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Falacias con respecto al antisemitismo histórico en Alemania

Adol Hitler y Rashid Alí El Gailani (05-12_41)

¿Es correcto decir que los nacional-socialistas eran antisemitas?

La expresión «antisemitismo« en el sentido de «oposición a los judíos« es en realidad una expresión inapropiada, ya que los Árabes, cuya lengua es muy afín al hebreo, son también Semitas. Es una declaración oficial publicada en Neues Volk (Berlín, 17 de diciembre 1942,P12-13), en respuesta a unas preguntas del primer ministro iraquí, Rashid Alí El Gailani, El Prof. Gross, Jefe de la Oficina de Política Racial (Rassenpolitisches Amt), hizo notar que la política Nacional Socialista en relación con los Judíos tenían la finalidad de proteger a Alemania de las corrosivas influencias del Judaísmo, pero que los valores de los Árabes tenían todo el respeto de los Alemanes.

Por C. Weber



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¿Por qué no judíos toleran y difunden la propaganda del holocausto?

Los motivos que impulsaron a Inglaterra y a una reticente Francia a declarar la Guerra a Alemania el 3 de Septiembre de 1939, poco o nada tenían que ver con algún deseo idealista de apoyar al dictatorial Estado Polaco. Más bien, las intenciones de Inglaterra eran las de restaurar el equilibrio de poder en el Continente y el de mantener apartado de la competencia a un competidor en el mercado de la exportación.

Como la guerra se prolongó, los gastos se incrementaron cada vez más al demostrar Alemania ser mucho más dura de vencer de lo que inicialmente se pensaba. Finalmente una Inglaterra debilitada perdió la mayor parte del Imperio. La completa destrucción de las potencias anti-comitern como entidades militares dejó un vacío en Europa que fue rápidamente ocupados por las fuerzas comunistas. La gran cantidad de monumentos y de instituciones de la civilización occidental destruidos también impresionaron al mundo. La tesis del Holocausto fue de utilidad para justificar los tremendos gastos y la forma de llevar adelante la guerra por parte de Inglaterra y de sus aliados.

En relación con la Unión Soviética todo el mundo se vio obligado a reconocer el tremendo error cometido al confiar en ella y apoyarla en sus objetivos militares prácticamente sin reserva alguna. Aquellos que habían dado voz de alarma contra la Unión Soviética podían ahora ser acallados por medio de las acusaciones del Holocausto, que fueron entonces difundidas activamente para demostrar que una victoria alemana habría sido peor que la prepotencia de posguerra de la Unión Soviética.


Extrañamente podemos constatar que el gobierno de Alemania Occidental en Bonn, procesa aquellos que cuestionan las acusaciones del Holocausto. Este extraño comportamiento por parte de un gobierno «alemán» debe atribuirse al miedo a sufrir boicots a los productos alemanes en los mercados internacionales y a presiones de parte de las potencias vencedoras, las cuales, hasta cierto punto, controlan a la Alemania Occidental como si fuera territorio ocupado. La mayoría de los gobiernos suelen decir que sus súbditos están en mejor situación que los anteriores gobiernos. El gobierno de Bonn no es una excepción a este fenómeno. Por lo cual se esfuerza para denigrar al gobierno Nacional-Socialista. La actitud del gobierno de Bonn se resume acertadamente en las líneas 3581-2 del Fausto de Goethe:

«Wie schien mir ´s schwarz, und schwárzt’s noch gar,
Mir ´s immer doch nicht schwarz g´nug war».

Por C. E. Weber
Con información de Journal of Historical Review, Vol III, Nº 2, PP 105

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Mujeres árabes – Líderes en los parlamentos europeos

Khadija Arib

Mujeres de origen árabe han obtenido cargos importantes en la vida política europea durante los últimos años. Su desempeño en los parlamentos han marcado una notable diferencia, resaltando su labor parlamentaria y haciéndolas verdaderas referentes de la política del continente.

Khadija Arib

De origen holandés-marroquí, Khadija Arib fue elegida el 13 de enero de 2016 como portavoz de la Cámara de Representantes holandesa. Se trata de un nombramiento sin precedentes en los Países Bajos, con una población de 17 millones de personas, de las cuales 380.000 son de origen marroquí. Arib, diputada por el Partido Laborista holandés desde 1998 –con un breve descanso entre 2006 y 2007-, recibió 83 votos en el Parlamento sobre un total de 134.

Nació en Marruecos en 1960 y llegó a Holanda en su adolescencia. Fue elegida portavoz del partido después de que su predecesora, Anouchka van Miltenburg, dimitiera en diciembre con motivo del acuerdo sobre los vendedores de drogas adolescentes que también condujo a la dimisión del ministro de justicia, entre otros.

El Partido Laborista holandés es el segundo partido en número de escaños en el Parlamento, con 36 bancas , después del Partido Liberal –dirigido por el actual primer ministro Mark Rutte -, que tiene 40. Ambos partidos forman la actual coalición de gobierno.


Arib no es la única política de origen marroquí elegida para un cargo de prestigio en Países Bajos; Ahmed Aboutaleb es alcalde de Rotterdam, la segunda ciudad del país, desde 2009.

Sawsan-Chebli

Sawsan-Chebli

Sawsan Chebli es una inmigrante musulmana palestina que en la actualidad ocupa el cargo de portavoz del Ministerio de Exteriores alemán.

Chebli, que procede de una familia palestina sin estudios, ha logrado convertirse en la primera mujer de origen no alemán que ha trabajado como asesora política en cuestiones interculturales de la administración de la ciudad de Berlín.

El 24 de enero de 2014, Chebli fue nombrada portavoz del Ministerio de Exteriores alemán, lo que la convierte en la primera mujer musulmana de la historia alemana en ocupar este prestigioso cargo.

Es la primer árabe y la segunda musulmana elegida para un cargo importante en el nuevo gobierno alemán, después de que Aygul Ozkan, de origen turco, fuera nombrado ministro de Asuntos Migratorios, Refugiados e Integración en Alemania.

La familia de Chebli tuvo que desplazarse a Líbano tras la guerra árabe-israelí de 1948. Vivieron en Líbano durante casi 20 años, antes de emigrar a Alemania, donde nació Sawsan. En la actualidad tiene 35 años y se crió en condiciones difíciles, ya que tuvo el estatus de apátrida hasta la edad de 15 años. Sus padres no apoyaron el camino educativo que eligió, puesto que eran analfabetos y en casa sólo se hablaba árabe. A pesar de ser la undécima de un total de 12 hijos, fue capaz de superar estas difíciles circunstancias, terminar secundaria y acudir a la universidad para estudiar ciencias políticas. Su elección no fue una coincidencia, dice Sawsan. El hecho de crecer como una refugiada palestina le permitió entender muy joven cómo la política podía determinar el destino de toda una familia.

Najat Vallaud Belkacem

Najat-Vallaud-Belkacem

Najat Vallaud-Belkacem es una política francesa que ocupa el cargo de ministro de cuestiones de la mujer y fue también portavoz del gobierno de Jean-Marc Ayrault durante la presidencia de Francois Hollande, del 16 de mayo de 2012 al 2 de abril de 2014. Fue entonces nombrada ministro de la mujer y de la juventud y los deportes en el gabinete de Manuel Valls.

Belkacem es considerada un modelo del éxito de las mujeres inmigrantes árabes en Francia, dado que es la ministro más joven del gobierno, y se está encargando de la cuestiones relativas a la mujer al mismo tiempo que gestiona los temas de juventud y deportes y cumple con sus funciones como portavoz oficial del gobierno.

De 36 años de edad y apariencia siempre sonriente, tiene la doble nacionalidad francesa y marroquí. Nació en la localidad de BniChiker, en la provincia de Nador en el norte de Marruecos. En 1982 viajó a Francia con su madre siguiendo a su padre, que trabajaba como jornalero en Lyon. Tiene seis hermanos y procede de una familia de escasos recursos.

Destacó en sus estudios y continuó su educación superior especializándose en derecho y ciencias políticas. Tras obtener la ciudadanía francesa a los 18, comenzó a planificar su carrera profesional, que inició trabajando como asesora legal en una empresa de abogados en el Consejo de Estado en Lyon. Se unió al Partido Socialista en 2002 y trabajó como asesora en la oficina de Gerard Collomb, alcalde de Lyon, que también era miembro del Senado francés.

Después de que Hollande ganara las elecciones presidenciales de mayo de 2012, Belkacem fue nombrada ministro de la mujer y portavoz oficial del gobierno. Ésto la convirtió en la ministro más joven del gabinete de Ayrault. El periódico The Guardian la llamó “la nueva cara de Francia”, al representar a una generación nueva y joven.

Rachida Dati

Rachida-Dati

Rachida Dati nació el 27 de noviembre de 1965, y es una política francesa de origen magrebí. Su padre es marroquí y su madre argelina, y se la considera la primera mujer de origen árabe en ser nombrada ministro  en un gobierno francés.

Dati fue portavoz del ejecutivo de Nicolás Sarkozy durante las elecciones presidenciales de 2007, ocupando después el cargo de Guardiana de los Sellos y Ministro de Justicia en los dos primeros gobiernos de François Fillon, de mayo de 2007 a junio de 2009. También fue elegida alcaldesa del séptimo distrito de París el 29 de marzo de 2008, y desde el 14 de julio de 2009 es diputada en el Parlamento Europeo.

Nació en la ciudad de Saint-Remy en una familia de escasos recursos y sin formación. Su padre era albañil y Dati era la segunda de 12 niños. Para financiar su educación trabajó como auxiliar de enfermería. Destacó en sus estudios de derecho en la Universidad de Pantheon-Assas, que prosiguió con un máster en economía y gestión de empresas.


En 2002 comenzó a labrarse un nombre en la política a través de Nicolás Sarkozy, a la sazón ministro de interior. Él la nombró su asesora en un proyecto contra la delincuencia. Dati actuó como vínculo entre Sarkozy y los jóvenes de los suburbios franceses, que fueron testigos de numerosos actos de violencia a finales de 2005. Dati desempeñó un papel vital a la hora de mejorar las relaciones entre Sarkozy y las comunidades inmigrantes de los suburbios franceses.

En 2006, se unió a la Unión por el Movimiento Popular (UMP) dirigida por Sarkozy. En 2007, fue nombrada portavoz de Sarkozy durante la contienda por las elecciones presidenciales. Tras su victoria, la nombró ministro de justicia, convirtiéndola en la primera mujer árabe en ocupar ese cargo en un país europeo. Desempeñó este papel durante el primer y el segundo gobierno de François Fillon, hasta su dimisión en mayo de 2009.

Estas mujeres, han dejado sin duda alguna, un precedente y han abierto las puertas a la inclusión de las mujeres de origen árabe en los cargos parlamentarios de la comunidad europea.

Con información de Monitor de Oriente

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¿Por qué los judíos difunden las tesis del exterminio intensamente?

Después de sus experiencias durante la Segunda Guerra Mundial, los judíos europeos se sintieron aún más fuertemente atraídos que nunca hacia el sionismo, cuyo primordial objetivo era la fundación de un Estado Secular Judío.

Palestina era la ubicación más deseada para ése Estado, pero Palestina contaba con una numerosa población no judía que tenía que ser desalojada por el terror, el asesinato, presiones diplomáticas y financieras sobre el gobierno británico y por otros medios.

Exagerando el grado de la mortalidad judía durante la Guerra, los impulsores de la tesis del Exterminio podrían llevar adelante la idea de que la emigración judía a diversos países debería facilitarse ya que sería muy pequeña a causa de las grandes pérdidas estimadas.


Más aún, un complejo de culpabilidad podría fomentarse en los países receptores, (especialmente en los Estados Unidos), mediante la propagación de la idea de que ellos también habían sido culpables de no haber ayudado a los judíos mientras éstos estuvieron condenados al exterminio.

Mediante la constante reiteración de la tesis del holocausto, las organizaciones judías podían presionar a los judíos mismos más efectivamente para que hicieran mayores donativos para diversas medidas de protección en orden a prevenir futuros «holocaustos».

Las tesis del exterminio han servido para promover una conciencia étnica y solidaridad entre los judíos y para prevenir la pérdida de la identidad judía mediante los matrimonios mixtos y otros factores.

En un aspecto más inmediato y tangible, el asunto del «Holocausto« ayudó a los judíos y al Estado Judío fundado en 1948 en Palestina financieramente. Los esfuerzos judíos se vieron culminados con el tratado de Luxemburgo de 1952, que obligó al gobierno de Alemania Occidental (Bonn), a comprometerse a hacer fuertes pagos como reparación a largo plazo a judíos particulares y al recientemente creado Estado de Israel.


El tema del «Holocausto« también tuvo el efecto de silenciar cualquier crítica al Estado Judío, sin importar cuan criminales fueran sus actividades. Las abultadas exageraciones sobre la mortandad judía también sirvieron para provocar una especie de «apabullamiento por contraste», ya que otros grupos, por ejemplo las Naciones Bálticas habían sufrido grandes pérdidas durante y ciertamente después de la Guerra, a manos de la Unión Soviética, cuyo gobierno había dado la impresión de haber estado bajo la influencia judía en sus primeras etapas.

Por C. E. Weber

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Genocidios: Israel contra alemanes y árabes

Documentos revelan que la firma Monsanto estuvo vinculada a la fabricación de las prohibidas bombas de fósforo que lanzó el ejercito de Israel sobre Gaza en zonas civiles durante el 2008 y 2009.

Dejad decir; dejaos censurar, condenar, encarcelar; dejaos prender, pero divulgad vuestro pensamiento. Esto no es un derecho, es un deber. Toda verdad es para todos… Hablar está bien, escribir es mejor; imprimir es cosa excelente… Si vuestro pensamiento es bueno, se le aprovecha; si es malo, se le corrige, y se aprovecha todavía. ¿Pero el abuso?… Esta palabra es una tontería; los que la han inventado, ellos son los que verdaderamente abusan de la prensa, imprimiendo lo que quieren, engañando, calumniando e impidiendo el responder…

Paul-Louis Courier


En junio de 1960, Israel anunciaba la captura de Adolf Eichmann. Evidentemente, la campaña de cruces gamadas de enero había adolecido de muchas imperfecciones.

La nueva, mejor organizada, ofreció algunos resultados. Estos culminarán con el «proceso», empleando este término para designar esa situación confusa en la que se mezcla un acto de venganza – raptores, acusadores y jueces serán los mismos judíos – y una lucha política interna entre Nahum Goldmann y el Congreso Mundial Judío por una parte, y por otra el Mapai con Ben Gurion y Ben Zwi a su frente.

Una obra maestra de propaganda que denuncia la faceta exterior del «proceso» Eichmann, son las palabras del comandante de policía Abraham Selinger en Tel-Aviv:

«Con el proceso contra Eichmann, nosotros no sólo queremos sentenciar al más cruel enemigo del pueblo judío, sino refrescar también la memoria del mundo sobre los crímenes nazis contra los judíos. Los recuerdos de Eichmann, que él pone por escrito en su celda, demostrarán también la participación de los árabes en estos crímenes y la indiferencia de los aliados.».


Sólo se ha olvidado Abraham de recoger un aspecto: el económico. Los 16.000.000.000 de marcos con los que la República federal alemana indemniza a Israel, constituyen la principal fuente de ingresos de este país y posibilitan su subsistencia.

Pocas personas dirigieron durante la guerra la «cuestión judía» en ambos bandos contendientes. Himmler murió en una forma que aún está por aclarar. El Dr. Kasztner, en el proceso de Tel-Aviv en 1954, tuvo la desgracia de decir entre otras casas – que Saly Mayer, presidente del American Joint Committee, (organización de los judíos de Estados Unidos), había intervenido ante el gobierno suizo para que no abriese sus fronteras a los judíos que Alemania quiso poner en libertad durante la guerra. El Dr. Kasztner, como es sabido, fue asesinado durante el proceso. Eichmann y Ben Gurion estaban en Israel.

Que Eichmann debe limitarse a hablar de ciertas cuestiones, parece evidente después de las irritadas protestas de Ben Gurion a que fuese un tribunal internacional el que le juzgase. Israel, en resumen, va a participar más activamente en la política mundial.

En los Protocolos de los Sabios de Sión tales cosas sólo se insinuaban. Mientras tanto, el escritor judío Ben Hecht, ya famoso en la TV norteamericana por sus entrevistas con el tema de «Dios y la homosexualidad», ha podido decir por la American Broadcasting Corp:

«Yo profeso un odio contra los alemanes, con sus carnosos cogotes, con sus ojos inexpresivos, y con un hueco frío en su corazón que sólo puede ser calentado por medio del asesinato…»

Y según daba a conocer una publicación católica de St. Benedict, (Oregon), en 1959, Ben Hecht, en una de sus obras sobre perversidades, asesinatos por placer, morfinismo, etc., en A Jew in Love, escribe lo siguiente:

«Uno de los hechos más exquisitos que la plebe haya podido realizar, fue la crucifixión de Jesucristo. Desde el punto de vista espiritual fue una gesta brillante. Pero hay que reconocer que la masa actúa sin capacidad suficiente. Si yo hubiera sido encargado de la crucifixión de Cristo, habría actuado de otra manera. Le habría enviado a Roma y le hubiese echado como despojos a los leones. Del cuerpo en carne picada nunca se hubiera podido hacer un redentor.».

Con razones semejantes a aquellas por las que se acusa a Eichmann de la muerte de seis millones de judíos, un recalcitrante nazi que pensase que Roosevelt y Churchill iniciaron la segunda guerra mundial, podría afirmar que ellos son los responsables de la muerte de 52 millones de seres.

Eichmann es un genocida porque transportó varios centenares de miles de judíos a los campos. Harry Salomón Truman, que exterminó a 94.620 japoneses en unas horas, parece ser que no lo es, pues, al cumplir sus 75 años de edad, dijo que de la única cosa injusta de la que tenía que arrepentirse en su vida era de haberse casado a los 30 años.

Si en Dachau mueren unas 25.000 personas en doce años es un genocidio; si los angloamericanos al destruir el «seudoarte europeo de baratija» matan en un par de días de 200.000 a 300.000 habitantes de Dresde y refugiados que dormían en las calles, se considera como una «operación de castigo».

Los partisanos que matan a 55.810 soldados alemanes -estadística checa- son unos héroes; los alemanes que con arreglo a las convenciones internacionales fusilan a esos partisanos o los envían a los campos de concentración son unos bárbaros dignos de aparecer como tales en el cine.

Un judío inocente que muere por hambre o en una cámara de gas evidentemente es asesinado, un hamburgués que arde vivo en un bombardeo con fósforo constituye un lamentable episodio de la guerra. Por ello, como los vencidos fueron los malos, nadie podría pensar en juzgar al mariscal Harris por las 80.000 bombas de fósforo y millones de otros tipos que lanzó sobre Hamburgo entre el 24 y el 27 de julio de 1943, y por los 55.000 muertos que causó el bombardeo.


La organización internacional de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), denunció que Israel cometió «crímenes de guerra» al utilizar bombas de fósforo blanco contra la población de Gaza. La ONG presentó en Jerusalén el informe Lluvia de fuego: el uso ilegal de fósforo blanco en Gaza por parte de Israel, en el que aporta testimonios sobre el uso de este arma durante la ofensiva militar contra Gaza, que se produjo entre el 27 de diciembre y el 18 de enero de 2009. En contacto con la piel, esta sustancia provoca profundas quemaduras y puede causar daños mortales en el hígado, los riñones y el corazón.

Human Rights Watch recogió más de 20 restos de bombas de fósforo blanco de 155 milímetros en calles residenciales, tejados de viviendas, una escuela de la ONU, un hospital, un mercado y otras instalaciones civiles.

Los militares suelen usar el fósforo blanco para ocultar sus operaciones bajo una espesa capa de humo. También, para incendiar determinadas áreas con los más de 800 grados centígrados que alcanzan estas bombas. Y ambos usos están permitidos. Pero, según HRW, Israel empleó el fósforo blanco repetidamente en áreas densamente pobladas, provocando al menos «unas 12 muertes»  (sic), innecesarias entre la población civil palestina.

Con respecto a su uso afirma, Safwat Al-Zayat, “en el caso que un territorio esté contaminado con fósforo blanco, se almacena y se extiende en el suelo, o en el cauce de un río, lago o en los peces. Cuando un humano tiene contacto con el fósforo blanco, se quema la piel y la carne, hasta quedar sólo los huesos.” Agrega que esta arma prohibida, la usa el Estado de Israel. “Esto que hace Israel contra los civiles”, agrega “es contra los derechos humanos protegidos internacionalmente” y lo convierte en un criminal de guerra.

Un genocidio tal como lo definió el artículo dos de la Convención de Prevención y Castigo al Delito de Genocidio, asumido por las Naciones Unidas el mismo año en que los israelíes expulsaron cerca de setecientos cincuenta mil palestinos de sus casas y aldeas, a las que todavía no pudieron regresar.  Para el mundo, 1948 es el año de la declaración de los derechos humanos y de la sanción de la Convención de Genocidio, para el pueblo palestino, el año de la Nakba o tragedia.

¿No es una verdadera paradoja de que, en el discurso oficial sionista y de buena parte de historiadores, el Estado de Israel es el producto de un genocidio -en el sentido de que se constituye como respuesta al supuesto terror diseminado por el nazismo, el  terror a que se repitiera un genocidio semejante- y al mismo tiempo, para su constitución arrasa otro pueblo, negando su identidad nacional, generando el terror de los palestinos por ya más de setenta años?.

El creador del concepto de Genocidio, Raphael Lemkin, fue un abogado polaco de origen judío que buscaba una clasificación penal adecuada a lo que, entendía él, constituía un fenómeno de nuevo tipo surgido de la mano del fascismo y la Segunda Guerra Mundial: no solo la destrucción de la identidad de un grupo nacional, no solo la destrucción del grupo nacional como tal sino la imposición de la identidad del sujeto genocida, (sea un Estado o un conjunto de fuerzas diversas), al grupo agredido.

Al adoptar el concepto, luego de largos debates, las Naciones Unidas dijeron  en la Convención ya mencionada:

“Artículo II :   En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

a) Matanza de miembros del grupo;
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.”

Como cualquier observador medianamente  imparcial debería confirmar sin dudas, el Estado de Israel, con el apoyo entusiasta de amplios sectores de su población y el apoyo indispensable y fundamental del gobierno de los EE.UU. y del sionismo internacional, someten al pueblo palestino a un proceso genocida, que como todo proceso genocida, tiene características particulares y únicas.

En el caso palestino, una de las particularidades viene del lado de la duración.

Se podría decir, al menos de manera tentativa, que el proceso genocida comenzó en 1948 con lo que los palestinos llaman la Nakba, la tragedia, que consistió en la expulsión de sus aldeas y hogares de unos 750 mil palestinos, separados de su pueblo y sometidos a condiciones de existencia que inevitablemente acarrearían “su destrucción física, total o parcial”.

Cada palestino que viva fuera de Jerusalén o el Estado de Israel, desde que nace hasta que muera, vivirá encerrado entre muros que solo podrá traspasar cruzando un “check point” militar en el que deberá mostrar pases administrativos emitidos por la autoridad militar, que de cualquier modo podrá demorarlo el tiempo que quiera o directamente negarle el paso sin mayores fundamentos que las armas largas que portan las soldadas y los soldados israelíes en cada punto de paso.  En esos “encierros temporales” extrajudiciales, se han registrado muertes de madres embarazadas que esperaban llegar a un centro de salud o un hospital al cual nunca las dejaron ingresar, lo que de por sí amerita la aplicación del punto D del Artículo dos de la Convención: “Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo”.


¿En qué articulo del Convenio encuadrar el asesinato de los niños en Gaza, sorprendidos mientras jugaban al fútbol en la playa o la de los niños del Campo de Refugiados Aída de Belén, cazados como animalitos con rifles de mira telescópica por los soldados israelíes que deberían garantizar su seguridad?.   La letra fría diría que en el primer inciso del articulo dos, el que condena “la matanza de miembros del grupo”, pero uno presiente que en obstinado ataque a los niños hay algo mucho más profundo y revelador sobre el proceso genocida en curso: los matan, los arrestan, los torturan, y si uno de ellos alza una piedra, los tratan como terroristas y ahí aparece el coro de voces  “progresistas” clamando por la seguridad de Israel, o sea, justificando el genocidio presente.

También, y eso corresponde al ya citado punto C del artículo dos: “Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial”, los palestinos son limitados en la provisión del agua potable y en el acceso a la energía eléctrica, impedidos de mejorar sus viviendas o de tener un pleno acceso a los servicios de salud, esparcimiento, cultura y turismo.

Mientras tanto, el sionismo internacional, dueño de la mayoría de los medios de información mundiales, sigue difundiendo la mentira y falsedad de ser las eternas víctimas de la historia…

Con información de El País, Resumen Latinoamericano y P. Rassinier

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¿Por qué la autenticidad del holocausto es vital para todo americano?

¿Por qué la cuestión de la autenticidad de las acusaciones del holocausto es importante para todo americano?

Estas acusaciones han influido en la determinación de importantes aspectos de la política exterior desde alrededor de 1944 y han tenido probablemente influencia incluso sobre leyes domésticas. La política exterior americana, a su vez, ha tenido como resultado una cortina de hierro comunista que atraviesa el centro de Europa, (madre de la Civilización Occidental), ha provocado la hostilidad de veintenas de millones de personas de Fe Islámica, (que controlan enormes reservas de petróleo de interés vital para los americanos), y quizá ha sido responsable en parte de la amenaza de aniquilación nuclear a nuestra nación o de la esclavización comunista. Las acusaciones ciertamente han convertido nuestras relaciones con el pueblo alemán en menos cordiales de lo que habrían sido sin las mismas.


Fuentes: Journal of Historical Review, Vol III, Nºl, P.5. / Instauration, March 1983,p.12 donde aparece un resumen de los costos inmediatos para el contribuyente americano, a causa de nuestro constante apoyo al Estado Judío en Palestina


* ¿Qué significa la palabra «holocausto«?

Esta palabra, (holocausto), es de origen griego y originalmente hacía referencia al sacrificio de una víctima que era enteramente consumida por las llamas. La palabra ha sido utilizada por los propagandistas sionistas en su pretensión de que millones de judíos fueron asesinados, (en su mayoría por gases letales), durante la Segunda Guerra Mundial en Europa como resultado de una política de exterminio por parte de Alemania y de sus aliados. El número de judíos muertos como resultado de esta supuesta política es frecuentemente, aunque no siempre, cifrado en unos seis millones. Se afirma en ocasiones, que una política similar se aplicó a los gitanos, pero éstos apenas son mencionados. Esta denuncia ha sido llamada la Tesis del Exterminio. La palabra holocausto se podría aplicar mucho mas apropiadamente a la destrucción por el fuego de un cierto número de ciudades europeas, tales como Dresde, o los ataques con bombas de fósforo en Irak y Palestina.


Por C. E. Weber


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Falsas indemnizaciones solventaron usurpación Palestina tras la IIGM

En noviembre de 1963, el nuevo ministro de Finanzas, Dahlgrün, dijo ante el Bundestag que las indemnizaciones ya pasaban de los 40.000 millones de marcos. Un año después, al anunciarse que Alemania iba a dar punto final a tales reparaciones, Nahum Goldmann, presidente del Congreso Mundial Judío, se presentó en Bonn en el mes de diciembre.

Poco después de su llegada convocó una conferencia de Prensa y dio unos «consejos» a la República Federal para que no se viera en dificultades con la «opinión pública mundial». Uno de esos consejos fue el de que la Alemania Federal ayudara a los judíos de los países orientales emigrados a Israel a partir de 1953. Hasta la fecha sólo recibían indemnizaciones los que las habían solicitado antes de 1953, por eso Goldmann pedía para los nuevos 180.000 judíos el modesto óbolo de mil millones de marcos (15.000 millones de pesetas). De lo contrario afirmóse borraría por completo la «buena impresión» que habían causado entre los judíos las anteriores donaciones. El Gobierno alemán concedió dicha cantidad y una propina, todo por un total de 1.200 millones de marcos.

En marzo de 1965, Nahum Goldmann pidió al ministro de Finanzas, Dahlgrün, otra indemnización suplementaria por 4.500 millones de marcos. Por último, el 26 de mayo aprobó el Bundestag la cláusula final de la Ley de Indemnizaciones. Dahlgrün aprovechó la ocasión para dejar bien claro que hasta ese momento la Alemania Federal había abonado 28.000 millones de marcos, y que aún le quedaban por entregar otros 17.000 millones. Es decir, que Alemania está pagando 45.000 millones de marcos (675.000 millones de pesetas), a cuenta principalmente de la leyenda de los seis millones de muertos.


Lo más curioso es que en los medios sionistas se habla de que la URSS posiblemente dejará salir de su territorio a tres millones de judíos muchos de los cuales, según la propaganda, fueron transformados por los nazis en pastillas de jabón, con lo cual las indemnizaciones seguirían aumentando «ad infinitum».

La mayor parte de estas inmensas sumas la reciben los judíos a través de dos canales. Uno es el acuerdo concertado entre la República Federal e Israel en 1952, y el otro es el estipulado por Bonn y la «Conference on Jewish Material Claims against Germany».

Teniendo en cuenta que en 1939 la judería de toda Europa apenas llegaba a los seis millones de seres, es indudable que si ciertamente hubieran sido exterminados hoy se habría ahorrado sus pagos la Alemania Federal.

Aunque pudiera admitirse la reparación individual de los judíos perjudicados, resulta mucho más dudosa la de Israel. Por eso Austria se ha negado a dar un solo céntimo, ya que, como indicó su ministerio de Finanzas, para indemnizar a Israel «faltan las bases jurídicas, ya que este Estado no existía aún durante el dominio del nacionalsocialismo, por lo cual tampoco pudo ser perjudicado en el territorio de la República de Austria». Por otra parte, de los dos millones de judíos israelíes más de la mitad no tuvieron nada que ver con Alemania, ya que proceden del Norte de África y de Asia.

Sabido es que Israel fue creado en 1948 mediante un acto de violencia, y el millón de árabes expulsados no recibieron un solo céntimo por ello.

Raro es el día en que no habla la Prensa de las maravillas del «vergel israelí», que antes sólo era un erial habitado por árabes piojosos. Únicamente se silencia que los capitales invertidos proceden de los Estados Unidos y de Alemania. Si han podido crear o reformar 30 ciudades y 450 colonias aldeanas se debe, por tanto, a los 7.000 millones de dólares recibidos del extranjero. Cincuenta buques mercantes, por un total de 450.000 toneladas, y entre ellos esa maravilla que es el «Theodor Herzl», han sido dados gratuitamente a Israel por los alemanes. Otro tanto ha sucedido con los equipos para 500 empresas industriales.

Como a pesar de todos los israelíes viven por encima de sus posibilidades y su balanza comercial arroja un déficit anual de 23.000 millones de pesetas, Nahum Goldman confesó en 1964, (diario «Le Mondé» del 4 de febrero), que «es principalmente gracias a las divisas alemanas cómo Jerusalén ha podido eliminar los déficits crónicos en su balanza de pagos».

Sólo olvidó decir que, los israelíes mantienen un ejército de 250.000 hombres frente a los 240.000 de todos los países árabes.

Así es como se ha renovado aquella simbiosis observada por Pío Baroja entre el mono germánico y la pulga judía. Y de ella se han derivado infinidad de casos lamentables.


En la Ley de Indemnizaciones de 1956 se especificaban los requisitos necesarios para solicitar una pensión como «víctima» de los nazis. Pero varias disposiciones posteriores fueron reduciendo las pruebas correspondientes, bastando a menudo con una simple declaración jurada. Estas facilidades excitaron de tal modo la codicia de algunos de los hijos de Israel, que muchos de ellos enviaron peticiones a nombre de difuntos para vivir de éstos. El Gobierno alemán apenas prestó atención al principio. Pero si el apetito es desmesurado, 675.000 millones de pesetas tampoco dan mucho de sí. Por eso, en los últimos tiempos, las autoridades federales examinaron más detenidamente las solicitudes. Se descubrieron numerosos casos de estafa y como recogió en marzo de 1965 el semanario «Deutsche National Zeitung» unas 20.000 peticiones de indemnización de ciudadanos israelíes quedaron bloqueadas.

Hoy resultaría imposible averiguar las cantidades que se han sacado fraudulentamente al contribuyente alemán. Pero en 1964 la Policía descubrió un caso sumamente curioso. Hace unos diez años regresó a Viena de la que había emigrado en 1938 el judío Hans Deutsch. Su maleta, como abogado especialista en indemnizaciones, estaba llena de formularios de este tipo. A sus clientes, por la tramitación de las instancias, les solía cobrar unos honorarios que a veces llegaban al 50%. Sólo de los Rotschild recibió cerca de un millón de francos suizos, y en total de unos 40 casos obtuvo los cien millones de marcos. El antiguo abogado de Tel Aviv se hizo de este modo multimillonario.

Deutsch planeó su mejor jugada. Entró en contacto con los herederos del barón húngaro Ferenc Hatvany, más concretamente con la viuda y la hija. De común acuerdo y comprando dos falsos testigos reclamaron al Gobierno alemán 400 millones de marcos en compensación por la colección de cuadros del barón que habían incautado las S.S. en Budapest en 1944. En ella figuraban 255 cuadros de Manet, el Greco, Renoir, etc., y 625 dibujos. Después de arduas negociaciones, Bonn accedió a abonar por dichos cuadros desaparecidos 35 millones de marcos.

Deutsch, tras muchas lamentaciones, aceptó la oferta. Así recibió 17 millones y medio de marcos, es decir, 262 millones de pesetas. No pasó nada. Creó la «Fundación Europea», con sede en Berna, y el gran filántropo estableció una serie de premios para personas amantes de la paz y del progreso. El primero, dotado con 50.000 francos suizos, le correspondió al español Salvador de Madariaga.

Cuando a finales del pasado año Deutsch apareció por el ministerio alemán de Finanzas para cobrar los 17 millones restantes, la Policía federal le recluyó entre rejas. ¿Qué había sucedido? Sonja, la hija del difunto barón, había recurrido a las autoridades alemanas para que no dieran un pfennig más a Deutsch. Habían surgido disputas entre ella y el astuto hebreo al repartirse el botín.

De este modo intervino la Policía y descubrió que la colección de cuadros del barón había sido incautada por los rusos en 1945. Las unidades de la S.S. mencionadas por Deutsch tampoco estuvieron en Budapest en julio de 1944. Los falsos testigos confesaron. Como es de suponer, ni un solo diputado se ha atrevido a mover el caso en el Bundestag. Incluso cuando la Prensa se ha referido a él, le ha nombrado como «abogado suizo» o «austríaco». Austria ha anulado en los últimos días su pasaporte, al comprobar que desde hace muchos años ya posee otro israelí.

Un judío sincero, Hedzi Zoltan, cuenta en el capítulo 14 de su libro «Izrael, Azigeretek Földje» (Israel, país de las promesas), lo sucedido a otro hebreo húngaro con las autoridades judías. Al presentarle éstas un formulario de indemnizaciones, el húngaro puso de relieve que él nunca había estado en ningún campo de concentración. Ellos le replicaron que firmase, pues ya se  arreglaría lo de los testigos y todo lo demás. Para tranquilizarle le aseguraron que gran parte de los documentos de los campos de concentración habían sido destruidos, y que «de ello viven muchos de nuestros hermanos».

Otros casos recientes han sido dados a conocer en las últimas semanas por el diario «Jedieth Chadashoth», de Tel Aviv. He aquí dos de las noticias al respecto:

«El abogado israelí Jakow Gregore, que vive actualmente en Brasil, y sus cómplices, el trabajador de la construcción Abraham Goldberg y el comerciante Arnold Sukar, han sido acusados ante el Tribunal de Distrito de Tel Aviv de intentar obtener de las autoridades alemanas, mediante la presentación de hechos falsos, 250 millones de marcos (3.750 millones de pesetas) … »

«La policía israelí ha iniciado una investigación contra diez abogados, sospechosos de la falsificación de documentos y la emisión de falsas certificaciones para las autoridades alemanas de indemnización… ».

Por B. de Roncesvalles


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