Archivo de la categoría: Medio Oriente

A Sartre – Salim Jabran

A Sartre

Si degüellan a un niño
y sus verdugos tiran su cadáver
al lado
¿Te encolerizarías?
¿Qué dirías tú?

Soy Palestino,
me degüellan cada año,
cada día,
cada hora
¡Ven!
observa bien la barbarie
en toda su minuciosidad
son muchos espectáculos
y el menor
es que mi sangre corre… corre

¡Habla!
¿Por qué te has vuelto tan insensible?
¿No tienes nada que decir?

Salim Jabran (*)
(Palestina)

(*) Es uno de los principales promotores del nuevo movimiento poético en Palestina ocupada. De su vasta producción literaria, es muy poco lo que ha conseguido escapar a la censura del gobierno sionista. Actualmente vive en Galilea, tiene prohibido salir de allí.


©2018-paginasarabes®

Cristianos de Medio Oriente – Iglesia de la Visitación

Iglesia de la Visitación

Ain Karen es hoy un barrio elegante de Jerusalén ocupado por judíos, muy conservador. El nombre significa “Fuente de las uvas o de los viñedos”.

En este lugar la tradición ubica la casa de Isabel, madre de Juan el Bautista a quien visitó su prima María durante el embarazo conforme se lee en el Evangelio de San Lucas, Lc (1,39-56).

La localidad está en los Cerros de Judea, a unos 180 Km de Nazaret, así que el viaje de María pudo durar unos tres meses, en caminos desérticos y muy inhóspitos.


Iglesia de la Visitación

Esta iglesia está en los cerros cercanos. A cargo de la custodia franciscana. Según cuentan, Zacarías era sacerdote y tenía dos casas, siendo la de los cerros su casa de verano.

En la iglesia se destacan numerosas pinturas que nos muestran a Zacarías, a Jesús, y la Virgen María. También la matanza de los niños inocentes.

La iglesia está rodeada de hermosos jardines, con árboles de arándanos, olivos y una estatua de Zacarías con un incensario.

Magnificat

Tradicionalmente se considera que fue en este sitio donde María recitó su canto de alabanza, el Magnificat, uno de los himnos más antiguos de la cristiandad.​ La iglesia está bellamente adornada y en el jardín interior, en placas de cerámica, se transcribe el Magnificat en más de 50 idiomas.

Desde la iglesia de San Juan a la de la Visitación, nos encontramos con un manantial llamado “Fuente de la Virgen” por los peregrinos del siglo XIV. Según la tradición, aquí, María encontró a su prima Isabel y aquí entonó el himno de alabanza (Magnificat) de reconocimiento a Dios.

“Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones”

La visita de la Virgen María a Santa Isabel aparece indicada por primera vez en siglo XIV en un lugar diferente del nacimiento de San Juan Bautista.“La casa de Zacarías” se encuentra en las montañas de Judea. En aquel lugar hay dos iglesias y entre las mismas hay una fuente de abundantes aguas.

En el lugar de la primera iglesia se dice que Isabel fue saludada por la Virgen María. Se dice que también allí fue escondido San Juan Bautista durante la persecución de los Inocentes. En el lugar de la segunda iglesia nació San Juan Bautista”, (Fr. Giovanni Fedanzola da Perugia, 1330).

Además del episodio del nacimiento se recuerda también en la misma iglesia el lugar donde fue escondido san Juan Bautista, noticia tomada del evangelio apócrifo de Santiago (s. II) y recordado por el peregrino ruso Daniel a principios del siglo XII: –“Pasado un vallecito lleno de árboles, se encuentra la montaña hacia la que corrió Isabel para esconder a su hijo y exclamó: Recibe, o montaña a la madre y al hijo; y la montaña se abrió y les ofreció refugio. Los soldados de Herodes la seguían pero, llegados a este punto, no encontraron a nadie y se volvieron confusos”.


Se puede ver todavía hoy el sitio donde esto ocurrió señalado en la roca. Más arriba se encuentra otra pequeña iglesia, debajo de la cual hay una gruta y, a la entrada de esta misma, está adosada otra pequeña iglesia. En esta gruta hay una fuente que sació la sed de Isabel y Zacarías durante el tiempo en que vivieron en la montaña, donde permanecieron servidos por un ángel hasta la muerte de Herodes. Reliquias de la “tierra de la gruta de Isabel y Zacarías” se conservaban ya en Roma en el siglo VII en el tesoro de Letrán y en otros lugares. Una piedra conservada en la cripta recuerda hoy dicha tradición.

Durante el siglo XIV el lugar fue custodiado por monjes armenios. En el año 1697 los franciscanos compraron el lugar a los musulmanes.

Fuente de la Virgen

Las excavaciones llevadas a cabo por el P. Belarmino Bagatti, 1937, en vistas a la construcción de un nuevo Santuario por el arquitecto A. Barluzzi en los años 1939-40, evidenciaron los restos de las viejas construcciones conmemorativas de las que formaban parte la iglesia superior y la cripta con una galería antigua con bóveda de piedra que termina sobre un pozo alimentada de una pequeña corriente de agua. Un salón del período cruzado en la parte SO de la iglesia se puede contemplar hoy en buen estado de conservación.

Con información de CUSTODIA TERRAE SANCTAE

©2018-paginasarabes®

Dos pequeños – Gibrán Khalil Gibrán

Dos pequeños

El príncipe estaba de pie en el balcón de su palacio, y dirigiéndose a la inmensa multitud allí reunida.

-Dejadme que ofrezca a vosotros y a esta vasta nación afortunada -dijo- mis felicitaciones por el nacimiento del nuevo príncipe que llevará el nombre de mi noble familia, y de quien es justo que os enorgullezcáis. Es el nuevo portador de esta ilustre estirpe, y de él depende el gran futuro del reino.
¡Cantad y sed dichosos!

La voz de la multitud embargada de dicha y agradecimiento, colmaba los cielos de jubilosas melodías, recibiendo al nuevo tirano que ceñiría en sus cuellos el yugo opresor, gobernando a los débiles con autoritaria crueldad, explotando sus cuerpos y devorando sus almas. A ese destino atroz el pueblo elevaba sus cánticos, y brindaba extasiado por la salud del nuevo emir.


En ese mismo momento otro niño abría los ojos a la vida del reino. Mientras la muchedumbre glorificaba a los poderosos y se empequeñecía alabando a un déspota en cierne, y mientras los ángeles del cielo vertían lágrimas sobre la debilidad del pueblo y el servilismo de sus gobernantes, una mujer enferma meditaba. Vivía en una vieja casucha semi-destruída, y a su lado, en un burdo lecho y envuelto en harapientos pañales, su bebé recién nacido sé moría de hambre. Era una pobre y desdichada joven desdeñada por la humanidad; su, esposo había muerto víctima de la opresión real, dejando a una solitaria mujer a quien Dios había enviado esa noche un diminuto compañero, que le impidiera trabajar y ganarse el sustento.

Cuando la muchedumbre se dispersó y el silencio ganó el vecindario, la infortunada mujer acunó al niño en su regazo y contempló su rostro, llorando sobre él como si fuera a bautizarlo con lágrimas. Y con voz debilitada por el hambre, miró al niño y le dijo:

-¿Por qué has abandonado el mundo espiritual y has venido a compartir conmigo las amarguras de la tierra? ¿Por qué has dejado a los ángeles y el vasto firmamento y has venido a habitar esta mísera tierra de humanos, plena de agonía, opresión y crueldad? Nada tengo para ofrecerte excepto lágrimas; ¿te alimentarás de lágrimas y no de leche? No tengo mantos de seda para arroparte; ¿acaso podrán mis pobres brazos desnudos darte calor? Los animales pequeños pastan en los prados y regresan a salvo a sus establos; y las aves pequeñas recogen las semillas y duermen plácidamente en las ramas de los árboles. Pero tú, amor mío, tan sólo tienes una desvalida madre que te ama.


Entonces llevo la boca del pequeño hasta su mustio seno y lo rodeó fuertemente con sus brazos, como si quisiera fundir los dos cuerpos en uno, como antes. Elevó lentamente sus encendidos ojos al cielo y gritó:

-¡Dios, ten piedad de mis infortunados compatriotas!

En ese momento las nubes dejaron entrever el rostro de la luna, cuyos rayos se colaban por los intersticios de aquella humilde morada, cayendo sobre ambos cuerpos.

Gibrán Khalil Gibrán

©2018-paginasarabes®