Antiguos pueblos de Oriente Medio – Cananeos

Canaán, cuna de la la civilización de Medio Oriente

Canaán, antigua región del Oriente Próximo situada entre el mar Mediterráneo y el río Jordán en el año 3.000 antes de nuestra era, abarcaba lo que ahora es parte de Siria, Líbano, Jordania y Palestina, con la Franja de Gaza y Cisjordania. Cuna de diversas culturas como la de los cananeos, su nombre procede del hijo de Cam y nieto de Noé.

Los antiguos escritos de la Biblia indican que la historia de Canaán fue la de un pueblo maldito. En Génesis 9,18 y 9, 22 Cam aparece como el padre de Canaán, y en la predicción de Noé (9,25-27), Canaán aparece lado a lado con a sus “hermanos”, (en el sentido más amplio del término hebreo), Sem y Jafet:

Dijo: “¡Maldito sea Canaán! ¡Siervo de siervos sea para sus hermanos!” Y dijo: “¡Bendito sea Yahveh, el Dios de Sem, y sea Canaán esclavo suyo! ¡Haga Dios dilatado a Jafet; habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán esclavo suyo!”.

La cultura Cananea

La cultura cananea tuvo su origen en la edad de  Bronce Medio, en torno al año 2.000 antes de nuestra era, con la aparición de una serie de importantes ciudades-estado o pequeños reinos de la costa de la actual Siria, Líbano y Palestina, lo que más tarde dio lugar a las ciudades fenicias. “A partir del fin de la Edad de Bronce en torno al 1.200 a.C., una serie de complejos acontecimientos producen el colapso de la civilización urbana. Es un momento de grandes crisis a nivel global en el Próximo Oriente”, ha relatado Andrés Piquer Otero, historiador del Departamento de Estudios Hebreos y Arameos de la Universidad Complutense de Madrid. “Gran parte de estas ciudades estado desaparecieron, por destrucción o reducidas a su mínima expresión”, ha añadido.

Los textos bíblicos, con pocas excepciones, parecen indicar con este nombre por lo menos la totalidad de la Palestina Occidental, o Cisjordania. Ese territorio se extiende desde el desierto de Sin en el sur hasta cerca de Rejob y la entrada de Jamat en el norte, (Núm. 13,3.18; cf. 22). Una delimitación más cuidadosa de la tierra de Canaán se encuentra en Núm. 34,3-12 y Ezequiel. 47,15-20. Pues aunque el nombre no aparece en Ezequiel, no se puede dudar de la identidad de las fronteras que se describen ahí. En ambos textos la frontera occidental está formada por el Mediterráneo, y la mayor parte de la oriental por el Mar Muerto y el cauce inferior del Jordán.

Orígenes del pueblo Cananeo

Es el mismo grupo étnico que estableció pueblos agrícolas desde 8,000 años a.C. A su vez es el mismo pueblo que vivió bajo los imperios Persa, Helénico, Romano, Bizantino, Árabe y Otomano. Investigaciones recientes han demostrado que los libaneses actuales y amplia población de sirios, palestinos y jordanos también son descendientes de los cananeos. Debido a la gran expansión de los fenicios por el Mediterráneo, son de origen cananeo los chipriotas y porcentajes importantes de gente del norte de África, Malta, sur de España, Sicilia y otras regiones.

En cuanto a los nuevos datos aportados sobre la continuidad de este pueblo bíblico, Piquer sostiene que “los herederos” de la cultura cananea en la zona de lo que es Líbano, acabaron siendo los habitantes de estas ciudades-estado fenicias, como Biblos, Tiro y Sidón, que tienen una continuidad con la cultura cananea. A veces de una forma genérica o laxa se habla del continuo cultural cananeo desde la Edad del Bronce y entrando también en la Edad del Hierro, a partir del año 1200 a.C., con la civilización fenicia y algunos elementos de la civilización siria. Pero se habla específicamente de una continuidad cultural. Los llamados pueblos del mar, como el de los filisteos que menciona la Biblia, “formaron reinos que asumieron una cultura cananea evolucionada, trasformada y adaptada. Los fenicios también la mantuvieron”.

Lengua cananea

Los cananeos hablaban una lengua muy cercana con el arameo. El cananeo se escribió con diversos sistemas y en diversos medios, (o soportes), es decir: tablillas de arcilla con signos cuneiformes, (en Siria: Ebla, Ugarit), sistema lineal en piedra o papiro, (en Líbano: Biblos, Beirut, Valle de la Bekaa, Sidón, Tiro).

Ostracon cananita

Los cananeos, que poseían una serie de dialectos de lenguas semíticas, muy fragmentadas a lo largo del tiempo por las distintas zonas en las que se practicaba, no obstante, como otros pueblos, importaron la escritura de la cultura mesopotámica acadia y sumeria. El uso de tablillas de arcilla, la escritura cuneiforme y el sistema de formación de escribas y funcionarios, fue adoptado por estos pueblos en detrimento de su propio lenguaje.

En la ciudad de Ugarit se han encontrado textos cananeos propios, “por alguna razón la dinastía reinante decidió empezar a escribir la documentación administrativa y económica, la mitología y los textos rituales, no en acadio, sino en su lengua. Crearon un sistema de escritura cuneiforme en su propia lengua”, ha sostenido Piquer. El descubrimiento de la antigua ciudad de Ugarit, en 1929, permitió conocer estos escritos cananeos tan peculiares, lo que ha provocado en la comunidad científica la idea de que los escritos cananeos, en general, sean escasos.

Ciudades fundadas por Cananeos y Fenicios

Según distintos datos históricos, los cananeos fundaron las ciudades de Biblos, Ebla, Jericó, Ugarit, Tiro, Sidón, Beirut, Jerusalén, Alalah, Hazor, Dor, Acre, Nazareth, Megido, Arvad, Trípoli, Jaffa, Baalbek, Sarepta, Samaria y Kafar Djarra.

Con información de El Mundo y  Aciprensa

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