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Los Plomos del Sacromonte – Exposición de Mohamed Younssi

Mohamed Younssi

El 18 de marzo de 1588 al derribarse la Torre Turpiana, alminar de la Mezquita Mayor de Granada, apareció una caja de plomo embetunada, con varias reliquias y un pergamino, escrito en árabe, con una profecía de San Juan sobre el fin del mundo. El texto se dio para su traducción a Miguel de Luna, amigo y compañero de Alonso de Castillo, otra copia se envió a Arias Montano y otra al propio Castillo. En 1595 aparecieron en la colina de Valparaíso, hoy Sacromonte, una serie de láminas de plomo que contenían diecinueve tratados religiosos en árabe de una caligrafía insólita, los conocidos como Libros Plúmbeos. Fueron muchos los encargados de traducirlos, entre ellos Alonso del Castillo, que atestiguó su antigüedad lingüística y caligráfica, si bien era una falsificación de los moriscos para salvar parte de su herencia cultural en el reino cristiano. Se trata de un intento de sincretismo religioso cristiano-islámico, o más bien de «cristianismo islamizado»; los Libros Plúmbeos fueron condenados por la Iglesia el 28 de septiembre de 1682 y se sospecha hoy que Alonso del Castillo y su amigo Miguel de Luna, traductores de los mismos, fueron también quienes los escribieron, ya que Luna quiso ser enterrado en tierra virgen según la costumbre musulmana, aunque Castillo murió recibiendo los sacramentos y fue enterrado en la parroquia de San Miguel de Granada.

Los Libros Plúmbeos del Sacromonte

Los Libros Plúmbeos del Sacromonte: un intento de salvación fallido.

Por Nur Qalb al-Andalusiya de Nuestro pasado andalusí

Los Plomos del Sacromonte o Libros Plúmbeos son una de las más famosas falsificaciones históricas. Materialmente consisten en 22 planchas circulares de plomo de unos 10 cm grabadas con dibujos indescifrables y textos en latín y en extraños caracteres árabes, que se dieron en llamar salomónicos.

La crítica filológica e histórica parecen determinar que la impostura pudo ser obra de moriscos de alta posición social que intentaban conciliar el cristianismo con el islam, en el periodo posterior a la sublevación de las Alpujarras.

Los Libros plúmbeos del Sacromonte fueron unos “descubrimientos” hechos por unos obreros moriscos al derribar en Granada el antiguo minarete de la mezquita mayor nazarí. Éste, llamado la “Torre Vieja” y no muy lejos de las tumbas de los Reyes Católicos, obstaculizaba la construcción de la tercera nave de la Catedral de Granada.

El 18 de marzo de 1588, día de San Gabriel, los peones hallaron en los escombros una caja de plomo, que abrieron al día siguiente, día de San José.

Las fechas no son casuales, pues San Gabriel es el ángel más importante para el Islam, cuya aparición ocurre frecuentemente en los Libros plúmbeos, y San José es el marido de María, la que, según estos libros, los ha dictado.

Al abrirse la caja aparecieron varios objetos: una tablita con la imagen de Nuestra Señora en traje “egipciano” (gitano), indumentaria prohibida a los moriscos, y otros objetos curiosos.

Hubo un medio paño de la Virgen María y un pergamino escrito en árabe, castellano y en un latín muy castellanizado, con las primeras noticias concretas acerca del santo y mártir San Cecilio, hoy en día patrón de Granada.

En seguida el entonces arzobispo de Granada, don Juan Méndez de Salvaterra, pidió permiso a Felipe II, ávido coleccionista de reliquias, y al papa Sixto V, para investigar la autenticidad del contenido de esta caja de plomo, y convocó una Junta Mayor.

Tres traductores—el licenciado Luis Fajardo, catedrático de árabe en la Universidad de Salamanca, un arabista notable, Miguel de Luna, y Francisco López Tamarid, racionero mayor de la catedral—fueron comisionados para llevar a cabo una traducción del pergamino, además de la interpretación de Alonso del Castillo, médico morisco e intérprete de Felipe II.

En 1595, empezaron a descubrirse en el Monte Valparaíso (hoy llamado Sacromonte por estos hallazgos) ciertas planchas de plomo con inscripciones en árabe, y el nuevo arzobispo de Granada Pedro de Castro ordenó excavaciones de las muchas cuevas del monte. Con el tiempo, veintidós libros en hojas redondas de plomo fueron excavados.

El 30 de abril de 1600 el arzobispo Castro leyó la calificación de las juntas, que proclamaron como auténticas las reliquias. Se trataba ahora de una situación muy emocionante y divisiva, ya que la nueva corte de Felipe III emprendía la campaña para desterrar a los moriscos, precisamente el grupo favorecido por los documentos.

¿Qué se decía en los estos libros plúmbeos?

Las varias escrituras pretenden ser un evangelio del apóstol Santiago el Zebedeo, traducido al árabe por su discípulo Tesifón (Ibn ‘Attar).

En ellos abundan invocaciones a Dios y los preceptos que la Virgen María le dio a Santiago. La Virgen le declara a San Pedro en el “Libro de la historia de la verdad del evangelio”:

«Y dígoos que los árabes son una de las más excelentes gentes, y su lengua una de las más excelentes lenguas. Eligiólos Dios para ayudar su ley en el último tiempo después de haberle sido grandísimos enemigos. Y darles Dios para aquel efecto poder y juicio y sabiduría, porque Dios elige con su misericordia al que quiere de sus siervos. Como me dijo Jesús que ya habrá precedido sobre los hijos de Israel los que de ellos fueren infieles la palabra del tormento y destruición de su reino que no se les levantará cetro jamás. Mas los árabes y su lengua volverán por Dios y por su ley derecha, y por su Evangelio glorioso, y por su Iglesia santa en el tiempo venidero.»

Los falsificadores de estos libros, dos de los cuales parecen ser Alonso del Castillo, intérprete de Felipe II, y Miguel de Luna, hicieron sembrarlos en la demolición de la antigua mezquita y en las cuevas del Sacromonte con unas reliquias falsas de mártires cristianos del primer siglo para que se descubriesen fácilmente allí (y que por consiguiente fuesen la causa de varios “milagros” y “curas”).

Según su historia, la Virgen María mandó a Jacobo (Santiago) a Hispania, guiado por el Arcángel Gabriel, para esconder estos libros en varios sitios en Granada.

“Ve con este libro a la extremidad de la tierra que se llama España, en el lugar donde resucita un muerto. Guárdalo en él. Y no temas de él porque Dios le guardará a ti y a los que fueron contigo con ojo de solicitud en el mar como guardó a Noé en el arca, y en la tierra como se guardó a Jonás en el vientre de la ballena hasta que lo dejó en ella” (208). “Y enterrólos en la tierra para el tiempo decretado” (242).

¿Cuáles pudieron ser los motivos que llevaron a la aparición de estos libros?

Los textos revelan cierta sensibilidad hacia los moriscos y sus creencias, y hasta el tono de sus mensajes recuerda el estilo del Qur’an (Corán).

No cabe duda que los Libros plúmbeos se escribieron en un fanático intento de evitar la expulsión de los moriscos. Aunque los Reyes Católicos en la conquista de Granada (entre 1482 y 1492)  habían garantizado muchos de sus derechos y privilegios, el deseo de los vencedores (con la dirección del Cardenal Cisneros, ) de convertir cuanto antes a los moriscos al cristianismo causó mucha tensión y resultó en su sublevación en 1500–01 y un reverso en la tolerancia prometida.

Recordemos que fue el Cardenal Císneros quien mando asaltar la Madraza, la universidad granadina para quemar todos los libros de su biblioteca, entre los que había de astronomía, matemáticas, ciencias y poesía para que el olvido triunfase sobre la memoria, desarraigar a un pueblo y borrar así cualquiera de las contribuciones de la civilización musulmana a España. (Ver Cisneros y la quema de los manuscritos granadinos).

Después de 1501, la situación de los moriscos de Granada empeoró sensiblemente. La pragmática promulgada en 1567 por Felipe II, quien nunca quiso su destierro, básicamente quitó a los moriscos su estilo de vida, prohibiéndoles, entre otras cosas, hablar, leer y escribir en árabe, vestir y celebrar fiestas a lo árabe, usar nombres árabes, e inclusive bañarse en los hamman.

En definitiva se quiso y así se consiguió borrar cualquier símbolo o manifestación propia del Islam. Las prácticas de higiene eran cosa de «moros», prohibamos los hamman. La indumentaria propia de los moriscos (que también usaban muchas cristianas), era una manifestación de sus costumbres, prohibamos sus vestimentas. Él árabe es una manifestación del Islam, prohibamos su uso y conocimiento.

Ante todas estas serie de prohibiciones e inminente expulsión, los moriscos planearon este intento fallido de vincular y reconciliar el Islam con el Cristianismo, inventando un pasado arabo-islámico que hermanara a musulmanes y cristianos y pudiendo así salvarlos del destierro.

La Reflexión…

Todo esto no hace sino recordarme a la no muy distinta situación actual en España, donde el miedo al moro y el rechazo sigue vigente en el subconciente de la sociedad. Un pañuelo molesta, decir que Dios y Allah son la misma persona asusta y escandaliza, que un musulman de origen no español pueda convertirse en Español da pánico, y si encima puede optar a un cargo importante en la sociedad española no digamos.

Como ya decía en el artículo de apoyo a Najwa Malha, la comunidad de conversos españoles al Islam es cada vez mayor. A éstos se les trata de «extranjeros en su propia tierra», traidores y gente a las que los «moros extranjeros» han lavado la cabeza.

Está mas que testado que toda esta mala propaganda de la que la sociedad española es víctima es consecuencia de estos tiempos inquisitoriales, en los que no se aceptaba a nadie que no fuera «cristianamente correcto». En plena era de la información ¿Cómo podemos seguir afirmando semejantes idioteces? ¿Vivimos en el 2013 o en el 1.409? Seguimos sin aceptar al «otro», al diferente… y lo que no gusta se intenta borrar.

Una cosa que siempre me ha llamado la atención es que en España, siempre hemos estudiado latín y griego como idiomas que constituyen una base cultural imprescindible para quien desee conocer los orígenes de nuestro idioma, de la cultura y de la filosofía.

¡¿Y por qué el árabe no?! Los motivos que se dan para que se estudie Latín y Griego, pese ser lenguas muertas y «no servir» aparentemente para nada (cosa que no pasa al árabe, puesto que es una lengua viva), es que muchas de las palabras que utilizamos actualmente tienen su origen en uno de estos dos idiomas; que conociendo las raíces de una palabra es más fácil indagar en su significado; que fueron los idiomas en que grandes los grandes hombres de la historia de la humanidad escribieron sus obras filosóficas…

¿Me quieren explicar la diferencia del árabe respecto del latín y griego? Tanto árabe como griego usan caracteres distintos al escribir (con lo que la dificultad del árabe no sería un motivo), él árabe es un idioma en uso con lo que si serviría a efectos prácticos. Conocerlo serviría para conocer también el origen de muchas palabras de nuestro idioma. También en árabe se escribieron en España grandes obras de nuestro legado cultural y que para leer nos tenemos que valer de traductores que si conocen el idioma. Él árabe es el padre de gran parte de nuestro idioma…

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© Sé bello,verás el Universo bello – Mohamed Younssi

¿Necesitamos unos nuevos libros plúmbeos en España? ¿O rescatar la Verdad del olvido será suficiente para poner en su lugar éso que hace 400 años se encargaron de arrebatarnos?

Trayectoria de Mohamed Moha Younssi

CINE

2012 -Actor, escenógrafo y traductor al árabe del largometraje El enigma de los libros plúmbeos, de Óscar Berdullas.

2010 -Actor en el cortometraje Pirilampos de Alex Amaral.

– Participación especial en el largometraje El capitán trueno, dirigida por Antonio Hernández.

2009 -Actor y asesor de árabe en el cortometraje Attahaddi (El desafío) ,de Óscar Berdullas.

2003- Colaboración en el Festival Internacional de Cine de Donostia – San Sebastián ,en la sección “Puerta abierta al Magreb” y realización de un óleo para este evento.

1999 -Colaboración en el documental El otro lado…. Un acercamiento a Lavapiés , de Basel Ramsis.

 TEATRO

2008 -Asesor de actores de la obra Argelino, Servidor de dos amos para la Compañía de Teatro Animalario y el Teatro La Abadía. Obra ganadora de cuatro premios Max 2009.

2007 -Actor de la Compañía Teatro Guerra, Fortaleza del Sol, Lorca-Taller del Tiempo.

2005 -Dirección y realizador de la escenografía en la obra El inmigrante, Festival Alternativa, Sala Triángulo.

1997 -Escenografía de la obra El umbral del Arrabal, Compañía de teatro Najma, Toledo.

 OTRAS ACTIVIDADES

2012 -Recreación de los Libros Plúmbeos.

2005 -Campaña fotográfica estatal, Plan de Fomento de la Lectura para el Ministerio de Cultura.

2002 -3º Premio de pintura, Día del Medioambiente, Mancomunidad de Tolosaldea, San Sebastián.

2002 -Escultura colectiva para el Ayuntamiento de Billabona, San Sebastián.

1998 -Composición de la letra de la canción Benti Yamila para el disco “Ni la plata ni el oro” con Lole Montoya.

Fuentes:

Mohamed Moha Younssi: Página web

Nur Qalb al-Andalusiya:  Nuestro Pasado Andalusí

Ver Nota:  Cisneros y la quema de los manuscritos granadinos.

Ver Nota : La homogeneización de la imagen del moro en la comedia de Lope de Vega

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Los moriscos y los palestinos -La Inquisición y el Sionismo

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Granada … está viva en la mente magrebí, en las estrofas de los poemas de los escritores de Marruecos, Argelia y Túnez; vibra en los sones de sus músicas, está presente en la traza de los patios de sus mezquitas, huele en las flores de sus jardines, susurra en el murmullo de sus fuentes. ¡Garnata!: la palabra mágica suena, va rodando de labio en labio, atraviesa el tiempo de las generaciones y hasta hoy,  sigue encandilando las imaginaciones magrebíes como si fuera el nombre de un paraíso perdido, de un jardín encantado que ya no existiera más que en el ensueño .


(Alfonso de la Serna).

El 4 de Abril de 1609 fue dada la orden Real de expulsión de los moriscos de España por Felipe III. Los andalusíes, que siglos antes habían profesado la religión islámica, fueron obligados a marcharse con lo que pudieran llevar en sus manos y cargar a sus espaldas. Con la rendición de Granada en 1492 se inicia el proceso de genocidio contra este pueblo que tarda 120 años en ver la “solución final”. Algunos afirman que unos 300.000 moriscos fueron expulsados, mientras que otros dicen entre 500.000 y 3 millones. Tomando como referencia la documentación existente, por ejemplo en el valle de Almanzora (Almería), de 16.000 personas fueron expulsadas 13.000. Esto supone el 81%, que fueron literalmente arrojados al mar: cargados en barcos y expulsados, además de torturados, esclavizados y asesinados. La mayoría murió de inanición o enfermedad, o de pena. Siendo necesarias repoblaciones con gentes procedentes del resto de la península y Europa.

A la expulsión de los moriscos le preceden más de 100 años repletos de ejecuciones, deportaciones internas, éxodos, ataques a aldeas, torturas, esclavización, confiscación de bienes, exigencia del pago de impuestos extras, y la mayor humillación posible sobre un pueblo al que se le niega cualquier manifestación de su existencia. A los moriscos les fue prohibida su manera de vestir (con sedas de colores), de hablar (algarabiya), de escribir (aljamiado), de comer (legumbres y frutas), de asearse (los baños árabes, y lavarse las manos antes de comer), de llamarse por su nombre, de tener cuchillos, de reunirse, de desplazarse, de tener libros árabes, de bailar zambras…, toda manifestación que recordase su cultura andalusí fue legalmente prohibida y regulada por los más inhumanos castigos.

Las operaciones se hacían con la ayuda de toda una red de edificios, castillos, espías, cardenales y el ejército, que en nombre de la Santa Inquisición, decretaban y ejecutaban las más horrendas condenas, torturas y crímenes. Los moriscos constituían un peligro contra la seguridad del Estado Católico de España, y era necesario castigarlos hasta acabar con ellos.



La violencia fue tal que no se ha conocido mayor crimen contra la humanidad en España. El propio imperio español se resintió de esta matanza, que implicó tales pérdidas que fueron el inicio de su caída del poder. Pero el genocidio fue perpetrado, y el 16% de la población de España fue asesinada. Cuatro siglos después poco interés tienen quienes lo ejecutaron en que se recuerde o estudie este crimen, que fue contra la cultura andalusí y todo su esplendor y riqueza, y contra quienes siempre habían vivido en su tierra.

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El 15 de Mayo de 1948 fue aprobada la creación del Estado de Israel y con ella la Orden de expulsión de los palestinos que allí vivían. Más de 700.000 fueron expulsados de su tierra, y miles asesinados; La Nakba o el desastre palestino, el 85% de la población tuvo que irse con lo que podían llevar en sus manos y cargar a sus espaldas. Más de quinientas aldeas árabes fueron literalmente arrasadas y de ese éxodo actualmente más de 5 millones sobreviven repartidos por el mundo. Nuevas poblaciones han sido construidas sobre las ruinas de las aldeas árabes, rotuladas en hebreo eliminando de la memoria su nombre árabe original, y repobladas con personas de “sangre judía” que llegan de Centroeuropa, Estados Unidos o cualquier parte del mundo. La mayor parte de los palestinos actuales son “refugiados”, y siguen reclamando su derecho a volver a su tierra de la que fueron expulsados.

Para aquellos que se pudieron quedar, el Estado de Israel emitió y sigue emitiendo órdenes basadas en ser un Estado Judío y sólo para “judíos”. Se les restringe el movimiento por zonas, se les expropia, asesina, esclaviza, expulsa, humilla, golpea, se les encierra tras un muro, en campos literales de exterminio, se les bloquea el acceso al agua, a las medicinas, a la educación y se les bombardea con armas de destrucción masiva. Los palestinos son discriminados por su religión, su habla, sus apellidos, por su escritura, por sus nombres, por sus tradiciones, y por cualquier manifestación de su cultura palestina.

Las órdenes del sionismo son inapelables. Tienen instaurado todo un sistema de control y ocupación, incluyendo el uso legal de la tortura, secuestros, ejecuciones, expulsiones, expropiaciones… Disponen de todo un sistema de leyes, edificios, cárceles, muros, espías, y un ejército que ejecutan las más horrendas condenas contra los palestinos. La existencia de los palestinos pone en peligro la seguridad del Estado Judío de Israel, y es necesario acabar con ellos, incluso lanzando bombas de una tonelada en hogares donde se refugian las familias.

La violencia es tal que no se conoce Estado que haya incumplido más resoluciones de la ONU ni haya cometido más crímenes contra una población indefensa. El genocidio se está perpetrando, y poco interés tienen quienes lo están ejecutando que se conozca o queden pruebas de su ejecución; un crimen que es contra la cultura palestina y toda su riqueza, y contra quienes siempre han vivido en su tierra.

La Inquisición y el Sionismo representan una ideología que utiliza las más poderosas armas para exterminar a un pueblo previamente castigado, esclavizado, empobrecido y humillado; es decir ejecutan un proceso de genocidio. En nombre del catolicismo o del judaísmo, por orden de la Santa Inquisición o por la Organización Mundial Sionista, son las mismas estrategias, el mismo objetivo, y la misma excusa: la seguridad de un Estado, regulado y asentado sobre unas leyes de exclusividad religiosa basada en un principio de “pureza de sangre”, y en ambas ocasiones contra un pueblo de cultura árabe.



Hace cuatrocientos años fueron exterminados los moriscos, hoy les toca a los palestinos; dos pueblos que comparten su lengua, escritura, tradiciones y formas de vida; y por desgracia el inmenso sufrimiento de un genocidio, por simplemente existir y haber nacido en su tierra. Ambos víctimas de un racismo de Estado, y que pocos denuncian a pesar de ser tan obvio.

María José Lera Rodríguez
Vicente Miguel Pérez Guerrero
Jesús Pedro Bergara Varela
Francisco Cuberos Gallardo
Luis Ocaña Escolar
Francisco José Gavira Albarrán
Con información de Karbunco

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5.000 kilos menos en las alforjas – Cabalgata de los Reyes Magos de 2013

Reyes Magos 2013

Los Reyes Magos también sufren los recortes; este año repartirán 10.000 kilos de caramelos en la cabalgata El tráfico se cortará en el Centro y no se podrá aparcar desde el día anterior

Granada ya está preparada para vivir la noche más especial. Los Reyes Magos se acercaron ayer hasta el Ayuntamiento para anunciar los detalles de la Cabalgata de los Reyes Magos de 2013. Un desfile algo más austero que en años anteriores en el que repartirán 10.000 caramelos, 5.000 menos que el año pasado. Así sus majestades de Oriente, este año representadas por José Pedraza, propietario de La Ruta del Veleta, Luis López, que presidió en 2004 la junta gestora del Granada Club de Fútbol y Enrique Lanz actor y nieto de Hermenegildo Lanz, creador de la compañía de títeres Etcétera, que realizarán un largo trayecto por las calles del Centro repartiendo caramelos, pero también ilusión.

Fuegos artificiales, pajes, bailes, magia, música, y disfraces a todo color protagonizarán la divertida marcha de esta comitiva que este año cuenta con un total de 19 carrozas y la participación de diferentes bandas de música granadinas. En concreto, el cortejo del Rey Melchor estará constituido por la banda de la Estrella con una vestimenta muy particular, ataviados con trajes beduinos. Asimismo, cinco carrozas de séquito acompañarán a su Majestad junto con otros 20 componentes que portarán un estandarte árabe, abanicos, palio y una ofrenda de oro. En este cortejo también estarán presentes los actores de la empresa Multiocio.

La Banda de las Tres Caídas pondrá ritmo y música al cortejo del Rey Gaspar. Con ellos, otras cinco carrozas y 20 componentes de tropa con estandarte asirio, guiones, abanicos, palio y ofrenda de incienso. En este caso los actores que animarán el cortejo serán de la empresa Activasur.

Por último, el cortejo del Rey Baltasar, uno de los que pone más ritmo al evento, está acompañado durante todo el recorrido por la Banda de Cornetas y Tambores de Jesús del Despojado uniformados también con traje beduino; otras cinco carrozas de séquito con estandarte, en este caso egipcio, abanicos, y cuerpo de baile. En este cortejo participan los actores de la empresa Divertex. El punto de inicio de la cabalgata de los Reyes Magos será el mismo que en años anteriores. La comitiva saldrá el 5 de enero a las 17:30 desde el Centro Cultural de Gran Capitán. Después, sus majestades los Reyes Magos recorrerán Gran Capitán, San Juan de Dios, Gran Vía de Colón, Reyes Católicos, Puerta Real, Acera del Darro, Humilladero, Carrera de la Virgen, Plaza del Campillo, Ganivet, Reyes Católicos y Plaza del Carmen, donde serán recibidos por el alcalde a las puertas del Ayuntamiento. Una vez allí, subirán al balcón a saludar a los más pequeños y se marcharán para repartir durante toda la noche los regalos.

Asimismo, según explicó la concejal de Movilidad y Protección Ciudadana Telesfora Ruiz, las calles del Centro permanecerán cortadas durante el tiempo que dure la cabalgata, aproximadamente desde las 17:00 de la tarde hasta las 22:00 horas. Después se restablecerá el tráfico en el momento en que todas las calles estén limpias. Además, la edil informó que desde la noche de antes estará prohibido aparcar en diversas zonas del recorrido.

El concejal de Cultura Juan García Montero presentó ayer con ilusión y entusiasmo esta Cabalgata de Reyes 2013 y se mostró realmente satisfecho porque «la crisis económica «no haya terminado con una costumbre que se celebra en Granada desde hace más de cien años. Asimismo agradeció a las diferentes empresas patrocinadoras el apoyo prestado para que este día mágico, un año más, sea posible. En el acto de presentación también se encontraba Miguel Serrano, director de la compañía Teatro para un instante que coordinará la puesta en escena de la cabalgata.

Fuente : Granada Hoy

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Pórtico – Rubén Darío

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Libre la frente que el casco rehúsa,

casi desnuda en la gloria del día,
alza su tirso de rosas la musa
bajo el gran sol de la eterna Harmonía.

Es Floreal, eres tú, Primavera,

quien la sandalia calzó a su pie breve;
ella, de tristes nostalgias muriera
en el país de los cisnes de nieve.

Griega es su sangre, su abuelo era ciego;

sobre la cumbre del Pindo sonoro
el sagitario del carro de fuego
puso en su lira las cuerdas de oro.

Y bajo el pórtico blanco de Paros,

y en los boscajes de frescos laureles,
Píndaro diole sus ritmos preclaros,
diole Anacreonte sus vinos y mieles.

Toda desnuda, en los claros diamantes

que en la Castalia recaman las linfas,
viéronla tropas de faunos saltantes,
cual la más fresca y gentil de las ninfas.

Y en la fragante, harmoniosa floresta,

puesto a los ecos su oído de musa,
Pan sorprendiola escuchando la orquesta
que él daba al viento con su cornamusa.

Ella resurge después en el Lacio,

siendo del tedio su lengua exterminio;
lleva a sus labios la copa de Horacio,
bebe falerno en su ebúrneo triclinio.

Pájaro errante, ideal golondrina,

vuela de Arabia a un confín solitario,
y ve pasar en su torre argentina
a un rey de Oriente sobre un dromedario;

rey misterioso, magnífico y mago,

dueño opulento de cien Estambules,
y a quien un genio brindara en un lago
góndolas de oro en las aguas azules.

Ese es el rey más hermoso que el día,

que abre a la musa las puertas de Oriente;
ese es el rey del país Fantasía,
que lleva un claro lucero en la frente.

Es en Oriente donde ella se inspira

en las moriscas exóticas zambras;
donde primero contempla y admira
las cinceladas divinas alhambras;

las muelles danzas en las alcatifas

donde la mora sus velos desata,
los pensativos y viejos kalifas
de ojos obscuros y barbas de plata.

Es una bella y alegre mañana

cuando su vuelo la musa confía
a una errabunda y fugaz caravana
que hace del viento su brújula y guía.

Era la errante familia bohemia,

sabia en extraños conjuros y estigmas,
que une en su boca plegaria y blasfemia,
nombres sonoros y raros enigmas;

que ama los largos y negros cabellos,

danzas lascivas y finos puñales,
ojos llameantes de vivos destellos,
flores sangrientas de labios carnales.

Y con la gente morena y huraña

que a los caprichos del aire se entrega,
hace su entrada triunfal en España
fresca y riente la rítmica griega.

Mira las cumbres de Sierra Nevada,

las bocas rojas de Málaga, lindas,
y en un pandero su mano rosada
fresca recoge, claveles y guindas.

Canta y resuena su verso de oro,

ve de Sevilla las hembras de llama,
sueña y habita en la Alhambra del moro;
y en sus cabellos perfumes derrama.

Busca del pueblo las penas, las flores,

mantos bordados de alhajas de seda,
y la guitarra que sabe de amores,
cálida y triste querida de Rueda;

(urna amorosa de voz femenina,

caja de música de duelo y placer:
tiene el acento de un alma divina,
talle y caderas como una mujer.)

Va del tablao flamenco a la orilla

y ase en sus palmas los crótalos negros,
mientras derrocha la audaz seguidilla
bruscos acordes y raudos alegros.

Ritma los pasos, modula los sones,

ebria risueña de un vino de luz,
hace que brille los ojos gachones,
negros diamantes del patio andaluz.

Campo y pleno aire refrescan sus alas;

ama los nidos, las cumbres, las cimas;
vuelve del campo vestida de galas,
cuelga a su cuello collares de rimas.

En su tesoro de reina de Saba,

guarda en secreto celestes emblemas;
flechas de fuego en su mágica aljaba,
perlas, rubíes, zafiros y gemas.

Tiene una corte pomposa de majas,

suya es la chula de rostro risueño,
suyas las juergas, las curvas navajas
ebrias de sangre y licor malagueño.

Tiene por templo un alcázar marmóreo,

guárdalo esfinge de rostro egipciaco,
y cual labrada en un bloque hiperbóreo,
Venus enfrente de un triunfo de Baco,

dentro presenta sus formas de nieve,

brinda su amable sonrisa de piedra,
mientras se enlaza en un bajo-relieve
a una dríada ceñida de hiedra,

un joven fauno robusto y violento,

dulce terror de las ninfas incautas,
al son triunfante que lanzan al viento
tímpanos, liras y sistros y flautas.

Ornan los muros mosaicos y frescos,

áureos pedazos de un sol fragmentario,
iris trenzados en mil arabescos,
joyas de un hábil cincel lapidario.

Y de la eterna Belleza en el ara,

ante su sacra y grandiosa escultura,
hay una lámpara en albo carrara,
de una eucarística y casta blancura.

Fuera, el frondoso jardín del poeta

ríe en su fresca y gentil hermosura;
ágata, perla, amatista, violeta,
verdor eclógico y tibia espesura.

Una andaluza despliega su manto

para el poeta de música eximia;
rústicos Títiros cantan su canto;
bulle el hervor de la alegre vendimia.

Ya es un tropel de bacantes modernas

el que despierta las locas lujurias;
ya húmeda y triste de lágrimas tiernas,
da su gemido la gaita de Asturias.

Francas fanfarrias de cobres sonoros,

labios quemantes de humanas sirenas,
ocres y rojos de plazas de toros,
fuegos y chispas de locas verbenas.

Joven homérida, un día su tierra

viole que alzaba soberbio estandarte,
buen capitán de la lírica guerra,
regio cruzado del reino del arte.

Viole con yelmo de acero brillante,

rica armadura sonora a su paso,
firme tizona, broncíneo olifante,
listo y piafante su excelso pegaso.

Y de la brega tornar viole un día

de su victoria en los bravos tropeles,
bajo el gran sol de la eterna Harmonía,
dueño de verdes y nobles laureles.

Fue aborrecido de Zoilo, el verdugo.

Fue por la gloria su estrella encendida.
Y esto pasó en el reinado de Hugo,
emperador de la barba florida.

          Rubén Darío

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La vieja mezquita árabe de Almonaster la Real

Interior de la mezquita de Almonaster la Real.
Interior de la mezquita de Almonaster la Real.

El monumento más importante de Almonaster la Real es su vieja mezquita, una soberbia obra de la arquitectura hispano árabe construida en el siglo X. Emplazada en lo más alto del cerro que corona el castillo, la mezquita forma parte de un conjunto monumental al que asoman la primitiva fortaleza de época cristiana y la plaza de toros, labrada sobre los sillares del castillo e inaugurada en 1821.

La mezquita es una obra fascinante. Esta «iglesia antigua de moros», denominación que figura en un documento de 1583 conservado en el Archivo General de Simancas, se erigió durante el califato de Abd al-Rahman III. Llama la atención por la forma semicircular de su planta. La sala de oración, en la que se descubrieron dieciséis sepulcros, posee cinco naves cuyas arcadas corren transversales al muro de la qibla. Se trata de una clara referencia al diseño de planta en T.

Los tesoros del interior

El mihrab de la mezquita, el muro hacia donde el fiel orientaba su oración, fue construido a finales del siglo IX, por lo que los historiadores lo consideran uno de los más antiguos de la península. Conserva en su interior un conjunto de piezas arqueológicas de diferentes periodos y estilos: un ara funeraria romana, un epitafio paleocristiano, los restos del ara y del cancel de iconostasis de la antigua iglesia visigoda, un cimacio, datable entre el V el VII; un dintel visigodo, coronando la puerta de entrada y numerosos fustes y capiteles romanos.

Ni los avatares del paso del tiempo, ni los propios ataques de la naturaleza han podido con este singular monumento, emblema de Almonaster y origen y destino de culturas. Hoy, la mezquita es utilizada para la celebración de diversas actividades culturales donde participa la comunidad islámica como ejemplo de convivencia entre culturas.

Más información en Almonaster La Real

Por Natalia Cano
Fuente: El Mundo

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El celibato sacerdotal y las concubinas, barraganas, amantes o compañeras de los clérigos

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El requisito del celibato sacerdotal es una disciplina eclesiástica y no un Mandamiento del Señor. En la Iglesia Católica, en los ritos orientales, hay buenos sacerdotes casados. Las Apostolic Constitutions (ca. 400) forman la base de la ley canónica de la iglesia Oriental, la cual permite al clero y obispos un contrato matrimonial antes de la ordenación. El Concilio de Trullo (692) estipulaba que un obispo debe ser célibe o separado de su esposa una vez que se consagre, regla que todavía rige en Oriente.

Si en Nicea se estableció que los sacerdotes deberían previamente casarse antes de tomar los hábitos y que los sacerdotes, una vez ordenados no pueden volver a casarse. ¿Entonces por qué se impuso el celibato en toda la Iglesia Latina, si el primer concilio autoriza el sacerdocio casado?.

Los sacerdotes nos responden que es necesario saber la diferencia entre una disciplina y una doctrina. Las disciplinas pueden ser establecidas o abrogadas por la autoridad eclesiástica, pero no las doctrinas porque éstas son reveladas por Dios. Las disciplinas, sin embargo, también son objeto de obediencia ya que Jesús dio autoridad a los apóstoles para establecerlas. Las disciplinas no son arbitrarias sino aplicaciones prácticas de la vida evangélica.

Develando la historia, no podemos dejar de preguntarnos si la razón para el establecimiento del celibato obedeció a razones económicas , como protección del patrimonio de la Iglesia; «no existe un problema teológico, porque el celibato forzado fue adoptado por el Concilio Lateranense de 1139 para combatir el nepotismo y la corrupción de los eclesiásticos que dejaban a sus familiares bienes que eran de la Iglesia…». Arzobispo Michael Patrick O’Brien

Debe entenderse que en la Biblia no se enseña el celibato obligatorio, ni fue practicado por los apóstoles. Esta enseñanza se desarrolló como parte integral del sistema papal evolucionista y gradualmente se volvió un factor esencial al mismo. En realidad, la regla del celibato no era la prohibición de las relaciones sexuales sino del matrimonio.

No obstante, presentamos los hechos puesto que la Iglesia tiene la autoridad para establecer los requisitos de los candidatos al sacerdocio porque el sacerdocio no es de derecho natural. Es decir, que la Iglesia sostiene que  nadie tiene «derecho» a ser sacerdote sino que se trata de un llamamiento sobrenatural.

Fue en España en el concilio de Elvira (300-306), donde por primera vez se «prohibió totalmente a los obispos, presbíteros y diáconos y a todos los clérigos que ejercieran el ministerio sagrado, el uso del matrimonio con sus esposas y la procreación de hijos. Aquel que lo hiciere será excluido del honor del clericato». Pero este canon estaba destinado a una concreta Iglesia local o, en todo caso, nacional.

El Concilio I de Nicea rechazó la pretensión de algunos Padres conciliares de imponer el celibato o la continencia conyugal a los ministros de la Iglesia. Las primeras disposiciones en torno al celibato, para toda la Iglesia occidental, se deben al papa Siricio (384-399), quien en el sínodo romano del año 385 lo aconsejó solamente a los presbíteros y diáconos; pero posteriormente convirtió este consejo sinodal en obligación en cartas dirigidas al obispo Himerio de Tarragona y a los obispos del norte de África:

«Todos los levitas y sacerdotes estamos obligados por la indisoluble ley de estas sanciones, es decir que desde el día de nuestra ordenación, consagramos nuestros corazones y cuerpos a la sobriedad y castidad, para agradar en todo a nuestro Dios en los sacrificios que diariamente le ofrecemos. Mas los que están en la carne, dice el vaso de elección, no pueden agradar a Dios» (Rom. 8, 8).

Las Iglesias de las Galias, después de haber recibido una carta de Inocencio I (404) en ese mismo sentido, impusieron el celibato a presbíteros y diáconos en los sínodos de Orange (441) y de Arlés (524). El papa León I Magno (440-461), por razones de justicia, autorizó de nuevo a cohabitar con sus esposas a los clérigos casados antes de la ordenación, pero los exhortaba a observar la continencia; y fue el propio León Magno quien extendió la ley del celibato a los subdiáconos de la Iglesia occidental.

Todas estas normas sinodales y pontificias no imponían a los clérigos propiamente el celibato, es decir, la obligación de no casarse, sino la de observar continencia con sus esposas, porque en realidad aunque se les prohibía el matrimonio, sin embargo, si se casaban, su matrimonio era ilícito.

En el siglo XI existían numerosos sacerdotes casados o amancebados. En esta época, como hemos dicho, el matrimonio que estos sacerdotes concertaban no era inválido sino ilícito, contrario al derecho. La legislación canónica, que preveía la destitución de los clérigos casados, se aplicaba con laxitud, e incluso había caído en desuso. Un sacerdote casado, buen esposo y buen padre, no siempre era juzgado de forma desfavorable.

Fueron los reformadores de la llamada reforma gregoriana quienes, en la segunda mitad del siglo XI, los que tomaron, para la Iglesia de occidente, una postura radical: el matrimonio intentado por tales sacerdotes era un vínculo no sólo ilícito, sino inválido. Asimismo la mujer del sacerdote era siempre una concubina y sus hijos bastardos.

El papa León IX (1049-1054), el primer papa reformador, apenas se ocupó de este tema. Los decretos del papa Nicolás II en el concilio de Letrán de 1059, que acompañan de grandes sanciones la prohibición a los presbíteros de contraer matrimonio, fueron el primer signo de un esfuerzo perseverante de reforma. Por su parte, Gregorio VII puso en vigor las mismas disposiciones en el concilio romano de marzo de 1074. El Concilio II de Letrán de 1139, en su c. 6, prohíbe el matrimonio y el concubinato de los clérigos ordenados de órdenes mayores. Condenas que se repiten en el Concilio III de Letrán de 1179, cc. 7, 10 y 15. El Concilio IV de Letrán dedica los cánones 14 a 22 a la reforma de la vida clerical: prohiben la incontinencia (14), las borracheras (15); la gestión de los cargos seculares, la disipación en los espectáculos, tabernas, juegos de azar; el lujo y la fantasía en el vestido (16); la participación en los convites (17); en la ejecución de las sentencias capitales y los duelos (18); recuerdan a los clérigos la obligación de asistir al servicio divino (17), vigilar la decencia de las iglesias (19); conservar en lugar seguro las especies sacramentales y el santo crisma (20); condenan todas las formas de simonía, todas las exacciones ilícitas (cc. 62 a 66). En concreto el c. 14 afirma:

«14. Del castigo de los clérigos incontinentes.

En cuanto a las costumbres y la conducta de los clérigos, que todos se esfuercen en vivir según la continencia y la castidad, sobre todos aquellos que están ordenados de órdenes mayores. Que eviten el pecado de sensualidad –aquel, netamente, que llama del cielo la cólera de Dios sobre los hijos de rebelión (Efesios 5,6)– a fin de servir a Dios todopoderoso con el corazón puro y con el cuerpo íntegro. Pensando que un perdón demasiado fácil incita a pecar, establecemos que los clérigos encontrados en flagrante delito de incontinencia, hayan pecado gravemente o no, sean condenados con sanciones canónicas, que se les aplicarán con eficacia y rigor, a fin de que allí donde el miedo de Dios no consigue la preservación del mal, la pena temporal descarte el pecado. Cualquiera que sea suspendido por esta causa de la celebración de los santos misterios, no será solamente privado de sus beneficios, sino que, por esta doble falta, depuesto a perpetuidad. Los superiores que sostengan a tales pecadores en su mala conducta, sobre todo si lo hace por dinero o cualquier otra ventaja temporal, caerán en la misma sanción».

Esta es la historia, a grandes rasgos, de la imposición del celibato en los clérigos de órdenes mayores: subdiácono, diácono, presbítero y obispo, en la Iglesia de occidente, en la que se toma como definición última la del Concilio IV de Letrán.

Lo legislado en el Concilio IV de Letrán no llegó a España sino en 1228-1229, de la mano del legado Juan de Abbeville. Celebró el legado al menos tres concilios: en Valladolid, en otoño de 1228, en Salamanca, al siguiente mes de febrero, y en Lérida, un mes después. En todos ellos se legisló no sólo contra aquella situación de unión matrimonial entre un clérigo y su esposa, siempre condenada, sino también contra la barraganía clerical, considerada como pecaminosa. Los concilios y sínodos, para evitar confusiones, sustituyeron, poco a poco, el término barragana por el de concubina. Sin embargo, lo que no pudieron desterrar fue la costumbre, ya adquirida como buena, de la barraganía y la aceptación popular de tal modo de proceder.

Para remediar la difícil situación socio-económica, política y religiosa que atravesó Castilla durante los trece años de la minoría de Alfonso XI (1312-1325) se pidió ayuda al papa Juan XXII, quien envió a Castilla al cardenal Guillermo Peyre de Godin, obispo de Sabina, con tres fines: 1) detener el avance musulmán; 2) celebrar Cortes donde se decidiese la cuestión de la tutoría; y 3) reformar la Iglesia castellana. Aprovechando las Cortes celebradas en Valladolid el 8 de mayo de 1322, el cardenal de Sabina celebró un concilio nacional que terminó el 2 de agosto. Fue este concilio uno de los más importantes de Castilla, que intentó una verdadera reforma de su Iglesia, aplicando lo legislado en los concilios ecuménicos del siglo XIII.Todos los concilios provinciales y sínodos castellanos del siglo XIV y la mayor parte de los del XV se apoyaron en lo legislado en el vallisoletano de 1322. Su contenido en relación con el tema del concubinato clerical se encuentra en el c.VII: «De la cohabitación de los clérigos con sus mujeres», y es el siguiente:

1) Condena el concubinato público (nunca más se utiliza la palabra barraganía) de los clérigos que tenía en su casa o en la ajena una o más concubinas públicas cristianas o infieles.

2) Impone las siguientes penas. Anula las de suspensión, privación y excomunión impuestas por el concilio de 1228, y establece, contra el clérigo beneficiado concubinario, amonestación, después de ella o después de dos meses de la publicación de la constitución, privación de un tercio del fruto de su beneficio. En caso de no corregirse, después de otros dos meses, privación de otro tercio, mandándole que no se apodere violentamente de nada de lo que se le había privado. Si, a pesar de ello, no rectificaba su conducta, después de otros cuatro meses, se les privaría de todos los beneficios eclesiásticos y, si perduraba, después de otros cinco meses quedaría inhábil para recibir órdenes mayores o cualquier clase de beneficios. Siempre se le prohíbe apoderarse violentamente de lo que se le ha privado. Contra el clérigo concubinario no beneficiado, si es sacerdote, no podrá tener beneficio eclesiástico; si no es sacerdote, quedará inhábil durante un año para recibir órdenes o beneficios. Contra los clérigos con concubina infiel: si son beneficiados, después de dos meses de la promulgación de la constitución, serán privados ipso facto del beneficio e, igualmente, quedarán inhábiles para obtener otros. Si no son beneficiados, dentro del mismo tiempo, serán declarados incapacitados e indignos para recibir órdenes y beneficios. Si a pesar de lo establecido retenían sus concubinas infieles, serán encerrados al menos por dos años en la cárcel.

3) Las concubinas públicas de los clérigos carecerían de sepultura eclesiástica.

4) Los prelados deberían hacer en sus diócesis diligente inquisición para encontrar a los culpables, valiéndose para ello de hombres probos y timoratos.

5) Como era difícil desarraigar la costumbre y el pueblo seguía aceptando la barraganía o el concubinato público de los clérigos y hasta los inducía a buscar concubina o se la proporcionaban, contra los inductores, personas privadas y particulares o públicas y colectivas, se decreta la excomunión ipso facto.

¿Cuáles fueron los efectos de estas disposiciones? Muy pequeños, si es que hubo alguno. El tema se repite a lo largo de todos los sínodos que se celebraron, insistiendo en uno u otro punto con mayor o menor severidad en las penas. En el concilio provincial de Toledo de 1324 se condena la detestable costumbre de que vayan públicamente a comer a casa de los prelados y grandes las mujeres livianas, conocidas con el nombre de soldaderas, mujeres que vendían en público su canto, su baile y su cuerpo mismo. La provincia eclesiástica de Santiago se reunió en concilio en Salamanca en 1335 y en su c. 3 no hizo otra cosa que urgir el 7 del vallisoletano de 1322.

Don Gil Álvarez de Albornoz, arzobispo de Toledo, en su sínodo de 1342, respondiendo a una invitación del papa Benedicto XII del 21 de enero del mismo año, vuelve a insistir en este tema, mostrándose, contrariamente a su modo de proceder en otras materias en que redujo las penas de anteriores concilios o sínodos,muy exigente en las condenas del concubinato clerical. Parte del c. 7 del vallisoletano de 1322, pero añade la pena ya impuesta en el sínodo de León de 1267, aunque eliminada en 1303, sobre los clérigos y legos asistentes al entierro de las concubinas clericales públicas. Más curiosa es aún la otra pena que el arzobispo manda aplicar:

«Establecemos que si alguna o algunas públicas concubinas de clérigos o laicos entrasen en la catedral o en otra iglesia mientras en ella se celebran los divinos oficios, los porteros y monaguillos de la catedral…, el sacristán y los monaguillos de las otras iglesias desnuden a dichas concubinas y se queden con sus ropas».

Este castigo de exponer y desnudar a los malhechores y a las mujeres públicas, que no aparece hasta este momento en ningún sínodo, fue, como ya sabemos,común a partir del siglo XIV en toda Europa.

En las Cortes de Soria de 1380, con el fin de reducir el número de concubinas clericales, su osadía y su arrogancia, y para reconocerlas y avergonzarlas más fácilmente, se estableció que llevaran sobre sus vestiduras «un prendedero de paño bermejo como de tres dedos».Y en las de Briviesca de 1387 se las impuso la multa de un marco de plata por cada vez que se las detuviera como tales.

«El celibato, es un estado virtuoso cuando la persona participa en él libremente, pero una aplastante piedra cuando se impone como dogma … «

Referencias :
El Magisterio de la Iglesia de Enrique Denziguer
Historia de la Iglesia. I. Edad Antigua. de Jesús Álvárez Gómez
Concilio Nacional de Valladolid de 1228: De clericis concubinariis. Concilio de Lérida de 1229
Colección de cánones… III de Juan Tejada y Ramiro
La Iglesia española de Peter Linehan
Cortes de los Antiguos reinos de León y Castilla
Concilios Provinciales y Sínodos Toledanos de José Sanchez Herrero
De amantes , barraganas, compañeras, concubinas clericales de Don José Sánchez Herrero

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CajaGRANADA abre a todos su impresionante colección de arte

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El presidente de CajaGRANADA, Antonio Jara Andréu, ha presentado esta mañana la Colección CajaGRANADA, una selección de un centenar de las mejores piezas atesoradas por entidad a lo largo de su centenaria historia.

La exposición cuenta con casi cien cuadros, esculturas y fotografías de las escuelas y autores más variados y de épocas muy distintas, ya que hay obras de arte que van desde el siglo XVI y que llegan hasta nuestros días, entre las que se encuentran auténticas joyas pictóricas y de gran valor cultural: grabados; obra gráfica; óleos y técnica mixta. Hay trabajos, además, de épocas muy diferentes, desde el Gótico y el Renacimiento, al Romántico, pasando por el trabajo de diferentes academias y escuelas y algunos ejemplos de pintura local.

En la presentación, el presidente de CajaGRANADA empezó por resaltar que desde que llegó a la presidencia, quiso poner a disposición de la sociedad ese tesoro cultural que la entidad había ido construyendo a lo largo de varios decenios. Su intención era que no quedara constreñido a los despachos, los pasillos o algunas sucursales, sino que este patrimonio fuera expuesto de forma pública, gratuita y abierta para orgullo de los clientes de CajaGRANADA.

“Es gracias a la insobornable confianza de los clientes de CajaGRANADA que hoy podamos exponer esta colección, fruto del esfuerzo cultural de la entidad a lo largo de los años”, señaló Jara, quién insistió en la importancia que tiene para una ciudad como Granada contar con un nuevo tesoro cultural como este: “no venimos a sustituir o a competir con nadie, sino a sumar y a complementar una oferta cultural que se abre más allá de las puertas de Granada”.

Por último, Antonio Jara agradeció a BMN su colaboración y compromiso para disponer de esta colección y a todas las personas que trabajan en la Obra Social, su esfuerzo por construir y dar cuerpo a una colección de carácter excepcional.

Instalada en parte de una de las dos grandes salas de exposiciones del Centro Cultural, esta fabulosa Colección CajaGRANADA se complementará con distintas muestras rotatorias que irán mostrando otras piezas de la colección de la entidad, expuestas según distintos criterios cronológicos, temáticos o conceptuales, de forma que la sociedad pueda disfrutar de un patrimonio artístico de primer nivel y altísima calidad.

Contenido de la Colección Permanente

La exposición cuenta con cerca de un centenar de obras de diversos maestros andaluces e internacionales de todos los tiempos y se ha agrupado en cinco salas consecutivas, para facilitar el visionado y su conceptualización. Las obras incluidas nos permiten recorrer diferentes corrientes y manifestaciones artísticas, a la vez que disfrutar de la obra de destacados creadores, que nos muestran aspectos tan destacados como: la arquitectura y su proyección geométrica (E1); la diversidad de los paisajes andaluces con el recogimiento del jardín andaluz (E2); la imagen romántica de Andalucía transmitida por los artistas románticos que encontraron en Andalucía su fuente de inspiración, en la que los vestigios de las culturas pasadas, especialmente musulmana así como los restos arqueológicos fueron el punto de partida para su obra (E3); las fiestas, tradiciones y el papel de la mujer andaluza en ellas, o las musas del artista en el taller (E4); así como las corrientes artísticas contemporáneas: expresionismo abstracto, pop art, informalismo, entre otras, a través de lenguajes y técnicas diversas (E5).

A través de la Colección CajaGRANADA nos asomamos a una Andalucía que tiene una larga historia durante la que ha recibido influencias de muy diversas culturas: íberos, fenicios, romanos, visigodos, árabes, etc. Andalucía está ligada a creadores y artistas que encuentran en ella su lugar de creación. Todas estas influencias constituyen una aportación decisiva a la construcción de la identidad actual de Andalucía y en especial de Granada y contribuyen en mayor o menor medida a la que la cultura andaluza del siglo XXI sea la que es.

La cultura granadina destaca por su gran riqueza y marcada idiosincrasia, así como por continuar con una larga tradición como enclave en el que confluyen numerosas culturas, que en la actualidad se refleja, entre otras cosas, en la numerosa población residente y de turistas de todo el mundo que contribuyen a hacer de la ciudad un lugar abierto al mundo.

El arte es reflejo de tradición en cuanto a que es en lo que ésta confluye, pero también es historia viva como reflejo y testigo del momento actual. Muestra de son los edificios de la Sede Central y del Centro Cultural de CajaGranada proyectados por Alberto Campo Baeza (Valladolid, 1946), quien se inspira en dos verdaderos hitos de la arquitectura europea del renacimiento, el Palacio de Carlos V en la Alhambra (1527) y la Catedral de Granada (1523). Como maestro de la luz, Campo Baeza compuso ambas construcciones en torno a patios, “impluvium cubierto” para la Sede Central (2001) siguiendo en las proporciones el módulo catedralicio de las trazas de Diego de Siloé de 1529 y, patio elipsoidal en el Centro Cultural (2009) como recuerdo al claustro circular manierista de Pedro Machuca, en palabras de Campo Baeza: “Es un pozo de luz elíptica con rampas. Blanquísimo. Hecho con mármol de Macael”.

La depurada y monumental arquitectura de los edificios de CajaGRANADA los convierte en piezas señeras de la Granada contemporánea y obras clave de la arquitectura andaluza postmoderna.

En la Colección CajaGranada, en el Espacio primero, contamos con las maquetas de sendos edificios. Aquí, la arquitectura es el nexo temático de este primer espacio en el cual a través de maquetas, planos, pintura y fotografía, el espectador se acerca a distintas visiones plásticas. Las visiones urbanas de maestros como Manuel Ángeles Ortiz, Carlos Pérez Siquier o Soledad Sevilla explicitan la fascinación que la arquitectura ha ejercido en otras artes plásticas. Complementariamente, la abstracción estricta de Kandinsky, Luis Gordillo y Pablo Palazuelo con obras donde línea y color depurado coinciden también en los elementos del lenguaje arquitectónico.

Espacio segundo

A lo largo del S. XIX la liberación en pintura de los preceptos establecidos fue dando lugar a nuevas fuentes inspiradoras, el paisaje secundario hasta ese momento, cobró nueva vida con las primeras aportaciones románticas que irían derivando hacia la plenitud impresionista y postimpresionista previa a las vanguardias de comienzos del S. XX.

Presiden este ámbito dos piezas importantes de lenguajes formales contrapuestos pero con la naturaleza, paisaje o detalle, como protagonista. Glorieta Verde (1896) de Santiago Rusiñol, pertenece al periodo en que el artista vivió en Granada y se nutrió de su paisaje, es muestra de la sugestión del artista ante un bello rincón granadino, el jardín de un carmen cargado de melancolía y simbolismo, cercano en esencia a los postulados novecentistas de la España del 98. Mucho más rotunda es la Sandía (1964) de Manuel Ángeles Ortiz, espléndida en colorido y belleza, transmite el vigor y la capacidad de síntesis pictórica presente en toda la obra de uno de los principales artistas granadinos del S. XX. José Guerrero en su obra de juventud “San Jerónimo” (1940) y Apperley en “La Cruz de la Rauda” (1925) nos dan dos perspectivas de Granada con la naturaleza como marco y protagonista al mismo tiempo.

Son diversos los artistas que muestran la delicadeza de las flores, en el jardín o en el ámbito doméstico, el jardín que contempla Joaquín Saenz desde su taller en “Interior con paleta”, “Iris, lilas y rosa blanca” de Antonio López, o la cascada de orquídeas blancas de Claudio Bravo. La naturaleza se torna en vida animada en la obra de Picasso “Corpus perdu”.

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Espacio tercero

Desde antiguo la ciudad de Granada ha ejercido una enorme fascinación gracias a su singular enclave, su azarosa historia y riqueza patrimonial. La Alhambra, qué duda cabe, es la gran protagonista. Al abrigo de la colina roja se fueron tejiendo leyendas que, unidas a la pujanza de la ciudad en la edad moderna consiguieron crear un conjunto urbano difícilmente igualable por su mezcolanza, categoría y monumentalidad. La suma de todo ello será el caldo de cultivo donde germinará esa ciudad casi mítica para los viajeros románticos que desde comienzos del S. XIX la visitaron recreando en escritos y bellas imágenes un mundo a punto de desaparecer, exagerado en tipismo y exotismo.

La obra que preside es la “Fortaleza de la Alhambra” (1838) de David Roberts (1796-1864) representa la imagen romántica de la ciudad roja coronada por Sierra Nevada y donde las escenas costumbristas también tienen su cabida.

En torno a esta obra, quizás la más importante de la colección, hemos articulado el discurso expositivo de este espacio. Junto a ella encontramos destacados artistas de todos los tiempos, desde los grabados del maestro flamenco Hoegnagel, quien recorrido España y nos dejó un valioso legado de las diferentes poblaciones, y del alemán Jost Altman, que muestra las mujeres en la España hispanomusulmana, pasando por la obra de los artistas del romanticismo como John Lewis, el barón Taylor y David Robert -con uno de los mejores exponentes del arte de su época: “La Fortaleza de la Alhambra”, y los españoles Martín Rico (del que se está haciendo en la actualidad una exposición en el Museo del Prado), Joaquín Domínguez Bécquer, Manuel Gómez Moreno y Mariano Fortuny. La exposición también incluye planos de la Alhambra, del Patio de los leones y del Palacio de Carlos V, obra de artistas y arquitectos neoclásicos como Juan de Villanueva o José de Hemosilla.

De esta etapa Nazarí de la ciudad, en la Colección de Arte del Museo de CajaGRANADA se conservan una serie de manuscritos nazaríes que proceden de los Fondos Kati que salieron a la luz pública en la década de los 80 en Tombuctú, una pequeña aldea de Mali, tras permanecer escondidos desde principios del siglo XIX por la familia Kati. Entre los manuscritos, documentos y pergaminos de los Fondos Kati propiedad del Museo, destacan:

• Manuscrito del cadí Ibn `Iyád al-Sabti, Abú `Abd Allah (Ceuta-Granada siglo XII). Es la copia incompleta de los tomos I y II reelaborados de su obra “Madáhib al- hukkám fi nawázil al- ahkám” (“Actuaciones de los jueces en los procesos judiciales”), un libro que tuvo muchísima influencia en la jurisprudencia de al-Andalus y el Zagreb hasta época moderna. La fecha de esta copia es Octubre de 1713.

• Manuscrito de la obra “Rayhanat al- Kuttáb” del célebre polígrafo granadino Ibn al-Jatíb (Loja. 1313- Fez, 1374). En ella se recogen muchos documentos y cartas redactadas por el propio Ibn al-Jatíb mientras que estuvo al frente de la cancillería nazarí y que son de gran importancia para conocer las relaciones sociales, políticas y culturales de la corte Nazarí con otros Estados de la época.

El valor histórico de esta copia reside en ser un ejemplar realizado por la escuela de calígrafos mauritanos, continuadores de los andalusíes.

Espacio cuarto

Las fiestas, tradiciones y el papel de la mujer andaluza en ellas, o las musas del artista en el taller son motivo creativo de numerosos artistas de fines del siglo XIX y del siglo XX, realizado desde el folclore y el costumbrismo pero también desde las vanguardias artísticas.

La exposición incluye la obra “Granadinas” o “Día de Fiesta” realizado por el pintor granadino José María López Mezquita en 1912, claro ejemplo de la pintura costumbrista imperante. Obras de juventud de artistas que conectarían la tradición y el costumbrismo con las vanguardias históricas son las “Mujeres granadinas” de Ismael González de la Serna y “La joven ansotana” de Manuel Ángeles Ortiz.

De fondo el artista y la modelo, tema desarrollado aquí por Zabaleta, Picasso o Henry Moore. Y dos espléndidas esculturas de Jacinto Higueras y Eduardo Arroyo, quien retrata a Carmen Amaya.

Espacio quinto

En este espacio dedicado a las creaciones más recientes, el visitante podrá contemplar las obras de destacados artistas, de prestigio internacional, españoles como José Guerrero, Antoni Tapies, Manuel Rivera, Eduardo Chillida junto a artistas extranjeros que sintieron una especial fascinación por el arte español como Robert Motherwell, Francis Bacon o Andy Warhol. La colección cuenta con obras de artistas actuales como Juan Genovés, Manolo Valdés, Rafael Canogar, Susana Solano, Juan Muñoz, Chema Madoz, Cristina García Rodero o Toni Catany.

Destacar la obra de dos artistas granadinos, principales artistas de la segunda mitad del siglo XX. De José Guerrero (Granada,1914 – Barcelona 1991) destacado artista del expresionismo abstracto afincado en New York, se muestran los óleos “Zoco” (1969), y “Azural” (1987), pertenecientes al estilo de plenitud del artista granadino donde ya destaca por el uso que hace de los campos de color.

“Redes” y “Metamorfosis. Ingmar Bergman” del artista granadino Manuel Rivera, representantes de la generación abstracta de los años 50, se trata de una obra donde la tela metálica se tensa sobre un soporte metálico de forma rectangular.

Fuente: Radiogranada 

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