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La rosa,aroma y color de vida

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Apreciada por siglos tanto en Babilonia, Siria, Roma, Grecia y China, la rosa representa el símbolo de la belleza, la elegancia, y, lo que es más importante, la fuerza del amor.

Estas culturas conocían las propiedades sanadoras del Aceite de Rosa, pero también gozaban de la estética de sus pétalos, utilizándolos tanto en la decoración como en la fragancia.

Se sabe que Cleopatra, (gran conocedora de los secretos de la cosmética y la botánica), dormía sobre un lecho cubierto por pétalos de rosa, y ésto le significaba mejor calidad de descanso.

Por todos es sabido que la rosa es el símbolo clásico del romanticismo, el amor y la seducción. Decían que Cleopatra, conocedora del poder afrodisíaco de la rosa, obligaba a Marco Antonio a caminar sobre pétalos de rosa que le cubrían hasta la rodilla, para llegar al lecho donde ella le esperaba.

Ya en el año 77 d.C Plinio hizo una lista de más de treinta trastornos que respondían a  tratamientos preparados a base de rosa. Y en Roma se utilizaban los pétalos en las festividades y se consumían los pétalos. Un famoso médico árabe, Avicena  (980-1037 d.C.) preparaba ungüentos con agua  de rosas por sus propiedades astringentes y anti inflamatorias para la piel.

El aroma del aceite esencial de rosa damascena es uno de los más preciados por los perfumistas, ya que es el más persistente.

Pero la magia del agua de rosas no es otra que la gran cantidad de beneficios que en ella se acumulan. Sus propiedades son de los más variadas y variopintas. Por ello es tan utilizada en cosmética y en aromaterapia.

Se desconoce el momento exacto en el que fueron logrados por primera vez el aceite y el agua de rosas. Es probable que los primeros en extraerlo por maceración fueran los egipcios, (con avances en cosmética e higiene realmente sorprendentes), aunque de la primera producción que quedan registros fiables no es de aceite sino de agua de rosas.

Resulta agradable a esta altura recordar una leyenda persa que cuenta lo que ocurrió cuando la princesa Nour Gikhan ordenó que las fuentes de su jardín fueran llenadas con agua de rosas. Mientras caminaba del brazo de su joven esposo estrenando amor, descubrió que la espuma que se había formado sobre la superficie del agua, tenía un aroma particularmente bello. Decidió bautizarlo con el nombre de su bienamado: Attar (1). Desde ese momento quedó signado el destino nominal del aceite de rosa búlgara: Attar de rosa.

Este aceite,además de una riqueza especial,posee cierta nota picante. Resulta también un potente fijador que brinda a las mezclas que lo poseen,distinción y durabilidad. Esto hace que basten tan sólo un par de gotas para lograr una mixtura que llene de rosas el tiempo y el espacio.

Cabría decir, sin temor a equivocarse, que, al igual que el beso del amante, el aceite esencial de rosa, resulta inimitable, incomparable, y absolutamente necesario.

«El agua de rosas es muy usada en terapias de relajación.»

Una receta casera de agua de rosas

Ingredientes

Rosas rojas, (las más lindas y brillantes) . Deben ser de fragancia fuerte. Comprar también hojas de frambuesa secas y unas flores de manzanilla.

Preparación

Conseguir una botella de agua destilada en cualquier farmacia y una botellita de vinagre de sidra.

Para comenzar, quitar todos los pétalos de las rosas y desechar los tallos y las hojas. Picar en trozos bien pequeños todos los pétalos, hasta obtener 45 gr o el equivalente a 3 cucharadas grandes.

Tomar un cuenco lo suficientemente grande como para mezclar los pétalos de rosas con una cucharada de hojas de frambuesa, y una cucharadita de las flores de manzanilla.

En una olla, calentar (pero sin llegar a romper el hervor), unos 150 cc o 2/3 de taza de agua destilada, junto con 45 cc o 3 cucharadas de vinagre de sidra. Verter el liquido caliente sobre las hojas y flores. Revolver bien la mezcla y dejar enfriar. Cuando este fría, cubrir con una película de papel de plástico autoadherente y dejar en el refrigerador durante una semana.

Una vez pasado este tiempo, colar bien el liquido y colocarlo en un cuenco.

En un bol pequeño, mezclar 1 cucharadita de bórax con 200 cc (3/4 de taza) de agua de rosas. Añadir al liquido anterior y remover bien. Para terminar, colocar el agua de rosas en una botella y etiquetarla. El punto óptimo de utilización de este refrescante facial o corporal es cuando se aplica recién retirado del refrigerador.


Propiedades y contenidos del Agua de Rosa:

  • Relajantes,anti-inflamatorias, descongestionantes Gracias a los cuales los signos de agotamiento desaparecen de forma inmediata, así como las molestas bolsas que a veces aparecen bajo los ojos después de una mala noche.
  • Alto contenido en vitaminas y antioxidantes (C, E, K y carotenos)Lo que la convierte en un producto muy activo contra los radicales libres, ayudando a preservar la juventud de las células. Posee propiedades excepcionales como tónico para la piel y como regenerador de las células cutáneas. Se utiliza eficazmente contra las estrías y para cuidar pieles inexpresivas y viejas.
  • Alto contenido de  vitamina C (Acerola)
    Vitamina imprescindible para la síntesis del colágeno, ya que protege la piel contra los radicales libres, causantes del envejecimiento celular. Además mejora la estructura de la dermis, incrementando la hidratación, la luminosidad y aportando firmeza. Perfecciona la piel en profundidad, atenuando arrugas, líneas finas, capilares rotos, manchas y estrías.
  • AntioxidantesTambién se encuentran en un alto contenido en el agua de rosas, protegen la piel frente a los signos del envejecimiento, neutralizando la acción de los radicales libres. Los antioxidantes se encuentran en la piel de todo el cuerpo, pero a una cierta edad se van perdiendo sus facultades y necesitan ayudas externas para su reactivación.
  • Vitaminas del grupo B, vitamina E, taninos, pectina y nicotinamida Por lo que el agua de rosas es un tónico natural ideal para ser utilizado en la limpieza del cutis.Por todo ello, utilizar diariamente agua de rosas como tónico facial ayuda a reafirmar la piel flácida, y la crema de rosas es ideal para mantener la piel suave. .
  • Propiedades antisépticas, antibacterianas y cicatrizantesMuy eficaz contra el acné rosáceo, las aftas, heridas y úlceras cutáneas. No solo los seca, sino que cicatriza y sus propiedades antibacterianas impiden que se extiendan.

Por Moro

(1) Attar derivó en apellido árabe,cuya acepción justamente es perfumista.

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El Azafrán – La especia más seductora del mundo

El azafrán, perteneciente al género Crocus, es una planta que goza de una majestuosa belleza, debido a sus pétalos de color violáceo intenso en forma acampanada que se manifiestan en la flor.
El azafrán, perteneciente al género Crocus, es una planta que goza de una majestuosa belleza, debido a sus pétalos de color violáceo intenso en forma acampanada que se manifiestan en la flor.

El azafrán es la especia más antigua conocida y utilizada por el hombre desde los albores de la humanidad estando el cultivo de esta planta estrechamente relacionado con las civilizaciones más cultas del mundo Oriental, y su descubrimiento en Occidente está marcado por los progresivos desplazamientos de los pueblos que, de Este a Oeste, conformaron la secuencia de las culturas de toda la cuenca mediterránea. Sus virtudes y prestaciones han quedado recogidas desde el origen de las civilizaciones, en gran parte, en libros (desde el Antiguo Testamento hasta las más modestas anotaciones) o bien transmitidas oralmente de generación en generación a través de la cultura popular.  En el Cantar de los Cantares se puede leer “Es tu plantel un bosquecillo de granados, de nardos y azafrán … (IV, 13,14).

Esta planta tan antigua, vinculada a la historia y a los valores socio–culturales de la humanidad, desde la Edad del Bronce, también ha sido objeto de interés divino, elevándola a la categoría sagrada del Olimpo, formando parte de la Mitología de la antigüedad clásica.

El azafrán procede de las mesetas de Anatolia, y desde aquella península asiática se extendió su cultivo en todas direcciones, propiciado en gran parte a los árabes, quienes aprovecharon la mítica “Ruta de la Seda”, en sus transacciones comerciales con Oriente (la India, China, Tailandia), y el “Mare Nostrum” de los romanos, para trasladar a Occidente el misterio de esta especia, llegando a la península Ibérica en los siglos VIII y IX, durante el Califato de Córdoba, desde donde se extendió su cultivo a la mayor parte de los territorios de al-Andalus.

Se da referencia de que fueron los árabes quienes lo introdujeron en la península Ibérica con el nombre de “ az–za ́f aran”, que significa color amarillo. Los árabes eran expertos en flores , las palabras amapola, añil, azucena, azahar, lila , alhelí … también nos vienen del árabe, entre otras cuatro mil. La lengua española recogió estas palabras durante los setecientos años de presencia árabe en España.

“Safra”, el nombre de azafrán en persa. Se ha registrado la hipótesis de que fueron los persas los iniciadores del consumo de azafrán en su condición de condimento. Tampoco se descarta la idea de que los persas fueron los primeros exportadores de la especia a Egipto, debido a los amplios conocimientos que este pueblo atesoraba sobre las técnicas de cultivo.

El azafrán, perteneciente al género Crocus, es una planta que goza de una majestuosa belleza, debido a sus pétalos de color violáceo intenso en forma acampanada que se manifiestan en la flor.

Se trata de una iridácea que se reproduce por bulbillos que nacen del bulbo (o cebolla) principal, las flores suelen ser estériles. De los bulbos nace un tallo con hojas alargadas que culminan en una especie de rosa (la rosa del azafrán). La flor del azafrán es de color violeta y su pistilo termina en tres estambres amarillo-rojizos. Estos estigmas constituyen las briznas del azafrán propiamente dicho. Se necesitan 500.000 flores para preparar un kilo de hebras de azafrán, lo que da idea del trabajo que supone la recolección de esta especie, cuyo período de maduración en otoño dura un corto número de días.

A finales de la Edad Media una libra de azafrán costaba lo mismo que un caballo. En 1444 Johst Findeker fue condenado a la hoguera en Nüremberg por vender azafrán adulterado, igual suerte corrió una mujer llamada Ells Pfraghenin en 1456 . También en Francia el rey Enrique II en 1550 decretó que quien adulterase el azafrán sería sometido a castigo corporal. Enrique VIII en Inglaterra, prohibió el empleo de azafrán como tinte para la ropa blanca que empleaban los irlandeses, ya que consideraba que no era un uso digno para una especia tan preciosa. El azafrán se falsifica con las flores del cártamo (alazor), pero el sucedáneo carece de olor y de sabor, aunque proporciona fuerte coloración amarillo rojiza.

El azafrán sirve simultáneamente para dar olor, color y sabor a muchos platos típicos europeos y asiáticos. El sabor se lo da la picrocrocina, un principio amargo; el aroma proviene de un glucósido que al hidrolizarse produce safranal; el color proviene de un carotenoide; crocina, que tiene una gran capacidad de tinción.

Entre los platos que se pueden preparar con azafrán está la paella española, el risotto italiano y la bullabesa francesa. La Bullabesa es un plato muy famoso, inventado por los habitantes de Marsella luego que los fenicios llevaron el azafrán a sus costas. Existe una versión que dice que este plato fue inventado por una mujer francesa con la intención de que su esposo al disfrutarlo, le provocara sueño … y mientras él durmiera, ella podría ir al encuentro de su amante. Esta historia bien puede estar basada en la leyenda sobre Venus, su marido Vulcano y su amante Marte, en la que el arte culinario se mezcla con el arte del engaño matrimonial, aderezado todo ello con la aromática especia.

Desde los sumerios hasta la actualidad, el azafrán ha dado la vuelta al mundo y ha sido capaz de deleitar a gente de todas las razas y condiciones. Muchas de las naves de los fenicios tenían todo su espacio de carga ocupado por el azafrán, y diseminaban por los diversos países todas las diferentes formas en que podía usarse. Ellos mismos lo utilizaban para cocinar y como tinte. La forma de hacer estos tintes era diferente según cada época y pueblo.

La cosecha del azafrán es sumamente especial, pero su aroma se convierte en la recompensa a tanta delicadeza y a tanta paciencia. Ya en los textos médicos sumerios se advierte sobre la adicción a su olor y sabor, y era utilizada de forma medicinal por los sumerios y por sus dioses. Los persas aumentaron sus usos y refrescaban con él sábanas y almohadas para inducir a un sueño tranquilo. Además, “juraban que una taza de infusión de azafrán aliviaba la melancolía; una bolsita llena de azafrán que colgara del cuello y se moviera encima del corazón, encendería el amor”. Los jardines persas se convirtieron, gracias al cultivo crocos, en pequeños paraísos. También fueron ellos quienes empezaron a usar el azafrán para que su alimento fuera algo más que sabroso, “para que sus comidas fueran tan fragantes y bellas como todo lo demás en sus vidas. El acto de comer se transformaría en un ardor casi religioso”.

En Creta, el azafrán fue usado como tinte para cosméticos y textiles y a los egipcios les servía también para realzar su tono bronceado. Ambas civilizaciones lo añadían a sus perfumes, pero “en el uso del azafrán se revela claramente la diferencia de temperamento de los cretenses y los egipcios, pues los primeros lo empleaban por su encanto huidizo y refinado, mientras que para los egipcios tenía un significado más permanente y valioso”.

En la civilización egipcia, la influencia de la creencia en los dioses se transmitía a sus actividades utilizándose el azafrán como un componente ritual, así, por ejemplo, en sus banquetes acostumbraban a rodear el borde de sus vasos de vino con guirnaldas de flores de azafrán y en sus procesiones religiosas, acostumbraban a esparcir pétalos de azafrán junto con otras plantas aromáticas. Además de utilizar el azafrán para embalsamar a sus faraones, en el proceso de momificación, la última capa de tela, de lino, se teñía con la especia hasta el reinado de Ramsés II. En diversos papiros se citan los preparados a base de azafrán como remedio para reducir achaques y dolores, el azafrán tenía un papel principal en todo cuanto tenía relación con el estómago y también para problemas de dientes y ojos. Los egipcios sabían valorar el azafrán por su aroma y agradable sabor, además de proporcionar un excelente tinte, así como infinidad de usos técnicos de la vida doméstica. La certeza de esta existencia es posible visualizarla en diversos grabados de tumbas y templos del Alto Nilo, donde aparece plasmada la flor del azafrán a la vez que se pueden observar gráficos de los métodos de su cultivo.

Lo único que nos resulta permisible, como evidencia tangible de que la especia jugó en China un papel equiparable, en cierto modo, a aquél que había desempeñado en las antiguas civilizaciones mesopotámicas, es reseñar la evocación de dos costumbres tradicionales chinas, practicadas con carácter simbólico desde tiempos ancestrales, consistentes, la primera de ellas, en espolvorear con azafrán molido las vestiduras de los visitantes como prueba de hospitalidad; la segunda, en el intercambio entre familias, como testimonio de afecto y amistad, de un plato de arroz con azafrán al que los chinos han venido denominando ”arroz dorado”. Ambas acciones ponen de manifiesto las connotaciones de la especia con prácticas asociadas a rituales clásicos presentes en otras culturas. Cabe destacar el protagonismo desempeñado por el color amarillo como símbolo en la vida y las costumbres del pueblo chino. Las tejas eran amarillas, como amarillos eran los ladrillos con los cuáles se hallaban pavimentados los patios de numerosos palacios; amarillas eran las libreas que lucía el emperador, adornadas con dragones de oro y las que vestían los integrantes de la guardia imperial, así como banderas, quitasoles, túnicas, y otros artículos y objetos de uso común por parte del pueblo chino. El azafrán constituyó, de hecho, uno de los productos más utilizados por la industria para teñir gran número de artículos y elementos de ese simbolismo

 Sobre la India, una civilización que cuenta con 5.000 años de historia conocida, parecen con algún lujo de detalle, aspectos relacionados con el azafrán y su entorno.

En el papiro egipcio, se deja constancia que por la misma época, es decir, 4000 años a.C. ya era utilizada en la India la cúrcuma, una especie de azafrán – Kurkuma en sánscrito es igual a azafrán – para dar color y sabor al arroz milenario, junto a la pimienta y al cardamomo. Según breves apuntes contemplados en documentos, se revela que en el año 2000 a.C. , el azafrán ya era utilizado en este misterioso país como planta tintórea, revelación que merece plena credibilidad si tenemos presente el simbolismo de la planta y el color de la especia en las costumbres del pueblo hindú. Las vinculaciones del azafrán con el comportamiento social de los hindúes, cuya exaltación se halla, sin duda, en la adopción del color de la especia como signo distintivo para sus hábitos religiosos por parte del budismo. En el Tibet, los lamas fueron y continúan siendo denominados por los acólitos con el nombre de “Túnica azafrán” por ser éste el color de las mismas. Fuego y azafrán se hallaron presentes en cultos litúrgicos oficiados en los templos, formando parte del incienso que en estos recintos se expandía como práctica ritual de las ceremonias religiosas. Los Rajas Hindúes cuando eran derrotados en la guerra se vestían con trajes ornamentados con flores de azafrán para ingresar a la hoguera y cometer suicidio …

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La misión imposible del nuevo Papa

El banquete de Belshazzar' Rembrandt

El pontífice que será elegido en el cónclave, recibirá una iglesia en crisis y tendrá, entre otras, la inmensa tarea de recuperar la confianza de millones de personas y erradicar una burocracia manchada por la corrupción y el abuso.

En su momento, Joseph Ratzinger admitió que el papado es demasiado grande para un hombre.

Varios días después de haber sido electo en el 2005, el Papa Benedicto XVI -como escogió llamarse- habló como si estuviera en shock. En su primera misa pública, preguntó: «Debo asumir esta enorme tarea, que realmente excede la capacidad humana. ¿Cómo puedo hacerlo?».

En un encuentro con compatriotas alemanes al día siguiente, Benedicto XVI sorprendió a sus feligreses al comparar la experiencia de ser elegido en la Capilla Sixtina con sentirse mareado al observar la hoja de una guillotina cayendo sobre él.

Ahora ha optado por romper seis siglos de tradición y renunció. Y la Iglesia Católica se pregunta si en una era de democracia, televisión ininterrumpida y Twitter, el actual papado -modelado en la monarquía de la era del Renacimiento- sufrirá la misma suerte.

Hubo escándalos de abuso sexual, disputas con musulmanes y judíos, sospechas de lavado de dinero en el Banco Vaticano y meteduras de pata comunicacionales. Los achivos privados robados por el propio mayordomo de Benedicto XVI han documentado la corrupción y las peleas internas entre funcionarios de alto rango del Vaticano.

Benedicto XVI entrega una institución de 2 mil años con una reputación mancillada. Sus enseñanzas son desafiadas por un mundo cada vez más secular y los sacerdotes deben esforzarse por servir a su creciente población.

El hombre que lidere la mayor Iglesia del mundo debe ser un guía espiritual para millones de personas, una inspiración para los oprimidos y el administrador de una burocracia vaticana disfuncional y envuelta en riñas internas.

«Ningún hombre en su sano juicio busca el peso del papado», comentó George Weigel, un prominente teólogo católico en Washington D.C. «Es por definición imposible, porque pide a un hombre asumir una carga de liderazgo que ningún ser humano puede absorber por sus propios medios», agregó.

El desafío de los cardenales que entrarán al cónclave el martes es aprovechar la oportunidad para enfrentar los problemas e identificar reformas que ayuden al próximo Papa a lidiar con ellas. El trabajo de liderar a los cerca de mil 200 millones de católicos en el mundo debe ser hecho por un hombre.

Thomas Reese, un erudito jesuita y autor de Inside the Vatican, lo define en forma simple: «Lo que están buscando es a Jesucristo con una maestría en administración de negocios».

¿Qué salió mal?

Para llegar a la raíz de los problemas de la Iglesia, algunos miran más allá del papado de Benedicto XVI hasta llegar a 1978, cuando tras un período turbulento el Papa Juan Pablo II ocupó el trono de San Pedro para reafirmar la doctrina católica ortodoxa y la autoridad vaticana.

El entonces cardenal Ratzinger era el vigilante doctrinal de un papado vigoroso que ahogó la discusión sobre temas como el rol de la mujer en la Iglesia o asuntos sobre la sexualidad humana.

Ese problema quedará expuesto por la ausencia de un hombre en el cónclave. El mes pasado, el cardenal de Escocia Keith O’Brien se unió a las filas de hombres de fe denunciados por abusos sexuales.

Sacerdotes más jóvenes se quejaron de que O’Brien se había comportado inadecuadamente con ellos en la década de 1980. Desde entonces, se ha disculpado por una conducta sexual «por debajo de los estándares esperados de mí».

El Papa Benedicto XVI lidió con casos de abuso sexual en los últimos años del papado de Juan Pablo II, y cuando se convirtió en Papa, comenzó en forma audaz.

Ordenó que el reverendo Marcial Maciel, fundador de la estricta orden de los Legionarios de Cristo y uno de los favoritos de su predecesor, se retirara a un monasterio como penitencia por su vida secreta como el padre de varios hijos, abusador sexual de seminaristas y consumidor de drogas.

Además, se disculpó por los escándalos y sostuvo reuniones privadas con víctimas de abusos como parte regular de sus visitas al extranjero.

Encubrimientos

Pero la suciedad seguía apareciendo. Cuatro informes oficiales sobre abusos de religiosos contra niños en Irlanda durante cuatro años expusieron detalles sobre pecados de sacerdotes y cómo la jerarquía los encubrió.

Uno de ellos dijo claramente que el Vaticano era cómplice, lo que provocó una reprimenda alguna vez impensable por parte del primer ministro Enda Kenny. La embajada de Dublín en la Santa Sede fue cerrada a fines del 2011 y las relaciones continúan tensas.

Entre diciembre del 2009 y abril del 2010, tres obispos irlandeses renunciaron y se disculparon por su mal manejo de los casos de abuso en sus diócesis.

También en el 2010, un obispo alemán abandonó su cargo y se disculpó por abusar físicamente de niños. Un obispo belga dimitió tras admitir haber abusado de sus propios sobrinos menores de edad.

Un obispo chileno acusado de abusar de un acólito se retiró en el 2012, afirmando que había cometido «un acto imprudente», pero que el muchacho no era menor de edad.

Tal nivel de «tolerancia cero» no siempre se aplicó a los obispos que protegían a los depredadores en sus diócesis. El cardenal Roger Mahony de Los Angeles se mantuvo en el cargo durante años pese a acusaciones -que posteriormente se probó que eran genuinas- de que protegió a sacerdotes abusadores.

Mahony ha admitido haber cometido «errores» y dijo que fue ingenuo sobre el impacto de los abusos.

El obispo Robert Finn aún dirige la diócesis de Kansas City tras ser condenado por no alertar a las autoridades sobre una gran cantidad de pornografía infantil encontrada en el computador de un sacerdote y se disculpó «por el daño que han causado estos eventos».

En estos y otros casos, el patrón fue que la Iglesia sólo actuó bajo presión resistiéndose a los llamados a castigar a obispos que habían manejado mal los incidentes.

Los católicos que ven a los políticos avergonzados por escándalos sexuales y a los ejecutivos despedidos por mala administración se preguntan por qué los que toman las decisiones en la Iglesia no deberían ser responsabilizados.

«Deseamos que llegue el día en que los representantes de la Iglesia anuncien que este cardenal o este obispo va a ser degradado y por qué cosa (…) Funcionarios de la Iglesia quieren limpiar las cosas», comentó David Clohessy, jefe de la Red de Sobrevivientes de Abusados por Sacerdotes.

No existen cifras centralizadas para medir el impacto de estos abusos en las finanzas de la Iglesia.

Pero en Estados Unidos un estudio realizado en el 2006 por el Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado de la Universidad de Georgetown (CARA, por su sigla en inglés) en Washington, mostró que los católicos fueron menos generosos hacia sus diócesis tras el 2002, el año en que se desataron los escándalos.

Los católicos, en una señal de que desconfían de los obispos, siguieron contribuyendo en general, pero dieron más dinero a sus parroquias o caridades independientemente de sus diócesis, dijo Mary Gautier, asociada de investigación de CARA.

Desde el 2005 al 2011, la Iglesia ha pagado más de 2 mil 300 millones de dólares en acuerdos por resolver casos de abusos, afirma CARA.

En Alemania, alrededor de 180 mil personas abandonaron a la Iglesia Católica en el 2010, un aumento de un 40 por ciento respecto del año previo.

La tasa se redujo a 127 mil el siguiente año, cerca del nivel normal de desertores por motivos financieros u otros.

Retroceso de la fe

Los abusos no son la única razón que llevó a los católicos a dar la espalda a la Iglesia. Una retirada general de eventos religiosos organizados deja perplejos a muchos líderes que crecieron en sociedades donde la Iglesia tenía una enorme influencia.

El cambio es más evidente en Europa, el corazón tradicional del catolicismo. Ocho años después de que el cardenal Ratzinger escogiera el nombre papal de Benedicto en honor al santo patrono de la región, los bautismos, apostolados y matrimonios todavía siguen cayendo.

La tendencia tiene consecuencias políticas. Gobiernos y tribunales alrededor del mundo han ignorado las objeciones de la Iglesia y han legalizado las uniones o matrimonios entre personas del mismo sexo y han insistido en que las agencias de adopción católicas deben ayudar a parejas homosexuales a encontrar un hijo.

Incluso en la sumamente católica Polonia, los políticos están proponiendo una separación clara entre el Estado y la Iglesia.

El alcalde de la ciudad sureña de Czestochowa, cuyo monasterio y la famosa pintura de la Virgen Negra atraen a millones de peregrinos cada año, desea ofrecer a las parejas la opción de un tratamiento de fertilización en vitro, rechazado con firmeza por el Vaticano.

Los obispos en Europa y América del Norte han comenzado a defender con mayor energía las enseñanzas de la Iglesia debido a las presiones políticas. En Filipinas, el único país de Asia con una mayoría católica, las tendencias laicas han llegado al punto en el que Manila aprobó una ley de planificación familiar pese a la fuerte oposición de la Iglesia.

El rol de las mujeres

En el suburbio de Evaston en Chicago, la abogada Lynne Mapes-Riordan ya se está preparando para un cambio y sigue estudiando para asumir un rol de liderazgo que la Iglesia no permite por el momento.

«Espero que abran esto a las mujeres alguna vez», dijo la mujer de 50 años y madre de dos niños. «No tengo ningún indicio particular sobre cuándo podría ocurrir», sostuvo.

Las restricciones para las mujeres son una medida cada vez más desactualizada en un mundo donde ahora asumen una infinidad de tareas que van desde soldados a presidentas ejecutivas.

La canciller alemana, Angela Merkel, es la política más poderosa de Europa y hasta países musulmanes han tenido mujeres desempeñándose como primeras ministras.

Muchos dicen que la Iglesia no puede operar sin las mujeres porque ellas traspasan la fe como madres y educadoras religiosas. De todas formas, en la atmósfera tradicionalista alentada por Benedicto XVI, pequeños avances como la posibilidad de que niñas suban a los altares como monaguillas han sido eliminados.

Incluso las mujeres que no están a favor del sacerdocio femenino -algo que el Vaticano descarta por completo- cuestionan el rol que la Iglesia Católica les ha otorgado a ellas y a sus hijas.

Sondeos realizados en Estados Unidos muestran que las mujeres católicas menores de 30 años son menos religiosas que sus pares masculinos de la misma edad: un 45 por ciento asiste a misa una vez al año o menos, en comparación con el 39 por ciento de hombres.

Cuando en un estudio de la Universidad de Indiana se les preguntó si tenían total confianza en las organizaciones religiosas, el 16 por ciento de los hombres dijo que sí. Pero ninguna de las mujeres respondió afirmativamente.

La hermana Patricia Wittberg, una socióloga que hizo el estudio usando datos del 2002 al 2008, dijo que se trata de la primera generación de católicas estadounidenses que es menos religiosa que los hombres.

«Eso, en mi opinión, es extremadamente negativo (…) ¿Quién va a bautizar a esos niños?», inquirió.

África conservadora

El nuevo Papa estará bajo presión para dirigir a la Iglesia en momentos de un profundo y masivo cambio en la procedencia de la mayoría de los fieles.

Alrededor del 68 por ciento de la población católica del mundo se encuentra ahora en Latinoamérica, África y Asia, pero eso no se refleja en el Vaticano. Europa todavía cuenta con 61 cardenales entre los 115 electores que ingresarán al cónclave, mientras que el mundo en desarrollo tendrá apenas 39, cerca del 34 por ciento del total.

Estos católicos del sur del mundo están lejos del bloque central de liderazgo. Cada área tiene su propio foco y el manejo de las diversas prioridades regionales requiere las habilidades de un diplomático experimentado.

La África subsahariana ha sido la región de más rápido crecimiento de la fe en el mundo en el último siglo, al llegar al 16 por ciento de la población católica del globo en el 2010 desde apenas un 1 por ciento en 1910. Y los católicos africanos son mucho más conservadores que los del Hemisferio Norte.

«África está fuertemente a favor de mantener las creencias católicas», dijo el reverendo Isaac Achi, cuya iglesia situada cerca de la capital nigeriana de Abuya perdió 44 fieles cuando un atacante del grupo Boko Haram condujo un auto lleno de explosivos hacia el edificio en la Navidad del 2011.

«Luchamos contra el aborto, los homosexuales, las lesbianas y los métodos anticonceptivos», sostuvo.

Miles de kilómetros al oriente, en Luwero, Uganda, el mecánico Kizito Emmanuel de 38 años está de acuerdo. «No queremos ningún cambio», declaró. «La planificación familiar no necesita de estas píldoras. No estoy de acuerdo con que los sacerdotes se casen».

Protestantes más prácticos

La pobreza acosa también a muchas congregaciones latinoamericanas, pero los principales desafíos de la iglesia están en las incursiones hechas por las iglesias evangélicas y pentecostales en lo que alguna vez fue un bastión católico.

Esas iglesias protestantes ofrecen servicios más ágiles, ayuda práctica para los pobres y un mensaje alentador más alineado con las economías en crecimiento del continente, que con el sacrificio que a los católicos les enseñan que deben padecer.

La cantidad de personas que abandonan la Iglesia Católica es dramática. En Brasil, el país católico más grande del mundo, hoy un 65 por ciento de la población es católica, una profunda caída desde el 92 por ciento que se registraba en 1970.

Miriam Vargas Nunes, una mujer de 35 años con dos hijos de Niteroi, cerca de Río de Janeiro, dejó la Iglesia Católica hace una década después de visitar una iglesia bautista con amigos. «Me sentí mucho mejor recibida que en una misa católica», dijo.

En Argentina, Claudia Valenzuela, de 26 años, se unió a un grupo evangelista de estudio de la Biblia hace dos meses después de perder su empleo y no encontrar a nadie en la Iglesia Católica que la consolara.

Gran parte de este cambio se ha producido con la migración de trabajadores rurales a las grandes ciudades. Y el éxodo se ve también entre las comunidades latinas en Estados Unidos.

Un sondeo de Gallup el año pasado estimó que había un 54 por ciento de católicos y el número estaba cayendo, y un 28 por ciento de protestantes. La cantidad de latinos sin ninguna religión aumentó al 15 por ciento desde el 11 por ciento en el 2008.

Un abismo clerical

También crece la falta de sacerdotes, particularmente en países occidentales. Hay tantos cerca o más allá de la edad de retiro que la iglesia enfrenta un «abismo clerical».

El catolicismo está centrado en sacramentos, especialmente la eucaristía en la misa, que sólo hombres ordenados en la iglesia pueden dar. Sin curas, las iglesias o parroquias locales no pueden operar.

Los rangos del clero en Europa y América del Norte comenzaron a debilitarse a fines de la década de 1960, a medida que los sacerdotes descontentos se fueron y pocos hombres ingresaron. Aquellos que permanecieron se están muriendo y los nuevos no son suficiente s para reemplazarlos. En Estados Unidos, por ejemplo, había 58 mil 632 sacerdotes en 1965 y sólo 38 mil 964 el año pasado.

Irlanda, alguna vez un gran exportador de curas, tuvo sólo seis ordenaciones en el 2010, año en el que 55 sacerdotes murieron. Polonia fue el único país europeo con números positivos, registrando 516 ordenaciones frente a 285 muertes.

Pero aún allí, las muertes se están acelerando mientras que las ordenaciones disminuyen.

Incluso en África, un lugar de auge de nuevos sacerdotes, no está al nivel del crecimiento de la población católica.

Esto significa una creciente carga de trabajo. Los sacerdotes usualmente deben trabajar en más de una parroquia para compensar la falta de colegas.

Las parroquias están siendo reagrupadas en unidades mayores para compartir personal. En América Latina, donde sólo hay un sacerdote para más de 7 mil católicos comparado con uno por cada mil 500 en Europa, la escasez es vista como una razón por la que muchos han encontrado mejores opciones en los movimientos evangélicos.

Curando la curia

Dentro del Vaticano, el nuevo Papa tendrá que enfrentar a la Curia, una burocracia de siglos de antigüedad dominada por clérigos italianos, que pueden hacer o destruir un papado porque pueden bloquear o demorar proyectos.

La mayoría de los cardenales ponen alto en sus listas de prioridades para el futuro la «gobernabilidad» o «reforma de la Curia», diciendo que otros cambios pueden partir desde allí.

El escándalo de «Vatileaks» el año pasado mostró corrupción y luchas internas en altos niveles, y la Curia tampoco es conocida por la eficiencia en sus filas. En el Vaticano, que engendró el término «nepotismo» por los papas del Renacimiento que daban trabajo a sus sobrinos («nipote» en italiano), las contrataciones no siempre son en base al mérito.

La influencia de la Curia dentro de la Iglesia es sorprendente porque tiene sólo dos mil integrantes, quienes usualmente dejan su trabajo temprano en la tarde.

No hay reuniones de gabinete y la coordinación interna entre los departamentos, que incluyen tareas como mantener la doctrina católica, nombrar nuevos santos o promover la unidad cristiana, es irregular. Allí prevalece una atmósfera serena de cortesía que remite a un mundo antiguo.

Weigel, el teólogo estadounidense, ha identificado una serie de reformas que un determinado Papa puede hacer, incluyendo introducir una semana de 40 horas laborales, cambiar un equipo de italianos a otro realmente internacional y crear un equipo ejecutivo para el pontificado.

Pero ninguna reforma estructural funcionará, dijo, si el personal tiene una mentalidad gerencial en vez de verse a sí mismo como misioneros que trabajan para el Papa.

«La Curia aún está profundamente influenciada por los hábitos de trabajo italianos y eso es problemático», afirmó. «Si miras al resto de esta sociedad, verás que no está funcionando muy bien», concluyó.

Fuente : La Jornada

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Papam non habemus – Pedro Miguel

París. Feministas son desalojadas de la catedral de Notre Dame, a donde ingresaron en 'topless' para “festejar la partida” de Benedicto XVI. En sus pechos y espalda desnudos se leía: No más Papa, No homofobia y Crisis de la fe. Ap
París. Feministas son desalojadas de la catedral de Notre Dame, a donde ingresaron en ‘topless’ para “festejar la partida” de Benedicto XVI. En sus pechos y espalda desnudos se leía: No más Papa, No homofobia y Crisis de la fe. Ap

Adujo motivos de edad y de salud, pero llama la atención que el primer papa dimitente en siglos sea, también, un pontífice sumamente inepto que causó daños severos a la Iglesia católica. Si se trataba de la relación con otros cultos cristianos o con otras religiones, Joseph Ratzinger solía meter la pata y muchas de sus declaraciones, lanzadas desde la razón escolástica, si no es que patrística, causaron irritación justificada entre musulmanes, judíos y protestantes; en el ámbito político el ahora renunciante no fue capaz de formular una definición clara; en el terreno administrativo el Papa alemán mantuvo intacta, para mal, la proverbial opacidad del Vaticano, en un entorno planetario que reclama transparencia, y lo hizo en forma tan torpe que se le escaparon documentos escandalosos nada menos que por vía de su mayordomo, Paolo Gabriele. En lo social el papado de Benedicto XVI ha sido tan repelente como el de su antecesor a los dramas causados en el mundo por el modelo neoliberal y se ha conservado como activo promotor de la discriminación contra las mujeres y las minorías sexuales.

Peor aún, a pesar de las fuertes declaraciones, la Iglesia católica no ha querido o no ha podido actuar con dignidad, verdad y justicia ante el patrón de abusos sexuales cometidos por miles de sus integrantes en contra de mujeres y menores de ambos sexos, lo que se ha convertido en una de las razones máximas del descrédito del clero afiliado a Roma.

Pero las mayores catástrofes del catolicismo en tiempos de Ratzinger ocurren en los ámbitos de la catequesis, la pastoral y el trabajo apostólico. El Vaticano ha abandonado a su suerte a los prelados y a las organizaciones católicas que buscan mejorar las condiciones de vida de los fieles y atenuar el sufrimiento social, y ha sido incapaz de enfrentar el avance de otros cultos y religiones en los mercados espirituales tradicionalmente católicos. En los casi ocho años del pontificado de Ratzinger, millones de católicos han transitado a las más diversas variedades de protestantismo, budismo e islam, y muchos más han caído en garras de esas empresas trasnacionales que, disfrazadas de religiones, realizan negocios inescrupulosos aprovechando la credulidad y la ignorancia. Juan XXIII cimentó la influencia mundial del Vaticano en un sólido trabajo pastoral y en el aggiornamiento operado en el marco del Concilio Vaticano II; Paulo VI fue un político sensible y un promotor del ecumenismo; Juan Pablo II apostó al sex-appeal mediático para imponer sus posturas reaccionarias en todos los terrenos. Benedicto XVI, en cambio, ha estado colgado de los clavos ardientes de un pasado autoritario y de un perfil de teólogo dogmático. En un mundo atenazado por la desigualdad y el hambre, la discriminación, la corrupción, los crímenes de guerra, las epidemias, la crisis ambiental, las recesiones y la globalización delictiva, Ratzinger optó por combatir al Demonio y al pensamiento liberal.

Es cierto que la edad y los achaques pesan y puede ser que esas sean las razones reales y únicas de la abdicación del alemán al trono de Pedro; puede ser incluso que haya tenido presente la agónica tortura de su antecesor, quien se veía obligado –por la burocracia vaticana y acaso también por sí mismo– a emprender viajes a remotos destinos trasatlánticos cuando lo que necesitaba era más bien el traslado a una sala de cuidados intensivos. Pero podría ser, también, que la burocracia vaticana haya sopesado los saldos de desastre del papado de Ratzinger y que optara por hacer lo que hacen los consejos de administración con un gerente inepto: pedirle la renuncia. Por desgracia, no hay motivos para suponer que la opacidad característica del Vaticano se disipe a corto plazo y quién sabe si lleguemos a saber los motivos verdaderos de esta dimisión. Por lo pronto, no hay Papa.

Fuente : La Jornada

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El Papa pensaba renunciar el 21 de diciembre de 2012 , no lo hizo por las circunstancias y el simbolísmo

Un rayo golpeó la cúpula de la basílica de San Pedro, en el Vaticano, el mismo día en el que el papa Benedicto XVI anunció su renuncia. (Imagen La Primera Plana)
Un rayo golpeó la cúpula de la basílica de San Pedro, en el Vaticano, el mismo día en el que el Papa Benedicto XVI anunció su renuncia. (Imagen Primera Plana)

El Papa Benedicto XVI llevaba mucho tiempo considerando la posibilidad de renunciar, según coinciden observadores del Vaticano, y la prueba más tangible la dio el mismo Joseph Ratzinger en el libro-entrevista “Luz del mundo”, con el periodista alemán Peter Seewald.

“¿Ha pensado usted en renunciar?”, indagó Seewald, a lo que la respuesta del líder católico fue: “si el peligro es grande no se debe huir de él. Por eso, ciertamente no es el momento de renunciar”.

Precisó: “justamente, en un momento como éste, hay que permanecer firme y afrontar la situación difícil. Esa es mi concepción. Se puede renunciar en un momento sereno, o cuando ya no se puede más. Pero no se debe huir en el peligro y decir: que lo haga otro”.

La entrevista, de seis horas, se realizó en el verano de 2010, y el libro que recogió sus respuestas salió al mercado en noviembre siguiente.

A la pregunta del periodista: “¿puede pensarse en una situación en la que usted considere apropiada la renuncia del Papa?”, Benedicto XVI sostuvo: “Sí. Si el Papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio”.

En tal caso, precisó, el pontífice “tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar”.

De hecho, si se toma en consideración lo informado por L’Osservatore Romano, Benedicto XVI mantuvo en secreto durante muchos meses la noticia que sacudió este lunes a la Iglesia católica mundial.

Texto íntegro de la renuncia del Papa Benedicto XVI

Queridísimos hermanos;

Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.

Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.

Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.

Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.

Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.

Referencias: L’Osservatore Romano. Animal Político y Primera Plana

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Yo renuncio , Seré Papa hasta el 28 de febrero – Benedicto XVI

Benedicto XVI se reúne con el presidente palestino Mahmud Abbas.
Benedicto XVI se reúne con el presidente palestino Mahmud Abbas. (Foto junio 2011).

Renuncia Benedicto XVI «por falta de fuerzas»

Benedicto XVI, elegido Papa el 19 de abril del 2005 a los 78 años, 20 más que su antecesor Juan Pablo II, se convierte hoy en el primer Sumo Pontífice en dimitir por voluntad propia después de Celestino

En discurso pronunciado en latín durante un consistorio del Vaticano, señaló que “en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones (…) es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu”.

Ciudad del Vaticano. El papa Benedicto XVI anunció hoy en Roma de manera inesperada que renuncia a su Pontificado el 28 de febrero por motivos de edad y por no poder “ejercer bien el ministerio” que le fue encomendado.

La noticia la comunicó Joseph Ratzinger, de 85 años y nacido en Alemanis, en un discurso en latín durante una misa en el Vaticano, en el marco del consistorio que se celebra estos días y en el que originalmente se iban a decidir una serie de beatificaciones.

“Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino”, dijo el religioso, líder de mil 200 millones de católicos en el mundo.

“Siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20:00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante”, indicó.

Respecto de su estado de salud, subrayó que “en el mundo de hoy (…) para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”.

Ahora será necesario celebrar un nuevo cónclave para elegir a su sucesor

Es el primer Papa que renuncia a su Pontificado por voluntad propia en más de siete siglos de historia de la Iglesia. Para un antecedente similar hay que remontarse hasta Celestino V en 1294.

Además de éste, otros Papas se retiraron en circunstancias históricas particulares, más o menos conocidas, pero en ninguno de esos casos se trató de una renuncia propiamente dicha.

Elegido como Papa el 19 de abril del 2005 a los 78 años -20 años más que los que tenía Juan Pablo II cuando se convirtió en pontífice- Benedicto XVI gobernó un Vaticano con un estilo más pausado, cerebral y menos impulsivo.

Su papado se vio opacado por una serie de escándalos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes que mancharon a la Iglesia Católica, por un discurso en el que irritó a la comunidad musulmana y por la crisis surgida tras la filtración de documentos clasificados del Vaticano por la que se responsabilizó al mayordomo del pontífice.

Aunque los conservadores lo elogiaron por intentar reafirmar la identidad tradicionalista de la Iglesia Católica, sus críticos lo acusaron de darle la espalda a reformas que han estado pendientes por casi medio siglo y de perjudicar los diálogos con las comunidades musulmana, judía y otras iglesias cristianas.

Antes de ser elegido Papa, el ex cardenal Joseph Ratzinger era conocido por apodos tan severos como el rottweiler de Dios, en referencia a su estricta postura en torno a asuntos teológicos.

Reacciones

El decano del colegio cardenalicio, Angelo Sodano, calificó el anuncio de “un rayo en medio de un cielo despejado”. Benedicto XVI había dicho ya anteriormente que se imaginaba perfectamente dejar el cargo por motivos de salud.

Su hermano, el también sacerdote Georg Ratzinger, apuntó claramente a la maltrecha salud del papa. “La edad pesa”, dijo el religioso de 89 años a Dpa, y añadió que el médico del pontífice le había recomendado no hacer más viajes transatlánticos. También tenía problemas para caminar.

“Esto es un hecho natural. Mi hermano quiere más tranquilidad a su edad”, comentó Georg Ratzinger, quien es cuatro años mayor que el Pontífice.

Max Seckler, teólogo alemán y amigo de muchos años del papa Benedicto XVI, sostuvo que se vio muy afectado por “las intrigas que hay en Roma”. “Sufrió mucho por ciertas cosas que conlleva este cargo. Es difícil de imaginar las intrigas que hay en Roma y con las que tiene que lidiar. Es algo que lo afectó mucho porque es teólogo y una persona noble”, dijo.

“Pienso que no quería repetir los últimos meses dramáticos del pontificado de Juan Pablo II”, comentó por su parte Adam Boniecki, uno de los intelectuales católicos polacos más destacados, en la web del semanario religioso Tygodnik Powszechny. “Hay que agradecerle a Benedicto haber mostrado cómo es posible resolver en la fe el problema del cargo, la edad y la debilidad física”.

En la plaza de San Pedro se extendió la conmoción entre los turistas y creyentes al enterarse de la decisión. También mostró su sorpresa el primer ministro italiano, Mario Monti.

Fuente : La Jornada

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