Archivo de la categoría: España

Almería, la ciudad donde aún vive el espíritu de Al-Ándalus

La Medina creció en torno a los muros de la Alcazaba. Foto Domingo Leiva | Turismo de Almería

Las huellas del pasado musulmán de Almería se descubren en las laberínticas calles de la antigua Medina, así como en la imponente fortaleza de la Alcazaba y en sus aljibes.

Almería, como tantas otras ciudades andaluzas, nació cuando gran parte de España se conocía como Al-Ándalus.

Técnicamente la ciudad conocida como Al-Mariyat heredó el núcleo de Mariyat Bayyana, donde ahora están los barrios de El Chuche y Pechina.

El año 955, cuando Abedarramán III construyó una muralla para proteger a Al-Mariyat se considera como el de la fundación de Almería.

A este sistema defensivo se le añadió una fortaleza para repeler ataques y una mezquita para orar.

Dónde estaba la Medina

Así creció la Medina, que al igual que las ciudades árabes, era el barrio donde transcurría la vida social, económica, política y religiosa.

Las calles de la antigua Medina. Foto Turismo de Almería

Su trazado se extendía por la actual Avenida del Mar hasta la calle de La Reina, con arterias como Real de la Almedina cuyo trazado se conserva tras siglos de transformación.

La antigua Medina de Almería era un laberinto de calles como el que ahora se puede ver en Fez o Marrakech.

El lugar era un laberinto, similar al que ahora se puede conocer en Fez o Marrakech. Una calle principal de no más de tres metros de ancho, que iba desde Cruces Bajas, Santa María, San Antón y San Juan, desplegaba como un árbol callejuelas secundarias, pasajes y arterias sin salida.

Tanta densidad había olvidado destinar espacios para plazas. Por lo que el barrio comercial se desplegó junto a la Mezquita Mayor, en un dédalo de alhóndigas (mercado), zocos y bazares. Una de las zonas más buscadas era la Alcaicería, el barrio comercial de los artículos de lujo.

Huellas mozárabes en la Alcazaba. Foto Domingo Leiva | Turismo de Almería

La iglesia de San Juan se levantó sobre esa antigua mezquita. Tras el terremoto de 1522 del templo musulmán solo han quedado el muro de la quibla y el nicho del mihrab, pertenecientes a la sala de oración.

La Alcazaba

El mayor representante de la cultura árabe en la ciudad de Almería, no cabe duda, es la Alcazaba, que tras la Alhambra es la segunda construcción musulmana más grande de España.

La Alcazaba es la segunda construcción musulmana más grande de España

Levantado en la cima de un cerro y con 1.430 metros de murallas en excelente estado, el imponente conjunto presenta tres cuerpos: los dos primeros levantados por los árabes y el tercero por los Reyes Católicos tras tomar la ciudad en 1489.

El primer recinto cuenta con una gran zona de jardines y aljibes musulmanes y el segundo presenta más pozos de agua, viviendas, la ermita mudéjar de San Juan y baños públicos que fueron reconstruidos.

Allí se encontraba la residencia del rey Almotacín, de la que queda un muro con la ‘ventana de la odalisca’ y los baños privados.

La imponente figura de la Alcazaba. Foto Turismo de Almería

En el castillo levantado por los cristianos hay un patio de armas con tres torres, llamadas del Homenaje, la Noria y la Pólvora.

Cerro San Cristóbal

Si se sube al Cerro San Cristóbal, además de conocer uno de los mejores miradores de Almería, se pueden ver los vestigios de la muralla de Jayrán, que data del siglo XI.

De aquella estructura quedan en pie siete torreones, tres cuadrados levantados por los musulmanes y otros cuatro semicirculares edificados por los templarios enviados por Alfonso VII en 1147.

Vistas del cerro San Cristóbal. Foto Turismo de Almería

Los aljibes árabes

Cerca de la desaparecida Puerta de Pechina, que franqueaba la muralla, bajo el reinado Taifa del siglo XI se construyeron aljibes públicos.

Sobre la calle Tenor Iribarne se pueden ver tres naves intercomunicadas, de 15×3,5 metros, levantadas en una sólida estructura de ladrillos y con bóvedas de medio cañón.

Con una capacidad de 630.000 litros, podían guardar agua en épocas de sequía y largos asedios.


Antiguos aljibes árabes. Foto Ayuntamiento de Almería

Buscando los restos desaparecidos de Al-Ándalus

En las visitas guiadas se pueden descubrir más secretos de la Almería árabe que han quedado desaparecidos por las guerras, la movilidad (no siempre voluntaria) y el desarrollo urbanístico.

Un caso es el barrio de Al-Hawd, o sea del aljibe, que iba desde la Avenida del Mar al Barranco del Caballar, y que era el hogar de los judíos hasta su expulsión de 1492.

Con los años se convirtió en el barrio Pescadería-La Chanca, y en él se encuentran interesantes miradores como el Barranco de Greppi y el Cerrillo del Hambre.

Estas huellas borradas también resurgen en la Calle de las Tiendas, que nació en torno a a la segunda judería, del siglo XI, y en otros rincones de la antigua Al-Mariyat.

Por Juan Pedro Chuet-Missé 
Con información de Tendencias hoy

©2021-paginasarabes®

Leyenda sobre el origen de la Cruz de Caravaca

Cruz de Caravaca

La Cruz de Caravaca es una cruz bizantina que consta de dos brazos horizontales en paralelo de desigual tamaño y uno vertical.

Se venera en Caravaca, en la provincia de Murcia, donde se encuentra el castillo-santuario de la Santísima Cruz de Caravaca.

La leyenda cuenta que en 1232 Ginés Pérez Chirinos iba a celebrar la misa en la fortaleza del rey moro Muley Acebutey * por orden de éste. Como no había cruz, dos ángeles aparecieron trayendo la del patriarca de Jerusalén, hecha con el madero donde fue crucificado Jesucristo. Al contemplar este milagro el rey moro se convirtió inmediatamente al cristianismo.

Desde entonces ha sido considerada como un poderoso amuleto, tanto para proteger a personas como animales. Llevar la cruz estaba especialmente indicado para evitar los maleficios formulados por las brujas que impedían las relaciones matrimoniales.

Cruz de Caravaca

La Cruz original fue robada en 1934 y fue sustituida por otra regalada por el Papa y traída desde Roma.

En la actualidad muchas personas siguen siendo portadoras de esta cruz para atraer la buena suerte.

* Una de aquellas plazas fuertes ocupadas por los almohades desde la caída del Califato de Córdoba estaba gobernada por el rey Ceyt-Abuceyt o según otras crónicas por Muley Acebutey. Este rey curioso, dado a lectura y a la cultura, estaba intrigado por la doctrina de la religión cristiana.

Así pues un día 3 de mayo del año 1231 ordenó traer a su presencia a la persona más representativa de sus prisioneros, un monje llamado Ginés Pérez Chirinos, pidiéndole le explicase la historia del Profeta de los cristianos y el rito de la Eucaristía que conmemoraba los sucesos de Jerusalén.

El monje Pérez Chirinos comenzó a celebrar la Misa, pero llegado al punto de la Eucaristía se dió cuenta de que en el Altar no estaba presente ninguna Cruz.

Fue entonces cuando, según las crónicas, leyendas y tradiciones se operó el milagro: Por la entrada al recinto y envuelta en una gran luz, apareció una Cruz transportada por ángeles. Esta visión fue observada por los presentes en el recinto. Sin duda les afectó enormemente, ya que el rey Acebutey y sus vasallos se convirtieron al cristianismo.

El monarca tomó el nombre de Vicente.

Desde aquel suceso Caravaca se convirtió en un lugar de peregrinación y la figura de la Cruz con cuatro brazos se propaga por toda la Península.

Esta reliquia junto con los corporales de la misa del día de su aparición y otros ornamentos, estuvo custodiada en el castillo musulmán. Pasó al poder de la Orden del Temple y de la Orden de Santiago una vez tomada la ciudad por el Rey Alfonso X el Sabio, hasta el reinado de Felipe II en cuya época el Arquitecto Juan de Herrera (1530-1597) construyó el fabuloso Castillo-Fortaleza o el llamado Templo de Santa Cruz.

La cruz fue guardada en el interior del nuevo Santuario-Fortaleza hasta una fatídica noche del 14 al 15 de Febrero de 1934, que desapareció misteriosamente.

©2021-paginasarabes®