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Trato de la locura en Babilonia

Nabucodonosor – William Blake

Para curar la locura, los médicos babilonios recetaban al enfermo la hoguera o el entierro vivo, sistemas que acababan con la enfermedad de raíz.



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Pócimas medicinales de momia

Las momias eran profanadas por los árabes para hacer medicinas muy costosas contra las úlceras, la anemia, la jaqueca… Pero como las verdaderas momias no abundaban, algunos astutos comerciantes comenzaron a fabricarlos a partir de cadáveres obtenidos por las calles o robados en los cementerios. La pócima era vendida en pequeños frascos que contenían un trozo de carne humana aliñada con sustancias aromáticas, aceites y resinas.



En Occidente esta práctica clandestina se hacía con cuerpos de ahorcados recientes, secados al horno y bañados en betún.

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Mujeres Sirias – El triunfo de la igualdad

El papel de las mujeres en Siria a pesar de la guerra no ha dejado de ser preponderantemente importante para la sociedad toda en medio de un conflicto que ha fortalecido la participación igualitaria en la política y las actividades sociales de ese país.

A pesar del conflicto, Siria no ha dejado de ser uno de los países más avanzados del mundo árabe en lo que a derechos de la mujer se refiere.

Cabe señalar que en el país levantino las mujeres pueden votar desde 1949. La constitución de 1973, además, llama a la igualdad de todos los ciudadanos y cuenta con un artículo que obliga al estado a eliminar todos los obstáculos para el desarrollo de la mujer.

Una de las principales bazas de la política del partido Baaz fue fomentar la integración de la mujer en la educación en un proceso de alfabetización de la población. Así lo remarca en estudio realizado por la Biblioteca del Congreso de EEUU en 1987, el cual señala que para esa década Siria había logrado la plena escolarización de los hombres y la inscripción del 85% de las mujeres en centros educativos. Pocos años después, en 2008, las mujeres llegaron a representar alrededor del 46% del estudiantado universitario, principalmente en grados relacionados con la literatura y la educación.

El gobierno Baaz también ha intentado integrar a las mujeres en el mundo laboral para que tengan una mayor independencia. Tal es así que la tasa de empleo femenino se duplicó entre la década de los 80’s y la de los 2000 según los datos que recoge el Banco Mundial. Estos cambios se han dado principalmente en las ciudades, por lo que en las zonas rurales no ha habido todavía una gran integración de la mujer, que sufre peores condiciones como por ejemplo tener que trabajar más de 15 horas al día.

El sector público es el lugar en el que hay mayor concentración de mujeres; alrededor del 73%. Siguiendo los roles tradicionales de la mujer que todavía se mantienen arraigados en gran parte de la sociedad siria, éstas representan el 63% del profesorado de primaria, el 43% de secundaria y solo un 15% en la universidad. Esta estructura de sociedad se hace más tangible en las áreas rurales, donde debido al colapso del sistema por la crisis, algunos grupos tribales impiden a sus mujeres acceder a los derechos legales que les otorga el gobierno. Esto sucede principalmente en aquellas zonas más conservadoras donde proliferan con mayor facilidad los fundamentalistas islámicos.

Las desigualdades entre ambos sexos en el país generalmente son heredadas de las leyes basadas en la Sharía como por ejemplo son la idea de que lo hombres deben encargarse de las finanzas de la familia o que la mujer solo pueda obtener la mitad de lo que recibe su hermano de una herencia.



Otro de los grandes problemas a los que se está intentando hacer frente en Siria es la inseguridad de la mujer. El gobierno decidió tomar medidas en 2009 después de que las encuestas sacasen a la luz que un 67% de las mujeres habían sufrido algún tipo de violencia física o verbal. Esto forzó un mayor endurecimiento de las penas, pero con el inicio del conflicto en 2011 quedó en papel mojado ya que apenas se aplican.

Hada Half Abás

 

En junio de 2016, Hada Half Abás fue elegida presidenta del Parlamento, convirtiéndose en la primera mujer del país en ocupar un cargo similar. La Unión General de Mujeres Siria, financiada por el gobierno sirio y afiliada al partido Baaz es una de las principales herramientas por la que se apuesta para promover la igualdad de las mujeres. Esta formación nació de la unión de varias organizaciones y asociaciones de asistencia social en 1967 con el objetivo de movilizar a las mujeres y hacer que cuenten con una herramienta para mejorar su nivel educativo, conciencia política en definitiva, prepararse para tener un papel más efectivo en el desarrollo social y económico. Según la presidenta de la Unión General de Mujeres Sirias Soad Bakkur, cuentan con 14 sucursales a lo largo del país, 114 asociaciones y 1850 centros.

La Unión General de Mujeres Sirias no solo se involucra en el movimiento feminista si no que también tiene posiciones políticas tales como el rechazo de la intervención estadounidense en el país o la ocupación israelí de Palestina y los Altos del Golán.

El aspecto militar sin duda es uno de los puntos en los que resulta más destacable el papel femenino en la sociedad siria. El Ejército Sirio ha intentado fomentar la afiliación a sus filas de mujeres, principalmente en las Fuerzas de Defensa Nacional; milicias locales creadas en 2012 con el fin de defender sus pueblos. “Nos unimos al ejército para proteger nuestra ciudad y nuestra gente. Tenemos los mismos derechos que los hombres para proteger nuestra ciudad. Siria es un país que aboga por la igualdad de género”, declara Jiana Eid, una de las 50 mujeres que decidieron unirse como voluntarios a las FDN a finales de 2017.

Mujeres soldados Kurdas

Su contraparte son las mujeres en el territorio controlado por grupos rebeldes. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, existen alrededor de 5.000 mujeres en las filas del Ejército Libre Sirio y organizaciones afines de tendencia islamista.

Uno de los principales batallones femeninos se puede encontrar en el Batallón al-Mouminin Aisha, en referencia a la esposa del Profeta Muhammad.

Um Mohamed, líder de ésta unidad que combatió bajo la bandera de la Brigada al-Tawhid en la batalla de Alepo, estableció que todas las mujeres que quisieran alistarse debían formar parte de la comunidad islámica de Alepo, tener buena reputación y cumplir con sus oraciones además de todos los demás deberes religiosos. El uniforme de la brigada son el niqab y una diadema con el tawhid la ilâha ila allâh (no hay más Dios que Dios ‘Allâh’), con el fin de demostrar su compromiso para con el Islam.

En el norte de Siria se encuentran las YPJ; brigadas femeninas ligadas al PYD y su milicia armada YPG. Una de las particularidades del discurso de las YPJ que no se da en los otros bandos es que trata el feminismo de un modo que ha hecho que se ganen el apoyo de gran parte de los izquierdistas occidentales.

Las zonas donde operan éstas brigadas kurdas no son grandes núcleos urbanos, y si las mujeres no hubiesen participado en la lucha contra el Estado Islámico, hay poblaciones que no podrían haber resistido los hostigamientos de la organización terrorista.

Consecuencia de esta amenaza, muchas mujeres se han incorporado a espacios públicos que antes tenían vetados. Sin embargo, estos cambios tienen más que ver con las brigadas y ciertos espacios políticos que con los hogares, donde las lógicas tradicionales patriarcales como lo son el burka o el niqab se siguen imponiendo.



Pero ¿qué ocurrirá en Siria cuando el conflicto termine? La sociedad ha pasado por grandes procesos de cambio y transformación en todos los ámbitos en los últimos años; principalmente tras el inicio del conflicto armado.

El investigador y profesor Pablo Sapag presentaba brevemente la convivencia en el país levantino de la siguiente manera:

La sociedad siria es una sociedad multiconfesional que se rige por un estado aconfesional, que no laico (…) El estado sirio es un estado aconfesional para garantizar la existencia de una sociedad que es históricamente multiconfesional como resultado de la geografía (…) la historia (…). Hasta bien entrado el siglo XVII en Siria el Islam no llega a ser una mayoría relativa en términos cuantitativos.

Es por ello que una de las claves para la reconciliación debe hallarse en la secularidad, la cual ha sido representada por la propia sociedad durante su historia, donde las mujeres independientemente de su religión y etnia han podido convivir sin la existencia de conflictos.

Es innegable que el estatus de la mujer en Siria está pendiente todavía de experimentar mayores cambios que equiparen las definitivamente no solo a nivel jurídico si no a nivel práctico tanto en las urbes con en las zonas rurales tribales. Si bien el futuro es todavía incierto, hay algo evidente, y es que las mujeres van a jugar un papel imprescindible en la reconstrucción del país.

Con información de  Descifrando la Guerra

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La matanza de los turcos,Sirio-Libaneses canibalizados en la Patagonia

mercachifles

Más de cien inmigrantes árabes fueron asesinados en un hecho oscuro y cruel de nuestra historia por cierto, poco conocida. El misterio develado por las autoridades de la época que dejó al desnudo uno de los crímenes mas repudiables sufrido por los primeros inmigrantes que llegaron a nuestro país en busca de paz y progreso. Encontraron la muerte y el olvido por parte de la historia. Queremos recordar a todos aquellos, víctimas de la barbarie por parte de los “autóctonos” habitantes del sur argentino, con la complicidad del poderío burgués de una Argentina naciente y próspera.

El caso fue conocido como “La matanza de los turcos”. De los expedientes guardados en el Archivo Histórico de la Provincia de Río Negro, surge que más de cien comerciantes trashumantes de origen sirio–libanés habrían sido asesinados y canibalizados por indígenas mapuches. Una historia tenebrosa con un trasfondo de intereses poderosos.

Los “ Turcos mercachifles”

A los vendedores trashumantes se les conoció como “mercachifles” debido a su costumbre de anunciarse a las poblaciones o estancias donde llegaban haciendo sonar una especie de silbato o chifle. “Eran libaneses apenas llegados al país, que salían desde Neuquén y General Roca, en grupos de dos y tres, acompañados por algunos peones y baquianos, con caballos o mulas cargados de ropa, telas y otros artículos”, describe el escritor e historiador Elías Chucair, en reportaje de 2009.

Las desapariciones de “turcos” (genérico en Argentina de todo ciudadano árabe cualquiera sea su nacionalidad), ocurrieron entre 1905 y 1908, o quizás también durante la primera mitad de 1909. La primera denuncia formal sobre desaparición de ciudadanos sirios-libaneses en Patagonia fue presentada en abril de 1909 en el paraje El Cuy, de apenas un centenar y medio de habitantes, por el comerciante Salomón El Dahuk (o Eldahuk), ante la falta de noticias de José Elías, quien acompañado del peón también árabe Kesen Ezen, se internara en la Patagonia unos meses antes.

El denunciante agregó que Elías había partido desde General Roca en Agosto de 1908, con mercadería suya y pactado que regresaría antes de Noviembre. Era habitual que sirios–libaneses ya instalados, ayudaran a sus “paisanos” recién llegados con mercaderías en consignación a fin de que pudieran comenzar una actividad rentable. Estos se internaban en la meseta ofreciendo productos en las poblaciones y estancias alejadas, volviendo varios meses después. También informó el denunciante, que Elías y su peón, habían sido vistos por última vez en Octubre de 1908, en el paraje conocido como “Lanza Niyeo”. Agregando que unas semanas después fueron vistas las dos mulas y el caballo de Elías deambulando por la meseta. Por lo cual tenía la seria sospecha que Elías y su peón podrían haber sido asesinados.



Comienzos de la investigación

Los rumores sobre “turcos” desaparecidos en Patagonia crecían. Llamaba poderosamente la atención que desde 1905 no regresaba ninguno de los “mercachifles” que se internaban en la meseta. De hecho, la firma El Dahuk o Eldahuk Hnos. tenía registrado entre sus deudores a cincuenta y cinco vendedores ambulantes de origen árabe que no habían regresado a regularizar su deuda, entre ellos a José Elías, familiar del denunciante.

Por lo tanto, cuando el comerciante presentó la denuncia formal, el gobernador del Territorio de Río Negro, Carlos Gallardo, ordenó de inmediato al jefe de policía investigar lo que estaba sucediendo. Designaron al comisario José Torino, un estricto funcionario que no dudaba en utilizar “mano dura” para castigar a vagos, maleantes y forajidos. Torino conformó una partida de diez hombres curtidos en la bravura y clima de la región.

En conocimiento que los “turcos” solían salir de General Roca hacia el sur y recorrían el territorio en dos o tres meses, pasando luego por el paraje “Lanza Niyeo” y más tarde por “Lagunitas”, realizó el mismo recorrido. Al principio se encontró con el silencio obstinado de los pocos pobladores. Todos los habían visto pasar, pero no sabían nada más.

Todo cambió cuando detuvieron a unos mapuches que interrogados confesaron varios crímenes, pero que no estaban relacionados con las desapariciones de “turcos”. Fue entonces que el olfato de investigador del comisario Torino le guió directamente hasta “Lagunitas”, donde procedió a detener a un menor llamado Juan Aburto. El joven confesó enseguida que en el toldo (vivienda o choza), de Ramón Sañico, habían matado algunos días atrás a tres sirios. También, que en otras oportunidades, habían asaltado y matado a los “turcos” que llegaban hasta allí.

Con la suerte ahora de su lado, Torino llegó hasta el toldo de Ramón Sañico, quien ya había huido pero pudo recuperar varios objetos robados. El rápido despliegue policial permitió ir apresando a todos los integrantes de la banda y recolectar pruebas. No tardó en localizar los toldos de Antonio Cuece, quien al parecer era mujer que vestía de hombre y machi (bruja o curandera), conocida bajo el alias de “Macagua”.

Los jefes caníbales: Izq.Pedro Vila;capitanejos: Alberto Maripe, Hilario Castro, Juan Carrillo

Junto a ella estaba el huinca (hombre blanco), Pablo Berbránez, chileno, alto, rubio, de ojos verdes y elegante vestir de negro -según le describe el historiador Elías Chucair– cuya curiosa personalidad le llevaba a ser también Juez en Toltén, Chile. Ambos ejercían el liderazgo sobre los capitanejos comandados por Pedro Villa, Bernardino Aburto, Francisco Muñoz y Julián Benigno Muñoz, todos ellos con frondosos prontuarios delictivos. Durante los cuatro meses que duró la investigación el comisario Torino detuvo e interrogó a unas 80 personas.

La Patagonia Rebelde

En aquella época, las poblaciones más numerosas de la región eran “El Coy”, con un centenar y medio de habitantes y “Lagunitas”, de apenas un centenar. En su gran mayoría eran indígenas procedentes de Chile que se dedicaban a la crianza de ganado lanar y yeguarizos, además de la cacería de avestruces y guanacos. Sin embargo, la ausencia de control policial favorecía también la presencia de delincuentes dedicados al robo, pillaje y todo tipo de crímenes. Eran tiempos en que lo habitual era el robo y tráfico de ganado a Chile. Fue en ese lugar desierto y peligroso en que los mercachifles se aventuraban con sus carros cargados de productos.

Mujeres detenidas: A la derecha Vicenta Guaichanas en cuya casa se habría cometido antropofagia

Magia, crímenes y canibalismo

Según consta en las declaraciones, los capitanejos al recibir noticias de la llegada de algún “mercachifle” a la región, reunían a sus secuaces e invitaban a los comerciantes ambulantes con asado de cordero, vino y otras delicias. En cuanto se descuidaban los mataban y procedían a robarles el dinero, ropa, alhajas y la mercadería que transportaban. Luego, les extraían los corazones, el pene o los testículos, que según entendían aquellos delincuentes, eran atributos que consumidos les dotarían de virilidad y fortuna. Aquellas partes eran charqueadas, asadas y posteriormente repartidas entre todos los participantes.

Según algunos autores: Antes de comer un pedazo del corazón del turco José Elías, Julián Muñoz les dijo a los presentes: “Antes, cuando era yo capitanejo y sabíamos pelear con los huincas, sabíamos comer corazones de cristianos; pero de turco no he probado nunca y ahora voy a saber qué gusto tiene”.

El resto de los cadáveres y pertenencias no robadas eran incinerados. Una vez reducidos, los huesos eran molidos y guardado ya que según creían era un útil gualicho(conjuro), para no ser descubiertos. En cuanto a la machi “Macagua”, otros detenidos la señalaron como la encargada de extraer las vísceras para realizar con ellas “remedios”. En su rancho se encontraron varios corazones y partes humanas desecadas.

“Todos pa’dentro”, dicen que repetía el comisario Torino, asqueado ante aquellos asesinos mientras los ataban con tientos a sus cabalgaduras para partir en caravana destino a General Roca, a 22 días de distancia. Antes de arribar con los 45 hombres y 8 mujeres detenidos, la ciudad solicitó refuerzos policiales ante la conmoción general que produjo el descubrimiento de hechos tan repulsivos.

Personal policial de la partida del comisario Torino. A la derecha, los menores detenidos, entre ellos Juan Aburto.

Cosas raras, injusticias y complicidades

Quizás habrá sido por sus poderes mágicos, no se sabe, pero la machi nunca fue arrestada. El comisario Torino la describió como una mujer vieja y moribunda, postrada en una cama con tuberculosis avanzada y sífilis, y que por eso no la llevó con el resto de los detenidos. Sin embargo, unas semanas después le llegó información sobre que la machi había sido vista vagando por el desierto. Envió una comisión policial pero la toldería estaba desierta. Lo curioso, es que sobre una mesa habían dejado un papel firmado por un poderoso patrón de estancia de la zona que le pedía al comisario dejar a la mujer tranquila “porque era una buena persona y no le hace mal a nadie”.



Misterio

Las acusaciones por abuso de autoridad y procedimientos ilegales para obtener las declaraciones de los detenidos llevó a que el comisario Torino y sus hombres fueron encarcelados y suspendidos. El juicio duró cuatro años y ninguno retornó a la institución policial. Sin embargo, la mayoría de los procesados recuperaron su libertad al poco tiempo. Resulta extraño que ningún funcionario saliera en defensa del eficiente comisario Torino, quien sufriera diversos vejámenes durante su detención. Apenas la pequeña comunidad sirio-libanesa fue la que se acercó y pago un abogado que le defendiera.

El poder y la impunidad

Todo parece indicar que Torino desarmó un mecanismo de comercio ilegal que excedía a los capitanejos detenidos. Al parecer, los mapuches eran la mano de obra de ignotos poderosos de la política que manejaban una organización dedicada al comercio en Chile de productos robados en Argentina.

También llama la atención del silencio cómplice de los comerciantes de la región. Una vez ultimados los trashumantes, los asesinos procedían a repartirse el botín. Los capitanejos se quedaban con la mejor parte y el resto acudía a las pulperías o almacenes de ramos generales para cambiar su parte del botín por alcohol, tabaco, yerba mate, ropa y comestibles. El comerciante local no podía desconocer el origen de la mercadería ya que los “turcos” también se las ofrecían a ellos. Sin embargo, por dos monedas las obtenían de los asesinos, manchadas de sangre, pero mucho más baratas.

Ese mismo año, 1909, los registros indican que se esfumaron 50.000 ovejas del recuento durante la esquila. Se presume que fueron comercializadas en Chile al igual que buena parte de los botines obtenidos de los sacrificados “mercachifles”. Era un negocio grande y Torino se había metido para encarcelar la mano de obra barata y útil de mapuches necesitados.

Una historia más de la Patagonia feroz y sangrienta. Esta vez, el desierto se devoró a inmigrantes que con su media lengua e inocencia creían en la buena fe y caían en la trampa de delincuentes. Nunca se supo cuantos sirios-libaneses fueron asesinados debido que su escasa documentación personal fue quemada junto a sus cuerpos. Según los datos recogidos por el comisario Torino, unos 130 hombres.

Con información de : Guioteca

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La industria del jabón y el olor a laurel de Alepo

Después de años de guerra, Ali Shami reanudó la producción de jabón en su humilde taller en las afueras de Alepo, y el olor del laurel comenzó a dar vida a una industria.

A pesar del silencio que rodeó a los talleres durante los años de conflicto en Alepo, Ali o Abu Omar insistieron en reanudar el «trabajo con poca producción» después de una restauración limitada de su fábrica en la aldea de Neirab, al sureste de Alepo, que ha estado llena de fábricas y trabajadores.

    • «No detuve la producción durante los años de guerra, ni siquiera en cantidades limitadas. Fui llevando jabón de un lugar a otro, pero este taller tiene un sabor especial», dijo Abu Omar, de 44 años.

Abu Ali, quien heredó la profesión de su padre y su abuelo, fue uno de los primeros en regresar a sus fábricas; reabrió sus puertas en enero, luego de haber cerrado desde 2012, fecha de los enfrentamientos en la ciudad entre las tropas del gobierno y las facciones de la oposición que compartían el control.

    • En el taller,  los trabajos de restauración incluyeron una puerta de hierro en la entrada y equipos en las salas principales de máquinas. El asfalto todavía falta en el camino, mientras que los efectos de las municiones en las paredes son claros.

Cinco trabajadores rotan el aceite mezclado bajo la supervisión personal de Abu Omar, antes de cocinarlo en fuego; luego se distribuyen en moldes en el suelo, mientras que otros cinco cortan el jabón y luego lo envasan.

Antes de este año, el taller producía aproximadamente 800 toneladas de jabón al año, y este año recuperó aproximadamente la mitad de su producción. A diferencia de otras industrias, «la industria del jabón no depende de las máquinas. Se basa en la fuerza laboral, la combinación exitosa, el cariño de los habitantes de Alepo y su amor por la profesión».

El secreto de la profesión

Después de su salida de Alepo en 2012, Abu Omar intentó producir jabón en otras ciudades, como Tartous y Damasco, sin lograr mantener la misma calidad. «El clima de Alepo es muy bueno para el jabón y la gente de Alepo conoce el secreto de la profesión y soporta las dificultades de la industria del jabón», dice.

    • «El jabón de Alepo se distingue de los jabones del mundo porque está hecho de aceite de oliva puro, a diferencia del jabón europeo, que se apoya en grasas animales o jabón asiático mezclado con aceites vegetales que no se derivan de las aceitunas«, agrega con orgullo, sosteniendo un pedazo de jabón en la mano.

La industria tradicional se vio afectada durante las batallas que finalizaron a fines de 2016 con el control de las fuerzas gubernamentales y el apoyo ruso a los vecindarios orientales, después de años de bombardeos, asedio y la evacuación de miles de civiles y combatientes de la oposición.

    • «Nos enfrentamos al peligro, la destrucción de las instalaciones y la interrupción en la producción del aceite de oliva», dijo. A pesar del regreso de la estabilidad a Alepo, la industria todavía sufre la «escasez de mano de obra, la necesidad de materias primas y la emigración de trabajadores calificados en el extranjero».

Docenas de fabricantes de jabón todavía están esperando para completar la renovación y el procesamiento de sus plantas antes de volver a abrir, como Hisham Jubaili.

    • El taller «Jubaili», ubicado dentro de la antigua muralla de Alepo, ha vivido durante varias generaciones y ha estado en línea con el nombre de la familia durante décadas y se remonta al siglo XVIII.


Treinta mil toneladas

La planta de Jubaili de tres niveles, cubre un área de aproximadamente 9,000 metros cuadrados, el taller más antiguo de Alepo. Pero la guerra obligó a su 50º propietario a cerrar en 2012.

La fábrica, que está rodeada por bóvedas revestidas de piedra, sigue en pie, a pesar del agrietamiento de algunos pilares de madera del techo, algunas partes están quemadas y parte de su equipamiento fue robado.

    • Antes del estallido del conflicto, la ciudad de Alepo y sus alrededores incluían unos 100 talleres para la fabricación de jabón de laurel, con una producción de unas treinta mil toneladas, según el Comité de fabricación de jabón de laurel, que encabeza Jubaili. Pero muchos de los fabricantes de jabón Halabi se mudaron a Damasco, Homs o Tartous, mientras que otros emigraron a Turquía, según Jubaili.
    • Durante los años de conflicto, la producción cayó por debajo de 1,000 toneladas. Hoy en día, la industria del jabón ha comenzado a recuperarse con una producción de casi 10,000 toneladas.
    • «El jabón es un tesoro nacional para el pueblo sirio. Al igual que Arabia Saudita el petróleo, Suiza el chocolate, y Alemania los autos, Alepo exporta al mundo», dijo.
    • «Desde este taller y otros, el olor a laurel llenó Alepo», dijo. «Nadie visita la ciudad sin comprar de sus dueños».

Con información de Thawra

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El Proyecto Babilonia: La superarma iraquí y Gerald Bull

1990
El inventor Gerald Bull fue asesinado por el Mossad

El desarrollo de misiles balísticos durante la segunda guerra mundial convirtió en obsoleta la idea de piezas de artillería gigantescas y ultralargas, pero el ingeniero canadiense Gerald Vincent Bull (1928- 1990), estaba obsesionado con la idea de construir un enorme superarma que pudiese lanzar un satélite al espacio y ponerlo en órbita.

Aunque las principales potencias militares habían abandonado los trabajos en este campo, Bull estaba decidido a continuar sus investigaciones. Esta actividad lo llevó a frecuentar el oscuro mundo de las armas ilegales y a tratar con países sobre los que pesaba la prohibición internacional de comprar tecnología militar avanzada.

Siguiendo su sueño de poder construir finalmente un «arma espacial», Bull había diseñado armas de largo alcance para Sudáfrica a instancias de la CÍA. También trabajó para Chile, Taiwán y China, creando el obús G5, que vendió para poder financiar sus investigaciones. En 1980, el G5 provocó que tuviese graves problemas con la administración Cárter, y pasó seis meses en prisión por vender armas de forma ilegal, pero salió de la celda con la misma determinación de poner un proyectil en órbita.


Su ambición parecía estar a punto de verse realizada a mediados de la década de 1980, cuando consiguió convencer a Saddam Hussein de que Irak jamás alcanzaría el estatus de superpotencia sin un programa espacial. Se estableció entonces un acuerdo secreto para el Proyecto Babilonia o la «máquina PC-2»: un cañón de ciento cincuenta metros de largo y un peso de dos mil cien toneladas que podía poner en órbita un proyectil de dos mil kilos. Aunque tendría capacidad orbital, también podía arrojar un proyectil sobre Teherán o Tel Aviv.

El 22 de marzo de 1990, antes de que el proyecto se viese realizado, Bull fue asesinado a balazos en Bruselas por dos pistoleros que le dispararon a corta distancia. Nadie fue detenido por este asesinato, y la teoría generalmente aceptada es que el Mossad organizó su muerte porque su proyecto secreto en Irak constituía una amenaza demasiado grande para Israel.

Con información de Conspiracy Encyclopedia

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Kazeh, Unyamwezy y el comercio con los omaníes

Damas fumando. Kazeh 1860

Hablando con propiedad, Kazeh, punto importante del África central, no es una ciudad; a decir verdad, en el interior no hay ciudades. Kazeh no es mas que un conjunto de seis vastas excavaciones, repleto de barracas y chozas con patios y huertecillos cuidadosamente cultivados; allí crecen cebollas, patatas, berenjenas, calabazas y setas de un sabor delicioso.

El Unyamwezy es la tierra de la Luna por excelencia, el fértil y espléndido jardín de África. En el centro se encuentra el distrito de Unyanembé, deliciosa comarca donde viven perezosamente algunas familias de omaníes, que son árabes de origen muy puro.

Durante mucho tiempo se dedicaron al comercio en el interior de África y en Arabia; traficaban en gomas, marfil, telas de algodón y esclavos; sus caravanas surcaban aquellas regiones ecuatoriales, y aún van a buscar a la costa objetos de lujo y de placer para mercaderes ricos, los cuales, rodeados de mujeres y criados, llevan en aquella encantadora comarca la existencia menos agitada y más horizontal posible, siempre tumbados, riendo, fumando o durmiendo.

Alrededor de esas excavaciones, numerosas barracas de indígenas, grandes extensiones para los mercados, campos de cannabis y de datura, hermosos árboles y frescas sombras: eso es Kazeh.

Es el punto de cita general de las caravanas: las del sur, con sus esclavos y cargamentos de marfil, y las del oeste, que exportan algodón y abalorios a las tribus de los Grandes Lagos.


Así es que en los mercados reina una agitación perpetua, una algarabía indescriptible donde se mezclan gritos de vendedores ambulantes mestizos, ruido de tambores y cornetas, relinchos de mulos, rebuznos de asnos, cantos de mujeres, chillidos de chiquillos y golpes de vara del imadar *, que en aquella sinfonía pastoral es quien marca el compás.

Allí se exhiben desordenadamente, o, por mejor decir, con un desorden encantador, telas vistosas, sartas de abalorios, objetos de marfil, dientes de rinoceronte y de tiburón, algodón, miel, tabaco; allí se llevan a cabo las más extravagantes transacciones mercantiles, en las que cada objeto sólo tiene valor en función de los deseos que excita.

Por Julio Verne


*Jefe de la caravana


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