Archivo de la categoría: Terrorismo

La supremacía de los sionistas de Israel

Rabinos extremistas han congregado a los colonos israelíes en las escuelas religiosas con el propósito de someterles a entrenamientos militares, influir en ellos y cambiar su manera de pensar y prepararlos para perpetrar actos terroristas contra los palestinos de la Cisjordania y las tierras palestinas ocupadas en 1948

“No acepto que se haya hecho un gran mal a los Pieles Rojas de América, o a los negros de Australia por el hecho de que una raza más fuerte, una raza de más alta graduación haya llegado y ocupado su lugar.”

Declaración de Churchill en la Comisión Real sobre Palestina en 1937 para referirse a la ocupación y colonización de Palestina.

La prensa española dedica diariamente alguna página a normalizar el crimen de Estado sionista israelí. Se presenta a Israel como democrático, a pesar de las leyes de discriminación racial, de la expulsión de los habitantes de Palestina, de las continuas detenciones, de los encarcelamientos sin juicio, de su legalización de la tortura, de la ocupación, de las matanzas de palestinos, del enfrentamiento con el Derecho Internacional, de las numerosas condenas del Tribunal Internacional por crímenes de guerra y genocidio, del muro ilegal en Cisjordania, del bloqueo a Gaza, de la desobediencia de las Resoluciones de la ONU, de …


La prensa sionista, a pesar de todo, hace campaña diciendo que su única opción es defenderse, cuando su ejército, el 3º o 4º del mundo, acomete contra un pueblo que no tiene ejército, ni grande ni pequeño, y no cuenta con ayuda de ninguna fortaleza militar, tan sólo dispone de su unidad sobre la tierra de sus ancestros.

Un ejemplo de la normalización de los crímenes del Estado sionista de Israel lo encontramos en el artículo aparecido en El País el viernes 28 de Octubre de 2015, 3/4 de página bajo el título: “Israel, paraíso para la ciencia en situación excepcional”, magnificando “el paraíso para la ciencia” y encubriendo a costa de qué y de quiénes generan ese adelanto. En el artículo, además de aleccionar a quien lee sobre el buen ejemplo que dan los sionistas en sus dedicaciones empresariales, no se dice que tienen mano de obra palestina casi esclava y sin derechos iguales con los israelíes, y sí se resalta en número de Premios Nobel que ha conseguido el Estado israelí.

Pero el comienzo ya es todo un cartel de culpas para el otro, que ni se nombra, siendo el afectado por lo que hace Israel. Lean la “percha” que va a dar entrada a las alabanzas, al lavado de cara, a la normalización de los crímenes del ocupante de Palestina: “La constante amenaza ha servido como acicate para construir muchas de las fortalezas de un país que figura entre los líderes mundiales en innovación”.

La constante amenaza ¿?… El artículo no oculta que el avance tecnológico israelí se basa en la guerra, aunque no dice que numerosas empresas multinacionales, la última ha sido Veolia, se han ido de Israel por el desprestigio que supone aparecer en el mundo como participante del genocidio que Israel lleva a cabo contra el pueblo palestino, o emplazarse en el territorio en el que se secuestra y encarcela a niños y niñas, se les tortura e incomunica.

En los periódicos españoles, no hay espacio para noticias como ésta: Basil y Nariman, los padres del niño que intentó secuestrar un soldado israelí, -al que se enfrentaron mujeres y niños que participaban en una manifestación contra la ocupación, y más concretamente contra el que los colonos roben con protección del ejército israelí el único manantial de agua del que se abastece el pueblo palestino, se vio como le quitaban el buzo con el que cubría la cara y le hicieron imposible que se lo llevase- los padres del niño, decía, han sido detenidos como represalia en un control militar.

Es tanto el interés entre los pueblos del mundo por el genocidio contra el pueblo palestino que el Estado sionista de Israel necesita encubrirlo, necesita blanquearlo, o dicho de otro modo, “normalizarlo”, y el articulista destaca lo siguiente: “La experiencia en el ejército es clave para muchos emprendedores”. Lo curioso es que esos que llaman “emprendedores” se fundamentan en experimentos guerreros que usan en los sucesivos asaltos a Gaza y Cisjordania, aplicando técnicas de tortura, acoso, expulsión, espionaje, nuevas armas, pero el periódico evita estas áreas y su consiguiente explicación, y le da vueltas y vueltas a las “capacidades” de los sionistas, dejo aquí sus palabras: “No es fácil atraer talento internacional a Israel”.

A lo largo del artículo se mantiene de forma continuada la idea de que los sionistas son capaces de hacer lo que no hace ningún pueblo porque tienen un “algo” especial, un talento superior, sin embargo una sola vez se dice que Israel “recibe más ayudas del Consejo de Investigación Europeo que España Italia o Suecia”. Como ven, la capacidad mayor de matar al pueblo palestino tiene premio.

¿Se dan cuenta cómo se encubre la ocupación?, ¿se dan cuenta cómo se ignora la resistencia popular?, ¿se dan cuenta cómo desde ésta prensa normalizan el crimen?. Y todo para situarse en línea con “el vicepresidente de EEUU, Joseph Biden, que atribuyó un “genio especial en los judíos”, adulación servil que avergonzó incluso a intelectuales judíos liberales de Nueva York”.


El entrecomillado pertenece al sociólogo James Petras, y es el comienzo de su ensayo “La doctrina de la supremacía: el vínculo entre Israel y el sionismo mundial”. En éste trabajo James Petras denuncia, de manera contundente, la tendencia de la prensa y los gobiernos a blanquear los crímenes de Israel, y mostrar a los invasores de Palestina como seres inteligentes por encima del resto, la supremacía de la raza.

Han conseguido organizarse en EEUU para actuar en las decisiones del gobierno estadounidense. Se pregunta Petras ¿qué impide que muchos judíos inteligentes, liberales y progresistas cuestionen abiertamente la agenda de Israel, y sobre todo enfrentar el papel de los fanáticos sionistas que sirven como 5ª columna de Tel Aviv contra los intereses de EEUU?.

Entre los elementos posibles se centra en “la ideología” mediante la cual se atribuyen cualidades especiales para situarse por encima de la población no judía. Para mostrárnosla describe el “contorno de la ideología judía supremacista”, y después avanza en la crítica. Al final hará una evaluación de las consecuencias de ésta ideología y propondrá una alternativa democrática. Los supremacistas colocan a su lado a científicos, médicos, abogados y multimillonarios, para luego desarrollar un discurso con el que mostrarse por encima del resto de los mortales: ellos son los “elegidos”.

Nos señala Petras que durante siglos esa sabiduría que se atribuyen no ha dado cabida más que al dogma religioso, a la superstición, al control social y a la intolerancia ciega, además de no aportar nada a la razón ni contribuir al progreso científico y humano.

Los que sobresalieron en el trabajo y el estudio lo hicieron junto a no judíos, en instituciones, universidades y centros de estudio no judíos, tanto musulmanes como cristianos como no adscritos a religión alguna. A ésto debemos añadir que habían renunciado a las limitaciones judío sionistas tanto rabínicas como de sus instituciones. Petras añade que la mayoría de los Nobel y científicos prestigiosos no tienen nada que ver con el judaísmo y contribuyen a la cultura secular en la que se encuentran inmersos.

Únicamente los que se denominan raza superior reclaman de modo irracional el “crédito racial” sacándolo de las personas que no se relacionan con ellos, ni colaboran ni se identifican con Israel. “Los “genios” de Israel destacan por haber conseguido hacer de ese Estado uno de los mayores vendedores de armas, por su espionaje tecnológico intrusivo, por sus asesores y torturadores militares y paramilitares creadores de escuadrones de la muerte en África y América Latina”.

Si hablamos de los sionistas que se han llevado el Premio Nobel de la Paz encontramos algo común a los tres que lo tienen: han llevado a cabo la limpieza étnica en los territorios palestinos. Los tres son: Menahen Beguin, reconocido terrorista; Isaac Rabin, militarista a quien asesinó otro racista más radical que él; y Shimon Peres.

Entre las personalidades sionistas que dan lecciones de moral y ejemplo de paz al mundo encontramos a Henry Kissinger, (el 11 de Septiembre hace 43 que dirigió en la sombra el golpe de Estado contra el Presidente Salvador Allende, con el resultado de decenas de miles de asesinados, y una dictadura que duraría décadas y de la que aún perviven leyes represivas), Kissinger, declarado criminal de guerra por lo que no puede ir por el mundo por el temor a ser detenido, él fue quien llevó de su mano la guerra del Vietnam, con cuatro millones de vietnamitas muertos, y otro de sus casos terroristas fue la destrucción de Timor Oriental, todo un sionista que se llevó el Nobel de la Paz.

Más “elegidos”, más “supremacistas”: “Bernar Madoff, estafador, a la misma altura están Ivan Bresky, Michel Milken y Marc Rich, como dice Petras forman parte de la lista de megadelincuentes financieros. Hay que sumarles “el multimillonario pedófilo y proxeneta Jeffry Epstein; Dominique Strauss Kahn, jefe del FMI; el empresario y “nudista” Elliot Spitzer; el congresista y exibicionista Anthony Weiner y el empresario deportivo amante de la diversión que derribó la FIFA, el pirata Chuck Blazer. Curiosamente ninguno de éstos es citado como ejemplo de los “supremacistas” israelíes”.

Continúa Petras fijándose en los millones de refugiados del Cercano Oriente y África del Norte para referirse al papel de EEUU y los impulsores de su política, neo-liberales, neo-conservadores y legisladores, también “supremacistas”. La guerra de Irak organizada y dirigida por los sionistas estadounidenses junto con neocons de Bush y Obama; Paul Wolfowitz, Douglas Feit, Elliot Abrams, Dennis Ross, Martín Indyk, David Frum, Shulsky, Levey, Cohen, Rahm Emanuel, etc …, que siguen buscando las formas de llevar la guerra a Irán y han sido los patrocinadores de las tragedias de Irak, Siria y Libia de donde huyen millones de personas.

La responsabilidad de la crisis financiera por la que atraviesa el mundo arranca “de las políticas llevadas a cabo por la Reserva Federal encabezada por Alan Greespan. El rescate del billón de dólares de Wall Street por Ben Shalon Bernacke y Stanley Fischer, y a su lado Janet Yellen que dejó sin casa a millones de estadounidenses por las ejecuciones hipotecarias”.

De ésta minoría “supremacista” también han salido los “mafiosos ruso-judíos que comparten el puesto con la mafia italiana en Nueva York, Los Ángeles, Las Vegas, Miami, … Son unos genios de la extorsión y el asesinato a sabiendas de que siempre encuentran refugio seguro en la “Tierra Prometida”.

“En el campo cultural los mejores escritores artistas, músicos, científicos que se atribuyen ninguno de ellos ha nacido ni se ha formado en Israel. Y si alguno ha emigrado a Israel otros muchos han optado por marcharse rechazando el apartheid racista, intolerable y represivo”.

Concluye Petras que lo que los sionistas llaman “genio judío” lo atribuyen a los que “han financiado los crímenes de guerra del Estado de Israel” y han hecho posible la expansión de los colonos violentos en toda Palestina ocupada, generando la miseria y el desplazamiento en millones de personas.

Nos recuerda que en el pasado un buen número de judíos sí lucharon por los valores humanistas universales, rechazando así la idea de pueblo elegido. Que no se olvide nunca que la doctrina de supremacía racial condujo a Alemania al totalitarismo y las guerras en las que murieron millones de personas. Nuestra obligación es criticar, desmitificar y hacer frente a la ideología supremacista que une el poder sionista y sus clones en Israel.

La raíz del problema no es genética, es la demencia política colectiva, la ideología que reclama una élite escogida que puede dominar y explotar a la mayoría de estadounidenses. Llegará el momento en que los desastres acumulados obligaran al pueblo estadounidense a desenmascarar a esa élite en rechazo de su doctrina de supremacía. Esperamos que actúe con pasión guiada por la razón.

Los dos artículos, el de El País y el de Global Research, éste último de Petras, manifiestan interés por el mundo de la ocupación, pero el de El País para ocultarla y normalizar los crímenes del Estado de Israel, y el de Petras para hacer frente al encubrimiento israelí. En Israel no hay nada genial, nada supremo, solo una minoría de ladrones y terroristas.

Por R. Pedregal Casanova (2015)


©2018-paginasarabes®

Los judíos en Palestina y el ataque a la Virgen de la Sagrada Familia

Colonos israelíes incendian una iglesia en Al-Quds (Jerusalén) 2015

Nuestra Señora de los Dolores

La tranquilidad de Occidente debería asustarnos más aún que el contexto del Oriente Medio, pues podría significar la muerte de nuestra civilización.

En la parte superior de la iglesia de la  Anunciación, en Nazaret, hay una colección llamativa de imágenes. Se trata de homenajes de distintos artistas dedicados a la Virgen María. Una Virgen delicada, ataviada con un kimono refulgente, llevando en brazos al Niño, con traje de ceremonia japonés, en medio de un sembrado de flores azules y doradas; el rostro gótico de una Madona inspirado en una ilustración francesa cisterciense; la Reina de los Cielos china, esculpida en una madera preciosa por piadosos habitantes de Formosa, (Taiwan); la estatua mejicana de la  Virgen de Guadalupe, adornada con piedras preciosas; una Virgen Negra polaca; el rostro, desbordante de infinita ternura, de una Madre de Dios bizantina; una Madona moderna, de acero  repujado, de Estados Unidos… nos está mirando, desde los muros de la iglesia, uniéndonos en una sola familia humana. Ninguna otra imagen en el mundo es tan universal y tan sobrecogedora como ésta de la Virgen y el Niño.


Dondequiera que uno vaya desde Santiago de Compostela, en el extremo noroccidental de  España, hasta las cúpulas doradas de Rusia; desde la helada Upsala, en Suecia, hasta Santa Sofía de Constantinopla, allí descubrirá su rostro sublime. Los mejores artistas han ido formando sus rasgos compasivos, traduciendo su amor por su hijo y su sufrimiento. La pintó Botticelli al lado de un granado en flor, entre los Reyes del Oriente; Miguel Angel y Rafael, Cimabue y el Tiziano, Van der Weyden y Fra Filippo Lippi recibieron la inspiración de su imagen. Esta simbiosis única de muchacha y madre, de vulnerabilidad y amparo, de admiración y amor, ha formado la base espiritual y la inspiración de nuestra civilización.

Se le apareció a un campesino mejicano, y su imagen cubierta de flores detuvo combates y fue uniendo a los americanos nativos y a los españoles allí radicados en una misma nación. Le entregó su rosario a Santo Domingo. Encargó una carta a unos niños portugueses en Fátima. El Profeta Muhammad conservaba y amaba su icono, encontrado en el templo de la Meca, según nos enseña el islamólogo francés Máxime Rodinson. Se le apareció a un rico banquero judío, Alfonso Ratisbona, y éste, ejecutando las órdenes sagradas recibidas de ella, hizo edificar el convento de las Hermanas de Sión en Ein Karim.

Un musulmán palestino, en un campo de refugiados en Líbano, pudo conservar su imagen, llevada al exilio desde su pueblo natal de Galilea, según cuenta Elias Khoury en su  novela Bab al Shams, (La Puerta del Sol). Unos astronautas sirios fueron a invocar su protección al convento de Seidnaya 1 , antes de embarcar para la estación espacial soviética. 2

Las leyendas medievales solían presentar a los judíos como enemigos de la Virgen. Un trozo de columna en la Vía Dolorosa de Jerusalén señala el lugar donde, según la tradición, fuera agredida por unos judíos. Esas eran historias de antes. Y ahora hay hechos nuevos. Esta semana en Belén un judío le disparó a la Virgen. Un militar judío, en su enorme tanque Merkava-3 construido con los últimos adelantos de la tecnología estadounidense y con el dinero de los contribuyentes de ese país, disparó una granada desde una distancia de cincuenta metros a la estatua de la Virgen, que se encuentra situada encima de la entrada de la iglesia de la Sagrada Familia, en la ciudad de la Natividad.

La Virgen perdió un brazo, y su hermoso rostro está mutilado. Se ha convertido en una más del centenar de mujeres palestinas víctimas de los judíos durante la llamarada actual del conflicto. Este acto de vandalismo aparentemente gratuito no era un disparo perdido. Ningún terrorista se disimulaba detrás de su figura protectora, en el pináculo de la iglesia del hospital. A cincuenta metros no cabe equivocación alguna. Podría tratarse del cumplimiento de alguna orden o también podría ser la expresión espontánea de los sentimientos de un judío fanático. Nuestro mundo está retrocediendo a gran velocidad hacia los tiempos tenebrosos. Ahora que Israel ha vuelto a avivar la llama del rechazo tradicional de los judíos hacia el cristianismo, no hay por qué descartar ninguna de ambas posibilidades.


Cualquiera que sea la significación que se le haya querido dar al acto, el lanzamiento de esta granada ha adquirido el valor de la verificación suprema del sistema de control mental: ¿Se esparcerá la noticia de este sacrilegio? ¿Conmoverá los corazones de la Cristiandad? El resultado doblemente negativo de este hecho seguramente ya ha confirmado las mayores esperanzas de sus instigadores. La prensa mundial, desde Nueva York hasta Moscú, pasando por París y Londres, está perfectamente controlada por los supremacistas judíos; ni un rechinar de dientes se deja escuchar sin que ellos lo autoricen previamente. La invasión israelí que se está verificando, desde Ramala y Belén, fue publicada por los medios de comunicación bajo el titular de Sharon busca la paz”… y la resolución de la ONU pone al mismo nivel, con medias palabras, a los agresores y a sus víctimas. La prensa de Occidente ha desplegado un manto de silencio sobre los gritos que se alzaban en Tierra Santa, para ahogarlos.

Alexander Cockburn 3 escribe: “Parece que es inútil, en cuestión de periodismo, tener siquiera una discusión sobre la extensión del control de los judíos sobre los medios de comunicación ”. En una de sus cotidianas “Notas al margen”, publicadas en su carta de información por Internet, Supply Side Investor, Jude Wanniski señaló la primera quincena de marzo de 2002 que “es posible afirmar rotundamente que los judíos controlan el debate sobre Israel en los medios de comunicación de este país”, (los Estados Unidos de América).

Pues bien, la información sobre la destrucción de la estatua de la Virgen de Belén fue transmitida por la agencia Reuter, y la foto fue tomada por un fotógrafo de Associated Press. La prensa del mundo entero disponía de ella. Sin embargo, ni un periódico, ni una revista de gran tirada la publicaron. Lo que sí sacaron fue una serie de artículos sobre el antisemitismo cristiano.

En lo relativo a Oriente Medio, la conciencia occidental sufre una visión invertida. Los actos terroristas han sido perpetrados por los judíos contra los palestinos, pero el nombre mismo de palestino se ha convertido en sinónimo de terrorista. Los palestinos se encuentran ante el peligro de un nuevo holocausto; los militares judíos les tatúan números en la frente y los antebrazos; separan a los hombres y a las mujeres, y los envían a campos de concentración; pero sólo los memoriales al llamado holocausto de los judíos brotan por doquier. Israel y Estados Unidos pisotean el derecho internacional, pero a sus adversarios se les señala y se les tacha de “Estados delincuentes “. 4

Mientras hay ciudades palestinas invadidas por tanques israelíes, el Wall Street Journal publica un artículo titulado “Israel en estado de sitio”, escrito por el alcalde ilegal de Jerusalén, Ehud Olmert.

Hay en Palestina iglesias bombardeadas, evangelios quemados, cristianos acosados por judíos, ¿pero qué es lo que preocupa a los editores de periódicos y a los eclesiásticos? Pues el antisemitismo cristiano…

En la actualidad, la acusación de antisemitismo se ha convertido en el insulto supremo. ¿Pero es acaso una novedad? En El Mercader de Venecia , Shylock se quejaba del odio de los gentiles a pesar de que era él quien sentía odio por éstos, pues no aprobaban sus prácticas de usurero. En vez de reducir la tasa de interés, prefirió dar un tajo en la carne de Antonio y refugiarse en la supuesta discriminación que lo afectaba. Si la Portia de Shakespeare hubiese tenido la actitud que tenemos hoy, hubiera dejado a Shylock apoderarse de su libra de carne humana en vez de disuadirlo y encontrarse acusada de antisemitismo.

Lo más probable es que semejante impulso haya llevado a los guardianes de la conciencia pública a minimizar o sesgar el sacrilegio cometido en Belén. La indiferencia de Occidente debería alarmarnos mucho más allá que el contexto medio-oriental, pues podría significar que nuestra civilización ha muerto.


La civilización no puede sobrevivir si su sagrado corazón deja de latir. Cuando la fe pierde su significado la civilización se extingue, escribió filósofo de la historia Arnold Toynbee en una obra que explica la desaparición del antiguo Egipto. No hay vida sin lo sacro, confirmó el filósofo de las religiones Mircea Eliade. Si aceptamos o no la noción de filosofía de la historia, o bien una lectura mística, o incluso estudios sociológicos pragmáticos; si seguimos a Durkheim o a Heidegger, la conclusión sigue siendo la misma: la indiferencia por la suerte de la Virgen de Belén es un mal presagio para la civilización cristiana occidental. Implica que europeos y estadounidenses han perdido el núcleo sagrado y que nuestra civilización profanada está abocada a la extinción, a menos que demos un paso atrás para alejarnos algo del borde del abismo. 5

Por I. A. Shamir 


Notas:
  1. En la montaña del ante Líbano, cerca de Damasco.
  2. W. Dalrymple, From the Holy Mountain
  3. http://www.nypress.com/Billy Graham: War Criminal.
  4. Véase: Francis Boyle en Counter Punch, 14.03.02.
  5. Escrito el 17. 03. 2002.

©2018-paginasarabes®

Genocidios: Israel contra alemanes y árabes

Documentos revelan que la firma Monsanto estuvo vinculada a la fabricación de las prohibidas bombas de fósforo que lanzó el ejercito de Israel sobre Gaza en zonas civiles durante el 2008 y 2009.

Dejad decir; dejaos censurar, condenar, encarcelar; dejaos prender, pero divulgad vuestro pensamiento. Esto no es un derecho, es un deber. Toda verdad es para todos… Hablar está bien, escribir es mejor; imprimir es cosa excelente… Si vuestro pensamiento es bueno, se le aprovecha; si es malo, se le corrige, y se aprovecha todavía. ¿Pero el abuso?… Esta palabra es una tontería; los que la han inventado, ellos son los que verdaderamente abusan de la prensa, imprimiendo lo que quieren, engañando, calumniando e impidiendo el responder…

Paul-Louis Courier


En junio de 1960, Israel anunciaba la captura de Adolf Eichmann. Evidentemente, la campaña de cruces gamadas de enero había adolecido de muchas imperfecciones.

La nueva, mejor organizada, ofreció algunos resultados. Estos culminarán con el «proceso», empleando este término para designar esa situación confusa en la que se mezcla un acto de venganza – raptores, acusadores y jueces serán los mismos judíos – y una lucha política interna entre Nahum Goldmann y el Congreso Mundial Judío por una parte, y por otra el Mapai con Ben Gurion y Ben Zwi a su frente.

Una obra maestra de propaganda que denuncia la faceta exterior del «proceso» Eichmann, son las palabras del comandante de policía Abraham Selinger en Tel-Aviv:

«Con el proceso contra Eichmann, nosotros no sólo queremos sentenciar al más cruel enemigo del pueblo judío, sino refrescar también la memoria del mundo sobre los crímenes nazis contra los judíos. Los recuerdos de Eichmann, que él pone por escrito en su celda, demostrarán también la participación de los árabes en estos crímenes y la indiferencia de los aliados.».


Sólo se ha olvidado Abraham de recoger un aspecto: el económico. Los 16.000.000.000 de marcos con los que la República federal alemana indemniza a Israel, constituyen la principal fuente de ingresos de este país y posibilitan su subsistencia.

Pocas personas dirigieron durante la guerra la «cuestión judía» en ambos bandos contendientes. Himmler murió en una forma que aún está por aclarar. El Dr. Kasztner, en el proceso de Tel-Aviv en 1954, tuvo la desgracia de decir entre otras casas – que Saly Mayer, presidente del American Joint Committee, (organización de los judíos de Estados Unidos), había intervenido ante el gobierno suizo para que no abriese sus fronteras a los judíos que Alemania quiso poner en libertad durante la guerra. El Dr. Kasztner, como es sabido, fue asesinado durante el proceso. Eichmann y Ben Gurion estaban en Israel.

Que Eichmann debe limitarse a hablar de ciertas cuestiones, parece evidente después de las irritadas protestas de Ben Gurion a que fuese un tribunal internacional el que le juzgase. Israel, en resumen, va a participar más activamente en la política mundial.

En los Protocolos de los Sabios de Sión tales cosas sólo se insinuaban. Mientras tanto, el escritor judío Ben Hecht, ya famoso en la TV norteamericana por sus entrevistas con el tema de «Dios y la homosexualidad», ha podido decir por la American Broadcasting Corp:

«Yo profeso un odio contra los alemanes, con sus carnosos cogotes, con sus ojos inexpresivos, y con un hueco frío en su corazón que sólo puede ser calentado por medio del asesinato…»

Y según daba a conocer una publicación católica de St. Benedict, (Oregon), en 1959, Ben Hecht, en una de sus obras sobre perversidades, asesinatos por placer, morfinismo, etc., en A Jew in Love, escribe lo siguiente:

«Uno de los hechos más exquisitos que la plebe haya podido realizar, fue la crucifixión de Jesucristo. Desde el punto de vista espiritual fue una gesta brillante. Pero hay que reconocer que la masa actúa sin capacidad suficiente. Si yo hubiera sido encargado de la crucifixión de Cristo, habría actuado de otra manera. Le habría enviado a Roma y le hubiese echado como despojos a los leones. Del cuerpo en carne picada nunca se hubiera podido hacer un redentor.».

Con razones semejantes a aquellas por las que se acusa a Eichmann de la muerte de seis millones de judíos, un recalcitrante nazi que pensase que Roosevelt y Churchill iniciaron la segunda guerra mundial, podría afirmar que ellos son los responsables de la muerte de 52 millones de seres.

Eichmann es un genocida porque transportó varios centenares de miles de judíos a los campos. Harry Salomón Truman, que exterminó a 94.620 japoneses en unas horas, parece ser que no lo es, pues, al cumplir sus 75 años de edad, dijo que de la única cosa injusta de la que tenía que arrepentirse en su vida era de haberse casado a los 30 años.

Si en Dachau mueren unas 25.000 personas en doce años es un genocidio; si los angloamericanos al destruir el «seudoarte europeo de baratija» matan en un par de días de 200.000 a 300.000 habitantes de Dresde y refugiados que dormían en las calles, se considera como una «operación de castigo».

Los partisanos que matan a 55.810 soldados alemanes -estadística checa- son unos héroes; los alemanes que con arreglo a las convenciones internacionales fusilan a esos partisanos o los envían a los campos de concentración son unos bárbaros dignos de aparecer como tales en el cine.

Un judío inocente que muere por hambre o en una cámara de gas evidentemente es asesinado, un hamburgués que arde vivo en un bombardeo con fósforo constituye un lamentable episodio de la guerra. Por ello, como los vencidos fueron los malos, nadie podría pensar en juzgar al mariscal Harris por las 80.000 bombas de fósforo y millones de otros tipos que lanzó sobre Hamburgo entre el 24 y el 27 de julio de 1943, y por los 55.000 muertos que causó el bombardeo.


La organización internacional de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), denunció que Israel cometió “crímenes de guerra” al utilizar bombas de fósforo blanco contra la población de Gaza. La ONG presentó en Jerusalén el informe Lluvia de fuego: el uso ilegal de fósforo blanco en Gaza por parte de Israel, en el que aporta testimonios sobre el uso de este arma durante la ofensiva militar contra Gaza, que se produjo entre el 27 de diciembre y el 18 de enero de 2009. En contacto con la piel, esta sustancia provoca profundas quemaduras y puede causar daños mortales en el hígado, los riñones y el corazón.

Human Rights Watch recogió más de 20 restos de bombas de fósforo blanco de 155 milímetros en calles residenciales, tejados de viviendas, una escuela de la ONU, un hospital, un mercado y otras instalaciones civiles.

Los militares suelen usar el fósforo blanco para ocultar sus operaciones bajo una espesa capa de humo. También, para incendiar determinadas áreas con los más de 800 grados centígrados que alcanzan estas bombas. Y ambos usos están permitidos. Pero, según HRW, Israel empleó el fósforo blanco repetidamente en áreas densamente pobladas, provocando al menos “unas 12 muertes”  (sic), innecesarias entre la población civil palestina.

Con respecto a su uso afirma, Safwat Al-Zayat, “en el caso que un territorio esté contaminado con fósforo blanco, se almacena y se extiende en el suelo, o en el cauce de un río, lago o en los peces. Cuando un humano tiene contacto con el fósforo blanco, se quema la piel y la carne, hasta quedar sólo los huesos.” Agrega que esta arma prohibida, la usa el Estado de Israel. “Esto que hace Israel contra los civiles”, agrega “es contra los derechos humanos protegidos internacionalmente” y lo convierte en un criminal de guerra.

Un genocidio tal como lo definió el artículo dos de la Convención de Prevención y Castigo al Delito de Genocidio, asumido por las Naciones Unidas el mismo año en que los israelíes expulsaron cerca de setecientos cincuenta mil palestinos de sus casas y aldeas, a las que todavía no pudieron regresar.  Para el mundo, 1948 es el año de la declaración de los derechos humanos y de la sanción de la Convención de Genocidio, para el pueblo palestino, el año de la Nakba o tragedia.

¿No es una verdadera paradoja de que, en el discurso oficial sionista y de buena parte de historiadores, el Estado de Israel es el producto de un genocidio -en el sentido de que se constituye como respuesta al supuesto terror diseminado por el nazismo, el  terror a que se repitiera un genocidio semejante- y al mismo tiempo, para su constitución arrasa otro pueblo, negando su identidad nacional, generando el terror de los palestinos por ya más de setenta años?.

El creador del concepto de Genocidio, Raphael Lemkin, fue un abogado polaco de origen judío que buscaba una clasificación penal adecuada a lo que, entendía él, constituía un fenómeno de nuevo tipo surgido de la mano del fascismo y la Segunda Guerra Mundial: no solo la destrucción de la identidad de un grupo nacional, no solo la destrucción del grupo nacional como tal sino la imposición de la identidad del sujeto genocida, (sea un Estado o un conjunto de fuerzas diversas), al grupo agredido.

Al adoptar el concepto, luego de largos debates, las Naciones Unidas dijeron  en la Convención ya mencionada:

“Artículo II :   En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

a) Matanza de miembros del grupo;
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.”

Como cualquier observador medianamente  imparcial debería confirmar sin dudas, el Estado de Israel, con el apoyo entusiasta de amplios sectores de su población y el apoyo indispensable y fundamental del gobierno de los EE.UU. y del sionismo internacional, someten al pueblo palestino a un proceso genocida, que como todo proceso genocida, tiene características particulares y únicas.

En el caso palestino, una de las particularidades viene del lado de la duración.

Se podría decir, al menos de manera tentativa, que el proceso genocida comenzó en 1948 con lo que los palestinos llaman la Nakba, la tragedia, que consistió en la expulsión de sus aldeas y hogares de unos 750 mil palestinos, separados de su pueblo y sometidos a condiciones de existencia que inevitablemente acarrearían “su destrucción física, total o parcial”.

Cada palestino que viva fuera de Jerusalén o el Estado de Israel, desde que nace hasta que muera, vivirá encerrado entre muros que solo podrá traspasar cruzando un “check point” militar en el que deberá mostrar pases administrativos emitidos por la autoridad militar, que de cualquier modo podrá demorarlo el tiempo que quiera o directamente negarle el paso sin mayores fundamentos que las armas largas que portan las soldadas y los soldados israelíes en cada punto de paso.  En esos “encierros temporales” extrajudiciales, se han registrado muertes de madres embarazadas que esperaban llegar a un centro de salud o un hospital al cual nunca las dejaron ingresar, lo que de por sí amerita la aplicación del punto D del Artículo dos de la Convención: “Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo”.


¿En qué articulo del Convenio encuadrar el asesinato de los niños en Gaza, sorprendidos mientras jugaban al fútbol en la playa o la de los niños del Campo de Refugiados Aída de Belén, cazados como animalitos con rifles de mira telescópica por los soldados israelíes que deberían garantizar su seguridad?.   La letra fría diría que en el primer inciso del articulo dos, el que condena “la matanza de miembros del grupo”, pero uno presiente que en obstinado ataque a los niños hay algo mucho más profundo y revelador sobre el proceso genocida en curso: los matan, los arrestan, los torturan, y si uno de ellos alza una piedra, los tratan como terroristas y ahí aparece el coro de voces  “progresistas” clamando por la seguridad de Israel, o sea, justificando el genocidio presente.

También, y eso corresponde al ya citado punto C del artículo dos: “Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial”, los palestinos son limitados en la provisión del agua potable y en el acceso a la energía eléctrica, impedidos de mejorar sus viviendas o de tener un pleno acceso a los servicios de salud, esparcimiento, cultura y turismo.

Mientras tanto, el sionismo internacional, dueño de la mayoría de los medios de información mundiales, sigue difundiendo la mentira y falsedad de ser las eternas víctimas de la historia…

Con información de El País, Resumen Latinoamericano y P. Rassinier

©2018-paginasarabes®