Fatayers de carne (empanadas libanesas)

 

Los Fatayers son empanadas que se sirven en los “mezze” libaneses y cuyo tamaño puede variar pero su forma es siempre triangular. En Argentina solemos prepararlas (como nuestras tradicionales empanadas criollas) rellenas de carne de vaca.

Vienen de Oriente Medio; en Argentina las conocemos como empanadas árabes y las llamamos “fatay”. Sin dudas, una deformación del nombre original dada la difícil pronunciación en árabe.

La trajeron los inmigrantes árabes que en Argentina, a causa del pasaporte con el que llegaban -del Imperio Turco-otomano- llamamos cariñosamente con el nombre de “turcos”.

Se sirven acompañadas de una ensalada. Son empanadas originales y ricas pues la masa se parece a una masa de pan o de pizza. El secreto del sabor del relleno es el agregado de jugo de limón y la mezcla de 7 especias libanesas.

 

INGREDIENTES

Para 10 empanadas

Relleno:

300g de carne picada sin grasa (o mitad de carne vacuna y mitad de cordero)

2 cebollas picadas

2 dientes de ajo

1/2 morrón rojo picado

1/2 lata de tomates peritas enteros picados

1/2 cucharada de azúcar

Zumo de 1 limón

25cc de aceite de oliva

Perejil fresco picado

Ají molido a gusto

2 cucharaditas de mezcla “7 especias libanesas” (yo la he preparado mezclando ¼ de cucharadita de café de canela, cilantro, pimienta negra, pimienta blanca, nuez moscada, clavo de olor y comino)

Masa:

250g de harina de trigo BIO (T55, 11% de proteínas)

1 cucharada sopera de levadura de panadería seca

100ml de leche tibia

50 g de manteca o mantequilla

1 cucharadita de sal

1 cucharadita de azúcar

Preparación:

Seguir los pasos que se muestran en el siguiente video :

Fuente: La cocina de Myri

©2011-paginasarabes®

4 pensamientos en “Fatayers de carne (empanadas libanesas)”

  1. Estas empanadas libanesas me las hacia mi querida mama Alcira, mi abuelo nacido en baaklinee el chouf, se las enseño a preparar, las hacia en el horno de barro, las mas exquisitas que he comido y nunca mas volvere a comer puesto que fallecio hace unos años, y en los distintos lugares que he recorrido y deguste no eran ni parecidas, la masa, el preparado de los ingredientes, y el amor que le ponia al cocinarlas le daban ese gusto especial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *