Archivo de la etiqueta: África

Kazeh, Unyamwezy y el comercio con los omaníes

Damas fumando. Kazeh 1860

Hablando con propiedad, Kazeh, punto importante del África central, no es una ciudad; a decir verdad, en el interior no hay ciudades. Kazeh no es mas que un conjunto de seis vastas excavaciones, repleto de barracas y chozas con patios y huertecillos cuidadosamente cultivados; allí crecen cebollas, patatas, berenjenas, calabazas y setas de un sabor delicioso.

El Unyamwezy es la tierra de la Luna por excelencia, el fértil y espléndido jardín de África. En el centro se encuentra el distrito de Unyanembé, deliciosa comarca donde viven perezosamente algunas familias de omaníes, que son árabes de origen muy puro.

Durante mucho tiempo se dedicaron al comercio en el interior de África y en Arabia; traficaban en gomas, marfil, telas de algodón y esclavos; sus caravanas surcaban aquellas regiones ecuatoriales, y aún van a buscar a la costa objetos de lujo y de placer para mercaderes ricos, los cuales, rodeados de mujeres y criados, llevan en aquella encantadora comarca la existencia menos agitada y más horizontal posible, siempre tumbados, riendo, fumando o durmiendo.

Alrededor de esas excavaciones, numerosas barracas de indígenas, grandes extensiones para los mercados, campos de cannabis y de datura, hermosos árboles y frescas sombras: eso es Kazeh.

Es el punto de cita general de las caravanas: las del sur, con sus esclavos y cargamentos de marfil, y las del oeste, que exportan algodón y abalorios a las tribus de los Grandes Lagos.


Así es que en los mercados reina una agitación perpetua, una algarabía indescriptible donde se mezclan gritos de vendedores ambulantes mestizos, ruido de tambores y cornetas, relinchos de mulos, rebuznos de asnos, cantos de mujeres, chillidos de chiquillos y golpes de vara del imadar *, que en aquella sinfonía pastoral es quien marca el compás.

Allí se exhiben desordenadamente, o, por mejor decir, con un desorden encantador, telas vistosas, sartas de abalorios, objetos de marfil, dientes de rinoceronte y de tiburón, algodón, miel, tabaco; allí se llevan a cabo las más extravagantes transacciones mercantiles, en las que cada objeto sólo tiene valor en función de los deseos que excita.

Por Julio Verne


*Jefe de la caravana


©2019-paginasarabes®

Póker y juegos de azar en Oriente Medio y el mundo islámico

Según dicen, el póker es más norteamericano que el pastel de manzana. Se juega en todo Estados Unidos y también en la mayor parte del globo. Dejando de lado el póker online, en el imaginario popular, el juego suele asociarse con ciudades como Las Vegas,(de sus 55 eventos, el Main Event o Evento Principal es el de más valor. El ganador del Main Event suele ser considerado como el mejor jugador de poker del mundo), o Melbourne. Estos destinos alojan las partidas y torneos más altos, pero puedes encontrar partidas de póker en todo el mundo.

Encontrar partidas de póker en Oriente Medio no es fácil, especialmente en los países islámicos, donde tanto la Sharia como las leyes civiles prohíben todo tipo de juego.

En Líbano hay un par de salas de juego como el Hipódromo Du Parc De Bevrouth en Beirut y el Casino du Liban en Maameltein. El segundo es el más grande y tiene 56 mesas de juego, cientos de máquinas tragamonedas y 6 mesas de póker.


Varios de los mejores pros son de Líbano como Freddy Deeb, que reside en Estados Unidos, es el líder en ganancias del país con 8,5 millones de dólares. También son de Líbano, Nicolas Chouity ($3.2 millones), Fadi Kamar ($2 millones), y Walid Bou Habib ($1.3 millones).

Aunque el póker no tiene mucha presencia en Oriente Medio, al menos existe. El hecho se verifica con la cantidad de jugadores de la región que tienen éxito en los circuitos internacionales.

Por ejemplo, el difunto Amir Vahedi que hizo mesa final en el Evento Principal de las WSOP (Serie Mundial de Póker), cuando ganó Chris Moneymaker sigue manteniendo el primer puesto en la lista de ganancias de Irán con $3.276.428. Hablando de este país, el ganador del Main Event de las WSOP de 1992, Hamid Dastmalchi, nació y se crió allí hasta que se fue a vivir a Estados Unidos a los 19 años. También están el líder de Irak, Mohamed Namir ($111.522), de los Emiratos Árabes Unidos, Shams Ahmad ($168.139) y de Jordania, Fuad Serhan ($588.727).

Si hablamos de jugar póker en África, el Casino de Marrakech es el primero que se nos viene a la mente. Ha celebrado los mejores eventos, incluido el WPT National, WSOP Circuit y WPT Main Event. En Marzo de 2016 se jugó el Marrakech Poker Open que reunió a 220 jugadores y vio como el portugués Henrique Pinho se hacía con la victoria y el premio de €35.880.

Mientras que Marrakech es el punto más conocido, está lejos de ser el único póker de África.

Desde la adquisición de la compañía Oldford Group Limited por parte del grupo Amaya Gaming, PokerStars y Full Tilt han sufrido varios cambios, acciones que incluyen el lanzamiento del nuevo software de PokerStars, el nuevo PokerStars 7, o la entrada en los juegos de casino, con la inclusión de Ruleta y Black Jack en PokerStars.es.

El CEO de Amaya, David Baazov aseguraba que utilizarán tanto PokerStars como Full Tilt para entrar en nuevos sectores como el casino o las apuestas deportivas, pero el grupo no parece dispuesto a hacerlo en los llamados «mercados grises», donde los juegos online no están expresamente prohibidos o estrictamente regulados.

Aunque la lista de países excluidos todavía no se ha publicado, ambas salas ya no están disponibles para jugar con dinero real en países como Malasia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Bangladesh, Pakistán, Egipto, Qatar, Jordania, Kuwait, Senegal, Nigeria, Bahrein, Afganistán, Palestina, Kenia, Mozambique, Ruanda y el Vaticano. Otros países que ya no tendrán acceso son Irán, Irak, Siria, Zimbawe, Libia, Sudán, Corea del Norte, Cuba, Myanmar y Yemen.

En el momento del anuncio de la decisión del grupo de salir de hasta 30 mercados, las acciones de Amaya Gaming cayeron casi un 3% en la Bolsa de Toronto, bajando hasta los 28.51 dólares canadienses por acción.


Los jeques árabes se concentran en el Arts de Barcelona para jugar al póker.

Picas, corazones, cartas, jeques árabes y Ben Affleck. Solo un lugar en el mundo podría reunir al director y protagonista de Argo con príncipes de Arabia Saudita y elementos propios de una cinta ambientada en el Far West: el hotel Arts de Barcelona. Según ha podido saber Vanitatis, la decimosegunda temporada del European Poker Tour, que tuvo lugar desde el 18 al 30 de agosto de 2015 en la ciudad condal, volvió a reunir a jeques y príncipes árabes.

Su presencia llamó la atención del resto de huéspedes que pasaban unos días en el hotel, uno de los más lujosos de la capital. Aunque Affleck fue uno de los participantes el año anterior y de ese año, separación mediante, decidió quedarse en casa, la competición, que alberga el Casino de Barcelona, sí ha vuelto a estar llena de príncipes y personalidades del mundo árabe.

El hotel Arts, situado justo al lado del Casino, se convierte en el lugar donde los jeques y sus esposas pernoctan y se toman un respiro entre partida y partida. Según ha podido saber este portal, nada más llegar al recinto, los príncipes y ejecutivos de alto nivel que ocupaban la mayoría de las habitaciones pidieron que se retirase todo el alcohol que se suele dejar en las neveritas de las habitaciones. Pese a que esta retirada obedece a creencias religiosas, algunos de ellos traían sus propias botellas de vodka, ron o ginebra, que eran colocadas por sus séquitos.

En las contadas ocasiones en las que los jeques estuvieron en el hotel, exigieron alfombras orientadas hacia la Meca para poder realizar sus rezos. Entre la lista de huéspedes que frecuentan el Arts de Barcelona para disfrutar de sus habitaciones de vanguardia con spa y todo tipo de comodidades se encuentran el príncipe Bin Meshari Bin Abdulaziz Alsaud o Bin Mohammed Bin Meshari bin Abdu.

Es la misma baraja

La baraja española, la baraja de póker, la baraja de tarot… todas tienen la misma procedencia y todas tienen el mismo significado. Alguno de Ustedes puede pensar… ¡Eso es imposible! ¡La baraja española tiene 40 cartas y la de póker tiene 52, no es la misma baraja!

Lo aclaramos: Cualquier baraja “completa” tiene 52 cartas. Lo que sucede es que en ocasiones, la baraja se “recorta” para que se pueda jugar con ella a ciertos juegos. Como “la escoba”.

Empecemos por el principio: ¿De dónde vienen las barajas? Hay muchas teorías acerca de la procedencia de las cartas en Europa. Algunas teorías aseguran que las introdujeron los pueblos gitanos que venían de Asia… otras dicen que los naipes entraron en Europa a través de los países árabes por España y por Italia alrededor del siglo catorce… Incluso Cervantes se refiere a las barajas en alguna de sus novelas como “el desencuadernado”.

Y ahora explicamos por qué “todas las barajas son la misma baraja”: Cualquier baraja completa tiene cuatro palos distintos, (cuatro “símbolos distintos”), y en cada palo tiene trece cartas que van desde el número uno, el as, hasta el trece. Vamos a darle significado a todo esto, ¿qué quieren decir los palos? ¿Qué quieren decir las cartas? ¿Qué quieren decir los colores?

Los colores

En el caso de la baraja de póker, por ejemplo, tienen dos colores, que es el blanco y el negro. Blanco y el negro, es el simbolismo del día y la noche, la dualidad, el ying y el yang, la vida y la muerte, estarían simbolizados con los colores.

Los valores

Tienen trece valores: desde As hasta el Rey, esos trece serían las trece lunas de un ciclo anual.

Las figuras

Tienen doce figuras, cada baraja tiene doce figuras, tiene la Reina, la J, la Q y K, o la Sota, Caballo y Rey que serán los doce meses del año. También tienen desde “el uno” hasta “el trece”: Son todos los escalafones que tiene una sociedad organizada, ya sea una comunidad primitiva o una sociedad actual, desde el As, que sería el nivel más bajo, hasta el rey, que sería la máxima autoridad.


Los palos

Y ya para finalizar, que sepan que los cuatro palos simbolizaban las cuatro autoridades que tiene una sociedad. En el caso de la baraja española los oros simbolizan el valor económico; las copas simbolizan el valor eclesial o religioso; las espadas simbolizan el valor de la nobleza o los clanes y los bastos simbolizan el valor político.

Con información de 888poker, Pokernews, Vanitatis  e Imagicbox.

©2018-paginasarabes®

Seres imaginarios: La Anfisbena – Jorge Luis Borges

Seres imaginarios
La Anfisbena

La Farsalia enumera las verdaderas e imaginarias serpientes que los soldados de Catón afrontaron en los desiertos de África; ahí están la parca «que enhiesta como báculo camina» y el yáculo, que viene por el aire como una flecha, y la pesada anfisbena, que lleva dos cabezas. Casi con iguales palabras la describe Plinio, que agrega: «como si una no le bastara para descargar su veneno».

El Tesoro de Brunetto Latini —la enciclopedia que éste recomendó a su antiguo discípulo en el séptimo círculo del Infierno— es menos sentencioso y más claro: «La anfisbena es serpiente con dos cabezas, la una en su lugar y la otra en la cola; y con las dos puede morder, y corre con ligereza, y sus ojos brillan como candelas».

En el siglo xvii, Sir Thomas Browne observó que no hay animal sin abajo, arriba, adelante, atrás, izquierda y derecha, y negó que pudiera existir la anfisbena, en la que ambas extremidades son anteriores. Anfisbena, en griego, quiere decir que va en dos direcciones. En las Antillas y en ciertas regiones de América, el nombre se aplica a un reptil que comúnmente se conoce por doble andadora, por serpiente de dos cabezas y por madre de las hormigas. Se dice que las hormigas la mantienen. También que, si la cortan en dos pedazos, éstos se juntan.

Las virtudes medicinales de la anfisbena ya fueron celebradas por Plinio.

Jorge Luis Borges

©2018-paginasarabes®

La indeleble huella cultural de los negros esclavos en España

Negros bailando en Sevilla en un fragmento del cuadro ‘Carro del aire’, pintado por Domingo Martínez hacia 1748 ©Paco Puentes

El documental ‘Gurumbé’ acaba con siglos de silencio de la impronta artística africana.

Rostros negros con una letra s herrada en una mejilla y la figura de un clavo en la otra, la marca indeleble en jeroglífico de esclavos. Subidos en los escalones de la catedral de Sevilla eran vendidos a gritos al mejor postor para realizar las labores más duras impuestas por la nobleza, los mercaderes y el clero, que compraba a las mujeres como concubinas. España fue un centro esclavista desde el siglo XIV hasta principios del XIX. Africanos del oeste y del interior eran trasladados por miles en barcos que zarpaban desde el golfo de Guinea hasta Cádiz y Sevilla, dos ciudades en las que los negros llegaron a alcanzar en algunas épocas el 10% de la población, si es que la esclavitud podía incluirse en ese concepto.

Fotograma del documental ‘Gurumbé’ con la imagen de la bailaora Yinka Graves

El documental titulado Gurumbé, canciones de tu memoria negra, dirigido por Miguel Ángel Rosales, rescata ahora toda aquella historia y la influencia que los africanos ejercieron en la cultura de esta parte andaluza. «La forma de llamar a la tierra pisando el suelo del flamenco viene de África. Pero no solo eso, también las maneras de hacer las fiestas, los ritmos, los gestos», apunta Rosales. Toda la herencia cultural de aquellos esclavos se recoge en esta película, que se estrenò en España en la Seminci de Valladolid en Noviembre de 2016. Aparecen en el filme imágenes de senegaleses descalzos danzando sobre la arena Atlántica, chocando las manos contra las piernas, cogiéndose de las faldas al ritmo de la piel del tambor en escenas que se asemejan indubitablemente a las de una señora bailando en un tablao de Jerez o al enérgico zapateado flamenco de la bailaora Yinka Graves.

No hay gran huella en los libros de texto españoles sobre la presencia negra en España y Portugal en estos siglos, cuando la península abasteció de esclavos al resto de Europa y posteriormente se enriqueció con su mercadeo en los países de Latinoamérica. «Esto es parte de la historia silenciada. No el resultado de una casualidad sino de un ocultamiento intencionado por el estigma que supone ser el centro esclavista más importante del mundo», considera Isidoro Moreno,  catedrático de Antropología Social de la Universidad de Sevilla.

Es una historia callada, que oculta las vidas cotidianas de hombres y mujeres anónimos que encontraron fundamentalmente en la música, los cantes y los bailes la mejor forma de resistir a la opresión de sus amos, el consuelo a la soledad, y que dejaron la impronta de sus ritmos en las bulerías, las alegrías o los tanguillos del flamenco. «No somos el resultado de las tres culturas. Somos cinco culturas junto a la gitana y la negroafricana y es importante recuperar esa memoria histórica», apunta Moreno, que cuenta que a Sevilla se le denominó el tablero de ajedrez por aquella presencia negra entre los blancos.

‘Tres niños’ (1670), de Bartolomé Murillo ©El País

Pero sus ritmos fueron más lejos. “La manera de hacer los contratiempos y las síncopas vino con ellos. Tuvieron una influencia importantísima en el barroco europeo, y fue una de las grandes revoluciones de la historia de la música”, declara en el documental Fahmi Alqhai, reconocido violagambista y director del Festival de Música Antigua de Sevilla. Luego, cuando Cristóbal Colón abrió las rutas con América, esos esclavos pasaron los ritmos de África a Andalucía y de allí a Latinoamérica, una región clave para el enriquecimiento de los españoles mediante la esclavitud, que generó fondos blanqueados con inversión en la industria textil o la construcción del ensanche urbano de Barcelona y el madrileño barrio de Salamanca, según aparece en el documental. “María Cristina de Borbón, con su marido, creó una sociedad instrumental en París para dedicarse a la trata», asegura en la película José Antonio Piqueras, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Jaume I.

El extramuro de Sevilla fue una zona fulgurante de encuentros de negros liberados o rechazados por edad o enfermedad al tener prohibida la estancia nocturna dentro de la ciudad. Fue ahí, donde un obispo, de forma excepcional, levantó a finales del siglo XIV un asilo para atenderlos. Surgió entonces una perseguida hermandad de negros que aún se mantiene en Sevilla, llamada ahora Los Negritos. “Es la hermandad de la Semana Santa más antigua de las que existen en la actualidad”, asegura Moreno, que ilustra también los fuertes vínculos de la entidad con Latinoamérica y cómo, por ejemplo, familiares de Antonio Machín han sido miembros de esta histórica hermandad, que tiene frente a su capilla una estatua del cantante.

Retrato de Juan de Pareja realizado por Velázquez en 1650

Pero no solo en la música dejaron huella cultural. Los esclavos trabajaban en minas, en el campo, y muchos de ellos en la ciudad, en talleres de pintores donde aprendían de pigmentos y disolventes con sus dueños. El afroandaluz Juan de Pareja, esclavo de Velázquez y protagonista de uno de sus cuadros, llegó a ser un reconocido artista tras ser liberado por el pintor sevillano. “También tuvo esclavos Murillo, y muchos de ellos trabajaron en la iconografía barroca de la ciudad”, añade Rosales, que indica que esta población aparece muy poco representada visualmente “por la irrelevancia tan grande en la sociedad”. No obstante, quedan algunas obras como La cena de Emaús (La mulata), de Velázquez; Tres niños, de Murillo; o unos negros bailando ataviados con mantoncillos, flores en la cabeza y castañuelas en el cuadro Carro del aire, de Domingo Martínez (Sevilla 1688-1749), que testimonian ese pasado.

En literatura, además de hacerse presentes los personajes de negros en las comedias del siglo de oro, el protagonista fue un esclavo liberado conocido como Juan Latino que llegó a ser catedrático de Latín de la Universidad de Granada. Se casó con con una mujer blanca, según las investigaciones de la profesora de esta Universidad, Aurelia Martín, que lleva 20 años estudiando la esclavitud. «Fue el primer afroeuropeo que escribió en latín clásico», asegura Martín. Queda por reescribir el presente con la historia de los suyos.

CONSECUENCIAS DEL PRESENTE

“Fueron parte de la cultura porque los forzamos a estar aquí. Hubo esclavitud, colonización y ahora emigración. Hay que romper esa barrera de separación entre África y el sur de Europa que se ha creado sin entender que tenemos valores e historia compartida”, reflexiona Miguel Rosales, director del documental Gurumbé, canciones de tu memoria negra, con la intención de que el público sienta en el presente, en el ámbito político y cultural, las herencias y consecuencias de la esclavitud negra en España.

La película, de Intermedia Producciones y filmada en España, Portugal, México y Senegal, ya ha sido seleccionada para el Festival Film África de Londres, la Mostra Internacional de Cinema de São Paulo, el Festival de Cine Kunta-Kinte en Medellín y la Barcelona Planet Film Festival, entre otros.

Por Ángeles Lucas
Con información de El País

©2017-paginasarabes®

Pasaje de lágrimas- Abdourahman Waberi

pasaje_de_lagrimas

Yibuti es, sobre todo, el protagonista de esta novela. A través de Pasaje de lágrimas nos paseamos por un trozo de tierra desconocida, “una casilla esencial en el siempre cambiante tablero geopolítico”, un lugar que casi nunca se tiene en cuenta en las infografías ni aparece en los libros. “Un país que, a pesar de su tamaño, ha seducido gracias a su posición y su estabilidad a los grandes estrategas del Pentágono y a los hombres de negocio del Golfo Pérsico, con Dubai a la cabeza”. Cuando se habla de Yibuti, siempre se añade la coletilla “un pequeño país en el Cuerno de África” pero poco más. En 2012 tenía una población de 859.652 habitantes (parecida a la de Chipre), limita con Etiopía, lo que a menudo le ha valido el sobrenombre de “la playa etíope”, y se debate entre una identidad francesa, británica y árabe. Y de todo ello nos habla Abdourahman A.Waberi en su novela.

El protagonista de Paisaje de lágrimas, Djib, es un joven y prometedor agente de información, abandonó Yibuti hace tiempo, asentándose en Montreal. Ahora, regresa a su tierra en una misión (militar-industrial) que le designa para sondear, analizar, observar cada milímetro del país, recabando información para concluir si es o no un lugar seguro y estable, libre de los fundamentalistas, en ese nuevo terreno que se ha abierto tras el 11S.

pasaje_de_lagrimas_waberi

Esa voz, occidental, abanderada de un mundo que no tiene tiempo para nada que nos sea convertible en dinero y que no se libra del desarraigo; tiene su casa allí a donde llega y no se siente atado por nada, se mezcla con otras tres más. Una segunda voz, es la de su hermano gemelo, aislado en una cárcel en los islotes del diablo y convertido en un fanático religioso, quien lee los pensamientos de su hermano, gracias a esa conexión que tienen los gemelos, y supone una amenaza constante a pesar de la distancia física en la vida del primero, ya que, a pesar de su confinamiento, conoce cada movimiento de su hermano. A estas dos voces podemos añadirle una tercera que, sorpresivamente, une a los dos gemelos, la del filósofo Walter Benjamin, a quien ambos leerán; de forma compulsiva el gemelo recién llegado, y como un descubrimiento, desde la prisión, el gemelo encarcelado, y que tendrá muchas coincidencias (hay un paralelismo entre la vida de Djib y la de Benjamin clara, basta decir que con el nombre “Pasajes” es como se conoce la obra del filósofo) y protagonismo en sus vidas, mucho más de lo que a primera vista parece.

Pronto, Djib se dejará llevar por los recuerdos y aflorará su nostalgia y su necesidad, negada en un primer momento, de volver a su país, a su gente, a su infancia. Así, se enredará en el pasado, en la figura de su abuelo Assod que plantea el retorno a la naturaleza, en la búsqueda de un gesto de cariño por parte de su madre, en la figura secundaria y que le restaba el protagonismo de su hermano (las razones de este odio, por otra parte, no se muestran demasiado definidas). Su investigación comienza a dilatarse, se estanca, y la voz desde las cavernas cada vez se cierne más desasosegante, más claustrofóbica, más terrible, una voz que pide un ajuste de cuentas con el  pasado.

A pesar de que al principio, asistimos desconcertados al salto de voces diametralmente opuestas en su discurso, quizás demasiado cincelado y oscuro, y a una escritura, a veces muy poética,  que exige dosis extras de atención, Waberi nos regala un libro con gran carga de profundidad, donde el misterio surge desde la primera página, salpicado por un elogio a la escritura y a la lectura que se desparrama en cuadernos, libros, palimpsesto o citas. La introducción de Walter Benjamin como vértice de los dos polos; el autor preferido del norteño Djib y la lectura del fundamentalista Djamal en su prisión, abre la posibilidad de ser dos partes  de un mismo cuerpo (el propio Benjamin expresó en su último texto: “Ha desaparecido toda desesperación; el pensamiento religioso y político” se funden en uno solo), en el que prevalece la voz del filósofo, para quien la historia no es una ciencia sino una forma de recuerdo. Tras un recorrido por el presente y el pasado, la modernidad y las tradiciones, el norte y el sur, parece que, a pesar de nuestros conocimientos actuales, estamos avocados al fracaso, a no entender, como le pasa al protagonista, qué ocurre, ni  siquiera a dónde regresar. El libro, no en vano, se abre con esta cita: “El camino de regreso a casa es incluso más bello que la misma casa” (Mahmoud Darwich).

Estoy de regreso y no debo dejar nada al azar ni confiar ciegamente en mi intuición.Aquí, los siglos y las rocas hablan: todo transmite señales, todo está lleno de significado. La más banal de las anécdotas tal vez resultará ser la pieza del puzzle que faltaba, el mínimo indicio que puede conducir hasta el sésamo deseado. A menudo, las cosas más obvias son las más difíciles de captar. Esto me recuerda un relato de Edgar Allan Poe, La carta robada, que releí en el avión de camino hacia aquí. El detective Augusto Dupin encontraba la carta que todo el mundo buscaba y que se hallaba precisamente encima del escritorio del culpable sin que nadie se hubiera percatado de ello. Estas cosas ocurren más a menudo de lo que uno imagina.

Por Sonia FQ
LitERaFRicA

©2016-paginasarabes®

Pier Paolo Pasolini: Profecía (1965)

pasolini

Pier Paolo Pasolini: Profecía (1965). Sobre el futuro de la emigración africana a Europa

El 2 de Noviembre se cumplieron 40 años del asesinato de Pier Paolo Pasolini. Para recordarlo, tradujimos la pasada semana un poema superlativamente lúcido, profundo e incómodo políticamente, como suyo: “El PCI, a los jóvenes del 68”. Esta semana lo seguimos recordando con la traducción castellana de otro poema no menos lúcido, profundo e incómodo. Un poema de rabiosa y triste actualidad: su “Profecía” de 1965 sobre las migraciones africanas a Europa. Como apéndice a la versión castellana del poema va un soberbio vídeo que incluye un recitado del poema en lengua original por parte del actor Toni Servilio. SP.

Alí de los Ojos Azules

uno de tantos hijos de los hijos,

llegará de Argelia, en nave

a vela y remos. Vendrán

con él millares de hombres,

cuerpecillos y ojos

de pobres perros de los padres

sobre barcas varadas en los Reinos del Hambre. Traerán consigo los niños,

y el pan y el queso, en papeles amarillentos del Lunes de Pascua.

Vendrán con las abuelas y los asnos, sobre trirremes robadas en puertos coloniales.

Desembarcarán en Crotone y en Palmi,

por millones, vestidos con harapos

asiáticos y camisas americanas.

De pronto, los calabreses dirán,

como de malandrín a malandrín:

“¡Ahí vienen los viejos hermanos,

con hijos y pan y queso!”

De Crotone o de Palmi partirán

para Nápoles, y de allí a Barcelona,

a Salónica y a Marsella,

a las ciudades de la Mala Vida.

Almas y ángeles, ratones y piojos,

con el germen de la Historia Antigua

volarán ante los valiatos.

¡Siempre humildes!

¡Siempre débiles!

¡Siempre tímidos!

¡Siempre ínfimos!

¡Siempre culpables!

¡Siempre súbditos!

¡Siempre parvos!

Ellos, que nunca quisieron saber, ellos, que sólo tenían ojos para implorar,

ellos,  que vivieron como asesinos bajo tierra, ellos, que vivieron como bandidos

en el fondo el mar, ellos, que vivieron como locos en mitad del cielo,

ellos, que se construyeron

leyes fuera de la ley,

ellos, que se adaptaron a un mundo por debajo del mundo,

ellos, que creyeron en un Dios siervo de Dios,

ellos, que cantaban

las masacres de los reyes,

ellos, que bailaban

las guerras de los burgueses,

ellos, que oraban

a las luchas proletarias…

… deponiendo la honradez

de las religiones campesinas,

olvidando el honor

de la mala vida,

traicionando el candor

de los pueblos bárbaros,

tras su Alí

de los Ojos Azules – saldrán de debajo de la tierra para matar –

saldrán del fondo del mar para agredir – bajarán

desde lo alto del cielo para robar – y antes de llegar a París

para enseñarles el goce de vivir,

antes de llegar a Londres

para enseñarles a ser libres,

antes de llegar a Nueva York

para enseñarles a ser hermanos

– destruirán Roma

y sobre sus ruinas

depositarán el germen

de la Historia Antigua.

Luego, con el Papa y todos los sacramentos,

se las tendrán como gitanos

en dirección noreste,

banderas rojas

de Trotsky al viento…

El vídeo con el poema original en italiano por Toni Servillo

Pier Paolo Pasolini
(1922-1975). Resistente antifascista, comunista, escritor, poeta y cineasta italiano cuya multifacética obra le sitúa entre los intelectuales más importantes de su generación.

Traducción : Antoni Domènech
Con información de: Sinpermiso

®2015-paginasarabes©

A diez años de la fundación de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad

red_ intelectuales_artistas
A diez años de fundaciónde la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad , una reflexión

El 25 de octubre de este año se cumplirá una década de la conformación, en la ciudad de México, de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad. Por tal motivo, es importante reflexionar en torno a los orígenes y principios fundacionales, su trayectoria, su situación actual y los retos de la Red hacia el futuro; todo ello, con el propósito de desarrollarla, ampliarla y fortalecerla en el número de capítulos nacionales y sectores que la integran, en las bases mínimas de organización y coordinación, horizontales y democráticas, que han hecho posible su trabajo, y en el tipo de tareas que demandan las nuevas formas de reconfiguración mundial de los sistemas de explotación y dominación del imperialismo encabezado por Estados Unidos, particularmente en América Latina y el Caribe.

Antecedentes y fundación de la Red

La Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad tiene sus antecedentes en las preocupaciones de un grupo intelectuales mexicanos y cubanos, frente a las agresivas iniciativas del gobierno de Bush después de los ataques del 11 de septiembre del 2001, que fueron utilizados como justificación para las invasiones neocoloniales a Irak y Afganistán. De la misma manera, frente a la campaña mediática contra Cuba y su dirigencia revolucionaria, en la que un sector de la intelectualidad -algunos otrora de izquierda, otros debido a su precipitación declarativa antes de informarse en fuentes cubanas sobre los hechos – formuló duras críticas a la decisión soberana del gobierno de la isla de someter a juicio y encarcelar a miembros de la contrarrevolución interna pagada por el gobierno de Estados Unidos, y de juzgar y aplicar la pena máxima a tres participantes en la ola de secuestros de embarcaciones y aeronaves con violencia homicida y derramamiento de sangre, que venía produciéndose en consonancia con los planes desestabilizadores imperialistas. El propósito evidente era estimular una ola migratoria ilegal en masa de Cuba a Estados Unidos, que ofrecería a Washington el casus belli, el pretexto, para atacar militarmente a Cuba. Bajo la consigna de “Iraq hoy, Cuba mañana”, se había organizado en Miami la única manifestación pública celebrada en el mundo en apoyo a la invasión del país árabe.

Ese grupo de mexicanos (y latinoamericanos residentes en México) coincidía con respecto a la escalada de agresión contra la Revolución Cubana, en lo siguiente: 1.- Cuba es el país con más importantes logros sociales en nuestra América y el foco de resistencia principal a la dominación imperialista y a las políticas neoliberales, en una región donde la abrumadora mayoría de los gobiernos habían sucumbido ante ellas, lo que explicaba la prioridad concedida por el parafascista de Bush a la supresión de su régimen social. 2.- El Estado revolucionario cubano había demostrado durante décadas su capacidad para derrotar con mayoritaria adhesión popular y un uso mínimo de la fuerza, las agresiones estadunidenses, y no existía ningún dato objetivo nuevo para pensar en un cambio de esa conducta. 3.- Cuba -con sus virtudes y defectos, pero en todo caso ejemplo de dignidad, soberanía y reserva estratégica del socialismo en América–, es una hermana en peligro y defenderla es defender a toda América Latina de la política de recolonización del continente que ya se acometía a través del ALCA y su antecedente el TLCAN.

Tres hechos vinieron a reforzar estas conclusiones básicas, marcando el punto de giro en la reversión de la campaña mediática en América Latina y en el mundo y propiciando el ya aludido razonamiento más informado por la opinión pública internacional sobre los acontecimientos en la isla. El primero fue el valiente y honesto artículo publicado por Pablo González Casanova el 26 de abril de ese año en La Jornada, en el que develaba el plan de Estados Unidos de invadir a Cuba con el pretexto de los derechos humanos mientras los violaba masivamente en Irak y era promotor de la supresión de libertades y de la extensión de la injusticia social y la opresión en todo el mundo. El intelectual mexicano declaraba su solidaridad irrestricta y la de los “muchos” con la Revolución Cubana y censuraba la errónea actitud asumida hacia ella en ese contexto por el escritor portugués José Saramago; el segundo, las diez demoledoras líneas suscritas cuatro días más tarde por Gabriel García Márquez, también en La Jornada, en las que asentaba: «Algunos medios de comunicación están manipulando y tergiversando mi respuesta a SusanSontang, para que parezca contraria a la revolución cubana. Este es un indicio más de que las muchas declaraciones sobre la situación cubana – aún de buena fe – pueden estar aportando y aun magnificando los datos que los Estados Unidos necesitan para justificar una invasión a Cuba»; el tercero, la declaración en el mismo sentido de un grupo de relevantes intelectuales mexicanos, leída el primero de mayo en la Plaza de la Revolución de La Habana ante más de un millón de cubanos por González Casanova. Endosada por el propio García Márquez, también la apoyaban Miguel León Portilla, Leopoldo Zea y Lisandro Otero y pronto recibió el apoyo de premios Nobel y de destacados intelectuales y personalidades internacionales.

En lugar del cuadro lúgubre que se pretendió pintar de una revolución cubana aislada y condenada por la inteligencia del mundo, emergía una pujante corriente de solidaridad con ella impulsada por las voces de prestigiosos intelectuales y artistas. Ello, claro, no era ajeno a la extraordinaria obra cultural desarrollada en Cuba por la Revolución ni al fluido diálogo del movimiento intelectual cubano con el gobierno de la isla, así como su ascendencia sobre sus pares del exterior. Pero aunque la campaña mediática fracasó y la derecha perdió el debate y por lo tanto coyunturalmente la iniciativa en relación con Cuba, no se podían lanzar campanas al vuelo pues las razones de la agresividad de Washington contra la isla no habían cambiado, como no cambiarán mientras no surja una fuerza capaz de transformar la correlación de fuerzas políticas internas y externas que impidan la permanente amenaza al pueblo soberano y su revolución.

Al regreso de González Casanova de Cuba después del acto del 1º de mayo, donde había sostenido intercambios con Fidel, Abel Prieto y Ricardo Alarcón, pidió convocar a una reunión de un grupo de intelectuales mexicanos con el embajador de Cuba, Jorge Bolaños. Allí, González Casanova planteó que una vez derrotada la reciente campaña mediática contra Cuba, con el apoyo al manifiesto A la conciencia del mundo de una parte muy influyente de la intelectualidad de América Latina y el Caribe, África, Asia, Estados Unidos y Europa, lo que debía seguir -como la mejor manera de defender a la Revolución Cubana- era frenar la política guerrerista y de conquista colonial de la administración de George W. Bush. Argumentó la necesidad y la urgencia de crear un frente internacional que no debiera conformarse con resistir, sino pasar a la ofensiva y proponer formas de organización social y de hacer política alternativas a las hegemónicas. Planteó que los pilares de esa empresa estaban en el movimiento internacional contra la globalización neoliberal y en el que se opuso a la agresión contra Irak, sin excluir a nadie dispuesto a sumarse.

El embajador Bolaños, que había participado en los intercambios con González Casanova en La Habana, manifestó que lo procedente era que un grupo se trasladara a La Habana para discutir estas ideas con una representación de la intelectualidad cubana, señalando la conveniencia de que esta iniciativa fuera acogida y promovida desde México, con el simbolismo de toda su tradición de amistad con Cuba y el hecho de que allí hubiera dado a luz el manifiesto A la conciencia del Mundo, que puede considerarse el documento precursor de la actual Red de Redes En Defensa de la Humanidad. En él se asentaba:

“La invasión a Irak ha tenido como consecuencia el quebranto del orden internacional. Una sola potencia agravia hoy las normas de entendimiento entre los pueblos. Esa potencia invocó una serie de causas no verificadas para justificar su intromisión, provocó la pérdida masiva de vidas humanas y toleró la devastación de uno de los patrimonios culturales de la humanidad. Nosotros sólo poseemos nuestra autoridad moral y desde ella hacemos un llamado a la conciencia del mundo para evitar un nuevo atropello a los principios que nos rigen. Hoy existe una dura campaña en contra de una nación de América Latina. El acoso de que es objeto Cuba puede ser el pretexto para una invasión. Frente a esto, oponemos los principios universales de soberanía nacional, de respeto a la integridad territorial y el derecho a la autodeterminación, imprescindibles para la justa convivencia de las naciones”.

Fue así como a finales de mayo y principios de junio de 2003, se inició una singular reunión, en el Palacio de las Convenciones, entre un grupo de intelectuales mexicanos con unos 40 de los más destacados intelectuales cubanos, presididos por el Ministro de Cultura, Abel Prieto, quien después de hacer una explicación de las razones que nos congregaban invitó a los mexicanos a exponer sus puntos de vista. A ello siguió un rico y fructífero intercambio entre cubanos y mexicanos sobre la coyuntura abierta por la elección de Bush, el atentado del 11 de septiembre y las guerras de Afganistán e Iraq, así como las acciones que se consideró que era necesario realizar para denunciar la magnitud de la barbarie en curso, hacer conciencia sobre la amenaza que constituía para la humanidad e intentar ponerle freno.

Esta reunión se prolongó hasta el día siguiente, cuando en la tarde se sumó Fidel, quien evidentemente ya conocía por Abel el desarrollo del debate anterior. Hizo varias preguntas y algún que otro comentario sobre aspectos muy poco conocidos de la situación internacional, se mantuvo muy atento al debate, en el que hizo algunas precisiones importantes de conceptos, y luego del fin de la reunión, brindó una de sus antológicas pláticas informales, en la cual aportó argumentos y puntos de vista muy importantes sobre los avances que estaban en marcha en América Latina después de la elección de Hugo Chávez. Afirmó, ya en esas fechas, que Chávez era un gran líder no sólo venezolano sino latinoamericano, llamado a desempeñar un papel muy importante en la resistencia a las políticas imperiales y en el impulso a la unidad e integración de América Latina y el Caribe. En la sesión de esa tarde se perfiló la idea de convocar en México a un encuentro internacional de intelectuales “en defensa de la humanidad”, aceptándose ese nombre para la organización que surgiría. El propósito del encuentro sería la constitución de una red internacional de intelectuales, en el sentido más amplio del término, que luchara por los objetivos identificados en el debate de esos dos días.

Al regreso de Cuba, se constituyó un comité organizador, en el que participaban la casi totalidad de los intelectuales que concurrieron a la reunión de La Habana, además de compañeros tan valiosos como Adolfo Sánchez Vázquez, siendo ésta una de sus últimas actividades públicas, misma que desempeñó con la humildad de un militante de filas hasta la celebración del Primer Encuentro de Intelectuales y Artistas por la Humanidad.

El encuentro de México en octubre de 2003 en el Polyforum Siqueiros tuvo varios aciertos importantes. Sus deliberaciones fueron ajenas al abandono de principios irrenunciables de la izquierda crítica, justificado en nombre de una supuesta modernidad por no pocos tránsfugas tras el derrumbe del socialismo eurosoviético y la generalización de la ofensiva neoliberal. La declaración final, publicada íntegramente en La Jornada, llamó a terminar con la globalización excluyente, no a limar sus aristas «más duras», y rechazó la renuncia del Estado al interés público, representada por la liberalización económica, las privatizaciones y los recortes al gasto social.

El documento llamó al imperialismo por su nombre y lo consideró el causante del actual orden hegemónico depredador y militarista que «opera como una máquina de exclusión social» y ha llevado a la humanidad a un «punto crítico que entraña serios peligros». El imperialismo, afirmaba, hace uso instrumental de la democracia: «la apoya en sus aspectos formales si conviene a sus intereses y conspira contra ella si las fuerzas populares llegan al poder por la vía democrática». Como corolario, denunciaba el uso que hacen los gobernantes neoliberales de la democracia «como patente de corso (…) para la entrega de recursos al capital trasnacional». Igualmente, reivindicó el derecho de los pueblos a la rebelión, señalando como ejemplo a la que defenestró en Bolivia «un gobierno totalmente subordinado a Estados Unidos.»

Precisamente por su apego a los principios de la auténtica izquierda, la reunión no fue tampoco una nostálgica y estéril reivindicación de los dogmas de un socialismo alejado del sentir del pueblo. Por eso postuló que «la diversidad es consustancial a la sociedad humana» y denunció el menosprecio del sistema dominante por las culturas y valores de los excluidos, «a menos que sean reducidos a los imperativos del mercado». Subrayó el arraigo popular de la Revolución Cubana y su firme voluntad de construir otro tipo de sociedad como fundamentos para que hubiera podido resistir casi cinco décadas de bloqueo y agresiones.

El rescate del internacionalismo como valor intrínseco de la izquierda recorría el documento, que se manifestó solidario «con los patriotas que -acusados de terroristas- luchan por la libertad de sus pueblos». De este modo, logró la combinación entre la defensa de lo local, -el edificante patriotismo y nacionalismo que identifica a las comunidades,- y lo universal, encarnado por los supremos intereses de la humanidad toda.

La declaración trazó con precisión la postura ética que define el compromiso social de los intelectuales al valorar el trabajo intelectual «que se funda en procedimientos rigurosos y, al mismo tiempo, es sensible a la injusticia del mundo en que vivimos; que aprende de sectores en todas las regiones, naciones y continentes que se levantan contra el orden establecido» y definirse «en favor de la igualdad económica, de géneros, postulando que la dignidad, la libertad y el respeto a la riqueza cultural de la humanidad han de prevalecer sobre el capital».

En el Encuentro se escuchó un mensaje enviado en video desde las montañas de Chiapas por el subcomandante Marcos, y a un Evo Morales, quien viajando expresamente de Bolivia a la reunión sin todavía llegar a la presidencia, afirmaba en su discurso: «La defensa de la humanidad pasa por la eliminación del imperialismo y el neoliberalismo».

Leer Más >>>