Voces Náuticas de origen Árabe – Por Elena Pezzi

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G) La navegación astronómica

acimuto azimut, ‘ángulo formado en el zenit por el meridiano celeste y el vertical del astro; o sea, el arco de horizonte contado del Norte o el Sur hasta el vertical del astro’. Del. árabe alsumüt, plural de samt `camino, dirección, manera, acimut’.

cenit o zenit, ‘punto imaginario de la esfera celeste situado en el encuentro de ella con la vertical del espectador’. Es una abreviación del árabe samt al-ra’s ‘la dirección de la cabeza’, segun la transcripción de los manuscritos de Alfonso X (Libros del saber de astronomía).

nadir, ‘punto de la esfera celeste diametralmente opuesto al zenit’. Del árabe naz ir ‘semejante. parejo, correspondiente’, referido al zenit.

almagesto, ‘libro de astronomía, con muchas observaciones en él discutidas y ordenadas formando cuerpo’. Tomado del árabe al-mayistiy, y éste a su vez del griego ‘muy grande’.

almanaque, ‘registro o catálogo que comprende todos los días del año, distribuidos por meses, con datos astronómico s , como ortos y ocasos del Sol, su entrada en cada signo del Zodíaco, principio de las estaciones, fases de la Luna, etc.’ Del árabe al-manaj ‘círculo de meses’, de origen incierto, probablemente el mismo vocablo árabe ‘parada en un viaje’.

alidada, ‘regla que sirve para dirigir visuales’. Del árabe al- ‘idàda `jamba de puerta’ y ‘regla de astrolabio’ o ‘regla del carpintero’.

azafea, ‘instrumento inventado por Azarquiel para sustituir al astrolabio, perfeccionamiento de la lámina universal inventada por ‘Alí ibn Jalaf. Del árabe sahifa ‘lámina’.




H) Nombres de estrellas

Aldebarán, estrella de primera magnitud de la constelación de Tauro. Del árabe al-dabaran (‘el que sigue a las Pléyades ).

Achernar, estrella de la constelación de Eridano. Del árabe ajil’ -l-nahr (‘fin del río’).

Algol, estrella de la constelación de Perseo. Del árabe al-gül (‘el ogro, la desgracia’).

Altair, estrella de primera magnitud en la constelación del Aguila. Del árabe al-ta ‘ir ‘el ave’. .

Betelgeuse, estrella de primera magnitud en la constelación de Orión. Del árabe rabit -l-jawza’ (‘la axila de Géminis’)43.

Fomalhaut, estrella de primera magnitud en la constelación del Pez austral. Del árabe fum`-hawt (‘la boca del pez’).

Mizar, estrella notable en la constelación de la Osa Mayor. Del árabe mizar.

Alcor, pequeña estrella situada encima de la estrella Mizar, en la Osa Mayor. Del árabe al-qür (‘las colinas aisladas’).

Vega, estrella de primera magnitud en la constelación de Lira. Del árabeal-nasl’ -l-waqi (‘el buitre cayente’)44 .


I) El arte de la pesca

almadraba, ‘lugar donde se pescan los atunes y red que se emplea con este fin’. Del árabe almadraba ‘el golpeadero’.

almona, ‘pesquería o sitio donde se pescan sábalos’. Del árabe al-müna ‘las provisiones de boca’.

albéntola, ‘especie de red para pescar peces pequeños’. Del árabe al-band ‘la banda, el estandarte’ .

aljerife, ‘red muy grande que se usaba para pescar’. Del árabe al-yarif’ el barredor’.

almancebe, ‘especie de red’. Del arabe al-mansab ‘el lugar donde se echan las redes’.

almatroque, ‘red parecida al sabogal’. Del árabe al-matruh ‘el lanzado’.

atarraya, ‘esparavel, red redonda para pescar en parajes de poco fondo’. Del árabe al-tarraha ‘red arrojadiza’. También se dice tarraya, sin el artículo árabe.

jábega o jábeca, ‘red larga de pescar en el mar’. Del árabe sabaka ‘red’ . Ver lo dicho para jabeque y jabegote.

jurdía, ‘especie de red para pescar’. Del árabe zurdiya ‘cosa hecha de mallas,4s.

sabogal, ‘red para pescar sábalos o sabogas’. Derivado del nombre de este pez, en árabe . sabüga.

*gandalla o gandaya, ‘redecilla, tejido de malla de que se hacen las redes’. En Andalucía es también ‘manga de red para pescar’ 46 . Creo que su étimo es la voz árabe gaddaya, nombre de oficio, como ‘aquella que tiene la misión de alimentar’ 47 .

*albareque, ‘red parecida al sardinal’. Del árabe al-barik, bendito, abundante, próspero’.


Nombres de peces:

albur, ‘pez teleósteo de río’. Del árabe al-buri ‘el pez’.

mojarra y moharra, “pez teleósteo de cuerpo ovalado’. Del árabe muharrab ‘aguzado’. También se le llama mugarra y almojarra.

sábalo, ‘pez teleósteo marino del suborden de los fisóstomos’. Del árabe sabal (idem).

saboga, “sábalo, pez’. Del árabe sabuga (idem).

*albacora, ‘teleósteo parecido al bonito’; en algunas partes sólo se le da aquel nombre a este pez cuando es pequeño. Del árabe al-bakura ‘precoz, prematura, temprana’.

*albacorón,en Murcia equivale a alboqueron. Esto nos predispone a suponer que boquerón no se ha derivado de “boca”, como se venía aceptando, sino del árabe bakir, adjetivo sinónimo de bakür, ‘precoz, prematuro, temprano’ como equivalente a ‘pequeño’, o de la variante de esta misma ‘raíz bukran jóvenes, madrugadores’ (plural de bakr).

*albafara, ‘pez de nuestros mares del género de los escualos o perros marinos’. Es probable que su nombre provenga del árabe al-bahhar, ‘marino, navegante ‘48 .

japuta, ‘pez teleósteo’. Del árabe sabbut o sabbuta. Ibn Sida (Mujassas, X, 21) dice de él que es una especie de pescado, de cola fina, ancho en su mitad y de cabeza pequeña y de tacto suave, añadiendo que es de origen extranjero (tal vez persa). Kazimirski afirma que es una especie de sábalo, pero tres veces más grande, que se pesca en el Eúfrates y se vende en Alepo.

*cazón, ‘pez marino del orden de los selacios ,de 7 a 8dm. de largo, boca grande, redonda, armada de muchos dientes agudos, el cuerpo casi cilindrico, prolongado y ceniciento; carece de aleta anal, tiene una gran espina en la dorsal y su pellejo, áspero y grueso, sirve como lija después de seco; es muy voraz y temible’. Creo que su nombre, considerado de origen incierto, procede del árabe qadda “duro, incómodo, sólido, hecho de un tejido fuerte (coraza, etc. )´. Pedro de Alcalá traduce “caçon quélb al bahár (‘perro de mar’)” y en el Mujassas (X, 21) Ibn Sida dice que al-quddà’ es el nombre del kalb -l-ma’ (‘perro de agua´), y que por ello se le dio el nombre de al-qab-b-la (sólo está vocalizada la primera sílaba). De estas palabras puede deducirse que se trata del mismo pez, de piel muy áspera y muy voraz 49.

salema, ‘pez marino del orden de los acantopterígeos’, abunda en el Mediterráneo y, según la Real Academia, es comestible poco apreciado, aunque en el diccionario de Viera y Clavijo (ver nota 60) se dice de él que “es pescado que se come con gusto”; recibe también el nombre de “salpa”. En opinión de Corominas y Pascual procede del árabe hallama, id., alterado probablemente por influjo del sinónimo latino “salpa”.

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J ) Otros nombres diversos

adiafa, ‘regalo o refresco que se daba a los marineros al llegar a puerto’. Del árabe al-diyafa ‘el convite’.

alafa, ‘salario, sueldo’. Del árabe e alaf’ forraje, pienso ,manutención’; según la Real Academia de su forma e alüfa (idem).

moraga, ‘acto de asar con fuego de leña y al aire frutas secas y peces ensartados en espectos que se colocan a barlovento de las llamas, para que éstas no los abrasen y el asado sea lento’. Del árabe muhraqa ‘cosa quemada, holocausto, combustión’.

tegual, ‘impuesto que se pagaba por cada carga de pescado en el antiguo reino de Granada’. Del árabe azqal ‘cargas, pesos, fardos’.

gurapas, ‘pena de remar en las galeras para los condenados a este castigo’. Del árabe gurab ‘navío, galera’.




Nombres de aves marinas:

baharí, ‘ave rapaz diurna’; es propia de Asia y de Africa y suele verse en España. Del árabe bahari ‘marino, marinero’.

albatros’, ‘ave marina procelariforme’; es el ave marina de mayor tamaño. Su nombre procede del inglés albatross, alteración del español alcatraz. ‘ .

Alcatraz, ‘palecaniforme marino de gran tamaño, que pescan dejándose caer verticalmente sobre los peces y nidifican sobre las rocas formando colonias’. Según Corominas y Pascual, probablemente del árabe albatross, ‘especie de águila marina’.


Conclusión:

Antes de la invasión árabe, hasta el siglo VII, el Imperio Bizantino gozó de la supremacía en todo el Mediterráneo, pero a partir del año 650 comienza la expansión islámica surcando sus naves las rutas hacia el Occidente, lo cual les permitiría adquirir progresivamente el total predominio de las vías comerciales que se entrecruzan en el “Mare nostrum” de los latinos.

Desde las primeras expediciones que cruzan el estrecho de Gibraltar su progreso naval va a ir siempre en aumento: la escuadra que Abd al-Rahman III reúne en Almería será el símbolo de su poderío en el mar. En su época debió de llegar a al-Andalus el astrolabio esférico. En el siglo XIV la marina marroquí y la granadina están en pleno auge. Los árabes hubieron de informar de sus conocimientos de navegación y de sus técnicas a los marinos europeos, que luego se lanzarían a la reconquista del mar. Ya en el siglo XIII aumenta el interés por los instrumentos astronómico s ; el más antiguo de los globos celestes usados por los árabes es el del valenciano Ibrahim ben Sac id al-Sahli, fechado en 1080, conservado en el Museo Nacional de Historia de la Ciencia de Florencia.

Este predominio marítimo se culmina en el período turco otomano, con un control casi total de todos los barcos que se aventuraban por estas aguas, ayudados por la “piratería oficial” de las cortes del Norte de Africa.

No puede extrañar, pues, la gran aportación que la lengua árabe hubo de suministrar al vocabulario náutico, unido a las nuevas técnicas que el Islam introducía en este su contínuo comercio entre los límites extremos del mundo conocido, desde el lejano Oriente hasta las costas del Atlántico.

El incesante tráfico mercantil entre las costas mediterráneas hubo de favorecer esta asimilación de las nuevas técnicas, así como sus denominaciones, pasando, tras los correspondientes trasvases fonéticos, de unas lenguas a otras, entremezclando sus procedencias.

Por este motivo hemos dado como aportaciones árabes voces que no lo fueron en origen, pero sí fueron introducidas a través de su lengua, bien siendo importadas del Extremo Oriente o de regiones más próximas, como de Iraq, de Siria o de Egipto, o incluso voces que pudieron ser recogidas del griego, en su contacto con los bizantinos, pero que luego, adaptadas a una peculiar fonética, como pudo ser simplemente la adición del artículo árabe, fueron las palabras que se sedimentaron en el vocabulario náutico de las lenguas romances hispanicas. Un ejemplo podría ser el caso de la palabra “atún”, tomada del griego, a la que se le fijó el artículo árabe, o la ya mencionada jarcia, o sarsia árabe, procedentes igualmente del griego.

Otros casos podrían citarse y que serían de sumo interés, por la significación que entraña esta aportación para el estudio de las interrelaciones entre las lenguas semíticas y las indoeuropeas.

Éste podría ser el caso, por ejemplo, de la palabra latina ANCHORA, tomada del griego , la cual, a su vez, pudo tener un origen de ascendencia semítica, tomada quizá del pueblo fenicio, su vecino, y que pudo introducirse también en el latín a través de los etruscos. Esta designación del “ancla” aparece también en árabe con una voz totalmente afin como anyara, cuyo sonido primitivo sería probablemente *angara 50. De este nombre dice Ibn Sida (Mujassas, X, 27) que es palabra de origen iraquí y que designa el ‘ancla del barco’, citando como proverbial su pesadez, ya que para recalcar que una cosa es muy pesada se dice que lo es “más que un anyar: Explica este autor su fabricación a partir de unos maderos que se refuerzan en su centro sujetándolos y después se vierte entre ellos plomo fundido hasta formar un bloque, sobresaliendo de él los extremos de los maderos, en los que se afirman los cables que sirven para echarlo al agua y para sacarlo de ella; afirma también que cuando el anyar se hunde el barco queda fijo y establecido en el lugar. No es posible dudar acerca del íntimo parentesco entre la voz árabe, de origen iraquí, y las correspondientes griega y latina.

Para terminar podríamos citar las palabras del especialista en estos estudios A. Louis, cuya traducción dice:

“El vocabulario náutico y particularmente el de la construcción naval y de la navegación se ha desenvuelto, sin duda, como todas las lenguas técnicas sobre el fondo común de la lengua viva, porque el pescador y el marino estaban obligados a designar maniobras u objetos no habituales en su vida corriente y a evitar todo equívoco. Pero cuando su vocabulario no le permitía expresar lo que él quería significar debía recurrir al préstamo” 51 .



Esta necesidad de precisión justifica el paso obligado de la expresión técnica de la náutica de unas lenguas a otras, para no desvirtuar el sentido inequívoco de cada maniobra concreta, de cada utensilio determinado, de cada situación específica en la vida de la mar.

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Notas

1. La cultura hispanoárabe en Oriente y Occidente, Barcelona, 1978, Ed. Ariel, pág. 234.

2. Las palabras que aparecen en el texto precedidas de un asterisco son aquellas para las cuales se propone una nueva etimología en este trabajo.

3. También se llama falquín u orla a la pequeña barandilla que forma ligazón entre la cubierta y el costado.

4. Sobre la etimología de este vocablo ya publiqué un estudio (“En tomo al origen de la palabra turbante”, Boletín de la Asociación Española de Orienta listas, año XV, Madrid, 1979, págs. 79-92) en el que sugería su procedencia de una corrupción vulgar de la locución árabe dü-l-band, ‘dotado de la banda’, es decir, que era una imama prefabricada sobre un bonete, constituyendo una sola pieza a modo de sombrero.

5. El Vocabulista in arabico. atribuido a Raimundo Martí (Schiaparelli, Firenze, 1871), traduce rafac q por “elevarse y rifc a por “altitlido”. Pedro de Alcalá, en su Vocabulista arauigo en letra castellana. publicado en Granada en 1505 (ver la ed. de Paul Lagarde,Petri Hispani. De lingua arabica. Libri duo. Gottingae, 1883, reproducida por Otto Zeller,Osnabrück, 1971), traduce esta forma I como “levantar a otra cosa”, “alçar lo caido” y “erguir a otro”, lo que viene a equivaler al verbo castellano arrufar usado en la construcción naval; la forma VIII la traduce por “levantadura”, “levantarse” y “levantar endereçando”.

6. Creo que tiene el mismo étimo el castellano tecla, puesto que esta pieza es igualmente una especie de gatillo que sujeta algo y que al pulsarla libera lo que tenía preso; en el caso de los instrumentos musicales, se tibera el martillo que produce el sonido. El verbo árabe talaqa significa precisamente ‘soltar, dejar libre cualquier cosa, dejar partir algo de las manos abriéndolas ” y se llama talq y talqa a ‘un golpe, una descarga de las armas de fuego, una explosión, un relámpago’. Dozy (Suplémentauxdictionnairesarabes. París, 1967 3.aed.E.J .Brill, LeydeyG.P. Maisonneuveet Larose )dapara este verbo ‘lanzarse sobre, detonar, inflamarse súbitamente con ruido, hacer explosión, descargar un arma de fuego, traquear, tirar petardos o cohetes’. Sin duda podría emparentarse con la palabra española traca,que Asín (Al-Andalus, IX), 39) considera procedente del árabe tarq ‘golpe, sonido’, ya que ambas raíces parecen tener un mismo origen, con la rotación de la consonante líquida. Corominas y Pascual (Dicc. Critico Etimol. Castellano e Hispánico. Madrid, 1980, Ed. Gredos) no aceptan esta etimología, afirmando que es voz simplemente onomatopéyica, pero es necesario destacar, en apoyo de nuestro criterio, que Pedro de Alcalá traduce “traque por el sonido” por dárba (darba). que significa igualmente ‘golpe, choque, tiro, disparo, impacto’, y también por fazz. ‘saltar, brincar espantado, hacer saltar, espantar, hacer salir’ (fazza es ‘salto, respingo, brinco’).

7. Enel Vocabulista (v. nota 5) figuraraqalah como “malicia” y ragl como “malus”. En el apartado “deteriorare” aparece en primer lugar este verbo, empleado en sus formas 11, IV, -y X.

8. El sustantivo kawr es la ‘acción de enrollar una cosa alrededor de algo (como el turbante )’; el participio pasivo musab vale ‘oprimido, atacado’. Alcalá emplea la forma II y dice “teso muçáguab (musawwab) y çavib (sawib)” y “tirar echando ceyébt (sayyaba por sawwaba)” que vale ‘dirigir, apuntar, asestar, inclinar, verter’.

9. La conjunción de la dental sukünada ante el `ayn produce siempre el efecto de reduplicación de la primera, en este caso dd, lo cual justifica la aparición del francés bitte. El verbo wada `a, de donde procede, significa ‘confiar una carga a alguien, poner los fundamentos de algo (por ejemplo una ciudad), depositar su bastón (hablando de un viajero)’, es decir, ‘quedarse donde se está, establecerse, fijar su morada en algún lugar; poner , colocar, meter una cosa en un lugar; depositar la carpa, el fardo que se llevaba; dejar en depósito una cosa; retener, parar e impedir de ir más lejos’. El Vocabulista dice wadi a y “depositum “y Pedro de Alcalá “deposito de lo que se confia guadi ‘a “y “deposicion el mesmo confiar iztiudá ‘a “.’ empleando en este último caso la forma VIII del mismo verbo. Esta es la función de la bita: retener la jarcia que se coloca en ella.

10. Probablemente el sentido de ‘retener’ o ‘anudar’ debió proceder de una primera acepción de qut’ como ‘cesación, interrupción’, y qut’ a como ‘en general, trozo cortado, quitado de su todo’, equiparable al chicote, utilizado para este nudo. El verbo qata a vale, entre otras cosas, ‘cortar corto (por ejemplo una cuerda, con habl)’. Ver cable.

11. Sobre la etimología de chico y chicote ya me ocupé en otro trabajo. Ver “Estudio etimológico de la palabra chico “, Boletín de la Asociación Española de Orienta listas. año XX, 1984 (en prensa).

12. La evolución fonética queda justificada a través de un paso de la h aspirada hacia la J, la cual suele confundirse habitualmente con el sonido de la k. por lo cual se la transcribe en muchos países como kh y en Pedro de Alcalá como. El verbo habala significa ‘enredar, amarrar, tener una red’.

13. Ver Antonio Giol, “Palabras de origen árabe en la lengua española”, III, Encuentro, n.O 79, serie D, noviembre 1978.



14.Covarrubias (Tesorode la lengua castellana, Madrid, 1611 )dice: “sarcia o xarcia” y de jarcias “los adereços de la nave o galera”. y continúa “y por ser muchas cosas y muy menudas llamamos jarcias los argadijos. cachivachos, instrumentos para pescar y otras cosas”. Pedro de Alcalá distingue claramente la diversidad de usos, náutico y doméstico, diciendo “xarcia de casa” y “xarcia de naue”, con distinta traducción al árabe granadino. Sobre el origen de estas voces ver Corominas y Pascua!.

15. El estudio de estas voces se recoge en mi trabajo “Tres voces de origen árabe: gala, galán y galón” (en prensa) .

16. Sobre esta etimología traté en mi trabajo “Siete estudios etimológicos”,Anales del Colegio Universitario de Almería, 3, sección de Letras, 1981, págs. 67-72.

17. También podría derivarse de otra voz de esta misma raíz árabe: sivár ‘tranca, travesaño. aldaba, mordaza’ . pues el chigre primitivo debió de estar formado por un simple tronco horizontal, apoyado en sus extremos, que se hacía girar para hablar o arriar las mercancías.

18. Ed. Academia n, 263 (libro 11, tít. XXIV).

19 . Ver en Corominas y Pascua.

20. El verbo salaqa significa ‘hervir, cocer’ y también ‘embadurnar, untar’, Entre los distintos tipos de derivados del petróleo se puede citar además la nafta, del árabe nafl. ‘betún’,

21. Ver nota 13,1, n.O 72, serie D, abril 1978,

22. Ver Antonio Giol, idem.

23. Ver Corominas y Pascual.

24. No he podido localizar el significado de la palabra “penescal”; puede ser que esté relacionado con el nombre “penes”, antiguamente en marina ‘el encargado de colocar la estiva en los navíos de comercio’ . Ver Marty Caballero, Diccionario de la lengua castellana, Madrid, 1883, Casa Ed. Vda. de Rodríguez, 2 vols.

25. Ver Antonio Giol, idem, III, n.O 79.

26 a 31. Ver Antonio Giol, idem.

31. Ver Amald Steiger, Contribución’ a la fonética del hispano-árabe y de los arabismos en el ibero-románico y el siciliano, Rev .de Fil.Esp.,anejo XVlI,Madrid,1932. Da la siguiente cronologia: l.º.época antigua, pork (g); 2.o. desde fines del siglo XII, porf (h); 3. Den el s. XVI vuelve a sustituirse por K (g) hasta la confusión de las fricativas palatales x y j, g españolas con el sonido único de j actual (p. 218-232).

32. Acerca de este vocablo árabe se encuentra una mención muy detallada en el Mujassas (X, 27-28 )de Ibn Sida (m. 1066);distingue los matices de distintas voces de esta misma raíz: el verbo kala ‘a como ‘proteger, abrigar’ ,al-kalla’ como ‘el que protege o abriga’ ,al-mukalla . es el participio que se emplea para indicar que un barco ‘está fondeado, abrigado en él y al-kalla es “el puerto (al-marfa jde los barcos”, Cita las palabras del gran gramático árabe Sibawayhi (m. 792),perteneciente a la escuela de Basora, la más meticulosa en su crítica de los vocablos, y , por otra parte, establecida en una ciudad eminentemente marinera: este autor “confirma que al-kalla’ guarda (yahfazu) los barcos y los protege (kala ‘a)_de los vientos “; de Ahmad b. Yahya dice que “los barcos buscan un abrigo (kallat, de la raíz kala) en él y se instalan (aqamat) allí”, y a continuación explica que el origen de este vocablo procede del hecho de que estos lugares estaban al abrigo de los vientos, pues en verbos se encalmaban, ya que el verbo sordo kalla es ‘estar cansado, ser débil y consideraron que el viento que aquí era al-kalal (‘estaba debilitado’), y recita el siguiente verso: “se debilita la llegada del viento considerando que soplaba tempesuosamente (injaraq)”. El texto recogido de Ibn Durayd (m 934,de la misma escuela) es escueto: “yo atraqué (rafa ‘tu) la nave es yo la resguardé (kala ‘tuha)”. No cabe duda de que el verbo calar tiene una profunda afinidad con este verbo árabe ,lo mismo que el latín calo y el griego, que se consideran sus étimos; en latín no debió de ser una palabra vulgar cuando S. Isidoro (Or. 6, 14,4) decía: “apud nautas calare ponere dicitur”, Es posible que todas estas voces tengan un origen común, probablemente semítico, transmitido a Europa por los etruscos o los fenicios, ya que en hebreo el verbo kala es también encerrar, encerrarse, introducirse en un lugar, guarecerse’, kalah es ‘acabarse, consumirse, desvanecerse, debilitarse’ y kalal llevar a término una acción, terminarla, librar a alguien de un cuidado’.

33. Este verbo tiene un sentido genérico de ‘lanzar, poner algo en un lugar’. Prueba de ello son los diversos matices que le da Pedro de Alcalá: “echar sobre otra cosa”, “echar en algo o sobre algo”, “poner como quiera”, “imponer”, “enpicotar”, “sujuzgar” , “apostar”’, “recaudo poner” , “arman çancadilla”, “ensenar poner en el seno”, “abotonar”, “pensarbestias”, firmar”, “emplastar”, “almagrar”, “meter en el seno” y “entreponer día”. El Vocabulista traduce por “proicere” .

34. El nombre de Jugar marln significa ‘escalera, escala, puerto, fondeadero’ y marqa es ‘estación’.

35. Ya propuse anteriormente como étimos para el verbo arreardos vocablos árabes: para el sentido de ‘estimular a las bestias’ el verbo hari a ‘correrraudo, apresurarse ‘y ensu forma II harra’ a es también ‘herir ,asestar ,dar una estocada /un varetazo’; para el sentido de ‘poner arreos / adornos, engalanar’ creo que el origen se encuentra a partir de la voz arreo tomada del árabe a-rawa oal-raw ‘belleza, esplendor, magnificencia’  Ponencia para las II Jornadas de Cultura Arabe e Islámica, Instituto Hispano-Arabe de Cultura, Madrid, 1980.

36. Es interesante destacar las distintas acepciones dadas para este verbo: en portugués ‘desviar ,desistir’; en gallego arriarse de ‘deshacerse, librarse de’ y Corominas y Pascual citan también la de ‘guarecerse’ o ‘dejar guardada una cosa’.

En árabe figura esta misma variedad semántica en las voces afines ra’ a ‘desengañar, desistir de (un error)’ y ra’ a ‘guardar, vigilar, cuidar’, que pudieron dar a las lenguas peninsulares unas voces que tendieron a su confusión fonética, entremezclando sus semánticas.

37. Supplément aux dictionnaires arabes. 3.a ed., E.-J. Brill, Leyde, y G. P. Maisonneuve et Larose, París, 19967 , 2º vols.

38. Se considera que este verbo se derivó de la palabra zorra, pero sería muy difícil hacer un parentesco semántico directo. Lo que sí considero evidente es que proceden ambas voces de la misma raíz árabe zarra y que éste es su único parentesco: creo que zorra es la forma romance del árabe zurrar ‘agudo, inteligente’, pues incluso en español se ,aplica como adjetivo también para indicar a una persona ‘muy taimada y astuta’. La acepción castellana de zorro como ‘tiras de orillo o piel, colas de cordero, etc., que, unidas y puestas en un mango, sirven para sacudir el polvo de muebles y paredes’, creo que sin duda alguna procede del mismo verbo árabe de una forma independiente, ya que zarra significa también ‘morder ,expulsar ,arrancar ,maltratar ,herir con, sacudir’ y más concretamente ‘desempolvar , sacudir una cosa para quitarle el polvo, limpiar el polvo de’; compárense todas estas acepciones con el verbo castellano zurrar. La voz árabe zurur (plural de zirr )significa ‘bridas ,riendas ,correas’,y es interesante destacar que ,por lo menos en Andalucía, la palabra zorro, aplicada a este aparato de limpieza doméstica, se usa siempre en plural y se dice “unos zorros” para cada unidad.

39. Sería muy interesante hacer un estudio a fondo acerca de la posible relación de esta raíz árabe garra y la palabra “guerra” las voces árabes: girra, fitna (‘sedición, intriga, discordia, tumulto, desorden, levantamiento, guerra civil’),nifaq (‘hipocresía’) y sann (‘hacer una incursión / correria, contra, lanzar una algarada ‘). Este mismo autor, al traducir al árabe palabra, en la acepción mencionada de ‘mover contra’, pasada del árabe al romance. En la traducción inversa da para “guerra” las voces árabes: girra, fitna (‘sedición, intriga, discordia, tumulto, desorden, levantamiento, guerra civil ‘), nifaq (‘hipocresía’) y sann (‘hacer una incursión / correría contra, lanzar una algarada’). Este mismo autor, al traducir al árabe el verbo “decipere” emplea diversas raíces :jada’ a (‘engañar, burlar’ y f. VII ‘dejarse engañar ,morder el cebo ‘), gafasa (f. III ‘acometer, coger de improviso, arrebatar’),gassa (‘engañar, defraudar, timar’ y f. VII pasiva, con la glosa “infirmitas “), qayqan (con la glosa “ad mulieres pertinet” , recogido por Dozy en sus Suplément), naqaza (‘hacer saltar’, f. Ii), jatara (‘traicionar a alguien, engañar indignamente’),jatala (‘ocultarse, ponerse en emboscada para lanzarse súbitamente sobre su presa, tender tramps a alguien, ponerle asechanzas, engañar, estrechar u oprimir con artificio engañoso’), ha wa (‘reunir dos cosas contrarias o diferentes’; en Dozy ‘engañar’ y ‘escamotear’), makara (‘engañar a alguien, obrar con astucia con respecto a alguien, seducir, inducir a error’) Jalaba (‘desgarrar, morder, engañar con palabras acariciantes’, también emplea las formas VII, VIII Y IV) farra (‘hacer defección o separarse de alguien, inquietar a alguien, turbarlo ‘; emplea la f. X ‘mirar a alguien con desdén, como débil ; hacer salir de la guarida a alguien asustándolo’), e awwara (f. II, ‘dejar tuerto, arrebatar, quitar, destruir, perder, apartar, poner en peligro, mentir, provocar un desengaño a alguien, frustrarlo, privar a alguien de alguna cosa’). Como resumen de todas estas raíces podríamos sacar la conclusión de que la base de su semántica se halla en la idea de ‘engaño, traición, defección’, más que propiamente de ‘lucha’. Esta podría ser una de las voces pasadas a las lenguas europeas en los albores de la Edad Media . En cuanto a la raíz garra emplea la forma I (con la glosa “non multum decipere”), la VII y la VIII (con la glosa “furari, vel abscondere”, ‘robar, hurtar’ o ‘esconder, ocultar’).



40. Para mayor detalle de este estudio puede verse mi trabajo ”Voces Náuticas de origen árabe: el verbo hablar”, (en prensa).

41. También podría tomarse como étimo el verbo waza’ a. ‘excitar a alguien a algo’ , cuyo imperativo iza’ se confunde fonética y semánticamente con el anterior, puesto que también vale ‘¡empuja!’.

42. Otras raíces árabes, esencialmente bilíteras, están estrechamente emparentadas con las mencionadas: za ‘afa (‘empujar ,excitar a marchar más deprisa ‘), zafá (‘empujar con vigor (se dice del viento) ozafa (‘marchar con fiereza, con la cabeza erguida, rápido; saltar sobre alguna’).

43. Ver Antonio Giol (Encuentro, n.º 72, 1978). Según la Enciclopedia Larousse el étimo sería bayt a/-gü/ (‘la casa el ogro’ o ‘de la desgracia’).

44. Ver Antonio Giol (Encuentro, n.º 79, 1978).

45. Ver Antonio Giol, idem.

46. Ver Antonio Alcalá Venceslada, Vocabulario andaluz, Madrid, 1980, Ed. Gredos (reimpresión).

47. Sobre este vocablo puede verse mi estudio en el artículo titulado “Vocabulario andaluz: gandano, ‘zorro”’. en la revista Foro de las ciencias y de las letras. del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados del distrito universitario de Granada (en prensa).

48. Figura este nombre en el Diccionario de Historia Natural de Viera y Clavijo. Ver Manuel Alvar Ezquerra, “la ictionimia en el Diccionario de Historia Natural de Viera y Clavijo”, Actas del V Congreso de estudios mediterráneos, Madrid, 1977, Excma. Diputación de Málaga. Instituto de Cultura, pág. 241.

49. Kazimirski traduce también qudda’ como ‘nutria’ y ‘lobo cerval’. Otras raíces árabes, de fonética muy similar, se confundieron también en su semántica, ya que también kardda es ‘ser duro al tacto’ y. kaddan ‘piedra pómez’ ,kazza es ‘ser reseco, contraído, feo, durísimo’ , kazza ‘ser duro, intratable’ y kaza ‘ser duro, firme, apretado’. De cualquiera de estas raíces se podía haber derivado la palabra cazón. En cuanto a la calificación como ‘pez’ de al-q udda ” no puede caber la menor duda, ya que Ibn Sida, como hemos dicho ,lo incluye en el capítulo que denomina: “Lo que hay en el mar: los moluscos, los peces y otras cosas semejantes”

50. Ver en André Martinet, Evolución de las lenguas y reconstrucción (Madrid, 1983, Ed. Gredos, Bibl. Románica Hispánica), el capítulo que titula “La palatalización “espontánea” de G en árabe”, en las págs. 235-249.

51. Ver su comunicación “Apports espagnols dans le vocabulaire maritime des cótes marocaines, apports italiens dans celui des cótes tunisiennes: comparaison entre quelques termes de batellerie, de manoeuvre et de péche” , en Actas del V Congreso Internacional de Estudios Lingüísticos del Mediterráneo. ed. por Manuel Alvar ,Excma. Diputación de Málaga, Instituto de Cultura, Dpto. de Geografía Lingüística, C.S.I.C., Madrid, 1977, pág. 30.

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Voces Náuticas de origen Árabe por Elena Pezzi

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