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Cristianos mártires de Medio Oriente – Fosa común en Irak

Cerca de 40 cadáveres de cristianos, fueron hallados a inicios de marzo en una fosa común cerca de la ciudad de Mosul, en el norte de Irak.

Fuentes de la Iglesia Ortodoxa Siriaca dijeron al periódico local Alghad Press que la fosa está en la localidad de Badush y fue encontrada por las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una colación militar aliada al Gobierno iraquí y que está formada por fuerzas chiíes, suníes, cristianas y yazidíes.

Esos cristianos “habrían sido secuestrados en la región. Muchos de los restos humanos fueron enterrados juntos. Algunos de estos eran de mujeres y niños. Ellos tenían pequeñas cruces consigo”, indicaron las fuentes.

Tras la derrota del Estado Islámico, (ISIS), en Irak durante el 2017, las tropas de seguridad han hallado decenas de fosas comunes cerca de las ciudades que habían sido ocupadas por los terroristas.  

La ciudad de Mosul fue declarada libre del control de los terroristas del ISIS el 9 de julio de 2017, luego de ser por tres años bastión del grupo extremista musulmán.

Antes de la invasión del ISIS en junio de 2014, Mosul era una de las ciudades iraquíes donde vivía la mayor cantidad de cristianos. Muchos tuvieron que abandonar la urbe porque los yihadistas los amenazaban de muerte si rechazaban convertirse al Islam o los forzaban a pagar un impuesto de sumisión.

Un gran número de los cristianos que vivían en los pueblos de la Llanura del Nínive, como Qaraqosh, también tuvieron que huir.

Durante los tres años de ocupación de Mosul, el Estado Islámico destruyó casas y negocios de los cristianos. También profanaron varias iglesias y monasterios y llegaron a utilizar una catedral cristiana como cárcel para violar a sus esclavas sexuales.

Actualmente la Iglesia Católica, a través de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), desarrolla proyectos para que los cristianos regresen a sus hogares en la Llanura de Nínive.

fuente: aciprensa.com

La democracia, en riesgo por la islamofobia

Hay que implementar políticas para prevenir la radicalización religiosa, con un enfoque que no sea sólo de seguridad, y el sistema escolar tiene un papel importante que desempeñar.

El reciente ataque terrorista en la Mezquita de Finsbury Park en Londres, así como los que han ocurrido en las últimas semanas en Londres, Manchester y de nuevo en Bruselas, ponen de relieve que las tensiones interreligiosas están emergiendo como un claro intento de incrementar la tensión, de favorecer a los partidos políticos populistas con el fin de transformar las democracias europeas en regímenes más autocráticos. Muchos expertos en políticas de integración del Islam y Oriente Medio ya han dado su clave de interpretación. Uno de ellos, el profesor francés Gilles Kepel, comparó en la revista ‘Le Nouvelle Observateur’ (L’OBS) las políticas de integración francesas y británicas, destacando cómo el «tolerante» sistema del Reino Unido, que permitió la creación de los Consejos Shari’ah dentro de diferentes barrios de Birmingham, ha sido incapaz de mantener a salvo a Gran Bretaña de ataques islamistas internos.

Después de los atentados del 11 de septiembre, el mundo occidental cobró más consciencia del terrorismo islámico y tras las explosiones en Londres en 2005 los europeos asumieron la posibilidad de que ciudadanos musulmanes del continente podían perpetrar ataques terroristas en su propio país. La siguiente reacción, en un primer momento, puso el énfasis en una clara incomprensión arraigada en el sentimiento eurocéntrico de superioridad: ¿Cómo es posible que ciudadanos británicos, presentes en el Reino Unido desde hace generaciones y procedentes de países pobres no estén agradecidos infinitamente al Estado anfitrión y, por el contrario, promuevan ataques terroristas?

Las políticas de integración de la Unión Europea difieren claramente según los países, así como la relación histórica de las distintas naciones continentales con el Islam y el mundo árabe. Por el contrario, el enfoque islamófobo en Europa surgió como un fenómeno más homogéneo, particularmente relevante en países como Francia, en los que se han producido importantes atentados terroristas en los últimos años, pero también en Italia, donde, por el contrario, no ha sucedido nada recientemente. Inglaterra y Francia tienen claras responsabilidades históricas en la fragmentación de la geografía árabe-islámica, integrada en el pasado dentro de imperios multiétnicos y multirreligiosos (como el Otomano).

Al mismo tiempo, en la última década, incluso cuando los medios de comunicación nunca habían centrado la atención en estos acontecimientos, algunos ataques islamófobos contra ciudadanos europeos musulmanes han provocado una cifra creciente de asesinatos claramente motivados por razones religiosas: cinco muertos en Reino Unido desde 2005, uno en Suiza en 2016, cuatro en Suecia desde 2009, once en Alemania desde 2005, uno en Francia en 2015 y uno en Dinamarca en 2008.

¿El terrorismo islámico europeo está cambiando nuestros hábitos de vida? ¿Cuál es el objetivo real de estos ataques? ¿Han fallado las políticas de integración de la Unión Europea?

En primer lugar, todo el mundo, en su mayoría musulmanes que escapan de las guerras civiles en Siria e Irak -en las que la Unión Europea y EE UU tienen claras responsabilidades-, está tratando de llegar a Europa. ¿Por qué? Porque nuestro continente atrae a personas que creen que es posible vivir en un lugar mejor y desean hacerlo. No quieren ir a Arabia Saudí ni a los Emiratos, aunque se trate de países musulmanes como los suyos. De este modo, hay una parte del mundo árabe que reconoce la necesidad de paz para mejorar el estilo de vida: integrar la pluralidad.

Este es el objetivo real de los últimos ataques terroristas: una sociedad plural, la comprensión recíproca entre religiones, una nueva Babilonia de las naciones. Los autores europeos de estos ataques son un fracaso de la política unificadora en parte por razones personales y por incapacidad y, en parte, porque las políticas de integración y actitudes eurocéntricas aún se resisten a perder peso.

Los suburbios construidos en los extrarradios para los últimos en llegar aún continúan siendo guetos geográficos; los programas escolares no tienen nada que hacer frente al trasfondo cultural-histórico-religioso de la mitad de los alumnos de la clase; y, en tercer lugar, no existen oportunidades reales de obtener un trabajo como factor de integración. Estos son solo algunos aspectos de las responsabilidades de la Unión Europea.

Con todo, una parte mayoritaria de los ciudadanos de la Unión Europea no se dejó convencer en las elecciones de 2017 para votar a los partidos populistas-islamófobos en Holanda, Austria, Francia y Reino Unido, e incluso probablemente tampoco lo hará en las próximas elecciones alemanas. Los ataques terroristas han intentado en numerosas ocasiones cambiar los resultados electorales, pero ha sido en vano.

¿Pueden aún las actuales antiguas democracias de la Unión Europea preservar algunos de sus valores?

Las políticas de integración son el banco de pruebas. Es necesario implementar políticas para prevenir la radicalización religiosa, con un enfoque que no sea unívocamente de seguridad. Los sistemas escolares y universitarios aún deben desempeñar un papel importante.

Por Marco Demichelis (Investigador Marie Curie. Instituto Cultura y Sociedad – Universidad de Navarra). Con información de Las Provincias.

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El califa de la CIA tiene sus horas contadas…

El líder del grupo terrorista wahabí Daesh, Ibrahim al-Samarrai, también conocido como Abu Bakr al-Baghdadi, habría huido de Mosul para salvar su vida, dejando la batalla a los comandantes operativos del grupo. Fuentes de inteligencia estadounidenses e iraquíes dijeron que la ausencia de comunicación oficial del liderazgo del grupo terrorista y la pérdida de terreno en Mosul podría ser la prueba de que Baghdadi había dejado Mosul, la última zona urbana principal controlada por Daesh en Irak. Las fuentes dijeron que el cabecilla de Daesh ahora se esconde en el desierto. Sin embargo, es imposible confirmar su paradero.

Con información de:ABNA24

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Los intentos por borrar la milenaria historia de Siria

Templo de Baalshamin en la ciudad de Palmira, Siria

Los afanes de quienes ejecutan y promueven la guerra impuesta a Siria intentan borrar el rostro y la identidad de una nación con el saqueo y la destrucción de una historia milenaria y que definió con altas y bajas el desarrollo de la civilización.

Hasta el 2011, cuando la barbarie del terrorismo irrumpió con intenciones económicas enmascaradas en conflictos civiles y religiosos, esta nación del Levante era considerada ‘el paraíso de la arqueología’.

En los algo más de 185 mil kilómetros cuadrados del territorio nacional confluían los vestigios de civilizaciones como la Fenicia, Greco-Romana, Palmireña, Bizantina, Arabe- Islámica y de las Cruzadas, una mezcla aún por estudiar y detallar en toda su vasta complejidad histórica.

Cuando las magnitudes del conflicto alcanzaron límites impredecibles dos años después, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) decidió definir en peligro a todos los sitios arqueológicos del país.

La muerte armada en manos de casi un centenar de grupos terroristas se expandió desde el fondo de las cavernas del inframundo por toda la nación, alentada por quienes desde los grandes centros de poder nunca han podido admitir un desarrollo alternativo civilizado y que con todos los posibles defectos en su evolución, definen la historia de la Humanidad.

Más de 900 sitios arqueológicos, yacimientos o simples vestigios geográficos, fueron objeto de un vandalismo que incluyó saqueos con fines lucrativos de valiosas piezas, o dinamitar símbolos y asesinar a especialistas. Todo con un afán diabólico de destrucción ilimitada.

La furia arrasadora se centró a partir de los seis sitios declarados desde 1979 como Patrimonio de la Humanidad: Ciudad Vieja de Damasco, Palmira, Casco Histórico de Bosra, centro antiguo de Alepo, el Crac de los Caballeros y las Aldeas del Norte del país.

Otros, propuestos con ese objetivo desde el año 1999 quedaron en suspenso y no dejaron, sin embargo, de recibir el embate aniquilador como las Norias de Hama, Ugarit, Ebla, Tell Hariri, Apamea, Malula o el Castillo de los Cruzados, en Tartus.

Un testimonio, el de Nima Mohrtain, especialista encargada de la conservación del Crac de los Caballeros, en la carretera que une a Homs con Tartus, habló con pasión de cómo rehabilitaron los lugares destruidos y de qué manera los cabecillas aprovechaban la ignorancia de los elementos terroristas para incendiar, borrar y destruir cualquier vestigio posible.

Justo lo que fuera capilla del oratorio del Crac muestra una expresión en latín tallada en la roca: ‘Si eres un hombre de mucho dinero, belleza y prepotencia, no tienes nada.’ No la borraron porque no pudieron entender lo que decía y al fin, les importó poco, afirmó la especialista.

El Crac, construido en 1034, y sucesivamente reparado a través de los años, llegó a ser visitado por más de seis mil persona en un solo día, relató.

Tal interés por el conocimiento fue apreciado también por los reporteros de Prensa Latina en varias visitas a Malula, Homs, el casco histórico de Damasco, Sednaya o Palmira, la histórica llamada Joya del Desierto, actualmente vuelta a ocupar por el Estado Islámico, Daesh, cuyos integrantes dinamitaron la mayor parte de los milenarios monumentos y construcciones de la ciudad.

A la fecha, un documentado mapa interactivo elaborado por las autoridades culturales y patrimoniales sirias muestra con bastante exactitud 758 sitios arqueológicos en toda Siria con destrucciones totales, parciales o de menor grado en las 13 provincias del país.

Pero a ese vandalismo se unen las excavaciones ilegales con afanes de lucro propiciadas por el Daesh en más de medio centenar de lugares de las zonas ocupadas y que, según datos, conforman un panorama total de pérdidas estimadas en cerca de 10 mil millones de euros (algo más de 11 mil millones de dólares).

Multitud de documentos publicados, no solamente por las autoridades sirias, señalan que la mayoría de lo saqueado se hace por encargo, con un intermediario que, por ejemplo, vende un mosaico bizantino por miles de dólares y que termina en manos de coleccionistas privados millonarios de Europa, Francia, Alemania, Estados Unidos o los países del Golfo.

Por lo regular, ese tráfico es sobre la base de piezas pequeñas saqueadas porque si pudieran, hubieran cargado otras monumentales, impotencia ‘comercial’ que les hace dinamitarlas como el Templo de Bel, en Palmira.

Esa red de contrabando de lo saqueado es ‘muy difícil de detectar’ para la Interpol, muy pocas veces eficiente en muchos otros detalles a pesar de fundarse en 1923 y estar, aparentemente integrada, por representantes de 190 naciones con sede en Lyon, Francia,

A pesar de todo este dramático ‘expediente’, la Dirección General de Antigüedades y Museo, por medio de su director, Maamouth Abdel Karim, asegura que un buen por ciento de las piezas más valiosas están en ‘lugares seguros’ gracias al esfuerzo conjunto de personal especializado, simples pobladores, autoridades provinciales y el de las unidades del Ejército sirio.

Por Pedro García Hernández
Con información de Prensa Latina

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Daesh: masacres al ritmo de rap

'Desso Dog' rapero alemán afiliado al Daesh ©diariovasco
‘Desso Dog’ rapero alemán afiliado al Daesh ©diariovasco

La relación de un cantante islamista de este estilo con los últimos detenidos en Francia por preparar atentados pone de relieve la influencia de esta música de origen norteamericano en las bases del califato.

El poder de la cultura norteamericana llega incluso al Estado Islámico (EI), por mucho que este país sea para ellos el cuartel general de Satán. El rap -la música creada por los negros en los ghetos estadounidenses y popularizada por la ‘pecaminosa’ MTV-, es uno de los sonidos con mayor influencia en los militantes del Califato. Todos los expertos en islamismo coinciden en señalar que la influencia de este estilo, muy difundido por internet, es clave para entender la captación masiva de jóvenes que se han radicalizado en las redes sociales al utilizar un lenguaje dinámico y actual . Pero además, algunos de los cantantes se han convertido en líderes terroristas capaces de organizar comandos y ordenar masacres, lo que ha dotado a sus canciones de una aura aún más mítica a la hora de influir en los jóvenes.

Rachid Kassim, el rapero que ha coordinado los últimos ataques de Daesh en Francia ©diariovasco
Rachid Kassim, el rapero que ha coordinado los últimos ataques de Daesh en Francia ©diariovasco

El último caso conocido del poder de esta música es el de Rachid Kassim, un rapero francés de 29 años, que según las investigaciones llevadas a cabo en París, era quien desde Siria estaba en contacto con los terroristas que han actuado en Francia y les animaba para cometer sus acciones. Los dos islamistas que el 26 de julio asesinaron al párroco Jacques Hamel en una iglesia próxima a Normandía se comunicaban con este antiguo músico galo. También se mensajeaban con él algunas de los arrestadas la pasada semana por los preparativos para atentar en la capital francesa, en lo que ha supuesto el descubrimiento del primer comando femenino del EI en Europa.

Kassim, vivía en Roanne, una ciudad próxima a Lyon. Allí era conocido como un fanático de las artes marciales que trabajaba como asistente social, en especial con jóvenes inadaptados. En 2011 grabó un disco titulado ‘Primera arma’ bajo el seudónimo del Oranés (por la ciudad de Orán, en Argelia) en el que alentaban a cometer atentados y, por ejemplo, defendía la decapitación. Un año más tarde viajó al país argelino y allí se radicalizó. No tardaría en acudir a Siria para ponerse al servicio del Estado Islámico.

Su caso es similar al del rapero alemán Denis Cuppert, cuyo seudónimo como cantante es Desso Dog, uno de los músicos más conocidos que se pasó al yihadismo y se convirtió en uno de sus propagandistas más siniestros. Este artista, que ha llegado a aparecer en vídeos con las cabezas decapitadas de prisioneros, es hijo de una alemana y un ghanés que abandonó la familia. Su madre mantendría más tarde una relación con un soldado norteamericano destinado en Alemania, con el que Denis Cuppert siempre tuvo problemas. Tuvo una infancia problemática, con continuas detenciones por tráfico de drogas que le llevaron a los reformatorios. Allí se convirtió en miembro de las bandas de emigrantes de origen árabe o turco que se enfrentaban a los neonazis. En 2010, cuando su carrera como rapero estaba iniciándose, sufrió un accidente de tráfico que aceleró su conversión al islam. En ese momento contactó con un sector social al que denominan los ‘Dark nazis’, apodo que se da a los musulmanes que simpatizan con el nacionalsocialismo.

Apología del terror

Según los expertos en yihadismo, los vídeos que Desso Dog grabó a partir de esos contactos son claves para entender los procesos de radicalización de jóvenes musulmanes que, tras ser captados por Internet, se obsesionaban con viajar a Siria. En ellos, Cuppert aparecía rodeado de armas y defendiendo la violencia de forma explícita. Su estética reunía todos los iconos de los jóvenes que triunfan en el rap estadounidense más salvaje pero adobada con guiños a las tradiciones musulmanas.

En 2013, tras grabar varios temas investigados por su apología del terrorismo y tras haber sido procesado, se marchó a Siria. En este país, que ya estaba sumergido en su sangrienta guerra civil, se afilió a grupos islamistas radicales de todo tipo hasta que acabó en las filas del ‘Global Islamic Media Front’, el aparato de propaganda del califato y de otros grupos. Su imagen de músico comenzó a fusionarse con la de un soldado, lo que le convirtió en un personaje mítico en las filas yihadistas. Era el artista asesino.

'Desso Dog', en Siria ©diariovasco
‘Desso Dog’, en Siria ©diariovasco

Cuppert es uno de los pequeños enigmas del Estado Islámico. Desde el 2014 se le ha considerado muerto en numerosas ocasiones, tanto por ataques de Estados Unidos como por atentados llevados a cabo por grupos terroristas que operan en Siria. Sin embargo, su fallecimiento no ha podido ser comprobado de forma fehaciente en ningún momento.

Otro de los músicos que trabajó de forma activa para los yihadistas es Abdel Majed Abdel Bary, ‘L Jinn’, el hijo de un islamista egipcio que estuvo investigado por sus relaciones con Al Qaeda, cuando este movimiento comenzó a extenderse por Europa. ‘L. Jinn’ nació hace 26 años en Londres, donde su familia había buscado refugio en su huida de Egipto. Su carrera comenzó con canciones en las que, frente a otros estilos de rap que defendían el uso de drogas, promovía la vida sana y la defensa de la familia. Se sabe que en 2013 huyó a Siria para unirse al Estado Islámico. Para muchos jóvenes musulmanes británicos se convirtió en un héroe, una fama que aumentó cuando las fuerzas de seguridad le atribuyeron erróneamente ser parte de ‘Los Beatles’, apodo de un grupo del Estado Islámico formado por británicos y que se especializó en decapitaciones. Su caso es paradójico, puesto que hace un año se le perdió la pista cuando, supuestamente, huyó a Turquía como desertor del EI. Su rastro se esfumó pese a que estaba siendo buscado tanto por los islamistas como por los turcos y los servicios secretos occidentales.

'Sheik Terra' ©diariovasco
‘Sheik Terra’ ©diariovasco

El pionero de toda este rap yihadista es ‘Sheik Terra’, un músico británico que en 2004 lanzó la denominada ‘Digihad’, jugando con los términos digital y jihad. Este rapero se convirtió en un referente para todos los futuros islamistas músicos ya que combinaba de forma profesional las imágenes de los atentados de Al Qaeda con los desmanes de los ejércitos occidentales en países como Irak o Afghanistan. Con su canción ‘Dirty Kuffar’ (sucio infiel) ofrecía una venganza musical al imaginario musulmán al tiempo que llamaba a la lucha contra Occidente. En una época en la que el Estado Islámico no era todavía conocido, ‘Sheik Terra’ aparecía ya con una capucha negra y una pistola en la mano amenazando a todos los europeos infieles. Este fue el primer vídeo de la yihad.

Por Óscar B. de Otálora
Con información de Diario Vasco

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Daesh convierte a jóvenes europeos en extremistas violentos

¿Cómo se convierte un joven europeo en un extremista violento?
¿Cómo se convierte un joven europeo en un extremista violento?

¿Cómo se convierte alguien en extremista violento? ¿Qué hace que un joven europeo tome las armas por el Daesh, una entidad nacida a miles de kilómetros, y masacre a sus conciudadanos? ¿Qué factores influyen en que una adolescente europea abandone la sociedad occidental por la guerra para imponer un califato en el que la mujer ocupa un segundo plano? Las respuestas a estas preguntas pueden ser clave para prevenir atentados terroristas en Europa, facilitar la paz en una región que parece condenada al conflicto, y de paso prevenir las oleadas de refugiados. En el Oslo Freedom Forum (OFF) han intervenido varias personas convencidas de la importancia de la narrativa, tanto la ficción como las explicaciones de la realidad, en la lucha contra el extremismo, sobre todo el islamismo violento.

En la reunión del heterogéneo grupo de luchadores por los Derechos Humanos de la capital noruega además de los habituales opositores a regímenes dictatoriales, los geeks dispuestos a poner la tecnología al servicio de una causa justa, periodistas y expertos en marketing, participan víctimas y opositores al terrorismo, particularmente al terrorismo islamista, pero no sólo. Desde sus diferentes perspectivas ponen el acento en la batalla de las ideas como la más importante de la lucha contra el terrorismo. “No se acaba con este problema disparando” afirma Maajid Nawaz, el político y escritor británico de origen pakistaní. “Resulta curioso que mucha gente que cuando dispararon a Malala gritaba ¡no se puede matar una idea!, y pensaban que matando a Bin Laden se acababa el yihadismo«. Disparar a cualquiera de ellos no acaba con las ideas que defienden. No se puede matar una idea, buena o mala. Nawaz aclara que “hay lugar para la guerra, no soy pacifista, pero a la larga matar es una estrategia equivocada”.

Definición y diagnóstico

Las ideas no se matan, se rebaten. Wole Soyinka, escritor premiado con el Nobel y luchador primero por la independencia y después por la democracia en Nigeria, además de explicar la aparición de Boko Haram a través de la inmensa corrupción de políticos y militares, recordó el poder de las palabras, particularmente de las definiciones. “Boko Haram no es el nombre que los fundamentalistas se ha dado. Al contrario, habían optado por una expresión grandilocuente, como la mayoría de los nihilistas religiosos, Grupo de la gente de Sunnah por la predicación y la Yihad. Pero la gente les dijo: no, vosotros sois Boko Haram, que significa “el libro es anatema”, porque detestáis los libros y cualquier forma de conocimiento. Ellos detestan el apelativo” porque revela la contradicción de pretender ser islamistas cuando “el profeta recalcó la importancia de los libros y el conocimiento”.

Wole Soyinka, Nobel de Literatura y luchador por la independencia y democracia en Nigeria ©OFF-Jamie Hancock
Wole Soyinka, Nobel de Literatura y luchador por la independencia y democracia en Nigeria ©OFF-Jamie Hancock

El escritor manifestó no entender por qué los medios occidentales no aplican el mismo principio en el caso de ISIS, Estado Islámico o Daesh. El nombre del grupo es una de las batallas que plantea, y aún no está resuelta; sus defensores usan Estado Islámico o ISIS, acrónimo que incluye esos dos términos, mientras que sus opositores prefieren daesh, por su sonoridad peyorativa en árabe y porque “¿acaso son un Estado soberano?” se pregunta Soyinka, que aclara que “no hay nada islámico en el Daesh”.

Las definiciones son intentos de modelar la realidad, y errar en ellas puede condenar cualquier esfuerzo al fracaso. EE.UU. siempre “ha diagnosticado mal el problema”, explica Nawaz. Bush quería imponer la democracia a punta de pistola. De ahí la invasión de Irak y el intento de democratizar una nación de arriba abajo. Todos sabemos cómo fue eso.” Pero Obama tampoco acierta, “convirtió la pistola en dron. Ha lanzado más asesinatos con drones que Bush. Pensó que se enfrentaba a un grupo delincuente, y lidiar con ello como si fuera Al Capone: eliminamos al líder y acabamos con la organización. Otro error”.

Nawaz habla de insurgencia global yihadista, “queda demostrado por el hecho de que tras la muerte de Bin Laden aparece algo peor que Al-Qaeda, el Daesh. Cuantos más líderes mates más aparecerán, porque ninguna insurgencia sobrevive sin apoyo en la comunidad en la que recluta a sus miembros. La realidad es que hay una ideología que busca reclutar gente, radicalizarla, y que se sumen a estas organizaciones. Si no, ¿cómo es posible que 6.000 europeos se unan al peor grupo terrorista de la historia, si no es porque esta ideología se ha propagado durante décadas y cuenta con apoyo en la comunidad que la nutre?”.

Ex-islamistas contra la yihad

Y aquí llega el momento clave de la charla de Nawaz: “todo esto lo sé porque yo era uno de ellos, durante 13 años me dediqué a propagar esta ideología”. Desde entonces, y tras pasar por una cárcel egipcia, el británico abandonó el grupo islamista Hizb Ut-Tahrir y creó la Fundación Quilliam dedicada a combatir el extremismo. Un momento igual al vivido el año pasado en la charla del investigador Shiraz Maher, también un británico de origen pakistaní, y ex militante del mismo grupo islamista, que ahora trabaja en el Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización. El formato del OFF es parecido a las charlas organizadas por TED, exposiciones cortas y bien estructuradas, con mensajes claros, de personas que hablan generalmente sin leer y moviéndose por el escenario: una comunicación muy efectiva.

Maajid Nawaz, político y escritor británico de origen pakistaní ©OFF-Jamie Hancok
Maajid Nawaz, político y escritor británico de origen pakistaní ©OFF-Jamie Hancok

Nawaz explica que los yihadistas aventajan a los demócratas en cinco factores clave: “ideas, narrativa, símbolos, líderes y una meta. Todos conocemos estos factores del yihadismo, pero no los del movimiento democrático de los países musulmanes. ¿Cuál es su narrativa, sus ideas, ¿qué símbolos usan?, ¿Quiénes son sus líderes?, ¿y su meta?, El problema es que no podemos responder a estas preguntas con claridad. Y la razón es que no hay un movimiento lo suficientemente fuerte en la sociedad civil para contrarrestar los elementos del yihadismo con ideas, narrativas y metas, democráticas y seculares. Esa gente existe, pero necesitamos que se movilicen y que se permita la conversación. El británico reclama que se debata sobre el islamismo. “La solución no está en nuestras balas sino en nuestra habilidad para movilizar a la sociedad civil. Y lo primero que hay que hacer es dar permiso a la gente para tener esta conversación. Obama no quería tener esta conversación. Yo también soy un liberal, y aquí critico a mi tribu. El peligro es parecer antimusulmán, racista, así que silenciemos esta conversación. Pero la alternativa al diálogo es el conflicto”.

Para Maher, que este año participa en un panel sobre Siria, el factor más importante en el reclutamiento de jóvenes yihadistas entre los musulmanes europeos es la identidad. “No tienen claro su papel en la sociedad europea, o si caben en ella, no saben si se puede ser británico y musulmán o es una contradicción. Los que propagan esta ideología, te dicen: no importa si tus padres son pakistaníes, o tu pasaporte es británico, si eres negro… tu identidad es la musulmana. Ya tienes una identidad que trasciende la nacionalidad, la raza, la cultura… y es muy seductora porque se basa en la certeza”.

El diagnóstico es parecido en ambos ponentes, frente a las certezas, ideas claras, identidad concreta, realidad presentada en blanco y negro, que ofrecen los islamistas, los demócratas no presentan sus valores de forma tan asertiva. “Tiene que haber más celebración de los valores europeos.” Reclama Sharif Maher que pone “un ejemplo, una familia británica se unió a ISIS y lanzaron un comunicado en el que explicaban que Gran Bretaña ha intentado borrar nuestra religión pero no nos hemos dejado. Yo echo de menos una respuesta del gobierno que conteste que tenemos mezquitas salafistas, sufíes, chiitas… En territorio de Isis una mezquita sufí se vuela, si eres chiita te matan. Si no comulgas con su visión estrecha del Islam te eliminan, ¿quién borra religiones Gran Bretaña o Isis? Creo que ese argumento es muy poderoso, en Europa puedes hacer lo que quieras, rezar toda la noche o ir a una discoteca. Tenemos que hablar más de los valores que conforman nuestro espacio secular de libertad, es una idea muy poderosa”.

Víctimas por los Derechos Humanos de los terroristas

El OFF es un foro diverso, la panorámica de las asistentes revela mujeres de oriente próximo con y sin hijab, africanos con traje occidental o tradicional, latinoamericanos, asiáticos, y también europeos y estadounidenses. Estos últimos predominan entre los organizadores y el público, y escasean entre los ponentes. Uno de ellos es Bjørn Ihler, un superviviente de la masacre de Utøya, dedicado ahora a estudiar la influencia de la narrativa en los conflictos y cómo debe cambiar para promover la paz. “Ahora muchas de las narrativas en el mundo siguen un esquema de nosotros contra ellos”, denuncia, citando la caracterización de Hollywood de los árabes como malvados o estúpidos. Esto hace que “nos den miedo los inmigrantes, hay gente que teme una invasión.” Ihler explica que el paraíso escandinavo no es real: “la imagen de Escandinavia es muy buena en el mundo, pero no somos sociedades muy inclusivas, particularmente Noruega. Cuando decimos que estamos integrando a la gente, queremos decir que les estamos dando clases de noruego, no que les estemos acogiendo. Muchos noruegos no hablan nunca con una persona de piel más oscura o de religión musulmana. No se establecen relaciones personales. No entienden que integrar es un proceso bidireccional, no sólo es responsabilidad del que llega”.

Bjørn Ihler
Bjørn Ihler

El noruego promueve el respeto de los Derechos Humanos, incluso para su verdugo: “nuestra reacción ante cualquier ser humano, incluso ante el peor terrorista, incluso Breivik, ha de ser tratarle como un ser humano, reconocer sus derechos. Es algo que se dice y se piensa, pero creo que lo importante es hacerlo. Espero inspirar con mi actitud, Breivik intentó matarme, mató a un montón de mis amigos, y me jodió la vida por decirlo suavemente, pero es un ser humano. Si le tratamos como otra cosa, nos convertimos en él, y ese es un camino que no pienso seguir”.

Superhéroes contra terroristas

¿Quién mejor para vencer a un grupo terrorista que un superhéroe? El hecho de pertenecer al campo de la ficción puede ser una ventaja más que un problema, porque ese es también un campo de batalla en la lucha contra el terrorismo. Uno al que se dedica el jordano Suleliman Bakhit, ponente en el OFF hace un par de años y asistente en las últimas ediciones, en las que es uno de los personajes más activos durante los descansos; continuamente se acerca a los participantes a interesarse por su historia y ofrecer sus puntos de vista, durante el primer día no cesa de abrazar a viejos conocidos, que van desde una hacker californiana a un activista serbio. Los participantes en la reunión suelen repetir y forman una especie de club de antiguos alumnos que se reúnen anualmente para compartir experiencias y proyectos. El autor sufrió un ataque por su condición de árabe en EE.UU. tras el 11S y decidió dedicar su vida a prevenir el extremismo mediante la creación de superhéroes inspirados en la cultura árabe que promueven valores democráticos. “Pregunté a unos chicos jordanos: ¿quiénes son vuestros héroes? Algunos citaban a Bin-Laden. La mayor amenaza a la paz hoy en día es el terrorismo disfrazado de heroicidad”, explica.

Suleliman Bakhit
Suleliman Bakhit

Bakhit recalca la misma idea que otros participantes: “este problema no se resuelve con bombas ni con leyes. Hay que ocuparse de la narrativa y la mitología, la ideología.” Si en Oriente Próximo la guerra de Irak favoreció la propagación de yihadismo, “en Europa hay otros elementos que crean una incubadora de islamistas. Hay una falta de integración de minorías, especialmente musulmanas, el racismo está muy presente, la islamofobia. En Francia el 70 por ciento de la población reclusa es musulmana”, explica indignado Bakhit que prepara series de comics destinados a prevenir la radicalización de jóvenes musulmanes en Europa. “El discurso dominante en Europa. La idea de que si estudias, te esfuerzas, eres buen ciudadano, vas a ser parte de la sociedad no les llega. Tienen más probabilidades de acabar presos, los trabajos que encuentren serán peores. Tienen una deficiencia de sentido, y ahí entra Isis”.

El autor jordano lamenta que “algunos países, Francia en concreto, han caído en la trampa. El objetivo de los ataques a Charlie Hebdo no era la libertad de expresión, ni un estilo de vida, era generar una sobrerreacción de los gobiernos occidentales que aislara a la población musulmana en un entorno hostil que favoreciera el reclutamiento de extremistas”.

Esperanza entre el caos terrorista y la represión autoritaria

Aranim, la editora fundada por Bakhit distribuyó más de un millón de ejemplares de sus tebeos en los colegios jordanos. Eso fue antes de tener que cerrar al perder el apoyo del gobierno de Jordania porque en una de sus historias no dejaba claro que la actual monarquía fuera a seguir reinando dentro de un siglo. Ahora la relación vuelve a ser buena. “Mis comics han sido clasificados como libros de texto en Jordania. Se van a distribuir por todos los colegios a chavales de 12 años. Lo más importante es que la protagonista es una chica, que esperamos que tenga un enorme impacto positivo. Es un avance a nivel global, es la primera vez en el mundo que una novela gráfica se considera un libro de texto escolar. “Bakhit se muestra pragmático en su relación con el gobierno: “tenemos un tira y afloja. A veces nos apoya y otras lo contrario. Hay que pelearlo. Somos una democracia joven, a veces retrocedemos más que avanzamos, otras no”.

Shiraz Maher
Shiraz Maher

Maher rechaza la falsa dicotomía que se presenta sobre la región que tras el fracaso de la primavera árabe en casi todos los países parece condenada a elegir entre renunciar a su libertad a manos de una tiranía secular o de una teocracia terrorista. La zona “está pasando por un proceso espasmódico, y va a continuar así. Veremos más caos, más tiranía, más desastres… Es una pena, pero creo que con el tiempo la región mejorará su situación con respecto a la actual y la anterior. Es una evolución, como en Europa, durante el siglo XIX hubo sucesivas revoluciones, no es un proceso linear. Pero todo tirano acaba cayendo, y los árabes no son especiales, quieren libertad como todos, y la tendrán algún día, pero me temo que será largo y difícil”.

Por Nacho Sevilla
Con información de Público

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Occidente,su hipócrita bandera y la encrucijada Siria

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Siempre lo pagan los mismos, los más desfavorecidos, los más débiles, los vilipendiados, las víctimas, los inocentes.

Los inocentes fueron asesinados en París el mismo día que en Beirut, los inocentes mueren ahora bajo una lluvia de bombas en Siria, los inocentes se ahogan todos los días tratando de cruzar el Mediterráneo, huyendo de la barbarie, los inocentes se mueren de frío en las fronteras cerradas con alambradas, abandonados, olvidados y criminalizados. Ahora hombres, mujeres y niños son presuntos terroristas por obra y gracia de los medios de desinformación de masas, cuando los poderosos lo deciden las víctimas se convierten en culpables, como las mentiras se convierten en verdades y aquella primera ola de solidaridad con los refugiados sirios desaparece entre los mensajes del odio y el miedo.

Pero la prensa solo habla de atentados terroristas cuando se producen en Occidente, como los atentados de París, en cambio un atentado en Líbano, Bagdad, o Damasco, parecen accidentes de la naturaleza y ocupan apenas unas líneas en los medios occidentales, los asesinados por las bombas reciben el nombre de “daños colaterales”. Ya no interesan fotografías de niños ahogados, ni las imágenes de la desesperación de los nadie, porque en eso los quieren convertir, en nada, en miedo. Los niños huérfanos se sientan solos en el suelo con el mismo frío y hambre que ayer, sufren los mismos abusos, pero Occidente ya no los ve, ya no importan, ya no son útiles a sus intereses.

Más de diez mil niñas y niños desaparecidos en Europa, no se sabe para qué ni porqué, ¿prostitución infantil, tráfico de órganos, trabajo esclavo?, deberíamos estar aterrorizados porque en esta Europa los niños puedan desaparecer sin dejar rastro, sin que a nadie le importe.

El presidente Hollande declaró la guerra al Estado Islámico, la OTAN declaró la guerra al EI, el mundo declaró la guerra al EI y ahora las preguntas son, si realmente todos luchan contra el EI, ¿Quién les compra el petróleo?, ¿Quién les vende las armas y la munición?, ¿Quién les vende los Toyota en los que se pasean?, ¿Quién permite que miles de terroristas lleguen a Irak para enrolarse en el Estado Islámico?, porque ellos se siguen financiando con la venta de petróleo barato, porque ni los árboles ni las armas no crecen en los desiertos, porque para llegar allí miles de mercenarios cruzan fronteras, o cogen aviones.

Recuerdo ahora la matanza en Turquía como demostración más de hasta dónde llega el terrorismo de estado, la versión oficial del gobierno de Erdogan fue que unos terroristas del EI fueron los responsables, pero miles de ciudadanos en Ankara acusaron al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y a su Gobierno de tener vínculos con el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y los han responsabilizado directamente por aquellos atentados.

Y cosas de la geopolítica, hace muy poquito asistimos a un supuesto golpe de estado que sirvió a Erdogan para acabar con las pocas libertades que quedaban en Turquía.

No podemos pasar por alto que las bombas en aquel atentado en Turquía, fueron colocadas en las cercanías de la sede del partido comunista de Turquía y que esta manifestación pedía la paz y que el gobierno turco dejase de apoyar a los terroristas del Estado Islámico, suena a vendetta de un gobierno terrorista contra un pueblo que está abriendo los ojos. Suena a “Torres Gemelas”.

Turquía bombardea asiduamente a las fuerzas Kurdas que luchan contra el EI en Irak, un ejército Kurdo con un marcado componente socialista, anti imperialista y anti patriarcal. Turquía compra petróleo al EI, el gobierno turco junto a Arabia Saudí son los mayores defensores de la barbarie encarnada en el EI en Irak, Libia y Siria.

Pero en este macabro juego no están solos, también como no podía ser de otra manera Israel, EEUU y la OTAN tienen intereses en esta guerra por el espolio de recursos, por la destrucción de todo tipo de estado en los países donde sigue habiendo petróleo que robar, hace poco podíamos ver un campo de entrenamiento del EI en cuyas tiendas se leía claramente “USA”, las armas del Estado Islámico no nacen en los árboles y menos en el desierto, son también armas norteamericanas, israelitas, etc…

En este contexto aparece un nuevo factor que equilibra la balanza, que es la posición de Rusia, China e Irán frente al EI. Bien es cierto que todo esto forma parte de un enfrentamiento geopolítico a gran escala muy peligroso, pero más peligroso es a mi entender este mundo unipolar donde los EEUU y sus secuaces imponen la ley del más fuerte y la estrategia del terror.

Ante este nuevo escenario los medios de desinformación masiva responden como en la guerra fría con la URSS, mintiendo y tergiversando la verdad sin el menor pudor, los rusos son muy malos, los iraníes también, los chinos no te digo y el actual gobierno sirio el culpable de todo.

Pero el principal enemigo del “mundo libre”, o por lo menos del que se dice civilizado debería ser la barbarie del Estado Islámico, de sus mercados de esclavas sexuales violadas en masa por auténticos animales, de esas niñas secuestradas, violadas, torturadas y asesinadas, de este estado donde se crucifica, se lapida, se queman vivas a mujeres que se resisten a sufrir las mayores aberraciones sexuales, continúan enterrando vivos a quienes se resisten, continúan decapitando a todo el que “piense”, pero el problema hoy es “Rusia”, como ayer era Venezuela y el sufrimiento de los pueblos que viven en el infierno impuesto por los terroristas del EI, por los mercenarios del terror, no importa, venden petróleo barato y no exigen soberanía nacional.

La respuesta de la política internacional es inmoral, es hipócrita, Turquía bombardea a los Kurdos que luchan contra el EI en Irak, la frontera turca es paso habitual de los terroristas, Turquía le compra petróleo al EI, también Arabia Saudita arma al EI para luchar contra el gobierno sirio y España le vende armas a Arabia Saudita, Israel juega como siempre su papel interesado, ayudó a construir el monstruo, no le molesta, curiosamente este llamado Estado Islámico no considera a Israel su objetivo, a Israel le viene bien y aprovecha que ahora nadie mira para seguir con el genocidio del pueblo palestino.

Los países Occidentales tampoco son inocentes, para tumbar al gobierno Sirio todo vale y los terroristas del EI son una herramienta, aun en estos momentos cuando hablan del EI sólo se habla de Siria, donde el EI está luchando y perdiendo la guerra contra el ejército gubernamental y Rusia.

El Estado Islámico tiene su centro de poder en Irak, controla Libia, pero solo se habla de atacar Siria, algo no cuadra, como creernos que con todas las superpotencias del mundo luchando contra el EI este aún sigue existiendo.

Acaso no serían medidas mucho más útiles que bombardear ciudades, el bloqueo económico total al Estado Islámico, no comprarles ni un solo barril de petróleo, no venderles armas ni a ellos ni a sus socios Saudíes, una medida que entre otros podría adoptar el gobierno español y en lugar de apoyar a los supuestos “rebeldes” que se ha demostrado son terroristas dejar que las fuerzas locales sobre el terreno ganen esta guerra contra la barbarie y el terror del EI.

El problema es que el EI le sirve a las potencias occidentales en su asqueroso juego geopolítico para controlar zonas estratégicas, para seguir provocando guerras de rapiña de recursos, son las guerras por petróleo.

Las consecuencias de este macabro juego las pagan siempre los inocentes, al final las víctimas son culpables y se las castiga, debemos recordar que los refugiados de Siria, Irak o Libia huyen de los mismos bárbaros que atentaron en París, no transformemos a las víctimas en verdugos por obra y gracia de los medios de manipulación de masas.

Por  André Abeledo Fernández (Concejal y Portavoz de Esquerda Unida de Narón). Con información de Terc3ra Información

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