Siguiendo la ruta del pueblo asirio – Por Ricardo Georges Ibrahim

En la provincia de Urfa, a 40 kms de la frontera con Siria, se encuentra Harran, la última capital del Imperio Asirio, arrasada finalmente por los hititas. Harranu en acadio significa “cruce de caminos”, porque en las rutas comerciales comunicaba Mesopotamia con Anatolia. Poco queda de la Harran asiria, aunque se están realizando algunas excavaciones. Sólo restos del emplazamiento, y de un templo neobabilónico, reconstruido por sucesivos invasores, consagrado al dios lunar Sin, al igual que lo estuvo Urfa (Orhay).

Lo que fuera parte del templo al dios Neobabilónico Sin, reconstruido por los hititas. ©Ricardo Georges Ibrahim
Lo que fuera parte del templo al dios Neobabilónico Sin, reconstruido por los hititas. ©Ricardo Georges Ibrahim

Harran sin embargo vuelve a aparecer en la Edad Media, como ciudad siríaca y árabe. Y aquí bajo el califato Omeya, los descendientes de aquellos primeros asirios, conversos al cristianismo, y que tenían una cultura helenística, tradujeron al árabe del siríaco y del griego, importantes obras de la antigüedad clásica, marcando la tradición que seguiría esta comunidad, especialmente la rama cristiano nestoriana, bajo el auspicio de los califas abasíes en Mosul y Bagdad.

En Harran podemos aprecias, además de los restos de la vieja ciudad y templo asirios y neobabilónicos, restos de una mezquita omeya del siglo VII, de las más antiguas de la región, y restos de una muralla árabe. La ciudad fue atacada sin éxito, en 1271 por el mongol Ala al-Din Taybar, y los mongoles, en represalia trasladaron a los habitantes a Mosul y Mardin, y destruyeron Harrán, incluyendo las mezquitas, dejando en pie sólo la ciudadela. En el siglo XIII el historiador árabe Abu al-Fida dice que estaba en ruinas.

Resto de una de las mezquitas más antiguas, de periodo omeya y con antiguo diseño de alminar cuadrado, modelo que se sólo mantendría en el Magreb. ©Ricardo Georges Ibrahim
Resto de una de las mezquitas más antiguas, de periodo omeya y con antiguo diseño de alminar cuadrado, modelo que se sólo mantendría en el Magreb. ©Ricardo Georges Ibrahim

Hoy en las afueras de Harran, hay una aldea árabe, con interesantes casas con techumbre en forma de colmena, las mismas que hay del otro lado de la frontera con Siria. Se remontan este estilo de viviendas al siglo III ac.

Foto actual de casa colmena, restauradas y acondicionadas un poco para los turistas. ©Ricardo Georges Ibrahim
Foto actual de casa colmena, restauradas y acondicionadas un poco para los turistas.©Ricardo Georges Ibrahim
Auténticas casas colmenas, en fotografía tomada en 1956 por el fotógrafo turco Ara Güler, expuesta en el Museo Municipal de Mardin.©Ricardo Georges Ibrahim
Auténticas casas colmenas, en fotografía tomada en 1956 por el fotógrafo turco Ara Güler, expuesta en el Museo Municipal de Mardin.©Ricardo Georges Ibrahim

 

Otras maravillas de la región de Urfa:

A 32 kilómetros en taxi (no hay otra forma de llegar si no se tiene vehículo), está la llamada “ciudad de Shuayb”, (profeta Jetro, suegro de Moises). Se trata de una aldea, habitada ahora por árabes, donde además de restos de dinteles y robustos muros, hay casas y templos subterráneos interconectados, que datan de época sumeria. Donde se cree que fue la casa de este profeta, venerado especialmente por la comunidad drusa, y cuya tumba está en Palestina, se erige hoy una mezquita.

Templo subterráneo en “Ciudad de Shuayb”. ©Ricardo Georges Ibrahim
Templo subterráneo en “Ciudad de Shuayb”. ©Ricardo Georges Ibrahim

Finalmente a 18 km de Shuayb, se encuentra un lugar increíble, aislado y de difícil acceso, que es Sogmatar. Se trata de un conjunto de templos asirios y babilónicos consagrados al Dios Sin, aunque en los templos menores se hayan consagrado también al dios Shamash y a otros seis dioses más. Hay templos con figuras talladas del dios lunar, acompañado por 12 dioses asirios, y en la ladera de la montaña escritura en siríaco pre-cristiana.

Un templo en Sogmatar. ©Ricardo Georges Ibrahim
Un templo en Sogmatar. ©Ricardo Georges Ibrahim
Restos de otro templo de los 7 templos menores, donde puede apreciarse el tipo de paisaje lunar del sitio de emplazamiento. ©Ricardo Georges Ibrahim
Restos de otro templo de los 7 templos menores, donde puede apreciarse el tipo de paisaje lunar del sitio de emplazamiento. ©Ricardo Georges Ibrahim
Dos de los doce dioses que acompañan a Sin esculpidos dentro de un templo tallado en la roca. ©Ricardo Georges Ibrahim
Dos de los doce dioses que acompañan a Sin esculpidos dentro de un templo tallado en la roca. ©Ricardo Georges Ibrahim

 

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2 comentarios sobre “Siguiendo la ruta del pueblo asirio – Por Ricardo Georges Ibrahim”

  1. ESTOY BUSCANDO LA GENEALOGIA DE MI FAMILIA LIBANESA Y EN ELLA MI BISABUELA RELATABA QUE SU ABUELO ERA ABU SAMRA GHANIM.QUISIERA ENCONTRAR INFORMACION MAS FIDEDIGNA.

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