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Ruptura en racimo – Suheir Hammad

Ruptura en racimo

Toda la Historia Sagrada, prohibida.
Libros no escritos predijeron el futuro,
proyectaron el pasado,
pero mi cabeza desenvuelve lo que parece no

[tener límite,

la violencia creativa del hombre.

¿Qué hijo, el de quién, será?
¿Qué hijo varón perecerá un nuevo día?
La muerte de nuestros niños nos impulsa.
Acariciamos cadáveres.

Lloramos mujeres, es complicado.
A las putas les pegan a diario.
Se obtienen beneficios,
se ignora a los profetas.

Guerra y diente esmaltaron, echaron sal,

[a infancias de limón.


Todos los colores corren, nadie es firme.
No busques sombra detrás de mí.
La llevo dentro.
Vivo ciclos de luz y oscuridad.

El ritmo es mitad silencio.
Lo veo ahora, nunca fui una y no la otra.
Enfermedad, salud, violencia tierna:
pienso ahora que nunca fui pura.

Antes que forma, fui tormenta, ciega,

[tonta —aún lo soy.

La Humanidad se contrae ciega, maligna.
Nunca fui pura.
Niña consentida antes de madurar.
El lenguaje no puede reducirme.
Experimento de manera exponencial.
Todo es todo.

Una mujer pierde 15, puede que 20, miembros

[de su familia.

Una mujer pierde seis.
Una mujer pierde su cabeza.
Una mujer busca en los escombros.
Una mujer se alimenta de basura.
Una mujer se pega un tiro en la cara.
Una mujer le pega un tiro a su marido.
Una mujer se amarra.
Una mujer da a luz a un bebé.
Una mujer da a luz a las fronteras.
Una mujer ya no cree que el amor la encontrará

[algún día.

Una mujer no lo creyó nunca.

¿Adónde van los corazones de los refugiados?
Rotos, insultados, colocados en un lugar de

[donde no son,

no quieren que no se les vea.
Enfrentados a la ausencia.

Lloramos al otro o no significamos nada de nada.
Mi espina se curva en espiral.

El precipicio corre hacia y desde los seres

[humanos.

Dejamos atrás bombas de racimo.


Minas de facto.
Dolor en llamas.
Cosecha de tabaco contaminado.
Cosecha de bombas.
Cosecha de dientes de leche.
Cosecha de palmas, humo.
Cosecha de testigos, humo.
Resoluciones, humo.
Salvación, humo.
Redención, humo.

Respira.
No temas a lo que ha estallado.
Si has de temer, teme a lo que no ha explotado

[aún.

Suheir Hammad

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Cocina Árabe: Shishbarak (en árabe : شيشبرك )

El shishbarak es un plato típico también conocido como tatarbari en Irak  , Líbano , Siria , Jordania , Hejaz , (la zona norte de Arabia Saudita), y Palestina.

Es una pasta fresca rellena de carne, muy parecido a los tortellinis italianos. El nombre de “shishbarak” tiene origen turco. En la cocina árabe encontramos muchos platos de procedencia turca porque todo el Medio Oriente estuvo bajo el dominio de los Otomanos durante más de 300 años. La cocina forma parte de la cultura de los pueblos y en Siria y Líbano se ha vivido una amplia mezcla de culturas. Esta palabra se usaba comúnmente antes del siglo X, cuando fue reemplazada por el nombre moderno persa gosh e-barreh , que significa “oreja de cordero” haciendo referencia a la forma tan característica de la pasta rellena.

Una antigua receta para shishbarak aparece en el libro de cocina árabe del siglo XV de Damasco , Kitab al-tibakha .



Ingredientes

Para la masa

 

4 vasos harina tamizada
1 y 1/2 vaso leche tibia
2 cucharadas de aceite de girasol
1 pizca de sal
1 pizca de azúcar

Para el relleno


250 grs. de  carne picada (cordero, ternera)
1 cebolla mediana
Sal
Pimienta
Aceite de oliva

Preparación

Masa

Preparar la masa mezclando todos los ingredientes, amasar bien, cubrir y dejar reposar durante una hora a temperatura ambiente. Luego de ese tiempo, estirar finamente la masa y cortar discos con cortapastas del diámetro más pequeño que una taza de café.

Relleno

Poner en una cacerola 2 cucharadas de aceite de oliva, la cebolla picada finamente y una pizca de sal. Cubrir durante 3 o 4 minutos, luego añadir la carne picada, abrir con un tenedor para no formar grumos, añadir pimienta y dejar cocer a fuego medio durante 15 minutos removiendo de vez en cuando. Apagar el fuego y reservar.

Cuando el relleno esté tibio, colocar una porción en cada disco, cerrarlo haciendo presión formando una pequeña empanada. Unir los extremos dando su forma característica de “sombreritos”.

Enharinar una fuente, colocarlos y llevarlos a heladera por espacio aproximado de una hora.

Hervirlos en una cacerola con labneh y caldo. Una cucharada de vinagre de granada, (en su defecto jugo de un limón), 2 dientes de ajo machacados, por aproximadamente 15 minutos a fuego lento. Servir caliente con el caldo y espolvorear con menta seca.


Con información de Cookpad


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El Guerrero – Nathalie Handal

El Guerrero

Era miércoles, lo recuerdo.
Tal vez era jueves.
Yo había llegado temprano,
suficientemente temprano para beber un buen

[vino sola,

con un hombre que pensaba todos debíamos

[temer,

y por un segundo lo olvidé.

Luego ellos llegaron.
Nada en mí había cambiado,
incluso después del vino,
incluso después de que vi una cabra y un

[cadáver abiertos de un tajo,

uno al lado del otro.
Algunos dicen que este lugar está maldito,
cada gota de agua hunde la tierra.

Cuán extrañas las cosas que pensamos en

[momentos como éste.

¿Era yo una extraña para el amante que vio mis

[curvas y cicatrices,

los besó y luego durmió como un desertor?
Cuán extraño lo que se nos ocurre en las

[sombras oníricas de Dios,

los niños que un día viste en Nablus o Ramallah,
que te dijeron la hora en que los dátiles

[crecerán en Palestina.


Luego ellos llegaron.
Anunciaron,
ella murió ayer,
pero había oído que murió hace un año,
luego esa noche supe que morirá mañana.
Y luego lo escuché decir:
Cállate,
sólo hay una manera de librar una guerra.
Conviértete en el otro.

Cruzo mis piernas
y deshago su rostro,
intentando hallar una forma de recordar este

[momento de manera diferente.

Nathalie Handal *


* De sangre palestina y libanesa, nació en Haití en 1969. Es una galardonada poeta, escritora de obras de teatro y de narrativa, quien ha vivido en Europa, Estados Unidos, el Caribe, Latinoamérica y el mundo árabe.



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