Granada se reconcilia con Lorca

federico_garcia_lorca_8_a

Granada ha dado varios pasos en su reconciliación con Federico García Lorca, su figura literaria más insigne, pero aún olvidada. Tras un parón de dos años, el pasado 21 de octubre se retomó la obra del Centro García Lorca, el edificio que pretende ser a Granada como el Museo Picasso a Málaga. Una semana antes, la casa de Frasquita Alba, en Valderrubio, que inspiró La casa de Bernarda Alba, pasó a ser propiedad de una institución pública, que la rehabilitará y convertirá en museo. Además, la comisión provincial de Cultura de la Junta ha aprobado en esos días el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) este inmueble y otros seis espacios de la provincia claves en la vida y obra de Lorca. Esos lugares tendrán protección como Sitio Histórico “en unos seis meses”, calcula la delegada de Cultura en Granada, Ana Gámez.

La casa de Frasquita Alba ha pasado a manos públicas tras casi una década de negociaciones con la familia Alba, que habitó el inmueble hasta 1997. La ha comprado el Consorcio Vega-Sierra Elvira, que integra a 26 municipios del área metropolitana de Granada, y ha supuesto una inversión de 177.000 euros, de los que 50.000 se destinarán a la rehabilitación del inmueble, que sufrió hace un año el derrumbe de parte de la cubierta por las lluvias.

También serán BIC otros enclaves muy ligados a García Lorca, como la casa de su familia en Valderrubio, donde se mudó en 1905 desde Fuente Vaqueros. El niño Lorca vivió en Valderrubio hasta 1909, cuando la familia se trasladó a Granada, “pero regresó cada verano hasta 1925, con lo que mantenía el contacto con la vega”, cuenta José Castillo, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Granada, a quien Cultura encargó en 2003 la investigación histórica y técnica necesaria para la tramitación como BIC de los lugares lorquianos.

También tendrá catalogación de Sitio Histórico el Museo-Casa Natal Federico García Lorca de Fuente Vaqueros, donde nació el poeta, así como la Huerta de San Vicente, en Granada, y la casa veraniega de Lorca entre 1926 y 1936. Los otros tres espacios BIC no son, sin embargo, tan conocidos. La Huerta del Tamarit es una finca agrícola de la vega, cercana a la Huerta de San Vicente. Fue comprada por el tío de Lorca, Francisco García Rodríguez, e inspiró a Federico para escribir El diván del Tamarit, un homenaje a los poetas árabes de Granada, y también Doña Rosita la soltera, basada en su prima Clotilde García Picossi.

El sexto lugar con protección, la Fuente de la Teja, en Valderrubio, según explica Castillo, “es un paraje situado a la orilla del río Cubillas, muy frecuentado por Lorca durante los veranos de su niñez y juventud en la vega y citado en varias obras del poeta”. El último de los siete BIC es el paraje Colonias de Víznar, donde se encuentra el cortijo en el que estuvo retenido las horas previas a ser fusilado. “Actualmente está derruido y solo quedan pequeños restos de un molino”, aclara Castillo.

Hay otros lugares especialmente vinculados a Lorca, como la Fuente de la Carrura, en Valderrubio, hoy desaparecida, donde acudían las mujeres del pueblo a lavar la ropa. Se cuenta que Federico las escuchó un día hablar de los problemas de fertilidad de una vecina, lo que le inspiró para escribir Yerma.

El expediente inicial para proteger los espacios lorquianos incluía, de hecho, 10 lugares. Han quedado fuera dos espacios “importantes” para José Castillo, quien critica su exclusión. Uno de ellos es la casa familiar que los Lorca alquilaron en Granada entre 1909 y 1916, en Acera del Darro, 46, en pleno centro. El inmueble está incorporado al hotel Montecarlo, que ocupa el número 44, y “ha sufrido reformas, pero conserva de la época la configuración de la fachada, el zaguán de entrada, la escalera y parte del patio”, detalla el historiador. Además, el inmueble es “lo único que queda de presencia de Lorca en el casco urbano de Granada”.

El otro espacio excluido es el Cortijo de Daimuz Alto, en Valderrubio, comprado por el padre de Lorca en 1895 y que supuso “el primer contacto del escritor con la vega”, afirma Castillo, quien lamenta también que en el caso de las Colonias de Víznar se haya quedado fuera el entorno del barranco, como proponía en el expediente inicial, el camino desde Víznar a Alfacar, una zona convertida en símbolo de la recuperación de la memoria histórica. “Allí se produjo la mayor concentración de fusilamientos y merece ser protegido, también para evitar que se pueda urbanizar en un futuro”, opina Castillo. Otro de los que formaba parte de lista es el Cortijo del Fraile, en Níjar (Almería), donde tuvo lugar el famoso crimen que inspiró Bodas de sangre, cuyo expediente fue tramitado desde Almería y obtuvo la declaración de BIC en 2011.

Los siete espacios incluidos en el expediente definitivo son públicos (a excepción de la Huerta del Tamarit, propiedad de la familia de Lorca) y la Junta ha dejado fuera los dos que siguen en manos privadas (la casa de Acera del Darro y el cortijo de Daimuz Alto), aunque según la delegada “se podrán incorporar en un futuro”.

Con la declaración de estos siete espacios, la Junta quiere protegerlos y evitar los problemas que está teniendo con el Cortijo del Fraile, también privado, que sigue en estado de ruina a pesar de haber multado a sus propietarios por incumplir su deber de restaurarlo. José Castillo considera una “cobardía” la exclusión de los dos espacios lorquianos solo “para evitarse problemas con los dueños” y cree que el expediente final de protección se ha quedado “mermado”.

La intención de la Junta, una vez declarados BIC, es “poner en valor” estos lugares lorquianos, acometiendo las rehabilitaciones que sean necesarias y diseñando un plan para explotarlos desde el punto de vista turístico con el objetivo último de hacer de Granada una ciudad tan vinculada a Lorca “como Dublín a James Joyce”, pone como ejemplo Ana Gámez.

 Por José Miguel Muñoz

©2013-paginasarabes®

Deja un comentario