Archivo de la categoría: Historia

La posición del Islam contra la usura – Parte I

La cuestión de la usura

La posición del Islam contra la usura es tajante. Allâh dice en el Corán:

«Allâh ha permitido el comercio pero ha prohibido la usura»(1).

Esta prohibición de la usura fue Ley ya en los tiempos del Profeta Moisés, que la paz sea con él, concerniendo a todos los seres humanos; también el Profeta Jesús, que la paz sea con él, confirmó esta misma prohibición; y el Ultimo Profeta, Muhammad, que la paz y las bendiciones sean con él, reiteró la condena de la usura para todos los tiempos venideros.

Aunque muy poca gente sepa hoy lo que es realmente la usura, el crimen de la usura ha sido siempre condenado por todos los grandes hombres de nuestra civilización:

En la antigua Grecia: Platón(2), quien la consideraba como enemiga del bienestar social por crear una clase, la de los ricos prestamistas usureros, a costa de la de los pobres prestatarios; Aristóteles(3), quien la consideraba antinatural; Aristófanes(4); o Plutarco(5), quienes la consideraban como un robo.

Entre los romanos hombres como Séneca(6), o Cicerón(7), quienes comparaban la usura con el asesinato.



Entre los primeros padres de la iglesia cristiana: Gregorio Nysseno(8); Juan Chrisostomo(9) ; Agustín(10); Tomás de Aquino(11), quienes comparaban al usurero con alguien que trata de vender el vino y su uso separadamente; o Duns Escoto(12) . La condena también incluye a la mayor parte de los concilios celebrados hasta 1830 -año en el que la oficina vaticana empieza a autorizar el cobro de pequeñas cantidades de beneficio fijo en el préstamo de dinero- y de papas, como Benedicto XIV(13) .

Entre los reyes cristianos españoles algunos como Alfonso X, el Sabio(14), o Alfonso XI(15). Y la práctica totalidad de los califas musulmanes.

Entre los autores modernos tenemos a Goethe(16), quien se burlaba del timo del recién nacido papel-moneda; Richard Wagner(17), quien combatió a riesgo de su vida contra el estado y la usura; J.P. Proudhon(18) quien considera la usura la primera causa de paralización comercial e industrial; o Ezra Pound(19) quien, por condenar la usura, se vio acusado de traidor por su propio país.

La gran y desgraciada excepción histórica (y presente) es la de los judíos, que se empeñaron una y otra vez en la tergiversada interpretación talmúdica de las leyes mosaicas que les daba y da licencia para prestar con usura a los no judíos como medio para alcanzar poder,como bien muestra Werner Sombart en su libro «Los judíos y la vida económica».

El paso de la prohibición de la usura a su permisividad no se produjo de la noche a la mañana sino que llegó paulatinamente, al tiempo que se transformaba la visión del mundo y la existencia. Una atención especial merece la evolución del concepto de valor a lo largo de la historia.

Si nos remontamos a Aristóteles, observamos como su condena de la
usura fue bien clara y contundente. Aristóteles consideraba que en toda transacción comercial los valores de los bienes intercambiados son iguales, y advirtió que la medida del valor no puede «estar» en el hombre, ya que cosas con mucha importancia tienen poco valor, como el agua, mientras que cosas con poca importancia, como los diamantes, tienen mucho valor. Es por tanto, en el marco de la interrelación del mercado donde el valor sucede. Reparó en que, dadas las condiciones de mercado de Libertad y Equidad, en todo intercambio de un bien por otro, establecemos una equivalencia entre ambos.

Por ejemplo, cuando intercambio mi trabajo de una semana por unas cuantas monedas, estoy estableciendo que esta cantidad de monedas equivale a mi trabajo, que de hecho ha merecido el esfuerzo de mi trabajo. Esta apreciación tan elemental resulta de una trascendental importancia. Así, para Aristóteles valorar es un acto vivido y, por tanto, el valor, no es una representación subjetiva, sino el resultado vivido de valorar.

Esta misma forma de entender el valor fue traída a Occidente por los
musulmanes entre quienes Qadi Abu Bakr ibn al-Arabi, uno de los más
famosos jurista de Al-Andalus, definiría la usura de la forma considerada tradicional, como: “la usura es todo incremento no justificado entre el valor de los bienes recibidos y el contravalor de los bienes entregados”.

Los incrementos no justificados son todos aquellos debidos a irregularidades en las condiciones generales del mercado o de la transacción misma. Por ejemplo, son incrementos no justificados los debidos a la existencia de monopolios o monopsonios, o la imposición de precios máximos o mínimos, o la compulsión de una mercancía como medio de cambio o moneda, etc; y también los debidos al alquiler de mercancías no alquilables (de consumo), o establecimiento de incertidumbre en el contrato, loterías o juegos de azar, etc.



El Escolasticismo europeo preservó para toda la cristiandad esta concepción clásica del valor que condenaba la usura. Así, Tomás de Aquino distingue entre mercancías alquilables y mercancías no alquilables (como la moneda), para poder preservar la condición de equidad de todo trato comercial, esto es, la igualdad de valores:

Al prohibirse la usura se prohibía la posibilidad de que en los intercambios alguien pudiera ganar algo a cambio de nada.

La historia de la usura es tan antigua como el comercio mismo y ha sido su mal crónico, aliviado o agudizado, en la medida de la habilidad de los usureros y la fortaleza de las gentes. La ley romana, a parte de algunos fracasados intentos por prohibirla, admitía una limitada tolerancia y finalmente una abierta práctica de la usura, que condujo a la destrucción de Roma (20).

Como la práctica de la usura estaba prohibida a los cristianos y a los musulmanes, muy pronto se convirtió ésta en dominio exclusivo de los judíos. Desde el siglo XI hasta el XV, Venecia, centro del comercio mediterráneo, con un desproporcionado número de judíos, se convirtió en la más importante ciudad usurera de Europa, donde se establecieron los primeros negocios de depósito y crédito bancarios, que sirvieron de escuela a los futuros banqueros europeos.

Por ‘Umar Ibrahim Vadillo


Notas:
  1. «Corán» 2, 275
  2.  Platón, «Leyes», v. 742.
  3.  Aristóteles, «Política», 1258 b 1, 2-8.
  4.  Aristófanes, «Las Nubes», 1283 sqq.
  5.  Plutarco, «Moralia», Sobre el préstamo, 829.
  6.  Séneca, «De Beneficiis» VII x.
  7.  Cicerón, «De Oficiis», II, xxv, acerca de Cato.
  8.  Gregorio Nysseno, PG 46, 434.
  9. Juan Chrisostomo, PG 53, 376: 57, 61 s.
  10.  Agustín, PL 33, 664.
  11. Tomás de Aquino,»Summa» II-II q. lxxviii; «De malo» q. xiii, t. 2a 14)
  12.  Duns Escoto, «In lV Sentent», d. 15, q. 2, nn. 17-20 y 26.
  13.  Benedicto XIV, «Encíclica a los obispos italianos del año 1745».
  14.  Alfonso X, “Partidas», 1ª, Título XIII, Ley IX.
  15.  Alfonso XI, «Ordenamiento de Alcala», Titulo XXIII.
  16.  Goethe, «Fausto», Parte II, Acto 1, Escena 2.
  17.  Ver su discurso en la revolucionaria ciudad de Dresden el 14 de Junio de 1848 en el libro deHouston Stewart Charnberlaín «Richard Wagner».
  18.  Proudhon, «¿Qué es la Propiedad?,1983, Barcelona, pag. 163.
  19.  Ezra Pound, «Cantos», XLV, XLVI .
  20. Ver «La grandeza y decaimiento de Roma» de Ferrero.

©2019-paginasarabes®

Santuario de Saydet El Mantara (Ntra. Señora de la Espera) – Líbano

En el sur de Líbano, a la entrada de la aldea de Maghdouche, el santuario mariano greco-católico de Saydet El Mantara (Nuestra Señora de la Espera), es un sitio de peregrinación nacional establecido.

El sitio ha sido reconocido por el Ministerio de Turismo durante varios años, y muchas agencias de viajes ya lo han integrado en sus recorridos bíblicos.

El santuario de Saydet El Mantara es un lugar de peregrinación compartido por todas las comunidades religiosas y uno de los principales lugares turísticos del sur de Líbano. Muchos historiadores creen que la devoción a la Virgen María en Líbano reemplazó el culto a la diosa Astarte, el ícono del culto fenicio.

De hecho, muchos de los santuarios y templos cristianos de hoy en el país se convirtieron de lugares de culto a Astarte, incluido el Santuario de Saydet El Mantara.

Muchos años antes del nacimiento de Cristo, la ubicación del santuario fue elegida como una torre de vigilancia para los sacerdotes de la diosa. La historia tradicional detrás de la historia de Saydet El Mantara afirma que la Virgen María, como mujer judía, tenía prohibido el acceso a algunas ciudades en ese momento.

Las huellas de una carretera romana cerca del santuario sugieren que la cueva probablemente estaba en la carretera que une Jerusalén con Saida, a través de la antigua ciudad romana Cesárea de Filipo y el sitio Panias, ambos ubicados al pie del monte Hermón. En 324 d.C, Santa Elena, la madre del emperador Constantino I el Grande, construyó una capilla dedicada a la Virgen María en el lugar donde actualmente se encuentra la torre y la capilla estaba decorada con un icono de San Lucas.

Debido a las persecuciones religiosas que tuvieron lugar durante el siglo VIII, la entrada a la cueva se ocultó, solo para ser redescubierta accidentalmente en 1726 por un pastor que encontró un altar y un icono de madera.



Desde entonces, se ha convertido en un lugar de peregrinación, y en 1860, la comunidad greco-católica tomó posesión de la tierra y la desarrolló. A principios de la década de 1960, el obispo Basil Khoury hizo construir la capilla hexagonal junto con una torre de 28 m de altura coronada con la estatua llamada «Madonna y niño», del artista italiano Pierrotti.

El santuario está ubicado en la cima de una colina, a la entrada de Maghdouche, con vistas a la costa y a la ciudad de Saida. La cueva y la basílica son accesibles para discapacitados y están abiertas durante todo el año.

Un largo paseo marítimo de aproximadamente 4.000 metros cuadrados separa la capilla y la torre. La cueva ha sido restaurada como una capilla de roca y en su entrada hay una estatua de una virgen esperando frente a un pozo. Un sendero en el santuario ilustra los eventos bíblicos, que según la tradición oral se han llevado a cabo en Líbano.

A lo largo de un camino bordeado de romeros y olivos, se conmemoran a través de estelas talladas en piedra. Debajo de la gran basílica, se han construido una sala de usos múltiples y un albergue. En la entrada del sitio, hay espacio para estacionamiento y una tienda con recuerdos y artículos religiosos.

Con información de Lebanon traveler

©2019-paginasarabes®

Vocablos árabes presentes en el lenguaje de los pueblos europeos

Después del siglo XII la decadencia se acentúa, y en el es decisiva la ruina : destrucción del Califato Oriental por los mongoles ; conquista de Córdoba por San Fernando, en 1236.

El florecimiento de la cultura árabe en intensidad, extensión, profundidad y variedad, es enorme. No queda ningún campo importante vacío de ella. Después de un período extraordinariamente breve, en que se asimilan todo cuanto el mundo anterior había podido producir, llegan el arte y la ciencia, la técnica y la industria, a un desarrollo cuya extensión y grandeza apenas podemos concebir sin el auxilio de la fantasía.



El lenguaje de los pueblos europeos contiene multitud de palabras que expresan su origen árabe ; entre ellas figuran numerosas designaciones de Astronomía, Matemática, Química, Farmacia, Náutica, Derecho, etc., así como muchos nombres de objetos comunes y corrientes, tejidos, prendas de vestir, etc.

Así, dice muy bien un erudito escritor (1): «Que desde el zaguán de una casa a la azotea de la misma, toda su albañilería y utensilios recuerdan la influencia de los árabes : el aljibe, en el patio ; la alberca, en el huerto ; las tapias, tabiques, alacenas, tarimas, rincones, alcobas , ajimeces, azulejos, alcayatas, aldabas, etc. ; los utensilios de cocina : jarras, cazuelas, almireces, candiles, bateas y tazas; los de cama : almohada, sábana y jergón; los de sala : sofá y alfombra; los nombres de objetos de vestido: tacón, zapato, zaragüelles, zamarra, jubón, chupa, capa, toca, canana, alamares, cenefas, jareta, ribete, alforza, abalorios y alfileres; los de guisos y dulces: albóndiga, almíbar, arrope y alfeñique; los de fruta de la tierra: sandías, limones, naranjas, alcachofas, albaricoques, albérchigos, bellotas, azafrán y aceite; los de flores: albahaca, alhelí, azucena, etc. ; los de medida de capacidad y peso: azumbre, arroba, quintal, quilate, fanega, cahiz y celemín; los de equitación y arriería: acicate, jaez, albarda y recua; de guerra: algarada, zaga y alférez ; de administración: alcaide, alguacil, aduana y mesta; y, finalmente, entre otras muchas, las de establecimientos, como tahona, alhóndiga, fonda, almacén y alfarería, son palabras de una sociedad que se desvía del patrón de los pueblos neorromanos.»

Entre las bellas artes descuella—ya que la representación humana por la pintura o la escultura no estaba permitida— la arquitectura: arco ojival y arco de herradura, profusión del estuco, preferencia por los colores y los ornamentos (arabescos).

La poesía destaca entre todas las artes : Abderrahmen I y muchos médicos célebres han sido poetas notables. Unas veces es poesía alegre y anacreóntica : cánticos al amor, al vino, etc.; otras tiene un carácter filosófico y pesimista. Al decaer el Imperio árabe se transforma en juegos artificiosos y retorcidos de un lenguaje recargado.



En ciencia destacan los estudios matemáticos , astronómicos, geográficos, mecánicos, ópticos, químicos y mineralógicos.

La ciencia está en gran parte inspirada en la escuela de Alejandría, a la que sigue no servilmente, sino con una gran labor original y propia. Numerosos experimentos y observaciones propias determinan un enriquecimiento extraordinario del material científico, que puede ser utilizado gracias a análisis muy exactos y a muy hábiles clasificaciones. Las aplicaciones prácticas de los estudios científicos se logran fácilmente, merced a una técnica muy perfeccionada.

Por el Dr. G. Del Real


Notas:
  1.  Citado por J. Cabello en La provincia de Segovia, 1920, pg. 97.

©2019-paginasarabes®

Zajal – Duelo de poesía ingeniosa improvisada y hábil

El Zajal libanés es una de las formas de entretenimiento más populares en Líbano. ¡La noche zajal está llena de canciones, poesía, hermosas palabras y risas!

El zajal libanés es una forma de poesía semi improvisada, semi cantada u orada en el dialecto coloquial. Zajal llegó a Líbano hace aproximadamente medio siglo y se expresó por primera vez en siríaco, un antiguo idioma arameo hablado en Siria desde el siglo III hasta el siglo XIII que sobrevive como el idioma litúrgico de varias iglesias cristianas orientales. Estaba al tanto de los clérigos, ya que eran la clase educada en el momento. Más tarde, Zajal cambió al árabe clásico. Poco a poco, la redacción cambió y pronto se utilizó el coloquial árabe libanés.

«Desde el primer día y durante 500 años, Zajal estuvo al servicio de la gente», explica Moussa Zgheib, poeta y destacado ‘zajjalin’. “Fue orado en cualquier ocasión, ya sea un compromiso, una boda, un funeral o cualquier evento especial. Zajal también fue una parte importante de la vida de los pastores y los conductores de mulas, quienes lo utilizaron para entretenerse y mantenerse despiertos durante las largas noches.

Zajal fue utilizado en guerras, con letras y melodías que inspirarían coraje y una sensación de patriotismo en los soldados. Más tarde, se convirtió en un importante medio de entretenimiento, especialmente antes de la radio, la televisión e Internet. Hoy en día, sigue siendo popular ya que la gente todavía viene en hordas para disfrutar de la poesía ingeniosa, improvisada y hábil «.



Todas las canciones libanesas desde Rahbani hasta Wael Kfoury, desde Wadih el Safi hasta Carole Sakr, se originaron en zajal.

 

Una noche típica de zajal reúne a varios poetas, separados en dos grupos, que se desafían entre sí para recitar la mejor poesía (¡la batalla original de rap de estilo libre si lo desea!). Estos poetas se sientan tradicionalmente en dos mesas enfrentadas, a menudo con mezze libanés y Arak, por supuesto, colocados frente a ellos para crear un ambiente relajado. La noche comienza con un diálogo poético, donde cada miembro del equipo muestra sus talentos y habilidades literarias y lingüísticas.

Un miembro del primer equipo inicia el desafío recitando un verso, que a menudo se sigue con un coro, luego un miembro del segundo equipo responde, y así sucesivamente. Esto puede durar varias rondas que se convierten en un duelo verbal que culmina con la recitación de la poesía de amor (ghazal).

Los instrumentos de percusión (con el instrumento de viento ocasional como el ney), y el reddadi, un coro de hombres y más recientemente mujeres, que repiten versos o refranes recitados por los poetas, generalmente acompañan a zajal. El formato generalmente consiste en la recitación en la forma qasid (oda), seguido de debates en las formas maanna y qerradi (subformas populares que a veces se llaman literarias moukhammas mardoud que significan una respuesta de quinteto o una respuesta en cinco versos), lo que lleva a ghazal recitaciones en diversas formas, como la muwasshah, que en su encarnación libanesa zajal es un género alegre y coqueto.

“El poeta zajal es un poeta del escenario; a diferencia de otros artistas, no tienen mucho tiempo para presentar sus líneas, ya que se improvisan reflejando la situación inmediata en la que se encuentran, y eso requiere mucho trabajo.

Personalmente escribo más de 5 horas al día para ejercer mis capacidades y mejorar mis capacidades, y lo he estado haciendo desde que tenía 14 años. Siempre tenemos que estar preparados para cualquier situación y escribir es la forma de hacerlo ”, explica Zgheib. Él continúa diciendo que no todas las personas que pueden escribir poesía pueden convertirse en zajjalin.

No solo requiere un cierto talento en poesía, sino que la persona también debe tener un gran sentido del ingenio y una respuesta, así como una buena voz.



Y, por último, también debe tener una memoria increíble (los poetas Z no tienen tarjetas de referencia), y poder improvisar ante cualquier situación. Muy a menudo, los poetas tienen el desafío de hablar sobre ciertos temas siguiendo ciertas métricas.

“Me pasó una vez durante la guerra. Había estado fuera de la escena por algún tiempo y el maestro de ceremonias me retó a cantar en ciertos versos. Estaba semipreparado, pero aún así podía superarlo. Y de eso se trata ser un poeta zajal ”.

“El zajal sigue siendo muy valorado incluso hoy. En su versión moderna, lo hemos editado y eliminado temas no relevantes como el antariyat (historias épicas de Antar Ibn Shadad), para satisfacer los gustos modernos. Durante la guerra civil libanesa, recorrí el mundo siete veces y zajal sirvió para crear nostalgia en los corazones de la diáspora libanesa, así como un sentido de pertenencia y la urgencia de regresar a casa «.

Por Lebanon traveler

©2019-paginasarabes®

Conformación de la Arabia histórica

Los antiguos habían dividido la Arabia en tres regiones: la Arabia Pétrea al Noroeste, la Arabia Feliz al Sudoeste, y la Arabia Desierta al centro y al Este.

La Arabia Pétrea comprendía toda la región situada entre la Palestina y el mar Rojo. La Arabia Desierta se componía del gran desierto de arena que se extiende de los confines de la Siria y de la Mesopotamia hasta el Éufrates y el golfo Pérsico. Finalmente, la Arabia Feliz abrazaba toda la parte meridional de la península, el Nedjed, el Hedjaz, el Yemen, el Omán, etc., etc.

Los geógrafos orientales no han usado nunca estas divisiones; y no sólo no admiten a la Arabia Pétrea como una parte de la Arabia, sino que establecen las divisiones del modo siguiente :

El Hedjaz, región montañosa y arenosa, que compone la parte media de la que baña el mar Rojo, y contiene las ciudades santas de la Meca y Medina. El Yemen, que, situado al Sud del Hedjaz, forma el ángulo Sudoeste de la península arábiga, de la cual es la región más fértil y rica. El Hadramot, el Mahrah, el Omán y el Hazá, que están colocados uno después de otro, según se ve en el mapa, desde el golfo de Aden hasta el golfo Pérsico. Y el Nedjed, gran meseta fértil, poblada de ciudades importantes, aunque rodeada de desiertos, que se halla en el centro de la Arabia.



Las divisiones precedentes, la mayor parte de las cuales datan de los tiempos más lejanos de la historia, no corresponden ya a las divisiones políticas. Antes de Muhammad estaba la Arabia dividida en millares de tribus independientes; y bajo el imperio árabe todas estas tribus no formaron más que un solo pueblo. Después de la caída de aquel imperio, la Arabia volvió a su primitiva manera de ser; y, excepto los tres imperios formados por el Nedjed, el Yemen y el Omán, se compone de pequeños principados y de tribus independientes, cada una de las cuales no reconoce más que a un jefe.

Por G. Le Bon

2019-paginasarabes

Las organizaciones de Masones Operativos en Egipto

No hay duda alguna que había, hace algunos siglos, no sólo en Egipto sino en otras partes del mundo musulmán, organizaciones de Masones Operativos o de otros obreros; estos Masones orientales utilizaban incluso marcas similares a los de sus colegas occidentales de la Edad Media, y que eran llamadas en árabe Khatt el–Bannâin (es decir, «escritura de los constructores»); pero todo esto pertenece a un pasado ya bastante lejano.

Por otra parte, en las turuq islámicas o cofradías esotéricas (que son, de hecho, igualmente «operativas», pero evidentemente en otro sentido más profundo que el puramente «profesional»), han sido conservados ciertos elementos que recuerdan extrañamente al Compañerazgo occidental, por ejemplo: el uso de la banda; el uso del bastón, que tiene exactamente la misma forma; por lo que concierne al simbolismo de estos bastones, habría mucho que decir en referencia con las ciencias secretas que son atribuidas especialmente a Seyidnâ Suleymân (pues cada uno de los grandes Profetas posee sus propias ciencias, caracterizadas por el cielo sobre el cual preside).



Hay también otros puntos de interés más especialmente masónico: por ejemplo, en algunas de las turuq, el dhikr no puede cumplirse ritualmente si no hay al menos la presencia de siete hermanos; en la investidura de un naqîb hay algo que recordaría al cable–tow, etc.

Por otra parte, hay una interpretación simbólica de las letras árabes que forman el nombre de Allâh y que es puramente masónica, proveniente probablemente de las Organizaciones en cuestión: el alif es la regla; las dos lâm el compás y la escuadra; el ha el triángulo (o el círculo según otra explicación, la diferencia entre las dos corresponde a aquella entre Square y Arch Masonry); el nombre entero era pues un símbolo del Espíritu de Construcción Universal.

Estos pocos hechos no son más que simples referencias a un asunto que nos es conocido por experiencia directa y por tradición oral.

Por el Barón Rudolf von Sebottendorf

©2019-paginasarabes®

Los primeros Árabes de la China

Así que quedó constituido el Imperio de los Árabes, los califas de Oriente y los soberanos de China se enviaron frecuentemente embajadores; y se establecieron con regularidad relaciones comerciales entre chinos y árabes por mar y tierra.

Lo mismo que en todos los países donde penetraron los Árabes, el Islam hizo luego muchos progresos en China, y hoy se cuentan allí veinte millones de musulmanes, según la reciente obra de Mr. Dabry de Thiersant sobre el Islam en China. Ya se habrá comprendido que estos musulmanes no son de origen puramente árabe, sino que están mezclados de sangre china; y siguiendo al autor que acabo de citar, vienen a componer una raza especial, resultado del cruzamiento de tres sangres, la árabe, la turca y la china.

Según su parecer, «el primer núcleo de musulmanes de Occidente implantado en China, se compuso de un contingente de cuatro mil soldados árabes que el califa Abu-Giafar envió en el año 775 en socorro del emperador Su-Tsong, amenazado por el rebelde An-Lo-Chan. En recompensa de sus servicios, el emperador les permitió establecerse en las principales ciudades del imperio; y esos soldados, que .se casaron con mujeres chinas, deben ser considerados como el origen de los musulmanes chinos.»



Después de citar la opinión de Anderson, que dice que su honradez es superior a todo encomio, de lo cual da curiosas pruebas, el autor añade lo siguiente, sugerido por sus propias observaciones:

«Generalmente están dotados de un gran sentimiento de rectitud y honradez; de modo que los que ocupan cargos públicos son queridos y estimados de las poblaciones, y los que se dedican a negociar disfrutan de excelente reputación. Todos son caritativos por principio religioso, y parecen no formar más que una sola familia, cuyos miembros se protegen y sostienen mutuamente.

Lo que sobre todo demuestra su superioridad es que a pesar de su defecto original, a favor de las bien meditadas concesiones que han sabido hacer a las exigencias de su país adoptivo, como también a favor del lazo de confraternidad religiosa que les une a todos entre sí, han llegado a crecer y desarrollarse, mientras que las demás religiones extranjeras que han tratado de establecerse en China, no han hecho más que pasar o vegetar.»

La gran tolerancia de los musulmanes chinos, su espíritu liberal, su cuidado en no faltar, como los misioneros de otros cultos, a los usos, leyes y creencias del país donde recibían la hospitalidad, han hecho que disfrutasen exactamente de los mismos privilegios que los demás chinos, pudiendo ser mandarines, ocupar empleos en el ejército, y hasta tenerlos en la corte del emperador.

Me he visto obligado a ahincar en este capítulo respecto a puntos bien descuidados hasta ahora por los historiadores, a pesar de ser dignos de meditación preferente; pues sólo su lectura puede esclarecer la sucesión de los acontecimientos históricos. Entre los diversos factores que contribuyen a determinar la evolución de un pueblo, la capacidad moral e intelectual figurará siempre entre los más poderosos.



Ese conjunto de sentimientos inconscientes que se llama carácter, y que son los verdaderos móviles de la conducta, el hombre los posee cuando viene al mundo; pues como están compuestos de la sucesión de los antepasados que lo han precedido, influyen en él con un peso del cual nada sería capaz de librarlo, y desde el seno de su polvo todo un pueblo de muertos le dicta imperiosamente su conducta.

En los tiempos pasados se han elaborado los motivos de nuestras acciones, y en los tiempos presentes se preparan las de las generaciones que nos sucederán: esclavo del pasado, el presente es señor del porvenir; por lo cual el estado del uno será siempre indispensable para el conocimiento del otro.

Por G. Le Bon

©019-paginasarabes®