Halcones. Los otros ‘hijos’ de las familias árabes

halcon_simbadad_a
Halcones. Los otros ‘hijos’ de las familias árabes

Los halcones, para los árabes, son uno más de la familia. La adoración que sienten por estas rapaces es tal que hasta cuentan con hospitales para ellas. En Abu Dhabi está el mayor y más avanzado del mundo, por el que han pasado en 15 años más de 55.000 ‘pacientes’. ¿Pero de dónde les viene esta pasión?

Llevaban tres días sin comer. Los hombres habían salido antes del alba en una búsqueda desesperada de alimentos. Las mujeres y los niños esperaban en el campamento, al amparo de dos grandes dunas. El hambre dolía.

Y nada podían hacer, salvo esperar. Para aquellos beduinos nómadas, una pieza de caza era la diferencia entre la vida y la muerte. El desierto no cedía recursos que aseguraran la supervivencia de la tribu. Amparados por la noche, los hombres habían salido a cazar sabiendo que su empresa en aquel mar de arena dependía del dromedario, el animal que les permitía acarrear sus enseres, y de su más efectiva arma de caza: el halcón.

Al atardecer, los hombres regresaron al campamento. Sus gritos lejanos advertían de que la incursión había sido un éxito. Ya en el campamento, todos disfrutaron de la comida reforzando los vínculos que unían a los miembros de las ‘familias’: padres, hijos y halcones. Y es que estas aves son uno más del clan desde los tiempos en que los habitantes de los actuales Emiratos Árabes eran nómadas. La dependencia mutua hizo que las barreras entre hombre y animal se sobrepasaran, creando un vínculo indestructible. Los Emiratos Árabes Unidos son hoy un país avanzado y rico, pero el amor de sus habitantes por los halcones es el mismo, hasta el punto de convertirlos en el emblema nacional.

Y, al igual que cuentan con extraordinarios hospitales para personas, tienen también el mejor hospital de halcones del mundo. El Hospital de Halcones de Abu Dabi, capital de los Emiratos, acoge cada año a más de siete mil de estas aves. Dirigido por la doctora bávara Margit Muller, cuenta con los mejores soportes técnicos y humanos para asegurar la salud de estas aves. Hay rayos X, endoscopios, quirófanos e incluso una unidad de cuidados intensivos. Los más de 200 halcones que pueden estar internados a la vez disfrutan de habitáculos con climatización, servicio de ‘reparación’ de plumas dañadas, pedicura y toda suerte de cuidados adicionales. «La cetrería en Abu Dabi es muy diferente de lo que es en Europa dice Muller. Aquí no se considera un deporte ni una diversión. Los halcones están realmente integrados en las familias. De ahí que estas se preocupen tanto por su salud».

Desde que abriera sus puertas, en 1999, el hospital ha curado a más de 55.000 halcones. Pero el centro ha ido avanzando más allá de su misión veterinaria. La doctora Muller y su equipo han descubierto nuevas enfermedades y tratamientos y han desarrollado un ambicioso proyecto de reintroducción de halcones peregrinos y sacros dos especies en peligro de extinción en la vida salvaje y en las rutas migratorias tras haber sido utilizados para la cetrería o haber nacido en cautividad; un éxito que asegura la supervivencia de dos especies amenazadas. Gracias a eso, hoy son ya más de 1300 los halcones que se han soltado en Pakistán, Irán o Kazajistán.

El hospital y su exitosa trayectoria se deben a la visión conservacionista del primer presidente y fundador de los Emiratos Árabes, el jeque Zayed Bin Sultan Al Nahyan. «La cetrería moderna en Abu Dabi nace del trabajo y la pasión del jeque Zayed comenta Muller. Fue un apasionado cetrero y quiso tanto a los halcones que hizo cuanto pudo para protegerlos como animales y como herencia cultural de su pueblo». Siguiendo sus deseos, el hospital realiza hoy una misión educativa y cultural que trasciende las fronteras de Abu Dabi. «Las tierras donde se levantó el hospital fueron un regalo suyo concluye Muller. Siguiendo su legado, nos involucramos para preservar la cetrería como un patrimonio cultural».

El más rápido del cielo

Ojos de alta definición. La vista es clave para el halcón. Tiene un olfato menos desarrollado que otras aves, pero su agudísima visión le permite cazar al vuelo a altísima velocidad y con gran precisión.

Alas supersónicas. Son finas y puntiagudas y le permiten volar a más de 300 km/h en picado cuando caza, lo que lo convierte en el animal más veloz de la Tierra. Su envergadura es de 120 cm.

Aves prehistóricas. Se estima que, tal como los conocemos, los halcones llevan nueve millones de años en la Tierra. Pero variantes menos evolucionadas podrían haber existido incluso hace 50 millones de años.

Misterioso diente. Su poderosísimo pico curvo acaba en un enigmático diente con el que mata a sus presas, partiéndoles la columna en pleno vuelo. Ahora se podrá saber algo más sobre el origen de esta extrañeza.

Ellas mandan. Como en otras rapaces, la hembra es hasta un 30 por ciento más grande que el macho: ellas miden 60 cm y pesan 1,5 kg. Cazan aves de tamaño medio: patos, gaviotas, palomas…

Por Fernando González
Con información de:Finanzas

©2013-paginasarabes®

Deja un comentario