nuevo: terrorismo encubierto. Todos los estudiosos de la política exterior israelí conocen esa estrategia.

«Es la misma historia de siempre: atacar y huir tratando de engañar al mundo» (Livia Rokach, El terrorismo de Estado israelí: un análisis de los Diarios de Moshe Sharett en Israel´s Sacred Terrorism, Arab News, 8 de marzo de 1980. Anexo 3).

En este caso, para engañar al mundo luego del fracaso libanés, había que generar a un «culpable» creíble.



La primera tentativa se orientó hacia Irak. Aunque no sea un Estado islámico es, al menos, un Estado árabe. La «venganza de Sadam« sigue siendo una imagen convincente y terrorífica. Pocos meses antes, estando Netanyahu de visita en los EUA, no se pudieron concretar los bombardeos sobre Irak, poseedor de «armas de destrucción masiva« con capacidad «para destruir tres veces al planeta tierra».

Hasta ese punto se habían deteriorado las relaciones entre los gobiernos de Washington y de Tel Aviv. Pero ahora, dos días antes de las explosiones del África oriental, los inspectores de las Naciones Unidas se retiraron intempestivamente de Bagdad, luego de adoptar una postura insultante – claramente provocadora – para la dignidad de Irak.

Se dice que ese gobierno pretendía impedir la continuidad de las inspecciones (que ya casi habían terminado: obviamente no había armas de «destrucción masiva» en Irak). Ante el extraño hecho consumado el gobierno de Sadam se queda atónito: faltaba muy poco para finalizar la inspección que levantaría el embargo. No podían impedir las inspecciones porque los inspectores, simplemente, ya se habían marchado (afortunadamente existe una película difundida por la televisión iraquí que es absolutamente clarificadora sobre este episodio).

El segundo intento consistió en relacionar los atentados africanos con anteriores operaciones contra tropas norteamericanas de guarnición en Arabia Saudí: en los sagrados lugares. Para ello se inventa una organización inexistente: Frente Internacional Islámico para la Lucha contra Israel y los Cruzados. Hasta el nombre es ridículo e ilógico. Ridículo: porque intenta implicar forzadamente a Europa occidental [los «Cruzados»]; ilógico: porque no se comparecen los conceptos «internacional» e «islámico» [pertenecen a dos épocas distintas dentro del siglo XX: la comunista «internacional» y la poscomunista]. Personalmente no tengo dudas de que fue inventado por el propio Instituto para los Estudios de Contraterrorismo de Tel Aviv. Es esa institución la que difunde en Occidente la imagen de ese Frente Internacional Islámico y Anticruzada (una forma burda de implicar al cristianismo contra el Islam): «una organización que extiende sus tentáculos desde el desierto de Nubia, en África, hasta Afganistán».

Algunos grupos en Israel están particularmente interesados en señalar la naturaleza anónima e internacional del «nuevo terrorismo», dado que no hubo ni habrá reivindicación del atentado; lo que en teoría va contra toda lógica política:

«Está claro que el terrorismo internacional e indiscriminado no está muerto, pero, como un virus maligno, parece que ha pasado por un proceso de mutación. A las organizaciones terroristas ya no les interesa identificarse reivindicando la responsabilidad de sus crímenes… porque han vuelto a la sombra. Y al igual que los terroristas que cometieron el atentado por bomba contra la embajada de Israel en Buenos Aires, los que atentaron contra las embajadas USA en Africa se han convertido en (terroristas) indiscriminadamente internacionales…» (Jerusalem Post, 9 de agosto de 1998).



La guerra mundial contra el «terrorismo islámico» está servida:

«El rastrear a terroristas es ahora una prioridad internacional y los americanos merecen pleno apoyo y colaboración internacional en la caza (de los terroristas). Ciudadanos de prácticamente todos los países han sido asesinados por terroristas y quedan pocos países que hacen todavía concesiones por una motivación «ideológica» de estos crímenes. Por lo tanto, si se comparte el sufrimiento, la responsabilidad de atrapar a terroristas de cualquier índole debe compartirse doblemente» (JP, ibídem.)

La «conexión saudí» es señalada explícitamente por un periódico inglés de clara tendencia pro-israelí, The Independent. En su edición del 12 de agosto Robert Fisk escribe:

«La clave de la identidad y los motivos que inspiraron a las personas que atentaron contra las embajadas de Estados Unidos en Nairobi y Dar es Salaam se encuentra en las profundidades de la nación que los estadounidenses consideran su principal aliado en el Golfo Pérsico: Arabia Saudí. El ataque… reflejó la furia creciente de miles de saudíes – incluidos algunos miembros de la familia real – contra la continua presencia militar y política de EUA en la tierra que alberga dos de los más importantes santuarios del islam: La Meca y Medina… No fue una casualidad que las bombas explotasen… coincidiendo con el octavo aniversario de la llegada de las primeras tropas de EE.UU. a Arabia Saudí, en 1990…»

El Jerusalem Post (JP), a su vez, recuerda el anterior atentado contra tropas norteamericanas realizado en territorio saudí:

«Las susceptibles autoridades saudíes, ante el temor que las investigaciones podrían revelar alguna conexión políticamente embarazosa con un Estado de la región, obstruyeron constantemente las investigaciones y negaron el acceso de oficiales USA a los sospechosos clave. Este comportamiento fue particularmente irritante, ya que los saudíes son aliados de los americanos y dependen en mucho de la protección americana contra amenazas regionales como desde Irak o Irán…» (JP, Ibídem).

La tercera hipótesis fue desarrollada por «analistas» argentinos al servicio del Estado judío, que quiere implicar a Irán a toda costa, en los atentados de Buenos Aires. Para estos cipayos los autores de los atentados africanos son miembros de

«… la internacional islamista, (que es el) ala dura del poder iraní que intenta por todos los medios ‘frenar’ el acercamiento a Occidente del nuevo presidente iraní (más) una combinación de varios actores en la que intervendrían algunos sectores disidentes del grupo chiita proiraní Hezbollah, teledirigido por Irán y Siria. El contexto interior iraní se hace obvio por la cruda batalla que libran en Teherán los renovadores de Jatamí y el ala conservadora fiel a los valores del Ayatolah Jomeini» (en Página 12, Buenos Aires, 10 de agosto de 1998).

Como de costumbre, se construye una gran imagen falsa a partir de algunos elementos ciertos. Como por ejemplo la disidencia de Hezbollah. Pero naturalmente no se aclara que el «grupo de Baalbek« no tiene ninguna capacidad de acción más allá del Valle de La Bekaa, en Líbano. De esa hipótesis, al parecer fecunda, se han derivado luego otras, como la que expone el Foreign Report de Londres, el 13 de agosto. Los «guardianes de la Revolución» iraníes habrían actuado en coordinación con las fuerzas del saudí Ussana Ben Laden, supuestamente exiliado nada menos que en el Afganistán talibán.



Conviene recordar que los talibanes, en su origen, fueron una creación de la CIA contra las tropas soviéticas que habían invadido Afganistán. Esto parece olvidarlo hoy en día la diplomacia rusa, que señala a Afganistán como el centro del «terrorismo islámico internacional». Pero ya sabemos cuál es la posición – hegemónica – que tienen los judíos en la Rusia pos-soviética. A través de los talibanes queda metido en la olla, donde se cocina este nauseabundo guiso de acusaciones, el Paquistán musulmán, flamante miembro del club atómico. Se hace difícil imaginar cómo los iraníes pueden negociar con elementos que mantienen secuestrados a 11 de sus diplomáticos en territorio afgano recientemente conquistado por las fuerzas talibanes.

Por otra parte los iraníes, al igual que antiguamente los soviéticos, siempre han denunciado la conexión norteamericana e israelí dentro de la alianza talibán-paquistaní.

Por N. Ceresole

©2019-paginasarabes®

Ser árabe – Cuando se conjugan el corazón y la razón

Sin lugar a dudas, la cultura árabe contiene una gran riqueza de tradiciones y costumbres muy arraigadas. Estando presente en todo el mundo a través de sus expresiones culturales como la danza, música, literatura y gastronomía.

Igualmente se ha destacado por tener personalidades como Jaber íbn Hayyan, Amr Diab, Yasser Arafat, Ibn Sina, Al-Mamún, y el Profeta Muhammad.

Rasgos de esta cultura se muestran en ciudades como El Cairo, Abu Dhabi, Jiddah, Dubái, Marrakech, Luxor y Medina.

Cultura árabe

La cultura árabe se originó en la Península Arábiga, extendiéndose geográficamente por el norte de África y Medio Oriente.

Se conoce como mundo árabe al conjunto de países que hablan la lengua arábiga y que conforman la Liga Árabe. En este sentido, las naciones que conforman el mundo árabe son: Egipto, Irak, Jordania, Líbano, Arabia Saudita, Siria, Yemen, Libia, Sudán, Marruecos, Túnez, Kuwait, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Omán, Mauritania, Somalia, Palestina, Yibuti y Comoras.

Por ello es importante señalar, que la valoración de la cultura árabe, aunque tenga vínculos históricos con el Islam, es exclusivamente lingüística, tanto que muchos musulmanes no hablan árabe y un grupo de árabes profesan otras religiones.

Nacionalismo árabe

El nacionalismo árabe procura la alianza de prácticamente todo el mundo árabe como una sola nación. De tal forma, existen tres factores que determinan si una persona puede ser considerada árabe o no.

Políticos: si vive en un país miembro de la Liga Árabe, definición que cubre a más de 300 millones de personas.
Lingüísticos: si el idioma materno es el árabe, un concepto que abarca más de 200 millones de personas.
Genealógicos: si tiene ascendencia de originarios de la Península Arábiga.

Cuando fue fundada la Liga Árabe se estableció que: “árabe es una persona que hable árabe, viva en un país de lengua árabe, y simpatice con las aspiraciones de los pueblos árabes”.

En la organización geopolítica del mundo árabe, adicional a la Liga Árabe, el territorio se divide de la siguiente forma:

Magreb: son los países que se encuentran al occidente de Egipto, como Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. Estas naciones conforman la Unión del Magreb Árabe o UMA.
Mashrek: está conformado por el resto de las naciones que se ubican al oriente del mundo árabe, incluyendo Egipto. La única organización existente en esta área es el Consejo de Cooperación para Estados Árabes del Golfo, integrado por Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

Entre otros organismos políticos dedicados a incentivar el desarrollo económico, político y hermandad entre los árabes, para la organización de la economía ,el Fondo Monetario Árabe, Consejo de Cooperación Árabe, Consejo Económico de Unidad Árabe, Organización de los Países Árabes exportadores de Petróleo.


Períodos históricos

Se pueden distinguir dos grandes períodos históricos de la cultura árabe, que sirvieron la culturizar a Europa.

Preislámico

Esta etapa estuvo formada por los pueblos semitas que emigraron de la Península Arábiga, caracterizados por tener un idioma parecido. Así, los babilonios, caldeos, asirios, egipcios, arameos, fenicios, nabateos, sabaneses, himaritas fueron la base de la cultura árabe. De estos pueblos que actualmente conforman el mundo árabe, sobre todo Egipto, los griegos adquirieron muchos de sus conocimientos.

Islámico

Durante este período aparece el Islam, los pueblos de origen semita se unen en torno a las prédicas de Muhammad, constituyendo una civilización árabe musulmana. Con la muerte de Muhammad, empieza la expansión del Islam y una serie de disputas por el poder político-religioso. En este sentido, los sucesores de Muhammad fueron sus discípulos, llamados califas, que instauraron los siguientes califatos.

Ortodoxo (632 -660 D.C.).

Fue el único califato elegido y reconocido por los musulmanes suníes y shiíes. Estuvo distinguido por cuatro califas: Abu Beker, Omar, Otman y Alí, quienes implantaron la Guerra Santa contra los infieles. Conquistaron Palestina, Siria, Armenia, Bizancio, Mesopotamia, Persia y Egipto, y establecieron la capital en Medina.

Omeya (660 – 750 D.C.).

Constituye el primer califato hereditario de orientación musulmana sunnita. Instauraron la capital en Damasco, e iniciaron nuevas conquistas como Beluchistán, Afganistán, Turquestán, norte de África y España.

Abásida (750 – 1242 D.C.)

Fue un califato impuesto por Abu Abbas, luego de asesinar a la familia de los Omeyas, trasladando la capital a Bagdad y posteriormente a El Cairo.

El Islam se expandió hasta las fronteras con la India, pero una cantidad de vaivenes y diferencias generaron su división en tres califatos. De esta manera la civilización árabe musulmana quedó separada en: Califato de Bagdad, Califato de Córdoba, y Califato de El Cairo.

Escritura

Se puede afirmar que la escritura árabe es el principal arte islámico, ya que está basada en veintiocho letras del alfabeto árabe que se unen entre sí, formando las palabras mediante ligeros trazos de caligrafía cursiva llamados ductus, que poseen una gran flexibilidad y elegancia, a la vez que permiten alargar o compactar palabras.

Antes de la llegada del Islam, la mayoría de los árabes rendían culto a varios dioses como Hubal, Wadd, Al-Lat, Manat y Uzza. En ese entonces, algunos pueblos profesaban el cristianismo, otros el judaísmo y un grupo muy reducido, los hanif, rechazaban el politeísmo. Con la expansión del Islam, la mayoría de los árabes se convirtieron en musulmanes, desapareciendo las tradiciones politeístas.

Las principales corrientes de la religión islámica

Sunnitas: constituyen la rama más grande del Islam, y profesan los preceptos establecidos en las enseñanzas de Muhammad. Los sunitas dominan la mayoría del territorio del mundo árabe, especialmente al norte de África.

Shiitas: son los seguidores del yerno de Muhammad, llamado ‘Ali , al cual consideran su sucesor legítimo. Predominan en Bahréin, sur de Irak, adyacencias de Arabia Saudita, sur de Líbano, algunas partes de Siria, norte de Yemen, sur de Irán, y en las costas de Omán.

Otras corrientes son el sufismo, el jariyismo y yihadismo.

Dentro de la religión de la cultura árabe, los cristianos siguen a las iglesias maronitas, coptas, siriacas y griegas ortodoxas, en cambio los judíos no son considerados árabes.

También existe una pequeña comunidad drusa, una rama minoritaria del Islam, que se encuentra principalmente en Siria, Líbano y Jordania.

En la cultura árabe existen diferentes tipos de símbolos y costumbres de acuerdo a cada región, pero hay algunas que generalmente son una constante.

Vestimenta

Existe una tendencia a ser conservadores en la vestimenta, y en muchas ocasiones difieren de la forma de vestir occidental. Por ejemplo, las mujeres en Egipto usan un pañuelo para cubrir su cabeza llamado hijab, mientras que en Arabia Saudita se cubren la mitad inferior de la cara con un niqab, contrariamente, en Líbano el estilo es más occidental. Los hombres se visten con túnicas y camisas largas u otros usan trajes o jeans con una camiseta.

Para los árabes los valores como la lealtad y el honor son importantes en las relaciones para establecer la confianza. El sentido de la amistad, en esta cultura, es tomado muy en serio, por ello son muy selectivos. Ello incide en la interacción masculina, por ejemplo, cuando dos amigos se encuentran, se abrazan, se intercambian besos en la mejilla o se cogen de la mano si van caminando, no indicando esta conducta una preferencia sexual. Usualmente los hombres cuando conversan con una mujer no mantienen un contacto visual, y menos le estrechan la mano.

También, las leyes del matrimonio en el mundo árabe, le permiten al hombre tener hasta cuatro esposas al mismo tiempo.

Otra característica de la cultura árabe es la arguile, una pipa de agua que se suele fumar entre varias personas.

Una frase muy frecuente en la cultura árabe es In Shâ Allâh, que quiere decir si es lo que Dios quiere.

Legado árabe

El legado que le ha dado la cultura árabe a la humanidad aparte de inmenso, ha sido muy valioso.

Medicina.

En la antigua cultura árabe se descubrió la circulación de la sangre, se realizaban operaciones con anestesia y amplia tecnología.

Farmacia.

Los árabes fueron excelente alquimistas, descubriendo fórmulas químicas que se usan actualmente en muchas medicinas.

Química.

Lograron la extracción de minerales y metales, la mezcla de colores, el curtido del cuero y otras técnicas que surgieron de los procesos de investigación de sustancias químicas.

Fueron los pioneros en elaborar el papel de algodón, que sirvió posteriormente para que los europeos desarrollaran la imprenta.

Geografía.

No solamente en la cultura árabe se perfeccionó la brújula, debido al gran conocimiento astronómico, sino que también, elaboraron la cartografía que posteriormente utilizó Colón para «descubrir» América.

Arquitectura.

Sobresalieron en la construcción de muchas mezquitas con unos diseños propios y decorados en marfil, madera, yeso esculpido, mosaicos.


Otros aportes

En los números y la matemática fueron los precursores del cero, álgebra, trigonometría y geometría. De igual forma se le asigna al califa y poeta Al-Mamún la inspiración de la famosa obra Las mil y una noches.

La gastronomía árabe se ha internacionalizado con platos como el kebbe, cuscús, falafel, maqluba, hummus, shawarma, etc.

Vestimenta:

En la vestimenta árabe está prohibida la valoración de la mujer por su belleza física, el vestuario femenino es variado y se caracteriza por algunas indumentarias que no impiden el cumplimiento de su rol en la sociedad, siendo una de las más conocidas el hiyab. La forma en la que visten se basa en lo que reglamenta el Corán, de esta manera, se enfoca en aspectos tales como: no debe ser estrecha, transparente, imitar alguna moda y evitar los colores llamativos. Sin embargo, existen variaciones en la manera de vestir en los países que componen la cultura árabe.

Un requisito fundamental de la vestimenta árabe, es que el hombre debe cubrir el awrah, es decir, la parte del cuerpo entre el ombligo y las rodillas, igualmente, los atuendos deben ser sencillos, ligeros y no ceñidos al cuerpo. Generalmente, en los países del mundo árabe, los hombres utilizan como prenda diaria una túnica ancha de mangas largas que llega hasta los tobillos, llamada thawb o suriyah, que en verano es de algodón blanco y en invierno de lana oscura, además, lo acompañan con un turbante o kufiyya que usan en la cabeza, representando uno de los símbolos árabes.

Aunque en la cultura árabe está prohibida la valoración de la mujer por su belleza física, el vestuario femenino es variado y se caracteriza por algunas indumentarias que no impiden el cumplimiento de su rol en la sociedad, siendo una de las más conocidas el hiyab, que es una mantilla que cubre completamente la cabeza y el cuello, representando un símbolo tanto religioso como femenino con una gran variedad de estilos, como el niqab que oculta el rostro dejando al descubierto los ojos, también el al-amira, un manto de dos piezas ajustados a la cabeza, mientras que el shayla, por su largo envuelve la cabeza y se pliega en los hombros, o el khimar, que forma una capa que llega hasta la cintura arropando el cabello, el cuello y los hombros.

Entre otros tipos de vestimenta árabe femenina está la reconocida burka, un vestido que encubre absolutamente todo el cuerpo menos los ojos, igualmente, el chador que es una manta muy usada por las iraníes fuera del hogar, o la chilaba, que abriga desde el cuello hasta los tobillos, y es llevada encima de la ropa solo para salir a la calle, de un lugar a otro.

Ciertamente, cada uno de los países que configuran la maravillosa cultura árabe ha realizado sus adaptaciones a estos vestuarios, siempre respetando los cánones que rigen sus tradiciones, es por ello, que la vestimenta árabe se ha convertido en un elemento con mucha información sobre este particular estilo de vida.

Con información de  Cultura10

©2019-paginasarabes®

Póker y juegos de azar en Oriente Medio y el mundo islámico

Según dicen, el póker es más norteamericano que el pastel de manzana. Se juega en todo Estados Unidos y también en la mayor parte del globo. Dejando de lado el póker online, en el imaginario popular, el juego suele asociarse con ciudades como Las Vegas,(de sus 55 eventos, el Main Event o Evento Principal es el de más valor. El ganador del Main Event suele ser considerado como el mejor jugador de poker del mundo), o Melbourne. Estos destinos alojan las partidas y torneos más altos, pero puedes encontrar partidas de póker en todo el mundo.

Encontrar partidas de póker en Oriente Medio no es fácil, especialmente en los países islámicos, donde tanto la Sharia como las leyes civiles prohíben todo tipo de juego.

En Líbano hay un par de salas de juego como el Hipódromo Du Parc De Bevrouth en Beirut y el Casino du Liban en Maameltein. El segundo es el más grande y tiene 56 mesas de juego, cientos de máquinas tragamonedas y 6 mesas de póker.


Varios de los mejores pros son de Líbano como Freddy Deeb, que reside en Estados Unidos, es el líder en ganancias del país con 8,5 millones de dólares. También son de Líbano, Nicolas Chouity ($3.2 millones), Fadi Kamar ($2 millones), y Walid Bou Habib ($1.3 millones).

Aunque el póker no tiene mucha presencia en Oriente Medio, al menos existe. El hecho se verifica con la cantidad de jugadores de la región que tienen éxito en los circuitos internacionales.

Por ejemplo, el difunto Amir Vahedi que hizo mesa final en el Evento Principal de las WSOP (Serie Mundial de Póker), cuando ganó Chris Moneymaker sigue manteniendo el primer puesto en la lista de ganancias de Irán con $3.276.428. Hablando de este país, el ganador del Main Event de las WSOP de 1992, Hamid Dastmalchi, nació y se crió allí hasta que se fue a vivir a Estados Unidos a los 19 años. También están el líder de Irak, Mohamed Namir ($111.522), de los Emiratos Árabes Unidos, Shams Ahmad ($168.139) y de Jordania, Fuad Serhan ($588.727).

Si hablamos de jugar póker en África, el Casino de Marrakech es el primero que se nos viene a la mente. Ha celebrado los mejores eventos, incluido el WPT National, WSOP Circuit y WPT Main Event. En Marzo de 2016 se jugó el Marrakech Poker Open que reunió a 220 jugadores y vio como el portugués Henrique Pinho se hacía con la victoria y el premio de €35.880.

Mientras que Marrakech es el punto más conocido, está lejos de ser el único póker de África.

Desde la adquisición de la compañía Oldford Group Limited por parte del grupo Amaya Gaming, PokerStars y Full Tilt han sufrido varios cambios, acciones que incluyen el lanzamiento del nuevo software de PokerStars, el nuevo PokerStars 7, o la entrada en los juegos de casino, con la inclusión de Ruleta y Black Jack en PokerStars.es.

El CEO de Amaya, David Baazov aseguraba que utilizarán tanto PokerStars como Full Tilt para entrar en nuevos sectores como el casino o las apuestas deportivas, pero el grupo no parece dispuesto a hacerlo en los llamados «mercados grises», donde los juegos online no están expresamente prohibidos o estrictamente regulados.

Aunque la lista de países excluidos todavía no se ha publicado, ambas salas ya no están disponibles para jugar con dinero real en países como Malasia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Bangladesh, Pakistán, Egipto, Qatar, Jordania, Kuwait, Senegal, Nigeria, Bahrein, Afganistán, Palestina, Kenia, Mozambique, Ruanda y el Vaticano. Otros países que ya no tendrán acceso son Irán, Irak, Siria, Zimbawe, Libia, Sudán, Corea del Norte, Cuba, Myanmar y Yemen.

En el momento del anuncio de la decisión del grupo de salir de hasta 30 mercados, las acciones de Amaya Gaming cayeron casi un 3% en la Bolsa de Toronto, bajando hasta los 28.51 dólares canadienses por acción.


Los jeques árabes se concentran en el Arts de Barcelona para jugar al póker.

Picas, corazones, cartas, jeques árabes y Ben Affleck. Solo un lugar en el mundo podría reunir al director y protagonista de Argo con príncipes de Arabia Saudita y elementos propios de una cinta ambientada en el Far West: el hotel Arts de Barcelona. Según ha podido saber Vanitatis, la decimosegunda temporada del European Poker Tour, que tuvo lugar desde el 18 al 30 de agosto de 2015 en la ciudad condal, volvió a reunir a jeques y príncipes árabes.

Su presencia llamó la atención del resto de huéspedes que pasaban unos días en el hotel, uno de los más lujosos de la capital. Aunque Affleck fue uno de los participantes el año anterior y de ese año, separación mediante, decidió quedarse en casa, la competición, que alberga el Casino de Barcelona, sí ha vuelto a estar llena de príncipes y personalidades del mundo árabe.

El hotel Arts, situado justo al lado del Casino, se convierte en el lugar donde los jeques y sus esposas pernoctan y se toman un respiro entre partida y partida. Según ha podido saber este portal, nada más llegar al recinto, los príncipes y ejecutivos de alto nivel que ocupaban la mayoría de las habitaciones pidieron que se retirase todo el alcohol que se suele dejar en las neveritas de las habitaciones. Pese a que esta retirada obedece a creencias religiosas, algunos de ellos traían sus propias botellas de vodka, ron o ginebra, que eran colocadas por sus séquitos.

En las contadas ocasiones en las que los jeques estuvieron en el hotel, exigieron alfombras orientadas hacia la Meca para poder realizar sus rezos. Entre la lista de huéspedes que frecuentan el Arts de Barcelona para disfrutar de sus habitaciones de vanguardia con spa y todo tipo de comodidades se encuentran el príncipe Bin Meshari Bin Abdulaziz Alsaud o Bin Mohammed Bin Meshari bin Abdu.

Es la misma baraja

La baraja española, la baraja de póker, la baraja de tarot… todas tienen la misma procedencia y todas tienen el mismo significado. Alguno de Ustedes puede pensar… ¡Eso es imposible! ¡La baraja española tiene 40 cartas y la de póker tiene 52, no es la misma baraja!

Lo aclaramos: Cualquier baraja “completa” tiene 52 cartas. Lo que sucede es que en ocasiones, la baraja se “recorta” para que se pueda jugar con ella a ciertos juegos. Como “la escoba”.

Empecemos por el principio: ¿De dónde vienen las barajas? Hay muchas teorías acerca de la procedencia de las cartas en Europa. Algunas teorías aseguran que las introdujeron los pueblos gitanos que venían de Asia… otras dicen que los naipes entraron en Europa a través de los países árabes por España y por Italia alrededor del siglo catorce… Incluso Cervantes se refiere a las barajas en alguna de sus novelas como “el desencuadernado”.

Y ahora explicamos por qué “todas las barajas son la misma baraja”: Cualquier baraja completa tiene cuatro palos distintos, (cuatro “símbolos distintos”), y en cada palo tiene trece cartas que van desde el número uno, el as, hasta el trece. Vamos a darle significado a todo esto, ¿qué quieren decir los palos? ¿Qué quieren decir las cartas? ¿Qué quieren decir los colores?

Los colores

En el caso de la baraja de póker, por ejemplo, tienen dos colores, que es el blanco y el negro. Blanco y el negro, es el simbolismo del día y la noche, la dualidad, el ying y el yang, la vida y la muerte, estarían simbolizados con los colores.

Los valores

Tienen trece valores: desde As hasta el Rey, esos trece serían las trece lunas de un ciclo anual.

Las figuras

Tienen doce figuras, cada baraja tiene doce figuras, tiene la Reina, la J, la Q y K, o la Sota, Caballo y Rey que serán los doce meses del año. También tienen desde “el uno” hasta “el trece”: Son todos los escalafones que tiene una sociedad organizada, ya sea una comunidad primitiva o una sociedad actual, desde el As, que sería el nivel más bajo, hasta el rey, que sería la máxima autoridad.


Los palos

Y ya para finalizar, que sepan que los cuatro palos simbolizaban las cuatro autoridades que tiene una sociedad. En el caso de la baraja española los oros simbolizan el valor económico; las copas simbolizan el valor eclesial o religioso; las espadas simbolizan el valor de la nobleza o los clanes y los bastos simbolizan el valor político.

Con información de 888poker, Pokernews, Vanitatis  e Imagicbox.

©2018-paginasarabes®

El nuevo rostro del enemigo – Metamorfosis de los videojuegos

Captura de pantalla del juego Call of Duty: Black Ops II donde se muestra un grupo de muyahidines interrogando a un militar. Todos ellos vestidos de manera tradicional y con barbas

Sana Helwâ, (Feliz Cumpleaños), David!

Los terroristas son los nuevos rusos. El enemigo de todos. Cualquiera que haya visto una película de acción en los últimos 15 años lo habrá notado. Pero no cualquier terrorista, no. Para entrar dentro del ideal terrorista de la cultura popular actual occidental ha de tener dos rasgos definitorios: ser árabe y musulmán. Esta trilogía de conceptos, árabe–musulmán–terrorista, es la Santísima Trinidad de la concepción del mal en películas, series, novelas y videojuegos.


El nuevo enemigo

Antes del 11 de septiembre de 2001 no era raro ver a John Rambo luchar junto a muyahidines afganos. Tampoco era raro encontrar a estos muyahidines en el Despacho Oval de la Casa Blanca rodeando a Ronald Reagan. Pero a partir de esta fatídica fecha el espejo se dio la vuelta y los muyahidines, los luchadores fundamentalistas por la religión islámica, se convirtieron en el enemigo. El Imperio necesitaba un nuevo otro, un nuevo discurso, una nueva narrativa para justificar su posición en el mundo enterrado ya el imperio soviético, y la encontraron en el otro lado del mundo. De hecho, este mecanismo no es excepcional, pues todos los países han hecho lo mismo, fabricar un enemigo para crear una identidad común.

Captura de pantalla de Medal of Honor, juego ambientado en Afganistán

Deshumanizar al enemigo, ese es el fin

Lo que sí es único dentro de la lógica cultural estadounidense es el uso de la cultura popular para justificar sus doctrinas ideológicas. El caso del videojuego es el más claro de todos, y dentro de ellos los juegos de disparos son los más definitorios. El jugador, en estos juegos, no siente pena ni vergüenza en segar la vida de todos aquellos que aparezcan en pantalla porque supone, que todos los que aparecen en la pantalla quieren arrebatarle la vida. Son las reglas del juego. Las mismas reglas se aplican a la representación de los enemigos con los que tiene que acabar.

Deshumanización del enemigo: no se ve ni una sola cara. Captura de pantalla de Army of Two

Juegos como The Division (2016), Call of Duty: Modern Warfare 2 (2009) en concreto, pero toda la saga en general, Battlefield 3 (2011) y su continuación, Battlefield 4 (2013), Army of Two (2008) y un largo etc., esconden los rostros de los enemigos con máscaras, pañuelos y cualquier otro elemento. Esto, tan simple pero a la vez tan útil, deshumaniza al enemigo. No estás acabando con la vida de tu primo, no estás acabando con la vida de un ser humano, estás acabando con la vida del enemigo, de aquel que de no ser por tus balas te cortaría la cabeza y la agitaría al viento. Es más, cuando acabas con ellos al cabo del tiempo desaparecen, no están, el escenario queda limpio, sin rastros de la batalla. No son humanos, no son personas. Son, sencilla y simplemente, otros.

Salomon de Battlefield. Su plan es, literalmente, «to set fire to the world». Captura de pantalla de Battlefield

El enemigo no tendrá razón ni argumento

Pensemos en las razones que esgrimen los terroristas en los videojuegos para matar, pensemos. Una, dominar el mundo, dos, hacerse ricos, tres, acabar con cuantos puedan por el camino. Por ejemplo, en Battlefield 3, mencionado antes, el malo de la película es un tipo llamado Solomon. ¿Qué busca este Solomon? Atacar París y Nueva York con armas nucleares. ¿Por qué? No lo tenemos muy claro. Sabemos que antes era un agente de la CIA pero fue expulsado del cuerpo, y para vengarse de esta injusticia se le ocurre un plan, tirar dos bombas atómicas rusas en Europa y América y sentarse a comer pipas mientras ve el mundo arder.


Nosotros, por otro lado, tan solo sabemos que hay que detenerlo y si por el camino nos llevamos a un número similar o parecido a los que causarían las bombas no pasa nada porque nosotros somos los buenos. Generalizando, este es el mismo esquema narrativo de todos los títulos y sagas occidentales que tratan el tema a excepción de Spec Ops: The Line (2008).

El enemigo siempre será violento

Cuando aterricemos en un país extranjero, sin pedir permiso y violando cualquier tipo de soberanía nacional, hecho recurrente en los videojuegos de disparos ambientados en el Gran Medio Oriente, nos recibirán con una ráfaga de tiros, esto es una regla. En juegos como Call of Duty: Modern of Warfare 2, también mencionado antes, los tiros y las balas nos rodearán nada más poner el pie en la ciudad donde transcurre el Acto I, sin más conversación. En Battlefield 3 ocurre exactamente lo mismo, como ocurre en juegos como Medal of Honor: Warfighter (2012), Medal of Honor (2010), Call of Duty: Advanced Warfare (2014), Call of Duty: Black Ops II (2012), Call of Duty: Modern Warfare 3 (2011), Call of Duty: Modern Warfare 2 (2009), Battlefield 2: Modern Combat (2005), Battlefield 3 (2011), Army of Two (2008) o Metal Gear Solid V: The Phantom Pain (2015), por nombrar únicamente los más conocidos.

La llegada a una ciudad afgana y el comienzo, inmediato, de un tiroteo. Vídeo de Call of Duty 6 Modern Warfare 2.

El enemigo nunca es civil, siempre es militar

Los países que visitaremos mientras acabamos con la vida de terroristas están vacíos, no vive nadie en ellos, no hay taxistas, madres, padres e hijos, no hay nadie, solo terroristas. ¿Dónde están? ¿Por qué no aparecen? ¿Son vergonzosos? De nuevo volvemos a la trilogía conceptual que mencionamos antes, árabe– terrorista–musulmán. Si esta es nuestra regla de oro ¿cómo vamos a mostrar a árabes profesores, médicos, cirujanos, arquitectos, etc.? No podemos mostrarlos porque recordad lo que intentamos demostrar, los otros son violentos por naturaleza. Por esta razón nos olvidamos de la sociedad civil. También, por supuesto, para que el jugador no se sienta culpable de acabar con la vida de civiles.


En Call of Duty: Modern Warfare 2 hay una escena donde se produce una masacre de civiles rusos en un aeropuerto. En Rusia esta escena fue censurada por razones evidentes, pero en el resto del mundo se produjo una ola de indignación y lamentos que llevó a la propia desarrolladora a pedir disculpas y arrepentirse de introducir civiles en el videojuego. También introdujeron en el propio juego una señal de advertencia para los jugadores. El estudio les advertía que iban a presenciar unos hechos «desagradables». Por supuesto, nunca jamás volvieron a cometer el error de representar civiles en un juego sobre terroristas y contraterroristas. Sobre el resto de las muertes del juego nadie dijo nada.

Imagen de una ciudad representada en el juego Call of Duty: Modern Warfare 4. Solo se ve la desolación

Los países donde viven los terroristas no son países, son escenarios de guerra. No existen gobiernos ni administraciones, como hemos mencionado, no existe sociedad civil ni estado de derecho. Los países, algunos reales, otros inventados, son un sencillo escenario desde donde disparar a todo aquel que se mueva. De hecho, muchos juegos que versan sobre actos terroristas y contraterroristas ni tan siquiera se desarrollan en países reales, sino en una entelequia que une los tres conceptos clave, árabes–terrorismo–islam, como War in the Gulf (1993), Delta Force (1998), Conflict: Desert Storm (2002), Full Spectrum Warrior (2004), Kuma/War (2004), Conflict: Global Terror (2005), Alpha Protocol (2010), Call of Duty 4: Modern Warfare (2007) y Counter-Strike: Global Offensive (2012).

Las fuerzas de oposición

Otra evidencia más sencilla de este problema es que nunca, nunca jamás, podremos jugar con un nativo de cualquier país de mayoría musulmana. Una de las veces que esta senda se abrió fue en el juego Medal of Honor (2010). Fue tal la controversia que formó que nunca más se ha vuelto a experimentar con ella. En este juego, en el apartado multijugador, se permitía al jugador encarnar al bando talibán en un clásico juego de policías y ladrones. En pocos días ministros de Canadá, Gran Bretaña, Suecia, etc., pusieron el grito en el cielo y en unos pocos días también la fuerza talibán en el apartado mulitjugador pasó a denominarse «fuerzas de oposición» y a conformar una especie de marca blanca terrorista.

Invención de países. Bandera de Adjikistan, país inventado para el juego SOCOM U.S. Navy SEALs

En concreto tres, Irak, Afganistán y Pakistán. Estos tres países y en especial los dos primeros se han vuelto un sinónimo de terrorismo, un infierno en la Tierra. Si buscamos en Wikipedia listas de videojuegos ambientados en el Gran Medio Oriente podremos comprobar que ganan por mucho a todos los demás. En cambio otros países también azotados por la lacra del terrorismo internacional como Nigeria, Libia, Argelia, Angola, Burkina Faso, Camerún, etc., ni son nombrados ni tenidos en cuenta.

La lógica es evidente, ya que son estos países los que aparecen todos los días en nuestras pantallas mientras comemos, siempre asociados a actos terroristas, y por lo tanto al jugador no le va a extrañar visitarlos con el fin de aniquilar terroristas.

Las palabras islam y terrorismo irán siempre ligadas

Si nos centramos en los enemigos de todos los juegos mentados, todos ellos pertenecen a países de mayoría musulmana y todos ellos, por supuesto, abrazan la fe islámica. Los videojuegos, como todas las percepciones culturales occidentales de los países de mayoría islámica, no entienden a un árabe, sirio, persa, marroquí, etc., laico, ateo o no practicante. Todos son musulmanes, es un hecho. No se representan por sus nacionalidades, sino por su fe, de manera que las mujeres aparecerán con hijab, burkas, etc., y, si son hombres, la tendencia en moda es la barba larga y los vestidos típicos del país donde estemos.


Estas construcciones de discursos, narrativas o relatos responden a una clara intención, construir otro, un enemigo común sobre el que erigir nuestra propia identidad. Sin embargo podemos llegar a preguntarnos ¿esto es útil? ¿Acabar con la vida de todo aquel que se nos cruza en un videojuego con un moreno diferente al nuestro refuerza nuestra identidad? Podríamos pensar que sí, podríamos pensar que no, son las dos opciones, pero si nos atenemos a estudios ya realizados las conclusiones son claras: ayuda a la percepción del ejército y su valoración como elemento útil para la sociedad, como demuestran en el libro «Joystick Soldiers: The Politics of Play in Military Video Games» . Sin embargo, no ayudan a la lucha contraterrorista, como también demuestra el juego The Slippery Slope to Violent Extremism , un videojuego creado por el FBI para ayudar a la lucha contra el terrorismo fundamentalista islámico, pero que ha servido para todo lo contrario. La obra del FBI ha sido criticada con dureza por una gran cantidad de medios. El juego intenta que comprendamos la lógica de caer en las garras del fundamentalismo islámico terrorista, pero por el camino nos presenta un farragoso sistema de juego que no ayuda ni explica nada.

En otro orden de cosas, las representaciones terroristas no ayudan en nada a derribar prejuicios. El islam carga en la actualidad con una fortísima crisis de identidad y, sobre todo, de imagen. Dentro del imaginario colectivo occidental se mezclan las nociones y los conceptos que se emborronan y permiten que la trilogía que nos ha guiado en todo nuestro texto siga vigente. De esta manera se perpetúan las imágenes colectivas que portamos de Oriente Medio porque, además, no permitimos otras imágenes en nuestros aparatos, como demuestra la prohibición de distribución del juego Lylia en la plataforma digital de Apple.

Este juego, en un estilo muy similar al conocido Limbo (2010), fue desarrollado por Rasheed Abueideh, palestino de nacimiento, y narraba el día a día de una niña en la franja de Gaza. Apple, rápidamente, lo canceló argumentado que no era un juego, sino un manifiesto político. Tras duras críticas a la empresa californiana, esta reculó y permitió la publicación de Lylia en su plataforma bajo la etiqueta de juego. Pero no es el único caso. Existen juegos desarrollados en Arabia Saudí que no tienen ningún tipo de presencia en los mercados occidentales, cosa que por supuesto puede deberse a la inherente calidad del juego, pero también a otras cuestiones culturales.


Perpetuando estereotipos

En definitiva, todos estos juegos no ayudan a acabar con el terrorismo fundamentalista islámico. Lo único que hacen es perpetuar estereotipos. Para acabar con el terrorismo solo es necesario hacer una cosa, una cosa difícil, muy difícil, que es examinar sus críticas o sus razones, sean estas válidas o no, y darles la vuelta. Como explicaba Ahmed Rashid, uno de los mayores expertos del mundo en Oriente Medio y los movimientos fundamentalistas islámicos, en una reciente conferencia en la Casa Árabe de Madrid , la única forma de acabar con el fundamentalismo islámico terrorista es ofrecer otro discurso atractivo, otra forma de percibir al otro, y desde luego, estos videojuegos no ayudan en nada a esta causa.

Con información de Vice

©2018-paginasarabes®

Los orígenes de Al-Qaeda

Mohamed Ayman al Zawahiri y Osama bin Laden, los dos máximos dirigentes de al-Qaeda hasta la muerte del segundo en Pakistán en 2011

 Al-Qaeda

La aparición de Al Qaeda como una fuerza política sólo puede ser entendida dentro del contexto del origen histórico del Islam y el desarrollo de la sociedad islámica. La prensa occidental tiene la tendencia de retratar al Islam como una religión violenta y represiva. Sin embargo, el principal mensaje de Muhammad, por el contrario, era la importancia de conseguir una sociedad unificada e igualitaria.

El término yihad fue acuñado para significar el esfuerzo de los seres humanos para vivir como Dios quería que lo hicieran. Después de la muerte de Muhammad, la sociedad islámica se dividió en dos grandes grupos. Uno, el Shia-i-Ali, estaba dirigido por el yerno de Muhammad, el imam Ali, y sus miembros creían que esta relación directa con el Profeta los convertía en los verdaderos musulmanes.

El otro grupo, cuyos miembros fueron conocidos más tarde como sunitas, creían que, a pesar de su falta de lazos de sangre con Muhammad, superaban con creces a los shi’itas en cuanto a la calidad de su fe. Estas hostilidades históricas y teológicas continúan en nuestros días.


Los Hermanos Musulmanes

Hacia 1928, las potencias europeas habían colonizado un país islámico tras otro. En El Cairo, un maestro sunita llamado Hasan al-Banna vio el lujo en el que vivían los británicos y se sintió consternado. Fundó entonces un grupo llamado los Hermanos Musulmanes que aceptaba que, si bien los musulmanes necesitaban la tecnología europea occidental, ello debía ir de la mano de la reforma espiritual.  Él sostenía que el Islam no era tanto una religión como un modo de vida y, por lo tanto, debían luchar para liberar a los países musulmanes de la dominación extranjera.

Occidente vio esta lucha como una amenaza directa contra su modo de vida secular y económicamente dominante. Como consecuencia de ello se comenzó a informar acerca de «la conspiración del Islam para destruir Occidente».

Hacia 1948, los Hermanos Musulmanes contaban con millones de miembros, y la fundación del Estado de Israel aquel mismo año fue considerada por ellos como un nuevo y poderoso símbolo de la humillación del Islam por parte de Occidente, haciendo que se incorporasen nuevos miembros al movimiento. Fue en medio de esta arrolladora marea histórica que otro sunita, Osama bin Laden, nacía en Arabia Saudí el 10 de marzo de 1957.

En 1979, la revolución islámica tuvo como escenario Irán y un líder islámico seglar fue depuesto por su pueblo. Los millones de miembros de los Hermanos Musulmanes vieron que los movimientos de masas podían resultar extremadamente eficaces. Muchos regímenes existentes, incluyendo la URSS, que para entonces había invadido el Afganistán islámico, y las potencias occidentales con enormes intereses económicos y militares que proteger en la región, se mostraban sumamente inquietos tanto ante la tendencia hacia el poder para el pueblo como ante la toma de conciencia radicalizada de los islamistas acerca de que eso podía funcionar como un arma muy poderosa.


Los orígenes de Al Qaeda

El nombre Al Qaeda deriva de una raíz que significa «la base» o «el fundamento» y apareció por primera vez hacia mediados de la década de 1980, cuando comenzó a ser empleado por un grupo de líderes islámicos radicales a lo largo y ancho del mundo musulmán. Fue empleado de un modo más generalizado en Afganistán, país donde los militantes árabes estaban luchando junto con los muyaidines rebeldes locales para expulsar a los invasores soviéticos.

Abdullah Azzam, el principal ideólogo de estos militantes árabes, escribió: «Nosotros somos la vanguardia… que constituye el sólido fundamento [al-qaeda al-sulbah] para la sociedad que ha de venir». Como queda claro en este texto, en esta etapa la palabra «al qaeda» se refería simplemente a una idea más que a cualquier organización en particular.

Osama bin Laden había establecido su propio grupo militante en la ciudad paquistaní de Peshawar, en la frontera con Afganistán, alrededor de agosto de 1988. Durante la guerra, los radicales musulmanes de todo el mundo se habían congregado en esa región para apoyar la lucha contra el comunismo. Después de la derrota de los soviéticos, estos hombres comenzaron a repartirse entre grupos étnicos perfectamente definidos.

Bin Laden estaba firmemente convencido de que esta dispersión era la antítesis de la filosofía que animaba a los Hermanos Musulmanes, quienes querían crear un alzamiento islámico unificado. Bin Laden abandonó la región en 1989 y regresó a Arabia Saudí, decidido a
continuar la batalla global y a crear un ejército realmente «internacional».

En 1990, cuando Saddam Hussein invadió Kuwait, se ofreció a formar un ejército de militantes islámicos para proteger a Arabia Saudí del infiel profano. Los saudíes rechazaron su ofrecimiento. Bin Laden, humillado, huyó a Sudán en 1991.

En esta etapa, algunos militantes en Pakistán comenzaron a recopilar una obra de referencia básica en once volúmenes destinada a los militantes y titulada Enciclopedia de la Yihad, donde no se menciona en ningún momento a Al Qaeda. A Bin Laden se le agradece personalmente su labor en Afganistán pero no como líder de ninguna organización independiente. En 1993, sin embargo, un militante llamado Ahmed Ajaj fue arrestado en el aeropuerto JFK, en Nueva York. En su equipaje llevaba un manual de entrenamiento terrorista llamado Al-Qaeda. La CÍA llegó a la conclusión de que este título hacía referencia al nombre de una organización más que a los «principios básicos» del entrenamiento terrorista.

Con información de Conspiracy encyclopedia

©2018-paginasarabes®

Dulce de Rosas Damascenas – Aroma y sabor de Oriente Medio

Las rosas de Damasco son conocidas mundialmente por su aroma y propiedades antioxidantes. Es una de las más antiguas variedades de rosas en el mundo. Fue creada en Damasco hace más de 500 años, en una mezcla de rosa gálica y rosa mosqueta. Las flores reconocidas por su finísima fragancia y cosechadas comercialmente para hacer aceite de rosas, (o “rosa absoluta”), es empleada no solamente como base de perfumería, sino que se le atribuyen propiedades terapéuticas en Medio Oriente, además de ser usada como sazonador de alimentos, como base de mermeladas y hasta como guarnición para platos de la comida árabe. La “Rosa  Damascena”, crece a partir de un arbusto que puede alcanzar los 2 metros de altura para producir la también llamada “flor de los 30 pétalos”, aunque técnicamente tenga 36. Valoradas en la perfumería y en la elaboración de sus aceites esenciales. La Rosa Damascena es una flor cultivada, que ya no se encuentran de forma silvestre.

Al cruzado Robert de Brie  se le da el crédito de introducir la rosa de Damasco de Siria en Europa en algún momento entre 1254 y 1276.



Propiedades

Dadas sus propiedades, entre las que destacan las vitaminas y antioxidantes E, K y carotenos; el alto contenido en vitamina C; parte de vitaminas del grupo B, sus propiedades antisépticas, antibacterianas y cicatrizantes, la consideraron una rosa mágica para la piel.

Su potente aroma, muy especial para los perfumistas del mundo hicieron que su tratamiento se desarrollara en busca del aceite de rosas, un producto muy exclusivo, en el que se busca el aroma, (se consigue tras la segunda destilación). El agua de rosas,donde quedan  todas sus propiedades, (y que es muy apreciado en cosmética). Desde Damasco la producción se trasladó a gran escala, y en busca del perfeccionamiento, al norte de África, Marruecos. Hay una larga historia de producción de fragancias en Afganistán, (provincia de Kabul), de la rosa de Damasco.

Recolección

La rosa damascena es muy delicada, muy perecedera, y su recolección tiene que ser inmediata justo antes de que los capullos se abran, ya que existe la teoría que si el sol toca los pétalos, éstos pierden sus propiedades. El 60 % de la producción mundial procede de Medio Oriente. Por cada litro de aceite de rosas, se necesita una tonelada de pétalos. Un litro de aceite de rosas puede alcanzar en el mercado el precio de 6.000 euros.

Mermelada de rosas

Cocina con aroma 

En la cocina árabe cumplen un papel primordial a la hora de perfumar postres. Un ingrediente que no puede faltar en la preparación del Lokum. El agua de rosas permite dar un toque único y característico solo en la cocina de Medio Oriente. El dulce de rosas es un plato exquisito y delicado, digno de un cuento de Las Mil y Una Noches.


Dulce de Rosas Damascenas

Ingredientes

250 g de pétalos de rosas
250 g de azúcar.
El jugo de un limón.
3 cucharadas de agua.
3 cucharadas de agua de rosas



Preparación

Elegir pétalos de rosas, aterciopelados y perfumados, cortar con una tijera la parte blanca donde van adheridos, rociarlos con el jugo de limón y amasarlos hasta obtener una pasta. Colocar en un recipiente el azúcar, cubrir con el agua y la pasta de rosas. Cocinar a fuego lento. Revolver con una cuchara de madera hasta obtener el punto de dulce o punto hilo fuerte. Retirar del fuego y perfumar con el agua de rosas. Envasar en un recipiente esterilizado.


©2018-paginasarabes®