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Investigan el mercado internacional de arte

Preparan subasta de "Cabeza de mujer", de Picasso, en Londres. ©AP / Kirsty Wigglesworth
Preparan subasta de «Cabeza de mujer», de Picasso, en Londres. ©AP / Kirsty Wigglesworth

En la mitología griega la Hidra de Lerna era una peligrosa serpiente acuática y policéfala cuyo aliento venenoso resultaba mortífero. El oráculo de Delfos ordenó a Hércules ponerse a las órdenes del rey Euristeo para que le asignara 12 tareas y, con ello, acceder a la inmortalidad. La segunda de las tareas consistía precisamente en darle muerte a la Hidra, que tenía un gran poder de sobrevivencia, ya que por cada cabeza que le era amputada se le regeneraban dos o más. Hércules salió exitoso de esta empresa.

El tráfico ilícito de bienes culturales no resulta menos gráfico que el mito de la hidra, pues por cada cabeza que se le decapita, se le regenera más de una, con otro agravante: transita por senderos cada vez más sofisticados, que devienen reto para la imaginación y para su combate. A ello han contribuido las nuevas tecnologías, como internet, a la que ahora recurren los traficantes de arte para facilitar sus operaciones.

“PanamaPapers”

En 1997 el mercado de arte dio un giro inesperado al convertir los bienes culturales en mercancías, como lo reveló hace unos días el periódico británico The Guardian con base en el trabajo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) en torno a los PanamaPapers. A raíz de estas indagaciones periodísticas quedó al descubierto el trasfondo de la subasta de la colección de arte de Víctor y Rally Ganz, una de las más importantes del mundo y que fue organizada ese año por la galería londinense Christie’s.

Las cifras que se sucedieron en la subasta superaron cualquier imaginación. El martillo no dejaba de marcar… ¡90 millones de dólares!, ¡20 millones de dólares!… Para ponerlo en perspectiva, una de las obras rematadas entonces, la “versión O” de las 15 pinturas de la serie Les Femmes d’Alger (Las mujeres de Argel), de Pablo Picasso, alcanzó un valor insólito: 179 millones de dólares, que fueron pagados por un adquirente anónimo.

Gracias a las revelaciones surgidas de los PanamaPapers pueden identificarse las complejas negociaciones que revolucionaron el mercado internacional del arte: el acervo de Víctor y Rally Ganz había sido previamente adquirido por el especulador de divisas Joe Lewis a través de una sociedad formada por el bufete Mossack Fonseca. Como marca de comercialización para la subasta se empleó exclusivamente la “colección Ganz”.

Los documentos muestran igualmente cómo la propia Christie’s tenía enormes intereses financieros en esas transacciones, lo que sugiere la existencia de un conflicto de intereses.

Los PanamaPapers hicieron visible el nombre del magnate ruso Dmitri Yevguénievich Rybolóvlev, catalogado por la revista Forbes como uno de los hombres más acaudalados del mundo. A Rybolóvlev se le menciona como partícipe de una transacción muy compleja para la adquisición de otra de las pinturas de la serie Les Femmes d’Alger.

El periódico alemán Süddeutsche Zeitung, principal difusor de los PanamaPapers, puso también en evidencia cómo el mismo bufete Mossack Fonseca contribuyó a la defensa de una galería neoyorquina propiedad de los renombrados mercaderes de arte David y Ezra Nahmad. Esta casa de arte habría comprado en condiciones lóbregas El hombre sentado con un bastón, pintura de Amadeo Modigliani, y luego la depositó en la zona franca del cantón de Ginebra.

La historia es compleja

Ante la llegada de los nazis a París, el galerista judío francés Oscar Stettiner huyó precipitadamente y dejó en su galería valiosas piezas, entre ellas la de Modigliani. Los nazis aprovecharon la situación y saquearon el establecimiento, tras lo cual la pieza ingresó al mercado negro.

En 2008 el cuadro volvió a salir a la luz pública en una subasta de Sotheby’s en Nueva York, que lo recibió a consignación de la galería Nahmad, ahora bajo la responsabilidad del frívolo junior David Nahmad.

El heredero de Stettiner, Philippe Maestracci, demandó a Sotheby’s y a la casa de arte neoyorquina la restitución de la pintura. La galería se excepcionó y alegó en su defensa que jamás había adquirido en propiedad esta obra, ya que le pertenecía a la sociedad panameña International Art Center, S. A., constituida desde luego por el bufete Mossack Fonseca. Los PanamaPapers revelan ahora que la sociedad fue constituida por el propio David Nahmad y que la pintura en controversia fue enviada para su resguardo al cantón de Ginebra.

A estos turbios eventos se suman otros que involucran cuadros de alto valor, desde artistas como Claude Monet hasta Damián Hirst. Las crónicas de los PanamaPapers delatan la manipulación y graves conflictos de intereses en las transacciones del comercio internacional del arte.

La UNESCO

El 30 de marzo de este año se rindió en la UNESCO uno de los informes más detallados acerca del estado actual del mercado del arte (Françoise Benhamou); se refiere que éste se encuentra polarizado porque 10 artistas concentran 59.9% de las transacciones a nivel internacional. Si bien es muy competido, paradójicamente se concentra en cinco ciudades: Nueva York, Londres, París, Pekín y Hong-Kong. El liderazgo de Estados Unidos es contundente: este país acapara 43% del total del mercado (Informe anual Tefaf 2016, Clare McAndrew).

Es también un mercado segmentado porque abarca expresiones como pintura y arte antiguo. Su distintivo de alta especulación proviene fundamentalmente del arte contemporáneo, y es muy volátil, ya que es perceptivo a los aleas coyunturales.

En lo que respecta al mercado de arte precolombino, el informe pone énfasis en el establecimiento de los puertos francos –una suerte de refugios de exenciones fiscales– y en el incremento de la oferta de bienes arqueológicos. Se estima que solamente el puerto del cantón de Ginebra alberga piezas que ascienden a más de 82 mil millones de euros. Las pinturas y bienes culturales de toda naturaleza que se encuentran depositadas en esa zona franca sobrepasan el millón.

Hasta la década de los noventa los puertos francos habían sido de gran utilidad para las galerías de arte por varias razones: la facilidad para manipular y administrar estas mercaderías, y las exenciones fiscales, especialmente del impuesto al valor agregado.

A finales de esa década, sin embargo, el esquema anterior se modificó y rápidamente adquirió una nueva función de gestoría de fortunas y de optimización fiscal. De esta manera se asegura el depósito a largo plazo en condiciones óptimas de seguridad, conservación y discreción. La identidad de los propietarios y el valor de los bienes culturales resguardados son de estricta confidencialidad. Ni el vendedor ni el comprador están obligados a declarar su nombre ni su domicilio.

En el cantón de Ginebra no existe tampoco la obligación de presentar inventarios para efectos aduanales. Y no solamente ello: provee de servicios básicos de mantenimiento de bienes culturales, como restauración, autentificación, evaluación y transporte especializado. La zona franca tiene incluso una sala de exposición. Lo más grave es que se ha convertido en el cobijo de acervos culturales controlados por grupos mafiosos, como fue el caso de la organización criminal Medici, entre otros.

Además del cantón de Ginebra están los mercados de arte de Luxemburgo, Singapur, Shanghái y Hong-Kong. El gobierno chino anunció que abrirá uno en Pekín el año entrante.

Las consecuencias de esta profunda metamorfosis deben ser en lo sucesivo ponderadas. Si bien los puertos francos no han desplazado a los centros de arte más importantes, congregan ahora a expertos del ramo y han desarrollado servicios periféricos de la mayor relevancia. Revelan asimismo un crecimiento exponencial del tráfico de bienes culturales y una reconversión del mercado, que mutó de uno pasional a uno esencialmente venal.

Por lo anterior, esos bienes se han convertido en activos financieros importantes y forman parte de fondos de inversión que diversifican los portafolios, en tanto que las transacciones se realizan al margen del desplazamiento de los bienes culturales.

La competencia entre los puertos francos es enorme. Hong-Kong ofrece toda clase de ventajas fiscales, como la exención del impuesto al valor agregado y de los derechos aduanales por la importación o exportación. Otras ventajas son la proximidad con los centros de arte importantes de China continental e incluso la sustracción de mandamientos de embargo.

Las estadísticas muestran un claro incremento del mercado de bienes arqueológicos, impulsado por las llamadas antigüedades de sangre (antiquités du sang) que provienen de Oriente Medio. Esa fuerte tendencia se estima aproximadamente en 35% durante los últimos años y ha sido impulsada de manera importante por las ventas en internet. Ante ello, los controles del tráfico ilícito y su combate deben readaptarse a estas nuevas realidades.

La función del Consejo de Seguridad

En una resolución insólita (la número 2199 del 12 febrero de 2015), el Consejo de Seguridad de la ONU acordó extender la protección de los sitios culturales, fortalecerla e impedir el tráfico ilícito, sobre todo de los bienes provenientes de la región de conflicto en Oriente Medio. Uno de los objetivos es privar de esta fuente de financiamiento a la organización Estado Islámico (EI), al Frente Al-Nusra y a otros grupos asociados con Al-Qaeda.

Se debe tener presente en el espíritu que las resoluciones del Consejo de Seguridad son vinculantes para toda la comunidad internacional.

La resolución fue refrendada por otra (69/281) en la Asamblea General de la ONU el 28 de mayo de 2015. También en forma ­inusitada este órgano declaró que la devastación del patrimonio cultural, representativo de la diversidad de la cultura humana, destruye asimismo la memoria colectiva de las naciones, ­desestabiliza a las comunidades y amenaza su identidad cultural.

La asamblea hizo énfasis en la importancia de la diversidad cultural y el pluralismo, así como en la libertad de religión y de creencias, como presupuestos para alcanzar la paz, la estabilidad, la reconciliación y la cohesión social. Los atentados contra el patrimonio cultural de un país, puntualizó, deben considerarse ataques contra el patrimonio común de la humanidad en su conjunto.

Previamente el Consejo de Seguridad instaló un comité que fue habilitado con equipos de apoyo analítico y de vigilancia para la aplicación de medidas contra el terrorismo.

Ese comité, de importancia capital, elaboró un informe –próximo a ser discutido por el Consejo de Seguridad–, el cual se basó no solamente en el equipo analítico, sino en un diagnóstico del mercado de arte. Su conclusión es muy clara: en los sistemas de control y cumplimiento de este mercado la aplicación de medidas asociadas con regímenes alambicados de sanciones es simplemente inexistente.

Por ello representa un gran reto obligar a los actores en el mercado a que establezcan controles más enérgicos y selectivos para evitar la introducción sistemática de antigüedades y monedas procedentes de saqueos. La adopción de medidas estructurales se anticipa de una gran complejidad. Para sólo mencionar la dimensión del tráfico ilícito, se estima que únicamente en la región de conflicto, sujeta ahora a un monitoreo muy riguroso, el EI ha recibido alrededor de 360 millones de dólares anuales por facilitar el derecho de pillaje.

Conforme a la mejor información disponible el EI no organiza el tráfico ilícito, sino que lo administra; creó incluso su departamento de antigüedades (Diwan al Rikaz en árabe), autoridad que emite, previo pago, las autorizaciones para las excavaciones y el consecuente saqueo; además ha comercializado directamente con los traficantes los bienes expoliados de museos, como es el ar-Raqqah.

Si bien las recomendaciones del Consejo de Seguridad se enfocan principalmente a la región de conflicto en Oriente Medio, éstas exceden por mucho ese ámbito y van a cambiar en forma sustantiva la conformación del mercado del arte.

Uno de los puntos neurálgicos en el análisis es cómo puede reducirse el margen de utilidad de los traficantes de bienes culturales. Entre las propuestas planteadas está la de reclasificar el Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías de la Organización Mundial de Aduanas (WCO, por sus siglas en inglés), ya que su catálogo reconoce solamente dos categorías: la relativa a las piezas de interés arqueológico y numismático que se encuentran en poder de coleccionistas y la que incluye piezas de más de 100 años de antigüedad.

Este catálogo resulta muy esquemático y no responde a la heterogeneidad de las culturas. Así, se estima que la reclasificación alentaría a los Estados miembros de la WCO a modificar sus nomenclaturas nacionales de manera más armónica, lo que obviamente evitaría distorsiones en los mercados domésticos y permitiría a los sistemas aduanales identificar con mayor facilidad los bienes culturales de entre los bienes importados.

Más aún, con esta reclasificación las aduanas podrían retener los bienes culturales que se trataran de introducir bajo el soporte de una declaración jurada del importador con el simple argumento de que ésta se refiriese a una clasificación errónea. La consecuencia natural de ello sería el desplazamiento del sistema actual, donde se exhiben como elementos de convicción concluyentes documentos anteriores a la fecha en que las antigüedades fueron robadas o expoliadas. El análisis de esta documentación es muy complejo y propicia toda clase de prácticas nocivas.

Retener las antigüedades con base en estas declaraciones juradas cuestionables abriría un compás de tiempo, necesario para profundizar en investigaciones, de suyo complicadas, sobre el origen e historial de la propiedad de los bienes culturales. Esto, sostiene el comité, acrecentaría el riesgo administrativo al que se enfrentan los traficantes de antigüedades, sin que con ello se incrementasen los costos para los actores en el mercado legítimo. El control aduanal posee el enorme conveniente de tener efectos generales y evita litigios onerosos en las jurisdicciones domésticas.

El comité no soslaya que las aduanas carecen de vistas especializados y debidamente capacitados, incluso en países desarrollados, para detectar obras de arte y antigüedades robadas o expoliadas, y emprender investigaciones conexas.

Por ello otra de las medidas sugeridas por el comité es concentrar la importación en puertos de entrada ad hoc para antigüedades y facilitar así su decomiso. Esta medida no añadiría nuevos costos de transporte para los actores en el mercado y sí aumentaría los riesgos para los traficantes de antigüedades ilícitas.

Uno de los problemas a los que deberán abocarse los agentes aduanales es el que atañe a bienes provenientes de unidades culturales, como la maya, en donde se encuentran yuxtapuestos diferentes regímenes de legalidad, además de que el esclarecimiento de su origen requiere de conocimientos altamente especializados y con frecuencia resulta imposible ese dictamen incluso para los especialistas.

El comité ha explorado asimismo la posibilidad de configurar una base de datos, que resultaría fundamental, ya que facilitaría la labor de los agentes aduanales. Aun así, como el comité mismo lo reconoce, esa base de datos no bastaría por sí sola, pues no comprendería las antigüedades no registradas y recién excavadas y expoliadas. Peor aún, los traficantes alegarían en su favor que la ausencia de ciertos bienes culturales en la lista resultaría razón suficiente para acreditar la legitimidad de los bienes culturales expoliados.

De ahí que resulte trascendente fortalecer de manera paralela la confección de esa lista de datos mediante la elaboración de reglas de cumplimiento obligatorio en el mercado del arte. Uno de los aspectos de mayor controversia es la determinación de la procedencia, lo que constituye un elemento sustantivo en la redacción de cualquier regla para el mercado del arte. Hasta la fecha el término procedencia se ha definido vagamente como una prueba de la propiedad. En la actualidad no existe una regla que sea internacionalmente aceptada sobre la noción de procedencia.

Esta ausencia de consenso internacional sobre las normas mínimas para establecer la procedencia obedece a que se ha comerciado con antigüedades durante centenares de años. En el mercado proliferan las obras legales que disponen de escasa documentación para acreditar su procedencia; a lo sumo se ven acompañadas de uno o más documentos que intentan acreditar quién o quiénes eran los propietarios anteriores.

A diferencia de otros mercados, el tráfico de bienes culturales, especialmente el de antigüedades, carece de sistemas de estricta observancia, incluidas las reglas que obligan a un conocimiento del cliente, sin soslayar desde luego la verificación de la procedencia. Aun así el diseño de las reglas relativas al conocimiento del cliente podrían constituirse en verdaderos obstáculos para los traficantes.

Las anteriores sugerencias del comité tienen un claro objetivo: generar factores de riesgo adicionales para los contrabandistas.

Otro punto relevante es que en la actualidad se carece de un mecanismo que obligue a los actores del mercado de arte a compartir con otros información en cuanto identifiquen a vendedores o a los mismos bienes culturales de procedencia dudosa.

Finalmente el comité no soslayó el desarrollo exponencial de los puertos o zonas francas que son empleados por comerciantes de bienes culturales de arte para realizar actividades ilícitas. Por ello dispone que en esas zonas se introduzca la obligación de mantener listas de inventarios en las que se describan en particular los bienes almacenados, a fin de que los organismos aduanales estén en mejor posición de identificar los bienes culturales obtenidos de manera ilícita.

La propuesta va encaminada también a reducir los plazos de almacenamiento de bienes culturales con el propósito de mitigar la distorsión de la función primordial de las zonas francas.

Epílogo

Con esas propuestas, el Consejo de Seguridad de la ONU deberá tomar decisiones importantes en el primer semestre de este año, que cambiarán el paisaje en el tráfico ilícito de bienes culturales. Por primera ocasión en la historia, y por razones muy claras, como es el combate al terrorismo, la protección del patrimonio cultural parece avizorar nuevos horizontes.

No obstante, lo trascendente de estas propuestas y de los debates relativos a la protección del patrimonio cultural, los mandarines culturales mexicanos han permanecido en la total opacidad. Debe tenerse presente empero que, por lo que respecta a la administración del patrimonio cultural, a ellos les corresponde una responsabilidad de prevención. Y en materia de protección les asiste sobre todo una responsabilidad de reacción. Cualquier debate sobre la protección del patrimonio cultural que no pondere el estado del mercado internacional del arte, resulta estéril.

Por Jorge Sánchez Cordero (Dr. en derecho por la Univ. Panthéon Assas)
Con información de Proceso

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Siria paga el costo de una paz imperialista

©trabajadores
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Los pronósticos acerca de una posible solución política a la brutal y devastadora guerra civil impuesta desde hace 5 años a la República Árabe de Siria (RAS), indican que los objetivos perseguidos por Occidente y sus aliados de la Unión Europea y monarquías del Golfo, continúan siendo el obstáculo principal para un cercano logro de la paz y la estabilidad en esta convulsa y estratégica región del Oriente Medio.

El inicio del conflicto interno en marzo del 2011, fue instigado y manipulado por las potencias occidentales como respaldo a la denominada primavera árabe, utilizada para subvertir el orden institucional de la nación y derrocar al Gobierno del presidente Bashar Al Assad. Esa crisis, fue seguida por la agresión militar de grupos sirios de oposición, la de miles de mercenarios de más de 85 países y la ocupación, en el 2014, del gran parte del territorio sirio por el autoproclamado y terrorista Estado Islámico (EI, Isis, Daesh), que a finales de junio de ese año estableció en regiones del norte y centro de Siria e Irak un califato islámico al estilo del siglo VII.

La RAS es hoy un extenso frente de guerra. En la resistencia a los cientos de miles de agresores extranjeros converge el ejército nacional, asistido por la Federación Rusa, la República Islámica de Irán y los combatientes del Hezbollah (Partido de Dios), asentado en el sur de Líbano.

En su espacio aéreo actúan, con diferentes propósitos: Rusia un factor fundamental en los grandes golpes propinados a los facciones y grupos extremistas; Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Turquía y otras naciones. Una coalición empeñada, alega, en lograr desalojar al EI, y al Frente Al Nusra, rama de Al Qaeda, a los cuales consideran sus principales enemigos, pero en cuyos oscuros orígenes se confunde el apoyo financiero, militar y logístico de varios países de Occidente y Estados árabes del Golfo.

La fementida lucha contra el terrorismo internacional, desatada por el Gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de George W.Bush, tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, encubrió el fundamento de su política exterior, encaminada a la recomposición geopolítica en un Oriente Medio Ampliado, más el dominio de las fuentes de importantes recursos energéticos: petróleo y gas.

Afganistán, Irak, Libia, Siria y Yemen, son vívida confirmación de que a causa de las mentiras de los agresores, el encubrimiento y la falsedad de sus campañas mediáticas, la primera víctima en toda guerra es la verdad.

Según cifras espeluznantes, a finales del año 2015 la guerra civil en la RAS ha dejado un saldo de más de 220 mil muertos, en su mayoría civiles, cerca de 3 millones de desplazados y refugiados, una grave crisis económica en su población, y una enorme devastación en la mayoría de sus ciudades, centros históricos y culturales, valiosos patrimonios de la humanidad.

Los actos de barbarie y terrorismo, como las ejecuciones sumarias y degollamientos perpetrados por las hordas del EI y otros grupos mercenarios extranjeros en las localidades ocupadas, no son producto, como se pretende, de una lucha confesional entre chiítas, sunitas, kurdos y otros sectores religiosos, que siempre convivieron en paz en el Estado sirio.

Esto es parte del costo de una guerra injusta e inmoral, el lado oscuro de una pretendida democracia que busca quebrar y dividir al mundo árabe, destruir sus estructuras políticas, económicas y sociales, y hacer realidad el plan preconcebido de re-colonizar la región, verdadero interés de las grandes potencias occidentales.

Damasco ha insistido en su disposición al diálogo con la denominada oposición moderada y a una solución política, negociada y pacífica de esta crisis, sin menoscabo de su independencia, soberanía, integridad territorial y autodeterminación. A la vez ha afirmado su determinación a realizar elecciones generales una vez terminada la guerra civil, pero Estados Unidos y sus aliados insisten en que no habrá solución posible mientras el presidente Bashar Al Assad continúe al frente del Gobierno.

Entre tanto, continúan los esfuerzos de Siria, Rusia, Irán y otras naciones para una solución política y no militar, bajo el control de la ONU y en los plazos fijados por la Resolución 2254 de su Consejo de Seguridad, que ha anunciado que el diálogo entre las autoridades de de la RAS y sus opositores deberá comenzar, no exento de grandes incertidumbres, el próximo 25 de enero en Ginebra, Suiza.

Por Juan Dufflar Amel
Con información de Trabajadores

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Pruebas: E.I  no tiene nada que ver con el Islam

El Estado Islámico dice actuar en nombre de Dios cuando en realidad contradice los textos sagrados en su propio beneficio.

El Estado Islámico hace "corta y pega" con los textos sagrados ©Dan ®Kitwood ®Getty
El Estado Islámico hace «corta y pega» con los textos sagrados ©DanKitwood®Getty

“Son los primeros que no siguen los preceptos; entre otras cosas, las muertes”, reprocha Javier Rosón, analista del Islam en Europa de Casa Árabe. Sin embargo, los terroristas del grupo ‘Estado Islámico’ (EI) invocan el nombre de Dios al cometer atentados y pretenden erigirse como principales valedores del Islam. Por culpa de ello, comunidades musulmanas de todo el mundo se ven obligadas a recordar que no los representan.

Un repaso de las actuaciones que caracterizan a estos terroristas contrapuesto con lo que predica el Corán de la mano de los expertos sirve para comprobar que son la versión opuesta de lo que afirman defender. En caso de duda ante las palabras de Dios en el libro sagrado del Islam, los estudiosos recurren a la Sunna (tradición y enseñanza del Profeta musulmán Muhammad) como interpretación práctica del Islam.

Así, “el Corán tiene una ciencia aprobada mundialmente por todos los científicos. Lo que los terroristas hacen es un corta y pega al gusto”, lamenta Abdelaziz Hammaoui, uno de los mayores estudiosos del Islam en España: imám, teólogo musulmán, profesor de la Cátedra de las Tres Religiones en la Universidad de Valencia y presidente del Centro Cultural Islámico de Valencia.

Otro referente en España es Mounir Benjelloun, presidente de la Comisión Islámica de España y de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas: “Someter el Islam a interpretaciones literales del Corán, sería injusto y equivocado. Estos terroristas no tienen nada que ver. Son grupos organizados que trafican con drogas y armas cuyo fin es perjudicar la imagen del musulmán. Nadie de los musulmanes cree en eso”.

MATAR

“El Islam es una religión de paz. Lo primero y principal es no matar a otro”, subraya Javier Rosón. Ni siquiera ser ultraconservadores implica estar a favor del conflicto armado. Los tablighi, una destacada rama musulmana de Asia que tiene más de 80 millones de seguidores y con cierta representación en Barcelona (llevan barbas largas y visten de blanco con chilaba, detalla Rosón) “están en contra de cualquier acción armada”.

Otro ejemplo se encuentra en Alemania. El país con más ‘yihadistas’ de la Unión Europea tiene una población de 40.000 salafistas, rama extremista del Islam a la que se adhieren numerosos terroristas, y sin embargo menos de 8.000 de ellos apoyan o promueven la violencia, según explicó en un reciente foro sobre terrorismo global en Madrid Daniel Heinke, experto en seguridad y director de la Oficina de Planificación de Políticas y Asuntos Especiales en Bremen.

Dolors Bramon, profesora emérita de la Universidad de Barcelona experta en el Islam, prefiere no hablar de yihadistas precisamente para evitar la confusión extendida de identificar “yihad” como “guerra santa”. Ella prefiere hablar meramente de terroristas, asesinos y “malos musulmanes”, pues yihad significa principalmente realizar un esfuerzo espiritual y su sentido bélico se produjo en un contexto histórico específico. En ello coincide también Hammaoui.

Por otra parte, la mayoría de las víctimas del EI son musulmanas, a quienes el Corán prohíbe explícitamente matar:

“Un creyente no puede matar a otro creyente, a menos que sea por error. Quien mate a un creyente premeditadamente, tendrá la Jehenna [condena al fuego del Infierno] como retribución eternamente”. (Corán 4:94/ 92-95/93).

La explicación es que para los terroristas, el resto de musulmanes que no siguen sus reglas son apóstatas, explica Hammaoui. Aun así, este estudioso del Islam subraya que el Corán no sólo prohíbe explícitamente matar a creyentes, sino a cualquier ser humano:

«Por esta razón, decretamos para los hijos de Israel que quien matara a un ser humano -no siendo [como castigo] por asesinato o por sembrar la corrupción en la tierra- sería como si hubiera matado a toda la humanidad; y, quien salvara una vida, sería como si hubiera salvado las vidas de toda la humanidad». (Sura 5, Verso 32)

Las excepciones en las que el Corán sí justifica matar a otra persona se resumen en una motivación por defensa propia. Se producen en el contexto histórico bélico en los inicios del Islam y hoy sólo podrían ser aplicables si lo ordenase una autoridad estatal, coinciden todos los expertos consultados. Por cuestiones como ésta, al grupo terrorista que mató a 130 personas en París le interesa autodenominarse Estado Islámico (Daesh es su acrónimo árabe).

“Combatid en el camino de Dios a quienes os combaten, pero no seáis vosotros los primeros. Dios no ama a los agresores”. (Corán 2:186/190);

“Se permite que combatan a quienes han sido atacados porque han sido víctimas de una injusticia (…), de la expulsión de sus hogares, sólo por haber dicho: ‘Nuestro Señor es Dios’”. (Corán 22:40).

Hammaoui explica que esta última cita se refiere a una ocasión en la que “un grupo de personas, los primeros seguidores del Profeta, fueron expulsados de La Meca y ejercieron su derecho legítimo a la defensa (…). La lucha no es por motivos religiosos”.

“¿Por qué no queréis combatir por Dios y por los oprimidos -hombres, mujeres y niños- que dicen: ¡Señor, sácanos de esta ciudad de impíos habitantes! ¡Danos un amigo designado por Ti!’?” (Corán 4:77/75).

Esta motivación Hammaoui la interpreta precisamente como la lucha contra el terrorismo, que ataca a civiles: “El Corán recrimina a los musulmanes de la época por qué no luchan contra este grupo que está creando el terror. La defensa de la seguridad y de los bienes no estaban en manos de un Estado ni del ejército, era una obligación individual. Por lo tanto estos textos hoy no tienen uso”.

A pesar de estos versículos que llaman explícitamente a la defensa armada, Bramon subraya en su artículo Los fundamentos del poder en el Islam (revista Awraq, nº 9) que “los grupos islamistas que han surgido en estos últimos tiempos y que protagonizan acciones terroristas no están practicando ningún tipo de jihad [la autora considera más apropiada la transcripción con j]”.

El asesinato es uno de los mayores pecados para los musulmanes, resalta Hammaoui. Tanto es así que la Sunna dice que «Dios puede perdonar todos los pecados excepto la idolatría y el asesinato».

Para despejar dudas sobre la enseñanza del Corán, además de a la Sunna, también se puede recurrir a otros estudiosos históricos que aún hoy el Islam considera vigentes y referentes. Bramon cita a Averroes, un filósofo y jurista andalusí del siglo XII. Él estableció una larga lista de todas las personas a las que no se debe matar: ancianos, mujeres, niños, enfermos psíquicos o crónicos, ciegos, campesinos, comerciantes, mercaderes, criados o esclavos… en definitiva, lo que en la época moderna se definiría básicamente como “población civil”, con especial atención a los más débiles.

Resulta igualmente relevante que Averroes prohibiera destruir edificios y las armas envenenadas, lo que ahora serían las armas químicas, de cuyo uso por parte del EI en Siria e Irak existen claros indicios.

SUICIDIO

“Está totalmente prohibido. El Corán dice ‘no os matéis a vosotros mismos’, que como dice el imán de la mezquita de París, puede entenderse [por tres vertientes]: no os matéis suicidándoos, no os matéis musulmanes contra musulmanes, o humanos contra humanos”, indica Bramon.

¿Por qué entonces esa costumbre de hacerse estallar con un cinturón de explosivos o matarse de otras formas al cometer un atentado? Un teólogo de referencia para los musulmanes a nivel mundial y actual presidente de la junta mundial de ulemas (doctores en leyes islámicas), Yusuf al Qaradawi, legitimó en el contexto de la primera intifada los ataques suicidas de Hamás contra Israel. Este egipcio exiliado actualmente en Qatar consideraba a los kamikazes mártires sin recursos a los que el único arma para combatir a una fuerza invasora era el suicidio.

El suicidio es un pecado mayor en el islam ©Three Lions ®Getty
El suicidio es un pecado mayor en el islam ©ThreeLions®Getty

Hammaoui reconoce sin problema que al Qaradawi publicó esta polémica fatwâ (norma jurídica establecida por una persona considerada autoridad pública) y considera que se equivocó con ella. Asegura que muchos musulmanes lo criticaron por ello y Al Qaradawi convocó un debate entre religiosos al respecto.

“El suicidio es un pecado mayor en el Islam. Considera que la vida no nos pertenece a nosotros, que es un don de Dios. En el mundo musulmán no tenemos autoridad religiosa infalible y cuando se equivoca, decimos que se equivoca. Él es un hombre normal, no el profeta”, señala Hammaoui. Aunque matiza que quien hoy se considera líder de la rama moderada del Islam se refería al conflicto palestino-israelí, en el que sí entiende que pueda resultar legítimo luchar contra un poder que considera invasor (hay resoluciones de la ONU que establecen límites territoriales que Israel no respeta), aunque no por medio del suicidio.

Para Benjelloun, este ulema es un “símbolo del Islam moderado, que llama a la convivencia entre religiones”. Y añade: “Él es el objetivo número uno de este grupo terrorista. Es uno de los estudiosos del Islam más moderados, se ha enfrentado de una forma directa a los terroristas”.

En cuanto al suicidio, lejos de la creencia de los kamikazes de que así se ganarán el paraíso, Muhammad dice en la Sunna: «Quien se suicida, caerá directamente en el infierno».

SAÑA CON LAS VÍCTIMAS

En el Corán aparece 114 veces “en nombre de Dios clemente y misericordioso”, comenta Bramon. Por lo que no pueden actuar en su nombre al matar.

“Allahu Akbar” (Dios es grande) es la frase que entonan repetidamente los terroristas con su interpretación fanática del Islam antes de cometer un atentado. Sus ataques, degüellos y demás torturas suponen el extremo opuesto a la clemencia y misericordia que, según Bramon, predica el libro sagrado del Islam.

La Sunna también ordena no perseguir a quien huye, no atacar de noche… “Si ellos optan por la paz, debes aceptarlo”, dice el Corán, según Hammaoui.

“Lo que hacen ellos [los terroristas] también es basarse en libros antiguos de jurisprudencia, como los de la época de las cruzadas, de guerras, invasión y muchas barbaridades”, admite el teólogo musulmán. “Si coges un libro escrito por un sabio musulmán de esa época, encuentras mensajes duros, hacia ‘el infiel’, lo que hoy llamamos Occidente, etcétera. Una época en la que no existían las leyes internacionales y trasladan esas fatwâs [equivocadamente] a nuestro contexto”.

MALTRATO DE LOS REHENES

Por otra parte, la profesora indica que los musulmanes deben tratar y alimentar a los rehenes tan bien como a sí mismos. Si bien es cierto que las traducciones del libro sagrado a este respecto ya reflejan distintas interpretaciones en un solo versículo (Corán 8: 67): desde “no responde a un profeta tener cautivos [de guerra] antes de infligir una masacre (sobre los enemigos de Dios)” a “el Profeta no debe tomar ningún cautivo para reforzar su posición sobre la tierra”, según Corpus Quran.

Para entender el Corán, es necesario recopilar todos los textos sobre el mismo tema, ordenarlos cronológicamente (porque lo más reciente anula lo anterior) y si no se acierta a entender lo que dice el libro sagrado musulmán, se recurre a la aplicación práctica que le dio el Profeta, reflejada en la Sunna, recuerda Hammaoui.

En realidad, el Corán establece la libertad de culto ©Dan Kitwood ®Getty
En realidad, el Corán establece la libertad de culto ©DanKitwood®Getty

“Cuando [los musulmanes] tuvieron su primer conflicto bélico, se quedaron con unos rehenes y no sabían cómo actuar. Las propuestas de los miembros de la comunidad, que venían de tribus, se diferenciaban, proponían castigo, o compensación económica… al final lo que el Profeta aprobó y fue la norma firme, fue que el castigo era que cada uno de los rehenes tenía que enseñar a los miembros de la comunidad musulmana a leer y escribir. Y ellos les tenían que dar de comer igual que a ellos”, ejemplifica.

Los rehenes se consideran merecedores de limosna y buen trato, porque a pesar de ser el enemigo, están desvalidos. El Profeta Muhammad en la Sunna también manda no mutilar.

VENTA DE PETRÓLEO Y OBRAS DE ARTE

El Estado Islámico domina varios pozos petrolíferos y no sólo ha destruido joyas artísticas en Palmira (Siria) o Nínive (Irak), sino que comercializan con unos y otros en el mercado negro. Ello sin contar el tráfico de órganos también denunciado por ciudadanos sirios y expertos como Bramon. “No es halal (lo lícito o permitido según el Islam) lo que comercializan”, apunta Rosón. Y es que varios pasajes en el Corán prohíben la corrupción y el robo.

“Un musulmán corriente sabe que una de las cosas mínimas que un musulmán debe practicar es ganarse su sustento de forma halal. No puede entrar nada en su bolsillo salvo de forma ética, nada de robos, engaños, mentiras. Si yo no cumplo con mis horas de trabajo, el dinero que me estoy llevando es ilícito”, detalla Hammaoui.

“En general se pinta a esta gente como radicales, exageradamente aplicados en religión y por otro lado como traficantes de petróleo, droga… es totalmente incoherente que una persona sea practicante del Islam y no cumpla con esto. A esta gente no le importa la religión, sino que simplemente la usan para sus intereses”, incide.

El Instituto Halal de España, que vela por los productos y servicios halal para la comunidad musulmana en el país, destaca los siguientes pasajes del Corán en su página web:

«¡OH VOSOTROS que habéis llegado a creer! No os arrebatéis los bienes injustamente unos a otros -ni siquiera mediante transacciones basadas en acuerdo mutuo- y no os destruyáis unos a otros: pues, ciertamente, Dios es en verdad un dispensador de gracia para vosotros». (Corán, Azora Las Mujeres, 4:29)

«¡Dad [siempre] la medida justa, y no seáis de los que causan pérdidas [a otros, injustamente]; y [en todos vuestros tratos] pesad con una balanza fiel, y no despojéis a la gente de lo que es justamente suyo; y no obréis mal en la tierra sembrado la corrupción, sino sed conscientes de Aquel que os creó, como [creó] a las innumerables generaciones pasadas!» (Corán, Azora Los Poetas 26:181-184)

Bramon explica que el EI destruye obras anteriores al Islam, porque “tienen ambición territorial, no quieren fronteras. Si destruyes Palmira, le borras al sirio su pasado o si destruyes Nínive, a los iraquíes. [Así] no tienen pasado anterior al Islam al que remitirse”.

COACCIÓN RELIGIOSA

Los terroristas pretenden imponer su radical forma de entender el Islam, pero en realidad el Corán establece la libertad de culto y respeta la multiplicidad de religiones y culturas, indica Rosón.

“No puede haber coacción en cuestiones de religión”. (Corán 2:256)

“Si tu Señor hubiera querido, todos los habitantes de la tierra, absolutamente todos, habrían creído. ¿Y tú forzarás a los hombres para que sean creyentes?” (Corán 10:99-100).

«Quien mata a un no musulmán con quien mantenemos un pacto [de convivencia o paz], no llegaría a oler el olor del paraíso, ni de lejos», dice Muhammad en la Sunna. “Se refiere a los no musulmanes que habitan en tierras musulmanas y a los que viven en comunidades con quienes se mantenía en su época acuerdos de paz, o lo que es lo mismo hoy, los acuerdos internacionales entre países”, indica Hammaoui.

“Estos grupos terroristas –Daesh es quizá el más salvaje- a la hora de seleccionar a sus seguidores van al perfil de la persona joven con pocos o nulos conocimientos de esta religión. Si yo copio y pego textos del Corán sin interpretarlos y se lo doy a chicos jóvenes con problemas sociales, pobreza, sin formación en la ciencia del Corán y les alimento con fuerte odio y venganza… Grupos como éstos carecen de referentes intelectuales y bibliografías para su ideología. Tienen un mensaje que juega a manipular emociones”, lamenta el teólogo musulmán.

Benjelloun, de la Comisión Islámica de España, recalca: “Esas personas en Francia [autoras de los atentados del 13-N] no han ido a ninguna mezquita y de la noche a la mañana están luchando por Allâh… Es injustificable. No lo hacen en el nombre del Islam”.

Por  María Torrens Tillack
Con información de El Español

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Muhammed al Maqdisi, ideólogo  del yihadismo moderno

Muhammed al Maqdisi
Muhammed al Maqdisi

«Su voz es suave y cuando habla hay que esforzarse un poco para escucharle porque lo hace en voz baja. Nunca creerías que es un radical». Así describe el periodista del servicio árabe de la BBC Murad Batal al Shishani a quien es considerado el ideólogo más influyente de la yihad moderna y el arquitecto intelectual de al Qaeda: Abu Muhammed al Maqdisi.

«Nos saludamos como es común en el mundo árabe: Salam Aleikum (La paz esté contigo)», contó al-Shishani. «Fue amable».»Lo vi en septiembre de 2014 en una feria del libro que se celebró en Amán».

Encontrarlo allí fue una sorpresa para el periodista, pues es inusual –explica– ver a yihadistas en un lugar público en un país como Jordania. Aunque este país se ha convertido en una de las vías para que jóvenes de diferentes partes del mundo se unan a las filas del autodenominado grupo radical Estado Islámico (EI).

Era inesperado encontrarlo allí porque los yihadistas tratan de mantenerse alejados de los servicios de seguridad.

En su libro «Black Terror, White Soldiers: Islam, Fascism & the New Age» («Terror negro, soldados blancos: Islam, fascismo y la nueva era»), David Livingstone menciona un estudio que llevó a cabo el «Centro para combatir el terrorismo» de la Academia Militar de Estados Unidos (USMA, por sus siglas en inglés).

En él se afirma que al Maqdisi «es el teórico yihadista vivo más influyente» y «el ideólogo clave en el universo del yihadismo intelectual».

El encuentro casual se produjo en medio de libros y es que precisamente son los libros que ha escrito al Maqdisi los que han llevado a que miles de yihadistas, de las viejas y nuevas generaciones, lo sigan y admiren.



De hecho, indicó al-Shishani, al Maqdisi es quizás el teórico más citado en la literatura yihadista moderna.«En los años noventa, sus libros fueron muy famosos. Y no lo han dejado de ser. Han sido traducidos a varios idiomas. Uno de los principales teóricos de EI, por ejemplo, fue uno de sus estudiantes», señaló al Shishani.

La base de su pensamiento es: «difundir la palabra sobre la necesidad de construir un Estado islámico en el mundo árabe. Invitar y atraer a la mayor cantidad de personas para materializar ese Estado es uno de sus objetivos», dijo el periodista.

Y para ello, la yihad es fundamental.

En su libro «A quietist jihadi: the ideology and influence of Abu Muhammad al-Maqdisi» («El yihadi más callado: la ideología e influencia de Abu Muhammad al-Maqdisi»), de 2012, Joan Wagemakers explica que desde el 11 de Septiembre al Maqdisi ha surgido como uno de los pensadores radicales musulmanes (vivos) más importantes de la actualidad.

«Pese a que al Maqdisi podría no ser un nombre conocido en Occidente, su influencia entre los musulmanes con ideas afines se extiende por el mundo, de Jordania (donde vive hoy en día) hasta el sudeste asiático», indicó el autor.

«Sus escritos y enseñanzas sobre el Islam salafista han inspirado a terroristas desde Europa hasta el Medio Oriente, incluyendo (Abu Musab) al Zarqawi, quien fuera líder de al Qaeda en Irak, y Ayman al Zawahiri, el sucesor de Osama Bin Laden como líder de al Qaeda«.

Al Maqdisi nació en 1959 en los territorios palestinos y es de nacionalidad jordana.

Uno de sus libros más influyentes entre los yihadistas lleva por título: «Preparando a los caballeros para abandonar las escuelas».

Y es que cuando el periodista de la BBC estuvo en la ciudad jordana de Zarqa, en febrero de 2014, conoció a un veterano yihadista, amigo de al Maqdisi y de al Zarqawi, que le dijo que nunca había enviado a sus hijos a escuelas del Estado.

Como él, a muchos yihadistas les preocupa que sus hijos estudien en centros que asocian con los «regímenes infieles» de los gobiernos árabes.

Aunque no hay certeza sobre si su sitio web todavía funciona, los textos de al Maqdisi se consiguen en internet.

De acuerdo con los expertos se trata de una librería del yihadismo.

En el artículo «Battle lines» («Líneas de batalla») de The New Yorker, los autores Robyn Creswell y Bernard Haykel investigaron la poesía en el movimiento yihadista.

«El hecho de que mucho de la cultura yihadista esté en internet en vez de estar plasmada en objetos materiales, dificulta el mantenimiento de la continuidad de la tradición», escribieron.

«Como resultado, los yihadistas, como muchas otras comunidades de la diáspora, están obsesionados con registrar sus logros para la posteridad. La infraestructura de sus archivos online –como ‘Minbar al-Tawheed wal-Jihad’ de Abu Muhammad al Maqdisi, un repositorio de opiniones religiosas, manifiestos y poesía– es extraordinariamente sofisticado».

Uno de los editores colaboradores de la revista estadounidense The Atlantic Graeme Wood escribió en su investigación «What ISIS really wants» («Lo que realmente quiere EI») que al Maqdisi y EI coinciden en la mayoría de los temas doctrinales.

«Ambos están estrechamente identificados con el ala yihadista de una rama del sunismo llamada salafismo, que en árabe hace alusión a al salaf al salih, ‘los piadosos antepasados’. Esos antepasado son el Profesta (Muhammad) y sus primeros seguidores, a quienes los salafistas honran y emulan como modelos para todos sus comportamientos, incluyendo la guerra, la moda, la familia, incluso la odontología», indicó Wood.

Sin embargo, la brutalidad de EI parece haber distanciado a al Maqdisi.

Omar Ashour, profesor de estudios de seguridad en la universidad inglesa de Exeter, escribió para la BBC que aunque al Maqdisi es visto como una figura clave en la filosofía de una organización yihadista como al Qaeda, se ha mostrado crítico frente a EI y quizás eso le ha hecho perder credibilidad entre los seguidores de ese grupo radical.

«Ha atacado las tácticas de EI de masacrar y quemar vivas a sus víctimas», señaló el académico.

De hecho, Wagemakers explica en su libro que no son nuevas las críticas de al Maqdisi a las formas extremas de yihad, especialmente a la takfir.

«(Las críticas) se volvieron mucho más pronunciadas después de 2001 y particularmente después de que al Zarqawi se volviera infame por sus masivos ataques suicidas con bombas en Irak».

Quienes ejercen takfir creen que la sociedad musulmana contemporánea se ha convertido en un Estado de incredulidad y consideran que es legítima tanto la rebelión contra el Estado como los actos de violencia contra los ciudadanos musulmanes.

De acuerdo con Wood, el clérigo jordano «le escribió a su pupilo (al Zarqawi) que tenía que actuar con cautela y ‘no emitir proclamas radicales de takfir’ o ‘proclamar que la gente sea apostata a causa de sus pecados'».

El periodista de la BBC Murad Batal al Shishani recuerda que en mayo de 2014, cuando todavía cumplía una condena de cinco años por supuestamente colaborar con actividades terroristas, y antes de que EI tomara el control de Mosul, ciudad ubicada en el norte de Irak, al Maqdisi emitió un comunicado en el que condenaba las acciones del grupo yihadista que ya había sido rechazado por al Qaeda.

No obstante, tres meses después de salir de prisión, al Maqdisi se negó a criticar EI, «porque ahora había ‘una campaña de los cruzados en preparación contra los musulmanes», recordó al Shishani.

El clérigo hacía referencia a los ataques aéreos liderados por Estados Unidos en Irak.

Al Maqdisi dijo que la disputa entre al Qaeda y EI «no los sacaban del círculo de la hermandad islámica».

Con información de Diario Jornada

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Los violentos

violencia

Violencia tiene su raíz en el latín, “vis”, que significa capacidad o fuerza, y el diccionario de María Moliner la considera en su primera acepción como “cualidad de violento”. Se hace difícil pensar que la violencia es algo que flota en el éter y estalla porque sí. Aunque  guste como figura literaria, fundamentalmente es una cualidad, una forma de ser del violento, del que gusta aplicar la fuerza para domeñar a los demás. Hay situaciones en las que se favorece el ejercicio de la violencia; pero cuanto más violenta sea una persona, antes la ejercerá en condiciones semejantes a las que soportan personas más pacíficas.

Nuestro icónico “Pero Grullo” pontificaría que para que se produzcan situaciones violentas, además de condiciones que las favorezcan, se precisa la presencia de violentos. Y aún podría añadir otra perogrullada: violentos hay en todas partes… y casi siempre. Estaban también en París, apenas iniciado este año, cuando se produjeron los atentados cometidos contra humoristas, acusados de blasfemos por verdugos de análogas formas de pensar y obediencia que los que volvieron a aterrorizarnos hace unos días, fuésemos o no creyentes.

Ahora han sido más explícitos, no se conformaron con el ritual “Allâh es grande”, sino que esta vez, mientras ametrallaban a gentes indefensas, les impartieron la esperpéntica lección de  que los asesinaban porque se hacía lo mismo a otros inocentes musulmanes. Quizá los violentos “yihadistas” tengan razón en acusar a los occidentales de destruir los estados de Siria o Iraq  -por citar solo los que sirven de solar a su Califato- aunque los ciudadanos ametrallados fueran inocentes de la violencia de algunos de sus políticos. Los españoles  vivimos la bárbara invasión y destrucción del estado Iraquí, por ansia de petróleo, contra el criterio de la ONU, a iniciativa del “Trío de la Azores”, del que solo Aznar aplaude aquella barbaridad, y lo  que es más importante: muchos españoles salimos a la calle a gritar “no  a la guerra”. Los violentos fueron Aznar y sus parlamentarios que, en el Congreso, aplaudieron enfervorecidos la bélica decisión o los que se sintieran felices porque esa invasión nos colmaría de prestigio; pero también fueron violentos los islamistas autores de cerca de 200 asesinatos de inocentes viajeros de unos trenes españoles, sobre los que recayó su injusta venganza.

Esta dinámica de ataques y contraataques bien puede ser tildada de guerra, aunque no sea convencional: del lado del “yihadismo”, su menor potencial económico y armamentístico hace que sus acciones no consistan en masacrar al enemigo con masivos bombardeos, sino en buscar su castigo por procedimientos más baratos o a su alcance fáctico: el terrorismo. Es ésa una actividad que puede alcanzarse con poco dinero, siempre que se disponga de combatientes capaces de arrostrar el peligro a cuerpo descubierto: a los “yihadistas” les sobran voluntarios para ganar el paraíso matando infieles. Y además, los que no sufren la  marginación por la potente economía de los “cruzados”, pueden ser tocados en su fibra patriótica por sus líderes… religiosos.

Hace muy pocos días, un escritor sirio de nacimiento, Alí Ahmed Said Esber, fue entrevistado. Este sirio, cuajado como poeta en Líbano y que desde hace mucho tiempo vive en París con el pseudónimo de “Adonis”, es muy respetado, no solo por su obra poética; sino por la agudeza de su pensamiento y comprensión del mundo árabe, al que por nacimiento y crianza pertenece. Cuando el entrevistador le plantea la atracción que el Estado Islámico ejerce sobre los jóvenes, Adonis recomienda “combatir al ISIS también con cultura. No se puede hacer solo con el ejército”, para concretar más adelante que “…el ejército puede eliminar, pero no consigue mucho. Hay que buscar otro camino”. Parece una atinada crítica a los invasores de Iraq y Siria que fueron, destruyeron y no enseñaron otro camino. Sobre aquellas ruinas el Califato ha levantado esa arcaica institución musulmana, en la que el califa gobierna a sus súbditos… que también son sus fieles. Y es que, como se lamenta el sirio afincado París: “El problema árabe es no haber separado religión y política”. La teocracia es  enemiga de la democracia.

Sería injusto, por falso, generalizar entre los musulmanes la condición de fanáticos o de totalitarios: los hay, como entre los budistas o los cristianos, cultos e incultos, o demócratas y totalitarios. Se cumplen cuarenta años de la muerte del dictador Francisco Franco, ferviente católico y brutal represor; pero ello no permite asegurar que todos los católicos son brutales o totalitarios. Franco, el último fascista europeo en tomar el poder y el último en dejarlo –que no perderlo- no ocultaba su espíritu católico y se proclamaba “Caudillo de España por la gracia de Dios”… Pero no todos los católicos son franquistas o seguidores del falangismo de Onésimo Redondo.

Por Domingo Luis Sánchez
Con información de Lanza

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Siria,otra guerra de rapiña de la OTAN

Entrevista con Miguel Fernández Martínez, periodista cubano de la Agencia Prensa Latina. «Detrás del E.I hay una caterva de traficantes, usureros y delincuentes»

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Siria vive un infierno, y la crisis continuará mientras haya países que apoyen y financien al terrorismo. Occidente intenta destruir al gobierno sirio para crear pequeños estados débiles a fin de garantizar la seguridad de Israel.

“No estamos luchando solamente contra los grupos terroristas dentro de Siria, sino también contra grupos terroristas que proceden de todas partes del mundo con el apoyo de los más ricos y los más poderosos países. Turquía, que tiene estrechas relaciones con Occidente, abastece de armas, dinero y voluntarios tanto al Frente Al Nusra como al Estado Islámico (EI). Occidente percibe el terrorismo como un comodín que puede sacarse de la manga periódicamente”, declaró al canal ruso RT el presidente sirio Bashar Al Assad, agregando que la alianza entre Siria, Irán, Iraq, y el movimiento libanés Hezbollá, al que llamó eje de resistencia, “logrará vencer el terrorismo que es una nueva herramienta para subyugar a la región”. Al eje de esa resistencia se ha unido ahora decisivamente Rusia.

Miguel Fernández Martínez, periodista cubano de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina se encuentra en Siria como corresponsal: “Antes estuve en Centroamérica, cubriendo las elecciones en El Salvador. También he recorrido EEUU, Puerto Rico y otras zonas de Latinoamérica”, dice.

Sobre la presencia en Siria de asesores militares rusos, señala que está provocando un revuelo entre los estrategas occidentales que apuestan a la destrucción de este país árabe: “La prensa de Occidente no escatima titulares que van desde anuncios de ‘invasión armada’ hasta ‘anexión territorial’, intentando crear un ambiente de hostilidad y tensión”.

-Háblanos del gobierno de Bashar Al Assad. ¿Cómo era la vida en Siria antes de la intervención de EEUU y Europa?

“El presidente Bashar Al Assad se convirtió en el chivo expiatorio que buscaban los grandes círculos de poder internacionales que intentan repetir en Siria lo que han hecho en Afganistán, Iraq, Yemen, Libia y en otros países de la región. Desde mucho antes de iniciarse la crisis en 2011, ya al-Assad estaba en la mira de Washington y sus agencias de inteligencia, llamado a convertirse en víctima de la voracidad imperial por no doblegarse a los edictos de la Casa Blanca.

Desde que el presidente al-Assad llegó al poder después de la muerte de su padre Hafez al-Assad, continuó las políticas panarabistas de unidad regional, que le habían dado mucho protagonismo a Siria dentro del Movimiento de Países No Alineados. Tampoco al-Assad comprometió la economía nacional a los designios del FMI y siguió el ejemplo de su padre, siendo el más importante defensor de la causa palestina para la devolución de los territorios ocupados por Israel y el retorno de los millones de palestinos refugiados a su lugar de origen. Siria, desde siempre, ha sido uno de los peores enemigos de Israel, a quien condena por sus políticas expansionistas y a quien reclama la devolución de las alturas del Golán, ocupadas ilegalmente por el ejército sionista desde 1967. A eso, hay que unir la sólida amistad entre el gobierno de Damasco y la República Islámica de Irán. Les unen históricos lazos de amistad y colaboración.

Bashar Al Assad impulsó la modernización de la sociedad siria, iniciada por su padre en la década de los 70, defendió el concepto de Estado laico, imponiendo la ley del Estado sobre cualquier religión y el derecho de convivencia de una población multiétnica, que forma el núcleo del pueblo sirio. Tampoco permitió la privatización de la industria petrolera ni de las más importantes industrias del país. Por todas estas razones era un objetivo a destruir por parte de las administraciones neocoloniales de EEUU y sus aliados europeos”.

-¿Qué ocurre actualmente en Siria: es una guerra civil?

“Me niego a aceptar la tesis de que aquí hay una guerra civil. Es tan falso como que el sol sale de noche. Lo que ocurre aquí es una agresión internacional, maquinada por la OTAN, el Departamento de Estado norteamericano y los servicios de inteligencia israelíes, que lograron aglutinar a monarquías del Golfo Pérsico -Arabia Saudita y Qatar-, junto a los gobiernos de Jordania y Turquía, para iniciar el asedio a Siria.

Las estrategias para iniciar la crisis fueron claras. Trataron de trasladar a Siria los efectos probados en otros países de lo que se conoció como Primavera Árabe, un engendro desestabilizador que dejó dolorosas consecuencias en todos los países donde fue impuesta. Para esto utilizaron varios métodos, uno fue la manipulación de la conocida Hermandad Musulmana, que ya habían utilizado en Egipto, Libia, Túnez y otros países, tratando de darle un matiz religioso a las protestas, y el otro, las conocidas políticas desestabilizadoras organizadas desde la embajada de EEUU.

Ya no es un secreto que previo a las supuestas manifestaciones populares ocurridas en marzo de 2011 y que dieron inicio al conflicto, el ex embajador norteamericano en Damasco, Robert Ford, viajaba constantemente a varias provincias, reuniéndose con cabecillas opositores y financiando las protestas. En aquellas manifestaciones ‘populares’ había hombres armados que dispararon contra la policía. Generaron caos y violencia, porque todo era un plan bien diseñado para lograr la desestabilización y dar paso a los grupos yihadistas, organizados, armados y entrenados por Occidente, que esperaban en las fronteras de Jordania, por el sur; Turquía, por el norte, e Iraq, por el este. Tampoco es un secreto que el autoproclamado Ejército Libre Sirio -del que ya apenas queda rastro, integrado en su mayoría por desertores del ejército sirio, estaba financiado por París, y que en su proceso de desintegración, la mayoría de sus miembros fueron a parar a las bandas terroristas del Estado Islámico o del Frente al-Nusra, brazo armado de al-Qaeda en Siria.

Otra de las formas empleadas para agredir a Siria es través de la captación o reclutamiento de mercenarios procedentes de más de sesenta países, que vienen instigados por líderes religiosos extremistas que insisten en hacer un llamado a la yihad o guerra santa contra el legítimo gobierno en Siria. En fin, cuatro años después de iniciada esta guerra de rapiña, las fuerzas se han ido concentrando en dos grandes grupos. De un lado, las fuerzas armadas sirias, con un ejército de casi 350 mil hombres sobre las armas, en cooperación con las milicias populares conocidas como Unidades de Defensa Nacional, y del otro, las bandas terroristas que siguen generando caos y terror”.

Terrorismo del Estado Islámico

-¿Cómo surge el EI y cómo se introduce en Siria? ¿Qué controlan? Se dice que venden petróleo para financiarse y que cuentan con millonarios recursos…

“El grupo terrorista Estado Islámico, también conocido en árabe como Daesh, surgió hace poco más de un año, y es un desmembramiento del grupo al-Qaeda que operaba en territorio de Iraq. Desde que comenzaron su expansión a territorio sirio, proclamaron la instauración de un califato, cuya capital es la ciudad de Raqqa, a poco más de 500 kilómetros al este de Damasco, ocupada por los extremistas armados.

De las atrocidades del Estado Islámico se habla todos los días. Manipulan la fe religiosa de sus integrantes y seguidores, y hacen una interpretación tergiversada del Corán, imponiendo las leyes de Sharia, y con ellas, un tipo de gobierno tiránico que incluye la imposición de crueles castigos que pueden ir desde el degollamiento, la lapidación, la crucifixión, y otras formas bárbaras de imponer la ley. Detrás hay toda una caterva de traficantes, usureros y delincuentes -en su mayoría de esos mismos países que buscan derrocar a Bashar Al Assad- que son quienes trafican con el petróleo de los pozos en zonas ocupadas, y con las reliquias arqueológicas e históricas que vandalizan por los distintos poblados por donde pasan.

Hay un detalle que no quiero dejar de mencionar, y es la manipulación que hacen los grandes medios occidentales acerca de los territorios ocupados por el EI en Siria. Muchos medios insisten en afirmar que ocupan más del 50% del territorio sirio, algo que no corresponde a la más estricta verdad. La mayor parte de la población siria vive en zonas bajo control del gobierno, del centro al oeste del país, en la costa mediterránea. La mayor parte de las zonas bajo control de los terroristas son áreas desérticas, con poca densidad poblacional; solo tienen bajo su control la ciudad de Raqqa, parte de la ciudad de Idleb y poco menos de la mitad de Alepo. Donde son fuertes en realidad es en el control de carreteras hacia el este, lo que impide el movimiento de las tropas hacia las zonas de combate y debilita la economía doméstica de los sirios”.

-¿A quién le interesa que Siria se desintegre?

“Recuerdo que hace muchos años alguien me dijo que los EEUU y las grandes potencias miran hacia el Medio Oriente como ‘un gran lago de petróleo’. Occidente nunca ha mirado con respeto hacia esta zona del mundo. Aquí están presentes las huellas de su paso colonial, del despojo a la cultura milenaria de estos pueblos y el desangramiento a sus importantes reservas de combustible. En el caso de Siria, por negarse a ser un lacayo más de las potencias occidentales, ya estaba ‘condenada’ a ser invadida. Con lo que no contaron fue con la resistencia del pueblo sirio, que ha sido capaz de defenderse más de cuatro años de toda esa campaña y de la agresión terrorista. Incluso una de las fórmulas que trataron de aplicar para desestabilizar la unidad nacional fue el sectarismo, tratando de crear divisiones entre sunitas, chiítas, alawitas, kurdos, armenios, drusos, cristianos, yazidiíes, que forman una amalgama histórica e indestructible que se llama pueblo sirio”.

-¿Qué dificultades tienes para realizar tu trabajo como corresponsal de Prensa Latina?

“Las mismas que cualquier sirio de a pie. Convivo con ellos, sufro sus mismas necesidades y comparto sus esperanzas. He podido visitar zonas de combate, escuelas destruidas por la guerra, campos de refugiados, en fin, trato de palparlo todo. Incluso, he podido conversar con mercenarios extranjeros apresados por el ejército y escuchar de sus labios hasta dónde están comprometidas fuerzas externas en esta guerra. He tenido la oportunidad de entrevistar desde ministros hasta gente común. Todo el que me puede dar su versión de esta guerra, y permitirme tener nuevos argumentos para explicárselos a los lectores, estará siempre en mi agenda”.

Crisis humanitaria

-¿Cuál es la situación humanitaria en Siria?

“Según la ONU, Siria está sufriendo la peor crisis humanitaria que se conozca desde hace 70 años. A consecuencia de esta guerra, más de cuatro millones de sirios han tenido que refugiarse en otros países y los principales países de acogida son Líbano, Turquía, Jordania, Iraq y Egipto. Cerca de once millones están desplazados dentro del mismo territorio nacional, y las cifras de muertos son espeluznantes. Hasta ahora, y algunos aseguran que son cálculos conservadores, hay más de 240 mil muertos, de ellos, 50 mil miembros del ejército. En algunas zonas hay hambruna y falta los más elementales artículos, agua, electricidad. Es una historia difícil y triste”.

-¿Cómo ha enfrentado el gobierno la lucha contra el terrorismo?

“Siria se ha defendido con garra de esta agresión internacional. El ejército sirio y las milicias populares han llevado todo el peso de esta guerra a un alto costo material y humano. De la coalición internacional liderada por EEUU, hay poco que decir. Llevan más de un año ‘bombardeando’ supuestas posiciones de los grupos terroristas, y lo que hacen es fortalecerlos. Existen evidencias que en algunos lugares del oriente sirio y en Iraq, estos mismos aviones lanzan armas y municiones que van a parar a manos de los grupos extremistas. Por su parte, las milicias sirio-kurdas que se identifican como YPG, también han cumplido una ardua tarea en la defensa de sus territorios al norte de Siria, principalmente en zonas del norte de Alepo y en la oriental provincia de Hasaka, logrando incluso expulsar a los terroristas de sus territorios”.

-¿Qué puedes decirnos de los crímenes contra mujeres, niños y ancianos y de la destrucción de bienes culturales?

“Tienen escandalizaba a la opinión pública internacional. Usan métodos verdaderamente sádicos, como cortar las cabezas de sus enemigos o crucificar a las personas en plazas públicas, o lapidar a las mujeres hasta la muerte. A los homosexuales los lanzan desde las azoteas de los edificios, y castigan a golpes a las mujeres por no llevar el velo o por salir solas a las calles. Los niños es lo que más duele. Cerraron muchas escuelas en las zonas ocupadas, y abrieron colegios donde desde pequeños les enseñan la importancia de suicidarse en aras de conseguir un propósito, o los convierten en ayudantes de los carniceros que ejecutan a las personas. El daño psicológico y social contra esos niños es impresionante”.

Por Arnaldo Pérez Guerra
Con información de la Haine

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Rusia advierte a patrocinadores del terrorismo en Siria

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Según el periódico “Opinión Hoy” de Kuwait, Rusia ha enviado mensajes a algunos países patrocinadores del terrorismo, como Arabia Saudí y Qatar, advirtiéndoles de serias consecuencias en el caso de que suministren a los grupos terroristas en Siria misiles antiaéreos portátiles, siguiendo así el escenario ocurrido en Afganistán en la década de 1980.

Cabe señalar, señala el periódico, que el liderazgo ruso considera la lucha contra los militantes en Siria, como un tema de seguridad nacional para Rusia y esto se refleja en la unanimidad alcanzada por todos los parlamentarios y medios rusos a esta intervención, que ha sido pedida por las autoridades sirias de acuerdo a las reglas del Derecho Internacional.

Esta intervención busca impedir que los grupos terroristas avancen más en Siria, el principal aliado de Rusia en Oriente Medio, y restaurar la influencia rusa en la región en su conjunto.

Este mensaje fue también una respuesta a la declaración de 55 clérigos wahabíes saudíes en favor de un “yihad” contra los militares rusos en Siria. Este anuncio resultó embarazoso para el gobierno saudí, que teme las consecuencias de tal declaración, que apoya abiertamente a los grupos terroristas en Siria.

Los círculos oficiales saudíes están manteniendo un silencio total sobre la intervención de Rusia en Siria con el fin de evitar un choque con Moscú en un momento en el que Arabia Saudí está empantanada en la guerra de Yemen y sufre una grave crisis financiera, incluyendo un aumento del déficit presupuestario, como consecuencia de su implicación en este conflicto y la caída en los precios del petróleo.

El liderazgo saudí es muy consciente de que el actual escenario es muy diferente al de la guerra de Afganistán contra los soviéticos de hace 35 años. En primer lugar Rusia es un estado avanzado tecnológicamente y gobernado por un presidente competente y muy popular, Vladimir Putin, diferente a los antiguos dirigentes soviéticos. Rusia ya no es tampoco un estado que exporta la ideología comunista y en Rusia hay libertad religiosa, así que los saudíes no pueden utilizar el arma de la religión contra Moscú.

De momento y llevadas por el temor, las autoridades saudíes han amenazado con procesar a todos los clérigos saudíes que realizaron el llamamiento con el argumento que éste habría violado la orden real que prohíbe a los saudíes luchar en lugares de conflicto. Entre ellos hay, sin embargo, algunas personalidades importantes del establishment religioso saudí por lo que no cabe esperar que el régimen de Riad vaya más allá de estas advertencias.

La advertencia a Turquía vino en forma de gesto militar consistente en la penetración de aviones rusos en dos ocasiones en el espacio aéreo turco. Esto fue algo deliberado, según la OTAN. Si esto fuera cierto, se trataría, sin duda, de una advertencia clara. Algunos observadores turcos han señalado que se trató de un mensaje al gran patrocinador del terrorismo en Siria, el presidente Recep Tayyip Erdogan, para que permanezca calmado y revierta su intervencionismo en Siria, que se traduce en el permiso a los terroristas para que pasen, ellos y sus armas, por el territorio turco y crucen la frontera hacia Siria. Fue gracias a este apoyo que los grupos terroristas, como el Frente al Nusra, fueron capaces de tomar varias ciudades estratégicas, como Idleb y Yisr al Shugur.

Erdogan dudará mucho, sin embargo, antes de dar órdenes para derribar cualquier avión ruso, como hizo con un avión sirio que penetró en el espacio aéreo turco hace unos meses.

Con información de Al-Manar

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