Redefinir la identidad,dilema de palestinos y saharauis

palestina_sahara

Los saharauis del sur de Marruecos en el marco de la Intifada saharaui

A diferencia de los palestinos en Israel, y a pesar de estar cada vez más presentes en las movilizaciones nacionalistas, los saharauis de Marruecos no han estructurado todavía un discurso propio articulado y diferenciado en el seno del movimiento nacional. Las declaraciones de algunos activistas locales y de dirigentes nacionalistas dan algunas pistas.

Llama la atención la coincidencia de discursos (denuncia de violaciones de derechos fundamentales, en SO y en el sur de Marruecos, contra activistas) pero con algún añadido: relacionan e identifican lo que viven en sus ciudades del sur de Marruecos (pobreza, marginación) con la situación en el Sahara Occidental ocupado. Así asocian demandas propias (coincidentes), con muestras de solidaridad y de identificación

«En realidad, es difícil soportar ciertas experiencias que te hieren profundamente, como el delito de violación que sufrió mi esposa. Exageraría si dijese que pude sobrellevarlo. Ese incidente quedó grabado en mi memoria. Quedé horrorizado cuando me enteré de lo que había sucedido. Cuando relato los detalles de este asunto me resulta difícil continuar. Pese a ello, con el tiempo me he convencido de que lo que le pasó a mi esposa le sucede a cientos de mujeres saharauis en el Sahara Occidental, y también a cientos de defensoras de los derechos humanos o a mujeres vinculadas con defensoras y defensores de los derechos humanos en todo el mundo.» (Ali Salem Tamek, en una entrevista con Amnistía Internacional, 2007)(22)

Asimismo los discursos abiertamente nacionalistas se hacen cada vez más frecuentes. Cada vez más hay una identificación explícita con el FP (véase el caso de Aminatou Haidar durante su expulsión y huelga de hambre). Se usa simbología nacionalista (uso banderas de la RASD en las manifestaciones o en celebraciones a cubierto, consignas, expresiones artísticas) y se formula abiertamente el apoyo a la autodeterminación del SO, en lo que supone un nivel superior y subversivo. Sin embargo no hay un discurso irredentista (23). Esto parece indicar que por el momento los saharauis del norte admiten las fronteras y el territorio del futuro estado saharaui

El sentimiento de frustración de expectativas y la violación de derechos, seguidos de represión potencian distintas respuestas: algunos jóvenes optan por la emigración (desde las costas de Tarfaya y Tan-Tan) hacia Canarias (donde en algunos casos demandan asilo) o la huida hacia los campos de refugiados de Tindouf (24), es decir que ponen en cuestión o llegan a rechazar su vinculación ciudadana con el Estado marroquí y optan por apoyar un proyecto estatal nacional saharaui que inicialmente les excluye.

Con muchos elementos comunes, aunque con una envergadura desigual, los palestinos en Israel y los saharauis en el sur de Marruecos han generado vinculaciones transfronterizas con sus connacionales, aprovechando la ocupación y haciendo uso de los medios disponibles, tanto legales como técnicos y de comunicación. Es significativo que en unos casos esta articulación se realiza con estructuras propias que trabajan en red (caso de Palestina) o bien participando directamente en las mismas organizaciones (caso del Sahara).



En ambos casos se constata la importancia de los encuentros personales, el hecho de que se se comparten espacios y organizaciones, se aprovechan las posibilidades de las partes, se hace uso de una amplia información disponible (medios de comunicación de masa, TV, telefonía..) y se hace uso profuso de las TIC (uso de redes sociales e Internet).

Estas nuevas experiencias interpelan a los activistas (saharauis de Tindouf y de las zonas ocupadas, palestinos de Cisjordania, Gaza y del exilio) y contribuyen a una redefinición de la agenda política. Asimismo estos nuevos actores contribuyen a cambiar la percepción externa que se tiene de los grupos minoritarios como parte del conflicto.

Conclusiones

Esta dinámica de re-identificación nacional de los grupos minoritarios excluidos de los proyectos estatales y de inserción en la dinámica de la contestación política nacionalista, plantea problemas a los actores principales. En primer lugar a los Estados (Israel y Marruecos) que constatan que parte de su población resulta aliada con el enemigo. Pero también plantea un problema para los movimientos de liberación nacional, que no pueden negar la identidad común pero que han marginado a estos grupos en aras de acuerdos políticos con referentes legales internacionales (descolonización respetando las fronteras heredadas, partición aceptando una resolución de NNUU).

La respuesta de los Estados ha sido la represión y el intento de ocultamiento. La respuesta de los movimientos de liberación nacional ha sido encontrar formas de convivencia y de articulación discreta que no provoquen tensiones mayores.

El fracaso de las vías negociadas para resolver ambos conflictos ha estimulado dinámicas que pueden dar protagonismo a los elementos identitarios étnicos, complicando aún más un acuerdo político. Pero ponen en evidencia que la resolución de ambos conflictos requiere también un componente de democratización en el seno de los estados para que los grupos minoritarios puedan ser ciudadanos plenos, independientemente de su identidad étnica o nacional.


Referencias:

  1.  “Nouvelle Palestine au Sahara”, Anfass, nº 7-8 (Rabat, diciembre de 1971-julio de 1972). Versión en español en Revista de Estudios Internacionales Mediterráneos, 4 (2008)  www.uam.es/otroscentros/TEIM/Revista/reim4/sahara.htm
  2. En junio de 2010, la UNRWA registraba más de 4,8 millones de refugiados palestinos, lo que supone cerca de la mitad de la población palestina.
  3. A principios de 2010 la población de Israel se cifraba en 7.552.000 personas, de las cuales 1.535.600 eran clasificadas como árabes; estas cifran suelen servir para estimar la minoría árabe en cerca de un 20%. Sin embargo si se restan los palestinos de Jerusalén Este anexionado, los sirios del Golán ocupado y los libaneses instalados en Israel desde el año 2000, los palestinos con ciudadanía israelí, es decir israelíes de iure, suman 1.235.400, lo que supone cerca del 17% de la población. Uno de cada seis israelíes es árabe palestino. Central Bureau of Statistics: Statistical abstract of Israel 2010.
  4. Victoria Veguilla (2009) ha estudiado como detrás de ciertos conflictos socioeconómicos en el SO late y es utilizado el elemento étnico nacional por los actores implicados; lo identitario es uno de los recursos políticos del grupo.
  5. De hecho, el conjunto de muros defensivos construido por Marruecos entre 1980 y 1987 en el Sahara Occidental tiene una prolongación en el sur de Marruecos, hasta las faldas del Yébel Uargsis, es decir más de un centenar de kilómetros en territorio propio. Los campos minados próximos al muro ocasionan hasta hoy numerosos accidentes con la población que pastorea en sus inmediaciones.
  6. El Oued Noun (Uad Nún o Oued Assaka) es la frontera noroccidental del área sahariana; es el río permanente más septentrional del Sahara, al sur del Atlas y a unos 70 km al norte del Draa y que desemboca en el Atlántico a unos kilómetros al noroeste de Guelmin. En esta zona había población saharaui nómada y sedentaria a principios del siglo XX (tekna); población que solía migrar o pastorear hacia el sur. (Frank E. Trout; Morocco’s Saharan frontiers. Droz, 1969).
  7. En cierta forma, el área sur marroquí de concentración saharaui corresponde a grandes rasgos con la zona sur del Protectorado, Cabo Juby (entre el río Draa al norte y el paralelo 27º40’), que fue retrocedido al Reino de Marruecos en 1958. La región de Cabo Juby (con la ciudad de Tarfaya – Villa Bens) fue atribuida a España en 1912 en el Tratado Hispano-Francés, como prolongación del Sahara Occidental que ya estaba formalmente bajo su control aunque no de forma efectiva en su interior.
  8. En los setenta la represión marroquí tuvo su impacto en la región. Ver Gilles Gauthier, “Rapport sur les différentes formes de répression dont sont victimes les populations sahraouies exilées au Maroc, suivi d’un témoignage personnel (celui d’un coopérant français) », en Baba Miske, 1978, 373-375.
  9. NNUU fijó una lista de criterios de identificación en los que primaron los lazos (demostrables documentalmente y a través de testimonios) de vinculación con el Sahara Occidental.
  10. De acuerdo con la última organización administrativa marroquí (1997), el territorio del antiguo SO español está actualmente integrado en tres de las 16 regiones: Oued ed-Dahab-Lagouira (al sur), El Aaiún-Boujdour-Sakia al-Hamra y Guelmin-Es Smara. Las dos últimas regiones y varias provincias y comunas cabalgan la frontera norte, conformando una división administrativa que borra la antigua frontera internacional. La región de El Aaiún-Boujdour-Sakia al-Hamra está compuesta por las provincias Boujdour (SO) y de El Aaiún (SO y territorios al N; incluye ciudades como Tarfaya). La región de Guelmin-Es Smara está compuesta por las provincias de Guelmin (Marr.), Tan-Tan (Marr.), Assa-Zag (Marr.), Tata (Marr.) y Es-Smara (SO).
  11. Entre los participantes de la Marcha Verde (1975) hubo muchos saharauis del sur de Marruecos. Cuando el gobierno ordenó el retorno de los marchistas, varios miles ya decidieron permanecer en el Sahara con sus familias, formando parte del primer contingente de colonos (en 1975-76, unos 50.000). Más tarde, en 1991, con la llamada segunda Marcha Verde con motivo del futuro referéndum, tuvo lugar una nueva instalación de saharauis del norte (Khadija Mohsen-Finan, 2009, p.562).
  12. A partir de mediados de los ochenta numerosos jóvenes saharauis fueron enviados al norte de Marruecos como funcionarios o para estudiar en diferentes universidades (se les denominó, los “leoncillos de Hassan II”, Achbal Hassan II). ¿Son algunos de los actores de las protestas?
  13. Según Ali Omar Yara, las zonas saharauis del sur de Marruecos (triángulo Assa, Gulimine, Tarfaya) sufrieron desde los setenta la destrucción de su tejido social, seguida de la represión política en los 80 y 90 y la marginación de la población por la miseria en los años 2000. [http://arso.org.site.voila.fr/AOY.htm]
  14. CSCA, 12 sept 2005. Los identificados son: Ali Salem Tamek (Assa, 1975), Mohamed Elmoutawakil (Assa, 1966), El Hussein Lidri (sur de Marruecos, 1970), Hammadi Elkarsh (Guelmin, 1980), Lahcen Zriguinat (Tan-Tan, 1959), Mohamed Rachidi (Tan-Tan, 1978), Abdelaziz Dry/Edday (Tarfaya 1982) y Hamma Achrih (Agadir, 1986).
  15. http://www.arso.org/rapportcodapso.pdf
  16. AMDH, Informe anual. La situación de los derechos humanos en Marruecos durante el año 2008. Rabat.
  17. Para algunos analistas, el apoyo de los palestinos israelíes al retorno de los refugiados palestinos confirma su pretensión de convertir Israel en un Estado binacional (Frisch, 2003).
  18. The National Committee for the Heads of the Arab Local Authorities in Israel (2006), The future vision of the palestinian Arabs in Israel (mimeo)
  19. http://electronicintifada.net/v2/article6606.shtml http://www.adalah.org/eng/bill_of_right_dwairy.php
  20. Haifa declaration (2007) www.mada-research.org/archive/haifaenglish.pdf
  21. Nadim Rouhana, “Israel’s Palestinians speak out”, The Nation, 24.12.2007
  22. Amnistía Internacional: “Marruecos/Sáhara Occidental: La penosa experiencia de un defensor de los derechos humanos saharaui”, MDE 13/044/2007
  23. De manera general se entiende por irredentismo la voluntad de anexión de territorios que se consideran propios de una nación por motivos históricos o culturales, y en este caso particular, la actitud de un pueblo que defiende su incorporación a una nación a la cual se sienten pertenecer por razones históricas o culturales, y en consecuencia al estado que surja de su lucha de liberación.
  24. Léase el testimonio de dos jóvenes de Assa que se unen a los saharauis de Tindouf en 2006. [http://www.saharalibre.es/modules.php?name=News&file=article&sid=399]



BIBLIOGRAFÍA
  • Baba Miske, Ahmed. 1978. Le Front Polisario. L’âme d’un peuple. Paris: Ruptures
  • Barreñada, Isaías. 2002. «Palestina y el Sahara Occidental, el fracaso de la razón internacional», Gaceta Sindical Reflexión y debate, 2: 287-311.
  • Barreñada, Isaías. 2004. Identidad nacional y ciudadanía en el conflicto israelo-palestino. Los palestinos con ciudadanía israelí, parte del conflicto y excluidos del proceso de paz. Madrid: UCM. www.ucm.es/BUCM/tesis/cps/ucm-t28073.pdf
  • Barreñada, Isaías. 2008, “Los palestinos con ciudadanía israelí, la dimensión olvidada del conflicto”, en Juan Soroeta Liceras, ed., Conflictos actuales en el mundo árabe e islámico. Cursos de Derechos Humanos de Donosita-San Sebastián. Bilbao: Universidad del País Vasco.
  • Brousky, Omar. 2008. Être jeune au Sahara Occidental. Paris, Note de l’IFRI
  • Farah, Randa. 2009. “Refugee Camps in the Palestinian and Sahrawi National Liberation Movements”, Journal of Palestine Studies 38:2, 76-93.
  • Farah, Randa. 2003. “Western Sahara and Palestine: shared refugee experiences. Forced Migration Review”, 16: 20-23.
  • Farah, Randa. 2007. “Oral history in the Palestinian and Sahrawi contexts: a comparative approach”, al-Majdal, 32: 25-30
  • http://www.badil.org/es/al-majdal/item/977-oral-history-in-the-palestinian-and-sahrawi-contexts-a-comparative-approach
  • Frisch, Hillel. 2003. «Ethnicity or nationalism? Comparing the Nakba narrative among Israeli Arabs and Palestinians in the West Bank and Gaza», en Alexander Bligh, The Israeli Palestinians. An Arab minority in the Jewish state. London, Frank Cass, pp.165-186.
  • Khoury, Rana B. 2011. “Western Sahara and Palestine: A Comparative Study of Colonialisms, Occupations, and Nationalisms”, New Middle Eastern Studies 1 (BRISMES).
  • Masalha, Nur. 2008. La expulsion de los palestinos. Madrid, Editorial Bósforo, 2008. Ilan Pappe, La limpieza étnica de Palestina. Barcelona, Editorial Crítica.
  • Mohsen-Finan, Khadija. 2009. “Sahara occidental: divergences profondes autour d’un modèle de règlement”, L’Année du Maghreb, V: 564.
  • Pappe, Ilan. 2011. The forgotten Palestinians. A history of the Palestinians in Israel. Yale University Press.
  • Veguilla, Victoria. 2009. “L’articulation du politique dans un espace protestataire en recomposition. Les mobilisations des jeunes Sahraouis à Dakhla », L’Année du Maghreb, V: 95-110.

Ponencia en X Congreso AEPCA (2011). Área VI. Estudios internacionales y estudios de área GT 6.2: “Conflicto, oposición y redes sociales en el Magreb y en Oriente Medio”

Por Isaías Barreñada,
(Doctor en ciencias políticas. Profesor asociado de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, y coordinador de Programas educativos y publicaciones en Casa Árabe – Instituto Internacional de Estudios Árabes y del Mundo Musulmán. Sus áreas de investigación son: Reforma política, movimientos sociales y sociedad civil en los países árabes; la Política exterior española y europea; Palestina-Israel, Sahara Occidental y el Magreb). Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, UCM

©2014-paginasarabes®

Licencia Creative Commons
Redefinir la identidad,dilema de palestinos y saharauis por Isaías Barreñada se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://paginasarabes.com/2014/04/01/redefinir-la-identidaddilema-de-palestinos-y-saharauis.

Deja un comentario