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Antiguo Egipto – El Arte de la alquimia hermética

Entre los grandes maestros del antiguo Egipto moró una vez uno a quien los maestros aclamaban como «el maestro de maestros». Este hombre, si es que en verdad era «hombre», moró en Egipto en los primerísimos días. Era conocido como Hermes Trismegistus. Él fue el padre de la sabiduría oculta; el fundador de la astrología; el descubridor de la alquimia. Los detalles del relato de su vida están perdidos para la historia debido al lapso de los años, aunque varios de los países antiguos disputaron uno con el otro en sus alegatos por el honor de haber suministrado su lugar de nacimiento, y de esto hace miles de años. La fecha de su residencia en Egipto, en ésa, su última encarnación sobre este planeta, no es conocida ahora, pero ha sido fijada en los primeros días de las más viejas dinastías de Egipto -mucho antes de los tiempos de Moisés-. Las mejores autoridades le consideran como un contemporáneo de Abraham, y algunas de las tradiciones judías llegan a afirmar que Abraham adquirió una porción de su conocimiento místico a partir de Hermes mismo.

Conforme los años rodaron tras su partida de este plano de vida (registrando la tradición que vivió trescientos años en la carne), los egipcios deificaron a Hermes, y le hicieron uno de sus dioses, bajo el nombre de Thoth. Años después, la gente de la Grecia antigua también le hizo uno de sus muchos dioses -llamándole «Hermes, el dios de la Sabiduría»-. Los egipcios reverenciaron su memoria por muchos siglos -sí, decenas de siglos- llamándole «el escriba de los dioses», y confiriéndole, honoríficamente, su antiguo título, «Trismegistus», que significa «el tres veces grande», «el gran grande», «el grande más grande», etcétera. En todos los países antiguos el nombre de Hermes Trismegistus fue reverenciado, siendo sinónimo el nombre con la «fuente de la sabiduría».


Incluso en estos días, usamos el término «hermético» en el sentido de «secreto», «sellado de manera que nada puede escaparse», etc., y ésto en razón del hecho de que los seguidores de Hermes siempre observaron el principio del secreto en sus enseñanzas. Ellos no creían en «arrojar perlas ante los puercos», sino que más bien se atenían a la enseñanza «leche para los bebés; carne para hombres fuertes», ambas de cuyas máximas son familiares a los lectores de las escrituras cristianas, pero que también habían sido usadas por los egipcios durante siglos antes de la era cristiana.

Y esta política de diseminación cuidadosa de la verdad ha caracterizado siempre a las enseñanzas herméticas, incluso hasta el presente día. Las enseñanzas herméticas han de encontrarse en todas las tierras, entre todas las religiones, pero nunca identificadas con ningún país particular, ni con ninguna secta religiosa particular. Ésto en razón de la advertencia de los antiguos instructores contra el permitir a la doctrina secreta que se volviese cristalizada en un credo. La sabiduría de esta amonestación es evidente para todos los estudiantes de la historia. El antiguo ocultismo de India y Persia degeneró, y fue grandemente perdido, debido al hecho de que los instructores se volvieron sacerdotes, y mezclaron así la teología con la filosofía, siendo el resultado que el ocultismo de India y Persia ha sido perdido gradualmente entre la masa de superstición religiosa, cultos, credos y «dioses». Así fue con la Grecia y la Roma antiguas.

Así fue con las enseñanzas herméticas de los gnósticos y los cristianos primitivos, que se perdieron en el tiempo de Constantino, cuya mano de hierro asfixió la filosofía con la manta de la teología, perdiendo para la Iglesia cristiana lo que era su misma esencia y espíritu, y haciéndola buscar a ciegas a lo largo de varios siglos antes de que encontrase el camino de vuelta a su antigua fe, siendo las indicaciones evidentes para todos los observadores cuidadosos en este siglo xx el que la Iglesia esté ahora pugnando por volver a sus antiguas enseñanzas místicas.

Pero hubieron siempre unas pocas almas fieles que mantuvieron viva la llama, atendiéndola cuidadosamente, y no permitiendo que su luz se extinguiese. Y gracias a estos corazones leales y mentes valientes tenemos aún la verdad con nosotros.

Pero no se encuentra en los libros, en ninguna gran extensión. Ha sido transmitida de maestro a estudiante, de iniciado a hierofante, de labio a oído. Cuando fue escrita, su significado fue velado en términos de alquimia y astrología, de modo que sólo aquellos que poseyesen la clave pudieran leerla correctamente. Esto se hizo necesario a fin de impedir las persecuciones de los teólogos de la Edad Media, que combatieron la doctrina secreta con fuego y espada, estaca, horca y cruz. Incluso en este día no se encontrarán sino pocos libros dignos de confianza sobre la filosofía hermética, aunque haya innumerables referencias a ella en muchos libros escritos sobre diversas fases del ocultismo. ¡Y, sin embargo, la filosofía hermética es la única llave maestra que abrirá todas las puertas de las enseñanzas ocultas!.

En los primeros días hubo una compilación de ciertas doctrinas herméticas básicas, pasadas de instructor a estudiante, que fue conocida como El Kybalion, habiendo sido perdido por varios siglos el significado y la importancia exactos del término. Esta enseñanza, sin embargo, es conocida por muchos a quienes ha descendido, de boca a oído, continuamente a lo largo de los siglos. Sus preceptos nunca han sido escritos, o impresos, hasta donde sabemos nosotros. Era meramente una colección de máximas, axiomas y preceptos, que eran ininteligibles para los intrusos, pero que eran fácilmente entendidos por los estudiantes, después que los axiomas, las máximas y los preceptos hubiesen sido explicados y ejemplificados por los iniciados herméticos a sus neófitos.


Estas enseñanzas constituían realmente los principios básicos del «Arte de la alquimia hermética», el cual, contrariamente a la creencia general, trataba del dominio de las fuerzas mentales, antes que de los elementos materiales -la transmutación de una clase de vibraciones mentales en otras, en vez del cambio de una clase de metal en otro-. Las leyendas de la «piedra filosofal» que convertiría el metal bajo en oro, eran una alegoría relacionada con la filosofía hermética, rápidamente entendida por todos los estudiantes del verdadero hermetismo.

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El Lado oculto del Cristianismo

El Testimonio de las Escrituras

Después de haber visto que las religiones del pasado proclaman a una tener un lado oculto o ser guardianes de “Misterios”, y que tal afirmación aparece certificada por los más grandes hombres, al buscar la iniciación, procede investigar ahora si el Cristianismo se halla fuera de este concepto de religiones, y si es la única que no tiene una Gnosis, ofreciendo al mundo sólo una creencia sencilla y no un conocimiento profundo. Si así fuese, sería, a la verdad, un hecho triste y lamentable, que probaría que el Cristianismo estaba destinado únicamente para una clase y no para todos los tipos de seres humanos. Pero que esto no es así, lo podemos demostrar fuera de toda posibilidad de duda racional.

De esta prueba tiene el Cristianismo grandísima necesidad en estos tiempos, porque la flor misma de la Cristiandad está pereciendo por falta de conocimiento. Si la enseñanza esotérica pudiera restablecerse y conquistar estudiantes pacientes y ardorosos, no tardaría mucho sin que lo oculto fuese también restaurado, Los discípulos de los Misterios Menores se convertirían en candidatos a los Mayores, y con la reaparición del conocimiento, se lograría otra vez la autoridad de la enseñanza.

Y, verdaderamente, la necesidad es muy grande, pues contemplando el mundo que nos rodea, vemos que la religión en Occidente está sufriendo por la dificultad misma que teóricamente debía esperarse encontrar. Habiendo perdido el Cristianismo su enseñanza mística y esotérica, va viendo desaparecer su influencia sobre gran número de las personas más altamente educadas, coincidiendo la vivificación parcial de los últimos años con la restauración de algunas enseñanzas místicas.

Es cosa evidente para todo el que haya estudiado los últimos cuarenta años del siglo que ha terminado, que mucha gente moral y pensadora ha abandonado las iglesias porque las enseñanzas que en ellas recibían, eran un ultraje para su inteligencia y pugnaban con su sentido moral. Es inútil suponer que el muy extendido agnosticismo de esta época tuviese sus raíces en la falta de moralidad o en una deliberada perversión de la mente.

Todo el que estudie con atención los fenómenos indicados, convendrá en que personas de gran inteligencia se han alejado del Cristianismo por la rudeza de las ideas religiosas que les eran expuestas, por las contradicciones entre las autoridades de la enseñanza, por los puntos de vista acerca de Dios, del hombre y del universo, que ningún entendimiento educado podía admitir. Ni es posible tampoco sostener que una degradación, de cualquier clase que se suponga, fuese la causa fundamental de la rebelión contra los dogmas de la Iglesia. Los rebeldes no eran demasiado malos para su religión; al contrario, la religión era la que resultaba demasiado mala para ellos.

La rebelión contra el Cristianismo popular era debida al despertar y al desarrollo de la conciencia; la conciencia era la que se revolvía, así como la inteligencia, contra enseñanzas que deshonran a Dios y al hombre igualmente; que presentan a Dios como un tirano y al hombre como esencialmente malo, obteniendo la salvación por medio de una sumisión servil.

La razón de esta rebeldía se halla escondida en el gradual rebajamiento de las enseñanzas cristianas para llegar a la llamada sencillez, con objeto de que los más ignorantes pudieran comprenderlas. Los protestantes afirmaban muy alto que no debía predicarse más que aquello que pudiesen comprender todos; que la gloria del Evangelio estaba en su sencillez, y que el niño y el ignorante debían ser capaces de comprenderlo y aplicarlo a la vida.

Muy verdad, si con esto quería decirse que ciertas enseñanzas religiosas deben estar al alcance de todos, y que una religión fracasa si deja fuera de la esfera de su ennoblecedora influencia a los seres ínfimos, a los más ignorantes, a los más pobres. Pero falso, completamente falso, si con esto se quiere significar que la religión no tiene verdades inaccesibles a la ignorancia, que es tan pobre y limitada que no tiene nada que enseñar que no esté por encima de las mentes rudas o de la estrechez de miras de la moralidad degradada.

Falso, fatalmente falso, si tal es el sentido; pues a medida que esta opinión se extiende, ocupando los púlpitos y resonando en las iglesias, muchos seres nobles, cuyos corazones se han desgarrado al romper los lazos que les unían a su creencia primera, se retiran de los templos y dejan que su sitio sea ocupado por los hipócritas y los ignorantes. Pasan a un estado de agnosticismo pasivo, o, si son jóvenes y entusiastas, de agresión activa, no creyendo que pueda ser lo más elevado lo que así ofende al entendimiento y la conciencia, y prefiriendo la honradez de un descreimiento manifiesto, a la mistificación de la inteligencia bajo la férula de una autoridad en que no reconocen nada de divino.


Al estudiar así el modo de pensar del tiempo presente, comprenderemos que la cuestión de una enseñanza oculta relacionada con el Cristianismo, es de vital importancia. ¿Ha de sobrevivir el Cristianismo como la religión de Occidente? ¿Deberá existir en los siglos futuros y continuar desempeñando su papel en la formación del pensamiento de las razas occidentales en evolución? Si es así, tiene que recobrar el conocimiento que ha perdido y poseer de nuevo sus enseñanzas místicas y ocultas; debe presentarse otra vez como un instructor competente de verdades espirituales, investido de la única autoridad que vale algo: la autoridad del conocimiento.

Si estas enseñanzas vuelven a obtenerse, su influencia se verá pronto en manifestaciones más amplias y profundas de la verdad; los dogmas que ahora aparecen como cascarones vacíos, sirviendo sólo de grillos, volverán a ser presentaciones parciales de realidades fundamentales.

En primer término, el Cristianismo Esotérico será restaurado en el “Lugar Santo” del Templo, en forma que todo el que sea capaz de recibirlo, pueda seguir la dirección de su pensamiento público; y en segundo término, el Cristianismo Oculto descenderá de nuevo al Adytum, residiendo detrás del Velo que encubre el “Santuario de los Santuarios”, donde sólo el Iniciado puede penetrar. Entonces volverá a estar la enseñanza oculta al alcance de los que sean calificados para recibirla conforme a las antiguas reglas, de los que en estos tiempos estén dispuestos a someterse, a las exigencias impuestas a los que deseaban conocer la realidad y verdad de las cosas espirituales.

Volvamos a la historia una vez más para ver si el Cristianismo era la única religión que no tenía enseñanza interna, o si era igual a las demás por la posesión de este tesoro oculto. Esta es una cuestión de prueba, no de teoría, y debe decidirse por la autoridad de los documentos existentes, y no por el mero ipse dixit de los cristianos modernos.

Como hecho positivo tenemos que tanto el “Nuevo Testamento” como los escritos de la Iglesia primitiva, hacen idénticas declaraciones respecto a la posesión de tales enseñanzas, mostrándonos la realidad de la existencia de los Misterios -llamados los Misterios de Jesús o los Misterios del Reino-, las condiciones que se imponían a los candidatos, algo acerca de la naturaleza general de las enseñanzas que se daban, y otros detalles. Ciertos pasajes del “Nuevo Testamento” permanecerían por completo obscuros, si no fuese por la luz que sobre ellos arrojan las declaraciones definidas de los Padres y Obispos de la Iglesia; pero ¿con esa luz se hacen claros e inteligibles?

A la verdad, hubiera sido extraño que fuera de otro modo, si consideramos la estructura del pensamiento religioso que influyó sobre el Cristianismo primitivo. Emparentada con los hebreos, los persas y los griegos, matizada por las creencias aún más antiguas de la India, profundamente dotada de color por el pensamiento sirio y egipcio, esta última rama del gran brote religioso no podía menos que volver a afirmar las antiguas tradiciones, y poner al alcance de las razas occidentales todo el tesoro de las enseñanzas arcaicas. “La fe, un tiempo dada a los santos”, hubiese sido ciertamente privada de su principal valor, si al ser transmitida al Occidente, se hubiera reservado la perla de la enseñanza esotérica.

El primer testimonio que debe examinarse es el del “Nuevo Testamento”. Para nuestro objeto podemos prescindir de las enfadosas cuestiones sobre interpretaciones y autores, que corresponden de lleno a los eruditos. La crítica docta tiene mucho que decir respecto de la edad de los manuscritos, la autenticidad de los documentos y otros puntos; pero nosotros no tenemos para qué ocuparnos de esto. Podemos aceptar las Escrituras canónicas, por lo que respecta a las creencias de la Iglesia primitiva sobre las enseñanzas de Cristo y de sus discípulos inmediatos y ver lo que dicen acerca de la existencia de una enseñanza secreta comunicada tan sólo a los pocos.

Una vez examinadas las palabras que se ponen en boca del mismo Jesús, consideradas por la Iglesia de autoridad suprema, estudiaremos los escritos del gran apóstol San Pablo; luego nos ocuparemos en las declaraciones hechas por los herederos de la tradición apostólica, que guiaron la Iglesia durante los primeros siglos. A lo largo de esta línea no interrumpida de tradiciones y de testimonios escritos, puede hacerse la afirmación de que el Cristianismo tenía un lado oculto.

Veremos, además, que puede seguirse el rastro de los Misterios Menores de interpretación mística a través de los siglos sucesivos, hasta llegar a los comienzos del XIX, y que, aun cuando no quedaron Escuelas de Misticismo, preparatorias de la Iniciación, después de la desaparición de los Misterios, sin embargo, de tiempo en tiempo hubo grandes místicos que alcanzaron los estados inferiores del éxtasis, por medio de sus propios esfuerzos sostenidos, ayudados indudablemente por Instructores invisibles.

Las palabras del Maestro mismo son claras y definidas, y fueron, según veremos, citadas por Orígenes, haciendo referencia a la enseñanza secreta conservada en la Iglesia. “Y cuando estuvo solo, los que estaban cerca de Él con los doce, le preguntaron sobre la parábola y El les dijo: “A vosotros es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, todas las cosas se les comunican por parábolas.” y más adelante: “Con muchas de estas parábolas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oír. Y sin parábola no les hablaba; y cuando estaban solos, Él explicaba todas las cosas a sus discípulos” (1). Nótense las significativas palabras “cuando estaban solos” y la frase “aquellos que están fuera.”

Lo mismo sucede en la versión de San Mateo: “Jesús despidió a la multitud y entró en la casa, y Sus discípulos con Él.” Estas enseñanzas dadas “en la casa”, el significado más íntimo de sus instrucciones, se decía que eran transmitidas de maestro a maestro. El evangelio da, según puede observarse, las explicaciones místicas alegóricas, lo cual hemos llamado nosotros los Misterios Menores, pero el sentido más profundo se decía que sólo se daba a los Iniciados. Además, aun a sus mismos apóstoles dice Jesús: “Tengo todavía muchas cosas que deciros; mas ahora no las podéis llevar” (2).


Algunas de ellas las dijo probablemente después de Su muerte, cuando fue visto por Sus discípulos, “al hablar de cosas pertenecientes al reino de Dios” (3). Ninguna de ellas fue consignada en documento público, pero, ¿quién habrá que crea que se descuidaron u olvidaron y que no fueron transmitidas como tesoro inapreciable? En la Iglesia existía la tradición de que Él visitó a Sus apóstoles durante un tiempo considerable después de Su muerte, a fin de instruirlos -hecho a que nos referimos más adelante-; y en el famoso tratado gnóstico el Pistis Sophia, leemos: “Sucedió que cuando Jesús se levantó de entre los muertos, pasó once años hablando con Sus discípulos e instruyéndolos” (4).

Hay también la frase que muchos desean suavizar dándole otro sentido: “No déis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas a los puercos” (5). Precepto que verdaderamente es de aplicación general, pero que era considerado por la Iglesia primitiva como referente a las enseñanzas secretas. Debe tenerse presente que las palabras no sonaban en los antiguos tiempos tan duras como ahora; pues la palabra “perros” -como “el vulgo”, “los profanos”– era aplicada a los de fuera por los que se hallaban dentro de determinado círculo, ya se tratase de una sociedad, o de una nación, como lo hacían los judíos respecto de todos los gentiles (6) .

Algunas veces se usaba para designar a los que estaban fuera del círculo de Iniciados, y en este sentido la vemos empleada en la Iglesia primitiva; a aquellos que, por no haber sido iniciados en los Misterios, se consideraba como fuera del “reino de Dios” o del “Israel espiritual”, se les aplicaba este nombre.

Había diversos nombres asignados exclusivamente al término “El Misterio” o “Los Misterios”, los cuales se empleaban para designar el círculo sagrado de los Iniciados o de los relacionados con la Iniciación: “El Reino”, “El Reino de Dios”, “El Reino de los Cielos”, “El Sendero Estrecho”, “La Puerta Estrecha”, “Los Perfectos”, “Los Salvados”, “Vida Eterna”, “Vida”, “El Segundo Nacimiento”, “El Pequeño”, “Un Niño pequeño”.

El sentido está aclarado por el uso de estas palabras en escritos cristianos primitivos, y en algunos casos hasta fuera de la comunión cristiana. Así el término “Los Perfectos” se usaba por los esenios, quienes tenían tres órdenes en sus comunidades: los Neófitos, los Hermanos y los Perfectos -estos últimos eran Iniciados, y en tal sentido es empleado generalmente este vocablo en los antiguos escritos.

Por A. Besant 


Notas:

  1. San Marcos IV, 10, 11, 33, 34. Véase también San Mateo XIII, 11, 34, 36 y San Lucas VIII, 10.
  2. San Juan XVI, 12.
  3. Hechos I, 3.
  4. Loc. cit. Trad. por G. R. S. Mead. III.
  5. San Mateo VII, 6.
  6. Como con la mujer griega: “No es bueno tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos”. San Marcos VII, 27.

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La lectura del café, tradición que se hereda

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La lectura de la borra del café ha subyugado a las personas desde tiempos inmemoriales, particularmente a los  árabes, turcos y europeos  No sólo porque la eficacia en su interpretación para muchos está comprobada, sino que, además, cuenta con el beneficio de que la técnica que se utiliza es sumamente simple.

En el siglo XV, los musulmanes introdujeron el café en Persia, Egipto, África Septentrional y Turquía, donde la primera cafetería, Kiva Han, abrió en 1475 en Constantinopla.

Los armenios se destacaron en el arte de la predicción a través de la lectura de su borra, arte que recibió el nombres “Surch Tartznel“, el significado en armenio es “dar vuelta el café”. La mayoría de las civilizaciones ejercitaba artes adivinatorias y formas de adelantarse al porvenir. Los oráculos se consideraban imprescindibles a la hora de tomar decisiones cruciales. Tales prácticas han sido rastreadas en los Fenicios, Chinos, Griegos, Egipcios, Romanos, Aztecas, etc…

Los hombres a través de la historia han tratado de descifrar la simbología de la borra del café , resulta profunda la gran variedad de vertientes de interpretación. En los diversos afluentes y autores al respecto se han hallado, más de 600 “figuras y símbolos” de interpretación. En esta ocasión hemos seleccionado el método del Prof. Hans H. Zauberkraft y quien utiliza las 43 más confiables y respaldadas por la experiencia de siglos. En 1888, en Alemania, se sentaron las bases para este método, y los 43 símbolos actuales para interpretación. Lógicamente existen muchas variantes, como el método francés, inglés, español, etc…

Método de preparación de la lectura de la borra del café

Los ingredientes básicos y necesarios para realizar el procedimiento son los siguientes: Una taza, con manija, de vidrio, loza o cristal, con su correspondiente plato, agua, una cucharada de café molido “tipo árabe”, otra de azúcar; ubicado todo sobre un mantel o tapete verde.

Procedimiento:

Se hierve en una dallah o cafetera de cobre (ibrik, cezve, rakwa, kanaka, zezwa) o cualquier recipiente la cantidad de agua necesaria para colmar una taza de café, con una cucharada de azúcar. Se deja hervir medio minuto, luego se retira del fuego; y se agrega la cucharada de café molido. Se sirve de inmediato procurando que la borra, ingrese a la taza y no quede en el recipiente o cafetera. El consultante, deberá beberse esa taza, de a sorbos, pensando y concentrado profundamente en la pregunta que desea realizar, (que primero habrá formulado al cafeomante). Dejará sin beber, la borra, la cual se dejará enfriar un minuto.

Posteriormente, se tapa con el plato la taza, se lo hace girar en círculos, (esto ya lo realiza el cafeomante), en el momento de girar , el asa deberá apuntar hacia el consultante. Mientras tiene ambas manos en taza y plato, el cafeomante se concentrará en lo que debe interpretar y mentalmente “propiciará” el buen resultado de la mancia. Luego, con un movimiento rápido y concentrado, se da vuelta todo el conjunto, de manera que la taza quede sobre el plato, e invertido. Quedando también el asa apuntando hacia el que pregunta, hacia el consultante.

La taza se levanta concentrado en la pregunta a formular, quedando el asa como se explicó, se la coloca sobre el tapete; primero se interpretan los símbolos que han quedado en el plato, luego los de la taza. A continuación , concentradamente, pensando en la pregunta que requiere el consultante, aguzando la percepción, la intuición y la experiencia; se procede a la observación de los gráficos que la borra del café ha dejado en los utensillos. Una vez que se han identificado fehacientemente los símbolos pertinentes, se procede a la “codificación”; de los mismos, es decir, el cafeomante adapta e interpreta : símbolo-significado-pregunta y da la respuesta. Para ello ya tendrá en su memoria registrados los 43 grafismos simbólicos de la Cafeomancia.

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Catálogo de interpretación de los 43 símbolos de lectura:

Las distintas figuras, alegorías, gráficos e imágenes que conforman este catálogo, se han formado y probado con el paso de los siglos, y de su dúctil interpretación y manejo, unido a la intuición, experiencia y sentido racional común; darán los frutos esperados. Los símbolos son los siguientes:

ABANICO: Si es similar a un triángulo invertido y está al borde de la taza, representa un romance, trabajo u oportunidad que Ud. cree efectivo, pero que no se realizará.

ABANICO II: Si está ubicado no tan al borde pero si a la izquierda de el asa, indica, posibilidad de conocer a una persona adecuada para el amor o los tratos personales, en alrededor de un año.

ANCLA: En el borde de la taza y al revés, representa la inconstancia en el amor y las relaciones humanas.

ANCLA II: Si está en el borde de la taza y mas bien borrosa, significa amor o expectativa contrariada.

ANILLO: Si posee algún tipo de figura o engarce, hacia arriba, representa alianza o propuesta de matrimonio.

ANILLO II: Si está en el borde de la taza, sin figura o engarce, o con esta hacia abajo, representa un trato o matrimonio que no se realiza.

ÁNGULO : Si el o los ángulos aparecen en el lado izquierdo de la taza, o sea a la siniestra del asa, y apuntando hacia abajo, indica que el que pregunta se salva de un peligro o accidente.

ÁNGULO II : Si se hallan con las puntas hacia arriba, en el ala izquierda, indican muerte por accidente y/o peligro. A la derecha dan presagios favorables de la misma índole.

ÁNGULO III : Varios ángulos acompañados por cuadrados o figuras borrosas, delatan infidelidad amorosa y/ o sexual.

ÁRBOL : En el borde de la taza y con la copa hacia abajo, indica salud en peligro. Si está hacia derecha o izquierda, sólo indica mayor o menor gravedad del caso, siendo pero que se encuentre a la derecha, pues significa en casi
todos los casos que el suceso está mas cercano, que si figura a la izquierda.

ÁRBOLES : Si son muchos y con copa hacia abajo, claros, indican peligro que acechan desde el presente hasta casi un año. Con la copa hacia arriba, el presagio es mas benigno.

ARAÑA : Si está con la cabeza hacia abajo, a la izquierda del asa, una persona con mala intención no logrará perjudicarlo.

ARAÑA II : A la mitad de la taza, durante seis meses cuídese de una mala jugada. Cuanto mas nítida, mas traición.

BOTELLA : Cuanto más esté al medio de la taza, indica noticia de un pariente o allegado, enfermo o en conflicto, en un lapso de alrededor de 6 meses. Si apunta hacia abajo, el presagio es peor.

CAMPANA: Al revés y al borde de la taza, anuncia buenas noticias.

CÁNTARO: Cuanto más al medio de la taza, indica que en un plazo de alrededor de 6 meses se reúne con viejas amistades o sentimientos.

CARTA: Torcida y al borde, es perdida de dinero. Ya aparezca en plato o en taza, es sinónimo de pérdidas en mayor o menor grado, que el consultante podrá evitar previniéndose, como en la mayoría de los casos podría hacer…

CERRADURA: Si el gráfico se asemeja a un ojo de cerradura o algo relativo a cerraduras, grandes esfuerzos y conflictos pero que son solucionados con relativa facilidad.

CÍRCULO: Si está rodeado o hay en su alrededor cruces, indica infidelidad en pareja o matrimonio. Cuanto más al borde en este caso, mayor la traición.

CÍRCULO II: Cuanto más al borde de la taza y si tiene puntos el o los círculos, indica embarazo.

COMETA: Indica peligro del que cuidarse y al cual no exponerse.

CORAZÓN: Cuanto mas a la mitad, y si esta rodeado deBpuntos, representa amistad, buenas relaciones y recepción de dinero de parte de alguien en un lapso de alrededor de 6 meses.

CORONA: Signo positivo, y si tiene una cruz a la derecha, expresa noticias gratas. Poder y Dinero.

CORONA II : Sola y en la parte izquierda, al borde de la taza, indica beneficios y honores dentro de alrededor de un año.

CRUZ: Expresa unión y con un anillo a la diestra, indica futuro casamiento.

CRUCES: Varias, anuncian felicidad, (por su similitud con una runa, la Gifú).

CUADROS O CUADRADOS: En el borde de la taza presagian disgustos y conflictos.

CUCHILLO: Con la punta hacia el asa, indica separación de personas de la familia, apuntando hacia otros lados , riñas.

TRIÁNGULO: Uno en el borde de la taza, sobre todo si tiene la punta hacia arriba, triunfo seguro. Debe ser relleno en su interior para diferenciarse del abanico.

TRIÁNGULO II: Promete mejoras en el empleo, trabajo y en el dinero. Si está en el plato y taza a la vez, mejor presagio aún.

CULEBRA O SERPIENTE: Extendida, un enemigo o rival acecha.

DIAMANTE: Dinero o regalo que lega inesperadamente.

ESTRELLA: En la parte izquierda, el éxito llega alrededor de un año después, en la derecha, llega en unos meses. Signo positivo. Propensión al esoterismo.

NÚMEROS: Interpréteselos como numerales o cabalísticamente.

MEDIA LUNA: Al borde de la taza, periodo romántico.

PÁJAROS O AVES: Indican cambios, traslados, viajes y novedades.

PUNTOS: Como cuantas de rosario, indican que sus proyectos de dinero o amor podrían fracasar, también salen cuando el consultante tiene daños o “trabajos” de malas ondas o magia, hechos en su contra.

PUNTOS II: Si están acompañados de un triángulo, indica superación de conflictos en unos meses.

HERRADURA : Con la punta hacia abajo, indica buena suerte. Pues representa un caballo ascendiente.

LINEAS : Cortas y rectas en los bordes, indica que la persona realizará viajes cortos.

SOMBRERO : En el fondo de la taza o plato, indica que en alrededor de un año podría haber matrimonio.

TIJERAS : En el borde de la taza, indica peleas que terminan en separación y ruptura.

ZODIACO : Cualquiera de los signos zodiacales que salgan, se refieren a una persona de ese mismo signo.

Del estudio y la capacidad intuitiva del Cafeomante dependerá la interpretación plástica ,dúctil e inteligente de estos símbolos, de la cafeomancia.

Ambientación:

Uno de los factores clave, para la buena ejecución de una mancia, estado por el lugar y estado del ambiente en donde se lo realiza. Se recomienda, utilizar un sitio, ventilado, pero discreto, con iluminación equilibrada, aromatizado y purificado con sahumerios de Sándalo o Incienso, sobre una mesa con tapete verde o en su defecto, violeta. Aunque esto dependerá de la preferencia esotérica del cafeomante. El recinto y el profesional deberán estar lo más pulcro y formal posible, para reflejar el respeto que se siente.

Preparación mental previa

Minutos antes de comenzar una sesión de cafeomancia (que nunca debe exceder las 33 tazas de café leídas por día), se recomienda realizar una meditación y relajación; para consustanciarse con lo que se va a realizar, y sobre todo si ya se conoce de que tema se tratará y a que consultante atenderá…

Ejemplos de interpretación con preguntas, a la luz de 7 símbolos diferentes sacados del catálogo de los 43

Ante una pregunta: ¿me casaré con quién espero?, si en ese caso obtenemos como resultado “CUCHILLO”, la respuesta nos indica que es muy difícil que esa boda se realice.

Ante: ¿conseguiré trabajo en este mes?, si sale una “CORONA”, como se trata de un símbolo positivo, indica que el consultante tiene grandes posibilidades de conseguir puesto laboral.

Ante : ¿me reconciliaré con tal persona?, si sale “TIJERAS”, indica que son muy pocas las probabilidades de reconciliación.

Ante: ¿ algún enemigo me acecha?, si sale una “ARAÑA”, y mas aún si mira hacia abajo, indica que existe un enemigo que está conspirando en nuestra contra, del que deberemos cuidarnos.

Ante: ¿poseo alguna enfermedad oculta?, si sale, “CUADROS O CUADRADOS”, Indica que hay alguna afección, y lógicamente es recomendable realizar algúnestudio o consulta al médico.

Ante: ¿me recibiré en mis estudios?, si sale el símbolo: “ÁRBOL” Y más si sale con la copa hacia abajo, como significa problemas de salud, indica que el estudio se retrasará o anulará por posibles problemas de salud.

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