La keffiyeh: historia, símbolos y malentendidos

keffiyeh
Modo de colocar la kufiyya

La keffiyeh: historia, símbolos y malentendidos

Un pañuelo con siglos de historia, moldeado por el desierto y la política


«Un patrón tejido puede contar más historia que muchas páginas escritas.»


Un origen práctico, no simbólico

Antes de convertirse en símbolo de nada, la keffiyeh —también llamada hatta o shemagh según la región— fue, ante todo, una prenda funcional. Su origen se remonta a comunidades beduinas y campesinas de Mesopotamia y el Levante, que usaban este pañuelo de tela ligera para protegerse del sol intenso, la arena y el polvo del desierto. Doblado sobre la cabeza y sujeto con un cordón trenzado —el agal—, cumplía una función tan simple como esencial: hacer habitable un clima hostil.

Durante siglos, su uso estuvo más asociado a la vida rural que a cualquier discurso identitario. Campesinos, pastores y trabajadores del campo la llevaban como parte de su indumentaria diaria, mientras que en las ciudades era más común el tarbush (fez) entre las clases urbanas y comerciantes.


El patrón que todos reconocen

El diseño más extendido internacionalmente —una retícula en forma de malla de pescador, combinada con líneas gruesas que evocan hojas de olivo— tiene un nombre poco conocido fuera de la región: shemagh mudawwar, [la palabra proviene del término árabe shumāgh (شماغ)]. Cada elemento del patrón tradicionalmente remite a la vida cotidiana de quienes la usaban:

  • La malla de pescador, a la relación con el Mediterráneo y los ríos.
  • Las líneas de hoja de olivo, al cultivo del olivo, central en la economía agrícola del Levante.
  • Las líneas gruesas, en algunas lecturas, a las rutas comerciales que conectaban distintas regiones.

Estas interpretaciones circulan como parte de la tradición oral, más que como un código fijado formalmente; su valor está en la transmisión, no en una definición única.


No es una sola prenda: variantes regionales

Uno de los malentendidos más frecuentes fuera de la región es tratar la keffiyeh como un objeto uniforme. En realidad, sus colores y patrones varían considerablemente:

  • Blanco y negro: el patrón más asociado internacionalmente a Palestina, popularizado a partir de la revuelta árabe de 1936-1939 y, décadas después, por su uso como símbolo identitario palestino en el escenario internacional.
  • Rojo y blanco: predominante en Jordania (donde se la conoce como shemagh o hatta) e Irak, con un origen y una tradición de uso distintos a la variante palestina, aunque compartan la misma raíz textil.
  • Blanco liso (ghutra): la variante más común en la Península Arábiga —Arabia Saudita, Emiratos, Kuwait—, generalmente sin el patrón geométrico, y asociada a un uso más formal y cotidiano que político.

Confundir estas variantes —tratarlas como si fueran intercambiables o como si todas cargaran el mismo significado— es uno de los errores más comunes al hablar de esta prenda desde fuera de la región.


Dato cultural

El modo de doblar y sujetar la keffiyeh también varía según el contexto: en climas de mucho viento y arena, se envuelve cubriendo buena parte del rostro; en ocasiones formales, se deja caer suelta sobre los hombros. La forma de llevarla comunica, sin palabras, el tipo de actividad o el nivel de formalidad del momento.


De prenda funcional a símbolo político

A partir de mediados del siglo XX, y particularmente desde los años sesenta y setenta, la keffiyeh en blanco y negro adquirió una dimensión política adicional, al ser adoptada como símbolo visible de la identidad y la causa nacional palestina, con figuras como Yasser Arafat contribuyendo a su proyección internacional. Esa carga simbólica llevó, en décadas posteriores, a que la prenda fuera adoptada también fuera de la región —a veces como gesto de solidaridad política, a veces como accesorio de moda desprovisto de ese contexto—, lo que generó debates recurrentes sobre su uso apropiado y su significado.

Estos debates no tienen una única respuesta correcta ni son el objeto de este artículo; lo relevante, desde una mirada cultural, es reconocer que una misma prenda puede portar capas de significado muy distintas según quién la usa, dónde y con qué intención: utilitaria, identitaria, política o estética, muchas veces de manera simultánea.


Más allá del símbolo

Reducir la keffiyeh a un solo significado —ya sea folclórico o político— empobrece una historia mucho más larga y matizada: la de una prenda nacida de la necesidad práctica, transformada por el comercio, la tradición oral y, más tarde, por la historia política del siglo XX. Entenderla en toda su complejidad es también una forma de entender cómo los objetos cotidianos terminan cargando, con el tiempo, historias que sus primeros usuarios nunca imaginaron.


Cierre reflexivo

Un pañuelo tejido para resistir el sol del desierto terminó viajando por el mundo entero, cambiando de significado en cada frontera que cruzó. La keffiyeh recuerda que ningún objeto cultural permanece quieto: se dobla, se resignifica y se vuelve a doblar, tantas veces como manos distintas lo lleven puesto.


©2026-paginasarabes®

Sumáte a Páginas Árabes

Recibí historias, curiosidades y el hilo invisible que conecta el mundo árabe con tu propia identidad — empezando por Herencia Árabe, nuestra serie sobre Al-Ándalus, los grandes imperios y la migración que trajo tantos apellidos árabes a Hispanoamérica.

¡No hacemos spam! Podés darte de baja cuando quieras.Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

4 × 5 =

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.