EE UU hizo el informe de ataques químicos “con fotos falsas de Internet”

El embajador de Siria en la ONU, Bashar al Jaafari, desmiente punto por punto la información clasificada que el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, desveló el pasado viernes en la que apunta al régimen como responsable de un ataque químico sobre Damasco, el pasado 21 de agosto, que dejó un saldo de más de 1.400 muertos, de acuerdo con el dossier de Inteligencia.

“Siria, como estado, pueblo y gobierno tiene un interés nacional en desvelar los hechos relacionados con las denuncias de uso de armas químicas” indicó. “Quienes movilizan sus tropas son los mismos que rechazaron la propuesta siria de diciembre de 2003 para limpiar Oriente Próximo de armas de destrucción masiva”, hizo saber.

El embajador sirio acusó a EEUU de disfrazar como “información altamente creíble” un conjunto de “fotos inventadas en Internet” y defendió que una investigación sobre el uso de armas químicas pude arrojar resultados positivos porque “como la ONU reconoce”, los rastros de los gases tóxicos no se desvanecen con el tiempo, argumentó en respuesta a las acusaciones de EEUU de que Siria está intentando destruir las pruebas de sus ataques.

El Gobierno sirio ha pedido al secretario general de Naciones Unidas que asuma sus responsabilidades a la hora de evitar una agresión internacional contra el país árabe y persiga una solución política para la crisis después de que presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciara ayer los preparativos de una operación militar de carácter limitado en Siria tras acusar a Damasco de perpetrar un ataque químico a finales de agosto.

Pide más protagonismo a la ONU

El representante especial de Siria ante la ONU ha solicitado al Consejo de Seguridad que mantenga su papel como válvula de seguridad y evite el absurdo uso de la fuerza fuera del marco de la legitimidad internacional, según hizo saber en sendas misivas enviadas tanto al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, como a la presidenta de turno del Consejo de Seguridad, Maria Cristina Perceval. Al Jaafari desmintió tajantemente que su Gobierno haya usado jamás armas químicas durante el conflicto, frente a las acusaciones vertidas por Estados Unidos, y reiteró que ha sido el Ejecutivo sirio quien pidió, desde el primer momento, la investigación de un ataque químico perpetrado por los rebeldes en la localidad de Aleppo.

Hemos sido el primer bando que ha pedido a la ONU la formación de un equipo de investigación objetivo para determinar el uso de un arma química en Jan al Assal, hace más de un año, y que ha advertido de los graves riesgos que implica el uso de los materiales químicos por parte de los grupos terroristas armados en Siria”, indicó en la misiva en referencia a los grupos rebeldes. De igual modo, el embajador denuncia la existencia de una “campaña mediática, política y diplomática liderada por países directamente responsables del derramamiento de sangre en Siria, que impiden una solución pacífica y en su lugar prefieren acusar al Gobierno sirio de emplear armas químicas”, añadió en la nota, recogida por la agencia oficial de noticias siria, SANA.

Cambio de sitio de las armas

La Coalición Nacional Siria (CNFROS), la principal alianza opositora, denunció el domingo que el régimen sirio ha trasladado armas, municiones y soldados de lugares militares a zonas residenciales y edificios estatales en varias zonas del país. En un comunicado, la CNFROS responsabilizó a Damasco de la protección de los civiles en los sitios residenciales y gubernamentales adonde supuestamente han sido llevados efectivos militares y armamento. Asimismo, la alianza pidió a los sirios que no se acerquen a las instalaciones castrenses, después de que el pasado miércoles denunciase que el régimen también está reteniendo a numerosos presos políticos y civiles cerca de esas bases.

Lucha contra la oposición

El presidente sirio, Bachar al Assad, sostuvo este domingo que su país seguirá su “lucha contra el terrorismo”, pese a las amenazas de Estados Unidos para lanzar una intervención militar en Siria, informó la televisión estatal.

Al Assad, que se entrevistó con el asesor de seguridad iraní Alaedin Boruyerdi, destacó que “las amenazas estadounidenses no van a hacer que Siria abandone sus principios y su lucha contra el terrorismo”, del que acusa a los grupos rebeldes. “Siria es capaz de hacer frente a cualquier agresión extranjera, al igual que hace con la agresión interior, y logra victorias para recuperar la seguridad y la estabilidad en el país”, afirmó el mandatario, que alabó “la insistencia del pueblo y la unidad del Ejército”. Por su parte, Boruyerdi vaticinó que los “grandes perdedores de cualquier agresión extranjera contra Siria serán EE UU y sus agentes en la región, sobre todo la entidad sionista (Israel)”.

El alto responsable, que preside la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, llegó el sábado pasado a Damasco para expresar el apoyo de Teherán al Gobierno sirio ante una probable intervención militar. Boruyerdi agregó que su país “no permitirá complots extranjeros contra la resistencia de Siria y contra la seguridad de los pueblos en la región”. Siria e Irán mantienen desde la década de 1980 una alianza estratégica en el marco del denominado “frente de la Resistencia” a Israel, en el que se incluyen asimismo grupos como el chií libanés Hizbullah y el palestino Hamás.

 Con información de : 20 minutos

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Los fantasmas de Irak persiguen a Obama – Por Alfredo Jalife-Rahme

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Los fantasmas de Irak persiguen a Obama

En vísperas de la cumbre del G-20 en San Petersburgo, Barack Obama juega con su legado histórico: diluye su vino bélico para dejar la decisión del punitivo bombardeo unilateral/”moral” en Siria en manos del Congreso.

La evaluación del gobierno Obama sobre el presunto uso de armas químicas por el gobierno sirio (La Casa Blanca) ha levantado muchas cejas locales, regionales y globales y empieza a ser demolida por lingüistas geopolíticos, como Virginia Tilley (Antiwar.com, 31/8/13).

Más allá de Siria, se desprende de la filípica de John Kerry y su acrobático juego de billar que el objetivo verdadero es Irán: “Este asunto va más allá de las fronteras de Siria. Es Irán, quien ha sido víctima de ataques de armas químicas y se sentirá envalentonado (sic), en ausencia de cualquier acción, a obtener armas nucleares”.

Un anónimo (sic) funcionario del equipo Obama comentó que su gobierno no desea romper el equilibrio en la guerra civil de dos años en Siria, “donde los militares de Assad combaten a rebeldes que incluyen a muchos (sic) extremistas islámicos”. No se trata de un “cambio de régimen”, sino del tema de las armas químicas ( Military Times, 30/8/13). ¿Así se resuelve un tema tan delicado?

¿Qué tanto pesó el “factor Putin”, que puede dar pie a una negociación con Obama sobre Siria, al margen de la cumbre del G-20?

El presidente ruso Vlady Putin llamó a Obama a “no dar una carta triunfadora (sic) a los rebeldes sirios antes de la presentación de las evidencias de la ONU”. Incluso, Putin acusa a los rebeldes sirios de haber perpetrado la gasificación infantil para catalizar la intervención de Estados Unidos ( The Washington Times, 31/8/13). ¡Súper-uf!

Pese a que Rusia colocó dos barcos de guerra en la costa oriental del mar Mediterráneo, su canciller Serguei Lavrov afirmó que no responderá al bombardeo.

La tormentosa relación de Estados Unidos y Rusia no es lineal ni se circunscribe a Siria, y llama la atención que “en medio de las tensiones en torno a Siria”, NORAD/NorthCom (conformado por Estados Unidos y Canadá) y una flotilla de aviones cazabombarderos modernos rusos SU-27 hayan conducido “pruebas militares” ( Russia Today, 30/8/13).

Los fantasmas de las mendacidades bushianas en Irak sobre las inexistentes “armas de destrucción masiva” reaparecen con vibrante intensidad reactiva 10 años después: las “opiniones públicas” de Estados Unidos y Gran Bretaña impugnan una nueva aventura en el Medio Oriente, mucho más después de su reciente caos en Libia, hoy en desintegración centrífuga.

Se tambalea el liderazgo regional y global de Obama. El gobierno de Canadá, tan expedito en acompañar a Estados Unidos en sus aventuras militares, imita la ruta del insólito rechazo del Parlamento de Gran Bretaña (cachetada mayúscula del aliado preferido), mientras el canciller del “México neoliberal itamita”, Antonio Meade, anterior secretario calderonista de Hacienda, se precipitó en forma grotesca en apoyar el castigo a Siria por Obama como “importante (sic) y urgente”. El TLCAN sufre la deserción bélica de uno de sus socios: Canadá.

Tampoco el Pentágono está muy convencido del juego de billar de Kerry, carente de claridad estratégica ( Politico, 30/8/13).

Siria, con pletóricos yacimientos de gas en sus costas, constituye una encrucijada ( hub) para los proyectados gasoductos y oleoductos provenientes de Irak –primera reserva del mundo de petróleo “ligero”– y del Golfo Pérsico –en especial, de Qatar, tercera reserva mundial de gas, detrás de Rusia e Irán–, tan relevantes para el dependiente mercado europeo, lo cual quizá explique la postura dubitativa de Alemania.

Paul Salem, director del Carnegie Middle East Center en Beirut, refiere que “no necesariamente intervendrán directamente los iraníes, quienes han permanecido pasivos y han recogido las piezas en Irak y en Afganistán”. Cierto: Irán se especializa en recoger los destrozos de Estados Unidos en el Medio Oriente.

Georgy Mirsky, profesor del Instituto de Economía Mundial y de Relaciones Internacionales de Moscú, aduce que “Rusia permanecerá tranquila”, ya que “la situación es ventajosa para Moscú”, cuando “estará más que feliz (sic) de ver a Estados Unidos iniciar una nueva guerra que no puede ganar ( Financial Times, 30/8/13)”.

Obama, en su inesperado ocaso prematuro, se ha encajonado y juega riesgosamente con su credibilidad.

Zbigniew Brzezinski –anterior consejero de Seguridad Nacional de Carter y cercano al presidente– comentó sarcásticamente a la televisión Deutsche Welle (27/8/13) que la estrategia de Obama en Siria “la tiene guardada en secreto” y aconseja ( Financial Times, 27/8/13) que “la acción de Estados Unidos debe ser parte de una estrategia que evite una explosión regional” cuya “violencia puede expandirse a la región del Cáucaso (¡supersic!) de Rusia (una víctima inevitable serían los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, planeados por el presidente Vladimir Putin). El efecto dominó podría “engullir a Jordania, Líbano, Irak, Palestina e Israel, Turquía y Kurdistán, así como eventualmente atraer a Irán y a Estados Unidos”.

Brzezinski no elimina la posibilidad, en el “peor escenario”, de que “la crisis siria puede ser reminiscente de la inicialmente violencia trivial (sic) en los Balcanes hace un siglo” (nota: que desembocó en la Primera Guerra Mundial).

No existe claridad estratégica, al menos que se desee incendiar a todo el Medio Oriente con una “guerra de 30 años” mediante un “nuevo Afganistán” en Siria.

El bombardeo quirúrgico de Obama “hecho a la medida” está muy telegrafiado: 50 objetivos militares durante un máximo periodo de tres días. Todo esto es teoría pura y falta ver su aplicación en la práctica, que suele desmentir los grandes diseños.

El senador Rand Paul, del Tea Party, cita a Pat Buchanan –jefe de prensa del ex presidente Nixon–, quien afirma en forma perturbadora que los rebeldes sirios montaron el ataque químico (Infowars.com, 29/8/13).

Peor que bombardear a locas, Obama tiene la oportunidad dorada de transcender como estadista metahistórico para liderar la abolición de las armas químicas, hayan sido usadas por el gobierno sirio y/o por los rebeldes. Siria no firma la Convención de Prohibición de Armas Químicas (en vigor desde 1997) e Israel no la ratifica.

Estados Unidos ha permitido un apartheid teológico sobre las armas de destrucción masiva (atómicas, biológicas, químicas y radiológicas): consiente que Israel posea un máximo de 400 bombas nucleares ( Boletín de los Científicos Atómicos dixit) e impone a Irán la “línea roja” de un enriquecimiento de uranio hasta 20 por ciento (nota: para una bomba atómica es mayor a 90 por ciento).

El contradictorio cuan inconsistente Obama, premio Nobel de la Paz, se ha encajonado con su proyectada aventura militar, reminiscente del estropicio iraquí, sin la ONU. la OTAN, la arrepentida Liga Árabe ni la opinión pública local o global a su favor: acompañado distantemente en su soledad global por el “socialismo” francés y, en forma retóricamente cómica, por uno de sus dos socios del TLCAN.

Putin puede rescatar a Obama durante la cumbre del G-20 con un arreglo sobre Siria, extensivo a Irán, para que no repita el desastre bushiano en Irak.

Dr Jalife_Rahme

Con información : Bajo la Lupa

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