Archivo de la etiqueta: Muhammad

El viaje espiritual en la visión de lbn ‘Arabi

Con independencia de otras consideraciones teóricas, lo que nos describe Ibn ‘Arabi en sus escritos no son sino los pormenores del prodigioso viaje espiritual que conduce, pasando por los diferentes reinos de la naturaleza -humano, animal, vegetal y mineral- y ascendiendo a través de las esferas celestiales, hasta arribar al corazón de la existencia y el horizonte supremo, que es una de las denominaciones que recibe Dios en el Corán (53:7).




El viaje -exterior e interior- es un motivo recurrente, tanto en la obra de lbn ‘Arabi como en su propia vida. Por otra parte, el modelo de esta clase de periplo metafísico nos lo proporciona, en el ámbito del sufismo, el llamado Viaje Nocturno y la Ascensión, un tipo de experiencia mística, cuyo principal exponente es el recorrido iniciático del Profeta Muhammad, donde el sujeto se ve transportado hasta la presencia inmediata de Dios.

El Sayj al-Akbar concede especial importancia a los pormenores prácticos concernientes a la vida religiosa: oración, recuerdo de los nombres divinos, ayuno, peregrinación, examen de conciencia, retiro, etcétera. En ese contexto distingue entre adoración esencial y adoración ritual. La primera de ellas se refiere a la adoración natural que, en su exclusivo y desconocido lenguaje, rinden a Dios todos los seres sin saberlo,mientras que la segunda consiste en los mandamientos transmitidos por los diferentes enviados religiosos.

Resulta imperativo tomar conciencia de dicha adoración esencial e ineludible, ya que aporta la base de la adoración prescrita y voluntaria. Sólo el ser humano está en condiciones de conjugar ambos tipos de adoración.

El conjunto de la doctrina de Ibn ‘Arabi converge, a la postre, en su concepción del ser humano perfecto, quien es, en su opinión, el espejo y el ojo de Dios en el cosmos. De ese modo, el individuo que ha realizado plenamente su potencial espiritual se transforma en eje que comunica cielo y tierra, en confluencia de tiempo y eternidad y en compasivo ojo a través del cual el Todo-Misericordioso derrama sus bendiciones sobre los mundos. En tanto microcosmos y síntesis de la creación, el ser humano congrega realidades contrapuestas.

Por eso, buena parte del trabajo espiritual estriba en la armonización de los aspectos en apariencia contradictorios del ser. En consonancia con su naturaleza universal y sintética, el ser humano perfecto también respeta las distintas religiones y creencias como expresiones de una sola verdad.




Y, como epítome de dicha perfección, no podemos sino evocar a los santos o «amigos de Dios» y, entre ellos, a las «gentes de la reprobación» (malamiyya) y los «solitarios» (airad), los cuales engrosan las filas de la santidad suprema. A pesar de sus más que encomiables virtudes, quienes componen ese selecto grupo disimulan sus profundas experiencias espirituales y, por tanto, suelen ser considerados personas ordinarias que no se arrogan ninguna sabiduría ni poder especial. Como reza un antiguo adagio sufí:

«Cuando están, nadie advierte su presencia y, si se marchan, ninguno se percata de su ausencia».

Por F. Mora

©2020-paginasarabes®

El Mensajero de Dios (B y P) ordenó siete cosas y prohibió siete cosas

Al-Barâ’ bin ‘Âzib dijo: ‘El Mensajero de Dios (B y P) nos ordenó hacer siete cosas y nos prohibió siete cosas.

Nos ordenó:

1. Seguir las procesiones fúnebres,
2. visitar a los enfermos,
3. aceptar las invitaciones,
4. ayudar a los oprimidos,
5. cumplir nuestros juramentos,
6. responder a los saludos y
7. decir: ‘Yarhamuk Allah’ (Dios te bendiga) a quien estornuda.



Y nos prohibió:

  1. Los cubiertos de plata,
  2. beber o comer en recipientes de oro y plata,
  3. los anillos de oro,
  4. las ropas con seda,
  5. Al-diybáÿ (seda pura),
  6. el qusay (tejido con seda)
  7. el istabraq (tejido con seda).

Por Sahîh Al-Bujârî

©2020-paginasarabes®

Abu Hurairah: el Profeta Muhammad y Jesús

Abu Hurairah (compañero del Profeta), dijo que el Profeta Muhammad (la Paz y las bendiciones de Allâh sean sobre Él), dijo:

“Yo soy el más cercano pariente de Jesús, hijo de María, en este mundo y en el más allá. Los profetas son hermanos uno del otro, hijos de un padre y de diferentes madres; mas, su religión es una sola. Entre Jesús (La paz sea con Él ) y Yo, no ha existido profeta alguno”.

(Narrado en los libros de tradición de Bujari y Muslim).


©2019-paginasarabes®

El Profeta Muhammad (ByP), y la muerte de Ibn Jatal

En la sira, biografía de Muhammad (570-632), se cuenta que el Profeta, en el mismo día de la conquista de la Meca, mandó matar a cierto individuo denominado Ibn Jatal. Éste se había convertido al Islam y luego había desertado de su fe y mató a un esclavo convertido al Islam por no haber obedecido sus órdenes. Este asesino renegado se había refugiado en esta ciudad pagana. Y en su casa tenía dos de las qiyan, que se permitían la osadía de cantar sátiras en contra del Profeta y su nueva religión anti-pagana.


Muhammad ordenó también la muerte de ambas porque sabían a la perfección el significado de lo que cantaban 1. Parece que eran árabes o extranjeras muy arabizadas. Si bien no consiguió más que la muerte de una de ellas, pues la otra llamada Fartaná logró escaparse. Se dice que el Profeta la perdonó más tarde.

Lo que es ilícito es la injuria y la blasfemia, sin embargo el arte en todos los sentidos y con todos sus géneros es lícito en el Islam, como así opina el maliquí Málik b. Anas de Medina (712-795), el Safi’i al-Sáfi’i de Gaza (767-820), y el zahiri Ibn Hazm de Córdoba (994~1063) 2

Por Mahmud Sobh 


Notas:
  1. Ibn Hisam, Al-Sira al-Nabawiyya, Beirut s.d, vol. 2, Pp. 409-410.
  2. Cf ms. de Constantinopla, analizado por Asín Palacios en Al-Andalus Il (1934), fasc. 1, Pp. 25-26. Y véase Serafín Fanjul: “Música y canción en la tradición islámica», Anaquel 4. p. 57.



©2018-paginasarabes®

El Mensajero de Dios, (B y P), y Ÿibrîl

Miniatura del Siyer-i Nabi. Estambul ,segunda mitad del s.XVI

Ibn ‘Abbâs relató que el Mensajero de Dios, (B y P), era la persona más generosa y que solía llegar al máximo de su generosidad en el mes de Ramadán cuando Ÿibrîl lo visitaba. Ÿibrîl solía visitarlo todas las noches de Ramadán para enseñarle el Corán. El Mensajero de Dios, (B y P), era la persona más generosa, aún más generoso que los bondadosos vientos que traen buenas nuevas, (la lluvia), en su voluntad y predisposición hacia el bien.

Imam Muhammad ibn Isma‘îl Al-Mugîra Al-Bujârî


©2018-paginasarabes®