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Luqman, el autor legendario del género de la fábula árabe

Luqman es el autor legendario que, para unos, es al antecedente más directo del género de la fábula árabe y, para otros, es un mito formado en la Edad Media a través de una serie de personajes preislámicos, alusiones coránicas, personajes bíblicos y la historia de Esopo, trasladada a la cultura árabe por medio de traducciones siriacas. Sea lo que fuere, lo cierto es que Luqman ha quedado en la tradición árabe como un personaje mitológico, sinónimo de sabiduría, longevidad y fabulista por excelencia. 1

La figura legendaria de Luqman se remonta a la Yahiliyya, la época preislámica, donde se hablaba de un personaje de nombre Luqman b. ‘Ad, desaparecido en los albores de la protohistoria de los árabes, cuyos valores principales eran la sabiduría y la longevidad. Numerosos poetas preislámicos lo citan aludiendo a su sabiduría, de donde nació un antiguo proverbio árabe, «Más sabio que Luqman», utilizado con frecuencia en los panegíricos.



En la antigua leyenda árabe, Luqman era famoso también por su longevidad (al-Mu’ammar, ‘el Macrobita’), siendo la longevidad, según la tradición islámica posterior, una recompensa a su piedad. También forma parte de su leyenda, y de la recompensa que Allâh le otorgó, el que viviría tanto tiempo como siete buitres (animal que era símbolo de longevidad entre los árabes). Luqman cuidó y alimentó a los siete buitres y, cuando murió el último, llamado Lubad, Luqman murió con él. Algunos autores han visto coincidencias entre esta leyenda y la que da Sidón Apolinar sobre la observación de doce pájaros por Rómulo, que significaba que Roma duraría doce siglos.

Luqman aparece también citado en el Corán en una sura que lleva su nombre (Sura 31) 2, así como en otros versículos donde se hace alusión a su sabiduría, pero no a su longevidad. Este hecho supone su consagración definitiva en la tradición islámica como el sabio de los proverbios, siendo numerosas en la literatura árabe las colecciones de proverbios atribuidas a Luqman donde se resalta su sabiduría y su piedad, a pesar de que, si alguna vez existió, fue mucho tiempo antes del nacimiento del Islam. Es muy posible que la mayoría de estos proverbios pertenezcan a la literatura sapiencial del Medio Oriente, donde se entremezclan influencias judías, cristianas, griegas y mesopotámicas.

A lo largo de la Edad Media, a la fama de sabio y longevo de Luqman se va uniendo el de fabulista, probablemente porque, como ya hemos dicho, el término matal en árabe significa tanto ‘proverbio’ y ‘refrán’ como ‘fábula’. Se convierte así en el Esopo de los árabes, hasta el punto que muchas de las fábulas de éste son atribuidas a Luqman y numerosas anécdotas que se cuentan sobre su vida o su personalidad pertenecen igualmente a la Vida de Esopo.

A Luqman se le atribuyen 41 fábulas, la mayor parte de animales, que no eran conocidas en la literatura árabe antigua. Fue conocido en Europa desde el siglo XVIII. El manuscrito de París, publicado por Derembourg en 1850, es del año 1299 y proviene de círculos cristianos. Numerosos autores han establecido paralelismos entre las fábulas a él atribuidas y las de Esopo y hay algunas teorías que afmnan que se trata de una adaptación árabe de los aforismos atribuidos al filósofo persa Syntipas, que, a su vez, era una versión de las fábulas de Esopo a través de otra siriaca procedente de los círculos cristianos de la Siria mameluca 3.



Luqman es, en definitiva, un personaje legendario, cuya figura se ha ido formando a lo largo de los siglos con influencias de otros numerosos personajes, como el bíblico Balaam, el griego Esopo, o el árabe Ajicar. No hay datos fiables que confirmen su existencia y sí razones más que suficientes para pensar que, aunque pudo existir un personaje preislámico con este nombre, famoso por su sabiduría, el Luqman fabulista constituye una leyenda forjada a través de la tradición persa y siriaca del Esopo griego.

Las fábulas atribuidas a Luqman son, como hemos dicho antes, 41 ; de ellas, 31 tienen como protagonistas a los animales, 7 a personas y 3 a seres inanimados. Su estructura es sencilla y breve: una narración corta en la que expone el hecho que da lugar al consejo final o moraleja, muy semejante a su modelo griego. El matal, o proverbio, tiene siempre la misma fórmula y va colocado al final, en línea aparte, comenzando siempre por la misma frase: Los animales que con más frecuencia aparecen son: el león, la zorra, el lobo, la gacela, el toro, la liebre, el perro, y, en menor grado, el mosquito, el cerdo, la tortuga, el escarabajo, la abeja, el alacrán, la paloma, el gato, la comadreja, las gallinas, el gallo, la oca, el vencejo, la serpiente y el gavilán. Además de los animales, aparecen algunos seres humanos, así como seres inanimados como el tragacanto, el estómago, los pies, el ídolo, y elementos de la naturaleza como el sol y el viento.

Por Celia Del Moral


Notas:

  1. Cf B. HELLER-[N.A. STILLMAN1. «Lukman», EI, v, 817-820; R. PINILLA MELGUIZO, «Fábulas en versión árabe atribuidas a Luqman». op.cit.
  2. Cf El Corán, trad. de JULIO CORTÉS, Madrid, Editora Nacional, 1984, pp. 476-479.
  3. Cf J. LANDSBERGER, Die Fabeln des Sophos, syrisches Original der griechischen Fabeln des Syntipas, Posen, 1859; R. PINILLA, op.cit., p. 152.

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La fábula de animales como género de la literatura árabe clásica

Intentar definir o situar la ‘fábula’, como género, dentro de la literatura árabe, utilizando los parámetros y conceptos de las literaturas occidentales, es algo complejo, ya que la clasificación de los géneros, según los críticos árabes medievales, de su literatura, así como su concepción, varía notablemente de la de la crítica occidental: hay géneros importantes de la literatura clásica y medieval europea que no se cultivan en la literatura árabe clásica (por ejemplo, el drama), y, a cambio, aparecen otros que no tienen precedente ni definición exacta en Occidente: la literatura de adab o la maqama.



Sin embargo, vamos a tratar de un género o subgénero que, aunque no haya sido inventado por los árabes, sino asimilado por ellos de las culturas orientales –India, China, Persia-, la árabe supo transformarlo y adaptarlo a sus peculiaridades hasta el punto de que se ha convertido en uno de los géneros más representativos de su literatura, habiendo actuado en este caso el mundo árabe-islámico de vehículo literario entre Oriente y Occidente: primero fueron traducidas al árabe muchas de estas obras procedentes del persa o del sánscrito, y, tras un período de adaptación o asimilación, fueron importadas a al-Andalus, por vía oral o escrita, difundidas, copiadas o integradas en la literatura del adab o en la literatura oral, y posterionnente traducidas del árabe al latín o a las lenguas romances a través de la ingente labor de traducción realizada en la Escuela de Traductores de Toledo.

Dentro de la Literatura árabe el concepto de ‘fábula‘ correspondería a dos géneros diferentes, pero que a veces se confunden: uno pertenece a la literatura didáctica, el matal, que también designa la paremiología, y el otro, la hikaya (narración, relato, cuento, historia), formaría parte de un conjunto de subgéneros que conforman un género más amplio, al fann al qisasi (el género narrativo o narrativa popular), íntimamente ligado al concepto de la fábula o apólogo de origen oriental.

El matal (pI. amtal), cuyo significado es el de proverbio o dicho popular, gozó de gran predicamento desde los orígenes más remotos de la cultura árabe, si bien no fue definido conceptualmente por los filólogos árabes hasta el siglo IX. Tiene su origen en la sabiduría popular y, si bien la primeras recopilaciones son de la época abbasí (siglos VIII-IX), los más antiguos proverbios proceden de la época preislámica y ya aparecen reflejados en la poesía de esta época 1.

Reflejan sobre todo las costumbres de la Arabia preislámica y de los primeros siglos del Islam: las virtudes y los valores beduinos, la lucha por la supervivencia en el desierto, y, sobre todo, la observación de las costumbres y reacciones de los animales que les rodeaban. Los seres humanos son comparados con mucha frecuencia con los animales, atribuyendoles las cualidades o los defectos de éstos. Muchos de estos amtal están en relación con alguna fábula árabe conocida en su época y las diferentes clases de animales adquieren un perfil bien definido: ‘la hiena es estúpida‘, ‘el león valeroso’, ‘el lagarto, inteligente‘ , etc.

La hikaya, cuyo sentido primitivo era el de ‘imitar‘, a través de una evolución semántica ha llegado a tener el significado de ‘contar‘ o ‘narrar‘ y. a partir de éste, incluye varios significados como el de ‘cuento’, ‘historia’, ‘leyenda’ y ‘mímica’, en recuerdo de su antiguo significado. Es decir, estamos ante el género narrativo por excelencia, que, más adelante, se fundirá con el matal para dar paso a la corriente fabulística que desde el lejano Oriente atravesará la cultura árabe y se proyectará a Europa.



En resumen, respecto al género o equivalente de la fábula árabe, en relación con el concepto de la fábula en Occidente, podemos decir que es muy impreciso, ya que, si bien el vocablo equivalente es, como hemos dicho, el de matal (pI. amtál), al ser usado también éste, en la mayoría de los casos, para referirse al proverbio o refrán, no hace distinción entre lo que es puramente el dicho proverbial o sentencia y todo el conjunto narrativo y simbólico que encierra la fábula para los occidentales. Los autores árabes consideran la sentencia o moraleja final de la fábula como el núcleo central de ésta, con una finalidad sapiencial o didáctica, no diferenciandola, por tanto, de aquellas otras que contienen una introducción narrativa y un diálogo entre animales o entre hombres y animales u objetos inanimados 3. La fábula, en el sentido en que nosotros la consideramos, sería en términos de género para los árabes una mezcla de hikaya y matal, es decir, una narración con un final moralizante.

En cuanto a la historia de este género a través de la literatura árabe clásica, hay que decir, en primer lugar, que la fábula entendida como tal (y no como refrán) no es un género de origen árabe, sino que fue introducido en su literatura, como otros muchos conocimientos, durante la época abbasí, gracias a las traducciones que se hicieron a partir del siglo IX a través de la Dar al-Hikma de Bagdad, antecedente de las futuras escuelas de traductores, como la de Toledo, donde se vertieron a la lengua árabe gran cantidad de obras procedentes de las culturas india, persa, griega o latina 4.

La gran ansia de saber y de adquirir los conocimientos de las culturas limítrofes integradas en el Islam, que se despertó en los primeros tiempos del califato abbasí, hizo que se introdujeran en la cultura árabe ciencias y conocimientos que anteriormente no existían y que se consideraban ‘ciencias extranjeras‘. De esta manera, la ciudad de Bagdad alcanzó un esplendor cultural y literario durante los siglos VIII y IX como seguramente no tuvo en esos momentos ninguna otra ciudad del mundo y como no ha vuelto a tener ningún estado árabe. Muchos de esos conocimientos y de esos libros retornaron a Europa a través de esas traducciones, al ser de nuevo traducidos al latín o a las lenguas romances en Toledo y en otras ciudades europeas al final de la Edad Media.

Un género de obras que despertó gran interés entre los lectores árabes fue precisamente el de las colecciones de apólogos o fábulas de animales y personajes humanos que, procedentes de la India, Persia o la cultura griega, fueron traducidas al árabe, por primera vez por Ibn al-Muqqafa’; luego, por otros autores anónimos, y, tras ser adaptadas a la cultura árabe con adiciones de otros elementos propios, fueron difundidas por todo el ámbito cultural árabe-islámico hasta llegar a al-Andalus, de donde pasarían al resto de Europa.



G.A. Karimi ha analizado este tema 5, y llega a la conclusión de que hay un antes y un después de la traducción del Calila y Dimna para el estudio de la fábula de animales en la literatura árabe. Antes del siglo IV de la Hégira (VIII d.C.) existen numerosos ejemplos de cuentos y anécdotas cuyos protagonistas son animales, ya que, desde la época preislámica, ha existido siempre en la literatura árabe un gran interés y capacidad de observación hacia ellos; sin embargo, no puede hablarse de verdaderas fábulas -según el concepto occidental de este género sino de anécdotas o narraciones (ruwat).

Distingue este autor tres categorías: anécdotas relativas a la creación de los animales y a sus caracteres, las que contienen una lección moral, y, por último, las que no pertenecen a un grupo preciso. De estos tres grupos, el segundo, que llevaría implícito un proverbio o una máxima, serían las que se acercan más al concepto de fábula. Cita, como ejemplo, anécdotas extraídas del libro Mayma’ al-amtal, que es una recopilación de proverbios o refranes de al-Maydani (siglo XII).

En el tercer grupo recoge otra serie de anécdotas difíciles de clasificar, extraídas en algunos casos del Kitab al-Hayawan (Libro de los Animales) de al-Yahiz y de al-‘Iqd al-farid de Ibn ‘Abd al-Rabbihi. Estas obras pertenecen al género de la literatura de Adab.

Llega a la conclusión este autor de que, si bien estas historias están recogidas en el periodo islámico, por la sobriedad del texto y el fondo del mismo pertenecen a la época preislámica; de modo que habrían sido trasmitidas por tradición oral y recogidas luego por los autores de los siglos VIII y IX. Hay también otras muchas anécdotas que tienen su origen en la tradición judía, apareciendo con frecuencia personajes bíblicos, como Noé.

Por último, hay que resaltar que estas historias son muy simples (de ahí la conclusión de su origen preislámico, periodo durante el cual la prosa árabe no había alcanzado todavía la madurez); se limitan a la vida del desierto y están dispersas en numerosas obras, sin formar verdaderas colecciones, por lo que es muy difícil encontrarlas.

Por Celia Del Moral (Universidad de Granada)


Notas:

  1. Véase R. SELLHEIM, «MathaI», Encyclopédie de l’lslam(El), VI, 805-815.
  2. Véase CH. PELLAT, «Hikaya», El, III, 379-384.
  3. Véase R. PINILLA MELGUIZO, «Fábulas en versión árabe atribuidas a Luqman». La Fábula o Exemplario de cómo saberse bien conducir (Antología bilingüe). Ed. y coordinación de M. A. GARCÍA y J. P. MONFERRER, Córdoba, 2000, pp. 149-181..
  4. Un ejemplo de estos conocimientos que penetraron en esta época en la cultura árabe y fueron asimilados y retransmitidos por ella de nuevo al mundo occidental, es la obra de al-Mubassir ibn Fatik Mujtar al-Hikam, colección de pensamientos, sentencias y fábulas atribuidas a filósofos semitas, que en su mayor parte han sido identificados como pertenecientes a Homero, Platón, Aristóteles, Solón, Alejandro, Ptolomeo, Diógenes, etc. Esta obra fue traducida al español en la Corte de Alfonso X el Sabio y conocida en Europa con el nombre de Los Bocados de Oro. Cf CHARLES KUENTZ, «De la sagesse grecqüe a la sagesse orientale». RIEIM, 5 (1957) 255-269.
  5.  Cf G.-A. KARIMI, «Le conte animalier dans la littérature arabe avant la traduction de Kalila wa Dimna», BEO, 28 (1975) 51-56.

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Los poetas-cantantes árabes

La poesía iba siempre del brazo de la música, Homero acompañaba sus poemas al son de un instrumento musical tocado por él mismo. Son bien conocidos en la Edad Media los Trovadores, que recorrían las regiones europeas recitando sus propias poesías en forma de canto. Muchos de los poetas españoles de la Generación del 27 fueron poetas y músicos a la vez, como Federico García Lorca que entonaba su poesía tocando su famoso piano, componía música para algunos romances, como el de Las Tres Morillas de Jaén. Nos es suficiente citar aquí dos célebres obras para convencernos de la hermandad que ha existido siempre entre la poesía y la música: el Cantar de los Cantares de Salomón y las Cantigas de Alfonso X el Sabio.



En cuanto a los árabes, su primer poeta al-Muhalhil cantaba también sus poemas. El poeta Imru’ al-Qays (500-555 d. J.C.) mencionaba asimismo el gusto de la gente al oír su canto. Abu al-Fara al-Isbahání (897-963) que es el autor del mejor libro antológico de la poesía árabe desde que ésta fue conocida, en el siglo VI hasta el siglo X en el que le tocó vivir. Y es muy significativo que el primer “ejemplar” fuese adquirido por el califa cordobés al Hakam II “el Sabio” (962-976). Y es más significativo todavía que el autor diera a su magnífico libro el titulo de al-Agani, es decir, ”los Cantos”, cuenta que al Sulayk b. al Sulaka (m. 605) recitaba sus poesías cantando. ‘Al qama b. ‘Abdata al-Fahl (m. 603) cantaba sus poesías a los reyes gassaníes’.

Por Mahmud Sobh (Univ. Complutense).

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La Meloukhia – Un sabroso plato de paladar tunecino

¿Qué es Meloukhia? Es una planta como la menta que se seca y se muele para obtener este polvo verde y que se llama en francés el corette.

Es un plato que se hace en el este de Argelia y en Túnez, por supuesto, e incluso en Oriente Medio, como en Palestina, Egipto y otros. Su textura es como una sopa espesa o harira pero tiene un sabor muy particular.



¡Parece que la Meloukhia desempeña el papel de calmante, fortalece el corazón, la vista y el sexo, combate la anemia y preserva las células cerebrales!

Según el Dr. Fawzi Al Chobki, Prof. en nutrición, la Meloukhia es una comida completa en sí misma.

Para aquellos que odian los analgésicos y tranquilizantes y para aliviar el dolor, ¡un plato de Meloukhia es ideal! Tiene muchos beneficios médicos, fortalece el corazón, la vista e incluso el sexo sin causar efectos secundarios.

La Meloukhia es rica en todo tipo de vitaminas, A y B, minerales, fibras y carbohidratos. Combate la anemia, preserva las células cerebrales, retrasa la osteoporosis y reduce la esterilidad.

Las hojas verdes de Meloukhia previenen la presión arterial porque contienen vitamina A, clorofila y caroteno, más que las zanahorias, lechugas y espinacas. En cuanto a la vitamina B, juega un papel importante en la reducción del colesterol y la arteriosclerosis que bloquean las arterias y las venas.

Finalmente, según el Dr. Chobki, Meloukhia contiene un material viscoso que es bueno para el sistema digestivo (el colon), etc.

Al final, Meloukhia también contiene caroteno y betacaroteno que aumentan la serotonina, lo que mejora el estado de ánimo y la depresión.  Esta planta está llena de calcio (2 gramos por 100 gramos de polvo), pero también fósforo, potasio, magnesio, etc. Por lo tanto, es un superalimento, pero muy poco conocido en Occidente.

Meloukhia es un plato muy común en Túnez. Todas las regiones lo preparan de la misma manera. Es un plato hecho de hojas de corete molidas, que tiene un color verde muy hermoso.

Se encuentra principalmente en Túnez y Egipto, pero está presente en toda la cuenca mediterránea con diferentes nombres y con algunas variantes. Es esencialmente un plato de vacaciones debido a su tiempo de cocción (o más bien a fuego lento, un poco como un guiso).

Se consume de varias maneras, untado en en pan como en el Magreb, donde este plato se llama «el plato que nunca termina«, con cuscús, arroz, puré, polenta,etc.

Este plato se calienta porque, como el guiso, solo mejorará.




Ingredientes

Aceite
Cebolla cortada en cuadrados pequeños.
Tomate con muesca
Pimiento picante limpiado de su cola y semillas
Pedazos de carne
Sal
Alcaravea 
4 dientes de ajo machacados
Cilantro machacado con alcaravea y ajo
Agua
Molokhia en polvo (corette)

Preparación

Deje que los cuadrados de cebolla se pongan rosados ​​en el aceite, agregue el polvo de meloukhia, la carne, cubra con agua y agregue el tomate, el chile y la sal.

Cocine lentamente a fuego lento. Sazone al final con alcaravea de ajo y cilantro. La sal se puede agregar con tomate y chile o en cualquier etapa. La meloukhia está lista cuando la carne es comestible. Agregue agua según sea necesario.

Meloukhia es un plato muy fragante. Es el primer plato que preparamos cuando nos mudamos a una casa nueva. El color verde según las creencias, es sinónimo de paraíso y abundancia. Por esta razón, lo cocinamos al comienzo del nuevo año de Hégira para que el año sea verde y fértil. Es un plato sabroso, que se come con pan que se sumerge en el plato.


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Invocación de la historia árabe-islámica por escritores occidentales

Washington Irving y sus amigos literarios

El material árabe-islámico se utiliza como un nuevo campo para algunos escritores occidentales que desean sobresalir a través de invertir temas nuevos derivados de fuera del mundo industrial y sus temas consumidores. El material árabe era un campo de juego y trasfondo intelectual para varios escritores que querían jugar el drama de la ambición personal y el apego individual. 1 Por lo tanto, los materiales árabes e islámicos se usaron en un amplio espacio que podría preparar a los aspirantes con nuevas ideas que nunca les precede a ellas alguien antes. Observemos la carta personal del gran orientalista Charles Doughty a su amigo orientalista Hogarth, en la que expone los motivos de escribir su libro famoso Arabia Deserta (Arabia Desierta):

Los volúmenes de Arabia Desierta tenían necesariamente un tono personal. Una de las principales causas de su escritura fue, junto a la intersección de la vida semítica en tiendas de campaña, mi aversión al inglés victoriano; y deseaba mostrarlo, y pensé que podría ser capaz de demostrar, que había algo diferente más (Taylor,s.f.:1).



También en la segunda carta a Hogarth, Doughty confirmó a las aspiraciones paralelas, como el deseo de adular y enriquecer la literatura inglesa, ya que descubriera que los materiales árabes podrían facilitar el renacimiento de la excelencia literaria que disfruta el inglés en los siglos medievales, de la siguiente manera:

No fue mi intención principal de escribir Arabia Deserta representar la exposición de viajes personales entre personas de importancia bíblica, así como un intento de hacer un esfuerzo ideal para reanudar la antigua tradición de los poetas Choser y Spencer, resistido con todo el poder de la decadencia del inglés: si bien mi trabajo debe ser importante para los orientalistas, debe ser su contribución a mi vida, hasta el momento, en la literatura (Hogarth, 1928: 114-115.)

Por otro lado, las ideas y los materiales culturales árabes no eran un campo abierto para mentes inteligentes como Doughty, que querían explorar los mundos olvidados para demostrar sus genios. Tales ideas y temas sin fundamento brindaron una oportunidad de oro para los escritores fracasados en Occidente al invertir oportunidades de sus viajes al este para escribir y componer. James Mackintosh, el fundador de la Sociedad Literaria en Inglaterra, expresó claramente esta motivación cuando afirmó que: ‹‹había luchado para crear una dirección espiritual general entre aquellos cuya única contribución al aumento del conocimiento. Se derivaba de los tesoros de Oriente. He intentado de promover las consignas generales de la tradición histórica que hasta ahora parecen haber sido olvidadas›› (Yapp, 1962:344).

También el historiador alemán de Gustav Weil, se incluye en su libro History of the Caliphs este tipo de aspiración individualista, porque este historiador ha hecho su trabajo para presentar un libro gigante paralelo a La Historia de los papas de Leopold von Ranke (Dunlop, 1962: 329).

El representante de la literatura estadounidense, Washington Irving, cumple con este motivo individual, es difícil para el estudioso colocar a este escritor en la categoría de los sirvientes del imperio, en un momento en que Estados Unidos sigue siendo una emancipación moderna de la administración británica, pero, a pesar de esto, no escapó al sentido occidental de la arrogancia y la superioridad.

Pero acerca de Oriente oprimida, según su opinión, Oriente tiene un enorme potencia militar. En su carta al príncipe ruso Dolgorouki, su compañero en el viaje de Andalucía en 1829, Irving comentó sobre su historia: “Es una especie de experiencia en la literatura” (Pierre Munro e Irving, 1864: 366)



Esta tendencia experimental e individualista se materializa en la utilización de los materiales históricos árabes y técnicas narrativas inspiradas en Las mil y una noches en uno de sus mejores libros; la Alhambra. Una serie de leyendas y apuntes sobre moros y españoles. En contraste con la verdad histórica que debe ser la luz que guíe al historiador, Irving destruye el muro que separa la historia por un lado, y la historia romántica por el otro, a través de una nueva producción literaria de nueva forma, como notamos en la dedicación del libro la Alhambra a su amigo el príncipe ruso, donde quería Irving
escribirle algo «con un sabor especial y único en el estilo de Harun al-Rashid 2 dice:

Mi querido amigo–dice en ella–: Recordará usted que, en las andanzas que juntos realizamos por algunas viejas ciudades de EspañaToledo y Sevilla, sobre todo –, advertimos una intensa mezcla del sarraceno con el gótico, restos del tiempo de los moros; más de una vez nos sorprendieron escenas e incidentes callejeros que trajeron a nuestro recuerdo pasajes de Las mil y una noches. Me incitó usted entonces a que escribiese algo que representase estas singularidades, ‘algo a la manera de Harun al Raschid’, que tuviese cierto sabor a esa especia árabe que lo impregna todo en España. (Millet, 2015:192)

Los escritos de Irving van más allá de los deseos literarios individuales ofrecidos por la historia del califato árabe en España, ya que sus historias andaluzas con sus dos grandes volúmenes, Muhammad y sus sucesores 3 están bajo el impulso del deseo de dibujar la imagen estadounidense (una imagen del yo americano), esta imagen escrita y coloreada por el autor usando el pasado de los árabes y sus logros militares y de civilización como modelo.

La historia del islam en general, y la historia del Califato árabe en Andalucía en particular, reflejan la autoimagen del escritor estadounidense de su nuevo estado en ese momento, así como reflejan » los temores y esperanzas del historiador cuando sigue cómo evoluciona esta imagen de una manera similar al futuro de los Estados Unidos. Como refleja el espejo histórico árabe. Para establecer la imagen de sí mismo a través del árabe, Irving sugiere un paralelo histórico entre la conquista de la Península de Iberia por parte de los árabes y la adquisición de los primeros inmigrantes del Nuevo Continente a través del Atlántico.

Pero Irving usa la historia de los árabes para vivir ocho siglos en España como una forma de justificar la construcción de los Estados Unidos a expensas de su población indígena, independientemente de la humanidad de los árabes que tratan a los indígenas de España y no tratan de apedrearlos o aislarlos de una manera que haga que su población sea sometida y aplastada culturalmente al igual que los primeros inmigrantes en Nuevo Continente.



El nuevo pueblo” que nació a través de la estabilidad de los árabes en España, “el español de Morisco”, se asemeja y anticipa al nuevo pueblo que crea en América como una experiencia histórica pionera; es un pueblo híbrido, que se enfrenta al desafío de la supervivencia por un lado y al desafío de construir una nueva civilización que se diferencia de las civilizaciones del mundo antiguo por otro lado.

Por I. Ali Gaber (University of Baghdad / College of Languages-
Department of Spanish language).


Notas:

  1. Véase más información Dr.Mahdi I kareem Al-Utbi. Critical Discourse Anaysis of hate speech, Journal of the college of languages. Baghdad, University of Baghdad, 2019, 19-40.
  2. Harun al-Rashid (que traducido significa «Aarón el Justo») fue el quinto califa abasida y gobernó el Imperio Árabe desde el 786 hasta el 809 d. C. Durante su reinado, el califato se extendía desde España en el oeste hasta la India en el este, y era el ente político más poderoso del mundo. Harun fue un gobernante capaz y su reinado supuso una época de progreso científico y cultural, y de prosperidad para sus súbditos, véase Civilization V CIVILOPEDIA Online: Civilizaciones y líderes, http://www.dndjunkie.com/civilopedia/es/LEADER_HARUNAL_RASHID.aspx
  3. Para más información sobre la idea de Irving sobre Muhammad e Islam, véase Muhammed A. Al-Da’mi. “Irving on Muhammed”. Revista de American estudios, India, vol 19, 1989, pp.1-6.

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Crimen del Gral Suleimani – El plan para destruir Medio Oriente

La sistemática estrategia de Estados Unidos para destruir Medio Oriente

Los países de Medio Oriente han asimilado, “aunque no aceptado” a través de décadas la intromisión de los Estados Unidos en los asuntos de la región. Estas intervenciones distan mucho de la intención de “colaborar al ordenamiento y la proclamación de paz en los distintos países en conflicto”. Muestra a las claras la “intromisión” con específicos intereses personales (geopolíticos y económicos), de los gobiernos americanos de turno. Basta con mencionar a Libia e Irak, donde con la complicidad de organismos internacionales, las intervenciones de los Estados Unidos distaron mucho de acciones para la paz. Sus decisiones mas bien apuntan a la destrucción interna a través de la toma de los estados de gobierno por la fuerza. La mano armada americana no solo intenta posicionarse en toda la región de Oriente Medio, sino que pretende generar el caos y el temor a nivel mundial con un fuerte discurso antiterrorista.



Un golpe mortal a las defensas del verdadero terrorismo

El general Qasem Soleimani nacido el 11 de marzo de 1957 , era el encargado de las operaciones fuera de Irán de los “Guardianes de la Revolución” y estuvo presente sobre el terreno en Siria y en Irak, supervisando a las milicias respaldadas por Teherán en ambos países árabes. Era comandante de la Fuerza Quds, encargada de las misiones de la Guardia Revolucionaria en la región, falleció el 3 de enero de 2019 junto a varios dirigentes de la milicia chií iraquí Multitud Popular en un bombardeo selectivo de EEUU en Bagdad.

Estrategia para justificar el desembarco de tropas norteamericanas

A fines de diciembre, un contratista de defensa estadounidense en Irak murió tras un ataque de misiles. El gobierno de los Estados Unidos responsabilizó a una milicia iraquí apoyada por Irán y devolvió un ataque que acabó con la vida de 25 “guerrilleros”.

En respuesta, el 31de diciembre de 2019 se realizó una violenta manifestación en el exterior de la embajada de los Estados Unidos en Bagdad, causando daños menores a las instalaciones.

De acuerdo al Departamento de Defensa de Estados Unidos, la muerte de Soleimani, líder del cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos Iraníes y considerado la segunda persona más poderosa de Irán, fue una “acción defensiva para proteger a personal de Estados Unidos en el extranjero”.

«Los Estados Unidos continuarán tomando todas las acciones necesarias para proteger a nuestro pueblo y nuestros intereses en cualquier parte del mundo”, señaló el Departamento de Estado.

El viernes 3 de enero, se anunció además que el gobierno de Estados Unidos envió entre 3 mil y 3.500 soldados a Medio Oriente.



Repercusiones en Irán por la muerte del General Suleimani

Por su parte, el presidente de Irán, Hassan Rouhani, aseguró que su país “tomará venganza por este crimen atroz”.

Según Rohani, el ataque perpetrado en Bagdad por EEUU “permanecerá en la historia de sus mayores crímenes inolvidables contra la nación de Irán”. El presidente destacó que Soleimani “no era solo un comandante de guerra y un importante planificador de operaciones, sino que también era un político y un estratega excepcional y talentoso”.

Se elevará la bandera del General Soleimani en defensa de la integridad territorial del país y la lucha contra el terrorismo y el extremismo en la región, y el camino a la resistencia a los excesos de Estados Unidos continuará”, aseguró Rouhani.

El líder supremo de Irán, Alí Khamenei, calificó a Soleimani de “mártir” y aseguró que «una venganza severa espera a los criminales que han manchado sus manos con la sangre de Soleimani y los otros mártires”.

Con información de  Aciprensa

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La catedral donde descansan los restos de los tres Reyes Magos

Hace algo más de siete siglos, el mercader veneciano Marco Polo narró en su libro de viajes que en la ciudad persa de Sava estaban enterrados Baltasar, Gaspar y Melchor. A lo largo de dos capítulos describe las tradiciones locales relacionadas a los Reyes Magos y el sitio en el que encontró sus tumbas: «…están enterrados en tres grandes y magníficos sepulcros. Encima de los cenotafios hay un templete cuadrado, muy bien labrado. Estos sepulcros se hallan el uno junto al otro. Los cuerpos de los Reyes están intactos, con sus barbas y sus cabellos». El viajero también afirma que Sava fue el lugar de donde partieron siguiendo la estrella de Belén.



La ciudad que visitó Marco Polo actualmente se llama Saveh y se encuentra en Irán. No quedan allí vestigios de aquellas tumbas pero, de haber existido, es probable que, a mediados del siglo XIII, el veneciano en realidad se haya topado con los sepulcros de sacerdotes del zoroastrismo. También pudo simplemente haber inventado la historia para darle algo más de color a tan colorido relato. O quizás realmente se topó con la tumba de los Reyes de Oriente, tal vez los intactos cuerpos descritos fueran en realidad grabados o parte de algún tipo de monumento funerario. Porque para entonces los restos ya llevaban un siglo en Colonia.

LA CATEDRAL MEDIEVAL DE COLONIA

Colonia es la cuarta ciudad más poblada de Alemania así que no es un pequeño pueblo. Y sin embargo, a 770 años del inicio de su construcción, la catedral medieval es el segundo edificio más alto. Destaca desde casi cualquier rincón de la ciudad y es por eso que siempre ha sido no sólo un símbolo sino también una referencia geográfica, como lo fue para las tropas francesas que tomaron Colonia en 1794.

La catedral de Colonia es una de las catedrales católicas más grandes del planeta, allí todo es superlativo. Entre la inmensidad y la quietud, cualquier despistado viajero podría llegar a agobiarse y olvidar el por qué de tal impresionante estructura.

EL RELICARIO DE LOS TRES REYES DE ORIENTE

La respuesta no está oculta, no es un secreto ni una diminuta reliquia en alguna cajita de cristal. Está detrás del altar mayor, en una zona accesible sólo de a ratos. Es un relicario grande, pesado, cubierto de oro y adornado con detalladas figuras de apóstoles y escenas de la vida de Cristo. Es una obra tan hermosa que parece haber sido hecha para un rey. O mejor, para tres reyes. Es que la Catedral de Colonia, Alemania, es el lugar de descanso final de los Tres Reyes Magos.

Antes de Colonia, los restos de los Reyes Magos estaban en Milán. Pero es dificultoso rastrear cómo es que un tesoro tan importante para el cristianismo llegó allí desde algún punto de Oriente Medio. La teoría más aceptada señala como responsable a la emperatriz romana Elena. Su hijo fue Constantino el Grande, emperador que legalizó el cristianismo en 313 y fundó la actual Estambul, ciudad que por entonces llevaba un nombre que honraba al soberano: Constantinopla.

Constantino no sólo era tolerante sino que sentía cierta fascinación por el naciente credo, fue por eso que envió a su madre en busca de las primeras reliquias del cristianismo. En sus dos años de viaje Elena mandó a construir templos y monasterios, entre ellos la Iglesia de la Natividad en Belén, pero también se dedicó a rastrear tesoros. La tradición afirma que Elena efectivamente logró importantes descubrimientos, entre ellos la cruz verdadera, en la que había sido crucificado Cristo, y también los restos de los Reyes Magos. Es posible que el hallazgo haya sido en la misma Sava que visitó mil años más tarde Marco Polo.

LOS VIAJES DE LAS RELIQUIAS

Las reliquias fueron enviadas alrededor del año 330 a Constantinopla, ya por entonces capital del Imperio Romano, pero no es fácil determinar cuánto tiempo permanecieron allí. Algunas versiones afirman que no fue mucho, ya que apenas catorce años más tarde fueron donadas por el emperador a San Eustorgio, arzobispo de Milán, quien las trasladó a esa ciudad. A partir de entonces los restos de Melchor, Baltasar y Gaspar permanecieron en la basílica que construyó el mismo San Eustorgio y que hoy lleva su nombre.



A media tarde la catedral ya está repleta de turistas, de cámaras, de flahes, de guías, de clicks, de selfies. En las puertas hay personal de seguridad que revisa mochilas y bolsos, pero también hay vendedores y limosneros que se mezclan con los participantes de una manifestación política frente al edificio. Hay gente, mucha gente. Y ya no se perciben ni las dimensiones ni los detalles de tamaña construcción. Si la mañana temprana es el horario ideal para visitar el interior de la catedral, la tarde es el momento de alejarse y tener una visión más general.

La exclusiva y excluyente razón de la opulencia de la catedral es aquel dorado relicario algo oculto detrás del altar mayor. Consiste en tres sarcófagos que forman una suerte de pirámide y está cubierto de oro, plata y numerosas piedras preciosas. Pesa 350 kilos y mide 2.20 metros de largo y 1.50 de alto. Ni siquiera la enormidad del edificio lo hace ver pequeño. Brilla como la más hermosa joya, reflejando las luces de algún flash y de las cámaras que no logran captar los intrincados detalles. Es una obra tan compleja que se necesitaron casi 45 años para terminarla. Fue recién en 1225. A partir de entonces se planificó una catedral acorde al tesoro que debía resguardar y con suficiente capacidad para albergar a los miles de peregrinos que querrían verlo. La construcción comenzó 23 años más tarde y se extendería por más de seis siglos.

En Milán aún extrañan tanto a los Reyes Magos que la Basílica de San Eustorgio conserva en la punta del campanario una estrella en lugar de la tradicional cruz. En el interior de la iglesia hay un sarcófago romano de mármol vacío desde que Federico Barbarroja, emperador del Sacro Imperio Romano, invadió y saqueó Milán en 1164. La última parte del largo andar de los restos es probablemente el único dato histórico certero y fidedigno de todo el recorrido: Barbarroja regaló las reliquias a Reinaldo de Dassel, uno de sus consejeros más cercanos y arzobispo de Colonia, quien las llevó al sitio en el que permanecen hasta hoy. A partir de entonces el escudo de la ciudad exhibe en su parte superior tres coronas doradas.



¿Pero qué certeza hay de que los tres Reyes Magos, aquellos que alguna vez siguieron una estrella desde Oriente y que hoy visitan nuestras casas a bordo de sus camellos, están realmente en Alemania? A mediados del siglo XIX se abrió el relicario y se encontraron huesos que correspondían a los restos de tres hombres. Ese es un comienzo. Lo cierto es que el relato bíblico no ofrece demasiados detalles sobre estos misteriosos hombres: no dice que fueran reyes, ni que fueran tres, ni sus nombres, ni sus orígenes, y tampoco que fueran magos, al menos no como sinónimo de hechiceros. Si la tradición les ha dado rostro e identidad a aquellos viajeros hasta el punto tal que hoy los niños cantan en las calles disfrazados de Reyes Magos, la misma tradición bien puede colocar su descanso final en Colonia. Misma tradición que hace que cada 5 de enero haya algo de pasto y un poco de agua en algún lugar de la casa.

Con información de  Infobae

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