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Danza enaltece lucha y resistencia Palestina en Caracas

Grupo Istiqlal

Una muestra de cantos y danzas palestinas se mostraron en la Sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño, con la presentación del Grupo Istiqlal. El nombre de la agrupación significa “independencia” y la misma está conformada por hombres, mujeres y músicos del pueblo palestino. El enfoque de Istiqlal está orientado por las artes contemporáneas de la música y la danza, transformando la diversidad cultural de la sociedad palestina.

Esta actividad fue organizada por el Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura con apoyo de Oficina de Integración y Asuntos Internacionales y la Embajada del Estado de Palestina en Venezuela. La embajadora, Linda Sobeh Alí indicó que este evento fue en conmemoración de los 52 años, del inicio de la Lucha Armada contra las fuerzas de ocupación Israelí, encabezada por el líder Yasser Arafat y con apoyo del entonces Presidente de Egipto Gamal Abdel Nasser el 01 de enero de 1965. Asimismo destacó que el Grupo Istiqlal representa la identidad nacional de Palestina, a través de la vestimenta, la música, la danza y las canciones tradicionales.

Con esta demostración, la agrupación puso en evidencia la diversidad cultural y la preservación de las costumbres, las tradiciones y valores de la sociedad palestina.

Jesús Cárdenas – División de Cultura RNV

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“Curro El Palmo”: Lecciones de andaluz

Como dice y no se equivoca Alejandro Gamero “De todas las canciones de Serrat el “Romance de Curro el Palmo” es tal vez una de las más cautivadoras y tiernas. La historia que cuenta, digna de un poema de Lorca, a través de unos hexasílabos impecables, no es más que la desgracia de un hombre vulgar, alguien que se enamoró de la persona equivocada, y que ese mismo amor lo llevó a la tumba. El ambiente que consigue crear Serrat en la primera parte de la canción, nocturno, de fiestas y bailes, se contrapone al dolor del protagonista. La belleza de las estrofas finales no pueden dejar de sorprender, porque Curro, como ya expresaría Quevedo, sigue amando más allá de la muerte, como polvo enamorado, y sigue sufriendo. Pero la historia no pasaría de ser una hermosa canción si no fuera por ese estribillo que nos hace temblar de emoción”.

Ay amor mi amor , sin tí no entiendo el despertar…

Aquí comparto dos textos muy interesantes de la maravillosa canción de Joan Manuel Serrat , cortesía del foro de la página de  Serrat :

Comentario de CarlosHidalgo:

Hay una canción de Serrat que revela un paisanaje muy concreto: una galería de personas que casi pueden verse a lo largo de los más de siete minutos de duración de la canción, todos del mundo del flamenco. Dijo Serrat en alguna ocasión que tuvo buenos guías por ese mundo. Uno de ellos fue el genial “Beni de Cadiz”, gran cantaor, con el que visitó los tablaos más famosos de Madrid y conoció a primeras figuras del cante jondo. Os dejo un enlace para quien no conociese al Beni ( https://www.youtube.com/watch?v=2AMIqAawq0s ).

La canción en sí es una muestra de giros, expresiones e incluso gramática propios del andaluz. Por ejemplo, que el tablao de la canción (quizá recreando Los Canasteros, propiedad de Manolo Caracol, en la calle de Barbieri, en Madrid) sea propiedad de un tipo apodado “El Lacio” llama la atención: un hombre lacio, en andaluz, es un tipo soso, sin graciade poco espíritu vaya… Exageraciones como que “Merceditas” (la femme fatale de la canción) tenía “la vida y la muerte bordás en la boca”. Que el Lacio sea un “gitano falso”… ¿Ex bufón de Palacio? A qué se referirá Serrat? Cercanía con el régimen?

“Alcahuete”, palabra andaluza de origen árabe, sí, “alcahuete noble”. ¿Se puede ser alcahuete y noble a la vez? luego está la bella sentencia con la que “Merceditas” despacha al Palmo: “Carita gitana, ¿cómo hacer buen vino de una cepa enana?”. ¿Se puede tener más arte?

Serrat se recrea en estos dos personajes. Por un lado, la mujer del guardarropa, una belleza española, la imaginamos, de mediado el siglo XX, descarada y muy suya. Por otro, ese pobre cantaor, palmero de los grandes, de segunda fila y que “no hizo la mili por no dar la talla”. Pobre Curro. Y, seguidamente, otra sentencia, esta del Palmo, muy al estilo andaluz: “Ay, quién fuese abrigo pa andar contigo”, en referencia al trabajo como guardarropista de su amor platónico.

El desamor, en esta canción, tiene más fuerza que un amor consumado. Por eso, el Palmo, antes de entregarse a la muerte, lo prueba todo: hasta leer al escritor de novela rosa Marcial Lafuente Estefanía, quizá para vivir romances ajenos o aprender de las dotes de seducción de los protagonistas de esos librillos.

De repente, se nos presenta el arquetipo de señorito andaluz (o no andaluz, simplemente el señorito): un médico que no es buen médico, y que su fortuna la ha conseguido gracias al contrabando, con esa imagen del Rolls Royce tan añeja. A la par, el Palmo va palmando, va muriéndose, y lo hace al son de soleares, el palo trianero del flamenco sobre el que Serrat había levantado una de sus primeras canciones y que tanto gustaba a los hermanos Machado : “Me’n vaig a peu” (esto no lo digo yo, lo explicó él en una entrevista).

La pena negra andaluza, tan bien retratada por Lorca, tiene aquí su culmen: un entierro, con falsas lágrimas, con su “cajita”, sus pésames y sus flores. Para culminar con una expresión también muy andaluza: se va todo de frente y luego te metes a mano derecha, suele decirse para dar una indicación a alguien. Allí, donde nos dice Serrat, sigue el Palmo, ya muerto, con un mito como Frascuelo, haciendo lo que probablemente sólo hacía bien en vida: dando palmas entre cantares por celestiales.

Durante toda la canción, tan bien estructurada en planteamiento-nudo-desenlace, se nos hace una belleza semblanza de lo que es la soledad para el amante no correspondido: la referencia a la cama, tan ancha (como la de la Tieta), donde la realidad se le da de bruces: entre Merceditas y él, sólo está la soledad y aquello que decía Woody Allen: “La masturbación es hacer el amor con la persona que más quieres”. Es decir, el manojillo de escarcha. Los censores no se dieron cuenta de esta bellísima metáfora, una de las más carnales, pero a la vez entrañables, del maestro Serrat.

Por cierto, se dice, se comenta, que aunque Curro El Palmo es un personaje inventado, Serrat se inspiró en el Nano de Jerez para llevarlo a la canción. Os dejo otro enlace de este artista, cuyo personaje del Bombero es muy conocido en Andalucía Occidental. Os vais a reír: http://www.youtube.com/watch?v=xd6B1Za3Dz0

Respuesta de Jaume:

Gracias por tu visión del tema, Carlos, siempre se capta algo nuevo con otras opiniones.

Romance de Curro “El Palmo” es para mí una de las canciones GRANDES, en mayúsculas, de Serrat. Como bien indicas, la letra está perfectamente estructurada, presentación-nudo-desenlace, con un magnífico estribillo para hilvanar las cuatro partes de que consta. También presenta algunas sombras que, sin embargo, no desmerecen el resultado final.

El texto empieza bien y mal al mismo tiempo. Bien porqué lo hace imprimiendo carácter con ese “La vida y la muerte bordada en la boca”, pero mal porqué sintácticamente la frase está mal construida. Si lo que lleva son dos cosas tendría que ser “bordadas”, no “bordada”, pero el plural no le permitía enlazarlo acompasadamente con “en la boca” y prevaleció el singular. Luego, en directo, lo arregló cantando, primero algo chapuceramente, “bordá’s” y después, ya más logrado, “temblando”.

Sigue describiéndonos a Merceditas, objeto de deseo del protagonista, el lugar de trabajo y su dueño, “El Lacio”. Como no sé hasta qué punto la historia tiene o no alguna base real, tampoco sé si lo de “El Lacio” corresponde a algo real o es así simplemente porqué rima con “palacio”. Suponiendo que fuese algo real, lo cual sería más interesante, además de lo que comentas también podría corresponder a una característica física del personaje, con las que tan dispuestos parece que estamos siempre a meternos. El pelo lacio, estirado, podía ser característico del personaje, como con otro tipo de pelo hubiese podido ser “El Rizos”, “El Calvo” o “El Afro”. O en mujer “La Trenzas”, “La Monyos”, etc.

En la letra original “El Lacio” era un “gitano falso”, lo cual se puede interpretar como que era gitano y falso, mentiroso. Más adelante lo cambió por un “falso gitano” que se interpreta como que se hacía pasar por gitano pero no lo era.

Si “El Lacio” era alcahuete cuando estalló la guerra, en 1936, se puede deducir que debió nacer entre finales del siglo XIX y principios del XX, por lo que lo de “ex-bufón de palacio” podría referirse a que actuara para la corte de Alfonso XIII.

Lo de “alcahuete noble” lo entiendo como que era macarra y protector, pero que no las maltrataba ni las “puteaba” más de lo propio de la profesión. Al estallar la guerra desaparece del mapa y cuando aquélla acaba se gana bien la vida con el estraperlo, monta el tablao y contrata a Curro.

Éste se cuela por Merceditas, quien le da calabazas y se burla de él por su baja estatura con esa gran sentencia “¿cómo hacer buen vino de una cepa enana?”. Curro traga y se va consumiendo mientras piensa ese otro gran momento “quién fuese abrigo pa’ andar contigo”. Yo esto no lo relaciono con el trabajo de Merceditas como guardarropa sino como el deseo de ir con ella, de estar sobre ella, de tocar su piel (hay muchos piropos en este sentido similares a éste, algunos sumamente soeces).

Intenta olvidarla, entre otra cosas leyendo a Marcial Lafuente, a quien yo conozco como escritor de novelitas del oeste (far-west por si en América lo del “oeste” no es significativo), entiendo que para endurecer su personalidad y conseguir “pasar” de Merceditas.

Ésta se larga con un médico y eso es la puntilla para Curro. Lo del “curapupas” para mí es un sinónimo desafortunado de médico. No lo veo el sentido de que no sea un buen médico ya que tiene clínica propia y el Rolls es símbolo de su elevado status, lo ha traído del extranjero de contrabando.

Curro muere. Si lo de la “cajita” tiene el retintín de que Curro era tan pequeño que con una cajita bastaba me parece genial, pero lo de hacerlo rimar con otro diminutivo como es “lagrimitas” es un fallo enorme. No se deben rimar dos diminutivos, habría que hacerlo con palabras propias, p.e. bonita, Margarita, etc.

La última estrofa es magistral: lo de “a mano derecha según se va al cielo”, “pa’ las buenas almas” y ese palo que se inventa, las “celestiales”.

Para finalizar con la letra, el estribillo es un modelo de lirismo y de ternura para expresar el desasosiego, la frustración, la impotencia, el vacío que siente Curro.

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Amenazas y desafíos: primera orquesta de mujeres de Afganistán

Orquesta Zohra  ©Anne Chaon afp

Las 35 jóvenes de la primera orquesta femenina de Afganistán se han aprendido al dedillo el solfeo para tocar ante los ricos y poderosos del mundo en el Foro de Davos.

La orquesta “Zohra“, compuesta por jóvenes de entre 13 y 20 años, muchas de ellas de familias humildes, tocaron en la clausura del Foro Económico Mundial que reúne cada invierno en Suiza a unos 3.000 dirigentes mundiales.

Primer concierto en el extranjero de esta orquesta fundada unos meses atrás en un país en guerra desde hace casi 40 años. Interpretará únicamente temas clásicos afganos.

Orquesta Zohra  ©Anne Chaon afp

Con el ceño fruncido, muy concentradas en los instrumentos, las chicas ensayan bajo la batuta de Negina Khpalwak. Esta joven de 20 años ya es todo un símbolo. “La primera directora de orquesta del país“, afirma, orgulloso, el doctor Ahmad Sarmast.

Musicólogo y trompetista, fundador del Instituto Nacional de Música (Anim) y padre de la orquesta Zohra (Venus en árabe y en persa), el doctor Sarmast ya fue víctima de un atentado. Y es que desafía una doble prohibición.

Orquesta Zohra  ©Anne Chaon afp

Su formación se costeó con la ayuda del Banco Mundial y de donantes extranjeros. Es “probablemente la primera orquesta femenina del mundo musulmán“, al menos de música clásica, afirma.

Un auténtico desafío a las fuerzas oscurantistas que, 15 años después de la caída del régimen de los talibanes, siguen relegando las mujeres a un segundo plano y considerando la música como una perversión, pese al rico patrimonio afgano.

Amenazas de muerte

Zohra nunca tocó fuera de Kabul. “Para las afganas todo es muy difícil, algunos padres siguen prohibiendo a sus hijas ir al colegio“, explica Negina. “Para ellos las niñas deben quedarse en casa y hacer la limpieza“.

Orquesta Zohra  ©Anne Chaon afp

“En mi casa, con la excepción de mis padres, todos se oponían. Mi abuela advirtió a mi padre: ‘Si dejas que Negina vaya a la escuela de música, dejas de ser mi hijo“.

Desde entonces se rompieron los vínculos familiares y los padres de Negina se fueron de la provincia de Kunar, en el este, para vivir con la joven en Kabul. “Más vale eso que morir“, cuenta ella. Uno de sus tíos incluso amenazó con matarla si la ve. “Nos avergüenzas“, le soltó.

Negina aspira un día a obtener una beca en el extranjero “para estudiar, estudiar y volver como directora de la orquesta nacional de Afganistán“, lo que sería toda una hazaña.

Orquesta Zohra  ©Anne Chaon afp

En 2016, según la oficina nacional de estadísticas, sólo el 36% de las afganas menores de 25 años fueron a la escuela.

“Aquí, si no te alzas contra la sociedad, no tienes futuro. Yo quiero abrir el camino para otras“, afirma categórica Negina.

Las chicas de la orquesta Zohra se dan cuenta de la ocasión que se les presenta para cambiar de destino. Algunas fueron niñas de la calle, sin techo. El instituto recluta a la mitad de sus efectivos entre la población más marginada.

‘I Love Michelle Obama’

A sus 18 años, Zarifa Adiba, violinista, ya tocó con el Instituto Nacional de Música en el Carnegie Hall de Nueva York.

Ahora, durante los ensayos, esta bella joven de la minoría chiita Hazara es quien transmite calma a sus compañeras, muy nerviosas.

Orquesta Zohra  ©Anne Chaon afp

“Vivir en Afganistán en la actualidad es temer cada minuto por tu vida ¿Dónde y cuándo será la próxima explosión? Como música, el peligro es todavía mayor“. Pero Zarifa, cuya madre nunca fue a la escuela, está convencida de que “su generación debe cambiar la mentalidad” de la sociedad.

“Nosotros somos los que tenemos que hacer algo por este país, se tardará una generación en cambiar las cosas“, piensa la joven, que se apasionó por la música mirando la televisión. “Ahora quiero irme a estudiar a Yale, Harvard o Stanford y ser una buena persona. Pero prometí volver luego“.

“¿Irá Michelle Obama a Davos?“, pregunta, cruzando los dedos para que la primera dama saliente acuda al foro. “La adoro, cuando la oigo, me siento orgullosa de ser mujer“.

Para el doctor Sarmast, estas jóvenes son las mejores embajadoras para demostrar que Afganistán “sabe implicarse en favor de la diversidad musical y cultural“.

Por Emilio Contreras
Con información de BioBioChile

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