Categoría: Cultura

  • Algodón, un vocablo árabe

    CompartirTwittearPin3CompartirCompartir3 Compartir Tras la cosecha del trigo, mientras termina de secarse el girasol, han comenzado a florecer en nuestra comarca los campos de algodón. La superficie de estos campos se ha reducido mucho en los últimos años, seguramente debido a que el cultivo del algodón es insostenible en las actuales coyunturas, al requerir demasiada agua…

  • Géneros líricos árabes: La qaṣīda

    CompartirTwittearPinCompartirCompartir0 Compartir La qaṣīda (pl. qaṣāid) es un género literario árabe de origen pre-islámico. Se presenta como una secuencia de versos dobles monorrimos que dan cuerpo a un poema muy extenso. El inicio del poema se subraya con un primer verso cuyos dos hemistiquios también presentan una rima interna. En su forma original este tipo…

  • Sûrat An-Nûr [La Luz]: 27

    CompartirTwittearPinCompartirCompartir0 Compartir Sûrat An-Nûr [La Luz]: 27. Allâhu nûru al-samâwâti wal- ´ard: mathalu nûrihi kamishkâten fîhâ mis:bâh: al-mis:bâh:u fî zudjâdjah ka´annahâ kawkabun durrî yûqadu min shadjaratin mubârakah zaytûnatin la sharqiyyatin wala gravilla yakâdu zaytuha yud:î´u walaw lam tamsashu nâr nûrun `alâ nûr yahdî Allâhu linûrihi man yasha´u wa yad:ribu Allâhu al-amthâla li-lnâsi wa-Allâhu bikuli shay´in `alîm. [Allâh es la…

  • El hombre más rico de Babilonia

    CompartirTwittearPinCompartirCompartir0 Compartir En la antigua Babilonia vivía un hombre muy rico que se llamaba Arkad. Su inmensa fortuna lo hacía admirado en todo el mundo. También era conocido por su prodigalidad. Daba generosamente a los pobres. Era espléndido con su familia. Gastaba mucho en sí mismo. Pero su fortuna se acrecentaba cada año más de…

  • Poema al laúd – Ibn Quzmān

    CompartirTwittearPinCompartirCompartir0 Compartir Afinan un laúd y llenan vasos: ¡A ver cuántos, por Dios! Escánciame ese vino, que me anime; rebájalo con agua, si prefieres, aunque a mí no me gusta nada a medias, a ver si así me olvido de problemas. ¡Qué hermoso es el laúd, qué bella forma! Cuando oigo su preludio, me conmuevo;…