La Comunidad musulmana en Argentina – Por Pedro Brieguer y Enrique Herszkowich

Reza en la mezquita Al-Ahmad, en el barrio porteño de San Cristóbal.©Maxie Amena
Rezo en la mezquita Al-Ahmad, en el barrio de San Cristóbal.©Maxie Amena

Introducción

La comunidad musulmana en la Argentina hace más de un siglo que tiene presencia en este país. Dada su interrelación con la inmigración árabe es una de las pocas comunidades religiosas-étnicas que ha tenido mucha dificultad en testimoniar su propia historia, entre otros factores, porque suele estar asociada a sus orígenes árabes. Hasta el día de hoy ni siquiera existe una “historia oficial” de los musulmanes, dispersos por varias provincias argentinas aunque la mayoría de ellos se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires, el núcleo político-económico-social del país, y la Provincia de Buenos Aires que rodea la ciudad, y donde vive un tercio de los argentinos. Debido a la dificultad de movilidad por un país que es extenso y la falta de recursos económicos, en el marco de este trabajo realizaremos una aproximación –en primer lugar- de la Ciudad de Buenos Aires y su provincia homónima, sabiendo que esto implicará datos parciales y conscientes de que la realidad de los musulmanes en la Argentina merece una investigación de más largo plazo. El eje de nuestro trabajo está concentrado en la inmigración, la consolidación de la comunidad musulmana y su importante presencia pública desde el acceso a la presidencia de la nación de Carlos Menem, nacido en el seno de una familia musulmana.

Los orígenes de la comunidad

La comunidad musulmana en Argentina se originó en el marco de la inmigración árabe a principios del siglo XX desde el Medio Oriente. Los primeros inmigrantes musulmanes de los que hay registro oficial procedentes de la región de Siria entre 1850 y 1860, buscando mejores condiciones materiales que las que se les presentaban en el imperio otomano. Una segunda ola de musulmanes arribó entre 1870 y la Primera Guerra Mundial, y la última oleada, entre 1919 y 1926 al consolidarse la dominación colonial en los territorios árabes del ex imperio otomano.

Es decir que en Argentina prácticamente todos los musulmanes inmigrantes eran de origen árabe, lo cual contribuyó a la inmediata identificación, en el imaginario argentino, entre cultura árabe y religión musulmana. Pero si de simplificaciones se trata, para el argentino promedio todos los árabes eran simplemente “turcos”.

En un país en el que todos los españoles son “gallegos”, todos los judíos “rusos” y todos los italianos “tanos”, aun sin haber nacido en Galicia, Rusia o Nápoles, el gentilicio no era del todo errado para los inmigrantes árabes. De hecho, hasta el final de la Primera Guerra Mundial, eran, según consignaban sus pasaportes, turcos por provenir de territorios bajo dominación otomana.

Ya en 1872 un funcionario de la Comisión Central de Inmigración mencionaba el arribo de cuatro “turcos”. Al año siguiente serían veintitrés, y al otro ocho. En 1899 aparecería la mención “árabe” en los registros y recién en 1920 la distinción entre turcos, sirios, árabes o libaneses. Por entonces los registros oficiales alternaban la denominación de “turcos”, “árabes”, “sirios”, o incluso “musulmanes” 3 . Es decir que al dar crédito a estas clasificaciones debemos tener en cuenta tanto la identidad de los encuestados como el nivel de alfabetismo y el rigor de los encuestadores.

Según los registros oficiales entre 1850 y 1950 arribaron a la Argentina unos 108.000 inmigrantes provenientes del Medio Oriente 4 . Se calcula que más del 70% de ellos profesaba religiones cristianas. Según el censo de 1914, de una población total de 15.893.827 habitantes en el territorio argentino, 18.764 declaró profesar la religión musulmana. En 1960, último censo que registró la confesión de los censados, de una población total de 17.879.969 habitantes, los musulmanes declarados eran 14.262. Es decir un porcentaje cercano al 0,10%. 5

En la segunda década del siglo XX el cónsul otomano en Argentina, el emir druso Emín Arslán, calculaba que de todos los súbditos del imperio arribados un 15% era musulmán. El líder de la comunidad maronita de esa misma época, Alejandro Schamún elevaba el porcentaje al 30%. 6 Monseñor Meletios Swaity, arzobispo ortodoxo del patriarcado de Antioquía en Buenos Aires (1956-1982), declaró en 1974 que había 1.200.000 árabes y descendientes de árabes (cristianos y musulmanes) de los cuales el 40 por ciento sería musulmán. 7

Por su parte, Pedro Tshakmakian, director de Al Watan (La Patria) -único mensuario (antes semanario) bilingüe árabe-castellano del país- asegura que “en la Argentina hay 3 millones 600 mil descendientes de sirio libaneses” musulmanes y cristianos. 8

Prácticamente todos coinciden en afirmar que los inmigrantes árabes se “mestizaron” rápidamente, lo que provocó la disminución del número de los miembros en sus respectivas comunidades. De estos inmigrantes, los musulmanes habrían sido los que más fieles se mantuvieron a sus comunidades. Entre 1918 y 1930, por ejemplo, el porcentaje de matrimonios exogámicos habría sido de 23% entre los maronitas, 20% entre los ortodoxos, y 12% entre los musulmanes. Del 88% de los musulmanes que formaron parejas con árabes, el 77% lo hizo con personas de religión musulmana. Sin embargo, al igual que el resto de los inmigrantes árabes, los musulmanes también se asimilaron rápidamente. En la segunda generación de musulmanes argentinos el 62% no hablaba el árabe, y sólo el 13% lo hacía correctamente. En la tercera generación sólo el 4% lo habla en forma correcta, mientras que el 87% no lo habla en absoluto 9 lo que queda reflejado también en la virtual desaparición de diarios y revistas en lengua árabe. Y es que en una sociedad que les permitió una gran movilidad económica y social muchas veces la identidad musulmana quedó relegada al ámbito del hogar 10

A partir de 1960 no existen registros oficiales acerca de la cantidad de musulmanes que habitan en la Argentina, porque fue la última vez que un censo registró la religión. Algunos representantes de la comunidad hablan de la presencia de 900.000 musulmanes en la actualidad. En 1993 el Imam Mahmud Hussain, director del Centro de Altos Estudios Islámicos, reducía la cifra a 450.000. Pero lejos de las cifras de estos dirigentes comunitarios, otros autores consideran que los musulmanes en Argentina no superan los 50 ó 60.000. 11

El profesor del Centro Islámico de la República Argentina (CIRA) Ricardo Shamsudín Elía menciona que en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores centro en el cual se supone se concentra la mayor cantidad de población musulmana del país- existen 500 familias sunnitas, 400 alauitas, 200 shiítas, y 50 drusas repartidas en diferentes barrios. Además, menciona dos pequeñas comunidades sufís (todos conversos según Elía), la Yerrahiyyah de unas 50 personas y la Naqshbandiyyah de unas 70 personas. 12

Los datos, extraoficiales, son importantes si se tiene en cuenta que en promedio se habla en Argentina de familias tipo de cuatro integrantes, lo que implicaría que en la ciudad de Buenos Aires habría un poco más que 4500 musulmanes, muy alejado del imaginario popular de los 3 millones que citan algunos. 13

Para darle mayor contundencia a sus datos respecto del escaso número de musulmanes, Elía recalca que en Buenos Aires existen nada más que dos carnicerías que respetan la tradición musulmana y un solo cementerio islámico. Un caso particular es el pueblo La Angelita, de escasas 600 personas, a unos 250 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, pero que los integrantes de la comunidad musulmana suelen presentar orgullosos como el único pueblo de mayoría musulmana y donde regularmente se escucha el árabe en las calles.

Por su parte, Omar Ahmed Abboud 14 , Secretario de Cultura del (CIRA) plantea la inconveniencia de calcular una cifra concreta. No solamente por la ausencia de estadísticas oficiales, sino debido a la dificultad en definir los criterios de inclusión en tales cifras. Afirma que, a diferencia de las identidades nacionales, al tratarse de una religión no se puede hablar de un “origen” musulmán en los descendientes de musulmanes (lo que impediría realizar proyecciones demográficas). Sugiere que, probablemente, los viernes asistan a las mezquitas de todo el país unos tres o cuatro mil fieles, pero que es imposible contabilizar a quienes realizan el rezo en sus hogares y señala que a la mezquita del CIRA, Al-Ahmed, asisten los viernes al mediodía alrededor de 100 fieles.

El profesor Elía menciona unas 30 personas para la oración de los viernes en la mezquita At-Tauhid, shiíta, y un número similar en el nuevo Complejo Cultural Islámico Rey Fahd (ver más adelante). Hay que tener en cuenta también que en Argentina el viernes al mediodía es un horario laborable.

Como la gran mayoría de los inmigrantes que se instalaron en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, los musulmanes lo hicieron agrupándose en determinados barrios en función de sus comunidades de origen. A grandes rasgos pueden identificarse así cuatro centros de radicación musulmana. Los sunníes, mayoritariamente llegados desde Siria, se instalaron en el barrio de Constitución, cerca de donde se encuentra en la actualidad el Centro Islámico de la República Argentina. Los shiítas, provenientes mayoritariamente del Líbano lo hicieron en el barrio de Flores -al igual que gran parte de los judíos provenientes de Siria y el Líbano- donde también se encuentra su mezquita, At-Tauhid. Los alauitas se instalaron en José Ingenieros, provincia de Buenos Aires, aunque también cuentan en Capital Federal con otras dos “sociedades de beneficencia”. Y los drusos lo hicieron alrededor de las Avenidas Scalabrini Ortiz y Córdoba, al lado de uno de los barrios de mas conocidos por la presencia de judíos asquenazíes. 15

En la actualidad existen en la ciudad de Buenos Aires sólo tres mezquitas. La mezquita At-Tauhid, de la comunidad shiíta, creada en 1983 con participación directa de la embajada de Irán en la Argentina. La mezquita Al-Ahmad, del CIRA, fundada en 1986, con el aporte de capitales de Arabia Saudí y de Libia (ver más abajo). Por último, en el 2000 fue inaugurado el Centro Cultural Islámico Rey Fahd, en el barrio de Palermo, por iniciativa de la casa real Saudí. 16

En cuanto a la educación formal, existen dos escuelas: el Colegio Argentino-Árabe “Omar Bin Al Jattab” perteneciente al Centro Islámico (fundado en 1991) y el Instituto Árabe Argentino Islámico. Las dos instituciones son laicas y abiertas a todo público, e imparten cultura islámica en el turno tarde, en forma optativa, asistiendo a esos cursos sólo el 30% de los alumnos. Es interesante aclarar que la mayoría de los alumnos no pertenecen ni a la comunidad musulmana ni a la árabe.

Además de la tardía construcción de las mezquitas, casi un siglo después del arribo de los primeros musulmanes, también es importante destacar que, en toda la Capital Federal sólo existen dos carnicerías halal, ambas en el barrio de Floresta, donde está el grueso de la comunidad shiíta.

En la comunidad musulmana no existe una federación que unifique a las distintas instituciones en una representación política común. Según Mahmoud Hussain, él mismo intentó crear esa federación después del atentado al edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina de Buenos Aires. Tras el atentado, ocurrido en julio de 1994, se acusó, sin pruebas fehacientes, a miembros de la comunidad musulmana local de haber apoyado a una organización terrorista proveniente del mundo islámico. Frente a los ataques de la prensa contra la comunidad, identificada por los medios masivos de difusión como responsable del atentado, el Imam propuso la creación de una entidad política común. Sin embargo, esa federación nunca se llevó a la práctica porque –según Hussain- no obtuvo el compromiso suficiente de algunas instituciones, y por lo tanto sólo pueden actuar en conjunto en forma defensiva, como reacción a situaciones puntuales. 17

Al analizar ese fracaso Mahmoud Hussain compara el comportamiento de la comunidad musulmana con la judía. Mientras que ésta, conciente de su condición minoritaria actúa en consecuencia, creando las instituciones necesarias para protegerse, la comunidad musulmana funciona con una “lógica de mayoría”. Ese comportamiento tiene para Hussain un efecto paradójico. Por un lado, el universalismo del Islam facilita la rápida integración de los musulmanes a las sociedades en las que viven. Pero por otro lado, eso mismo “disuelve la fuerza islámica, cuando en un conglomerado mayor la minoría islámica tiende a desaparecer”. También el profesor Elía considera que, en ciertas ocasiones, “sería ideal tener una DAIA 18 ”, aunque en este momento suene a utopía.


Citas

3 Akmir, Abdelouahed: “La inmigración árabe en Argentina”, AAVV: El mundo árabe y América Latina, Tres de cuatro soles, UNESCO/Libertarias/Prodhuf, 1997, página 58
4 Jozami, Gladys: “El retorno de los “turcos” en la Argentina de los noventa, En Ignacio Klich y Mario Rapoport (eds.) Discriminación y Racismo en Latinoamérica. Buenos Aires, Ed. GEL, 1997 , página 78
5 Jozami, Gladys; idem, páginas 80 y 81
6 Akmir, Abdelouahed: op.cit. página 68 y Jozami, Gladys: op.cit página 83
7 Declaración a la revista Gente, Buenos Aires, 14 de febrero de 1974.
8 Entrevista con Pedro Tschakmakián, 31 de enero 2002. Si bien el diario, fundado hace 23 años, está dirigido a los árabes –Tshakmakián es de origen armenio-palestino-siempre hay referencias a algún tema que involucre a los musulmanes.
9 Akmir, Abdelouahed: op.cit. Páginas 87 a 95
10 Jozami, Gladys: op.cit. Página 85
11 Jozami, Gladys; idem.
12 Entrevista con el profesor del CIRA Ricardo Shamsudín Elía, 25 de febrero 2002.
13 Datos brindados por un miembro del CIRA durante el festejo de Eid al-Adha (la fiesta del sacrificio) el 22 de febrero 2002. Mientras Elía señala la existencia de tan sólo unas 50 familias drusas, el Presidente del Consejo de la Comunidad Drusa, Sheij Rayi Mahmut, asegura que son 30 mil en todo el país.
14 Omar es el nieto de Ahmed Abboud, quien en 1953 publicó la que fuera, en palabras del profesor Ricardo Elía “la mejor traducción del Corán al castellano del mundo”.
15 Respecto de la integración entre judíos y árabes ver el interesante trabajo colectivo de Jozami, Gladys; Bargman, Daniel, Bialogorski, Mirta “Arabs, Jews and Koreans in Argentina: A contemporary Perspective of Different Types of Social and Symbolic Insertion”. En Anthropological Journal on European Cultures, Vol. 7, Nº2, 1998. Pp. 87-105
16 Es interesante notar que sobre la fecha de construcción de la mezquita Al-Ahmad y At Tauhid hay diferencias entre los investigadores. El dato no es menor, ya que refleja las dificultades por recabar datos fidedignos y la rivalidad entre los gobiernos de Arabia Saudí e Irán que financiaron ambos proyectos. Gladys Jozami en “El retorno de los turcos” (cita 4) señala que At-Tauhid fue inaugurada en 1982 (pag.86). Por su parte, Elizabeth Picard, en su trabajo “Les émigrants et leurs nations. Recompositions identitaires et nouvelles mobilizations des arabes d’Argentine” (Les cahiers d l?IREMAM, ver cita 46) afirma que Al-Ahmad fue construida en 1983 y At Tauhid en 1985 siendo que en la placa que figura en la entrada de la mezquita At Tauhid de la calle San Nicolás 674 figura que fue fundada en octubre de 1983.
17 Entrevista al Imam Mahmud Hussain, 24.5.1996
18 Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, ente que representa políticamente a la comunidad judía de la República Argentina y que originariamente fue creada para luchar contra las expresiones antisemitas en la Argentina.


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Un comentario sobre “La Comunidad musulmana en Argentina – Por Pedro Brieguer y Enrique Herszkowich”

  1. Buenas noches …estoy buscando a mi abuela materna . Sólo se que puede ser de la comunidad Siria o la Libanesa . Vivio en el año 1949 en la Ciudad de Buenos Aires . No se el apellido de ella .. es una historia muy complicada . Pero si alguien tiene datos se los agradecería. Se que mi madre nació en Constitución en la calle Salta . Gracias Laura Villarreal 3512364585

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