Archivo de la categoría: Palestina

Arte moderno en el mundo árabe – Entre la leyenda y la realidad – Wijdan ‘Ali


¿Qué es el arte moderno y cuáles son sus referencias? Estas son preguntas cuyas respuestas dependen de la disposición geográfica, el periodo de tiempo y el ambiente cultural del país en cuestión; de ahí que, para comprender el modernismo en el arte árabe, debamos remontarnos a unos cuantos siglos atrás.

El mundo árabe incluye Argelia, Bahrein, Egipto, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Marruecos, Omán, Palestina, Qatar, Arabia Saudita, Sudán, Siria, Túnez, Emiratos Árabes Unidos y Yemen, y se extiende por Oriente Medio (o el Mediterráneo oriental), la Península Arábiga y el norte de África. Desde mediados del siglo XVI, todas estas regiones formaron parte del Imperio Otomano, con la excepción de Marruecos, el único territorio árabe que no estuvo sometido a la autoridad otomana. Así pues, la influencia turca no se ha hecho sentir en la cultura y el arte marroquíes, los cuales representan una tradición ininterrumpida que se remonta a la España islámica.

Los primeros países árabes de Oriente Medio que adoptaron el arte occidental fueron Líbano y Egipto. Las primeras olas de occidentalización penetraron en Líbano de la mano de los misioneros europeos, quienes abrieron conventos y escuelas misioneras en las montañas e introdujeron la prensa escrita. Fueron los misioneros de Líbano quienes, durante el siglo XVIII, crearon las bases para una vida cultural, social y política centrada en el Cristianismo, lo que dio lugar a un despertar intelectual y artístico. A través de la Iglesia, el estilo gótico se hizo popular en Líbano durante el siglo XVIII, y con el tiempo vio nacer un estilo local de pintura religiosa gótica.

En Egipto, la invasión de los ejércitos de Napoleón en 1798 sometió repentinamente a la nación al control europeo, convirtiendo al país en el primer territorio árabe en verse expuesto a gran escala a la influencia del arte occidental durante el siglo XVIII. Era la primera vez desde la Cruzadas que una potencia occidental no sólo invadía un país árabe con sus fuerzas militares, sino también con sus intelectuales, artistas, historiadores y escritores. Cuando Napoleón fundó la Academia de Estudios Orientales, dio comienzo la ola de orientalismo occidental y nació el interés de Europa por los logros científicos y literarios de los árabes, junto al interés por sus aspectos militares, sociológicos, políticos y económicos. Por otro lado, la población de Oriente Medio tomó conciencia a gran escala de la civilización occidental.

La pintura de caballete es un fenómeno bastante reciente en el arte árabe. [3] A medida que el genio estético y creativo del arte islámico tradicional se iba debilitando a lo largo del siglo XIX, la cultura árabe cedió cada vez más ante las formas y estilos del arte occidental, el cual se había extendido por el mundo árabe gracias a la superioridad y el dominio de Occidente en el terreno político, económico, científico y militar. El orientalismo occidental alcanzó su apogeo en Europa a mediados del siglo XIX, y varios artistas extranjeros, entre ellos David Roberts [4] y Eugène Fromentin, visitaron Egipto y reflejaron sus costumbres nativas, lugares históricos y paisajes, empleando un estilo artístico tremendamente recargado y romántico. Otros, como Jean-Léon Gérôme, quien residía en El Cairo durante varios meses al año, introdujo en el país la pintura de caballete.

La mejora de los medios de comunicación entre Europa y los países árabes expuso el mundo árabe a las influencias occidentales a un ritmo cada vez mayor y, con el tiempo, permitió la expansión del colonialismo occidental y la difusión del arte y la cultura de Occidente. Desde finales del siglo XIX se produjo un renacimiento artístico en Oriente Medio y el norte de África que finalmente condujo a un cambio radical en la estética y propició una nueva evolución artística en el campo de las artes plásticas.


El príncipe Yusuf Kamal, miembro de la familia real egipcia y un entusiasta mecenas de las artes, inauguró la Escuela de Bellas Artes de El Cairo en 1908. Empleó a artistas extranjeros como profesores, creando así la primera institución del mundo árabe que enseñó arte occidental. Sus primeros estudiantes representaron el núcleo de la generación pionera de artistas árabes modernos. Entretanto, en otros países árabes como Irak y Siria, la pintura seguía confinada dentro de los límites de las tradición otomana.

Sudán se convirtió en una entidad política tras la conquista turco-egipcia de la región en 1821, y los británicos ocuparon el país desde finales del siglo XIX hasta su independencia en 1951. Se trata de una nación con un trasfondo cultural faraónico, africano, copto e islámico. El arte moderno, y en concreto la pintura, es un fenómeno reciente en la cultura sudanesa, el cual apenas comenzó a despuntar en la década de 1940. El arte moderno sudanés se desarrolló a un ritmo acelerado entre 1950 y 1960.

Tras la Primera Guerra Mundial en 1918, el gobierno otomano en el mundo árabe llegó a su fin. En 1919 se había establecido un Mandato francés sobre Líbano y Siria, mientras que Irak, Jordania y Palestina se encontraban bajo Mandato británico, y Egipto se convertía en un Protectorado del Reino Unido. A diferencia de los colonialistas franceses, el principal interés de las autoridades del Mandato británico era formar a funcionarios civiles competentes, de modo que apenas adoptaron medidas para contribuir al desarrollo cultural de los países bajo su control. Así pues, la educación y el mecenazgo artísticos ocuparon un lugar muy bajo en la lista de prioridades británicas en Irak, Jordania y Palestina. Esta es la razón por la cual todos los artistas jordanos y palestinos del periodo posterior a 1950 fueron aficionados autodidactas que practicaban la pintura como pasatiempo. Los movimientos artísticos comenzaron a desarrollarse en ambos países a partir de la década de 1950 y 1960, respectivamente.

La pintura de caballete al óleo se inició en Irak a comienzos del siglo XX, de la mano de un grupo de oficiales que había recibido su formación en las academias militares otomanas de Estambul. Ellos formaron el núcleo que permitió el desarrollo del arte irakí moderno. Este grupo de artistas fue el primero en introducir la pintura occidental en Irak a través de sus propios trabajos, de clases particulares y de la enseñanza en escuelas secundarias. Durante la década de 1930, el progreso en el ámbito cultural comenzó a hacerse notar cuando el gobierno irakí estimuló las actividades artísticas. En 1931, el gobierno, por orden del rey Faisal I, comenzó a conceder becas para estudiar arte en el extranjero y, en 1936, el Ministerio de Educación fundó el Instituto de Música que más tarde, en 1939, se convertiría en el Instituto de Arte.

Fue en la década de 1960 cuando la estética occidental y el arte moderno comenzaron a aparecer en la Península Arábiga, que hoy en día incluye a los estados de Bahrein, Kuwait, Omán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Yemen. Dos factores clave en la difusión del arte occidental en los países del Golfo fueron la introducción de un sistema educativo moderno en la década de 1950, y la concesión de becas gubernamentales a los estudiantes que deseaban estudiar arte en el extranjero.


En el norte de África, el ejército francés conquistó Argelia en 1830 y la convirtió en una parte de Francia, en lugar de una colonia o un mandato. Como madre patria, Francia consideraba que su deber era “civilizar” el territorio y la población recién adquiridos. En 1881, Túnez dejó de ser parte del Imperio Otomano y se convirtió en Protectorado francés hasta su independencia en 1955. En 1882, Eugène Delacroix se transformó en el primer pintor francés en visitar Argelia y Túnez. Un número considerable de orientalistas franceses siguieron sus pasos a partir de entonces, y algunos incluso se establecieron, residieron y trabajaron en el norte de África. En 1923, el Centre d’Art de la ciudad de Túnez fue la primera escuela de arte que abrió sus puertas en el norte de África. Sin embargo, hasta la independencia en 1955, el número de alumnos tunecinos era insignificante si lo comparamos con el de estudiantes extranjeros.

La introducción en Marruecos de la pintura de caballete está relacionada con el periodo durante el cual el país se convirtió en un Protectorado francés (1912) y la costa mediterránea del norte quedó sometida al dominio español. Como en Egipto, fueron los orientalistas quienes introdujeron en Argelia, Túnez y Marruecos la pintura de caballete.

La mayoría de los países árabes obtuvo su independencia del gobierno colonial británico y francés entre el final de la Segunda Guerra Mundial y mediados de los años cincuenta. Aunque el entorno político, económico y social ha provocado desde el siglo XIX la decadencia de las artes tradicionales en el mundo árabe, a su vez ha allanado el camino para el desarrollo de movimientos de arte moderno que incorporan la estética occidental e incluso han tenido éxito a la hora de crear inconfundibles estilos de escultura y pintura, haciendo uso de sus antiguas tradiciones y vinculándolas con las tendencias artísticas internacionales. A mediados del siglo XX, la pintura árabe moderna se había desarrollado basándose en la estética y las normas occidentales; y a finales del siglo XX, en todos los países árabes se habían extendido movimientos de arte moderno que reflejaban su crecimiento artístico y cultural a través de instituciones de arte, actividades artísticas, un número de artistas cada vez mayor y las nuevas tendencias del arte que interactuaban con otros movimientos artísticos en varias partes del mundo.

Temáticas

Un fenómeno interesante del arte árabe moderno es que todos los artistas árabes han experimentado, directa o indirectamente, la tensión y la ansiedad creada por las realidades políticas de la región, y en particular por la ocupación de Palestina. Muchos de ellos comparten una temática común relacionada con los problemas políticos y sociales resultantes de la perdida de una parte de su tierra. Incluso quienes han nacido fuera de Palestina y forman parte de los movimientos artísticos en sus naciones de origen o de acogida han mostrado fuertes vínculos nacionales. Este tema compartido es sin duda único en la historia del arte árabe y ha influido a otros artistas procedentes de países en vías de desarrollo, así como a artistas judíos israelíes, algunos de los cuales han llegado a participar en exposiciones junto a artistas árabe-israelíes y palestinos. Para los palestinos en particular, el arte se ha convertido en un mecanismo emocional de introspección mediante el cual preservan su identidad y dan a conocer su causa en todo el mundo. Otros acontecimientos que han influido en la temática de las obras de muchos artistas árabes son, entre otros, la segunda guerra del Golfo, las sanciones de la O.N.U sobre Irak, el doble rasero que las grandes potencias aplican en el trato a musulmanes y árabes, las guerras civiles, el fundamentalismo, la destrucción del medio,mujeres, la pobreza, los derechos humanos, la superpoblación o la islamofobia. Algunos de los artistas árabes cuyo trabajo gira en torno a estos temas son, entre otros, Nasr Abdul Aziz, Abed Abidi, Nabil Anani, Suleiman Mansour, Mounira Nusseibeh, Leila Shawa y Samia Zaru, todos ellos de Palestina; Abdul Jabbar Ghadban, de Bahrein; Hachemi Azza, de Marruecos; Karima Ben Othaman, de Jordania; Paul Guiragossian, del Líbano; Nazir Nabaa, de Siria; Rachid Koraïchi, de Argelia; o Hamid Nada, de Egipto.

La escuela de caligrafía

La caligrafía no sólo simboliza un vínculo con el patrimonio religioso, literario y artístico del pasado, sino que también constituye un presente vivo que continúa estando vigente en la actualidad. Los artistas árabes comprendieron que podrían unir las tendencias del arte moderno con su propia herencia cultural, y así fue tomando impulso el movimiento de recuperación del patrimonio árabe, el cual culminó con el desarrollo de la Escuela de Artes Caligráficas. Los artistas encontraron allí una estética con la cual podían identificarse, y al mismo tiempo compaginar su formación de tipo occidental con su entorno cultural islámico, para alcanzar una identidad artística con la cual desarrollar una nueva personalidad cultural. Muchos son los artistas árabes dedicados a la caligrafía, entre los cuales podemos destacar a Yussef Ahmad, de Qatar; Aziz Amoura, Muhammad al-Jouqi, Nassar Mansour, Muna Saudi y Wijdan, todos ellos de Jordania; Kamal Boullata y Samir Salameh, de Palestina; Taha Boustani, Raad Dulaimi, Issam El-Said y Hassan Massoud, todos ellos de Irak; Ali Omar Ermes, de Libia; Moustafa Fathi y Khairat Saleh, ambos de Siria; Nja Mahdaoui, de Túnez; Ahmad Moustafa, de Egipto; y Maisoon Saqr Qasimi, de los Emiratos Árabes Unidos.


El arte abstracto

El impulso hacia el internacionalismo y la modernización también ha estado presente en el ambiente artístico del mundo árabe, culminando en el arte abstracto, un estilo internacional sin rasgos regionales que se ha convertido en la tendencia más popular entre muchos artistas árabes, tales como Nawal Abdallah, Khaled Khreis, Nabil Shehadeh, Dodi Tabaa y Fahrelnissa Zeid, todos ellos de Jordania; Farid Balkahia, de Marruecos; Ali Ghaddaf, de Yemen; Haidar Khalid y Mahmoud Ubeidi, ambos de Irak; Mohamed Omer Khalil, de Sudán; Abdel Latif Mufiz, de Bahrein; Ayad Nimmer, de Egipto; y Faisal Samra, de Arabia Saudita.


Sin embargo, no se puede trazar una frontera exacta entre los distintos estilos. Por ejemplo, Rachid Koraïchi, Maysoon Qasimi y Samir Salameh relacionan sus trabajos de caligrafía con temáticas nacionalistas y humanitarias, mientras Laila Shawa emplea una mezcla entre caligrafía y graffiti, y las estilizadas composiciones de Hamid Nada se sitúan entre las abstracción y el simbolismo.

El arte árabe moderno transmite al mundo un destello de belleza y autenticidad, a través del cual se pretende dar a conocer la riqueza de la cultura del pueblo árabe.

BIOGRAFÍA RECOMENDADA

– Hashim Cabrera, Islam y arte contemporáneo , Junta Islámica, Navarra, 2009.

– José Miguel Puerta Vílchez, La aventura del cálamo , Edilux, Granada, 2007.

NOTAS.-

[1] Traducción, extracto y adaptación del texto publicado para promocionar la exposición titulada “Between Legend and Reality: Modern Art from the Arab World”, con obras procedentes de la colección permanente del Museo Nacional de Bellas Artes de Jordania. Publicado en Nafas Art Magazine , diciembre de 2003. Disponible online en: http://universes-in-universe.org/eng/nafas/articles/2003/modern_art_from_the_arab_world Versión en castellano elaborada por el equipo de traductores de Alif Nûn . (Nota de la Redacción).

[2] La princesa Wijdan Ali es historiadora del arte y pintora, y actualmente reside en Ammán (Jordania). Fundó e impulsó el Museo Nacional de Bellas Artes de Jordania y la Real Sociedad de Bellas Artes.

[3] La pintura de caballete hace referencia a todas las obras pictóricas realizadas sobre un soporte móvil, ya sea tabla o lienzo. (Nota de la Redacción).

[4] Para más información sobre la figura de David Roberts, véase R. H. Shamsuddín Elía. “ David Roberts: de Granada a Jerusalén ”, revista Alif Nûn nº 47, marzo de 2007. (Nota de la Redacción).

Fuente: kálamo

©2011-paginasarabes®

La cara que tendrá la ocupación – Hagai Matar – May Say

En la medida en que aumenta la valiente insurrección palestina no violenta, se va revelando la falta de preparación de Israel para enfrentarse a ella. Desde disparos de gas sobre los niños y los payasos en Nabi Salah hasta las justificaciones anticipadas para atacar a los activistas de la flotilla, el ejército vuelve a demostrar una y otra vez que sólo entiende la violencia

El viernes pasado en Nebi Saleh la lucha no violenta del pueblo alcanzó un nuevo nivel: en lugar de una demostración del tipo de las ya conocidas, decidieron hacer un día de diversión para los niños, donde se incluían dibujos en sus caras, llantas con arena para jugar, máscaras, globos, cometas y payasos y un alegre desfile de todos, principalmente con los niños y niñas que se desplazarán en la dirección de la fuente de agua que los colonos robaron al poblado con el apoyo del ejército. Los resultados pueden ser predecibles, pero no por eso menos tristes por el hecho de que los soldados y la Policía de Fronteras en el lugar reaccionaron como de costumbre, con golpes y detenciones, granadas aturdidoras y gas. Sí, incluso sobre un grupo de niños sentados que cantaban.

Hoy, en víspera de que zarpe la flotilla, los medios de comunicación invadieron con la difusión de rumores de fuentes del ejército sobre las intenciones de los activistas de incendiar las cubiertas de los barcos, y atacar a los soldados con la intención de matarlos. Los organizadores de la flotilla interpretan las declaraciones del organismo de seguridad israelí como un intento de justificar de antemano cualquier daño que puedan causar a los pasajeros, cuyo objetivo principal por supuesto no es enfrentarse a los soldados, ni siquiera verlos, sino llegar a Gaza, manifestarse contra la continuidad del sitio a Gaza (incluso si se alivió después de la flotilla anterior), y entregar los suministros humanitarios en Gaza.

Una entrevista al sitio MySay aclara Hwaida Araf, presidenta del Movimiento Free Gaza y miembro de la dirección internacional de la segunda flotilla, que, al contrario de lo que dicen los informes, ninguno de los barcos que la integran lleva armas de ninguna clase, y asegura de que a bordo de todos los buques viajan decenas de periodistas de todo el mundo con el propósito de verificar y documentar las actividades. “Nuestra acción es no violenta, y por lo tanto, todos los pasajeros recibieron entrenamiento en la no violencia y firman un compromiso de no violencia”, dijo Araf.

“Parece que Israel está tratando de socavar la Flotilla de la Libertad porque la teme. No a las armas que no tenemos, sino a la amenaza de la propaganda y el control de la vida de los palestinos. La Flotilla es parte de un movimiento global, que incluye a activistas israelíes y judíos, y su objetivo es acabar con la injusticia contra los palestinos. Mi esperanza es que más israelíes entiendan que la flotilla, así como los miles de manifestantes de Jerusalén, Hebrón, Nabi Saleh y otros lugares de Cisjordania, los cientos de miles de personas que participan en el movimiento BDS (el movimiento que llama al boicot, desinversión y sanciones de Israel. N.de T.), no son de ninguna manera antisemitas ni antiisraelíes. Apoyamos la paz y la seguridad para todas las personas. Pero para que haya paz y seguridad, se necesitan la libertad, la justicia e igualdad para todas las personas”.

También Amira Hass, enviada por el periódico israelí “Haartez” en uno de los barcos que programan salir desde Grecia, escribió recientemente acerca de los preparativos y la formación que reciben los activistas, poniendo énfasis en los límites que prenden la luz roja: “no iniciar el contacto físico con los soldados, no saltar al agua, no tirar cosas a los soldados, no provocar incendios, no utilizar los extintores contra los soldados, no utilizar palos para apagar el fuego, contra los soldados, no mostrar objetos que se puedan interpretar erróneamente como armas, (a excepción de cámaras filmadoras o fotográficas)”.

La lucha aún puede tener éxito

En una entrevista concedida al suplemento de “Haaretz”, Ehud Barak dijo, cuando le preguntaron si Abu Mazen había tomado otro rumbo del que se esperaba: “Sí, él eligió utilizar el soft power. Él, Salam Fayyad, y sus fuerzas de seguridad. Ellos entienden. Sharon diría que ‘dejen de matar judíos, todo está sobre la mesa’. De modo que casi han dejado de matar judíos. Los palestinos pueden llegar a utilizar las técnicas de Gandhi en la India” .

La magia de esta cita se encuentra en una sola palabra. Pueden. El mayor temor de Barak, el dueño de la seguridad de Israel, está en la amenaza de que los palestinos “dejen de matar judíos” totalmente. Y, Dios no lo quiera, adopten sólo el camino de la no violencia, de las marchas masivas, huelgas, boicot, llamamientos a la ONU, flotillas. Este gran temor se hace realidad ahora.

Los activistas contra la ocupación, con los palestinos a la cabeza y todos aquellos que se les unen en solidaridad, saben que aunque la violencia contra las fuerzas de ocupación es legítima (por tierra, aire y mar), el poder de la lucha hoy está en la elección del camino de la no violencia. Por esto están listos para detenerse y pronunciar discursos valientes ante el Tribunal Militar (véase el caso Bassem Tamimi, recurrir a las herramientas del boicot, la música y la poesía (como en la protesta contra la llegada de la Ópera de Ciudad del Cabo). Por lo tanto firman compromisos de no violencia cuando suben a los barcos que navegarán contra el bloqueo. Éstas son herramientas que ni Israel ni la explicación israelí tienen una forma real para tratar con ellas.

Todas las imágenes de soldados armados frente a la población civil en las pacíficas manifestaciones de Bil’in, Ma’asara y Nebi Saleh, en el tribunal militar, en los puestos de control, en los podios de la ONU, en Nueva York o en un barco en el mar, desnudan una vez más el rostro de la ocupación y su voz da mil pasos más hacia el camino final.

 

Traducido para Rebelión por J. M. y revisado por Caty R.

Primer busto de Yasser Arafat en México

yasser_a-e1320995786726
La delegación Azcapotzalco y la Embajada de Palestina develaron ayer el primer busto en México de Yasser Arafat (1929-2004), líder y padre de la resistencia de Oriente Medio, para recordar su lucha por la autodeterminación del pueblo y la Constitución del Estado Palestino, además de estrechar lazos de cooperación, fomentar relaciones amistosas y culturales.

El jefe delegacional de esa demarcación, Enrique Vargas Anaya, y la embajadora palestina, Randa I. N. Alnabulsi, acompañados por diplomáticos de Egipto, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Argelia, Líbano, Irak y la directora general para África y Oriente Medio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Sara Valdés Bolaño, descubrieron la figura en bronce de en la Glorieta de Palestina, colonia Clavería.

“Algunos apostaron a que la desaparición física de un líder como Yasser Arafat iba a acabar con las ilusiones de un pueblo del mundo, como el pueblo palestino. Este símbolo que hoy develamos aquí en Azcapotzalco es muestra palpable de que la desaparición física no acaba, ni desaparecen los anhelos de un pueblo”, comentó el delegado.

Por su parte, la embajadora palestina, Randa I. N. Alnabulsi, dijo que la estatua de Arafat muestra que en México hay personas que lo conocen y saben lo que hizo por la libertad y la soberanía de los pueblos del mundo.

“Eso no es de sorprenderse, México desde siempre ha apoyado a los palestinos, siempre ha apoyado su camino y desde 1975 en que el presidente Echeverría reconoció a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) hasta ahora, a donde quiera que vaya, siento el apoyo y el cariño del pueblo mexicano”, señaló la diplomática palestina.

Yasser Arafat, considerado padre de la patria palestina, por su lucha en busca de la autodeterminación del pueblo y la Constitución del Estado Palestino, fue líder de la OLP y obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1994 .

Fuente: La Crónica

©2011-paginasarabes®