Archivo de la categoría: Arabia Saudita

Huda al-Daghfag – La raíz

Dedicado a  Sabrina F. (Sana Helwâ habiba!).

La raíz 

Escribe tu último poema
y cálzalo con tu renuncia;
anuncia tu nueva derrota
y vuelve a empezar, que ese es tu sino.
Escribe tu poema en un deseo,
no temas,
con un bolígrafo
o un lápiz;
habita en él.
No se ha de convertir en un cuadro
cuyos colores habrán de revelar su naturaleza;
extiende, pues, todas tus lágrimas.
Que no haya tinta que las llore contigo.
Recoge lo poco que queda de tu ánimo
Y vuelca en él tu optimismo.
No busques las causas:
Tú eres una de ellas
y también la más ardua.
El dolor de la rebeldía que en ti bulle nunca se acostumbrará a ellos;
El dolor de la rebeldía que en ti bulle nunca dejará de combatirlos;
No te retires,
tus otras vidas,
les proporcionarán, a ellos,
escalas
con las que treparán hasta ti.
Te superarán,
vamos,
no te dejes llevar por la tentación del retorno al origen;
resiste a los niños que hay en ti.
Llévatelos,
no les concedas tregua.
¿Lo harás?
Sé que no.
Despliega la negrura de tu caída
sin hacerla seguir de deseo alguno.
Seguirás retrocediendo
si no eliges un lugar dónde detenerte;
modérate
para que no se te castigue.
O sumérgete
para que no te conviertas en otro.
Seguirás yendo hacia atrás;
escoge un colofón apropiado
y encórvate,
después extiéndete
para formar un círculo que de ti
se compadezca.
Pero sigue así, arqueado,
para luego estirarte.
Rasga tu último poema.
Y con…ti…nú…a

Huda al-Daghfag



Huda al-Daghfag nació en Magmaa, Arabia Saudita el 4 de octubre de 1967. Poeta, narradora, periodista y profesora. Licenciada en Lengua y literatura árabe en la Universidad de Riyadh en 1990. Es miembro de la asociación internacional de prensa, ha laborado en la prensa saudita y ha sido una activista en pro de los derechos de las mujeres. Durante 5 años consecutivos participó en el prestigioso festival Al Ganadriyah de Arabia. También ha representado a su país en festivales poéticos en Bahrein, Omán, Emiratos Árabes, Túnez, Egipto, Jordania y Suiza. En 2004, obtuvo el premio a la mejor actividad poética en Arabia. Ha publicado los poemarios: La sombra hacia arriba, 1993; Nueva pasión, 2002; y El bosque de las mariposas, 2005.


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Los orígenes de Al-Qaeda

Mohamed Ayman al Zawahiri y Osama bin Laden, los dos máximos dirigentes de al-Qaeda hasta la muerte del segundo en Pakistán en 2011

 Al-Qaeda

La aparición de Al Qaeda como una fuerza política sólo puede ser entendida dentro del contexto del origen histórico del Islam y el desarrollo de la sociedad islámica. La prensa occidental tiene la tendencia de retratar al Islam como una religión violenta y represiva. Sin embargo, el principal mensaje de Muhammad, por el contrario, era la importancia de conseguir una sociedad unificada e igualitaria.

El término yihad fue acuñado para significar el esfuerzo de los seres humanos para vivir como Dios quería que lo hicieran. Después de la muerte de Muhammad, la sociedad islámica se dividió en dos grandes grupos. Uno, el Shia-i-Ali, estaba dirigido por el yerno de Muhammad, el imam Ali, y sus miembros creían que esta relación directa con el Profeta los convertía en los verdaderos musulmanes.

El otro grupo, cuyos miembros fueron conocidos más tarde como sunitas, creían que, a pesar de su falta de lazos de sangre con Muhammad, superaban con creces a los shi’itas en cuanto a la calidad de su fe. Estas hostilidades históricas y teológicas continúan en nuestros días.


Los Hermanos Musulmanes

Hacia 1928, las potencias europeas habían colonizado un país islámico tras otro. En El Cairo, un maestro sunita llamado Hasan al-Banna vio el lujo en el que vivían los británicos y se sintió consternado. Fundó entonces un grupo llamado los Hermanos Musulmanes que aceptaba que, si bien los musulmanes necesitaban la tecnología europea occidental, ello debía ir de la mano de la reforma espiritual.  Él sostenía que el Islam no era tanto una religión como un modo de vida y, por lo tanto, debían luchar para liberar a los países musulmanes de la dominación extranjera.

Occidente vio esta lucha como una amenaza directa contra su modo de vida secular y económicamente dominante. Como consecuencia de ello se comenzó a informar acerca de «la conspiración del Islam para destruir Occidente».

Hacia 1948, los Hermanos Musulmanes contaban con millones de miembros, y la fundación del Estado de Israel aquel mismo año fue considerada por ellos como un nuevo y poderoso símbolo de la humillación del Islam por parte de Occidente, haciendo que se incorporasen nuevos miembros al movimiento. Fue en medio de esta arrolladora marea histórica que otro sunita, Osama bin Laden, nacía en Arabia Saudí el 10 de marzo de 1957.

En 1979, la revolución islámica tuvo como escenario Irán y un líder islámico seglar fue depuesto por su pueblo. Los millones de miembros de los Hermanos Musulmanes vieron que los movimientos de masas podían resultar extremadamente eficaces. Muchos regímenes existentes, incluyendo la URSS, que para entonces había invadido el Afganistán islámico, y las potencias occidentales con enormes intereses económicos y militares que proteger en la región, se mostraban sumamente inquietos tanto ante la tendencia hacia el poder para el pueblo como ante la toma de conciencia radicalizada de los islamistas acerca de que eso podía funcionar como un arma muy poderosa.


Los orígenes de Al Qaeda

El nombre Al Qaeda deriva de una raíz que significa «la base» o «el fundamento» y apareció por primera vez hacia mediados de la década de 1980, cuando comenzó a ser empleado por un grupo de líderes islámicos radicales a lo largo y ancho del mundo musulmán. Fue empleado de un modo más generalizado en Afganistán, país donde los militantes árabes estaban luchando junto con los muyaidines rebeldes locales para expulsar a los invasores soviéticos.

Abdullah Azzam, el principal ideólogo de estos militantes árabes, escribió: «Nosotros somos la vanguardia… que constituye el sólido fundamento [al-qaeda al-sulbah] para la sociedad que ha de venir». Como queda claro en este texto, en esta etapa la palabra «al qaeda» se refería simplemente a una idea más que a cualquier organización en particular.

Osama bin Laden había establecido su propio grupo militante en la ciudad paquistaní de Peshawar, en la frontera con Afganistán, alrededor de agosto de 1988. Durante la guerra, los radicales musulmanes de todo el mundo se habían congregado en esa región para apoyar la lucha contra el comunismo. Después de la derrota de los soviéticos, estos hombres comenzaron a repartirse entre grupos étnicos perfectamente definidos.

Bin Laden estaba firmemente convencido de que esta dispersión era la antítesis de la filosofía que animaba a los Hermanos Musulmanes, quienes querían crear un alzamiento islámico unificado. Bin Laden abandonó la región en 1989 y regresó a Arabia Saudí, decidido a
continuar la batalla global y a crear un ejército realmente «internacional».

En 1990, cuando Saddam Hussein invadió Kuwait, se ofreció a formar un ejército de militantes islámicos para proteger a Arabia Saudí del infiel profano. Los saudíes rechazaron su ofrecimiento. Bin Laden, humillado, huyó a Sudán en 1991.

En esta etapa, algunos militantes en Pakistán comenzaron a recopilar una obra de referencia básica en once volúmenes destinada a los militantes y titulada Enciclopedia de la Yihad, donde no se menciona en ningún momento a Al Qaeda. A Bin Laden se le agradece personalmente su labor en Afganistán pero no como líder de ninguna organización independiente. En 1993, sin embargo, un militante llamado Ahmed Ajaj fue arrestado en el aeropuerto JFK, en Nueva York. En su equipaje llevaba un manual de entrenamiento terrorista llamado Al-Qaeda. La CÍA llegó a la conclusión de que este título hacía referencia al nombre de una organización más que a los «principios básicos» del entrenamiento terrorista.

Con información de Conspiracy encyclopedia

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El Café en la tradición Beduina – Mucho más que una reunión de amigos

Los beduinos siempre tienen café preparado por si vienen invitados. Pero si el huésped no toma la taza y la coloca en el suelo, significa que necesita pedir un favor especial. En este caso, los beduinos le preguntarán de inmediato “¿qué podemos hacer por ti?”.

Beduinos, los Árabes más antiguos

Los beduinos son un pueblo de diez millones de personas repartidas a lo largo de Arabia Saudita, Jordania, Irak, Libia, Egipto, Palestina, Siria, Túnez, Argelia y Marruecos. O mejor dicho un conjunto de pueblos, ya que se trata de una sociedad dividida en numerosas tribus y clanes, muy a menudo enfrentados entre sí.

El origen remoto  se pierde entre las dunas del desierto. Sus raíces están en la Península Arábiga. Se trata de tribus nómadas que van dando tumbos por las arenas. Viven en jaimas que montan y desmontan. Éstas son de pelo de camello o de cabra y protegen tanto del abrasador sol del día como de las gélidas noches.

La tradición del Café

La tradición de preparar el café es una de las tareas más importantes en la comunidad beduina. El proceso de este significativo ritual comienza con el tostado de los granos de café en un sartén sobre el fuego. Según el tiempo de tostado, el café será más o menos fuerte. El segundo paso requiere de una buena molienda,  ayudado por un mortero. El sonido de la molienda invita a los que lo oyen a acercarse a tomar café. El café molido se coloca con agua en el fuego y, una vez que hierva, se vierte en una jarra de cobre en la que se añade cardamomo para darle un sabor especial. Se lleva de nuevo a hervir y, es entonces, cuando comienza la ceremonia de beber el café beduino.

Las tradiciones y los significados que los beduinos conocen perfectamente y son transmitidas de generación en generación a través del relato oral, cuentan con una infinidad de “rituales” cuyo significado debe ser comprendido a la hora de compartir un buen café. Sin esta  enseñanza se puede ofender gravemente al anfitrión.

El anfitrión se levanta sujetando la cafetera con la mano izquierda y las tazas con la mano derecha. La cantidad de huéspedes esperado para beber no define la cantidad de recipientes para el servido, sólo  habrá  dos, máximo tres, tazas para todos. Los huéspedes tienen que quedarse sentados, nada de tumbarse o recostarse porque eso se considera una falta de respeto a él y a su café. El orden en el que estén sentados es indistinto, el café siempre se empieza a servir por la derecha. Sólo si la persona que está más a la derecha le pide al anfitrión que le sirva primero al de la izquierda  puede cambiar el orden.

El café beduino pasa de la mano derecha del anfitrión, que sujeta la taza, a la mano derecha del huésped que la recibe. Debería estar caliente, de hecho, si no lo está es una ofensa a los invitados.

Los invitados no deben dejar  la taza en el suelo, que sería una ofensa para el anfitrión. Ésto, según sus tradiciones, dejarían entrever que se quiere tratar algún problema. Como sólo hay un par de tazas, el café se tiene que beber tan rápido como se pueda para que se siga sirviendo al resto de invitados, siempre en varios sorbos.

Una vez acabado, devolver la taza vacía al anfitrión, y éste  servirá otra taza. Si el invitado no quiere más, tienes que sacudir la muñeca de lado a lado con la taza, el anfitrión la tomará. Dar las gracias se vuelve un problema si el invitado dice “shúkran”, en vez de  “daima”, (el equivalente a “gracias”).

La primera de las tazas es para la hospitalidad. No se puede rechazar. Los beduinos se toman muy en serio el ritual del  café y que alguien lo rechace no está bien visto.



Un contrato de «seguridad»

La segunda es para la espada, que hace referencia a las tradiciones de hace cientos de años. Cuando viajaban, antiguamente, tenían que tener una espada para protegerse de robos, secuestros, para cazar animales y conseguir comida. El invitado se compromete así a  colaborar en la protección de la familia que  sirve el café. Si mientras está con ellos, la familia es atacada, tendrá que luchar a su lado. Si en cambio, es el invitado el que resulte atacado, la familia lo protegerá. De esta manera, con la aceptación de la segunda taza de café, se está pactando un  contrato de “seguridad”.

La tercera es para el estado de ánimo. Tomar la tercera taza es símbolo de importancia, de sabiduría. Una señal de que la reunión es agradable y se está a gusto.

No sacudir la taza después de la tercera taza es una falta de respeto. Pedir una cuarta taza es una ofensa. De querer beber una cuarta taza, debe esperarse a que todos los invitados beban y solicitarla en el momento en que la cafetera  vuelve al fuego. Allí comenzará nuevamente el ritual.

Todos los problemas se pueden solucionar con café. Los momentos en que el café se toma para arreglar el mundo son los únicos en los que se puede beber la cuarta taza sin que sea una falta de respeto.

Todo tiene solución con una taza de café

Tomar un café es algo más que sentarse a hablar en el mundo beduino. Los mayores de las familias, con sus acompañantes, van hasta la familia o tribu con la que existe un problema a tratar. En este caso, el anfitrión no comienza a servir el café por la derecha sino que agita las tazas hasta que los “invitados” señalen al más respetable de los suyos que es al que se sirve primero. Como la reunión es para tratar un problema, el mayor toma la taza con el café y la deja directamente en el suelo. El anfitrión devuelve la cafetera al fuego y pregunta por qué no bebe su café, a lo que se responde con la exposición del problema. Es aquí, con este gesto que se expone el problema por primera vez.

Al llegar a un acuerdo, el anfitrión dirá “bebe tu café” y tomando  la cafetera le servirá de nuevo, hasta las tres tazas.

Las reuniones pueden durar horas. Ninguno de los “invitados” puede aceptar nada de los anfitriones. Llevan su propio agua para beber en el caso de que la necesiten. Si alguno, no sólo el más respetable, bebe algo de los anfitriones se rompe la negociación y hay que volver a empezar desde el principio otro día.

Al igual que en el caso anterior, la taza de café beduino acaba en el suelo. A la pregunta “por qué no bebes mi café” se responde con la petición de la mano. No hay sí, ni no como respuesta. En el caso de que se acepte, el anfitrión dirá: “bebe tu café”.

Hace siglos, cuando había luchas y guerras entre tribus, se servía una cuarta taza. Su significado era que, quien la bebiera, se comprometía a cumplir con una misión de sangre, normalmente matar a alguien de la tribu rival. En el caso de que no lo consiguiera, perdía todo su status en la tribu, desde su familia a sus posesiones, y se convertía casi en un esclavo. Sólo podía recuperar lo perdido si cumplía con su cometido.

Con información de Salta conmigo

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Cronología del Invasor – En busca del Oro Negro

La intervención de los Estados Unidos en Medio Oriente

El Medio Oriente, un conjunto de países de fronteras impuestas después de la Primera Guerra Mundial, devenidas de  la desintegración del Imperio Otomano. Un escenario explosivo para los intereses de Estados Unidos, donde ha defendido su dominio sobre las reservas petroleras y combatido  batallas de la Guerra Fría contra el comunismo.

Sus principales aliados fueron al principio Irán e Israel.

Los  Estados Unidos se interesaron por el petróleo del Medio Oriente en los años 1920, y dos compañías,  Standard Oil of California y Texaco, ganaron la primera concesión para explorar en busca de petróleo en Arabia Saudita en los años 30.

Allí descubrieron petróleo en 1938 cuando Standard Oil of California lo encontró en Bahrain. En ese mismo año  Gulf Oil junto a su socio Anglo-Persian Oil encontraron petróleo en Kuwait.

Así  las compañías estadounidenses sustituyeron a los británicos como la mayor influencia occidental en la región.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno estadounidense comenzó a buscar fuentes alternativas al petróleo estadounidense, temiendo que las reservas se agotaran, y estableciendo una zona controlada políticamente.

Los EEUU a través de Irán y luego Israel aumentaron su influencia política en la zona, compitiendo con Rusia y Gran Bretaña. A través de su alianza con el Shah de Irán Reza Pahlavi los estadounidenses mantuvieron su poder en el país.

Intervención en Irán (año 1953)

La primera intervención  estadounidense en el Medio Oriente ocurrió en Irán. Allí, los nacionalistas  agrupados en el Frente Nacional y liderados por Mohammed Mossadegh se oponían a la élite petrolera que tenía fuertes lazos con Gran Bretaña.

Los nacionalistas, a través del parlamento, de un modo democrático nacionalizaron el petróleo. Mossadegh se convirtió en primer ministro, a pesar de  la renuencia del Shah, y se opuso a cualquier influencia extranjera, incluyendo la de EEUU.

Sin embargo, la influencia de la Unión Soviética se comenzaba a sentir en manifestaciones y protestas y los comunistas iraníes tomaban auge.

El gobierno estadounidense  temía perder sus fuentes de petróleo, que además estaban comprometidas con la reconstrucción de Europa. La economía de Irán comenzó a deteriorarse y las relaciones con EEUU también. El presidente  Harry Truman apoyó a Gran Bretaña en un boicot al petróleo iraní.

Mossadegh trató de imponer medidas autoritarias, y al tratar de controlar a las Fuerzas Armadas tuvo que renunciar, aunque volvió al poder en breve con sus métodos autoritarios.

El 10 de agosto de 1953, el shah se fue del país “para unas largas vacaciones en el mar Caspio”, mientras una operación militar estadounidense ya se preparaba para intervenir.

Con la ayuda de EEUU, Mossadegh fue depuesto mediante un golpe de estado y el shah  retornó al poder hasta la Revolución islámica de 1979, liderada por el Ayatollah Khomeini.

En represalia, los iraníes toman como rehenes a diplomáticos estadounidenses durante la llamada “Crisis de los Rehenes”.



Panarabismo (1960-1970)

Bajo el liderazgo del presidente egipcio Abdel Nasser se lanza la iniciativa de una unión árabe, con Egipto y Siria unidos. La línea de Nasser, independiente y pro soviética alarma a los estados occidentales.  Con la Guerra de los 6 días, (1967), apoyada por EEUU, Israel invade militarmente a sus vecinos árabes destruyendo sus fuerzas aéreas.

En 1980 EEUU, humillado durante la Crisis de los rehenes,  apoya a Irak en una guerra contra Irán que duró casi una década.

1985-1986 – (El escándalo en torno a R. Reagan)

Pone en jaque la presidencia de Ronald Reagan cuando se descubre que EEUU está vendiendo armas a Irán a cambio de ayuda para la liberación de rehenes en Líbano. El dinero se usa para financiar a la Contra nicaragüense.

La Guerra del Golfo

El 2 de agosto de 1990, Saddam Hussein invadió Kuwait.  Acto seguido el presidente George W. Bush lanzó la operación militar “Tormenta del desierto”, para evitar la expansión de quien había sido  su aliado y quien de ganar el territorio kuwaití controlaría el 40 por ciento del petróleo de la región, alejado de las manos de EEUU.

Bush ofreció varias razones ante las Naciones Unidas: detener un ataque de Saddam a Arabia Saudita, el irrespeto a un gobierno legítimo, (prácticamente una monarquía feudal), comparó a Hussein con Hitler y también expuso el peligro de perder las fuentes de petróleo.

Guerra de Irak

Siguiendo a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Bush lanza una ofensiva contra Irak, con una invasión en marzo de 2003, acompañado por fuerzas de Gran Bretaña, con el pretexto de que existían armas de destrucción masiva, algo que no se verificó. Alegaron además que Irak tenía vínculos con Al-Qaeda, la organización que había perpetrado los atentados del 11 de septiembre.

Para 2006 se hablaba de una guerra civil donde las organizaciones terroristas lejos de ser eliminadas habían crecido y ramificado.

Consecuencias de la Guerra de Irak para el Medio Oriente

Occidente recupera el petróleo: Antes de la invasión dos cosas impedían el acceso de las compañías petroleras extranjeras en Irak: el gobierno de Hussein y el sistema legal del país. La coalición respaldada por EEUU que gobernó a Irak entre abril de 2003 y junio de 2004 cambió las leyes para la explotación del petróleo, que en un 80 por ciento se exporta.

Guerra entre minorías: Los funcionarios del gobierno de Hussein eran de la etnia  árabe suní, minoritaria en el país, pero dominante desde la antigüedad. Con la invasión de EEUU la mayoría shiita,  sin experiencia política, accedió al poder por primera vez en los tiempos modernos. Grupos suníes en Irak se rebelaron contra el nuevo gobierno,  y se crearon sectarismos en otros países con la misma mezcla de ambas etnias como Arabia Saudita, Bahrein y otros países árabes.

Al Qaeda en Irak: Al liberarse del poder de la policía de Sadam Husein, que los aplastaba,  extremistas religiosos de varios credos comenzaron a desarrollarse en los caóticos años siguientes a la caída del gobierno. Al Qaeda, esgrimiendo el odio hacia los estadounidenses y protegiendo a la minoría suní creó alianzas con otros grupos religiosos y no religiosos, y comenzaron a ocupar territorios en el noroeste de Irak, poblado por tribus suníes. Algunos suníes se desligaron de Al Qaeda al ver sus métodos sangrientos de dominación, pero una rama se radicalizó aún más y se convirtió en el llamado Estado Islámico.

Irán, líder de la región: Al quedarse sin su archienemigo, Irán se convierte en el superpoder de la región, y el nuevo gobierno shiita de Irak crea lazos con el régimen shiita de Irán. Un nuevo desafío entre el gobierno suní de Arabia Saudita e Irán se desarrolla.

Fuentes: «Ancient History»: U.S. Conduct in the Middle East Since World War II and the Folly of Intervention. Sheldon L. Richman. Cato Institute Policy Analysis No. 159. August 16, 1991

Por Adriana Collado

Con información de About espanol

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La lengua árabe

El término lengua resulta ser muy vago y difícil de definir, para diferenciarlo claramente de dialecto. Para fijarlo lingüísticamente, se emplea un término que «es el de variedad lingüística», (Abboud-Haggar, 2003:33) 1 . Según Coseriu 2 (1990: 24) una lengua es el conjunto de variedades o sistemas de isoglosas.

El dialecto, estrictamente hablando, se refiere a las variedades de la misma lengua que muestran diferencias entre ellas desde un punto de vista gramatical y léxico, además del fonológico o de pronunciación; tradicionalmente se aplica a las variedades habladas de la lengua, coloquiales y sin tradición escrita. 3 En términos generales, la comprensión mutua es uno de los requisitos para que dos o más variedades sean consideradas dialectos de la misma lengua. (Chambers, 1994, 20-21). 4 El árabe es una macrolengua de la familia semítica, como el arameo, el hebreo, el acadio, el maltés y otras lenguas similares. Es una de las seis lenguas oficiales de la ONU. Es también la lengua religiosa del Islam. .

El árabe es la lengua que hablan más de 320 millones de personas y la lengua oficial en una veintena de países. 5 En el año 1973 se convirtió en la cuarta lengua oficial en las Naciones Unidas y las sexta 6 lengua más hablada en el mundo, (Nydell, 2006, 217).

La lengua árabe se divide actualmente en tres categorías: el árabe clásico, el moderno (estándar), y el coloquial (el dialectal). El árabe clásico es la lengua del Corán Sagrado y la literatura clásica, mientras el moderno es la lengua universal del mundo árabe. El coloquial es la lengua hablada en las distintas regiones del mundo árabe. (Wightwick y Gaafar 1990). 7

La lengua árabe comprende tanto una variedad estándar que se observa en lectoescritura, en ocasiones formales y en medios masivos de comunicación, (árabe clásico o fushá ), como numerosos dialectos coloquiales, que a veces pueden ser incomprensibles entre sí debido a diferencias lexicales y fonológicas, mientras que mantienen mayor continuidad en el plano sintáctico. 8

La forma literaria se llama en árabe al-luga al-fusḥà, («la lengua más elocuente»), e incluye el árabe antiguo de la poesía preislámica , el del Corán y la literatura clásica y el árabe estándar moderno, utilizado en la literatura contemporánea y los medios de comunicación. Las formas dialectales reciben el nombre genérico de al-luga al-‘ammiy-ya («la lengua general»). Existen formas intermedias entre una y otra.


El árabe clásico

El árabe clásico tenía mucha importancia durante le época preislámica, al-Jaheleyyah, [o sea, la ignorancia, en la Arabia preislámica 500-622]. Señala Sindi (2002: 5) 9:

«La época de Al-Jaheleyyah fue testigo de una vibrante edad de oro de poesía y odas árabes. Entre los poetas árabes pre-islámicos, cuyos poemas siguen siendo estudiados en la universidad y programas de estudios pre-universitarios en todo el mundo árabe, están los siete poetas 10 de las legendarias Odas de oro, conocidas como las Siete Mu’allaqāt, (las odas colgadas). Cada uno de estos siete grandes poetas árabes escribió magníficos poemas largos marcados por la pasión, el amor, la elocuencia, coraje, y la sensualidad. Sus siete odas de oro, consideradas como el tesoro literario más importante de la Arabia preislámica, se les otorga el mayor honor de la criticos de la época en la feria anual de poesía en ‘ukádh cerca de La Meca.» 11

Sus obras fueron inscritas en letras de oro y colgadas (o «suspendidas») en la puerta y paredes de la Ka’bah para que el público las pudiera «leer, disfrutar y apreciar.»

En este mismo sentido, afirma Xavier Conde 12 que antes de la expansión de la civilización islámica, existía una lengua poética estandarizada. Dicha lengua, supradialectal, servía además de coiné entre las distintas tribus. Pero la creación de la lengua gramatical árabe no fue, como normalmente se cree, un hecho inmediato, sino que se debió a la obra de tres generaciones de gramáticos que crearon el árabe clásico. 13

El Corán, el primer texto literario escrito en árabe clásico, está compuesto en un lenguaje muy idéntico al de la antigua poesía. Tras la difusión del Islam se convirtió en la lengua ritual de los musulmanes y también en la lengua de la enseñanza y la administración 14. El árabe clásico se usa actualmente para redactar escrituras formales, discursos, pero nunca en una conversación normal. (Nydell, 2006: 94).

La formación de los dialectos arábigos se debe a varios factores combinados tales como la exportación de las variedades dialectales existentes en Arabia antes de la expansión islámica, la influencia de los substratos, el aislamiento geográfico y cultural de algunas zonas y la influencia de las lenguas de la colonización. En este sentido, Frías Conde establece una analogía entre el árabe clásico y el latín clásico, como lenguas de cultura, desde el punto de vista de la fragmentación de ambas lenguas en dialectos vulgares debido a los tres siguientes elementos:

• El sustrato, donde las lenguas originales dejan una huella mayor o menor sobre la nueva lengua en todos los campos lingüísticos: fónicos, (hábitos articulatorios, morfosintácticos y léxicos). Si el sustrato tuvo gran importancia en la evolución de los dialectos románicos, no la tuvo menos en la de los dialectos arábigos. De igual modo que en la Romanía existen islotes no románicos, (hoy sólo el euskera), en la Arabofonía encontramos bastantes más, siendo el más destacado el bereber en el norte de África. También se encuentran otros en Oriente Medio como el armenio en zonas de Siria y hasta el siglo XVI lo fue el copto en Egipto, derivado directamente de la lengua del Antiguo Egipto con una fuerte influencia griega y aún conservada como lengua litúrgica cristiana.
• El superestrato de la lengua clásica como referente culto, tanto en los árabes vulgares como en los romances incipientes, ambos motivados por razones principalmente religiosas. En los idiomas modernos sigue siendo patente la influencia de ambas lenguas clásicas.
• La procedencia diversa de los colonizadores, que en el caso de los romanos procedían de las distintas zonas de la Península Itálica, y que en el caso árabe procedían de las distintas tribus de la Península de Arabia. Como dato interesante, se percibe el dialecto yemení en el marroquí actual y en el antiguo andalusí. 15



Por M. Sharab (UGR).

Ir a El árabe coloquial, (dialectal) – El árabe dialectal palestino

Notas:
  1. Soha, Abboud-Haggar. (2003): Introducción a la dialectología de la lengua árabe. Fundación El legado andalusí.
  2. Coseriu, E. (1983): Introducción a la lingüística. México. Universidad Nacional Autónoma de México
  3. Según esta definición de E. Coseriu, un dialecto es «el sistema de isoglosas de una región, delimitado sobre la base de criterios puramente convencionales, (aunque objetivos), es decir, teniendo en cuenta sólo ciertos fenómenos característicos»; uno de estos criterios es la intercomprensión. (Coseriu, 1983: 25-26).
  4. Chambers, J. K y Trudgill, P., (1994). La dialectología. Trad, del original ingles, Madrid: Dialectology
  5. Véase también: Kassem M. Wahba, Zeinab A. Taha (2006): Handbook for Arabic language teaching professionals in the 21st century. Mahwah: Lawrence Erlbaum Associates, 2006; Versteegh, Kees. (2005): Encyclopedia of Arabic language and linguistics. Leiden; Boston: Brill, 2005-; Versteegh, Kees (2004): The Arabic language. Edinburgh: Edinburgh University Press; Bakalla, M. H.(1980): An introduction to Arabic language and literature. Taipei: European Languages Publications; Holes, Clive (2004): Modern Arabic Structures, functions and varieties. Washington: Georgetown University Press; Cowan, David. (2004): Gramática de la lengua árabe moderna. Madrid: Cátedra.
  6. La lista de las lenguas más habladas en el mundo la encabeza el chino mandarín, seguido por el inglés, el hindi, el español, el ruso, el árabe, el bengalí, el portugués, el javanés y, por último, el francés. Sindi (2002: 5)
  7. Wightwick, Jane and Gaafar, Mahmoud. (1990): Mastering Arabic, Houndmills: Macmillan.
  8. Véase también Brustad, Kristen E. (2000): The Syntax of Spoken Arabic – A comprehensive study of Moroccan, Egyptian, Syrian and Kuwaiti dialects. Washington: Georgetown University Press.
  9. Sindi, Abdullah (2002). Arab Civilization and Its Impact on the West. Available online at:
    http://www.radioislam.org/sindi/arab.htm [Accessed May 2006]
  10. Imru Al-Qays del Reino de Kindah; Tarfah, (con mucha diferencia, el poeta árabe pre-islámico más destacado); Zuhair; Labid, (que llegó a ser tan fascinado por el poder y la elegancia del Corán que se negó a componer cualquier poesía en los últimos treinta años de su vida); 3antara (el caballero y guerrero más destacado de la Arabia preislámica); Amru «Ibn Kalthoom, y Ibn al-Harith Hillizah.
  11. Texto original en inglés: The Jahiliyyah era witnessed a vibrant golden age of Arab poetry and odes. Among the top pre-Islamic Arab poets, whose poems are still studied in college and pre-college curricula throughout the Arab world, are the seven legendary poets of the Golden Odes, known as the Seven Mu’allaqat («the Suspended Odes»). Each one of these seven great Arab poets wrote magnificent lengthy poems accentuated with passion, love, eloquence, courage, and sensuality. Their seven golden odes, considered to be the greatest literary treasure of pre-Islamic Arabia, were accorded the highest honor by the critics of the times in the annual poetry fair in Ukaz near Makkah».
  12. Frías Conde, Xavier: «Algunos Paralelismos Evolutivos Entre El Árabe Vulgar Y Las Lenguas Románicas».
  13. Fleisch, H. (1986): Études de l’Arabe dialectal. Beyrouth: Dar el-Machreq, pp. 10 y ss.
  14. El incremento de pueblos no árabes que participaban de las nuevas creencias por un lado y la voluntad de los musulmanes de proteger la pureza de la revelación por otro, condujo al establecimiento de normas gramaticales y a la institucionalización de la enseñanza de la lengua. Véase también: Gwynne, Rosalind Ward. (2004): Logic, rhetoric, and legal reasoning in the Qur’ān: God’s arguments. Londres: RoutledgeCurzon; El-Awwā, Salwá Muhammad. (2006): Textual relations in the Qur’ān: relevance, coherence and structure. Londres: Routledge.
  15. Véase al respecto F. Corriente (1977): A Grammatical Sketch of the Spanish Arabic Dialect Bundle. Madrid: Instituto Hispano Árabe de Cultura.

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La Raíz – Huda Al-Daghfag

La Raíz

Escribe tu último poema
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No se ha de convertir en un cuadro
cuyos colores habrán de revelar su naturaleza;
extiende, pues, todas tus lágrimas.
Que no haya tinta que las llore contigo.
Recoge lo poco que queda de tu ánimo
Y vuelca en él tu optimismo.
No busques las causas:
Tú eres una de ellas
y también la más ardua.
El dolor de la rebeldía que en ti bulle nunca se acostumbrará a ellos;
El dolor de la rebeldía que en ti bulle nunca dejará de combatirlos;
No te retires,
tus otras vidas,
les proporcionarán, a ellos,
escalas
con las que treparán hasta ti.
Te superarán,
vamos,
no te dejes llevar por la tentación del retorno al origen;
resiste a los niños que hay en ti.
Llévatelos,
no les concedas tregua.
¿Lo harás?
Sé que no.
Despliega la negrura de tu caída
sin hacerla seguir de deseo alguno.
Seguirás retrocediendo
si no eliges un lugar dónde detenerte;
modérate
para que no se te castigue.
O sumérgete
para que no te conviertas en otro.
Seguirás yendo hacia atrás;
escoge un colofón apropiado
y encórvate,
después extiéndete
para formar un círculo que de ti
se compadezca.
Pero sigue así, arqueado,
para luego estirarte.
Rasga tu último poema.
Y con…ti…nú…a

Huda Al-Daghfag




Huda al-Daghfag nació en Magmaa, Arabia Saudita el 4 de octubre de 1967. Poeta, narradora, periodista y profesora. Licenciada en Lengua y literatura árabe en la Universidad de Riyadh en 1990. Es miembro de la asociación internacional de prensa, ha laborado en la prensa Saudita y ha sido una activista en pro de los derechos de las mujeres. Durante 5 años consecutivos participó en el prestigioso festival Al Ganadriyah de Arabia. También ha representado a su país en festivales poéticos en Bahrein, Omán, Emiratos Árabes, Túnez, EgiptoJordania y Suiza. En 2004, obtuvo el premio a la mejor actividad poética en Arabia.  Ha publicado los poemarios: La sombra hacia arriba, 1993; Nueva pasión, 2002; y El bosque de las mariposas, 2005.


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Reino de Bahréin, aliado geopolítico clave para Occidente

Otrora uno de los socios más importantes del Imperio británico en el Golfo Pérsico, ahora alberga la quinta flota de los Estados Unidos.

Bahréin, según la nomenclatura de la ONU—, oficialmente el Reino de Baréin (en árabe, مملكة البحرين Mamlakat al-Baḥrayn), es un Estado soberano insular asiático situado en la costa este del golfo Pérsico, cuya forma de gobierno es la monarquía constitucional. Su territorio está organizado en cinco gobernaciones y su capital es la ciudad de Manama.

Se cree que Bahréin fue el hogar de la civilización Dilmún en la antigüedad.​ En tiempos posteriores las islas pasaron a ser gobernadas por los imperios persas de los Partos y los Sasánidas. Sus habitantes fueron de los primeros en convertirse al islam, en el 628 d. C. Tras toda la Edad Media bajo dominio árabe, en 1521 los portugueses ocuparon las islas, aunque éstos fueron expulsados en 1602 por el Sah Abás el Grande, del Imperio safávida. En 1783 la tribu Bani Utbah arrebató el control de las islas a la dinastía Kayar  y desde entonces han estado gobernadas por la dinastía Al Jalifa. A finales del siglo XIX, después de la firma de varios tratados con los británicos, Bahréin pasó a ser un protectorado del Reino Unido, situación que se prolongó hasta que el país europeo se retiró de la región en los años 1960 y el país proclamó su independencia en 1971. Formado inicialmente como Estado,  se declaró reino en 2002. En 2011 comenzó en el país una rebelión inspirada por la Primavera Árabe.

El Reino de Bahréin es a menudo retratado como una de las economías más desarrolladas en el Golfo Arábigo. Sin embargo, hay una narrativa alternativa incómoda de este pequeño grupo de islas. Una narrativa centrada en la represión estatal, la censura y las restricciones políticas. Cerrando un ojo en la creciente represión, es una buena estrategia a corto plazo para los países europeos, pero podría dañar gravemente sus relaciones.

El Reino de Bahréin es a menudo retratado como una de las economías más desarrolladas en el Golfo Arábigo. Fue uno de los primeros países en los que se descubrió el petróleo y fue uno de los primeros países en intentar construir una economía diversificada post-petróleo basada en la industria bancaria y con una mano de obra altamente calificada. Bahréin logra buenos resultados en indicadores económicos, como el índice de desarrollo humano o el PIB per cápita. Sin embargo,  está fuertemente basado en Arabia Saudita, su principal socio comercial, y necesita que la inversión extranjera siga siendo competitiva.

Por esta razón,  al igual que la mayoría de los países del CCG, gasta enormes cantidades de dinero en campañas de relaciones públicas que organizan conferencias internacionales y eventos deportivos como el Gran Premio de Bahréin o la construcción de un equipo fuerte olímpica a través de la naturalización. Al mismo tiempo, la familia real tiene relaciones amistosas con sus homólogos europeos, una preciosa imagen de señuelo. Aunque la monarquía controla el gobierno y la mitad del parlamento fuertemente, Bahréin se describe comúnmente como monarquía constitucional, que la hace parecer más tolerante y progresista que su gran vecino, Arabia Saudita.

Sin embargo, hay una narrativa alternativa incómoda de este pequeño grupo de islas. Una narrativa centrada en la represión estatal, la censura y las restricciones políticas. En 2011, año de la Primavera Árabe, las calles de Manama se llenaron de manifestantes que exigían mejores condiciones económicas y libertad política, aunque las reivindicaciones se intensificaron y se requirió el retiro de la familia real. La revolución del gobierno fue brutal y por primera vez la Fuerza de Escudo de la Península (un proyecto de defensa conjunto de los países del CCG) fue desplegado como una fuerza anti-disturbios con tropas de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.

A partir de ese momento, el gobierno aumentó la represión y cientos de activistas, disidentes y figuras de la sociedad civil fueron encarcelados. Ha habido llamadas periódicas a la acción y la ola de protestas, que han llevado a una escalada de la represión. Los últimos acontecimientos fueron la disolución de al-Wefaq , el principal grupo de oposición, y la detención de su líder, religioso chiíta Ali Salman, que también ha sido privado de su nacionalidad ; así como la detención de dos activistas que criticaron el apoyo de Bahréin a las acciones sauditas en Yemen.

La situación, sin embargo, en última instancia, no es nueva. Un informe de 1985 señala que desde 1975, los habitantes de Bahrein han vivido en un estado de emergencia virtual que ha empujado todas las formas de oposición política subterránea a la clandestinidad. En 1980, como hoy, el grupo de oposición más importante era predominantemente chiíta. Sus preocupaciones no eran religiosas, sino económicas y políticas. En 1990 hubo también oleadas de protestas que fueron suprimidas por el gobierno.

La mayoría de los medios occidentales describen los conflictos internos de Bahrein como un reflejo de la división entre chiíes y sunitas, que presuntamente afecta a todo el mundo árabe. De acuerdo con este punto de vista, la ola de protestas en 2011 se originó por la alienación de los chiítas, que son la mayoría de la población, pero son excluidos por el gobierno controlado por sunitas y las fuerzas de seguridad. Según algunos comentaristas, este retrato de una escisión entre sunitas y chiítas sólo beneficia a la familia real. Además, no es muy preciso.

Es cierto que el gobierno está dirigido por sunitas y en cierta medida han podido retratar a la oposición como conspiradores chiíes, amenazando la estabilidad y la prosperidad del reino. De hecho, la mayoría de los chiíes son engañados por el gobierno, independientemente de su nivel socioeconómico. Sin embargo, no todos los suníes son extenuantes defensores de la familia real. Muchos de ellos participaron en las protestas, especialmente las pertenecientes a los sectores más pobres de la población. La estabilidad del régimen, por lo tanto, depende de su éxito en mantener a los fieles sunníes alimentando la recíproca sospecha y el odio sectario: dividir y conquistar.

Bahréin es un aliado geopolítico clave para Occidente, ya que alberga a la Quinta Flota de Estados Unidos. Antes de éso, fue uno de los socios más importantes del Imperio británico en el Golfo Pérsico, una relación que se conmemora este año. Desde su independencia formal en 1971, Bahrein fue gobernado por la familia Al Khalifa, que controlaba el país a finales del siglo XVIII. El país mantiene fuertes relaciones con otras monarquías de la península arábiga, que han colaborado en la prestación de ayuda financiera y militar durante los últimos años. Cerrar la ola de la creciente represión de Bahréin es una buena estrategia a corto plazo para los países europeos, pero podría dañar gravemente su relación con el archipiélago árabe si cae el régimen.

Por Alejandro Salamanca Rodríguez
Con información de  Islam Contemporáneo

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