Cuando las barbas del IS veas cortar…

La guerra declarada por los yihadistas a los kurdos inaugura la veda del afeitado. Los hombres muestran así que no comparten la ideología y evitan que se les confunda.

El rapero islamista Abdalá Sherif, con una barba poblada ©El Mundo
El rapero islamista Abdalá Sherif, con una barba poblada ©El Mundo

Barbas. Especialmente las largas. En búsqueda y captura en todo el Kurdistán. Hasta un apuñalamiento denunciado hace una semana. El único motivo esgrimido al agredido era que llevaba el mismo tipo de barba que preconiza el Estado Islámico (IS).

La guerra declarada por los yihadistas a los kurdos ha inaugurado, en las regiones kurdas de Irak, Turquía y Siria, la temporada del afeitado. Barberos haciendo el agosto en octubre. El objetivo no es sólo desprenderse de aquel elemento facial que hace que cualquier hombre, a pesar de no compartir ideología, se asemeje a un radical, sino resguardarse de las consecuencias de ser confundido con uno de ellos.

«He realizado este trabajo durante 15 años y es la primera vez que afeito tantas barbas en tan corto periodo», reconoce al periódico turco Sabah Yakup Bahadir, barbero en la zona sureste de Turquía, de mayoría kurda. «La gente viene a rasurar su barba o a recortarla para evitar problemas», confiesa un peluquero llamado Ismail Kazaj.

El reportero del ‘New York Times’ Karim Fahim daba cuenta hace unos días, a través de Twitter, del ‘interrogatorio’ que estaba sufriendo un ‘hipster’ de Estambul – urbanitas que han puesto de moda las barbas tupidas -, a manos de los locales, por acudir a la frontera turca con Kobane a asistir a las víctimas del asedio del IS.

El dilema del vello facial en Turquía

El ‘look’ piloso más aclamado es el del presidente Recep Tayyip Erdogan. Su solitario y fino bigotito, el cual cuida desde hace años, es objeto de adoración entre sus miles de seguidores en Turquía y frontera allende. Piden a sus barberos que se lo recorten así, cuando no solicitan directamente a un médico que les haga un implante de vello para imitarlo.

En Turquía hay tradicionalmente una estrecha relación entre la exposición del vello facial y las convicciones políticas. Es corriente que los ultranacionalistas turcos se dejen crecer largos y afilados bigotes. Los izquierdistas, por su parte, optan por perillas, barbas cortas o bigotes tipo morsa.

En el caso de los islamistas, y también de los exaltados del IS, el estilo de barba más común es aquél que, aseguran, lucía el profeta Muhammad (BPD) en vida. Esto es, una frondosa barba de mínimo un palmo de largo y sin bigote.

A la postre, el estilo de barba que cada cual acaba eligiendo no admite normas fijas. Por eso estos días han pagado justos por pecadores. Es más, los radicales se están acostumbrando a no mostrar estos signos velludos fuera de los dominios del IS, en Irak y Siria, para pasar desapercibidos.

Por Lluís Miquel Hurtado
Con información de El Mundo

©2014-paginasarabes®

Deja un comentario