Los “Nazarenos” de Medio Oriente

Este símbolo es de hecho una letra del alfabeto árabe, el “nombre”, que corresponde a la “N” del alfabeto latino, una N por “Nasarah”, es decir, Nazareno, el término peyorativo con el que se designa a los cristianos.

El Estado Islámico en Irak, (E.I), comenzó a marcar las puertas de las casas de los cristianos en Irak como forma de perseguir este credo. La persecución a la que están sometidos es tal que incluso los yihadistas más radicales han comenzado a marcar las puertas de las casas con el símbolo de la letra del alfabeto árabe ن, que hace mención a la palabra “Nazareno”, la forma de designar a los cristianos por el Corán. Lo cierto es que ante las matanzas e injusticias que se están cometiendo Europa y el mundo han reaccionado usando este símbolo para apoyar a los refugiados y perseguidos, que están recibiendo muestras de apoyo en todo el globo.

El mundo se ha volcado con los cristianos que están siendo perseguidos en Mosul, Irak, por ello ciudadanos de todas las nacionalidades, razas y credos están manifestando su apoyo en la red social Twitter, a través del hashtag que lleva esta misma letra del alfabeto árabe, ن#. Las reacciones no se han hecho esperar.

Ser Cristiano en Medio Oriente

Ya no queda una familia cristiana en la ciudad iraquí de Mosul. La última que quedaba era una mujer discapacitada, a quien los yihadistas del Estado Islámico, (ISIS), dijeron que tenía que irse si no quería ser decapitada. Previamente su casa, como la de todos los demás cristianos, había sido marcada con la letra “nun”, la N del alfabeto árabe para identificarlos como los seguidores de Cristo, el “Nazareno”.

Esta es la realidad que vive desde hace meses la minoría cristiana en Irak, desde que el grupo extremista musulmán –vinculado en sus comienzos a Al Qaeda-, iniciara su avance en este país y en Siria con el objetivo de imponer un califato y gobernar con la sharia o ley islámica, la cual obliga a los “infieles” a convertirse al Islam, pagar la jizya, (el impuesto para los no musulmanes), o de lo contrario ser asesinados.

En el caso de Mosul –la segunda ciudad más importante de Irak-, la amenaza se concretó.Las viviendas, iglesias y demás propiedades de los cristianos habían sido marcadas con la letra “nun”.

Así, bajo amenaza de muerte si no renunciaban a su fe, miles de fieles debieron dejar la ciudad. “Hemos dejado todo en Mosul. Solo pudimos traer lo que llevábamos en el cuerpo, documentos y unas pocas bolsas; esto es todo lo que nos ha quedado. No sé si podremos volver algún día. Tampoco sé qué nos deparará el futuro”, dijo Habib, un católico caldeo.

Ya con el control de la ciudad, los miembros del ISIS se han apoderado de los edificios religiosos. Incluso, según indicó el patriarca de la Iglesia Católica Siria, Ignace Joseph III Younan, los yihadistas incendiaron el obispado local.

“No hay una sola familia cristiana en Mosul”, afirmó a The Guardian, Bashar Nasih Behnam, de 52 años. “La última era una mujer cristiana discapacitada. Ella permaneció porque no podía salir. Ellos, (los fundamentalistas), llegaron y le dijeron que tenía que irse si no le cortarían la cabeza con una espada. Esa fue la última familia”, indicó.

Como un éxodo, los cristianos han buscado refugio en el Kurdistán iraquí, donde las autoridades kurdas –que buscan su independencia de Irak-, les han ofrecido protección.

Todos somos cristianos de Irak!. Por primera vez desde hace unos dos mil años no hay ningún cristiano en Mosul. Los cristianos de Irak, los descendientes directos de los asirio-caldeos, han tenido que escoger entre la muerte y el exilio, tras el ultimátum de los fanáticos del ISIS.

Pero antes de darles a elegir entre la conversión, el impuesto, la huida o la muerte, los islamistas empezaron por marcar todas las casas de los cristianos con un  ن, a menudo inscrito en un círculo.

Una vez exiliados, todos sus bienes y posesiones han podido, por supuesto, ser robados por los “buenos creyentes” que son estos yihadistas del ISIS.

Tras las motivaciones religiosas, el gusto por el dinero y el poder no están nunca muy lejos…

Cristianos, pero también musulmanes, de Bagdad, se han reunido con pancartas de “Soy iraquí, soy cristiano”, para mostrarnos, para hacer reaccionar a los que nos gobiernan, que todos somos cristianos de Irak.

En apoyo a los cristianos de Irak perseguidos en la más total indiferencia, entre el drama ucraniano y el conflicto palestino-israelí, los cristianos de todo el mundo están llamados a mostrar este símbolo – ن –  en las redes sociales.


Reacción en redes sociales

Ahora la letra “nun” se ha convertido en un símbolo de solidaridad con los cristianos iraquíes. Miles de personas han optado por usarla como imagen personal en Facebook y retuitearla a sus contactos con el fin de despertar conciencia sobre lo que enfrentan los cristianos en Irak.

Asimismo, se han lanzado campañas internacionales para exigir a la ONU que reaccione y frene “este verdadero genocidio a los cristianos de Irak”. Una estas iniciativas se llama “Todos somos ‘Nazarenos’”. Sus organizadores señalan que el pedido de poner fin a este genocidio será enviado al Secretario General de la Liga Árabe y sus responsables de Derechos Humanos, Paz, Seguridad y Política Exterior. También llegará al secretario general de la ONU y su servicio de prensa.

Con información de InfoCatolica

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