Bioterrorismo-NOM: Gripe A (o N1H1) 2º Parte

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Bioterrorismo-NOM: Gripe A (o N1H1)

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Pero volvamos, luego de esta introducción, al tema de marras:

Historia de la gripe A (H1N1)

El 2 de abril de 2009, durante la reunión del grupo de G7 integrado por EU, R. Unido, Canadá, Alemania, Italia y Japón  se dieron 2 conclusiones fundamentales:

  1. La economía mundial necesitaba un cambio
  2. El FMI. Destinaría 500,000 millones de dólares para ayudar a las economías emergentes, (países pobres dispuestos a colaborar) pues bien, los dados estaban en el aire.
  3. Luego vino la reunión privada del presidente Obama y Felipe Calderón el 16 y 17 de abril.

Sorpresivamente el jueves 23 de abril el presidente de México convoco a una reunión de emergencia con su gabinete, y por la noche el secretario de salud José Ángel Córdoba Villalobos anunciaba en cadena nacional la aparición del virus de la influenza, y las medidas inmediatas como la suspensión de las clases a todos los niveles en el DF y el estado de México.

El 24 de abril el G7 declara que la economía mundial debería ponerse en marcha este año y que se lanzarían todas las acciones necesarias.

Finalmente el lunes 27 de abril la empresa farmacéutica Sanofi Aventis anuncia que inyectará 100 millones de euros en una nueva planta de vacunas y donaría 236,000 dosis a México como apoyo al control de la enfermedad.

Esto ocurría en el marco en que, hacía más de 2 años que la industria farmacéutica a nivel mundial tenía problemas financieros por la baja en la venta de medicamentos.

Si la OTAN no crea guerras, la OMS crea enfermedades (la economía mundial debía ponerse en marcha)

México fue el perfecto trampolín para lanzar la enfermedad, de allí saldrían turistas a diferentes partes del mundo, (curiosamente los países que reportan enfermos que estuvieron en México, y que están reforzando su cerco sanitario son los países que integran el G7, (es más que sugestivo, ¿verdad?).

Ahora bien, si tenemos en cuenta que las muertes debidas al virus H1N1 siguen siendo muy pocas, constituyendo menos de un 0,5 % de los casos registrados, que no son los casos totales de incidencia del virus, porque en la mayoría de las veces los síntomas son tan leves que muchísima gente no necesita siquiera acudir al médico. Y a pesar de todo esto, Estados Unidos se ha comprometido a gastar otro billón de dólares en ingredientes para la vacuna del virus H1N1, según la Secretaría de Salud y Servicios Humanos de este país, Kathleen Sebelius, tenemos que pensar que algo podrido hay detrás de todo esto.

Se desarrollaron en su momento planes para implementar los programas de vacunación alrededor del mundo. En Alemania, el ministro de salud anunció que el gobierno tenía planes de solicitar 50 millones de unidades de la vacuna y que hasta 22,5 millones de personas podrían ser vacunadas en la primera fase del plan que empezaría en Septiembre (todo ésto aunque en Alemania todavía no había habido ninguna muerte hasta la fecha debido al virus…)  El coste de la vacunación se estimó en dos billones de euros, aunque sólo se habían registrado 800 infecciones con el virus, ninguna de ellas mortal, en todo el país.

[Lo más terrible es que, los grupos de población a los que se quiere destinar la vacuna son los más vulnerables de sufrir daños por ésta].

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos más serios y mortales del virus H1N1 han ocurrido en gente con edades entre los 30 y 50 años, muchos de ellos sufrían enfermedades como el asma, problemas de corazón, diabetes, enfermedades autoinmunes y obesidad

Kathleen Sebelius, completó el primer grupo al que se destinarán las vacunas incluyendo a los niños, los trabajadores de la salud, las mujeres embarazadas y los adultos con enfermedades crónicas. Ésto es lamentable porque las mujeres embarazadas y las personas de cualquier edad con sistemas inmunológicos comprometidos tienen un riesgo potencialmente mucho más alto de complicaciones tras la peligrosa vacuna que el riesgo que tendrían a causa del débil virus de la gripe porcina.

No es un dato menor el de incluír dentro del grupo a adultos con enfermedades crónicas que pueden ser considerados costosos lastres para el Estado. Ampliaremos luego…

Las nocivas vacunas contra la Gripe A ó H1 N1, contienen el mortal adyuvante basado en aceite escualeno. Los adyuvantes se añaden a las vacunas para supuestamente hacerlas más “efectivas” y así reducir la cantidad de vacuna necesaria por dosis. Lo consiguen haciendo que tu sistema inmunológico magnifique su respuesta, de una forma innatural y potencialmente peligrosa, a la presencia del microorganismo contra el que te están vacunando.

“En vista de la disponibilidad limitada de vacunas a nivel global que se está anticipando y de la necesidad potencial de protección frente a las cepas “desviadas” del virus, la SAGE recomendó la importancia de la producción y el uso de vacunas como las formuladas con adyuvantes de aceite y con virus de la gripe vivos atenuados.”

Sabemos que al menos dos de las vacunas para la gripe porcina que están siendo desarrolladas por las compañías farmacéuticas contendrán el adyuvante basado en aceite escualeno. Novartis y GlaxoSmithKline están produciendo esas vacunas. Novartis, cuya vacuna contiene el adyuvante escualeno MF59, recibió 690 millones de dólares de los 884 del presupuesto destinado para la compra de los dos ingredientes claves de las vacunas del H1N1 que actualmente se están desarrollando. Estos ingredientes son:

  • El antígeno (el ingrediente activo o el microorganismo).
  • El adyuvante.

El gobierno de los Estados Unidos no está solo en su respuesta irracional frente al virus H1N1.

El Dr. Peter Holden, el máximo responsable de la gripe porcina en la British Medical Association, es de la opinión que aunque la gripe porcina no está causando una enfermedad grave en los pacientes, los funcionarios de salud del Reino Unido “están impacientes” por comenzar una campaña de vacunación masiva, empezando con los “grupos prioritarios“. Según Holden las vacunaciones reducirán las posibilidades de una escasez de camas hospitalarias debido a personas que sufran la gripe H1 N1.

¿Por qué estuvo el Reino Unido tan ansioso en vacunar para un virus que no estuvo causando ninguna enfermedad grave?

La última vacuna de la gripe H1 N1 de la década del setenta, de la supuesta pandemia que iba a tener lugar en 1976, era peligrosa. La pandemia nunca se materializó, y muchas más personas murieron a causa de la vacuna que a causa de la gripe porcina. [Parece que los gobiernos no aprenden de lo sucedido en la historia, ni tan siquiera de la historia más reciente]. Entonces, ¿qué la haría efectiva ahora?

El folleto (inserto) de la vacuna monovalente de la influenza A (H1N1) 2009 fabricada por Novartis, se filtró en Internet. Según este inserto, la vacuna (sobre la base de un producto anteriormente conocido como vacuna Fluvirin) se sabe que causa una gran cantidad de efectos secundarios muy desagradables, tales como Síndrome de Guillain-Barre,  Vasculitis, Shock anafiláctico e incluso la MUERTE.

La siguiente es una lista de algunos de los muy desagradables efectos secundarios que se admiten en el inserto de la vacuna:

1. Reacciones en el sitio local de la inyección (incluyendo dolor, limitación de  movilidad de los miembros por el dolor, enrojecimiento, inflamación, calor, equimosis, endurecimiento).
2.      Sofocos / bochornos
3.      Escalofríos
4.      Fiebre
5.      Malestar general
6.      Escalofríos
7.      Fatiga
8.      Astenia (La astenia es una sensación de debilidad y falta de vitalidad generalizada,    tanto física como intelectual, que reduce la capacidad para trabajar e incluso realizar las tareas más sencillas)
9.      Edema facial
10.  Trastornos del sistema inmunológico
11.  Reacciones de hipersensibilidad (incluida la garganta y / o edema de la boca)
12.  En casos raros, reacciones de hipersensibilidad han dado lugar a un shock anafiláctico y a la muerte.
13.  Trastornos Cardiovasculares
14.  Vasculitis (en raros casos con afectación renal transitoria)
15.  Síncope poco después de la vacunación
16.  Trastornos digestivos
17.  Diarrea
18.  Náuseas
19.  Vómitos
20.  Dolor abdominal
21.  Trastornos de la sangre y linfáticos
22.  Linfadenopatía Local
23.  Trombocitopenia transitoria
24.  Trastornos metabólicos y nutricionales
25.  Pérdida del apetito
26.  Artralgia
27.  Mialgia
28.  Miastenia
29.  Trastornos del sistema nervioso
30.  Dolor de cabeza
31.  Mareos
32.  Neuralgia
33.  Parestesia
34.  Convulsiones febriles
35.  Síndrome de Guillain-Barré
36.  Mielitis (incluyendo encefalomielitis y mielitis transversa)
37.  Neuropatía (incluyendo neuritis)
38.  Parálisis (incluida parálisis de Bell)
39.  Trastornos respiratorios
40.  Disnea
41.  Dolor en el pecho
42.  Tos
43.  Faringitis
44.  Rinitis
45.  Síndrome de Stevens-Johnson
46.  Prurito
47.  Urticaria
48.  Erupción cutánea (incluidos los no específicos, maculopapular, vesículas y ampollas)

Todas estos efectos secundarios nos muestran lo ILÓGICO que resulta VACUNARSE. ¿Cómo podemos llegar a CREER siquiera que una vacuna (especialmente ésta, la vacuna de la gripe porcina)  va a causarnos BENEFICIOS, cuando podemos OBSERVAR que el cuerpo se resiente, se expresa, REACCIONA así?

¿Hasta dónde entonces, (por más escalofriante que suene), entra en el plano de lo factible el proyecto Aventar que nos relata A. Mathews, (en Viena Blood), que comenzó en tiempos de la Guerra del Golfo?. En aquellos años, una teoría que convenía a los EEUU, sostenía que Irak tenía instalaciones para producir ántrax y toxina de botulina. La leyenda cuenta que Saddam Hussein compró el cultivo de ántrax de un negocio de EEUU, que recibía pedidos por correspondencia y que simplemente lo hizo enviar a Irak a través del correo. (Algo que tranquilamente se puede hacer aún hoy navegando la Deep web si se tienen los bitcoins como para poder abonarlos).

La mayor potencialidad latente en las armas biológicas, es que pueden ser diseminadas por el viento. Es fácil fabricarlas e instalaciones mínimas pueden producir arsenales considerables. Por eso los países menos desarrollados consideran como igualador de fuerzas a las armas biológicas, frente a la fuerza convencional y nuclear de las potencias occidentales.

Las armas biológicas superan a las armas químicas, 10 gramos de ántrax pueden matar tanta gente como una tonelada de gas sarin, un agente que ataca el sistema nervioso.

Ahora bien, tomemos en cuenta que el poder del que hablamos es terrible, en una modesta planta provincial se pueden producir suficientes bacterias, virus o toxinas como para matar a toda una ciudad. Este poder es de uso militar y terrorista, y por supuesto, también económico. Es la guerra sin riesgos que se practica hoy en día…

Imaginemos un avión comercial sobrevolando una ciudad enemiga, o incluso a una nave a control remoto, un drone. No hacen falta bombas ni misiles, sin que se lo detecte, utilizando equipo para fumigar cosechas, lanza pulgón al maíz y piojos a las viñas. Acaba con la cosecha de maíz y vino y obliga a los perjudicados a importar por varios años. El ganado también corre riesgo, pero las armas biológicas contra las personas son devastadoras.

“Hasta hace un tiempo, había al menos sesenta agentes conocidos: brucelosis, fiebre Z, encefalitis equina venezolana, enterotoxina, etc”. Y la ingeniería genética está multiplicando la cifra a la enésima potencia. La mayoría de las veces, los que hacen proliferar estos agentes, pueden negar su participación. No es que uno vaya con un revólver humeante. El ataque parece una enfermedad natural. Pueden pasar días, incluso semanas, antes de que aparezcan los síntomas. Los microbios y virus necesitan un período de incubación para poder meterse en el sistema y reproducirse.

Matar con enfermedades, tiene muchos ejemplos en la historia. Ya en las películas del Oeste norteamericano nos mostraban como ponían animales muertos en los arroyos.

En el siglo XIV, los tártaros quebraron el sitio de Kaffa catapultando los cuerpos de víctimas de la plaga por sobre los muros de la ciudad. En la guerra de los franceses y los indios contra los británicos, éstos sospecharon que los indios del fuerte Carillón eran leales a los franceses y les ofrecieron un presente envenenado, frazadas infectadas con viruela.

En la Segunda Guerra Mundial, los bombarderos japoneses lanzaron materiales infestados de pulgas sobre ciudades chinas, provocando la peste bubónica.

Es fácil certificar el uso de armas químicas y nucleares, pero la guerra bacteriológica no. ¿Se utilizó “Lluvia Amarilla” en Indochina? ¿Qué hizo la URSS en Afganistán?

Lo fundamental es que, estas armas son mortíferas. La naturaleza misma puede hacer una labor bastante letal con la peste, la viruela, la gripe asiática, el sida. ¿Pero que ocurre cuando los hombres empiezan a manipular estas cepas? La isla de Gruinard de Escocia, donde los británicos probaron el ántrax en ovejas, sigue contaminada.

La Guerra del Golfo obligó a EEUU a tomarse en serio las armas biológicas. El departamento de Comercio puso embargo al Paquete de Wisconsin, la base de datos del genoma internacional en Baltimore. Se comenzó a estudiar el futuro de la guerra bacteriológica a la luz de la ingeniería genética, con ésto multiplicaron los agentes naturales activos disponibles.

En el ataque  de Aum Shinri Kyo con gas Sarín en el Metro de Tokio, a fines del siglo XX, la policía descubrió que el grupo había encargado software de diseño molecular. Estaban investigando como hacer reingeniería genética en agentes biológicos y químicos.

El Síndrome de la Guerra del Golfo no fue una reacción a los ataques biológicos sino a las vacunas. Si bien había palomas o halcones en el equipo, todos sabían que la biotecnología llevaría a un refinamiento particular de las armas: orientarlas hacia blancos predeterminados.

El método es tomar un agente biológico y hacerle reingeniería para apuntarlo a parámetros genéticos específicos. Básicamente se estudia el ADN de la víctima potencial antes de atacar al sujeto o pasarlo por alto. El alcance de ésto es enorme. Se puede apuntar al sexo o a la edad, a grupos determinados por su conducta, como alcohólicos, gays, latinos o lo que sea.

Tanto el SIDA como la Gripe A N1H1 actúan en un principio de ésta manera.

Se puede apuntar a una raza. Se modifica al agente para que estudie el sistema ALH y los CVRT en busca de secuencias específicas para ciertos grupos poblacionales. Encontrar y destruir. Discriminación. Contención. Limitaciones del daño. Son los mantras del arte moderno de la guerra. Se da en el blanco sin afectar a los inocentes espectadores. Por ejemplo, al atacar comunidades multiétnicas se evita matar a miembros de su propio grupo poblacional que se encuentren en el lugar.

Científicamente ya tenemos confirmación del cambio que aportan los chicos índigo, manifestándose en la activación de cuatro códigos más en el ADN. Lo normal en los humanos es tener cuatro núcleos, que, combinados en sets de tres, producen sesenta y cuatro patrones diferentes, llamados «códigos». Los humanos tenemos veinte de esos códigos activados, que proporcionan toda la información genética, exceptuando tres códigos, que son los códigos de arrancar y parar como si de una computadora se tratase. Hasta ahora la ciencia ha considerado estos códigos desactivados como programas remotos que hoy en día no necesitamos. Pero aparentemente los niños índigo nacen con un potencial de activación de cuatro códigos más, que se denota en un claro fortalecimiento del sistema inmunológico.

Ésto ha quedado demostrado en estudios realizados en la Universidad de California (UCLA). Algunos de estos experimentos han consistido en mezclar células de niños índigo con dosis letales de virus del sida y con células cancerosas, que no tuvieron efecto alguno en las células de los infantes. La conclusión es que estos pequeños nacen con un sistema inmunológico fortalecido, manifestando inmunidad a las enfermedades.

La opción de la guerra bacteriológica se vuelve más atractiva si se tiene algún grado de invulnerabilidad. Por eso se decidió que el desarrollo de la tecnología de orientación hacia blancos genéticos, podría darse de manera independiente de la producción de agentes biológicos prohibidos.

Las pruebas se siguen haciendo con sustancias no prohibidas. Los virus de gripe, por ejemplo, no son partículas prohibidas. Son simplemente un hecho de la vida. Y no es una ofensa criminal transmitir la gripe a otro.

Así las cosas, los gobiernos tercermundistas siguen imponiendo campañas de vacunación masivas y obligatorias en las franjas etarias más vulnerables de la población, a saber, gerontes e infantes, provocando un genocidio encubierto de pingües ganancias para las multinacionales de la industria farmacéutica.

Continuará …

Por Moro
Para Páginas Árabes


Referencias:

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