Alabanza a Dios, Todopoderoso y Majestuoso – As-Sayyad

Alabanza a Dios, Todopoderoso y Majestuoso

1. La alabanza sea con Dios, el Primero sin ningún primero que lo
anteceda, el Último sin ningún último después de Él.
2. Él es Aquél a Quien la mirada de los observadores no alcanza, y ante Quien la imaginación de los fisonomistas se muestra impotente.
3. Hizo la creación con Su poder y la produjo según Su voluntad.
4. Luego la hizo marchar en el camino de Su deseo, haciéndola surgir en la senda de Su amor, en tanto que ellos no pueden atravesar de los límites que les ha designado.
5. Ha establecido para cada uno de ellos un sustento fijo, proveniente
de Su sustento, y ha dividido su provisión de forma tal que nadie puede aumentarla ni reducirla.
6. Luego, ha puesto y establecido para él en la vida un plazo determinado y un término limitado, hacia el cual marcha con los días de su existencia, hasta aproximar el final de su período y completar la cuenta de su tiempo. Entonces lo toma hacia lo que lo ha invitado, ya sea la abundante recompensa o el castigo terrible, a fin de «castigar a los que obraron mal por sus malas acciones y premiar a quienes realizaron el bien por sus buenas obras».
7. Según Su justicia. ¡Santificados sean Sus nombres! Sus mercedes
son manifiestas. «Él no debe responder a nadie por lo que hace, pero los demás sí son interrogados».
8. La alabanza sea para Dios, Quien si hubiera privado a Sus siervos de conocer la forma de agradecer por los sucesivos dones que les ha concedido y por las mercedes que le ha brindado, ellos hubieran utilizado Sus gracias sin alabarlo, hubieran aumentado Sus mercedes sin agradecerle.
9. Entonces habrían salido de los límites de la humanidad hacia los límites de la animalidad (o bestialidad). Entonces hubiesen sido como Él ha descrito en Su Libro consolidado: «…Son como bestias, aún más extraviados del camino».
10. La alabanza sea con Dios por lo que nos hizo conocer sobre Su ser y nos inspiró respecto de nuestro agradecimiento hacia Él, por haber abierto para nosotros las puertas del conocimiento de Su Señorío y habernos encaminado hacia la fidelidad en Su Unicidad, alejándonos de la herejía y de la incertidumbre respecto de Su asunto.
11. Con una alabanza a través de la cual vivamos en la fila de aquellos de Su creación que lo alaban, y a través de la cual nos adelantemos a quienes se adelantan hacia Su complacencia y hacia Su perdón.
12. Una alabanza con la cual se iluminen para nosotros las tinieblas del Barzaj , se allane para nosotros el camino de la resurrección y se eleven nuestros grados ante los testigos en el día en que cada alma será recompensada por lo que haya adquirido y ellas no serán tratadas injustamente; «un día en el cual ningún amigo podrá proteger con su amistad a nadie, ni nadie será auxiliado en lo más mínimo».
13. Una alabanza que se eleve de nuestra parte hacia los más altos grados del ser que hayan sido registrados «en el Libro que sólo pueden mirar los próximos (o cercanos a Dios)».
14. Una alabanza a través de la cual nuestra mirada sea serena cuando los ojos de la gente estén desorbitados y con la cual nuestro rostro resplandezca cuando los semblantes estén ennegrecidos.
15. Una alabanza con la cual nos libremos del dolor del fuego de Dios hacia Su noble vecindad.



16. Una alabanza con la cual nos acerquemos a los ángeles próximos y nos reunamos con Sus profetas enviados (P), en la Morada de congregación que no desaparece y en el sitio de reunión cuya gloria permanece eternamente.
17. La alabanza sea para Dios, Quien ha escogido para nosotros las bellezas de la creación y nos ha proporcionado los deliciosos sustentos.
18. Y ha establecido para nosotros la superioridad a través del dominio de toda la creación. Debido a eso, toda Su creación nos acata gracias a Su poder, y deben obedecernos gracias a Su Gloria.
19. La alabanza sea con Dios, Quien ha cerrado para nosotros la puerta de la necesidad, excepto la necesidad de Él. Luego, ¿cómo podremos alabarlo o cumplir con nuestro agradecimiento hacia Él? ¡No podremos hacerlo nunca!.
20. La alabanza sea con Dios, Quien ha formado en nuestros cuerpos los instrumentos para abrir y cerrar nuestros miembros; nos ha hecho disfrutar de la tranquilidad de la vida; ha establecido para nosotros medios para trabajar; nos ha alimentado con sustentos agradables; nos ha enriquecido con Su favor y nos ha alegrado con Su gracia.
21. Luego, nos ha prescrito determinadas órdenes y mandatos para probar si obedecíamos o no, y no ha puesto límites para comprobar si agradecíamos o no. Pero nosotros nos hemos desviado del sendero de Su orden, cabalgando sobre la montura de lo que nos ha vedado. A pesar de todo, Él no se apresuró en Su castigo ni en Su venganza contra nosotros. Por el contrario,gracias a Su misericordia nos ha concedido tiempo generosamente, y por Su amabilidad espera nuestro retorno con benevolencia.
22. La alabanza sea para Dios, Quien nos ha encaminado hacia el arrepentimiento, el cual no encontraremos ni beneficiaremos más que por Su favor. Luego, si no obtuviéramos de Su favor más que esta merced (el arrepentimiento), sin duda que Su prueba sería correcta, Su beneficio hacia nosotros sería inmenso y Su gracia hacia nosotros sería inconmensurable.
23. Porque Su proceder respecto al arrepentimiento no era así para los antepasados. Pues Él ha quitado de nosotros «aquello que no podemos cargar», y no nos ha impuesto algo fuera de nuestra capacidad; nos ha estimulado sólo para los asuntos fáciles y no ha dejado ninguna evidencia ni argumento.
24. Por tanto, el más desdichado de nosotros es quien resulta aniquilado en contra de la complacencia de Dios, oponiéndose a Sus mandatos, mientras que el más dichoso es aquel cuya intención es para Dios.
25. Alabado sea Dios de la misma manera en que lo alaban los ángeles más cercanos, los más nobles de Su creación y los más admirables alabadores ante Él.
26. Una alabanza que posea sobre todas las demás una superioridad semejante a la de nuestro Señor sobre toda Su creación.
27. Así pues, la alabanza sea para Él por cada merced que nos ha concedido a nosotros y a cada uno de Sus siervos pasados y futuros, por la cantidad de todas las cosas que abarca Su conocimiento y por cada una de ellas cuya cantidad es de infinitas veces, sin cesar, hasta el Día del Juicio Final.
28. Una alabanza que no posee final ni tiene medida, que no concluye,
ni su tiempo cesa.
29. Una alabanza que hace llegar a Su obediencia y Su dispensa,que origina Su complacencia y es un instrumento para Su indulgencia, un camino hacia Su paraíso, un refugio contra Su venganza, una seguridad contra Su ira, un auxilio para Su acatamiento, un obstáculo respecto de Su desobediencia y un ayudante para cumplir con Su derecho y Sus órdenes.
30. Una alabanza a través de la cual seamos felices entre los afortunados de Sus amigos e integremos las filas de los mártires que han sufrido por las espadas de Sus enemigos. Ciertamente Él es protector y loable.

As-Sayyad



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Proverbio Sumerio – El Estado cuyo armamento…

Proverbio Sumerio

El Estado cuyo armamento es débil, no podrá alejar al enemigo de sus puertas (B13.185).

Tablillas Sumerias creadas en 2144 a.C


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La ciencia del hadiz – Sahîh Al-Bujari

Teniendo en cuenta que la Sunnah es la segunda fuente en importancia en el Islam, la determinación de su autenticidad preocupó a varias generaciones de musulmanes que elaboraron una compleja disciplina para la clasificación de las tradiciones (‘Ilm mustalah al-hadîz), que comprende diversos estudios complementarios, el principal de los cuales es el estudio de las biografías de los narradores (‘Ilm al-riÿâl: lit.: ciencia de los hombres).

En un hadiz se distinguen dos partes esenciales: el isnâd, es decir la cadena de nombres de las personas que se fueron transmitiendo el dicho profético, entre el Compañero que escuchó o vio al Profeta (B y P) y el compilador; y el matn, el texto propiamente dicho.

A ambas partes del hadiz se lo somete a un análisis crítico. El matn o texto es sometido a un análisis filológico, de comparación con otras tradiciones similares 1 , comparación con el Sagrado Corán 2 , análisis de la situación en que fue proferido, etc. etc.


En cuanto al isnâd, es un elemento esencial en la autentificación del hadiz. Se estudia a los transmisores, que están clasificados en extensas compilaciones biográficas que cubren al menos los dos primeros siglos de la Hégira. Estudiando estas biografías los sabios de la ciencia del hadiz establecieron una clasificación de los transmisores 3 , basándose en cuestiones como sus antecedentes personales, su piedad, su conducta de vida, etc. La presencia de personas tendenciosas, mentirosas o débiles en su fe en una cadena de transmisión obliga automáticamente a clasificar el hadiz como poco confiable o incluso falso.

La veracidad de un narrador se puede tomar como una evidencia externa y la crítica del texto como la evidencia interna para establecer la autenticidad de un hadiz.

Sobre la base de estos criterios de análisis crítico los tradicionistas (muhaddizûn) clasifican los hadices en varios tipos:

1º) Sahîh: (lit.: sano, correcto, seguro), es decir las tradiciones auténticas sin sombra de dudas;

2º) Hasan: (lit.: bueno), tradiciones seguras con algún pequeño defecto (en su texto o en su cadena de transmisores),

3º) Da‘îf: (lit.: débil), tradiciones poco confiables. En realidad las clasificaciones son mucho más variadas y complejas que este simple resumen 4 , pero no es éste el lugar para entrar en precisiones.

Digamos por último sobre este tema que el estudio del hadiz fortaleció e hizo prosperar otras disciplinas: el estudio de la historia, de la lengua y literatura árabe, etc.

Sahîh Al-Bujari


Notas: 

  1. En las obras clásicas de tradiciones proféticas es frecuente encontrar hadices muy parecidos, que varían sea en alguna palabra (reemplazada por un sinónimo), o en algún agregado. Ésto se debe a los cambios, pérdidas o adiciones que el dicho profético sufrió debido a la transmisión oral durante más de un siglo. Varias tradiciones similares, de distintos narradores, con sólo algunas diferencias en las palabras, se apoyan mutuamente para acreditar su autenticidad.
  2. Ninguna tradición puede contradecir al Corán, en cuestiones dispositivas y definidas. Este es un principio de la ciencia del hadiz, establecido por el Profeta (BP) en una famosa tradición.
  3. Una clasificación da seis tipos fundamentales de narradores, en orden descendente de fiabilidad: 1º) Imâm o hâfiz (memorizador, memorioso), 2º) persona confiable y digna de fe, 3º) narrador que comete errores, 4º) narrador débil, 5º) narrador descartado (por los tradicionistas), 6º) falsificador de hadices.
  4. Hay autores que dan hasta setenta y más tipos diferentes de hadices dependiendo de los criterios de clasificación. Están los hadices qudsí, que ya mencionáramos; los hadices mashhúr, famosos; los hadices ahad, solitarios por provenir de un solo narrador; garîb, raro, por su texto o el tema que trata, que no se encuentra en otras tradiciones; maqtu‘, cortado, interrumpido, porque existe un hiato en su cadena de transmisión, o un narrador desconocido, etc.


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