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Viejo niño padre mío – Osvaldo Sauma

Poeta Osvaldo Sauma

Te miré tan asustado
tan niño
Padre
cuando la muerte
anunció en tus ojos
su llegada irrevocable
hubiera querido decirte
gracias
despedirme de vos con un abrazo
recordarte que Dios
te había desde siempre perdonado
Dios perdona a todos
los que apuestan la vida por la vida
los que improvisan
con el coraje del corazón
la ruta de la existencia y sus azares
yo sólo hubiera querido decirte
que te amo
que amé tu altivez entre los altivos
tu humildad entre los humildes
y ese terco orgullo
forjado
en la noble arena de los desiertos

II

hubiera querido llevarte
Padre
frente a la tumba de tu Padre
hubiera querido
que perdonaras en vida
el abandono que en vida te hizo
el que yace ahora
abandonado en Puerto Padre
hubiera querido que te fueras
sin ese peso en el costado
que en la otra orilla
fuera más ligera tu carga
que dejaras las heridas de este lado

III

ya podés irte en paz
viejo niño padre mío
ya los nietos hablan de vos
como si no te hubieras ido
como si fueras una presencia
que sabemos perpetua en nuestras vidas
no temás
no bien traspasés el túnel de la luz
las Huríes te devolverán tu corazón de niño
jugarás de nuevo entre el sol de los muertos
y le daré a mi Padre
el abrazo que en su muerte no pude darle
a mi Padre que yace ahora
abandonado en Puerto Padre

Poeta Osvaldo Sauma

Osvaldo Sauma, laureado en 1985 con el premio de la Editorial de las Universidades de Centro América (EDUCA) en Costa Rica por su poemario Retrato en familia. En 2014 obtuvo el Premio Aquileo J, Echeverría en Poesía por su libro «La Canción del Oficio». Coordinador de la rama de literatura en el Festival Internacional de las Artes de Costa Rica en los años 1994, 1998, 1999, 2005, 2006 y 2009. Ha sido jurado en los premios internacionales Ricardo Miró, rama de poesía (Panamá 2000), primer premio hispanoamericano de poesía Sor Juana Inés de la Cruz (México 1997) y Juan Ramón Molina (Honduras 1983) entre otros. Su obra ha sido traducida al inglés, al francés, al portugués, al árabe y al hindi. Ha participado a numerosos festivales internacionales de poesía, como: Medellín y Bogotá (Colombia), Granada (Nicaragua), Rosario (Argentina), Festival Mundial de la Poesía (Chile), Mundo Latino (México), Festival Internacional de las Letras Jaime Sabines (México), Festival Intercontinentale del la Poesia Mediterranea (Roma, Italia), Kritya, Mysore (India), entre otros.

Sauma nació en Costa Rica en 1949. Su padre, Antonio Sauma, era de origen libanés y nacido en Cuba. Desde muy joven, Osvaldo Sauma empezó a escribir poesía y a rescatar sus raíces árabes sobre todo después de su viaje a España, en especial a la ciudad de Granada y a Marruecos donde estuvo principalmente en la ciudad de Tetuán. Aquí pudo vivir como árabe y sentirse árabe entre los árabes. Su poesía muestra entonces una añoranza por la tierra, las costumbres y la cultura de sus ancestros libaneses. Tales asuntos y hasta una nostalgia por lo árabe que se percibe en su poesía, quedan reflejados en sus poemarios Huellas del Desencanto (1982) y Asabis (1993). La poesía de Osvaldo Sauma es triste, melancólica y muestra una gran nostalgia. Así, el laureado poeta chileno y crítico literario, Raúl Zurita, caracteriza la poesía de Osvaldo Sauma con las siguientes palabras:

«El desgarrador acento lúcido y devastado que atraviesa cada una de sus líneas donde «Homero y Ulises vuelven a quemar sus naves», como se nos dice en el impresionante verso que finaliza «Bitácora del Iluso», nos evidencia la tristeza de un mundo y de su tiempo que, como ha sucedido tantas veces antes, tampoco ahora llegó a ser. Así, su poema «Recuento», por ejemplo, nos recuerda la conmocionada voz de un Ungaretti escribiendo desde las trincheras de la primera guerra, se alza como el verdadero manifiesto de una derrota generalizada. De un descalabro que pareciera inscrito en el corazón de este fin y comienzo de milenio y que cada vez más se presenta, en medio de la estridente fanfarria del mercado, bajo las formas del vacío y del desencuentro. La poesía de Osvaldo Sauma toca ese desencuentro como pocas veces he podido percibirlo. La tristeza implacable, demoledora de sus poemas, como la del mismo Ungaretti, de Kavafis, o de Ciorán, es en suma la nuestra, y si ella se alza finalmente como una radical crítica al mundo, a la existencia, a la realidad tal como la hemos venido experimentando, es porque los poemas que la retratan, directos, concretos, tangibles, alcanzan la maestría».

Con el propósito de conocer un poco esa nostalgia por lo árabe y por lo libanés en la poesía de Osvaldo Sauma se citan los siguientes fragmentos:

En mi tazón de miel
aún no liba la abeja de Bagdad
la aguardo
con el corazón agitado
con las manos apoyadas en la noche
mucha distancia geográfica nos separa
pero otro es el viaje de la sangre…

Otro fragmento dice:

…nuestro sueño renovará
el sueño errante de los Beduinos
modelaremos de nuevo el verbo
haremos con él
palacios majestuosos como la Alhambra
y así de nuevo nómadas
hallaremos bajo el viento solar
el centro donde convergen
cielo y arena en un mismo horizonte…

También el siguiente pasaje de Raíces:

Mis detractores ignoran
que la memoria espía
el itinerario de los abuelos
no advierten
que el esplendor de los desiertos
impide que me arrebaten
el oro de los versos
y la fuerza de la sangre
inútiles resultarán
sus maledicencias
esta raíz ancestral
me entrelaza…

De igual forma el siguiente poema:

A LOS POETAS ÁRABES

La hora lanzar
las invectivas
ha llegado de nuevo
otra vez necesitamos
de todo el amor
de todo el veneno
que hay en los versos
es necesario mostrar
al mundo el oro de los árabes
para que las huríes
destinadas a los mártires
en el cielo Mahometano
convoquen
al ángel Gabriel y sus legiones…

También este otro fragmento:

No conozco Beirut
ni los cedros del Líbano
no conocí a mi abuelo
ni a su padre el viejo Sheik
no sé ni una palabra en árabe
tampoco si provengo
de los Sunnitas o de los Chiitas
si fui fenicio navegante
en aguas del Mediterráneo
o si en otro tiempo cabalgué sobre Balbek
ente las tropas de Saladino el Grande…

Referencias:
Osvaldo Sauma,Poema: Viejo niño padre mío
Marlen Calvo Oviedo, «Biografía de Osvaldo Sauma».
Fragmento de El viaje de la sangre de Osvaldo Sauma.
Fragmento de Raíces, de Osvaldo Sauma
Osvaldo Sauma, Asabis, Editorial Lunes, San José, 1993.
Algunas reflexiones sobre el periódico «El Sheik» en Costa Rica por Manuel Enrique López Brenes y Roberto Marín Guzmán.

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Un caso de fanatismo religioso

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En tiempos pasados, mientras viajaba de Heredia a San José, tras laborar en tierras florenses, un preocupante incidente tuvo lugar en el autobús. Una señora protestante, posiblemente de línea pentecostal, se subió a predicar al trasporte público. Un hombre de la tercera edad le replicó contenidos propios de la prédica a la mujer, quien le respondió Biblia en mano.

Dos jóvenes callaron al anciano. Acto seguido tuvo lugar una serie de ofensas para el hombre mayor, quien las respondió con otras ofensas y el asunto pasó a más, la mujer optó por callarse y señalar que su mensaje era pacífico, mientras otra dama le espetó más insultos al hombre mayor; todo empezó por la idea del infierno, negada por el adulto mayor de modo categórico y persistente.

Caldeados los ánimos, el chofer optó por sacar al anciano de la unidad de trasporte público mediante los guardias privados de la empresa, fluyeron más insultos de una y otra parte, se le endosó un estado de ebriedad al anciano, cosa no constatable desde su estilo de habla (pues era coherente y no daba señales de estar ebrio, además borracho no lo hubieran dejado subirse).

Pensé en lo sucedido, pero al mirar la escena opté por no intervenir en favor de un bando ni del otro. Pero ahí no acabó el asunto, luego de reflexionar un rato, y al final del trayecto, opté por hablarle al chofer acerca de la inconveniencia de permitir prédicas de carácter religioso, pues tales temas, como los políticos, traen consigo amplias polémicas, si se trata de los clásicos vendedores de dulces en favor de un hogar de niños o de drogadictos todavía se puede permitir (a fin de cuentas media un supuesto interés social y la intervención además es breve), no así una llana y extensa prédica.

Le dije que incluso un católico fervoroso (Juan Pablo II negó la existencia del infierno) podía discrepar con aquella mujer y dar así paso a una fuerte arenga, quizás no tan altisonante, pero arenga al fin, dadora eventualmente además de conflicto en presencia de posturas férreas en ambos bandos. La reacción del conductor fue enérgica, discursó que no hay polémica porque únicamente hay un solo Dios, defendió la expulsión de aquel hombre. Por mi parte recalqué lo polémico del asunto, pues existen muchas interpretaciones de la Biblia e innumerables religiones desprendidas del cristianismo, e históricamente han sido capaces hasta de llegar a la guerra entre sí por sus diferencias.

Establecí el carácter público, no religioso, de un espacio como un autobús. Acto seguido el conductor me amenazó con expulsarme por la fuerza del vehículo por diferir con su criterio.

Hechos como los anteriores resultan muy preocupantes para quien desea una vida social democrática, pues, en primer lugar, se está revistiendo de un carácter impropio a un bus, este constituye un servicio público por el cual se paga un precio, por tanto no debe ser un ámbito para propiciar polémicas álgidas.

El anciano y cualquier otro perfectamente pudo argumentar, con validez, su derecho a no oír prédicas religiosas, de la misma manera que otra persona puede defender su prerrogativa a no oír a un político veinte minutos mientras viaja en un medio colectivo.

Los usuarios tienen derecho a viajar en paz, han pagado por ello, para los sermones están las iglesias, no los autobuses. En segundo lugar preocupa la actitud de reprimir a quien, por equis o ye motivo, discrepa de aquel mensaje religioso, ciertamente el tono del anciano fue airado la mayor parte, mas al inicio sólo interpeló el discurso de la predicadora, recibiendo censura casi inmediata de aquellos dos jóvenes y la segunda mujer. El hombre mayor estaba en su derecho de contestar la prédica, pues así funciona un sistema democrático, aun en sus espacios más microsociales, todos estamos en la potestad de responder a quien nos habla de cualquier tema.

Otro argumento, no amparado en el ideario liberal sino en la propia Biblia, podría establecer que Jesús de Nazaret nunca llamó a las autoridades políticas a reprimir a quien discrepaba, no existen pasajes evangélicos donde convoque a los romanos o a la guardia del templo judío para acallar personas (cosa olvidada por muchísimas denominaciones cristianas).

El caso anterior constituye una práctica de fanatismo religioso, acción indebida en un sistema democrático.

Definitivamente resulta pasmoso que las lecciones de Cívica de las escuelas y colegios aún son incapaces de enseñar una mentalidad moderna, pertinente en este tópico. En síntesis: evítese la presentación de temas polémicos en los servicios públicos, espacios accesibles por el pago de un derecho, escenarios donde todos queremos convivir tranquilos, y si llegase a acontecer alguna polémica política o religiosa, sean respetadas las normas del debate democrático.

David Francisco Nani
Con información de:Diario Extra

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Literatura en español dialoga con la árabe en Semana de las Letras de Rabat


Escritores españoles, latinoamericanos y árabes dialogan a partir de ayer en la Semana de las Letras de Rabat, que por primera vez celebra el Instituto Cervantes en un país árabe y africano.

Autores de España, México, Perú, Venezuela y Costa Rica se sentarán junto a dos de los más significativos escritores de Marruecos (Abelatif Laabi y Mohamed Benís) y el mayor poeta árabe vivo, el sirio-libanés Adonis, para reflexionar juntos en varias mesas redondas «de la doble condición del escritor», lema de esta edición.

«El escritor es varias cosas a la vez y tiene varias facetas» -explicó  el director del Cervantes en Rabat, el arabista Federico Arbós, organizador de esta edición-, y las mesas se han articulado para permitir a los literatos dialogar juntos sobre sus facetas de lectores, de ciudadanos, o de «constructores» de mundos propios.

«¿Cuánto está la cultura ajena representada en la obra de un escritor; cuánto la busca? ¿o más bien la rechaza y se encierra en su identidad más pétrea?»: esa -señaló Arbós- será la idea que vehiculará los debates sobre «escritor y ciudadano», «escritor y lector» o «escritor representado».

El español Gustavo Martín Garzo reconoció por su parte el ambivalente sentimiento de «familiaridad y extrañeza» que, como escritor, le despierta el mundo árabe, mientras que el también español Domingo Villar reconoció lo «ignoto» que le resulta un mundo árabe «del que nos separan mucho más que 12 kilómetros», apuntó.

Vendrán a esta edición el mexicano Jorge Volpi, el peruano Ricardo Sumalavia, el venezolano Slavko Zupzic y el costarricense Rodrigo Soto, junto a los escritores españoles Cristina Rivera, José Sanchís Sinisterra o la editora Clara Janés.

Pero la semana será mucho más que debates: habrá recitación de poesía o lectura dramatizada de fragmentos de obras de los autores presentes, una representación de «El club de la tragedia: monólogos para no reír» de Sanchís Sinisterra.

La Semana continuará a partir del próximo 14 de mayo con la proyección de varias películas donde la literatura se expresa mediante nuevos lenguajes.

Se proyectará «Te doy mis ojos» de Iciar Bollaín y «Dispongo de barcos» de Juan Cavestany, además de las obras documentales de dos cineastas egipcios, Amal Ramsis (con «Mamnu», sobre todos los tabúes del mundo árabe prerrevolucionario) y Basel Ramsis, quien con «Columpios» muestra la vida de las mujeres palestinas bajo la ocupación israelí.

En la presentación de la Semana de las Letras estuvo presente el ministro de Cultura marroquí, Mohamed Amín Sbihi, quien alabó «la ejemplar contribución de España a la vida cultural en Marruecos» a través de numerosas manifestaciones que tienen «un impacto extremadamente positivo» en su país.

Según el embajador español, Alberto Navarro, la actividad cultural español, no solo del gobierno central, sino también de algunos autonómicos, en Marruecos llega a las 700 actuaciones anuales y cuenta con un presupuesto de 5 millones de euros al año.

Sin embargo, y pese a la existencia de 100.000 niños que aprenden español en las escuelas marroquíes -según cifras de Navarro-, a la mayor red de Cervantes del mundo junto con Brasil o a la cantidad de colegios e institutos españoles en ciudades marroquíes, es un hecho que el español está todavía muy por debajo del francés en su presencia pública en el país.

Fuente: EFE

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