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Conformación de la Arabia histórica

Los antiguos habían dividido la Arabia en tres regiones: la Arabia Pétrea al Noroeste, la Arabia Feliz al Sudoeste, y la Arabia Desierta al centro y al Este.

La Arabia Pétrea comprendía toda la región situada entre la Palestina y el mar Rojo. La Arabia Desierta se componía del gran desierto de arena que se extiende de los confines de la Siria y de la Mesopotamia hasta el Éufrates y el golfo Pérsico. Finalmente, la Arabia Feliz abrazaba toda la parte meridional de la península, el Nedjed, el Hedjaz, el Yemen, el Omán, etc., etc.

Los geógrafos orientales no han usado nunca estas divisiones; y no sólo no admiten a la Arabia Pétrea como una parte de la Arabia, sino que establecen las divisiones del modo siguiente :

El Hedjaz, región montañosa y arenosa, que compone la parte media de la que baña el mar Rojo, y contiene las ciudades santas de la Meca y Medina. El Yemen, que, situado al Sud del Hedjaz, forma el ángulo Sudoeste de la península arábiga, de la cual es la región más fértil y rica. El Hadramot, el Mahrah, el Omán y el Hazá, que están colocados uno después de otro, según se ve en el mapa, desde el golfo de Aden hasta el golfo Pérsico. Y el Nedjed, gran meseta fértil, poblada de ciudades importantes, aunque rodeada de desiertos, que se halla en el centro de la Arabia.



Las divisiones precedentes, la mayor parte de las cuales datan de los tiempos más lejanos de la historia, no corresponden ya a las divisiones políticas. Antes de Muhammad estaba la Arabia dividida en millares de tribus independientes; y bajo el imperio árabe todas estas tribus no formaron más que un solo pueblo. Después de la caída de aquel imperio, la Arabia volvió a su primitiva manera de ser; y, excepto los tres imperios formados por el Nedjed, el Yemen y el Omán, se compone de pequeños principados y de tribus independientes, cada una de las cuales no reconoce más que a un jefe.

Por G. Le Bon

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Día internacional de la mujer – Las mujeres del Islam

Cuando el llanto de un recién nacido sonaba en un casa de Meca, el padre sentía una poderosa sensación de desconcierto, especialmente cuando se le anunciaba que era una niña. No podía imaginar un destino peor.

“Se esconde de la gente a causa del mal de lo que se le anunció, pensando si se quedará con ello a pesar de la vergüenza o lo enterrará. ¿Acaso no es malo lo que juzgan?” (La Abeja, 16:59)


Por ello, se escurría en la oscuridad para enterrar a su hija en una tumba, con el fin de no volver a verla ni escucharla nunca más. Esto sucedía en la sociedad de Arabia antes del 621 d.C, en que se pensaba que a una niña recién nacida no merecía la pena mantenerla con vida. E incluso si vivía, llevaría una vida sin oportunidades. Entonces, en el año del elefante, llegó Muhammad, que la paz sea con él, como una misericordia para todos los mundos y una luz para la humanidad. Hizo que los hombres se dieran cuenta de que tenían que temer un día “Cuando la niña enterrada viva sea preguntada por qué crimen la mataron” *.

* [Alude a la práctica de la ignorancia anterior al Islam por la que algunos árabes enterraban vivas a sus hijas al nacer.] “…y en este día, todo aquel que perpetró este mal, tendrá que rendir cuentas por ello” (El Arrollamiento, 81:8-9)

El Islam llegó como una guía para toda la humanidad y como un catalizador en la vida de las mujeres, transformando su situación de la noche a la mañana. Los derechos de la mujer, un concepto que nunca antes se había escuchado, ni siquiera pensado, se estaba imponiendo y protegiendo. De ser una simple mercancía y un objeto de uso, las mujeres pasaron a tener dignidad y voz.

El Profeta, que la paz sea con él, enseñó que no hay diferencia en la valía de los creyentes en función de su sexo. Ambos tienen los mismos derechos y obligaciones de aprender y de enseñar. Las mujeres tienen la misma responsabilidad que los hombres a la hora de condenar el mal y ordenar hacer el bien. El Islam ha puesto el paraíso bajo sus pies como madres, [de ahí el hadith “El Paraíso está bajo los pies de la madre”]. Son la razón por la que sus padres entrarán en el Jardín, y una parte fundamental de la creencia de sus maridos, quienes, si no las honran, no habrán completado su fe. Fue a través de esta recién adquirida posición que las mujeres se elevaron y dejaron su impronta en la Historia.

Las mujeres musulmanas contribuyeron al legado del Islam como eruditas, juristas, gobernadoras, benefactoras, guerreras, mujeres de negocios, expertas legales y demás. El hogar del Profeta era lo que todos los compañeros tomaban como ejemplo y guía, y en él las esposas tenían personalidad y voz propia. Jadiya, quien era su compañera y confidente, fue una exitosa mujer de negocios que le apoyó moral y financieramente cuando recibió la Revelación; Aisha bint Abu Bakr transmitió grandes cantidades de conocimiento procedente de él y se convirtió en una gran jurista y erudita. El consejo de Umm Salama fue aceptado por el mismo Profeta en el momento del tratado de Hudaibiyah; Hafsa, la hija de Umar ibn Al-Jattab, fue la primera persona en quien se confió el Corán escrito cuando murió su padre.

Eruditas del ‘hadith’

La contribución de las mujeres a la preservación del hadith, o dicho y hecho atribuido al Profeta, ha sido de gran importancia. Un estudio de los textos de hadith nos indica que la mayoría de los primeros recopiladores recibieron muchos de ellos de mujeres que hicieron las veces de transmisoras directas. Ibn Hajar estudió bajo 53 mujeres diferentes, As-Sajawi recibió iyazas (licencias de enseñanza), de 68 mujeres, y As-Suyuti tuvo más de 33 maestras, un cuarto de la totalidad de sus maestros.

En el siglo X destacan Fatima bint Abdur-Rahman, comocida como as-sufiyyah, por su devoción; Fatima, la nieta de Abu Dawud, recopilador del Sunan; Amat al-Wahid, la nieta del distinguido jurista al-Muhamili; Umm al-Fath Amat as-Salam, la hija del juez Abu Bakr Ahmad; Jumuah bin Ahmad, cuyas clases eran atendidas por reverenciales audiencias. Todas ellas jugaron un rol importante en su tiempo.

Fathima bint al-Hasan ibn Ali Ad-Daqqaq al-Qushayri fue una gran erudita de los siglos XI-XII, conocida no solamente por su devoción y su maestría con la caligrafía, sino también por su conocimiento de los hadices y por la calidad de sus isnads (cadenas de transmisión). Karimah al-Marwaziyyah fue considerada una de las mayores autoridades de Sahih al-Bujari [la principal recopilación de hadices autentificados] su tiempo; Abu Dharr de Herat, uno de los eruditos más prominentes de ese tiempo, le daba tanta importancia a su autoridad en el Sahih al-Bujari, que recomendaba a sus estudiantes estudiarlo solamente a través de ella por la calidad de su erudición. Entre sus estudiantes se encontraron Al-Jatib al-Baghdadi y Al-Humaydi.

Fatima-bint-Muhammad, conocida como as-Shahdah, la escritora, recibió el honrado título de Musnida Asfahan (la gran autoridad en hadith de Isfahan). Fundó un centro de espiritualidad que su marido dotó generosamente. Sus clases de Sahih al-Bujari eran atendidas por multitudinarias audiencias y muchos incluso clamaban falsamente haber sido sus discípulos.

Sitt al-Wuzra fue otra conocida autoridad del Sahih al-Bujari, quien, además de ser una gran erudita en jurisprudencia islámica, daba clases sobre al-Bujari en Damasco y Egipto. De igual forma, Umm al-Khayr Amat al-Khaliq, fue considerada la última gran erudita del hadith en el Hiyaz.

En el siglo XIII, en Damasco, encontramos a Umm al-Darda, una importante jurista entre cuyos estudiantes se encontraba Abdul Malik ibn Marwan, el Califa en aquel momento; solía enseñar hadith y fiqh en la mezquita. Ilyas-ibn-Mu’awiyah, un importante erudito de aquel tiempo y juez de mérito indiscutible, la consideraba superior a todos los demás eruditos del hadith de su tiempo.

Aisha bint Sa’ad bin Abi Waqqas fue una jurista y erudita, maestra del conocido erudito Imam Malik, el fundador de la escuela de jurisprudencia maliki. Sayyida Nafisa, la nieta del Profeta e hija de Hassan bin Ali bin Abu Talib, fue una conocida maestra de jurisprudencia cuyos estudiantes provenían de sitios lejanos, siendo uno de ellos el Imam Shafi’, famoso erudito y fundador de la escuela de jurisprudencia Shafi’. Fue ella quien cubrió sus gastos de educación.


Enseñaban a hombres y mujeres

Es esta una tradición que nos viene de la época del Profeta, la paz sea con él, y de su esposa Aisha, que fue una de las grandes juristas y Sabias del Islam.

Ashifa bint Abdullah fue la primera mujer musulmana nombrada encargada e inspectora del mercado por el Califa Umar Ibn al-Jattab. Amra bint Abdurrahman fue una de las grandes eruditas del siglo XVIII, llegando a ser jurista, Mufti y erudita del hadith. El el tiempo del Califa Umar se la consideraba una gran autoridad en las tradiciones transmitidas por Aisha, la esposa del Profeta, que la paz sea con él. Entre sus estudiantes se encontraban Abu Bakr ibn Hazim, el conocido juez de Medina a quien el califa Umar ibn Abdul Aziz ordenó que recogiera todos los hadices transmitidos por ella.

Aisha bint Muhammad ibn Abdul Hadi fue una erudita de Damasco quien enseñó a muchos conocidos eruditos y que poseía la cadena de transmisión más corta hasta el Profeta Muhammad. Fue maestra de Ibn Hajr al Asqalani, el mayor erudito de su tiempo. Fatima al-Batayahiyyah fue una distinguida mujer de edad avanzada que enseñaba el Sahih al-Bujari en la misma mezquita del Profeta.

En el siglo IX encontramos a Fatima al-Fihriyya, en Fez, Marruecos, quien fundó la mezquita, y primera universidad del mundo, la Qarawiyyin. Esta fue establecida en el año 859 y a través de ella se extendió el uso de los números árabes en Europa. La universidad adjunta a la mezquita es la primera universidad y la más antigua que sigue en funcionamiento. Los estudiantes acudían de todas partes del mundo para estudiar ciencias, lenguas y estudios islámicos.

Fatima de Córdoba fue una bibliotecaria de siglo X que supervisaba setenta bibliotecas con más de 400.000 libros, mientras que las bibliotecas más avanzadas en Europa en ese momento tenían algunos centenares a lo sumo. En el siglo XI encontramos Banafshaa’ ar-Rumiyya, quien restauraba escuelas, puentes y casas para los pobres en Bagdad.

Después de ellas podemos mencionar a Abidah al-Madaniyya, Abdah bint Bishr, Umm Umar Ath-Thaqafiyyah, Zaynab, la nieta de Ali ibn Abdullah ibn Abbas, Nafisah bint al-Hassan ibn Ziyad, Khadijah Umm Muhammad, Abdah bint Abdar Rahman y muchas otras mujeres que sobresalieron dando clases públicas sobre hadith. Abidah comenzó siendo una esclava de Muhammad ibn Yazid. Aprendió un gran número de hadices y relató cerca de 10.000 provenientes de la autoridad de sus maestro, Madani. Cuando fue entregada por su señor a Habib Dahhun, el gran erudito de los hadices en Al-Andalus, durante una visita a Jerusalén, este quedó tan impresionado por su conocimiento que la liberó, se casó con ella y se fueron de vuelta a Andalucía.

Zaynab bint Sulaiman, al contrario que Abidah, fue una princesa. Su padre fue un primo de As-Saffah, el fundador de la dinastía Abasí, y fue gobernador de Basrah, Oman y Bahrain durante el califato de Al-Mansur. Zaynab recibió una cuidada educación y adquirió maestría en los hadices, ganándose una gran reputación, como una de las eruditas más importantes de su tiempo. Muchos hombres acudían a sus clases.

En el siglo XII tenemos a Shuhadah bint Ahmad al-Ibrii, quien estudió en Bagdad con conocidos eruditos del hadith y se convirtió en una gran erudita y jurista. Era conocida como el ‘orgullo de las mujeres’. Zainab bint Kamal enseñó más de 400 libros de hadith en algunas de las más prestigiosas instituciones académicas de Damasco, y mostraba tanta erudición y amabilidad que se ganaba el corazón de todos los estudiantes. También podemos ver a Fathima bint Muhammad al-Samarqandi, una jurista que aconsejaba a su famoso marido sobre las fatwas. Más recientemente, el el siglo XIX, encontramos a Nana Asma’u de Nigeria; una poeta, maestra, erudita y consejera de su padre, el famoso Usman Dan Fodio.

Mujeres gobernadoras

Algunas de las mujeres que sobresalieron como gobernadoras fueron Arwa al-Sulayhi, una mujer Yemení del siglo XI, quien gobernó durante 77 años y que era conocida como “La noble dama”. También destacó la Sultana Shajarat al-Durr, quien tomó control de Egipto tras la muerte de su marido en el siglo XIII.

Dhayfa Jatún, la sobrina y nuera de Salah Al-Din al-Ayyubi, tras la muerte de su hijo, el rey Abdul Aziz, se hizo reina de Alepo y gobernó durante cuatro años. Durante su reinado se enfrentó a las amenazas de los cruzados, Khuarzmain, los mogoles y los selyúcidas. Además de su función política y social, también apoyó la educación en Alepo, donde fundó dos escuelas.

Sitt al-Mulk fue una princesa Fatimí de Egipto, cuyas conocidas dotes administrativas estaban de acuerdo con las leyes islámicas.

La reina Zubayda, esposa del califa del siglo IX, Harun Ar-Rashid, era famosa por sus generosas contribuciones destinadas a construir recursos para obtener agua y casas para los peregrinos hacia Meca. Fue una intelectual que expresaba sus opiniones políticas en público y que patrocinaba a poetas y escritores -aunque no fuesen musulmanes-, a eruditos religiosos y a los necesitados. El famoso pozo de Zubayda, en las afueras de Meca, todavía lleva su nombre.

En India encontramos a Razia Sultana, la única mujer que ocupó el trono de Delhi durante cuatro años en el siglo XIII. Firishta, un historiador del siglo veinte escribió: “Razia era mejor que veinte hijos”.

Hurrem Sultán, también conocida como Roxelana, fue capturada como prisionera en el siglo XVI en las campañas de Crimea durante el reinado de Yazuz Sultan Salim, llevada al palacio otomano y presentada a Sultan Suleiman, quien más adelantes de casó con ella. Fue la fundadora de una gran número de instituciones, entre las que se incluyen el complejo de una mezquita que cuenta con una madrasa, una cocina pública, un hammam para hombres y mujeres, dos escuelas y un hospital para mujeres. También construyó cuatro escuelas en Meca y una mezquita en Jerusalén.

La educación de las niñas era una orden enfatizada por el Profeta Muhammad. Amina fue la reina de Zazzua, una provincia de Nigeria, en el siglo XVI. Cuando tenía dieciséis años se convirtió en la heredera aparente de su madre. Amina eligió aprender las artes militares y se convirtió en la líder de la caballería zazzua. Durante su reinado, que duró 34 años, expandió su territorio hasta los máximos límites que llegó a alcanzar. Se centró principalmente en que los gobernadores locales aceptasen el estatus de vasallos y permitiesen el paso seguro de los comerciantes Hausa. Se le atribuye el mérito de construir fortificaciones de tierra, características de los Hausa. Muchos de los pueblos y ciudades crecieron gracias a estas murallas, que aún hoy son conocidas como las murallas de Amina.

Hubo una familia de mujeres que gobernó Bophal entre 1819 y 1924, siendo la última gobernadora Begum Kaikhursau Jahan. Esta familia era conocida por haber mejorado la líneas de tren, los sistemas de agua, el sistema postal y la líneas de transporte con la vecindad.

Las mujeres musulmanas también se aseguraban de dejar una legado intelectual y académico. Sutayta al-Mahamili fue una matemática que vivió en la segunda mitad del siglo X y procedía de una familia educada en Baghdad. Sobresalió en muchos campos, como la literatura, la ciencia del hadith y la jurisprudencia. Inventó soluciones para muchas ecuaciones que han sido usadas por otros matemáticos y que muestran su aptitud para el álgebra. Fue alabada por historiadores como Ibn al-Jawzi, Ibn al-Jatib e Ibn Kazir.

Mujeres de Al-Andalus

Labana de Córdoba vivió en el siglo X en España y era una experta en matemática, pudiendo resolver los más complejos problemas geométricos y de álgebra conocidos en aquel tiempo. Trabajó como la secretaria personal del califa Omeya Al Hakam II.

Aisha, hija del príncipe Ahmed de Al-Andalus, quien vivió en el siglo XI, sobresalió en la rima y la oratoria. Sus versos causaban entusiasmo entre los graves poetas cordobeses, y su biblioteca era una de las mejores y más completas del reino.

Wallada, una princesa almohade del siglo XI, era conocida por su conocimiento de la poesía y la retórica, y por sus conversaciones, extraordinarias en cuanto profundidad y originalidad. En las competiciones académicas de Córdoba, la capital que atraía a los más sabios y elocuentes de la Península Ibérica, nunca fallaba en superar, en la prosa y la composición poética, a todos sus competidores.

Al Ghazaniya y Safiyya, las dos sevillanas, eran conocidas por sus genio poético y oratorio en el siglo XI. Safia además era única en la perfección y belleza de su caligrafía.

Miriam, la hija de Al-Faisuli, era conocida por sus logros literarios en todo Al-Andalus. Su agudo ingenio y la sátira de sus epigramas no tenía igual a finales del siglo XI.

En el arte de la caligrafía hay un nombre que surge una y otra vez, el de Thana, una sirviente en la casa de Ibn-Qayyuma. Ibn Qayyuma era el tutor de uno de los hijos del Califa Mansur. Una de las dos que mandó a aprender bajo el mejor calígrafo de su tiempo, Ishaq bint-Hamad, fue Thana, cuyos pupilos dicen que ‘escribió los manuscritos de medidas originales, que no han vuelto a ser igualados’.

Umm-al-Sa’d, en el siglo XI, era conocida por sus familiaridad con las tradiciones islámicas. Al Fihrist-ibn-al-Nadim, un historiador del siglo XVIII, nombra a muchas mujeres con múltiples habilidades. Dos de ellas eran expertas en la gramática, una muy respetada rama de conocimiento relacionada con el uso correcto y completo de la lengua árabe. Una de ellas, en el siglo XI, procedente de ‘las tribus’ era una experta en los dialectos del árabe. Otra conocía las leyendas tribales; una tercera escribió un libro titulado Formas raras y fuentes de los verbos. En un campo diferente, Arwa escribió un libro sobre sermones, moral y sabiduría.

Rasa, un mujer india, fue la autora de un libro sobre el trato médico y cuidado de las mujeres, el libro sigue estando disponible entre los libros de medicina en árabe. Mariyah-al-Qibtiyyah, que era egipcia, escribió sobre la alquimia en el siglo XIII.

Al Ijiliyyah bint al-Ijili al-Asturlabi, siguió el curso de su padre, de quien tomó el nombre el astrolabio, en Alepo, y trabajó en la corte de Sayf-ad-Dawla, uno de los poderosos gobernadores Hamdanin en el norte de Siria.


Mujeres médicos

La Sharia requiere que los musulmanes se preocupen por todas las esferas de la sociedad. Con la llegada del Islam la mujeres pudieron empezar a trabajar como médicos tratando a hombres y mujeres, especialmente en el campo de batalla. El honor de ser la primera enfermera lo tuvo Rufayda bint Sa’ad al-Aslamiyya, quien vivió en el mismo tiempo del Profeta. Ayudó a curar y tratar a los heridos en la batalla de Badr, el 13 de marzo del 625. Aprendió la mayoría de sus habilidades de ayudar a su padre, Sa’ad al-Aslami, quien también era médico.

Al Shifa bint Abdulla al-Quraishiyya al-Adawiyah fue una de las mujeres sabias de su tiempo. Estuvo involucrada en los asuntos de la administración pública y también era médico. Su nombre era Layla, pero recibió el apodo de ‘Al-Shifa’ que significa ‘la que cura’.

Nusayba bint Ka’ab al-Mazneya, puso en práctica sus conocimiento en la batalla de Uhud; Umm-e-Sinan Al-Islami pidió el permiso del Profeta para salir al campo de batalla a ayudar a los heridos y a llevarles agua; Umm Warqa bint Harith, quien participó en la recopilación del Corán, también ayudó en la batalla de Badr.

Nudaybah bint al-Harith, también conocida como Umm al-Athia, ayudaba con los heridos en las batallas y proveía a los soldados con agua, alimentos y primero auxilios; incluso hacía circuncisiones.

Líderes políticas

El relato más cercano de una erudita actual, que dedicó su vida al Islam, es el de Zainab al-Ghazali. Nació en 1917 en Egipto y estuvo relacionada al principio con los Hermanos Musulmanes. Su padre la animó a convertirse en una líder islámica citando el ejemplo de Nusayba bint Ka’ab al Muzaniyya, una mujer que luchó junto al Profeta en la batalla de Uhud. A la edad de diecinueve años fundó la Jama’at al-Sayyidat al-Muslimaat (Asociación de mujeres musulmanas), que contaba con tres millones de miembros cuando fue disuelta por el gobierno en 1964. Hasan al-Banna la invitó a unir su asociación con su movimiento de los Hermanos Musulmanes, oferta que rechazó para mantener su autonomía.

Sus clases semanales atraían a cerca de cinco mil personas. Además de ofrecer clases a las mujeres, la asociación tenía un orfanato, asistía a familias pobres, mediaba en disputas familiares y tenía una publicación periódica. Pasó una larga temporada en la cárcel en la que fue sometida a numerosas dificultades y escribió un libro que fue traducido al inglés como ‘El retorno de la faraona’. Murió el 3 de agosto de 2005 con 88 años.

El Dr. Akram Nadwi, autor contemporáneo de una obra de 40 volúmenes sobre la mujeres eruditas en el Islam, Al-Muhaddizat, sacó a la luz en su investigación muchas eruditas y sus logros, que en la mayoría de los casos están hoy olvidados. Su idea era desmontar la visión acerca de la supuesta sumisión de la mujer en algunos países de mayoría musulmana:

“En un principio creí que habría unas 30 o 40 mujeres, pero a medida que la investigación continuaba, la cuenta seguía aumentando hasta que me di cuenta de que tenía no menos de 8.000 notas biográficas de mujeres que habían jugado un rol importante en la preservación y avance de las tradiciones y ciencias islámicas desde el tiempo del Profeta, que la paz sea con él. Estas mujeres no eran, ni mucho menos, mediocres en comparación con los hombres, y de hecho, muchas excedieron a sus contemporáneos masculinos. Estas eran mujeres excepcionales que no solo participaban en la sociedad, sino que ayudan a que esta se reformase. Una de las cosas más impactantes era su calibre intelectual y el reconocimiento que recibieron por ello”.

Por Zaynab Aliyah
Con información de Young Muslim Digest

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Ser árabe – Cuando se conjugan el corazón y la razón

Sin lugar a dudas, la cultura árabe contiene una gran riqueza de tradiciones y costumbres muy arraigadas. Estando presente en todo el mundo a través de sus expresiones culturales como la danza, música, literatura y gastronomía.

Igualmente se ha destacado por tener personalidades como Jaber íbn Hayyan, Amr Diab, Yasser Arafat, Ibn Sina, Al-Mamún, y el Profeta Muhammad.

Rasgos de esta cultura se muestran en ciudades como El Cairo, Abu Dhabi, Jiddah, Dubái, Marrakech, Luxor y Medina.

Cultura árabe

La cultura árabe se originó en la Península Arábiga, extendiéndose geográficamente por el norte de África y Medio Oriente.

Se conoce como mundo árabe al conjunto de países que hablan la lengua arábiga y que conforman la Liga Árabe. En este sentido, las naciones que conforman el mundo árabe son: Egipto, Irak, Jordania, Líbano, Arabia Saudita, Siria, Yemen, Libia, Sudán, Marruecos, Túnez, Kuwait, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Omán, Mauritania, Somalia, Palestina, Yibuti y Comoras.

Por ello es importante señalar, que la valoración de la cultura árabe, aunque tenga vínculos históricos con el Islam, es exclusivamente lingüística, tanto que muchos musulmanes no hablan árabe y un grupo de árabes profesan otras religiones.

Nacionalismo árabe

El nacionalismo árabe procura la alianza de prácticamente todo el mundo árabe como una sola nación. De tal forma, existen tres factores que determinan si una persona puede ser considerada árabe o no.

Políticos: si vive en un país miembro de la Liga Árabe, definición que cubre a más de 300 millones de personas.
Lingüísticos: si el idioma materno es el árabe, un concepto que abarca más de 200 millones de personas.
Genealógicos: si tiene ascendencia de originarios de la Península Arábiga.

Cuando fue fundada la Liga Árabe se estableció que: “árabe es una persona que hable árabe, viva en un país de lengua árabe, y simpatice con las aspiraciones de los pueblos árabes”.

En la organización geopolítica del mundo árabe, adicional a la Liga Árabe, el territorio se divide de la siguiente forma:

Magreb: son los países que se encuentran al occidente de Egipto, como Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia. Estas naciones conforman la Unión del Magreb Árabe o UMA.
Mashrek: está conformado por el resto de las naciones que se ubican al oriente del mundo árabe, incluyendo Egipto. La única organización existente en esta área es el Consejo de Cooperación para Estados Árabes del Golfo, integrado por Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

Entre otros organismos políticos dedicados a incentivar el desarrollo económico, político y hermandad entre los árabes, para la organización de la economía ,el Fondo Monetario Árabe, Consejo de Cooperación Árabe, Consejo Económico de Unidad Árabe, Organización de los Países Árabes exportadores de Petróleo.


Períodos históricos

Se pueden distinguir dos grandes períodos históricos de la cultura árabe, que sirvieron la culturizar a Europa.

Preislámico

Esta etapa estuvo formada por los pueblos semitas que emigraron de la Península Arábiga, caracterizados por tener un idioma parecido. Así, los babilonios, caldeos, asirios, egipcios, arameos, fenicios, nabateos, sabaneses, himaritas fueron la base de la cultura árabe. De estos pueblos que actualmente conforman el mundo árabe, sobre todo Egipto, los griegos adquirieron muchos de sus conocimientos.

Islámico

Durante este período aparece el Islam, los pueblos de origen semita se unen en torno a las prédicas de Muhammad, constituyendo una civilización árabe musulmana. Con la muerte de Muhammad, empieza la expansión del Islam y una serie de disputas por el poder político-religioso. En este sentido, los sucesores de Muhammad fueron sus discípulos, llamados califas, que instauraron los siguientes califatos.

Ortodoxo (632 -660 D.C.).

Fue el único califato elegido y reconocido por los musulmanes suníes y shiíes. Estuvo distinguido por cuatro califas: Abu Beker, Omar, Otman y Alí, quienes implantaron la Guerra Santa contra los infieles. Conquistaron Palestina, Siria, Armenia, Bizancio, Mesopotamia, Persia y Egipto, y establecieron la capital en Medina.

Omeya (660 – 750 D.C.).

Constituye el primer califato hereditario de orientación musulmana sunnita. Instauraron la capital en Damasco, e iniciaron nuevas conquistas como Beluchistán, Afganistán, Turquestán, norte de África y España.

Abásida (750 – 1242 D.C.)

Fue un califato impuesto por Abu Abbas, luego de asesinar a la familia de los Omeyas, trasladando la capital a Bagdad y posteriormente a El Cairo.

El Islam se expandió hasta las fronteras con la India, pero una cantidad de vaivenes y diferencias generaron su división en tres califatos. De esta manera la civilización árabe musulmana quedó separada en: Califato de Bagdad, Califato de Córdoba, y Califato de El Cairo.

Escritura

Se puede afirmar que la escritura árabe es el principal arte islámico, ya que está basada en veintiocho letras del alfabeto árabe que se unen entre sí, formando las palabras mediante ligeros trazos de caligrafía cursiva llamados ductus, que poseen una gran flexibilidad y elegancia, a la vez que permiten alargar o compactar palabras.

Antes de la llegada del Islam, la mayoría de los árabes rendían culto a varios dioses como Hubal, Wadd, Al-Lat, Manat y Uzza. En ese entonces, algunos pueblos profesaban el cristianismo, otros el judaísmo y un grupo muy reducido, los hanif, rechazaban el politeísmo. Con la expansión del Islam, la mayoría de los árabes se convirtieron en musulmanes, desapareciendo las tradiciones politeístas.

Las principales corrientes de la religión islámica

Sunnitas: constituyen la rama más grande del Islam, y profesan los preceptos establecidos en las enseñanzas de Muhammad. Los sunitas dominan la mayoría del territorio del mundo árabe, especialmente al norte de África.

Shiitas: son los seguidores del yerno de Muhammad, llamado ‘Ali , al cual consideran su sucesor legítimo. Predominan en Bahréin, sur de Irak, adyacencias de Arabia Saudita, sur de Líbano, algunas partes de Siria, norte de Yemen, sur de Irán, y en las costas de Omán.

Otras corrientes son el sufismo, el jariyismo y yihadismo.

Dentro de la religión de la cultura árabe, los cristianos siguen a las iglesias maronitas, coptas, siriacas y griegas ortodoxas, en cambio los judíos no son considerados árabes.

También existe una pequeña comunidad drusa, una rama minoritaria del Islam, que se encuentra principalmente en Siria, Líbano y Jordania.

En la cultura árabe existen diferentes tipos de símbolos y costumbres de acuerdo a cada región, pero hay algunas que generalmente son una constante.

Vestimenta

Existe una tendencia a ser conservadores en la vestimenta, y en muchas ocasiones difieren de la forma de vestir occidental. Por ejemplo, las mujeres en Egipto usan un pañuelo para cubrir su cabeza llamado hijab, mientras que en Arabia Saudita se cubren la mitad inferior de la cara con un niqab, contrariamente, en Líbano el estilo es más occidental. Los hombres se visten con túnicas y camisas largas u otros usan trajes o jeans con una camiseta.

Para los árabes los valores como la lealtad y el honor son importantes en las relaciones para establecer la confianza. El sentido de la amistad, en esta cultura, es tomado muy en serio, por ello son muy selectivos. Ello incide en la interacción masculina, por ejemplo, cuando dos amigos se encuentran, se abrazan, se intercambian besos en la mejilla o se cogen de la mano si van caminando, no indicando esta conducta una preferencia sexual. Usualmente los hombres cuando conversan con una mujer no mantienen un contacto visual, y menos le estrechan la mano.

También, las leyes del matrimonio en el mundo árabe, le permiten al hombre tener hasta cuatro esposas al mismo tiempo.

Otra característica de la cultura árabe es la arguile, una pipa de agua que se suele fumar entre varias personas.

Una frase muy frecuente en la cultura árabe es In Shâ Allâh, que quiere decir si es lo que Dios quiere.

Legado árabe

El legado que le ha dado la cultura árabe a la humanidad aparte de inmenso, ha sido muy valioso.

Medicina.

En la antigua cultura árabe se descubrió la circulación de la sangre, se realizaban operaciones con anestesia y amplia tecnología.

Farmacia.

Los árabes fueron excelente alquimistas, descubriendo fórmulas químicas que se usan actualmente en muchas medicinas.

Química.

Lograron la extracción de minerales y metales, la mezcla de colores, el curtido del cuero y otras técnicas que surgieron de los procesos de investigación de sustancias químicas.

Fueron los pioneros en elaborar el papel de algodón, que sirvió posteriormente para que los europeos desarrollaran la imprenta.

Geografía.

No solamente en la cultura árabe se perfeccionó la brújula, debido al gran conocimiento astronómico, sino que también, elaboraron la cartografía que posteriormente utilizó Colón para «descubrir» América.

Arquitectura.

Sobresalieron en la construcción de muchas mezquitas con unos diseños propios y decorados en marfil, madera, yeso esculpido, mosaicos.


Otros aportes

En los números y la matemática fueron los precursores del cero, álgebra, trigonometría y geometría. De igual forma se le asigna al califa y poeta Al-Mamún la inspiración de la famosa obra Las mil y una noches.

La gastronomía árabe se ha internacionalizado con platos como el kebbe, cuscús, falafel, maqluba, hummus, shawarma, etc.

Vestimenta:

En la vestimenta árabe está prohibida la valoración de la mujer por su belleza física, el vestuario femenino es variado y se caracteriza por algunas indumentarias que no impiden el cumplimiento de su rol en la sociedad, siendo una de las más conocidas el hiyab. La forma en la que visten se basa en lo que reglamenta el Corán, de esta manera, se enfoca en aspectos tales como: no debe ser estrecha, transparente, imitar alguna moda y evitar los colores llamativos. Sin embargo, existen variaciones en la manera de vestir en los países que componen la cultura árabe.

Un requisito fundamental de la vestimenta árabe, es que el hombre debe cubrir el awrah, es decir, la parte del cuerpo entre el ombligo y las rodillas, igualmente, los atuendos deben ser sencillos, ligeros y no ceñidos al cuerpo. Generalmente, en los países del mundo árabe, los hombres utilizan como prenda diaria una túnica ancha de mangas largas que llega hasta los tobillos, llamada thawb o suriyah, que en verano es de algodón blanco y en invierno de lana oscura, además, lo acompañan con un turbante o kufiyya que usan en la cabeza, representando uno de los símbolos árabes.

Aunque en la cultura árabe está prohibida la valoración de la mujer por su belleza física, el vestuario femenino es variado y se caracteriza por algunas indumentarias que no impiden el cumplimiento de su rol en la sociedad, siendo una de las más conocidas el hiyab, que es una mantilla que cubre completamente la cabeza y el cuello, representando un símbolo tanto religioso como femenino con una gran variedad de estilos, como el niqab que oculta el rostro dejando al descubierto los ojos, también el al-amira, un manto de dos piezas ajustados a la cabeza, mientras que el shayla, por su largo envuelve la cabeza y se pliega en los hombros, o el khimar, que forma una capa que llega hasta la cintura arropando el cabello, el cuello y los hombros.

Entre otros tipos de vestimenta árabe femenina está la reconocida burka, un vestido que encubre absolutamente todo el cuerpo menos los ojos, igualmente, el chador que es una manta muy usada por las iraníes fuera del hogar, o la chilaba, que abriga desde el cuello hasta los tobillos, y es llevada encima de la ropa solo para salir a la calle, de un lugar a otro.

Ciertamente, cada uno de los países que configuran la maravillosa cultura árabe ha realizado sus adaptaciones a estos vestuarios, siempre respetando los cánones que rigen sus tradiciones, es por ello, que la vestimenta árabe se ha convertido en un elemento con mucha información sobre este particular estilo de vida.

Con información de  Cultura10

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Póker y juegos de azar en Oriente Medio y el mundo islámico

Según dicen, el póker es más norteamericano que el pastel de manzana. Se juega en todo Estados Unidos y también en la mayor parte del globo. Dejando de lado el póker online, en el imaginario popular, el juego suele asociarse con ciudades como Las Vegas,(de sus 55 eventos, el Main Event o Evento Principal es el de más valor. El ganador del Main Event suele ser considerado como el mejor jugador de poker del mundo), o Melbourne. Estos destinos alojan las partidas y torneos más altos, pero puedes encontrar partidas de póker en todo el mundo.

Encontrar partidas de póker en Oriente Medio no es fácil, especialmente en los países islámicos, donde tanto la Sharia como las leyes civiles prohíben todo tipo de juego.

En Líbano hay un par de salas de juego como el Hipódromo Du Parc De Bevrouth en Beirut y el Casino du Liban en Maameltein. El segundo es el más grande y tiene 56 mesas de juego, cientos de máquinas tragamonedas y 6 mesas de póker.


Varios de los mejores pros son de Líbano como Freddy Deeb, que reside en Estados Unidos, es el líder en ganancias del país con 8,5 millones de dólares. También son de Líbano, Nicolas Chouity ($3.2 millones), Fadi Kamar ($2 millones), y Walid Bou Habib ($1.3 millones).

Aunque el póker no tiene mucha presencia en Oriente Medio, al menos existe. El hecho se verifica con la cantidad de jugadores de la región que tienen éxito en los circuitos internacionales.

Por ejemplo, el difunto Amir Vahedi que hizo mesa final en el Evento Principal de las WSOP (Serie Mundial de Póker), cuando ganó Chris Moneymaker sigue manteniendo el primer puesto en la lista de ganancias de Irán con $3.276.428. Hablando de este país, el ganador del Main Event de las WSOP de 1992, Hamid Dastmalchi, nació y se crió allí hasta que se fue a vivir a Estados Unidos a los 19 años. También están el líder de Irak, Mohamed Namir ($111.522), de los Emiratos Árabes Unidos, Shams Ahmad ($168.139) y de Jordania, Fuad Serhan ($588.727).

Si hablamos de jugar póker en África, el Casino de Marrakech es el primero que se nos viene a la mente. Ha celebrado los mejores eventos, incluido el WPT National, WSOP Circuit y WPT Main Event. En Marzo de 2016 se jugó el Marrakech Poker Open que reunió a 220 jugadores y vio como el portugués Henrique Pinho se hacía con la victoria y el premio de €35.880.

Mientras que Marrakech es el punto más conocido, está lejos de ser el único póker de África.

Desde la adquisición de la compañía Oldford Group Limited por parte del grupo Amaya Gaming, PokerStars y Full Tilt han sufrido varios cambios, acciones que incluyen el lanzamiento del nuevo software de PokerStars, el nuevo PokerStars 7, o la entrada en los juegos de casino, con la inclusión de Ruleta y Black Jack en PokerStars.es.

El CEO de Amaya, David Baazov aseguraba que utilizarán tanto PokerStars como Full Tilt para entrar en nuevos sectores como el casino o las apuestas deportivas, pero el grupo no parece dispuesto a hacerlo en los llamados «mercados grises», donde los juegos online no están expresamente prohibidos o estrictamente regulados.

Aunque la lista de países excluidos todavía no se ha publicado, ambas salas ya no están disponibles para jugar con dinero real en países como Malasia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Bangladesh, Pakistán, Egipto, Qatar, Jordania, Kuwait, Senegal, Nigeria, Bahrein, Afganistán, Palestina, Kenia, Mozambique, Ruanda y el Vaticano. Otros países que ya no tendrán acceso son Irán, Irak, Siria, Zimbawe, Libia, Sudán, Corea del Norte, Cuba, Myanmar y Yemen.

En el momento del anuncio de la decisión del grupo de salir de hasta 30 mercados, las acciones de Amaya Gaming cayeron casi un 3% en la Bolsa de Toronto, bajando hasta los 28.51 dólares canadienses por acción.


Los jeques árabes se concentran en el Arts de Barcelona para jugar al póker.

Picas, corazones, cartas, jeques árabes y Ben Affleck. Solo un lugar en el mundo podría reunir al director y protagonista de Argo con príncipes de Arabia Saudita y elementos propios de una cinta ambientada en el Far West: el hotel Arts de Barcelona. Según ha podido saber Vanitatis, la decimosegunda temporada del European Poker Tour, que tuvo lugar desde el 18 al 30 de agosto de 2015 en la ciudad condal, volvió a reunir a jeques y príncipes árabes.

Su presencia llamó la atención del resto de huéspedes que pasaban unos días en el hotel, uno de los más lujosos de la capital. Aunque Affleck fue uno de los participantes el año anterior y de ese año, separación mediante, decidió quedarse en casa, la competición, que alberga el Casino de Barcelona, sí ha vuelto a estar llena de príncipes y personalidades del mundo árabe.

El hotel Arts, situado justo al lado del Casino, se convierte en el lugar donde los jeques y sus esposas pernoctan y se toman un respiro entre partida y partida. Según ha podido saber este portal, nada más llegar al recinto, los príncipes y ejecutivos de alto nivel que ocupaban la mayoría de las habitaciones pidieron que se retirase todo el alcohol que se suele dejar en las neveritas de las habitaciones. Pese a que esta retirada obedece a creencias religiosas, algunos de ellos traían sus propias botellas de vodka, ron o ginebra, que eran colocadas por sus séquitos.

En las contadas ocasiones en las que los jeques estuvieron en el hotel, exigieron alfombras orientadas hacia la Meca para poder realizar sus rezos. Entre la lista de huéspedes que frecuentan el Arts de Barcelona para disfrutar de sus habitaciones de vanguardia con spa y todo tipo de comodidades se encuentran el príncipe Bin Meshari Bin Abdulaziz Alsaud o Bin Mohammed Bin Meshari bin Abdu.

Es la misma baraja

La baraja española, la baraja de póker, la baraja de tarot… todas tienen la misma procedencia y todas tienen el mismo significado. Alguno de Ustedes puede pensar… ¡Eso es imposible! ¡La baraja española tiene 40 cartas y la de póker tiene 52, no es la misma baraja!

Lo aclaramos: Cualquier baraja “completa” tiene 52 cartas. Lo que sucede es que en ocasiones, la baraja se “recorta” para que se pueda jugar con ella a ciertos juegos. Como “la escoba”.

Empecemos por el principio: ¿De dónde vienen las barajas? Hay muchas teorías acerca de la procedencia de las cartas en Europa. Algunas teorías aseguran que las introdujeron los pueblos gitanos que venían de Asia… otras dicen que los naipes entraron en Europa a través de los países árabes por España y por Italia alrededor del siglo catorce… Incluso Cervantes se refiere a las barajas en alguna de sus novelas como “el desencuadernado”.

Y ahora explicamos por qué “todas las barajas son la misma baraja”: Cualquier baraja completa tiene cuatro palos distintos, (cuatro “símbolos distintos”), y en cada palo tiene trece cartas que van desde el número uno, el as, hasta el trece. Vamos a darle significado a todo esto, ¿qué quieren decir los palos? ¿Qué quieren decir las cartas? ¿Qué quieren decir los colores?

Los colores

En el caso de la baraja de póker, por ejemplo, tienen dos colores, que es el blanco y el negro. Blanco y el negro, es el simbolismo del día y la noche, la dualidad, el ying y el yang, la vida y la muerte, estarían simbolizados con los colores.

Los valores

Tienen trece valores: desde As hasta el Rey, esos trece serían las trece lunas de un ciclo anual.

Las figuras

Tienen doce figuras, cada baraja tiene doce figuras, tiene la Reina, la J, la Q y K, o la Sota, Caballo y Rey que serán los doce meses del año. También tienen desde “el uno” hasta “el trece”: Son todos los escalafones que tiene una sociedad organizada, ya sea una comunidad primitiva o una sociedad actual, desde el As, que sería el nivel más bajo, hasta el rey, que sería la máxima autoridad.


Los palos

Y ya para finalizar, que sepan que los cuatro palos simbolizaban las cuatro autoridades que tiene una sociedad. En el caso de la baraja española los oros simbolizan el valor económico; las copas simbolizan el valor eclesial o religioso; las espadas simbolizan el valor de la nobleza o los clanes y los bastos simbolizan el valor político.

Con información de 888poker, Pokernews, Vanitatis  e Imagicbox.

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Los Moriscos de Túnez y el legado del idioma español

Pintura de la expulsión de los moriscos camino a Túnez.

La lengua fue, evidentemente, un factor de identidad de los moriscos a lo largo de todos los siglos, de la pertenencia de los musulmanes en las sociedades hispanas. La lengua de la liturgia personal y colectiva del Islam y lengua de su texto sagrado, el Corán.

Los factores identitarios del grupo étnico o social que llamamos moriscos quedan modificados cuando se ven obligados a emigrar a sociedades islámicas, (Marruecos, Imperio Otomano del Magreb o del Máshreq u Oriente Árabes; territorios dominados por los turcos en Anatolia y en los Balcanes).


Las diversas oleadas de andalusíes que emigraron a Túnez en la Edad Media o los que lo hicieron a partir del Reino nazarí de Granada recién conquistado por los cristianos, a principios del siglo XVI, no sabrían generalmente las lenguas de la Península Ibérica, fuera del árabe. En cambio los moriscos expulsados de España a principios del siglo XVII, (Gran expulsión general de 1609-1614), eran en su mayoría hispanohablantes monolingües o bilingües con el árabe, sobre todo los de Castilla, (incluida Murcia, Extremadura y gran parte de Andalucía), y de los reinos de la Corona de Aragón . Conservan mejor el árabe de los reinos de Granada y  los del reino de Valencia.

Conservaron el uso social de su lengua de origen de la Península Ibérica durante más de un  siglo después de la expulsión, dentro de la sociedad tunecina árabe-hablante. La forzada diáspora de moriscos españoles hispano-hablantes es específica: se trata de un grupo religioso musulmán o cripto-musulman. Es un grupo demográficamente numeroso de hispano-hablantes: en la primera generación de expulsados de España serían unos 300.000. Aunque no todos poseían el mismo grado de uso del castellano o del catalán-valenciano junto al uso del árabe, para muchos de ellos, cuando aún estaban en la península.

Y ya en sus tierras de acogida se da un uso tradicional relativamente largo en el tiempo, ya que se prolonga, al menos ciertos grupos sociales de Tunicia, desde principios del siglo XVII a la primera mitad del XVIII, para la lengua hablada, (y escrita por algunos), con restos léxicos y onomásticos hispánicos, en el árabe tunecino hasta nuestros días. Este fenómeno no se puede comparar con los antecedentes poco conocidos del goteo de emigraciones de moriscos o de musulmanes hispano-hablantes a países musulmanes a lo largo de los siglos medievales y especialmente del siglo XVI, época de máxima expansión y poder político de España en el Mediterráneo y de bastante movilidad humana entre territorios de sus costas.

El árabe es lengua sagrada de culto y de cultura y lengua hablada dialectal o coloquial.

En Tunicia la lengua dominante es el árabe coloquial, en su variante magrebí semejante a la que actualmente se sigue usando en esa república y en los territorios vecinos de Libia, Argelia y algo más diferenciado por los aportes del italiano y del inglés, en las islas cristianas de Malta y Gozo. Tenía una estructura lingüística parecida, pero con diferencias al árabe coloquial andalusí y marroquí, él mismo diferenciado según las regiones de la península , especialmente en la Andalucía oriental, el antiguo reino nazarí de Granada, donde se habría conservado mejor, al menos hasta la mayoritaria diáspora que arrojó la guerra de Las Alpujarras a mediados del siglo XVI.

La lengua árabe clásica o coránica era conocida por una élite de la sociedad tunecina y de extranjeros musulmanes, entre ellos algunos andalusíes: es la lengua sagrada del Corán y por tanto con un carácter divino que hacia escribir a un morisco tunecino, en castellano y en 1627 que era “la más excelente de las hablas que Dios Nuestro Señor ha dado a sus escrituras desde el principio del mundo y la más suave y comprehendiosa”.


Los moriscos-andalusíes debieron aprender muy pronto, también, el árabe coloquial tunecino y algunos educarse en el árabe coránico, en la propia Tunicia o en otros territorios musulmanes adonde fueron a parar en su diáspora, países árabe-hablantes o turco-hablantes.

En Medio Oriente la lengua árabe dominante o Máshriq árabe pueden documentarse diversos territorios con presencia de mudéjares y moriscos, andalusíes, en época anterior o muy posterior a la gran expulsión, aunque no suele mencionarse documentalmente el uso del español de esos emigrantes. Se puede pensar lógicamente que los moriscos o de sus descendientes andalusíes aún conservarían el uso de las lenguas hispánicas- uso activo, al menos uso pasivo o uso residual de hispanismos en árabe- cuanto más reciente era la fecha de salida de España, a lo largo del siglo XVI o tras la expulsión general de 1609-1614.

El tantas veces mencionado texto del bien informado hstoriador AL-Máqqari de Tremecén, que se instaló en Egipto para redactar su principal libro sobre Al-Andalus, resume brevemente los territorios donde había una población importante de moriscos expulsados de España, con otros compatriotas de emigraciones anteriores. (…Un grupo llegó de Estambul a Egipto y a la gran Siria, así como a otras regiones musulmanas.  Actualmente así están los Andalusíes).

En Palestina y el territorio de la Gran Siria, (Bilâd ash-shâm), especialmente en Jerusalen, (en árabe Al-Quds), a principios del siglo XVIII se ha podido documentar la presencia de descendientes de moriscos o andalusíes, en un episodio ya presentado anteriormente, partiendo del estudio de la profesora Eva Lapiedra Gutiérrez. Se trata de un alboroto producido por la pretensión por parte de diversos cristianos, en particular por la llamada Custodia de Tierra Santa de los religiosos Franciscanos de España, de restaurar el templo cristiano, (Santísimo Templo del Santo Sepulcro), según reza el texto del franciscano español encargado de la obra. Contra la interpretación musulmana estricta del texto del Corán sobre este tema frente a la autorización otorgada por parte de las autoridades turcas. Esa interpretación coránica y prohibición de restaurar el templo era exigida en particular por unos descendientes de moriscos o andalusíes “magrevinos” según las crónicas y correspondencia en castellano de los franciscanos de la custodia.

En el extremo más oriental del mundo arabe-hablante o Máshriq, árabe, (Masiq “levante”), no está documentada, por ahora, la presencia de moriscos en Mesopotamia o actual Irak, pero sí en la península de Arabia, en dos dimensiones específicas: la presencia regular de peregrinos musulmanes de origen morisco en los lugares santos del Islam, La Meca y Medina, en el centro de Arabia, y la presencia de truchimanes o traductores moriscos, en las costas.

Del Océano Indico, por donde transitaban toda clase de naves y viajeros del Imperio asiático de Portugal. Finalmente, está documentada la presencia de un morisco “que hablaba en castellano” y era alto funcionario de la administración turco-otomana de la capital de Yemen, hacia 1590-1595, antes de la expulsión general de los moriscos de España. Sobre los peregrinos se ha podido resumir unas investigaciones particulares con muchas posibilidades de ampliación.

Por  Mîkel de Epalsa Ferrer-Abdel Hakim Slama Gafsi

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Asesinato de Hassan-i Sabbah

HASSAN-ISABBAH
Nacido en 1034, YEMEN (?)
Fallecido en 1124, IRÁN
Líder de los hashashin

Según cuenta la leyenda, Hassan-i Sabbah llevaba a cabo ejecuciones con su ejército privado de jóvenes asesinos fuertemente drogados, los hashshashin, quienes se convertían en eficaces criminales gracias a un ritual en el que se combinaban el lavado de cerebro con la ingestión de hachís.

Una investigación más seria ha demostrado que los llamados hashshashin pudieron haber comenzado su andadura en los siglos VIII o IX como bandidos en la Ruta de la Seda medieval que llevaba a Extremo Oriente. Era una época en la que el Oriente Medio islámico se encontraba sometido a la presión que ejercían los cruzados occidentales y los invasores mongoles llegados del este; esos simples bandoleros pudieron haber evolucionado gradualmente hasta llegar a constituir un culto religioso militante de musulmanes ismailíes.

El nombre que ellos mismos dieron a la secta era al-da’wa al-jadbida, que significa «nueva doctrina»; se llamaban a sí mismos fedayeen: «el que está preparado para sacrificar su vida por una causa», el término utilizado en la actualidad por los «terroristas suicidas» fundamentalistas. El grupo utilizaba el asesinato como un medio de mantener el equilibrio de poder en la zona, pero se cuidaban muy bien de acabar sólo con la vida del individuo que había sido señalado, sin causar ninguna otra víctima colateral. Por lo tanto, mataban a su objetivo a corta distancia y su arma preferida era la daga.

La teoría de la conspiración

Las historias que hablan de Hassan-i Sabbah —«El viejo de la montaña», que ejercía un poder político mortífero desde su fortaleza de Alamut en las montañas del norte de Irak— se remontan a miles de años.

Según cuenta la leyenda, un aspirante a asesino era sometido a los mismos ritos de iniciación que practicaban otros cultos secretos en los que el sujeto era inducido a creer que se encontraba en peligro de muerte inminente. Los seguidores de Hassan drogaban a sus reclutas para convencerlos de que se estaban «muriendo», pero luego hacían que despertasen en un jardín donde retozaban en compañía de bellas jóvenes, haciéndoles creer que se encontraban realmente en el cielo, que Hassan estaba en contacto directo con Dios y que sus órdenes debían ser obedecidas, incluso hasta la muerte. Desde entonces, los hashshashin, que han aportado al mundo la palabra «asesino», han sido el grupo preferido de los teóricos de la conspiración, quienes creen que su organización proporciona un modelo para los Caballeros Templarios, el Priorato de Sión, los masones y los rosacruces.

El asesinato de Nizamal-Mulk por un hashshashin

Las pruebas

Fuentes contemporáneas señalan que la verdadera reputación de los hashshashin fue creada en 1090 cuando Hassan-i Sabbah estableció su fortaleza en las montañas. Su objetivo inicial era destruir el califato abasida de Bagdad, una dinastía que estaba marcada por una lucha permanente, aunque también era famosa por su conocimiento científico, el apoyo a las artes liberales y un amor por el lujo que ofendía a rivales como Hassan-i Sabbah.


Al principio, los hashshashin eran básicamente un grupo sectario y la mayoría de sus víctimas se contaban entre los musulmanes sunnitas, pero muy pronto comenzaron a inspirar un miedo irracional hacia su poder y se convirtieron en una intangible amenaza que puso en guardia a todas las élites dominantes en la región. Parece, asimismo, que estaban dispuestos a aceptar encargos para cometer asesinatos por dinero. Los registros de la época indican que incluso es posible que hayan cometido asesinatos para cruzados cristianos, como Ricardo Corazón de León y Conrado de Montferrat. El guerrero mongol Hukagu Khan puso fin al poder de los hashshashin en 1256. Durante el asalto de los mongoles, lamentablemente, la biblioteca de la secta quedó completamente destruida y, por lo tanto, se perdió una importante información acerca de ella.

El veredicto

La historia de los hashshashin es oscura, pero existen pocas dudas de que representaron una fuerza realmente formidable en Oriente Medio en el siglo XIII. Por otra parte, la idea de que fumar hachís los convertía en lo que eran es totalmente absurda. El hachís posee muchas propiedades, pero ni siquiera los más acérrimos enemigos de la marihuana pueden afirmar que esa sustancia convierte a quien la fuma en un zombi sugestionable y homicida. El explorador Marco Polo afirmó haber visitado Alamut en 1273 y describe la droga que era utilizada en la formación de los seguidores de Hassan. Sin embargo, la verosimilitud del relato de Polo es cuestionable, ya que otros relatos alegan que la fortaleza de Alamut fue destruida por los mongoles en 1256. No obstante, eso no significa que las técnicas de entrenamiento de los hashshashin no empleasen la histeria religiosa, las drogas y el sexo.

Con información de Conspiracy Encyclopedia

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Reina de Saba – La inspiración del rey Salomón

La historia y la arqueología han demostrado la existencia de Makeda, una reina que gobernó desde las profundidades del desierto a una civilización rica y floreciente, que se extendía desde el sur de Arabia hasta el “cuerno de África”, con un importante comercio de productos exóticos y que adoraba a los dioses del sol, la luna y las estrellas y que posteriormente adoptó el monoteísmo en la figura de Yahvé después de su viaje a Jerusalén. Sin duda un personaje rodeado de leyendas que ha superado la historia y que se ha convertido en mito.

Según unos jeroglíficos encontrados en el templo de la reina Hatshepsut, el incienso que había en Egipto provenía de la tierra de Punt. Sin duda para los historiadores, estas lejanas tierras corresponderían a la actual Etiopía. En Addis Abeba se conserva el Kebra Nagast o libro sagrado de los reyes, donde se recoge la historia de esta reina, como madre de Etiopía, y de todos los monarcas posteriores. El libro nos cuenta que la reina permaneció seis meses con Salomón y que de esa visita, surgió un romance entre ambos monarcas. De vuelta a Etiopía, la reina dio a luz al hijo de Salomón y le puso el nombre de Menelik, que significaba hijo del sabio. Menelik se convertiría en el rey de Etiopía y en el primero de los leones de la Tribu de Judá de la que descenderían todos los futuros reyes del país.

La Reina de Saba, hermosa mujer dotada de una inteligencia y diplomacia excepcionales, cuyas leyes a favor de los derechos de la mujer, y, sobre todo, su juramento de perpetua virginidad, parecieron marcar un destino cuyo rumbo quedó alterado tras su encuentro con el amor y el placer encarnados en el rey Salomón. No se sabe bien su identidad, ni nacionalidad, pues ha sido durante mucho tiempo un tema de debate, pero lo que nadie discute es la tórrida historia de amor vivida entre estos dos monarcas.

Según escritos y leyendas orales, conocida la existencia de esta reina por Salomón éste le envió un mensaje ,casi un ultimátum, a lo cual la reina le respondió enviándole un inmenso tesoro lo cual irritó a Salomón contestándole que todo eso no tenía valor comparado con el valor de la sabiduría no dejándole más opciones a la reina que realizar un viaje en persona de más de 1000 km por el peligroso desierto arábigo para realizar un trato personal con Salomón del cual ya tenía referencias contadas por los mercaderes de las caravanas de su sabiduría de su poder de hablar con los animales e incluso de comunicarse con los espíritus.

Alrededor del 700 a.C., cuando el Imperio Asirio de Irak gobernaba Oriente Próximo, el comercio prosperó en África y Arabia, y no solo viajaron bienes y artículos de lujo sino que también lo hicieron religiones, ideas e historias. Cuenta la Biblia que a reina llegó a Jerusalén cargada de ofrendas para el rey Salomón: oro, incienso y colmillos de marfil, también conocidos como los grandes tesoros de África. En la antigüedad existían dos rutas comerciales muy importantes. Ambas pasaban por Egipto y conectaban África con Arabia. Una de ellas es la ruta de caravanas por el desierto y otra que sale desde el Mar Rojo. Si Makeda viajó a Jerusalén tuvo que usar una de estas dos rutas.

Al encontrarse, y a pesar de las 700 mujeres «legales» y las 300 concubinas que tenía Salomón, se enamoraron mutuamente, quedando ella admirada de los conocimientos de él y él de la inteligencia y hermosura de ella.

Sus orígenes

Según la leyenda la mítica reina de Saba ,(Bilquis para los árabes), fue engendrada por una mujer amante de un consejero del rey y cuando nació fue entregada al espíritu Umaya que la confinó en un remolino del desierto, los llamados turbaneras. Este espíritu le pidió que fuera la nueva reina de Saba destronando a un rey malvado y tirano, ella accedió logro entrar en las habitaciones reales lo mato y se proclamó la nueva reina de Saba.

La reina de Saba según el Sagrado Corán

El Corán también hace referencia a la reina, como gran gobernante de Saba, al sur de Arabia. El reino pre-islámico de Saba estuvo en territorio de la actual República de Yemen, país de una extensión ligeramente mayor a la de España, que limita al norte con Arabia Saudí y al oeste con Omán, la amplia costa del sur da al Océano Índico y la del este al Mar Rojo. Saba fue un país rico, con avanzadas técnicas de irrigación, (todavía se alzan los restos de la presa de Marib, de más de un milenio antes de Cristo), floridos jardines, agricultura desarrollada, (en esa época el clima era más húmedo), abundancia de incienso y especias diversas, así como oro y piedras preciosas que provenían de otros pequeños reinos cercanos. De ahí partió la Ruta del Incienso, a lo largo del Mar Rojo, fue intermediaria comercial durante más de mil años entre el Lejano Oriente y el área mediterránea.

Según nos relata el Corán, Salomón había enviado un cuervo en busca de una apreciada abubilla, este la encontró en un lejano oasis llamado el jardín de los dos paraísos. La abubilla contó a Salomón que allí moraba una hermosa y rica reina. Salomón enrolló un escrito a la abubilla, encomendando que se lo entregara a esta reina dándole casi un ultimátum para que se rindiera a su reino.

Textos bíblicos

Según textos bíblicos, cuando la reina llego a Jerusalén quedo deslumbrada por el templo y por la sabiduría de Salomón quedándose tres años y logrando un tratado de no agresión y comercio entre estos dos reinos. Se cree que «El cantar de los cantares» es una serie de poemas dedicados por Salomón a su amada Reina.

Historia Etíope de Makeda, la reina de Saba

Con la excusa de la despedida, Salomón alargó hasta tarde la estancia de la reina en su palacio,  dadas las horas se quedara a dormir en el palacio pero la reina de Saba le hizo prometer que nada intentaría para seducirla. El rey accedió pero con una condición que ella no tomara nada del palacio. Enfadada por ser tratada de ladrona estuvo de acuerdo con el trato, los sirvientes de Palacio dejaron una vasija con agua al lado de su cama, cuando esta se disponía a beber una mano la sujeto era la del propio Salomón dijo tu no cumpliste tu parte yo no cumpliré la mía entregándose los dos a una noche de pasión en  la cual la reina engendró a su único hijo Menelik.

Cuando la reina se dio cuenta que estaba embarazada emprendió nuevo viaje hacia sus tierras. Veinte años después, su hijo Menelik regresó para conocer a su padre, quien inmediatamente al notar el gran perecido, lo reconoció y le ofreció toda clase de honores. Según la tradición etíope, Menelik viajó a Jerusalén a ver a su padre, quien lo recibió con alegría y lo invitó a quedarse para gobernar tras su muerte.

Menelik rechazó la oferta y decidió regresar. Abandonó la ciudad en la noche y llevándose consigo la reliquia más preciosa, el Arca de la Alianza, y la trasladó a Aksum, donde todavía se encuentra hoy, en una cámara especialmente construida para ello en la Iglesia de Santa María.

La leyenda etíope nos cuenta que Menelik, a su mayoría de edad, visitó al rey Salomón y le dijo que era su hijo. El monarca, que dudó del muchacho, le pidió una prueba que demostrase que era hijo suyo. El joven, le entregó un anillo de oro que Salomón le dio a su madre antes de volver a Etiopía como prueba de su amor por ella. Así pues, el monarca invitó a su hijo a quedarse en Jerusalén pero el corazón de Menelik pertenecía a África y por ello debía volver a su tierra. Como regalo de despedida, Salomón le entregó a su hijo el tesoro más importante del templo de Jerusalén: el Arca de la Alianza.

Sabemos que Salomón existió históricamente, sabemos que el reino de Saba existió, también que hubo relaciones entre los dos reinos, en Jerusalén se han encontrado objetos de este reino que así lo atestiguan solo nos queda confirmar la existencia histórica de esta reina aun hoy en el Yemen muchas niñas llevan el nombre de Bilquis, (el nombre en árabe de esta mítica reina).

Los árabes la conocen como Bilquis, los griegos como Minerva Negra, y para los etíopes es Makeda.

La capital de la antigua Etiopía era la ciudad de Aksum, que floreció a partir del siglo X a.C. Recientemente se ha podido demostrar que formó parte del antiguo reino de Saba. De hecho, en el año 2008, un equipo de arqueólogos de la universidad de Hamburgo encontró las ruinas del palacio de Makeda, donde alguna vez pudo haber estado el Arca de la Alianza. Los arqueólogos alemanes han encontrado los restos del palacio de la legendaria reina de Saba en la localidad de Aksum, en Etiopía, y desvelado con ello uno de los mayores misterios de la antigüedad, según ha anunciado la Universidad de Hamburgo. Las investigaciones han revelado que el primer palacio de la reina de Saba fue trasladado poco después de su construcción y levantado de nuevo orientado hacia la estrella de Sirius, destacan en un comunicado los arqueólogos que han encontrado los restos de esta residencia del siglo X a.C. bajo el palacio de un rey cristiano. Según su hipótesis, Menelik I, rey de Etiopía e hijo de la reina de Saba y del rey Salomón de Jerusalén, fue quien ordenó levantar el palacio en su lugar final. El hallazgo de las ruinas de este palacio resuelve algunos de los misterios que rodean a esta reina, sobre la que hablan centenares de leyendas, relatos de la Biblia o del Corán.


Con información de  La Huella Digital

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