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Ser árabe – Cuando se conjugan el corazón y la razón

Sin lugar a dudas, la cultura árabe contiene una gran riqueza de tradiciones y costumbres muy arraigadas. Estando presente en todo el mundo a través de sus expresiones culturales como la danza, música, literatura y gastronomía.

Igualmente se ha destacado por tener personalidades como Jaber íbn Hayyan, Amr Diab, Yasser Arafat, Ibn Sina, Al-Mamún, y el Profeta Muhammad.

Rasgos de esta cultura se muestran en ciudades como El Cairo, Abu Dhabi, Jiddah, Dubái, Marrakech, Luxor y Medina.

Cultura árabe

La cultura árabe se originó en la Península Arábiga, extendiéndose geográficamente por el norte de África y Medio Oriente.

Se conoce como mundo árabe al conjunto de países que hablan la lengua arábiga y que conforman la Liga Árabe. En este sentido, las naciones que conforman el mundo árabe son: Egipto, Irak, Jordania, Líbano, Arabia Saudita, Siria, Yemen, Libia, Sudán, Marruecos, Túnez, Kuwait, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Omán, Mauritania, Somalia, Palestina, Yibuti y Comoras.

Por ello es importante señalar, que la valoración de la cultura árabe, aunque tenga vínculos históricos con el Islam, es exclusivamente lingüística, tanto que muchos musulmanes no hablan árabe y un grupo de árabes profesan otras religiones.

Nacionalismo árabe

El nacionalismo árabe procura la alianza de prácticamente todo el mundo árabe como una sola nación. De tal forma, existen tres factores que determinan si una persona puede ser considerada árabe o no.

Políticos: si vive en un país miembro de la Liga Árabe, definición que cubre a más de 300 millones de personas.
Lingüísticos: si el idioma materno es el árabe, un concepto que abarca más de 200 millones de personas.
Genealógicos: si tiene ascendencia de originarios de la Península Arábiga.

Cuando fue fundada la Liga Árabe se estableció que: “árabe es una persona que hable árabe, viva en un país de lengua árabe, y simpatice con las aspiraciones de los pueblos árabes”.

En la organización geopolítica del mundo árabe, adicional a la Liga Árabe, el territorio se divide de la siguiente forma:

Magreb: son los países que se encuentran al occidente de Egipto, como Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. Estas naciones conforman la Unión del Magreb Árabe o UMA.
Mashrek: está conformado por el resto de las naciones que se ubican al oriente del mundo árabe, incluyendo Egipto. La única organización existente en esta área es el Consejo de Cooperación para Estados Árabes del Golfo, integrado por Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

Entre otros organismos políticos dedicados a incentivar el desarrollo económico, político y hermandad entre los árabes, para la organización de la economía ,el Fondo Monetario Árabe, Consejo de Cooperación Árabe, Consejo Económico de Unidad Árabe, Organización de los Países Árabes exportadores de Petróleo.


Períodos históricos

Se pueden distinguir dos grandes períodos históricos de la cultura árabe, que sirvieron la culturizar a Europa.

Preislámico

Esta etapa estuvo formada por los pueblos semitas que emigraron de la Península Arábiga, caracterizados por tener un idioma parecido. Así, los babilonios, caldeos, asirios, egipcios, arameos, fenicios, nabateos, sabaneses, himaritas fueron la base de la cultura árabe. De estos pueblos que actualmente conforman el mundo árabe, sobre todo Egipto, los griegos adquirieron muchos de sus conocimientos.

Islámico

Durante este período aparece el Islam, los pueblos de origen semita se unen en torno a las prédicas de Muhammad, constituyendo una civilización árabe musulmana. Con la muerte de Muhammad, empieza la expansión del Islam y una serie de disputas por el poder político-religioso. En este sentido, los sucesores de Muhammad fueron sus discípulos, llamados califas, que instauraron los siguientes califatos.

Ortodoxo (632 -660 D.C.).

Fue el único califato elegido y reconocido por los musulmanes suníes y shiíes. Estuvo distinguido por cuatro califas: Abu Beker, Omar, Otman y Alí, quienes implantaron la Guerra Santa contra los infieles. Conquistaron Palestina, Siria, Armenia, Bizancio, Mesopotamia, Persia y Egipto, y establecieron la capital en Medina.

Omeya (660 – 750 D.C.).

Constituye el primer califato hereditario de orientación musulmana sunnita. Instauraron la capital en Damasco, e iniciaron nuevas conquistas como Beluchistán, Afganistán, Turquestán, norte de África y España.

Abásida (750 – 1242 D.C.)

Fue un califato impuesto por Abu Abbas, luego de asesinar a la familia de los Omeyas, trasladando la capital a Bagdad y posteriormente a El Cairo.

El Islam se expandió hasta las fronteras con la India, pero una cantidad de vaivenes y diferencias generaron su división en tres califatos. De esta manera la civilización árabe musulmana quedó separada en: Califato de Bagdad, Califato de Córdoba, y Califato de El Cairo.

Escritura

Se puede afirmar que la escritura árabe es el principal arte islámico, ya que está basada en veintiocho letras del alfabeto árabe que se unen entre sí, formando las palabras mediante ligeros trazos de caligrafía cursiva llamados ductus, que poseen una gran flexibilidad y elegancia, a la vez que permiten alargar o compactar palabras.

Antes de la llegada del Islam, la mayoría de los árabes rendían culto a varios dioses como Hubal, Wadd, Al-Lat, Manat y Uzza. En ese entonces, algunos pueblos profesaban el cristianismo, otros el judaísmo y un grupo muy reducido, los hanif, rechazaban el politeísmo. Con la expansión del Islam, la mayoría de los árabes se convirtieron en musulmanes, desapareciendo las tradiciones politeístas.

Las principales corrientes de la religión islámica

Sunnitas: constituyen la rama más grande del Islam, y profesan los preceptos establecidos en las enseñanzas de Muhammad. Los sunitas dominan la mayoría del territorio del mundo árabe, especialmente al norte de África.

Shiitas: son los seguidores del yerno de Muhammad, llamado ‘Ali , al cual consideran su sucesor legítimo. Predominan en Bahréin, sur de Irak, adyacencias de Arabia Saudita, sur de Líbano, algunas partes de Siria, norte de Yemen, sur de Irán, y en las costas de Omán.

Otras corrientes son el sufismo, el jariyismo y yihadismo.

Dentro de la religión de la cultura árabe, los cristianos siguen a las iglesias maronitas, coptas, siriacas y griegas ortodoxas, en cambio los judíos no son considerados árabes.

También existe una pequeña comunidad drusa, una rama minoritaria del Islam, que se encuentra principalmente en Siria, Líbano y Jordania.

En la cultura árabe existen diferentes tipos de símbolos y costumbres de acuerdo a cada región, pero hay algunas que generalmente son una constante.

Vestimenta

Existe una tendencia a ser conservadores en la vestimenta, y en muchas ocasiones difieren de la forma de vestir occidental. Por ejemplo, las mujeres en Egipto usan un pañuelo para cubrir su cabeza llamado hijab, mientras que en Arabia Saudita se cubren la mitad inferior de la cara con un niqab, contrariamente, en Líbano el estilo es más occidental. Los hombres se visten con túnicas y camisas largas u otros usan trajes o jeans con una camiseta.

Para los árabes los valores como la lealtad y el honor son importantes en las relaciones para establecer la confianza. El sentido de la amistad, en esta cultura, es tomado muy en serio, por ello son muy selectivos. Ello incide en la interacción masculina, por ejemplo, cuando dos amigos se encuentran, se abrazan, se intercambian besos en la mejilla o se cogen de la mano si van caminando, no indicando esta conducta una preferencia sexual. Usualmente los hombres cuando conversan con una mujer no mantienen un contacto visual, y menos le estrechan la mano.

También, las leyes del matrimonio en el mundo árabe, le permiten al hombre tener hasta cuatro esposas al mismo tiempo.

Otra característica de la cultura árabe es la arguile, una pipa de agua que se suele fumar entre varias personas.

Una frase muy frecuente en la cultura árabe es In Shâ Allâh, que quiere decir si es lo que Dios quiere.

Legado árabe

El legado que le ha dado la cultura árabe a la humanidad aparte de inmenso, ha sido muy valioso.

Medicina.

En la antigua cultura árabe se descubrió la circulación de la sangre, se realizaban operaciones con anestesia y amplia tecnología.

Farmacia.

Los árabes fueron excelente alquimistas, descubriendo fórmulas químicas que se usan actualmente en muchas medicinas.

Química.

Lograron la extracción de minerales y metales, la mezcla de colores, el curtido del cuero y otras técnicas que surgieron de los procesos de investigación de sustancias químicas.

Fueron los pioneros en elaborar el papel de algodón, que sirvió posteriormente para que los europeos desarrollaran la imprenta.

Geografía.

No solamente en la cultura árabe se perfeccionó la brújula, debido al gran conocimiento astronómico, sino que también, elaboraron la cartografía que posteriormente utilizó Colón para «descubrir» América.

Arquitectura.

Sobresalieron en la construcción de muchas mezquitas con unos diseños propios y decorados en marfil, madera, yeso esculpido, mosaicos.


Otros aportes

En los números y la matemática fueron los precursores del cero, álgebra, trigonometría y geometría. De igual forma se le asigna al califa y poeta Al-Mamún la inspiración de la famosa obra Las mil y una noches.

La gastronomía árabe se ha internacionalizado con platos como el kebbe, cuscús, falafel, maqluba, hummus, shawarma, etc.

Vestimenta:

En la vestimenta árabe está prohibida la valoración de la mujer por su belleza física, el vestuario femenino es variado y se caracteriza por algunas indumentarias que no impiden el cumplimiento de su rol en la sociedad, siendo una de las más conocidas el hiyab. La forma en la que visten se basa en lo que reglamenta el Corán, de esta manera, se enfoca en aspectos tales como: no debe ser estrecha, transparente, imitar alguna moda y evitar los colores llamativos. Sin embargo, existen variaciones en la manera de vestir en los países que componen la cultura árabe.

Un requisito fundamental de la vestimenta árabe, es que el hombre debe cubrir el awrah, es decir, la parte del cuerpo entre el ombligo y las rodillas, igualmente, los atuendos deben ser sencillos, ligeros y no ceñidos al cuerpo. Generalmente, en los países del mundo árabe, los hombres utilizan como prenda diaria una túnica ancha de mangas largas que llega hasta los tobillos, llamada thawb o suriyah, que en verano es de algodón blanco y en invierno de lana oscura, además, lo acompañan con un turbante o kufiyya que usan en la cabeza, representando uno de los símbolos árabes.

Aunque en la cultura árabe está prohibida la valoración de la mujer por su belleza física, el vestuario femenino es variado y se caracteriza por algunas indumentarias que no impiden el cumplimiento de su rol en la sociedad, siendo una de las más conocidas el hiyab, que es una mantilla que cubre completamente la cabeza y el cuello, representando un símbolo tanto religioso como femenino con una gran variedad de estilos, como el niqab que oculta el rostro dejando al descubierto los ojos, también el al-amira, un manto de dos piezas ajustados a la cabeza, mientras que el shayla, por su largo envuelve la cabeza y se pliega en los hombros, o el khimar, que forma una capa que llega hasta la cintura arropando el cabello, el cuello y los hombros.

Entre otros tipos de vestimenta árabe femenina está la reconocida burka, un vestido que encubre absolutamente todo el cuerpo menos los ojos, igualmente, el chador que es una manta muy usada por las iraníes fuera del hogar, o la chilaba, que abriga desde el cuello hasta los tobillos, y es llevada encima de la ropa solo para salir a la calle, de un lugar a otro.

Ciertamente, cada uno de los países que configuran la maravillosa cultura árabe ha realizado sus adaptaciones a estos vestuarios, siempre respetando los cánones que rigen sus tradiciones, es por ello, que la vestimenta árabe se ha convertido en un elemento con mucha información sobre este particular estilo de vida.

Con información de  Cultura10

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Mdammas egipcio – Puré de habas

Mdammas egipcio

Las habas son de origen persa pero a pesar de ello el mdammas es un plato original de Egipto y Sudán, es sin lugar a dudas uno de los platos más populares de estos países. En Marruecos se conoce como «Bissara».

Por alguna razón desconocida, en Palestina, Siria, Jordania, Líbano e Irak se ha vuelto un plato típico y su modo de preparación ha superado ampliamente el sabor del mdammas egipcio.

Este plato al igual que el hummus no puede faltar en ninguna mesa. Se consume con pan árabe utilizado a modo de cuchara.



Ingredientes
(para 2 personas)

¼ kg de habas moradas, cocidas en casa o en conserva
1 diente de ajo grande
1 cucharadita de sal
2 ramitos de perejil fresco
Zumo de 1 limón
1 guindilla cortada a trocitos muy pequeños
1 cucharada de tahina
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de agua

Elaboración

En un mortero de madera o barro, machaque el diente de ajo, la sal y los ramitos de perejil fresco. Añada el zumo de limón, la guindilla, la tahina, el aceite y el agua. Mezcle y remueva todos estos ingredientes con una cuchara, hasta obtener una salsa de uniformidad adecuada. Prepare el mdammas grumoso o el mdammas puré. La única diferencia entre ambos consiste en que el grumoso se consigue si no se machacan del todo las habas ya cocidas en un mortero. Para obtener el mdammas puré, hay que recurrir a la procesadora. Si las habas son de conserva, caliéntelas en una cazuela durante cinco minutos, escúrralas y póngalas en una procesadora, junto con la mitad de la salsa. Bata la mezcla hasta que se convierta en un puré cremoso y consistente. Disponga el puré en un plato hondo y cúbralo con la otra mitad de la salsa. Rocíe con hilillos de aceite de oliva y acompañe con cebolla tierna.

El mdammas se consume, como el hummus, con eish y directamente del plato. Debido a su textura moldeable, el pan árabe sustituye a menudo al tenedor o a la cuchara para tomar alimentos directamente del plato.



La versión Egipcio-Sudanesa

Ingredientes:
(para 2 personas)

¼ kg de habas moradas, cocidas en casa o en conserva
1 cucharadita de sal
1 cucharada grande de aceite de oliva
1 tomate natural cortado en trocitos
Una pizca de pimiento rojo picante
1 pimiento rojo o verde cortado en trocitos pequeños
1 cebolla cortada en trocitos pequeños.

Elaboración:

A diferencia de los árabes asiáticos, los egipcios y los sudaneses cuecen mucho las habas, de manera que no hay necesidad de machacarlas. Escurra las habas y póngalas en un plato. Cúbralas con el resto de los ingredientes y sirva el mdammas acompañado de eish, pan (que significa vida).


Por Salah Jamal

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Blemios – La última tribu de Nubia

Mandulis

Origen de los Blemios

Los blemios, un pueblo nómada originario de la Baja Nubia, (entre la primera y la segunda catarata y las costas del Mar Rojo), cuya antigüedad se remontaba al II milenio a.C.

Fueron los últimos paganos fieles a la religión egipcia. Aún seguirían adorando a Isis y a Mandulis casi dos siglos más hasta que los dioses abandonaron Egipto, cuando el emperador Teodosio mandó cerrar definitivamente los templos en el año 392 d.C, encarcelando a los sacerdotes y trasladando las estatuas sagradas a Constantinopla.

La civilización Blemia fue un reino tribal que existió aproximadamente entre el año 600 a.C. y el tercer siglo d.C., y lucharon contra el Imperio Romano para defender sus tierras en las regiones de Nubia, Kush y Sudan.Las primera referencias indubitables datan del siglo VII a. C., en los registros del Napata, en el reinado de Anlamani (620 a. C. – 600), en el templo de Amón en Kawa, cerca del actual Kerma (Sudán), que los presenta asentados en la Baja Nubia.





La última referencia segura es del 537, relacionada con el cierre del templo de Isis en Philae, por orden de Justiniano I, y su derrota por el rey Silko de Axum, aunque existe una posible mención posterior en 758, en relación al incumplimiento abbasí del baqt nubio, que habría provocado incursiones de blemios en el Alto Egipto.

Durante el Imperio Nuevo Egipcio, los blemios son conocidos como Blehu, según las inscripciones jeroglíficas, en las fuentes egipcias de época de Ramsés I,aunque la referencia es discutida. Los registros del reino de Napata evidencian que en el siglo VII a. C. los blemios estaban asentados en la Baja Nubia, donde se reconocían como súbditos del hegemónico reino de Napata, lo que no evitaba ocasionales expediciones de castigo, como las llevadas a cabo por Anlamani (623 a. C. – 593 a. C.), en el Desierto Occidental. Entre los siglos V a. C. se extendieron por la Alta y la Baja Nubia.

Las incursiones de los blemios debieron ser considerables, dada la existencia de preces de protección en los rituales amónicos egipcios en el siglo VI a. C. en tiempos de Darío I el Grande de Persia. Existen menciones posteriores, a ésta. Además de ésta existen otras menciones posteriores a los blemios, Heródoto habla de su presencia en los confines del Alto Egipto en el siglo V a. C.. También es conocido que el rey Harsiyotef de Napata (404 a. C. – 369 a. C.), se vio obligado a batirlos en la Baja Nubia, para contener la amenaza que suponían. Aunque el enfrentamiento con los blemios continuó en tiempos del rey Nastasen de Napata (335 a. C. – 315 a. C.).

Mapa de Estados Nubios

Los blemios terminaron por desplazarse sucesivamente a las regiones montañosas del desierto oriental del Alto Egipto y la Alta NubiaDurante su período de apogeo, en la época del Imperio Blemio, parece haber evidencias de que al menos una parte de ellos,​ se sedentarizaron. En ese período su capital en Khalābsha durante los siglos III y IV, y en Shimalo (aunque este último nombre podría ser el de Kalābsha en lengua blemia) durante el siglo V. Son el origen del mito sobre un pueblo fantástico de hombres acéfalos conocidos como blemias.

La decadencia del reino de Napata, progresivamente sustituido por el reino de Meroë, lleva a una inicial despoblación de la zona, que hace que en los siglos IV a. C. y III a. C., la Baja Nubia, esté poco poblada, pero en ese período, los blemios se reasentaron en la Baja Nubia, reconociéndose como súbditos del reino de Meroë, que, eran el poder dominante en Nubia y Sudán en ese período, aunque había algunos estado independientes  asociados o dependientes del reino de Meroë.

Cuando en 540 se cierra definitivamente el templo de Isis en Philae, los blemios, se refugian en el desierto. La pista documental de los blemios desaparece, aunque se tiene el nombre de un rey, Bachia y algunos restos arqueológicos datados hasta el siglo VII en torno a su “capital del desierto” Deraheib, ubicada entre Wadi Halfa y el Mar Rojo. Así es como la última mención a los blemios aparece en el 758 cuando los gobernantes abbásidas de Egipto incumplen el baqt nubio, lo que desencadena incursiones blemias.


Etnia de los Blemios

La caracterización étnicas de los blemios es compleja. Ya que al tratarse de un pueblo antiguo en una región donde existen pueblos de varias familias lingüísticas definir su etnia se vuelve muy complicado.​

Se consideran a los blemios como los sucesores de los buka o medjay (medju, en singular), que eran básicamente «nubios» emigrados a Egipto en el segundo milenio y que fueron utilizados como fuerzas policiales, bien como descendientes de los grupos no emigrados, bien como sustitutos en el territorio vaciado. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que algunos «nubios» eran de etnia nilo-sahariana, como atestiguan las inscripciones meroíticas, mientras que el área ocupada por los blemios está ocupada actualmente por pueblos de etnia cushítica. Así mismo, los blemios son considerados, a su vez, los ascendientes de los bejas.

Un punto de vista diferente, de las fuentes clásicas greco-romanas, los considera tribus etíopes, ya que Lybia en sentido amplio se refiere al África que circunda a Egipto. Así mismo existen referencias romanas que los identifican como árabes.

Las creencias religiosas y actividades culturales de los blemios debían ser similares a las de las culturas egipcia, napata y meroítica, dada su fuerte inculturación, pero solo se tienen pruebas de algunas de sus divinidades: Mandulis, que parece ser su dios principal, en Kalābsha.  Ariteñ, “hijo mayor y patrón de Amani”, en la inscripción de Kalābsha. Isis, en el templo de Philae.

Blemios

Blemios, las criaturas sin cabeza

En la actualidad son muy pocos los que creerían en la existencia de criaturas como los Blemios. Sin embargo, tampoco se ha podido explicar cuál fue la causa que llevó a tantos autores antiguos a escribir sobre tales seres. Incluso hay autores de ciencia ficción, por ejemplo, que en sus relatos han planteado la posibilidad de que los Blemios fueran extraterrestres.

Otra posible explicación es que los Blemios no fueran más que seres humanos cuyos hombros se alzaran a una altura desproporcionada debido a una alteración anatómica provocada durante su infancia. Otra de las hipótesis sugiere que, quizás, todo se deba a que la propia vestimenta tradicional de los habitantes de los desiertos, (beduinos y otros nómadas), junto a sus tocados podrían haber dado una impresión equivocada a los antiguos escritores haciéndoles ver, en realidad, a personas sin cabeza.

El término ‘Blemios’ también aparece en la «Geografía» de Estrabón. Este geógrafo griego del siglo I describe a los Blemios no como monstruos extraños, sino como una tribu que habitaba las tierras bajas de Nubia, a lo largo del río Nilo y en dirección al Mar Rojo.

Fue el escritor romano Plinio el Mayor quien relacionó a los Blemios de Estrabón con las criaturas sin cabeza de Heródoto. En su «Historia Natural», Plinio escribe: «los llamados Blemios carecen de cabezas, encontrándose sus ojos y bocas sobre sus pechos». Hay que aclarar que, tal y como también sucede con Heródoto, todo el conocimiento de Plinio acerca de los Blemios está basado en simples rumores. Además, la visión geográfica de Plinio es similar a la de Heródoto: para ambos los extremos del mundo conocido están habitados por extrañas criaturas. Así vemos que Plinio también escribió sobre los Himantópodos, «unas gentes con pies que parecen sandalias, mediante los cuales se desplazan según su naturaleza, con paso serpenteante».

Con información de  Ancient


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