Archivo de la etiqueta: República Árabe Democrática Saharahui

Resolución: Absuelto – Chejdam Mahmud

No quiero ser/el hijo de un profeta./No quiero ser/el amigo de un valiente.
Tampoco quiero ser/un soldado desconocido./Sería, a lo mejor, un
cobarde,
un irracional,/una rata desagradecida.
No quiero ser/pariente de los hombres.
Ustedes, humanos,/y sus sonámbulas lenguas/y pesados cerebros,/no
paran de hablar de los paraísos divinos./Yo no los quiero./Quiero ser
amigo/de mi mismo,/porque al menos soy bueno:/no sé hacer/perder el
tiempo a los demás.
En mi tierra musulmana/allá, donde las noches inspiran miedo,/y el sol
quema sin piedad,/mi madre me dio:/ʻHijo, somos esclavos del pasadoʼ.

Chejdam Mahmud

©2017-paginasarabes®

Un pueblo culto jamás será colonizado

Jatari Hamudi, rector de la Universidad de Tifariti de la República Árabe Saharaui Democrática
Jatari Hamudi, rector de la Universidad de Tifariti de la República Árabe Saharaui Democrática

Mientras que durante la colonización española el pueblo saharaui tenía un 95% de analfabetismo, hoy se ha eliminado por las continuas campañas de alfabetización, señaló Jatari Hamudi, rector de la Universidad de Tifariti de la República Árabe Saharaui Democrática.

Hamudi, quien se encuentra de visita en Lima para realizar convenios de cooperación con universidades locales, dijo que ese logro fue gracias a que como pueblo y como Estado han dado mucha importancia al sector Educación.

“Tenemos más de 40 años viviendo en campamentos de refugiados debido a la invasión marroquí. Muchos indefensos saharauis huyeron de la invasión buscando un lugar en donde puedan salvarse. Los marroquíes nos atacaron con bombas prohibidas internacionalmente y en ese clima hemos dado clases de alfabetismo en las cuevas, en el desierto y los resultados son palpables: todos saben leer y escribir. La primera lengua es el árabe y la segunda el español”, expresó Hamudi.

La Universidad de Tifariti es el primer centro de altos estudios en un campo de refugiados. Actualmente estudian 400 jóvenes en Enfermería, Educación, Periodismo y Administración Informática. Existen tres anexos que pertenecen al Ministerio de Cultura que pasarán como facultades y son Música, Bellas Artes y Audiovisuales. Como no puede abarcar a otros estudiantes estos lo hacen en universidades de Europa, Argelia y Cuba.

“Estamos formando los cuadros para que en el día de la independencia haya gente capaz para llevar adelante la construcción y el progreso de este Estado. Un pueblo culto jamás será colonizado”, enfatizó.

De otro lado mencionó que la vida en los campamentos es muy difícil y los jóvenes quieren un futuro mejor inclinándose a la guerra en vista que los marroquíes bloquean el referendo de autodeterminación dispuesto por las Naciones Unidas porque tienen la certeza que los saharauis votarán por la independencia; además, los invasores marroquíes están cometiendo toda clase de violaciones de derechos humanos y expolian nuestros recursos en el Sahara Occidental.

Pidió que el presidente Pedro Pablo Kuczynski restablezca las relaciones diplomáticas con la RASD establecidas en 1984, pero canceladas en el régimen de Fujimori. “Hay muchos países que tienen relaciones con la RASD y en sus capitales se encuentran las dos embajadas, la marroquí y la saharaui”, finalizó Hamudi.

Por Ricardo Sánchez Serrao
Con información de  Diario Uno

©2016-paginasarabes®

In memoriam: Mohamed Abdelaziz

mohamed_abdelaziz
Mohamed Abdelaziz (17 de agosto de 1947-31 de mayo de 2016)

“No luchamos por nuestra generación, ni por la de nuestros hijos, luchamos por todas las generaciones saharauis” (Mohamed Abdelaziz).

Ve en paz, descansa presidente, lo has hecho bien, créeme. Fuiste el presidente de las generaciones del exilio. Fuiste padre de tus hijos y también el de todo un pueblo. Alzaste la bandera de la libertad y te seguimos todos hasta el último momento. Lo hiciste bien, créeme. Tan bien, que hoy tu país es reconocido por decenas de países.

Tu valentía de seguir te hizo ser el líder de un pueblo que sigue tus pasos. Te has ido físicamente, y queda lo que de ti aprendimos. Con tu voz en el alza y tu mano izquierda con el símbolo de la victoria te recordaremos siempre. Sencillo, siempre sencillo y con una sonrisa estrechando la mano o abrazando y saludando a quienes se cruzan en tu camino. Fuiste el hombre que apostó por la vía pacífica y la estabilidad de un país que cuanto menos quería volver a las armas, y lo hiciste bien, créeme.

Supiste con sensatez implantar la calma donde había viento, supiste regar y hacer creer en que la resistencia del pueblo debía ser una bandera, y lo conseguiste. Hiciste llorar a cientos de compatriotas en más de una ocasión con tu voz inquebrantable y el grito de “kula lwatan aw achahda” y lo hiciste bien, créeme.

Fuiste el presidente que abría las puertas de su casa, recibía a quienes por allí pasaban a saludarte, tu “ya awladi lwatan zuma alwatan” “hijos la patria y la patria” en más de una ocasión hizo de ti ser el presidente de la eterna juventud. Nos hiciste creer que eras invencible, plantaste cara al dolor, al sufrimiento, a los reproches internacionales que no entendían de tus 40 años de presidente y ganaste, te fuiste tal y como viniste en silencio, dejando el paso y cediendo, haciendo que tú pueblo hoy no lloré tu ausencia física porque sigues presente.

Nos hiciste creer que no había cabida para quienes apostaban por el tribalismo, implantaste el sistema de “wahad wahad w chaab sahara wahad” “uno uno uno el pueblo saharaui es uno” y te fuiste como viniste siendo uno más. Allá donde estés, descansa, porque lo hiciste bien, créeme. Y mira si lo hiciste bien, que hasta Marruecos celosamente te envidia, y no te creas que eso sea malo, todo lo contrario es un piropo. Ve, ve en paz presidente. Que lo hiciste bien, créeme.

“La vida no debería ser un viaje hacia la tumba con la intención de llegar a salvo con un cuerpo bonito y bien conservado, sino más bien llegar derrapando de lado, entre una nube de humo, completamente desgastado y destrozado, y proclamar en voz alta: ¡Uf! ¡Vaya viajecito!” Hunter S. Thompson

Por Benda Lehbib Lebsir
Con información de : Noticias del Sáhara

©2016-paginasarabes®

Mohamed Abdelaziz: Del campo de batalla a la lucha política

mohamed_abdelaziz _2

Tras una penosa y larga enfermedad – aquejado de un cáncer pulmonar- el pasado martes 31 de mayo murió, el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática – RASD – Mohamed Abdelaziz.

Abdelaziz también fungió como Líder del Frente Popular de Liberación de Saguia El Hamra y Río de Oro, conocido internacionalmente como Frente Polisario. Este médico, que dirigió los destinos de su pueblo, desde la sede del gobierno en Rabouni, en los campamentos de Tindouf fue un guerrero imbuido de una profunda fe en que el camino para su pueblo era esencialmente el político, lo que significaba fuertes disputas al interior de la sociedad saharaui, sobre todo con aquellas generaciones convencidas, que tras 41 años de exilio es necesario alzarse en armas contra el ocupante Marroquí.

Mohamed Abdelaziz nació en Smara, tal como lo señaló en una entrevista dada en Tifariti en julio del año 2014 “en una zona poco retirada de la parte urbana a 170 kilómetros al otro lado del muro. Mi infancia transcurrió entre Hagunia y Smara. A fines del año 1956 mi familia tuvo que refugiarse en el sur de Marruecos, al mismo tiempo que se desarrollaba una guerra de Liberación en Argelia. Por ese tiempo, muchos de los Saharauis, entre esos mis padres, se incorporaron esa lucha contra el colonizador. Las potencias colonizadoras eran Francia y España. El espíritu reinante de la época era, entre todos, tanto en Egipto como en Túnez y Argelia, de involucrarse en la lucha contra la expulsión del colonizador y fomentar la idea nacionalista por la autodeterminación de los pueblos. Este espíritu reinante, es lo que ha hecho, que desde mi propia infancia, desde la escuela primaria como coránica, esté impregnado de este espíritu de lucha por la autodeterminación”. De ese pasado de niñez y estudios universitarios en el campo de la medicina, Abdelaziz pasaría a comandar a una sociedad durante 41 años de exilio en las arenas del desierto del Sáhara, en una modesta jaima en una de las Wilayas de Tindouf

Abdelaziz fue parte del núcleo original que dio nacimiento al Movimiento Nacional de Liberación saharaui el año 1968, con apenas 20 años y bajo el liderazgo del héroe saharaui Mohamed Sidi Brahim Basir – conocido popularmente como Basiri – hecho desaparecer por la legión española el año 1970. El año 1973 deviene en fundador del Frente Polisario y en agosto del año 1976, en plena guerra contra Marruecos y Mauritania, durante el Tercer Congreso del Polisario, es elegido su Secretario General. El año 1982 pasa a ocupar la presidencia de la República Árabe Saharaui Democrática, reconocida por 84 países del mundo, gran parte de ellos africanos y latinoamericanos.

Con la muerte de Mohamed Abdelaziz, fallece un hombre valeroso, que dedicó toda su vida a la lucha por la autodeterminación de su pueblo. Un político que encabezó la búsqueda de esa libertad con el respeto a ultranza del derecho internacional. Muere también el padre de siete hijos, un ser humano referente en materia de las causas de descolonización de los países del mundo y un defensor inclaudicable por la justicia de los pueblos.

Tras su muerte, la sucesión de Abdelaziz se torna complicada. En momentos que el proceso de autodeterminación se encuentra estancado y en un entorno regional donde los grupos takfirí han comenzado a tejer sus redes, lo que requiere extremo cuidado en el análisis y manejo político que el Frente Polisario debe hacer de la actual situación. Esto, porque el fallecido mandatario lograba nuclear en torno suyo las posiciones más conservadoras como también las más radicales de un pueblo cansado de 41 años de transtierro. Su sucesión, a no dudar, será un parto complejo donde es necesario evitar la agudización de las divisiones tribales, que permita conjugar las distintas posiciones de una sociedad que se debate entre seguir respetando a rajatabla el derecho internacional o levantarse nuevamente en armas, para conseguir aquello que se le ha negado.

La atmósfera que se vive en las Wilayas de los campamentos de refugiados de Tindouf, así como en los territorios ocupados, es una ambiente cargado de frustración frente al estancamiento del proceso de autodeterminación ¿Cuánto más puede esperar un pueblo por su libertad? ¿Cuánto más puede vivir una sociedad en la hamada seca y sin posibilidades de desarrollo? ¿Cuánto más se puede vivir de la caridad internacional? ¿Cuánto más de paciencia se le puede pedir a un pueblo que ha dado muestras de su vocación por la paz, por el respeto a la legalidad internacional? Ya los jóvenes, las mujeres y los hombres saharauis han dado su opinión con toda firmeza a sus dirigentes entre ellos al fallecido mandatario: si el referéndum ya no es una posibilidad de salida a su actual situación – que cada día se reafirma más como una utopía – u otra salida que impulse el proceso de autodeterminación, el pueblo saharaui se plantea seriamente poner fin al armisticio firmado el año 1991.

Esto, porque la lucha pacífica tiene condiciones, no es eterna y una de esas condiciones es aplicar el instrumento prometido, que concrete los pasos necesarios para celebrar un referéndum destinado a concretar una RASD en su propio territorio. Si esto no es así el desengaño irá en aumento, sobre todo cuando se ve que organizaciones como la ONU, a través de la Misión de las Naciones Unidas Para el Referéndum del Sáhara Occidental – MINURSO – sigue sin hacer nada, convertida en una Misión estéril, convertida en objetivo de fácil acceso a dinero y comodidades, sin grandes peligros como otras misiones, para centenares de militares y personal civil de la ONU. El análisis más estricto de la situación lleva a concluir, que el mencionado proceso de referéndum no se concretará.

La muerte de Abdelaziz y el simbolismo que encierra la muerte de un dirigente, que en 41 años no pudo ver concretado el proyecto de autodeterminación, enciende las luces de alarma respecto a que comiencen a imponerse las visiones más radicales. Por el momento, la calma reina en los campamentos de refugiados mientras se da paso a 40 días de luto, posterior a ello un Consejo Extraordinario determinará el sucesor del fallecido mandatario en un ambiente donde saldrá a relucir las críticas que se le hacía a Abdelaziz y al núcleo dirigente del Polisario: eludir las reformas al interior de la organización y haber sepultado la opción de las armas frente a una Monarquía refractaria a cualquier concesión que implique la autodeterminación del pueblo saharaui.

Cuanta más gente adquiera el convencimiento que no hay posibilidad alguna de efectuar un referéndum u otra acción que determine su independencia, más puede radicalizarse la lucha por la libertad. Así visualizado, el Sáhara Occidental puede transformarse, nuevamente, en un campo de lucha. Esta vez, en un escenario internacional nuevo, distinto al siglo XX pero igualmente sangriento y peligroso, para el precario equilibrio de toda la zona del Magreb, ya bastante desestabilizado tras los sucesos en Libia y Egipto.

En las conversaciones que este cronista llevó a cabo en los campamentos de Tindouf, en mayo del año 2014, con jóvenes, adultos y viejos, hombres y mujeres, civiles y militares se mencionó, cada vez más como una realidad, que la paciencia está llegando a su término, de la necesidad de movilizarse militarmente, como sinónimo de dignidad y del único concepto que los marroquíes pueden entender. Cansados de tanta postergación, de engaños a los que ha sido sometido por España, Marruecos y organizaciones como la ONU, las autoridades saharauis barajan la posibilidad de poner fin al cese de hostilidades, teniendo como elemento central el tenor de la labor y una nueva visión que debería tener la MINURSO.

Esta nueva visión que se le exige a la ONU y que era parte del trabajo político del fallecido Abdelaziz, significaría, según las autoridades saharauis contactadas por este cronista en su viaje al Sáhara, que la ONU y sus instrumentos legales obligue a Marruecos a respetar los derechos humanos de la población saharaui, en los territorios ocupados, lo que supone, efectivamente, un giro radical en la forma que la MINURSO se ha planteado su papel y develaría la doble moral de potencias como Francia que hablan de respetar los derechos humanos pero los ayudan a violar al mismo tiempo.

Si Marruecos continúa su ocupación en el Sáhara es gracias a la represión que ejerce sobre la población, con una política de Estado que tiene el terror como arma principal de lucha contra los afanes independentista de la población saharaui al interior del Muro de la Vergüenza. Por ello, cada vez que una autoridad de la ONU u otras opiniones relevantes afirman que la MINURSO debe garantizar el cumplimiento de los derechos humanos, Marruecos amenaza con romper con la ONU o expulsa a personal civil como lo hizo a principios del mes de marzo del 2016 cuando el Secretario general de la ONU, en una visita a los campamentos de refugiados en Tindouf se atrevió a decir una verdad del porte de un buque “Marruecos ocupa el Sáhara Occidental” lo que generó la indignación de la Monarquía Marroquí y con ello la toma de decisiones como la expulsión de parte de la MINURSO de los territorios ocupados.

Una política de chantaje, que a todas luces es inaceptable pero, que en el caso de Marruecos se le deja hacer y deshacer bajo el prisma político e ideológico de la defensa de los intereses de occidente en el Magreb y los espurios intereses económicos que suelen ocultar la dignidad bajo las montañas de Euros y Dólares que la Monarquía Marroquí entrega a raudales para los bolsillos de gobiernos europeos y líderes políticos especialmente franceses y españoles.

Las autoridades saharauis han señalado y en ello Abdelaziz lo repitió incansablemente, que la ONU puede y debe, en esta nueva orientación que pretende abordar, imponer sanciones económicas. Pasar del artículo seis al siete de la Carta de las Naciones Unidas. Ello implicaría el uso de la fuerza e imponer así a las autoridades de Rabat el respeto a los derechos humanos.

Sotto voce en principio y cada día en forma más nítida, el pueblo saharaui exige que se ponga en acción su maquinaria bélica: en compás de espera, aceitada por su experiencia de combate entre los años 1975 y 1991, con el ímpetu de una población que no desea y no puede esperar más. Mientras este dilema se resuelve, la sociedad saharaui, tanto en los campamentos de Tindouf, como en los territorios liberados y en las zonas ocupadas, gobiernos como el de Cuba, Venezuela, asociaciones de amistad con el pueblo saharaui de España, Italia, Suecia, Francia entre otros, lloran a Mohamed Abdelaziz, reconociendo en él la lucha permanente del valeroso y digno pueblo saharaui.

Por Pablo Jofré Leal

Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de página WEB de análisis internacional ANÁLISIS GLOCAL www.analisisglocal.cl

Con información de : Noticias del Sáhara

©2016-paginasarabes®

A través de la Hamada: 40 años del Sáhara Occidental

La cantante Aziza Brahim presenta su nuevo disco ‘Abbar el Hamada’ cuando se cumple el cuarenta aniversario de la ocupación, exilio y diáspora del pueblo saharaui.

Aziza Brahim  ©Guillem Moreno
Aziza Brahim  ©Guillem Moreno

Aziza Brahim, cantante, compositora, actriz y activista por los derechos del pueblo saharaui, nació en 1976 en los campamentos de refugiados del Sáhara, en la región de Tinduf, Argelia. Aquel fue el año en el que España abandonó el territorio del Sáhara Occidental. La artista, en el exilio desde hace dos décadas, vivió en Cuba durante 7 años. Después, regresó a los campamentos en 1995 para ganar el Primer Premio Nacional de la Canción en el Festival de Cultura de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Desde el año 2000 reside en el Estado español, exiliada en Barcelona. Aziza presenta su último trabajo, Abbar el Hamada (A Través de la Hamada) junto al grupo Gulili Mankoo, integrado por músicos del Sáhara, Colombia, España y Senegal. Un canto que combina denuncia, lucha y esperanza.

“Abbar el Hamada” ¿Cuál es el motivo de este título?

Abbar el Hamada se puede traducir como A través de la Hamada. El título sintetiza los últimos cuarenta años de historia para los saharauis. La Hamada del Draa es la zona del desierto rocoso en que estamos sobreviviendo desde la invasión ilegal de Marruecos de nuestros territorios en el año 75.

¿Qué diferencias hay respecto a anteriores discos? ¿Cuál es el mensaje que quieres trasladar con este nuevo trabajo?

La diferencia básica es que Abbar el Hamada es un álbum más enérgico y en él hay mayor variedad de ritmos que en anteriores discos. Más que el mensaje, el punto de partida del álbum fue la triste conmemoración de los cuarenta años de ocupación ilegal, exilio y diáspora que llevamos sufriendo los saharauis.

¿Qué representa la música para el pueblo saharaui?

La música, como cualquier arte, forma parte de la expresión de un pueblo. En nuestra situación es muy difícil dedicarse al arte, puesto que existen otras prioridades en nuestra sociedad. Pero, aun así, es muy importante atender las diferentes expresiones artísticas porque constituyen un aspecto crucial de nuestra identidad cultural.

El disco transmite paisajes, esperanza, denuncia y también dedicas un espacio a la mujer. ¿Qué papel ejerce la mujer en la comunidad saharaui?

Las mujeres son muy importantes en la sociedad saharaui. Fueron (y siguen siendo) decisivas para la organización de los campamentos de refugiados y para la construcción del Estado en el exilio. Sin su compromiso y su lucha no habría sido posible nuestra resistencia.

Las letras son un canto al pueblo saharaui. Sin embargo, parece un mensaje que puede llegar también a otros pueblos

Sí, yo parto de nuestra realidad, de mi experiencia, pero intento que las canciones tengan una lectura más universal.

En el disco hay un tema en castellano, El canto de la arena. ¿Qué quieres expresar y transmitir con esta canción?

Como mínimo que la lengua ha sido lengua oficial en el Sáhara Occidental a consecuencia del proceso de colonización. Pero, en realidad, la letra gira en torno al sonido que emite la arena de las dunas cuando es movida por los vientos. Esos sonidos se conocen como ‘El canto de la arena’ y a través de ellos he querido evocar una serie de sonidos que se han oído en el desierto a lo largo de la historia, tanto en el pasado como en la actualidad, y que han dado paso al silencio, como esas noticias que ocurren pero que no aparecen en los medios de comunicación y parece que no han existido jamás.

Hoy, miles de refugiados huyen de la represión hacia Europa. ¿Cómo fue tu experiencia en un campo de refugiados?

Yo hice el éxodo en el vientre de mi madre. Nací y crecí en los campamentos de refugiados saharauis. Para mí, aquello era mi tierra en los primeros años de mi infancia, no supe cuál era la verdad de nuestra situación hasta los ocho o nueve años. Por tanto, mi experiencia es diferente a la de los niños sirios que en la actualidad han arriesgado sus vidas para escapar de la guerra, pero tiene semejanzas como la escasez de alimentos y medicinas, las inclemencias del tiempo, la dependencia de la ayuda humanitaria, etc.

Tu familia vive en los campos de refugiados del Sáhara. ¿Estás en contacto con ellos? ¿En qué situación viven?

Sí, por supuesto, estamos en contacto continuo. Su situación es desesperante, como la de todos los que están allí, ya que en los últimos años de crisis económica muchos estados han reducido o eliminado su ayuda a la cooperación. Se encuentran resistiendo en un entorno hostil con temperaturas extremas, tormentas de arena, sirocos, unas recientes inundaciones que han derribado innumerables construcciones…

A día de hoy, ¿qué ha cambiado respecto a los últimos 40 años para tu pueblo?

La verdad es que si hubo algún atisbo de esperanza cuando Naciones Unidas resolvió que se había de celebrar un referéndum, actualmente se ha disipado con la negativa sistemática de Marruecos a cumplir la legalidad internacional.

Por Youssef Ouled
Con información de Diagonal

©2016-paginasarabes®

España no debe  perjudicar al pueblo saharaui por interés

Jira Bulahi Bad, nueva delegada saharaui para España. POLISARIO
Jira Bulahi Bad, nueva delegada saharaui para España. POLISARIO

«Se nos dijo que el conflicto se solucionaba con un té, y así llevamos 40 años», clama Jira Bulahi Bad, nueva delegada del Frente Polisario para España. Tras 25 años de alto al fuego, advierte de que cualquier solución que se le «niegue o imponga» al pueblo saharaui desencadenará una vuelta a las armas.

En su estreno como delegada del Frente Polisario para España, Jira Bulahi Bad recibe en su sede de Madrid a un amplio grupo de periodistas con té (saharaui) y pastas. Allí, antes de responder a las preguntas, agradece la atención tanto de los medios como de la ciudadanía, que, a su juicio, «ha sabido llenar el vacío institucional» con su apoyo al pueblo saharaui. «No pasa semana sin que haya declaraciones en ayuntamientos, actos o reivindicaciones» desde nuestro país, explica, en favor de su lucha, «legal y legítima» y con el aval de la Carta de Internacional de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Después, carga contra los sucesivos Gobiernos por «basar su relación con Marruecos a costa del pueblo saharaui» y, en particular, contra «la dirección del PSOE», por la que dicen sentirse «abandonados». Desde 1975, año en el que España abandonó el Sáhara Occidental, este territorio acabó en manos de Marruecos y Mauritania con la firma de los Acuerdos de Madrid. Mientras, los saharauis se organizaron a través del Frente Polisario (Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, en castellano). En los siguientes 18 años, se enfrentaron con las armas a la invasión marroquí hasta el alto al fuego de 1991, que se cerró con la promesa incumplida de celebrar un referéndum de autodeterminación al año siguiente. Después vinieron los planes Baker y los sucesivos intentos por parte de la ONU de acordar una consulta. Pero allí siempre estaba Marruecos. Y así durante 40 años.

Ahora y ante la resignación de que la Minurso (Plan de Naciones Unidas para el Referéndum en Sáhara Occidental) no pueda ni tan siquiera dar cuenta de la «defensa y seguimiento» de los derechos humanos en los territorios ocupados, los saharauis siguen con «fe y esperanza» apostando por la vía pacífica. Aunque, advierten, si «no surte efecto», tendrán la obligación de buscar nuevas vías. En concreto, barajan tomar las armas en caso de «negación» o «imposición» de un plan que no cuente con el acuerdo del pueblo saharaui. Al mismo tiempo, confían en que que el nuevo Congreso y posible Gobierno en España puedan erigirse en parte de la «solución» del conflicto en el Sáhara.

PREGUNTA.: ¿Se arrepienten de haber dejado las armas cuando, 25 años después después del alto al fuego, aún no se ha celebrado el referéndum que se les prometió para 1992?

RESPUESTA: No, porque esta decisión se toma desde una posición unánime y es una convicción. Es una convicción que va más allá de los resultados. Todos queremos la vía pacífica, pero ahora bien, si no surte efecto, tendremos que buscar alternativas. En cada pausa hacemos una reflexión y este es un tema de debate interno en los Congresos [del Frente Polisario] y a raíz de ahí se llega a distintas conclusiones. Pero mientras, la guerra sigue. Mientras queden vías para defenderlo por la forma pacífica, seguiremos. Defendemos una causa justa y legal. Por tanto, no nos arrepentimos, pero necesitamos argumentos convicentes y cooperar, y aunque existen movimientos de indignación dentro de la población saharaui, creemos en inculcar el respeto y la cooperación.

P.: ¿Marca el fin de la Guerra Fría un antes y un después en su lucha?

R.: Sí, claro. Realmente ese contexto internacional, independiente de la causa saharaui, pues no pertenecíamos a ningún bloque, provocaba una aceleración en los avances y los procedimientos. Hoy en día enseguida se confunde la resistencia con el terrorismo. Nosotros no compartimos ningún tipo de extremismo y tenemos el derecho de defendernos. La globalización te minimiza, eso es un hecho. Te desplaza. Nosotros estamos por la constitución de un Magreb unido, el ‘Gran Magreb’, con la voluntad de cada país. Primero déjame existir, y luego yo decido. Lo que no puede ser es no contar conmigo y después venderme que estoy. Porque no estoy.

P.: ¿Qué se les viene a la cabeza cuando les hablan de la realpolitik?

R.:A los saharauis jamás, nunca se les pasa por la cabeza que se tienen que ganar la confianza de España a costa de la relación con Marruecos. Bueno, sí, es que es un vecino. Si es cómodo o no, ahí ya no entramos. Lo que no puede pasar es que se construya una relación a costa de otro país con el que también debes tener buenas relaciones, como somos nosotros. Y sobre todo porque los grandes perjudicados son las personas. Aunque esto es algo que depende del punto de mira. A Marruecos también se le podrían pedir otras muchas cosas en relación con su ciudadanía, pero ahí tampoco queremos entrar. Ni debería ser víctima ninguna persona del Estado español. No puedes vender bombas y armas bajo el pretexto de luchar contra la yihad cuando son ellos quienes promocionan las células integristas y contribuyen a la desestabilización de la región entera. España nos conoce mejor que nadie, fuimos su colonia. Fuimos colonizados durante casi un siglo por España. Y todavía es la potencia administradora. No te pueden dar gato por liebre y decir que esto sí pero esto no.

P.: ¿Qué esperan del fin de la prórroga del Plan de Naciones Unidas en el Sahara (Minurso) el próximo 30 de abril?

R.: Esperamos que se tenga en cuenta la defensa y seguimiento de los derechos humanos. Algo que, a pesar de haber sido propuesto en anteriores ocasiones, no ha sido posible. Francia se ha encargado de ello con su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Porque en el Sáhara la violación de los derechos humanos se ha convertido en una práctica diaria. Un ejemplo muy claro fue la última visita del rey Mohamed VI, cuando se desalojaron familias enteras de las zonas ocupadas solo para que no pareciera que allí había saharauis.

P.: ¿Qué hecho desencadenaría una vuelta a las armas?

R.: Que se nos niegue totalmente o se nos imponga con intransigencia cualquier solución que no cuente con el pueblo saharaui. Una solución al conflicto que no cuente con la opinión del pueblo saharaui. Nuestra lucha defiende precisamente eso, que los saharauis puedan decidir su propio futuro en libertad. Nadie tiene ni la necesidad ni la obligación de decidir por nosotros. El destino de los saharuis ya se decidió en 1975 y Hasan II [entonces rey de Marruecos] nos dijo que era cuestión de un té. Una semana. Pues 40 años llevamos resistiendo. Su propia población, a la que iban dirigidas sus políticas y que aprendieron sus escuelas donde se enseña que Sáhara es parte de Marruecos, fue la que hizo la Intifada en 2005. Es la misma que se subleva todos los días en las calles de El Aaiún. La que está encarcelada ahora en las mazmorras marroquíes.

P.: Es la primera mujer delegada para España del Frente Polisario. ¿Es usted un síntoma de que la igualdad ha llegado al mundo árabe?

R.: Falta mucho para alcanzar la igualdad. No solo en nuestra región, sino que en todo el mundo. Son elementos arraigados en la educación, en el concepto que tenemos de sociedad que, poco a poco, se deben ir subsanando. De lo que sí soy consciente es del proceso sufrido por la mujer saharaui. No es una novedad que haya mujeres a cargo de delegaciones, aunque mí caso para España sea el primero. Desde el principio se abrieron las puertas de la lucha saharaui a todas las mujeres. Ya desde antes las mujeres tenían un papel singular dentro de la idiosincrasia saharaui que rompe con el mundo árabe-musulmán. En especial debemos ser conscientes de que no somos opuestos, el hombre y la mujer, sino complementarios. Debemos despejar todos los posibles impedimentos, y para eso no hay que vestirse de un modo u otro, cada mundo tiene sus raíces culturales, costumbres y hábitos y estos no pueden ser el pretexto para mantener un desfase de la mujer frente a la evolución del conjunto de la sociedad. Hasta se recortan versículos [del Corán] para justificarlo.

P.: ¿Qué piensa del PSOE cuando les dicen una cosa en la oposición y hacen otra en el Gobierno?

R.: Nos sentimos abandonados. Abandonados por la dirección del Partido Socialista. En realidad, ningún Gobierno ha sido coherente ni ha ayudado a que avance nuestra causa. Aún cuatro décadas más tarde no se han anulado los Acuerdos de Madrid. No se puede seguir decidiendo al margen del pueblo saharaui. La Unión Africana se refiere a nosotros como el último territorio pendiente de descolonización del continente. Un claro ejemplo de su apoyo es la retirada de Marruecos de la organización cuando se decidió que podíamos entrar nosotros. El acuerdo es claro, y España tiene una deuda con nosotros en este sentido. Una deuda saldable con un referéndum.

P.: Con respecto a la formación (o no) de Gobierno en España, ¿qué combinación creen que les puede resultar más beneficiosa para su causa?

R.: A nosotros nos impulsa la unanimidad de la opinión pública y todas las fuerzas políticas españolas. Es un tema que puede defenderse desde todas las posiciones y, por encima de todo, es un derecho. Francia, por ejemplo, enarbola la bandera de los derechos humanos para después defender que esos mismos derechos sean violados en los territorios ocupados del Sáhara y defendiendo los intereses marroquíes. La nuestra es una causa lícita y defendida por todo el mundo. Además España, como potencia colonizadora y ahora administradora, lo menos que puede hacer es atender la causa del pueblo saharaui. Ahora, ningún documento de pacto de los hasta ahora presentados contempla la causa saharaui. Por tanto es nuestro trabajo lograr que España emita un pronunciamiento para un nuevo estatus del Frente Polisario y con ello la solución a los problemas del pueblo saharaui.

P.: ¿Veremos nacer, más temprano que tarde, un Estado saharaui libre e independiente?

R.: Yo creo que sí. En realidad el Estado ya nació y cumple 40 años. Ahora, con su soberanía total, yo creo que sí, se acerca. Tenemos fe y esperanza. Nadie pensaba que se fuese a ir a tan rápido el proceso de independencia de Timor [Oriental], que tuvo como potencia colonizadora a Portugal y luego fue ocupado por Indonesia. Ese es el modelo que debería seguir España. Con argumentos que nos dejen libre de cualquier juicio negativo y diáfanos en la posición de no alineamiento con ningún interés determinado para que todos podamos defender lo mismo desde cualquier posición.

Por Miguel Huertas
Con información de infoLibre

©2016-paginasarabes®

Muere Mariem Hassan,gran dama del ‘haul’ saharaui

Era capaz de expresar desesperación y esperanza a la vez. Su alarido, su grito de libertad, se ha callado para siempre este 22 de agosto.

La artista saharaui Mariem Hassan ©elpaís
La artista saharaui Mariem Hassan ©elpaís

La voz de Mariem Hassan encerraba muchos secretos. Era capaz de expresar desesperación y esperanza a la vez. Su alarido, su grito de libertad, se ha callado para siempre la mañana del sábado 22 de agosto en su jaima del campamento de población refugiada saharaui de Smara. Su grito, era a la vez el grito de todo el pueblo saharaui que en el próximo noviembre llevará justo 40 años de angustia. Un pueblo obligado a partirse en trozos: una parte exilada en los campamentos, sobreviviendo en condiciones muy precarias; otra, en el propio Sáhara Occidental, humillado por la represión de Marruecos, que lo ocupa ilegalmente desde 1975, cuando España abandonó la región fruto de los denunciados Acuerdos Tripartitos de Madrid, firmados por el gobierno de Arias Navarro en plena agonía de Franco. Y otra, como la que vivía más o menos Mariem Hassan hasta hace unas semanas, repartida por el mundo para que éste no olvide la lucha de ese pueblo.

Era apenas una adolescente cuando tuvo que huir con su familia del ejército marroquí para refugiarse en la Hamada argelina. Vivió muchos años en la wilaya de Smara, uno de los cinco grandes campamentos levantados en torno a la ciudad de Tinduf, al suroeste de Argelia, que tributan su nombre a las cinco grandes ciudades ocupadas. En el exilio del campamento, aprendió los secretos de los viejos poetas saharauis y la tradición de haul, la música del desierto, que habla de arengas guerreras y loas sagradas a Allâh. La música popular, el folclore, de las celebraciones que recuperó en ese tiempo que dejó de ser nómada para convertirse en refugiada, la misma suerte que corrió su pueblo.

Hace poco más de diez años Mariem Hassan se instaló cerca de Barcelona para hacer más viable su carrera musical, pues era constantemente reclamada en numerosos festivales de músicas del mundo y muchos conciertos y actos reivindicativos de la lucha pacífica saharaui contra la ocupación y su derecho a la autodeterminación. Ella siempre hacía ver que esa lucha sin más armas que las de su canto, era avalada además por diversas resoluciones de Naciones Unidas que desde los años sesenta del siglo pasado, primero a España y luego a Marruecos, exigían someter a referéndum la voluntad de los habitantes del Sáhara Occidental.

La experiencia vital de Mariem conmovía en sí misma: huida de la casa familiar, el exilio, el refugio, la diáspora. Por eso, allá donde el desierto se hace aun más inhóspito, su garganta sonaba lejana, pero íntima. Su voz era una punzada en el corazón que hacía sentir al escucharla el escalofrío de la injusticia.

En mayo del año pasado, fue la encargada de clausurar el FiSahara(Festival Internacional de Cine del Sáhara). Fue su último concierto, pues ya venía arrastrando un cáncer detectado tiempo atrás y contra el cual era difícil luchar. Aquella noche estrellada, entre canción y canción, se despidió de su pueblo y le pidió perdón por si alguna vez le había fallado. Sabía que iba a morirse pronto.

Han pasado quince meses de aquello, los médicos de Mariem Hassan y su propia hija menor, convertida en enfermera, siguieron cuidándola después en Barcelona. Consciente de que había llegado su fin, Mariem Hassan pidió volver a su jaima del campamento de Smara. Y allí la llevaron a principios de este mes su marido y sus dos hijas, y allí, entre los suyos, entre las jaimas y la casa de adobe, entre té y té, ha muerto. Su voz sublime ha quedado al menos grabada en unos cuantos discos editados siempre por el sello discográfico madrileño Nubenegra. En el último, de 2012, El Aaiún Egdat (Arde El Aaiún) hacía un homenaje al campamento de la dignidad que arrasó la policía marroquí cerca de la ciudad ocupada de El Aaiún en noviembre de 2010 y que es considerado por muchos analistas como el primer estallido de la conocida luego como primavera árabe. Se lleva Mariem Hassan su canto, el canto de una mujer y un pueblo que sólo pide justicia y resiste donde parece imposible resistir.

Por Fernando Iñíguez
Con información de El País

©2015-paginasarabes®