Noche de San Juan

toledo
Noche de San Juan – También en Toledo

Vamos a la playa
Noche de San Juan;
Que se alegra la tierra,
Y retumba el mar.
En la playa hagamos
Fiesta de mil modos,
Coronados todos
De verbena y ramos.
A su arena vamos
Noche de San Juan;
Que se alegra la tierra,
Y retumba el mar (1).

La noche de San Juan ha venido siendo desde hace siglos una noche especial. En algunos lugares se celebra la madrugada del 24 de junio, en otros al caer la tarde del mismo día pero lo que es cierto es que esta noche es especial y desde la antigüedad se la considera así mismo una noche mágica… Esta noche también está unida a un elemento primordial en el desarrollo del hombre y de nuestra sociedad; el fuego. En multitud de lugares, no sólo de nuestra España, se utilizan las hogueras y fogatas para múltiples usos: purificador, renovador y en algunos casos potenciador de la fertilidad, no sólo humana sino también de los campos.

Incluso este fuego servía a veces como pacificador, pues en alguna crónica nos encontramos como en época de la reconquista árabe se decía que en la noche de San Juan «con gran estrépito y algazara se celebraba entre los árabes la noche de San Juan… Durante esta noche árabes y españoles deponían sus armas y el espíritu de rivalidades dormía en brazos de la alegría popular…» (2)

Es tal la antigüedad que tiene la costumbre de celebrar esta noche de San Juan, que desde hace siglos se consideraba que durante este día, cosas maravillosas podían ocurrir, o eventos impredecibles podían sucedernos… Hay casos de leyendas, de tradiciones y de historias, que nos explican que en esta noche mágica, determinadas cuevas se abrían misteriosamente y daban acceso a grutas encantadas. También son conocidas las historias que nos cuentan que solamente durante esta noche se liberaban de su presidio o maleficio algunas víctimas de encantamientos que permanecían desde hacía siglos encerradas en castillos, fortalezas y lugares mágicos. Si de seres más especiales hablamos, la creencia popular nos cuenta que durante la noche de San Juan se pueden ver fácilmente seres que en otro momento son imperceptibles para el ojo y el sentido humanos… Igualmente el mismísimo demonio puede hacer acto de presente durante estas horas…

Es un hecho que posteriormente a estas épocas, la celebración del solsticio de verano se cristianizaría y en este sentido podemos recordar las palabras de San Agustín, cuando afirmó que «Nosotros solemnizaremos este día no como los infieles, a causa del sol, sino a causa del que ha hecho el sol…»

Pero también irremediablemente la noche de San Juan nos recuerda al trabajo y a los quehaceres de las brujas, curanderas y saludadoras que aún hoy pululan por la provincia de Toledo y por media España. Para ellas también es una noche especial, porque muchas plantas, raíces y elementos de la naturaleza debían ser recogidos en esta especial noche, y así poderlas utilizar en fórmulas, potingues y ungüentos. Las prácticas mágicas asociadas a este día, nos descubren que en algunas zonas de nuestro país, las hechiceras realizaban la noche de San Juan un conjuro especial para curar a los niños quebrados. Este conjuro consistía en que esta noche, se debían juntar en una mimbrera tres hombres, llamados Juan, y tres mujeres llamadas María, y se abría posteriormente por la mitad una larga vara de mimbre. Una de ellas tomaba al niño y pasándolo por la mitad se lo entregaba a un hombre, repitiéndose esta operación tres veces y recitando en cada una de ellas: «En el nombre del señor San Juan y de Jesús coronado te entrego este niño quebrado y me lo has de volver sano». Una vez finalizada la operación se ataba el mimbre y si a los nueve días se había unido, es señal de que el niño ha sanado… (3)

También las brujas y hechiceras toledanas tenían un trabajo especial durante esta noche, que consistía en recoger la simiente del helecho. El helecho es una planta a la cual se le han presumido diversas aplicaciones, sobre todo aplicaciones hechiceriles, y máxime si había sido recogido durante la noche de San Juan. Según algunos, recogida de forma especial en esta noche, podía tener el poder de hacer invisible a quien la había encontrado y recogido. Otra de las aplicaciones mágicas del helecho, en concreto de su simiente, era utilizarla para encontrar tesoros escondidos, así como para tener suerte en lances de armas, amor y juego… (4)

Sea como fuere, que cada uno disfrute de esta noche como su tradición o costumbre le haya enseñado. Purificaos, redimir vuestros pecados, saltad la hoguera, convocad hechizos, pero recordar que nosotros, en Rutas de Toledo vamos a celebrar muy especialmente esta noche tan mágica; si te atreves acompáñanos…

Referencias:

1-Romancero castellano o colección de antiguos romances populares de los españoles. G. B. Depping, 1844; pág. 423; romance de Lope de Vega «La noche toledana».
2-El mundo pintoresco. 5/2/1860, núm. 6, pág. 8.
3.Brujería (manual práctico). Juan Blázquez Miguel, 1988. 
4.Hechicería y superstición. Juan Blázquez Miguel, 1985.

Por José García Cano
Rutas de Toledo

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