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La última noche del Rais

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Si quieres encaminarte
a la paz definitiva,
sonríe al destino que te hiere
y no hieras a nadie.
Omar Khayyam

Sirte, distrito 2
Noche del 19 al 20 de octubre de 2011.

Cuando yo era niño, mi tío materno me llevaba a veces al desierto. Para él, más que un regreso a las fuentes, esa excursión era una ablución mental.

Era demasiado joven para entender lo que intentaba inculcarme, pero me encantaba escucharlo.

Mi tío era un poeta sin gloria ni pretensiones, un beduino humilde, patético, cuyo único deseo era montar su tienda a la sombra de una roca y mantenerse atento al viento que se deslizaba sobre la arena, furtivo como una sombra.

Tenía un magnífico caballo bayo de pelaje pardo, dos espabilados lebreles árabes, un viejo fusil con el que cazaba muflones, y sabía como nadie trampear jerbos por sus virtudes medicinales y lagartos de cola espinosa, que vendía en el zoco una vez disecados y barnizados.

Al anochecer encendía una fogata y, tras una escueta cena y un vaso de té demasiado azucarado, se sumía en sus ensueños.

Me extasiaba verlo comulgar con el silencio y la desnudez del pedregoso desierto.

Tenía por momentos la impresión de que su alma se extirpaba de su cuerpo hasta dejarme a solas con un espantajo tan inexpresivo como un odre de piel de cabra colgado ante la entrada de una tienda de campaña. Entonces me sentía solo en el mundo y, repentinamente azorado por los misterios del Sahara que gravitaban a mi alrededor como una cuadrilla de geniecillos, lo empujaba con la punta de los dedos para hacerlo regresar. Entonces emergía de su apnea con la mirada reluciente y me sonreía. Jamás he visto una sonrisa más bonita que la suya, ni en el rostro de las mujeres a las que he venerado ni en el de los cortesanos a quienes tanto he estimado. Reservado, casi retraído, mi tío era un hombre de gesto lento y emoción discreta. Tenía una voz apenas perceptible aunque, cuando se dirigía a mí, resonaba entre mis fibras como un canto. Decía, con los ojos perdidos en el centelleo del firmamento, que cada buena persona tenía su estrella allá arriba. Le pedí que me señalara la mía. Su dedo señaló la luna sin vacilar, como si fuera una evidencia. Desde entonces veía un plenilunio cada vez que alzaba la mirada al cielo. Todas las noches.

Mi propio plenilunio. Una luna nunca rasgada, nunca velada.

Alumbrando mi camino. Tan hermosa que no había encantamiento que le llegara al tobillo. Tan resplandeciente que ensombrecía los astros a su alrededor. Tan grande que parecía no caber en el infinito.

Mi tío me juraba que yo era el niño bendito del clan de los Ghus, el que devolvería a la tribu de los Gadafas sus olvidadas epopeyas y su lustre de antaño.

Esta noche, sesenta y tres años después, me parece que hay menos estrellas en el cielo de Sirte. Solo subsiste de mi plenilunio un rasguño grisáceo apenas más ancho que un recorte de uña. Toda la romanza del mundo se asfixia entre la humareda de las casas incendiadas mientras la onda expansiva de los misiles engulle miserablemente el aire cargado de polvo y de batalla. El silencio que antaño mecía mi alma resulta algo apocalíptico y la metralla que traquetea acá y allá se empecina en cuestionar un mito fuera del alcance de las armas, o sea, yo mismo, el hermano Guía, el infalible visionario nacido de un milagro que parecía estrambótico y permanece en pie como un faro rodeado por la tormenta que barre con su brazo luminoso las tinieblas traicioneras y la espuma del oleaje enfurecido.

He oído a uno de mis guardias atrincherado en la oscuridad decir que estamos viviendo la noche de la duda y preguntarse si el alba iba a arrojarnos a las candilejas o a la hoguera.

Sus palabras me han afligido, pero no lo he llamado al orden.

No era necesario. Con un mínimo de presencia de ánimo, se habría abstenido de proferir semejantes blasfemias. No hay mayor afrenta que dudar en mi presencia. El hecho de que siga vivo demuestra que no todo está perdido.

Soy Muamar Gadafi. Eso debería bastar para conservar la fe.

Soy el garante de la salvación.

No temo los huracanes ni los amotinamientos. Tocad mi corazón: ya está programando la desbandada de los traidores…

¡Dios está conmigo!

¿Acaso no me eligió a mí para plantar cara a las mayores potencias y su sed de hegemonía? No era sino un joven oficial desengañado cuyas reivindicaciones apenas se oían más allá de sus labios, pero me atreví a rechazar el hecho consumado, a gritar ¡basta ya! al conjunto de abusos, y cambié el curso del destino como quien vuelca las cartas que no quiere repartir.

Era la época en que la espada cortaba toda cabeza que sobresaliera, sin juicio ni previo aviso. Era consciente de los riesgos y los asumí con fría desenvoltura, seguro de que toda causa justa debe defenderse, siendo esta la primera condición para merecer vivir.

Porque mi ira era sana y mi determinación legítima, el Señor me colocó por encima de estandartes y de himnos para que el mundo entero me viera y oyera.

Me niego a creer que las campanas de los Cruzados doblen por mí, el musulmán ilustrado que siempre ha salido airoso de las infamias y de las conspiraciones, y que seguirá ahí cuando todo se aclare. Lo que hoy me cuestiona, este simulacro de insurrección, esta guerra chapucera emprendida contra mi leyenda, no pasa de ser una prueba más en mi hoja de ruta.

¿Acaso no forjan las pruebas a los dioses?

Saldré del caos más fortalecido que nunca, como el fénix renace de sus cenizas. Mi voz tendrá mayor alcance que los misiles balísticos y, para acallar las tormentas, me bastará con golpear con un dedo el pupitre de mi tribuna.

Soy Muamar Gadafi, el hombre convertido en mito. Si esta noche me parece que hay menos estrellas en el cielo de Sirte y mi luna parece haber quedado reducida a un recorte de uña, es para que yo sea la única auténtica constelación.

Ya pueden arrojarme todos los misiles de que disponen: para mí solo serán fuegos artificiales en mi honor. Ya pueden levantar montañas, que solo percibiré entre sus escombros las aclamaciones de un baño de multitudes. Ya pueden lanzar contra mis ángeles de la guarda todos sus viejos demonios, que no habrá fuerza maléfica capaz de desviarme de mi misión, pues antes de que Qasr Abú Hadi me acogiera en su cuna estaba escrito que sería yo quien vengase las ofensas hechas a los pueblos oprimidos obligando a arrodillarse al Diablo y a sus secuaces.

–Hermano Guía…

Una estrella fugaz acaba de cruzar el cielo. ¡Y esta voz! ¿De dónde sale?

Un escalofrío me sacude de pies a cabeza. Un tumulto de emociones estremece todo mi ser. Esta voz…

–Hermano Guía…

Me doy la vuelta.


La última noche del Rais es la novela más reciente traducida al español del escritor argelino Yasmina Khadra, quien esboza en primera persona la última noche de Gadafi para recrear aquellos momentos de su vida y sus temerosos allegados, escondidos en el túnel de una escuela.

Primo hermano de Ricardo III y de Ubu rey, se presenta como un atractivo tirano que siempre ha creído tener una misión mesiánica. El escritor árabe se desliza por la piel de Gadafi para revelar su locura narcisista mientras espera el arribo de una muchedumbre insurrecta que dará fin a su existencia. Khadra describe aquellas horas con tintes de martirio y vergüenza. “Su muerte tenía que ser la de un profeta, puesto que está persuadido de serlo…”, ha explicado el autor.

En una de sus estancias en Rusia, Yasmina Khadra se hizo amigo de un coronel del ejército libio muy cercano a Gadafi, que compartió con él su discurso de admiración al Guía pero también le contó anécdotas que se entretejen en la trama de este libro.

Con permiso de Alianza Editorial, reproducimos un fragmento del primer capítulo de la novela, cuyo lanzamiento mundial se dio en la pasada Feria de Frankfurt y en México se da en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2015, donde se pondrá a la venta. A partir de esta semana estará disponible en todo el país.

La última noche del Rais por Yasmina Khadra
Con información de: La Jornada

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Estado Islámico – el enemigo perfecto

El último video donde Estado Islámico filma una decapitación masiva de soldados sirios y un rehén norteamericano, termina de modelar a un enemigo perfecto para Occidente: salvaje, inhumano, anclado en creencias y prácticas pre modernas. Un enemigo que produce daño humano, pero no político. Como lo indica su nombre, Estado Islámico refleja la destrucción de los estados nacionales árabes, iniciada con la Guerra del Golfo en 1991.

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En un video que circuló en los últimos días por la web, Estado Islámico (EI) da un paso más y escenifica el asesinato en masa de 18 soldados sirios con planos varios, slow motion y sensibles miradas a cámara de las propias víctimas. Un desierto limpio, arenas prolijas, y una ordenada fila de combatientes que, de uno en uno, van pasando en busca de su cuchillo que, minutos después, atraviesan la garganta de los capturados. En el último plano, la sangre corre como un arroyo en los surcos de arena. Horror puro y duro en HD.

Es imposible saber cuánto de verdad hay o no en estas escenas. Supongamos, para salir de la especulación conspirativa, que es real. Tan real y evidente como que todas las escenas de decapitaciones remiten a la cultura de la violencia cinematográfica hollywoodense: los trajes naranjas para los “detenidos”, el uso de la cámara lenta para dar mayor dramatismo, la pureza y orden de un set que no tiene nada de “escenario natural en exteriores”.

Ahora bien, no se trata de pensar que todo es un montaje guionado por Norteamérica. Más bien lo contrario: puede ser el indicio visual y simbólico de que el enemigo árabe que Estados Unidos viene construyendo desde el fin de la Guerra Fría por fin adoptó la estética barbárica y terrorista que su contrincante espera que tenga.

No siempre se trata de construir el mundo a imagen y semejanza: a veces quien detenta el poder elige (o debe contentarse) con dibujar los trazos de su enemigo. Es otra forma de definir el rumbo de las cosas. Un oponente caricaturizado puede servir como atajo para reforzar los valores y objetivos propios. En este caso la democracia, los derechos humanos y la libertad frente al fanatismo asesino e inhumano. “El mal absoluto”, como lo llamó Obama este lunes.

El problema de este razonamiento es que no tiene historia, no está ubicado en ninguna progresión de sucesos que lo vuelva comprensible o mínimamente explicable. Por el contrario, es puro impacto, “choque de civilizaciones”, abismo religioso o moral. Sin embargo, resulta evidente que el crecimiento de EI es parte de un ciclo histórico de desestructuración estatal árabe bastante notorio. Como lo indica su nombre, Estado Islámico es una metáfora mórbida de un proceso que lo precede: la destrucción de los estados nacionales árabes, que se inició con la Guerra del Golfo de George Bush.

Hace pocos días el mundo recordaba los 25 años de la caída del Muro de Berlín, antesala de la implosión de la Unión Soviética, que sucedería apenas dos años después. Entre uno y otro episodio, Estados Unidos ya había reordenado sus prioridades estratégicas: en enero de 1991 comenzó a bombardear sedes gubernamentales en Irak.

Improbable en tiempos de Guerra Fría, esta intervención norteamericana (con el escudo de las Naciones Unidas y el comienzos de las famosas “coaliciones” de países aliados) inauguró una década de desplazamiento del enemigo, que pasó de ser el comunismo a los estados árabes de corte nacionalista.

El Estado Islámico aparece, así, como una consecuencia directa de la guerra abierta o encubierta que desde hace un cuarto de siglo Estados Unidos decidió emprender contra los estados nacionales árabes.

El corolario de ese proceso ocurrió exactamente diez años después, cuando el atentado a las Torres Gemelas mostró -entre otras cosas- que en el “mundo árabe” antes liderado por estados nacionales laicos habían cobrado relevancia los grupos fundamentalistas, diseminados en células y proclives a tácticas terroristas. El enemigo comenzaba a asumir las formas bestiales que se esperaba de él.

A partir de los atentados en Nueva York de 2001, la respuesta norteamericana acentuó la estrategia desplegada en la Guerra del Golfo: la invasión a Irak y Afganistán tuvo como consecuencia perdurable la destrucción de estos estados, antes que la eliminación de un determinado líder o grupo político. De hecho, más de una década después, ninguno de los dos países logró estabilizarse, a pesar de haber contado con ingentes recursos y el control militar por parte de los Estados Unidos.

Una década después, a fines de 2010, casi todos los países de la región vivirían el terremoto de la “primavera árabe” que, visto retrospectivamente, no terminó en un empoderamiento de la sociedad civil, ni siquiera allí donde existe con cierta fortaleza (como en Egipto), si no más bien en el recrudecimiento y el avance de los grupos islámicos extremistas. Esa involución se dio aún en sociedades con una tradición laica importante, como Siria.

De esta manera, el resultado más repetido de las “primaveras” fue la creciente debilidad de las organizaciones estatales. El caso paradigmático es el de Libia, donde después del bombardeo de la OTAN y el asesinato de Muammar Khadafy en el 2011, el país quedó sumido en un caos total: al día de hoy, tiene dos poderes ejecutivos y dos parlamentos. Desde hace algunas semanas una ciudad al este de Libia, Derna, cayó en control del Estado Islámico, que ya había extendido su presencia en parte de Siria e Irak.

Es sencillo y consolador pensar que todo este caos es producto de algún tipo de auto desintegración de los libios, imbuidos de alguna lógica primitiva o espíritu “tribal”. Antes de sacar conclusiones, más vale leer lo que dice Bernardino León, diplomático español, ligado al PSOE y que en la actualidad oficia como jefe de la ONU en Libia. En la edición de El País del 10 de noviembre pasado muestra un notable interés por aspectos que poco tienen que ver con la estabilidad del país africano: “Desde hace tiempo ya, insistimos ante las partes en conflicto que había tres ámbitos que deberían ser neutrales: el Banco Central, el petróleo y la Autoridad Libia de Inversiones. Y les advertimos que les pondríamos sanciones si cruzaban esas líneas rojas que son sagradas y no se pueden tocar.” En una remake del mandato del hombre blanco europeo del siglo XIX, León, el progresista, remata: “debemos aprender de los errores de estos tres años. La comunidad internacional pecó de dejar a Libia y a los libios solos. No estaban preparados y eso no funcionó.”

A esto habría que agregar la guerra civil en Siria, desatada hace tres años y todavía en curso. El plan de desestabilización interna de Estados Unidos sobre Siria se hizo público hace algunos meses, desde las páginas de la autobiografía de Hillary Clinton, ahora crítica de la política exterior de Obama, después de haber sido su Secretaria de Estado: “los riesgos de la acción y de la inacción eran ambos elevados, (pero) la inclinación del presidente fue mantener el curso de las cosas y no dar el significativo paso adelante de armar a los rebeldes”. Si Siria cuenta todavía con un gobierno y un estado en pie es porque a mediados de 2013 Rusia, en un hecho inédito después del fin de la URSS, obligó a Estados Unidos a dar un paso atrás en los bombardeos que ya había anunciado sobre Damasco.

Por fuera de cualquier teoría conspirativa, estos datos muestran una acción de debilitamiento sistémico de las organizaciones estatales árabes en los últimos 25 años. El Estado Islámico aparece, así, como una consecuencia directa de la guerra abierta o encubierta que desde hace un cuarto de siglo Estados Unidos decidió emprender contra los estados nacionales árabes.

Por Federico Vázquez
Con información de Telam

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Libia retira billetes con efigie de Khadafi

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El Banco Central de Libia (BCL) ha comenzado a retirar los billetes por valor de un dinar que tienen la efigie del ex líder libio Muamar Khadafi y ha indicado que los mismos dejarán de estar en circulación en un período de un año.

Así, ha manifestado que las dos versiones del billete, de color azul o púrpura, respectivamente, comenzaron a ser retiradas la semana pasada y ha pedido a los ciudadanos que lleven estos billetes al banco lo antes posible para proceder a su sustitución.

Estos billetes están siendo cambiados por un billete de color lila de un tamaño un poco menor en el que aparece un joven revolucionario junto a la bandera de la independencia, tal y como ha informado el diario ‘The Libya Herald’.

Estos billetes fueron puestos en circulación en febrero de 2013 con motivo del segundo aniversario del inicio de la revolución contra el Gobierno de Khadafi.

Con información de Wanafrica

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Llega Tinariwen desde el desierto del Sahara

Tinariwen se fundó en 1980 en Libia, donde los pueblos nómades se movían buscando trabajo y esperanzas de una nueva vida lejos de la inestabilidad del desierto. El contacto con la ciudad y la vida occidental les mostró a sus integrantes los frutos de la modernidad: la música y los instrumentos eléctricos además de la guitarra de Jimi Hendrix, su gran inspiración.

©Caro Chacana
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Un gran éxito de convocatoria resultó ser el concierto de la banda Tinariwen, realizado la tarde del sábado 12 de enero en el anfiteatro del Parque Bustamante. El público entusiasta comenzó a llegar desde temprano para presenciar los sonidos de esta original agrupación integrada por músicos tuareg (pueblo de tradición nómade del desierto del Sahara) que fusiona elementos de la guitarra del blues afroamericano con la música árabe, el folk y el rock en una mezcla jovial y alegre que incita a la celebración y al baile comunitario. No obstante, el trasfondo de sus letras (en lengua Tamsheq y algunas en francés), narra historias metafóricas de la poesía tradicional tuareg, que informa sobre la difícil situación de guerra e inestabilidad en que viven las tribus del Sahara, pero también sobre la esperanza y la resistencia de sus familias, sobre la belleza del desierto, el cielo y la tierra, a través de un estilo musical muy cercano a la nostalgia y los aires del blues y que se complementa con la percusión alegre de los tambores de la tradición africana.

©Caro Chacana
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Ibrahi Ag Alhabib, uno de los principales fundadores de la banda, creció en la desolación de Mali, donde fue testigo de la muerte de su padre a la edad de cuatro años. La música vino a ser una forma de refugio frente a la crudeza de la guerra. Cuenta que su gran inspiración vino luego de ver una película del oeste que mostraba a un músico tocando la guitarra. Construyó su primer instrumento, imitando a esa guitarra a partir de un alambre de bicicletas, un palo y una lata. El siguiente paso era formar su propia banda junto a Abdallah Ag Alhousseynu y Alhassane Ag Touhami.

Tinariwen se fundó en 1980 en Libia, donde los pueblos nómades se movían buscando trabajo y esperanzas de una nueva vida lejos de la inestabilidad del desierto. El contacto con la ciudad y la vida occidental les mostró a sus integrantes los frutos de la modernidad: la música y los instrumentos eléctricos además de la guitarra de Jimi Hendrix, su gran inspiración. Cuando la rebelión del pueblo tuareg estalló, la música de Tinariwen fue compartida con la adhesión a la lucha por la independencia de su pueblo. Su música, difundida ampliamente a través de casetes autogestionados, vino a materializar el sentimiento de una generación empobrecida víctima de la guerra en África. “Con metralleta en mano y guitarras eléctricas a la vez, sus canciones fueron un mensaje de esperanza y un llamado a la resistencia” (comunicado de prensa de su visita en Chile).

Actualmente la banda está compuesta por tres de sus miembros fundadores: Ibrahim Ag Alhabib, Abdallah Ag Alhousseynu y Alhassane Ag Touhami, en guitarras y voces; y tres de la generación más joven, que creció escuchando a la banda y se unió a la agrupación en los años 1990: el multi-instrumentista Eyadau Ag Leche, el guitarrista Elaga Ag Hamid y el percusionista Said Ag Ayad.

©Caro Chacana
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A partir de 1992, con el regreso de la paz en Mali, a través de la firma del Pacto Nacional, Tinariwen inicia sus presentaciones en varios festivales de la región, entre ellos el primer Festival au Desert (Festival del Desierto) del año 2001, organizado para celebrar el fin de la guerra entre tribus tuareg y el gobierno de Mali. El festival contó con el apoyo del Ministerio de Cultura y del de Artesanía y Turismo de Malí y fue el pedestal para que Tinariwen internacionalizara su carrera musical. Desde entonces La banda comenzó a introducirse en los circuitos de la música occidental, primero a través de la grabación de su primer disco, The Radio Tisdas Sessions, grabado el 2002, utilizando energía solar; y luego con Anassakouk del 2004, un éxito internacional que los llevó de gira por Europa, Estados Unidos, Canadá y Asia, ganándose los elogios de destacados músicos internacionales como Robert Plant, Thom Yorke y Elvis Costello. Por esos años también se edita un documental sobre el grupo titulado Teshumara, les guitares de la rébellion touareg (Teshumara, las guitarras de la rebelión tuareg), del cineasta francés Jérémie Reichenbach, y que el año 2006 recibiera el Gran Premio de la SACEM (sociedad de autores cinematográficos de Francia).

©Caro Chacana
©Caro Chacana

Su último disco grabado en el desierto y editado el 2011, titulado Tassili, fue ganador del Premio Grammy al Mejor Álbum de Música del Mundo el año 2012. En éste, como en la mayoría de sus otros trabajos musicales, la soledad, la duda y el tormento que acongoja a un individuo en solitario, se ven desplazados por la esperanza que encuentra el ser humano al estar en comunidad y disfrutar conscientemente del placer cotidiano junto a otros. Una perspectiva ante la vida que bien pudo apreciarse la noche del sábado 11 de enero en el Anfiteatro del Parque Bustamante, mientras Alhassane Ag Touhami, músico fundador de Tinariwen, animaba con las palmas y danzaba con sus manos invitándonos a participar de esa alegría compartida en el escenario. El centenar de personas reunidas, respondió gustosa bailando y aplaudiendo al ritmo de una música, que si bien proviene de un lugar tan lejano como lo es Mali, África, nos parece tan cercana al oído y en ocasiones se emparenta con los ritmos afroamericanos del sur del mundo como el festejo y sus derivados afropeuranos y la música afrobrasileña, por nombrar algunos. Sin duda, el concierto de Tinariwen, estará dentro de la lista de los más destacados en la programación de Tocatas Mil, debido a su gran convocatoria, su calidad musical y a ese auténtico carisma en la interpretación de los integrantes y sus guitarras rebeldes que con sus sonidos despiertan a la alegría con mensajes de conciencia, esperanza y resistencia.

Por Caro Chacana
Con información de El Mostrador

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«Celebrando» el 11 de septiembre: (armemos el rompecabezas…)

Obama y el factor Putin
Obama y el factor Putin

Este miércoles se cumple el duodécimo aniversario de los mega-ataques terroristas contra las torres gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington DC, lo que marcó el inicio de la “Guerra Global contra el Terrorismo” liderada por Estados Unidos y el Reino Unido.

Hoy, aquella justificación inicial para ir a la guerra ha quedado debilitada y necesita ser reforzada. La actual crisis en Siria ha colocado a los Dueños del Poder Global en un brete. ¿Estarán considerando alguna «celebración» inimaginable duplicando -incluso triplicando- su apuesta para generar una guerra de alcances mundiales? ¿Una suerte de «11 de septiembre, 2ª. Edición»?

Tratemos de comenzar a armar este rompecabezas…

El enfrentamiento por Siria

La reunión del G20 que juntó a los líderes clave en torno a la crisis de Siria –los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas– en San Petersburgo la semana pasada, pareció ser la última oportunidad para el mundo de evitar una confrontación mayor.

No pudo llegarse a ningún acuerdo de paz debido a la intransigencia estadounidense cuyos gobernantes se encuentran bajo la presión extrema de las estructuras de poder sionista para que lancen un ataque contra Siria e Irán, pase lo que pase.

Pero, contrariamente a lo ocurrido en Irak y Libia, esta vez no habrá manera de lograr que el Consejo de Seguridad de la ONU le entregue a EE.UU., Reino Unido y Francia un cheque en blanco para atacar a Siria, pues Rusia (y China) simplemente les han trazado una línea roja muy clara, y no tolerarán que la misma sea sobrepasada.

De manera que el presidente Barack Obama está ante un grave dilema: si pierde el apoyo del Congreso se verá forzado a dar un paso atrás, convirtiéndose en un presidente muy débil . Si el Congreso lo apoya y él ordena un ataque militar contra Siria, ya sabemos que el presidente Vladimir Putin ha dicho que Rusia apoyará a Siria militarmente. Sólo Dios sabe entonces que ocurrirá luego que caigan los primeros misiles norteamericanos sobre Damasco.

Éstas parecían ser las únicas opciones hasta que el Secretario de Estado de EEUU John Kerry desafió públicamente a Bashar al-Assad a “entregar sus armas químicas, respondiendo “¡Sí, cómo no. Haremos exactamente eso…”

¡¡Los halcones en EEUU e Israel deben estar caminando furiosos por las paredes!!

¿Avalará el Congreso esta guerra?

La opinión pública norteamericana parece estar en contra de acciones apresuradas y sólo aceptaría que se ataque si existe un claro mandato de las Naciones Unidos avalándolo. Pero el secretario general de la ONU, Ban-ki-Moon, ya dijo que las conclusiones de la investigación llevada a cabo en torno al horrendo ataque con armas químicas en el barrio Ghorta de Damasco que determinará si los responsables fueron fuerzas gubernamentales de Bashar al-Assad o terroristas apoyados por las potencias occidentales, recién se conocerán dentro de un par de semanas.

Agreguemos ahora la novedad del proceso disparado por Rusia de entrgar las armas químicas sirias a observadores internacionales y, ¡todo el proceso que busca atacar a Siria ahora podría desarticularse en pocas semanas!

En verdad, la “ventana de oportunidad” para entrar en guerra contra Siria parece estar cerrándose rápidamente.

Esa demora podría enfriar aún más al Congreso y a la opinión pública contra cualquier aventura bélica. Para colmo de males, para los intervencionistas cualquier informe auténticamente imparcial de la ONU bien podría terminar en catástrofe si el mismo concluyera que los terroristas rebeldes son los responsables de este ataque, y no a Al Assad como Obama y sus amigos desean.

¿No fue acaso un reportero de la agencia AP, Dale Gavlack, quién obtuvo declaraciones de uno de los grupos insurgentes indicando que aquella terrible matanza se debió ya no a un ataque sino a un accidente que sufrieron cuando manipulaban incorrectamente armas químicas provistas por el jefe de inteligencia de Arabia Saudita, Bandar bin Sultan? ¡Muy comprometedor!

Todo venía tan bien luego que la comisión de relaciones exteriores del Congreso norteamericano votara a favor de la intervención en Siria, empujados por la enorme presión ejercida por lobistas halcones como los senadores John McCain (Republicano por Arizona) y Lindsey Graham (Republicano por Carolina del Sur). La resolución emitida al respecto dice que sería política estadounidense “cambiar el ritmo en el campo de batalla sirio”.

Otro halcón intervencionista, el senador Ron Johnson (Republicano, Wisconsin), recomendó que «…si vamos a entrar allí militarmente, si vamos a golpearlos, entonces ¿porqué no darles una trompada que los deje knock-out?»

¡Qué contratiempo para los neoconservadores que gritan “¡Israel Primero!” Especialmente al ver que justo los rusos le terminaron dando una salida de escape a Obama ante su terrible disyuntiva de tener que elegir entre un Guerra Sionista (¡otra más!) y la Paz Mundial…

Pregunta: ¿Se quedarán tranquilos los neoconservadores, AIPAC, el poderosos Lobby pro-Israel, los halcones como McCain y Graham, o aguardarán alguna nueva y mejor oportunidad para seguir peleándola? ¿O decidirán fabricar una oportunidad semejante?

Quizás no tengan otra opción que seguir peleando. Si no, EEUU y el Reino Unido habrán perdido otra enorme porción de credibilidad global, lo que equivale a una derrota ante Rusia (y China) que saldrán victoriosos ante los ojos del mundo.

No, no… Eso claramente no es aceptable… La alianza EE.UU./Reino Unido/Francia/Israel está totalmente decidida a ir a la guerra de una manera u otra. Y si «una» manera no funciona, bueno… entonces habrá que buscar esa «otra» manera para hacerlo…

«Otra» manera de ir a la guerra…

Aquí es donde necesitamos empezar a armar parte del rompecabezas. Al menos algunas que luego nos permitirán identificar otras partes que, si se ensamblan correctamente en los días y semanas por venir, bien podrían deparándonos una imagen correcta de la Realidad de toda esta compleja situación. Veamos algunas piezas clave:

Pieza No. 1: Aniversario del 11 de septiembre. Claramente un día terrible cargado de gran y justificada emotividad que nos impone profunda meditación.

Aquello sirvió de justificación original para atacar a Afganistán, Irak, Libia y, hoy, Siria. Pero también sirvió para desenmascarar al presidente George W Bush como un mentiroso serial por haber invadido Irak en 2003 debido a un inexistente arsenal de armas de destrucción masivas, admitiendo luego que no existía conexión alguna ente Saddam Hussein y los ataques del 11 de septiembre…

Si la histeria estadounidense sobre armas nucleares de destrucción masiva en Irak dio resultado en 2003, una década después una nueva histeria estadounidense sobre armas químicas de destrucción masiva en Siria no dará el mismo resultado, salvo que ….

¡Salvo que ocurra algo realmente grande, dramático, horrendo y convincente!

Pieza No. 2: Carolina del Sur. ¿Carolina del Sur? Sí, el estado de Carolina del Sur del que es oriundo el senador halcón Lindsey Graham, quien junto a John McCain viene bregando ante el Congreso por un ataque a Siria. Graham es miembro del comité del senado para las fuerzas armadas.

Resultan interesantes algunas extrañas declaraciones que el 3 de septiembre hizo Graham a la cadena CBS en su estado natal sobre Siria, en las que enfatizó que «si no hay una respuesta estadounidense tendente a bloquear a Irán en su desarrollo de armas nucleares, entonces en manos de terroristas esas armas nucleares podrán resultar en que se arroje una bomba sobre el Puerto de Charleston (Carolina del Sur)». Enfatizó su mensaje agregando que «las situaciones en Siria e Irán en Oriente Medio están entrelazadas».

Pieza no. 3: ¿Se están reposicionando bombas atómicas? Ese mismo 3 de septiembre, el periodista independiente Anthony Gucciardi, de EE.UU. reveló algunas noticias preocupantes en su sitio Storyleak.com referidas a una supuesta «alta fuente militar dentro de las fuerzas armadas que confirma que la base de Dyess de la fuerza aérea en Texas, se encontraba activamente desplazando ojivas nucleares a la costa este de los EEUU», aparentemente a Carolina del Sur.

Quizás esto pudiera descartarse como descabellado de no ser por ciertos antecedentes preocupantes de esta clase, notablemente el incidente ‘Lanza Torcida’ (‘Bent Spear’) ocurrido el 29 de agosto de 2007 en las bases de la fuerzas aérea Minot y Barksdale en los EE.UU., luego que seis misiles ACM crucero tipo AGM-129, cargados con ojivas nucleares W80-1 de potencia variable «desaparecieron» durante 36 horas «debido a un error».

Muchos observadores creen que, en verdad, se trató de una tentativa fallida de los neoconservadores de Bush y Cheney de hacerse con algunas bombas nucleares para su «uso especial» que, afortunadamente, fueron conjurados cuando alguien filtró la noticia a la prensa …

Pieza No. 4: Pedido por la paz sin precedentes del Papa Francisco. De acuerdo: se trata de un nuevo papa que tiene un estilo muy personal y particular, pero admitamos que hay pocos antecedentes en estos tiempos violentos que vivimos en que el Vaticano adopte una acción tan proactiva ante una inminente guerra, llamando a un Día de Oración por la Paz el 7 de septiembre, que tuvo altísimo perfil global.

A su vez, el papa Francisco despachó una misiva a los líderes del G20 específicamente oponiéndose a un ataque unilateral estadounidense y francés contra Siria, diciendo que ello «empeorará la masacre, aumentará los odios y luego no habrá manera de limitar la violencia una vez desatada».

Apuntó un dedo acusador señalando que los hombre «hemos perfeccionado nuestras armas pero nuestra conciencia se ha adormecido, hemos hecho más sutiles las razones para justificarnos, y como si fuese una cosa normal, seguimos sembrando destrucción, dolor, muerte».

El papa Francisco dejó un mensaje de extrema preocupación al decir que «la guerra siempre es una derrota para la humanidad…En la querida nación Siria, en Oriente Medio, en todo el mundo, recemos por la reconciliación y la paz» . Ante tales palabras cargadas de dramática preocupación, ¿tendrá el Vaticano alguna información que el resto de la humanidad (aún) no conoce en su totalidad, por lo que procura algunas acciones de último momento para detener la locura de esta guerra?

Pieza No. 5: El 11 de septiembre se ha transformado en un talón de Aquiles para Estados Unidos y los Dueños del Poder Global que controlan ese desdichado país. Crecientes sectores de la opinión pública comienzan a comprender que indudablemente hubo algo muy extraño, oscuro y escalofriante detrás de aquel 11 de septiembre, que nada tiene que ver con la versión oficial de los hechos. Lo mismo respecto a otros ataques terroristas similares, como el de Londres del 7 de julio de 2005 que ayudaron a mantener avivada la llama de «la Guerra Global contra el Terrorismo».

El concepto de ataques de «Bandera Falsa» se viene debatiendo y entendiendo cada vez más claramente en todo el mundo, lo que representa un gravísimo peligro para sus perpetradores dentro y fuera de los gobiernos. Cuando se los aborda con una perspectiva histórica en torno a eventos clave de la historia del último siglo, nos brindan una visión muy diferente desde “detrás del telón” de fechorías inconfesables que han disparado grandes guerras y matanzas. Esta mayor concientización está erosionando rápidamente la efectividad de los ataques de tipo Bandera Falsa, con lo que ahora los poderosos deben actual rápidamente.

Pieza no. 6: Presión sionista. Según informáramos en un reciente artículo publicado en RT, la paciencia de Israel con todo esto se está agotando, lo que representa muy malas noticias para Obama, para el Congreso de EE.UU., para los militares estadounidenses y para todo el mundo.

Para poder entender por qué, entendamos que mientras una mirada superficial sobre la política mundial puede hacernos creer que EE.UU. maneja a discreción amplias partes de este infeliz planeta, una mirada más profunda nos permitirá descubrir que en realidad es el lobby pro-Israel el que controla a la política exterior norteamericana. He ahí el quid de la cuestión.

Pieza no. 7: ¡Obama es simplemente perfecto! Quienes hoy se esfuerzan por ingenierizar esta nueva guerra tienen la enorme ventaja de no tener que lidiar con la incómoda carga de un presidente neoconservador impresentable como George W Bush (o como hubieran sido John McCain o Mitt Romney si le hubieran ganado las elecciones a Obama).

No. Los neoconservadores hoy tienen la ventaja de que un Demócrata ocupe la Casa Blanca quien obviamente no tiene un perfil neoconservador: para empezar, claramente no es un «WASP» (de las siglas en inglés de blanco, anglosajón, protestante) al estilo Bush y Clinton; no proviene de una familia del Establishment, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz y…. ¡es un fanático de ir a la guerra contra Siria e Irán!!!

Encima, Obama es totalmente controlable y descartable, pues a su debido momento será muy fácil echarle todas las culpas cuando las cosas empiecen a ir muy mal para EE.UU. Mirándolo bien, ¡Barack Obama es absolutamente perfecto!

Pieza No. 8: ¿Qué pasaría si…? – Todos los juegos de guerra se basan sobre la metodología de elaborar escenarios potenciales de conflicto, que parten de la premisa de preguntarse: «¿Qué pasaría si…?»

Por ejemplo, ¿qué pasaría si China bloqueara a EE.UU. en el Pacífico? ¿Qué pasaría si Rusia le cortara el gas a Europa en pleno invierno? ¿Qué pasaría si un artefacto nuclear fuera detonado en un futuro cercano en algún lugar de los Estados Unidos? Sobre Charleston, Carolina del Sur, por ejemplo…

Claramente una conclusión demasiado simplista pero puede que todo estos forme parte de un crescendo de guerra psicológica ingenierizada para preparar a la opinión pública para una histeria belicistas si los Dueños del Poder Global decidieran realizar algún necesario (para ellos)ataque de Bandera Falsa para promover sus objetivos. ¿Adónde? Vaya a saber: en territorio estadounidense quizás; o contra algún interés norteamericano en otra parte del mundo; o contra algún aliado clave…

¿Será que el mensaje de los neoconservadores que debemos leer entre líneas es que necesitan de un nuevo “ataque” de Bandera Falsa que haga que el 11 de septiembre parezca un juego de niños en comparación, lo que les aportaría su tan anhelada guerra en Siria, Irán y mucho, mucho más?

Si algo así ocurriera, igual que el 11 de septiembre de 2001, inmediatamente los gobiernos occidentales y sus obedientes multimedios globales nos dirán “quiénes tienen la culpa” de semejante ataque.

En 2001 fue Osama bin Laden y Al-Qaeda lo que les permitió justificar guerras inmediatas contra Afganistán y todo el mundo musulmán. Un ataque terrorista con armas nucleares en suelo estadounidense conformaría una «prueba más que suficiente» de que fue perpetrado por esos espantosos iraníes en connivencia con los sirios, respaldados por los rusos (y los chinos), y veremos como la «Guerra Global contra el Terrorismo» se intensificaría rápidamente hasta el estado de una guerra cuasi-total.

Entonces veremos cómo harán estallar a Siria por los aires, borrarán a Irán del mapa, se enfrentarán al Oso Despertado y hasta harán que FEMA meta presos a todos aquellos patriotas estadounidenses armados, que insisten en pensar con sus propios cerebros y no el de Washington o Nueva York…

Puede imaginarse toda una cuidadosa escenificación planetaria emanada desde usinas de guerra psicológica a través de declaraciones gubernamentales, flashes informativos, impactantes notas periodísticas, y los consabidos «análisis» transmitidos las 24 horas por CNN, FoxNews, ABC-CBS-NBC, BBC, New York Times, Telegraph, Washington Post, TV5 France, etc…

Claramente, viviríamos un nuevo y terrible capítulo de la novela “1984” de George Orwell…

Sigan sintonizándonos: hay más piezas del rompecabezas en camino…

Por Adrian Salbuchi

Adrian Salbuchi es analista político, autor, conductor del programa de televisión “Segunda República” por el Canal TLV1 de Argentina. Fundador del Proyecto Segunda República (PSR).

 Con información de RT

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Racionalidad occidental

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Racionalidad occidental – Por Thierry Meyssan

¿Le gustaron a usted el incidente del Golfo de Tonkín y la guerra de Vietnam, la masacre de las incubadoras en Kuwait y la primera guerra del Golfo, la masacre de Racak y la guerra de Kosovo, las armas de destrucción masiva iraquíes y la segunda guerra del Golfo, la amenaza de masacre contra los civiles de Bengazi y la guerra contra Libia? Si es así, de seguro adorará usted el uso de gases contra civiles en la Ghouta y el anunciado bombardeo contra Siria.

En una nota divulgada por la Casa Blanca, el director de la Inteligencia estadounidense afirma que 1 429 personas murieron el 21 de agosto de 2013 en un ataque químico masivo contra una docena de localidades de los alrededores de Damasco [1].

Los servicios de inteligencia de Francia no pudieron realizar un conteo de las víctimas en el terreno, según una nota del ministerio francés de Defensa [2]. Pero vieron en los videos 281 muertos mientras que la organización «no gubernamental» francesa Médecins sans frontières (Médicos Sin Fronteras, MSF) contó para esos servicios 355 muertos en varios hospitales.

Todos los servicios de inteligencia de los países de la OTAN se basan en esos videos. El director de la Inteligencia estadounidense coleccionó un centenar de ellos a través de YouTube. Pero el ministerio de Defensa de Francia sólo encontró 47. Washington y París consideran que son todos auténticos. Pero algunos fueron publicados a las 7 de la mañana, hora de Damasco (lo cual explicaría que tengan como fecha el 20 de agosto en YouTube, cuya sede está en California). Pero queda otro problema ya que las sombras que se ven en las imágenes indican que el sol está en posición cenital, o sea que se encuentra en su punto más alto… lo cual implica que no corresponden al horario señalado y, por lo tanto, se grabaron por adelantado [3].

Todos los observadores notaron la gran proporción de niños entre las víctimas. Estados Unidos contó 426, o sea más de un tercio de las víctimas. Algunos observadores –pero no los servicios de inteligencia estadounidenses ni tampoco sus homólogos franceses– se extrañaron al comprobar que los niños tenían casi todos la misma edad y que no se veían en las imágenes familiares dando muestras de dolor. Más extraño aún, los gases parecían haber matado niños y hombres adultos, pero no se veían mujeres entre las víctimas (solamente 2).

La amplia difusión de las imágenes de las víctimas a través de las televisiones vía satélite permitió que familias alauitas de los alrededores de Latakia reconocieran a sus niños, secuestrados 2 semanas antes por los «rebeldes». Esas familias han presentado de inmediato denuncias de asesinato ante la justicia siria. Pero los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña no se han enterado de eso… probablemente porque sus satélites no logran leer la prensa siria.

Estadounidenses, británicos y franceses afirman a coro que las víctimas murieron a causa de un gas neurotóxico que pudiera ser gas sarín o contener sarín. Y declaran basarse en sus propios análisis, realizados en sus propios laboratorios a partir de muestras obtenidas por cada uno de sus propios servicios de inteligencia. Pero los inspectores de la ONU que estuvieron en Siria en busca de otras muestras van a necesitar una decena de días para poder presentar su veredicto. Resulta entonces que estadounidenses, británicos y franceses han realizado sus análisis con procedimientos desconocidos para el mundo científico, que necesita un plazo mucho más largo para poder pronunciarse.

Si bien está claro que los niños murieron afectados por algún tipo de intoxicación química, no es seguro que haya sido por gases de combate. En los videos que los muestran agonizantes se perciben salivaciones o secreciones blancas mientras que el gas sarín provoca secreciones o espuma amarilla.

Las tres grandes potencias occidentales también están de acuerdo en atribuir la responsabilidad de ese hecho, cuya envergadura ni siquiera logran precisar a derechas, al Ejército Árabe Sirio. El director de Inteligencia de Estados Unidos precisa que sus servicios vieron como los militares sirios mezclaban los componentes químicos durante los 4 días anteriores a los hechos. El presidente del Comité de Inteligencia británico, Jon Day, asegura por su parte que no es la primera vez que el Ejército Árabe Sirio utiliza gases de combate y que ya lo hizo en 14 ocasiones desde 2012 [4], o sea la misma cantidad de casos registrados de uso de armas químicas por parte de Estados Unidos durante la segunda guerra del Golfo.

Una intercepción telefónica corrobora las revelaciones de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Se nos dice que después de la masacre un alto funcionario del ministerio sirio de Defensa telefoneó aterrado al jefe de la unidad de armas químicas. Pero esa intercepción no la hicieron los estadounidenses, los británicos ni los franceses sino que les fue proporcionada por la unidad 8200 del Mossad israelí.

En resumen, los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia están 100% seguros de que el Ejército Árabe Sirio mató con gases de combate a un número de civiles que ellos no han sido capaces de precisar:

Utilizó para ello un nuevo tipo de gas sarín antiguo que no afecta a las mujeres.

Estados Unidos observó durante 4 días los preparativos del crimen sin hacer nada por evitarlo.

El día antes de su utilización ese gas mágico mató a niños secuestrados por los yihadistas 2 semanas antes y a más de 200 kilómetros de allí.

Los hechos se conocen gracias a videos auténticos grabados y en varios casos publicados en YouTube antes de los hechos.

Los confirma una intercepción telefónica realizada por los servicios de inteligencia de!Israel, el principal enemigo de Siria.

Los servicios occidentales disponen de un método secreto para identificar el gas sarín sin pasar por el cultivo de tejidos humanos.

Como es la decimoquinta operación de ese tipo que realiza, el «régimen» ha pasado una «línea roja» y hay que «castigarlo» con bombardeos que lo priven de sus medios de defensa.

En derecho internacional, la propaganda a favor de la guerra es el más grave de todos los crímenes porque es el que hace posible que se cometan todos los demás.

Por Thierry Meyssan

Con información de : Red Voltaire

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Guerra fría en la República Siria

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Hay mucho más en el conflicto de Siria de lo que se observa a simple vista. Siria es actualmente el escenario de una guerra fría entre Estados Unidos, la OTAN, Israel y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), por un lado, y Rusia, China, Irán y el Bloque de la Resistencia, por otro. En medio de la lucha entre el Gobierno sirio y las fuerzas antigubernamentales, también una intensa guerra de inteligencia ha ido teniendo lugar. El servicio de inteligencia de Alemania, el Bundes Nachrichtendienst (BND, Servicio Federal de Inteligencia) ha ido señalando con su dedo a al-Qaeda por los atentados (terroristas) en Siria. Esto, sin embargo, posee el efecto de ocultar y retirar el papel que los servicios de inteligencia de Estados Unidos y sus aliados han desempeñado.

Mediante la atribución (de los atentados) a al-Qaeda, el BND está ayudando a que Washington y sus aliados consigan liberarse de responsabilidad o culpa. Si bien es cierto que al-Qaeda es mucho más que una baza de la inteligencia estadounidense, la organización y el sello de al-Qaeda son usados para camuflar las operaciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y otros servicios de inteligencia adscritos. Asimismo, intelectuales y científicos sirios, según se ha informado, han sido asesinados en Damasco. Como en Iraq e Irán, probablemente es obra del Mossad de Israel y parte de la política de Tel Aviv consistente en inutilizar el progreso científico y tecnológico en Estados enemigos. Fuentes informadas en Washington han aclarado ya, que Israel está ayudando al Ejército Libre Sirio y participando activamente en la guerra de inteligencia contra Siria. Un oficial estadounidense, del que no se ha dado el nombre, ha confirmado a David Ignatius que tanto la CIA como el Mossad están involucrados en Siria. De acuerdo con sus propias palabras: “Los objetivos de la inteligencia israelí también están operando en la frontera de Siria, aunque mantienen un bajo perfil”. Un desertor catarí en Venezuela, según se ha informado, ha divulgado que los cataríes han encargado trabajo de inteligencia contra Siria junto a la CIA y el Mossad.

El atentado de la sede central de la Seguridad Nacional Siria y su Unidad de Crisis en Damasco

Hay todavía muchas preguntas sin respuesta sobre el atentado terrorista en el barrio noroccidental damasquino de Al-Rawda, el 18 de julio de 2012. Muy poco se sabe realmente acerca de lo que sucedió con exactitud. Es más, la televisión siria y los medios no mostraron escenas de la explosión como aquellas a las que la gente ha llegado a acostumbrarse. Esto quizá se deba al tipo, basado en la seguridad, de la ubicación de la voladura.

Los miembros clave de la seguridad de Siria y la estructura del mando militar, Dawoud Rajiha, Assef Shawkat, y Hassan Turkmani, fueron todos asesinados el 18 de julio. Rajiha era el Ministro de Defensa sirio, diputado Primer Ministro, y diputado comandante en jefe de las Fuerzas Armadas sirias. Assef Shawkat, el diputado sirio Ministro de Defensa y marido de Bushra, la hermana mayor de Bashar Al-Assad. Hassan Turkmani, el ayudante sirio en la Vicepresidencia, jefe de las operaciones de gestión de crisis, y el general de ejército que había sido anteriormente Ministro de Defensa, de 2004 a 2009. También Hisham Ikhtiyar (Bakhtiar/Bakhtyar), el jefe de la Oficina Nacional Siria, quien resultó asimismo herido en el atentado, moriría, a causa de las heridas que sufrió, dos días después, el 20 de julio. Todos estos hombres integraban la denominada Unidad de Crisis.

También un momento debería tomarse para destacar que los antecedentes biográficos de estos oficiales sirios de alto rango rebaten los argumentos que sostienen que el Gobierno sirio es un régimen alauí. Mientras que Shawkat era un alauí, Rajiha era un cristiano ortodoxo griego, Ikhtiyar un musulmán sunní, y Turkmani era tanto de etnia turcomana como de confesión musulmana sunní.

El asesinato de los miembros de la Unidad de Crisis fue ejecutado por un Servicio Extranjero de Inteligencia

Las fuentes saudíes han aprovechado la oportunidad para informar que los oficiales sirios fueron asesinados por Maher Al-Assad, el comandante de la Guardia Republicana Siria y hermano menor del Presidente Al-Assad, a causa de una ruptura entre los que vieron la ayuda del general como una solución política por encima de una solución de combate. Fuentes pakistaníes, que aseguran estar recibiendo informes de los autores del atentado del 18 de julio, contradijeron el informe al decir que también Maher Al-Assad era un objetivo y que fue herido durante el ataque. La fuente pakistaní publicó lo siguiente:

“Todo el mundo llegó a tiempo, pero Maher Al-Assad no apareció. Dos hombres responsables de la misión esperaron un rato y apretaron el botón de control remoto cuando el temido general tomó asiento”, dijo la fuente (Ejército Libre Sirio).

“Nuestros hombres filmaron desde una distancia segura el video que sería hecho público a su debido tiempo”, reveló él a su corresponsal (que es Naveed Ahmad). Uno de los dos temerarios era un empleado del Gobierno y trabajaba en la misma oficina en que el artefacto fue colocado, mientras que el otro era un desconocido, según la fuente (Ejército Libre Sirio).

Las fuentes (Ejército Libre Sirio) dijeron que Maher había llevado a su mejor amigo, Ghassan Bilal, al encuentro también. Maher Al-Assad, que nunca fue visto en el funeral de los asesores de seguridad clave asesinados en el ataque, fue en realidad gravemente herido y, según una fuente, quedó discapacitado.

Lo que la fuente pakistaní revela es poco fidedigno por varias razones. Una de ellas es que la credibilidad del Ejército Libre Sirio (ELS) es extremadamente cuestionable. El Ejército Libre Sirio tiene un innegable récord en propaganda chapucera y falaz. Siria ha rechazado también quejas por la implicación del ELS y las afirmaciones de que el explosivo funcionó por control remoto. Al-Manar, de Líbano, que es el medio de comunicación de Hezbollah, ha informado de que había dos artefactos explosivos y de que el primero fue realmente desactivado por Assef Shawkat antes de que el segundo explotase.

Éste fue en verdad el segundo intento de asesinato de esta reunión de oficiales de asuntos militares, de seguridad y de inteligencia sirios. El descontrolado Ejército Libre Sirio, cuyo reinado de terror ha visto brutal y absurdos ataques sobre la población civil, y diversos actos de ilegalidad y terrorismo, había reivindicado el 20 de mayo los asesinatos de estos mismos oficiales sirios antes, así como los del Ministro del Interior Mohammed Shaar y del líder del Partido Baath Mohammad Saeed Bkheitan. Las reivindicaciones del Ejército Libre Sirio vinieron a ser falsas la primera vez en que los mencionados oficiales sirios asesinados aparecieron en televisión y desmintieron las afirmaciones del ELS. Esta vez, sin embargo, no se había dado crédito inmediato y hubo silencio acerca de los crímenes.

El Ejército Libre Sirio fue el más probablemente eludido por los Estados Unidos y sus aliados por este ataque selectivo. En vez de encargar la agresión al Ejército Libre Sirio, la operación, con probabilidad, o fue dirigida por la agencia de inteligencia de un Estado de la OTAN o del Consejo de Cooperación del Golfo, o por un consorcio de agencias de inteligencia que intentan derrocar al Gobierno sirio.

Una damasquina operación Ajax

El ataque sobre el Cuartel Nacional de Seguridad Sirio en Al-Rawda fue un hecho meticulosamente calculado, que fue sincronizado con el asalto a Damasco por los diversos grupos armados que operaban bajo el paraguas y el estandarte del Ejército Libre Sirio. Está claro que los Estados Unidos y sus aliados más o menos emplearon el mismo guión táctico en Damasco que los empleados en 2011 para derrocar al Gobierno de la Jamahiriya en Trípoli. Ambos son reencarnaciones modernas de la infame Operación Ajax, que fue una operación de inteligencia emprendida por los gobiernos estadounidense y británico para derrocar al Gobierno democrático del Primer Ministro Mohammed Mossadegh, en Irán. Washington y Londres implantaron una dictadura brutal y represora bajo el shah Mohammed-Reza en el lugar del Gobierno del doctor Mossadegh, e Irán fue transformado a partir de una monarquía constitucional en una monarquía absoluta de facto.

El propósito del ataque sobre los oficiales sirios de alto rango, particularmente importantes figuras del aparato militar y de seguridad que ha sido la columna vertebral del régimen sirio era de doble intencionalidad. El propósito de la agresión era paralizar la estructura de mando de Siria con el objetivo de desestabilizar la resistencia a las fuerzas antigubernamentales y crear pánico dentro de la jerarquía del Gobierno sirio y del Ejército. Se suponía que este golpe psicológico iba dirigido a causar miedo, deserciones y traiciones cuando las fuerzas antigubernamentales atacaran los accesos a la capital siria.

Los principales medios de comunicación, en la terminología de lo que el erudito Edward Said llamó expertos en “fabricación de imagen”, jugaron asimismo un papel colaborador en el asedio, patrocinado por EEUU, de Damasco.

Asegurar un monopolio informativo y sobre los rumores ha sido también parte de la guerra de inteligencia y un objetivo de los Estados Unidos y sus aliados. Ésta es la razón por la que las señales de las emisoras sirias han sido suspendidas desde la Organización de Comunicaciones por Satélite Árabe (Arabsat) y las retroalimentaciones por satélite Nilesat. Esto tiene la finalidad de prevenir que Siria refute las afirmaciones de los Estados Unidos y sus aliados y representantes. De igual modo, EEUU y la Unión Europea están intentando cortar y bloquear las estaciones iraníes, las cuales están desafiando los relatos de los principales medios de comunicación en los Estados de la OTAN y del Consejo de Cooperación del Golfo. Éste es asimismo el motivo por el que los medios estadounidenses y británicos condenaron muy decididamente a los medios iraníes, rusos y chinos por su cobertura informativa de la crisis siria, los cuales (dichos medios) desafían la corriente de desinformación que proviene de las decadentes cadenas CNN, Fox News, France 24 y Al Jazeera.

Al igual que la Operación Ajax en 1953, en la que la estatal Corporación de Transmisión Británica (BBC) tomó parte, los principales medios de transmisión de los Estados de la Alianza Atántica y del CCG han sido sincronizados para dar forma a los acontecimientos sobre el terreno. La guerra mediática se intensificó cuando las fuerzas antigubernamentales emprendieron su ataque a Damasco. El objetivo era avivar pánico y temor, con la expectativa de conseguir que el Gobierno y el Ejército sirios se dispersaran y perdieran la esperanza, en vez de enfrentarse a las fuerzas antigubernamentales. Las metas últimas son desmoralizar a la población siria y debilitar el apoyo interno, nacional, al Gobierno sirio.

Las noticias de los medios de los Estados de la OTAN y del CCG insinuaron que el Presidente Assad y su familia huyeron desde Damasco hacia Latakia y que buscarían asilo en la Federación Rusa. Nuevamente, los objetivos eran causar pánico, y tanto el Gobierno de Siria como el de Rusia rechazaron las falsas afirmaciones. Según el Primer Ministro ruso, Sergei Lavrov, “ni siquiera estaba pensando en” escapar a Rusia. Esto fue una repetición de la mentira del titular de Exteriores británico William Hague, en 2011, de que Muammar Qaddafi había huido desde Libia a Venezuela. Esta conducta encaja en la línea de la afirmación falsa del Primer Ministro británico David Cameron de que Vladimir Putin le había contado que el Presidente Assad había caído.

Un nuevo jefe de inteligencia saudí: regreso del Príncipe “Bandar Bush”

Poco después del atentado del Cuartel de Seguridad Nacional sirio, un Real Decreto del 19 de julio fue promulgado para reemplazar al Príncipe Muqrin (Mogren) ben Abdulaziz Al-Saud por el Príncipe Bandar ben Sultan Al-Saud como director general de la Agencia de Inteligencia Exterior del Reino de Arabia Saudí, Al-Istikhbarat Al-Amah (Inteligencia General).

Desde 2005, el Prícipe Bandar ha sido el Secretario General del Consejo de Seguridad Nacional Árabe Saudí, pero su nuevo nombramiento ha llamado la atención y está siendo usado para inferir que Arabia Saudí tiene una política exterior mucho más agresiva. Lo que el nombramiento refleja es que Arabia Saudí está enteramente al servicio de los Estados Unidos en sus guerras de inteligencia contra Siria e Irán, y que los hombres de Washington en Riyadh llevan un rígido control de la inteligencia, de la seguridad y del aparato militar de Arabia Saudí. En palabras del experto saudí Jamal Kasshoggi y el jefe de la cadena, con sede en Bahrein, Al-Arab: “Bandar es muy agresivo, no es en absoluto un prudente diplomático saudí. Si el objetivo es derribar a Assad de manera rápida y veloz, tendrá las manos libres para hacer lo que crea necesario”.

El Príncipe Bandar, el hijo del fallecido Sultán ben Abdulaziz Al-Saud, ha sido una de las figuras centrales en la creación de al-Qaeda y en el manejo de grupos militantes como herramientas geopolíticas para Washington desde la Guerra Fría. Él fue el embajador saudí en Estados Unidos de 1983 a 2005. Ha sido una figura clave en la guerra de inteligencia en Líbano contra Hezbollah y sus aliados, y se involucró en la exportación de Fatah al-Islam al Líbano en un intento de ayudar a la familia Hariri a combatir a Hezbollah y a la Coalición Alianza 8.

Como él era el embajador saudí en Washington, llegó a ser la figura clave en las relaciones entre Arabia Saudí y Estados Unidos, y desarrolló estrechos lazos con la familia Bush, lo cual consiguió que se ganara el nombre de “Bandar Bush”. Se ha informado de que la relación fue tan íntima que el Servicio Secreto de Estados Unidos fue parte de su equipo de seguridad. Más aún, él ha tenido una larga historia con Robert Gates, que empezó desde que Gates era miembro de la CIA y ayudó a movilizar combatientes en Afganistán contra los soviéticos.

En 2009, Bandar tal vez hubiera intentado emprender un golpe de Estado silencioso en Arabia Saudí para imponer a su padre, Príncipe Heredero de la Corona del Sultanato, como el nuevo monarca absoluto de Arabia Saudí. No fue visto durante varios años y puede que haya sido, de algún modo, confinado. Las cosas cambiaron, sin embargo, en 2011, con la Primavera Árabe: el Príncipe Bandar, hombre de Washington, fue visto de nuevo en público.

Puede que también Bandar sea una figura clave en las negociaciones saudíes con Pakistán para adquirir bombas nucleares. United Press International escribe:

“Como Irán llegue a ser más peligrosa y los Estados Unidos lleguen a ser más reticentes a tomar parte en misiones militares en el exterior, quizás Pakistán y Arabia Saudí consideren que la cooperación militar y nuclear renovada sea la mejor manera de asegurar sus intereses”, observaron Christopher Clary y Mara E. Karlin, ex consejeros de la política del Pentágono en el Sur de Asia y Oriente Medio.

El cuadro que UPI pinta realmente es engañoso. Si alguien está empujando a los saudíes a adquirir armas nucleares, ése es Washington. Los Estados Unidos han estado también suministrando armamento pesado al régimen saudí y al Consejo de Cooperación del Golfo por las mismas razones. Una dimensión de la estrategia estadounidense es clara: Washington apunta a la creación de múltiples y en curso conflictos contenidos en Oriente Medio para ensangrentar la región y mantenerla inmovilizada. Como los israelíes, Estados Unidos desea una guerra civil perpetua en Irak, Líbano, Yemen, Siria, e incluso en Turquía. Habiendo sido embaucado en la quema de sus naves con Siria, el Gobierno turco ha sentado las bases para la desestabilización de la República turca.

El cuento de los dos cuarteles generales de seguridad

Días después del nombramiento del Príncipe Bandar y del ataque de la Unidad de Crisis siria, una agresión sobre el Cuartel de Inteligencia General en Riyadh fue cubierto por Al-Fajr Press, de Yemen, y, luego, ampliamente difundido por los medios iraníes. Se informó de que la explosión había acabado con la vida del hombre número dos de Bandar, el diputado director general de la inteligencia exterior saudí, mientras estaba entrando en el edificio. También están circulando rumores de que tal vez Bandar haya sido herido o asesinado. Arabia Saudí ha permanecido en silencio respecto al asunto.

La explosión en Riyadh no es una mera coincidencia. Es una respuesta en forma de represalia por la explosión en el Cuartel de Seguridad Nacional de Siria. Las posibilidades de que los sirios ejecutasen la operación mientras todas sus energías están siendo gastadas en la lucha contra el asedio de su país, dirigido por Estados Unidos, son residuales, pero todavía no descartables. Esto es especulación, pero lo más probable es que uno de los amigos y aliados de Siria tomara represalias contra los saudíes por su implicación en el ataque a la Unidad de Crisis en Damasco.

Una bomba de control remoto fue asimismo descubierta delante de un edificio de la Inteligencia yemení en Adén, el 22 de julio de 2012. El suceso vino poco después de que un oficial de la Inteligencia yemení muriera tras un ataque selectivo en la provincia de Bayda. Lo que esto significa es un asunto de especulación, pero lo que está claro es que el aparato de inteligencia de los Estados árabes está siendo un blanco selectivo. Hay una totalmente externa guerra de inteligencia en Oriente Medio y hay probablemente alianzas de escenarios contrapuestos.

La política de “redirección” de la administración Bush Jr. es evidente bajo Obama

En Yemen, el ejército nacional ha sido exitosamente fracturado y dividido, lo cual es exactamente lo que Washington DC y sus aliados de la OTAN y del CCG quieren reproducir en Siria. El cambio de régimen no es su único objetivo; se persigue la destrucción y balcanización de la República Árabe Siria. Desean balcanismo y sectarización que eche raíces en Siria y a través de Oriente Medio. Para parafraesar, cuando los denominados líderes espirituales del Ejército Libre Sirio y las fuerzas antigubernamentales comienzan a decir que “Israel y los sunníes son aliados contra los shiíes” o que “todos los alauíes deben ser aniquilados”, está claro que la meta final es dividir regionalmente y conquistar los pueblos del Medio Oriente enfrentándolos a unos contra otros.

Esto es parte de la política de Oriente Medio que la Casa Blanca con Bush Jr. denominó la “redirección”, en 2007: “la “redirección”, como algo dentro de lo que la Casa Blanca ha llamado la nueva estrategia, ha llevado a los Estados Unidos más cerca de una confrontación abierta con Irán, en partes de la región, impulsado ello para extender conflictos sectarios entre musulmanes shiíes y sunníes. Robert Gates, antiguo compañero de Bandar, fue llevado al Pentágono para supervisar la “redirección”, y mantenido por Barack Obama, cuyo discurso “Un Nuevo Comienzo”, en El Cairo, es una extensión de esta política. Para The New Yorker es conveniente indicar lo que la política de “redirección” empezó a poner en funcionamiento: “(Washington) ha tomado también parte en operaciones clandestinas dirigidas a Irán y a su aliada Siria. Una consecuencia de estas actividades ha sido el reforzamiento de grupos extremistas sunníes que propugnan una visión militante del Islam y que son hostiles a América y simpatizantes de Al Qaeda”.

A pesar de la posición política que uno adopte acerca del Presidente Assad y su gobierno, lo que tiene que resaltarse es que los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Turquía, Arabia Saudí y Catar, no se están viendo envueltos bajo el manto de la denominada “comunidad internacional” sobre la base de la preocupación por el pueblo sirio y el bienestar de éste. Por causa de ellos, las palabras “manifestante” y “activista” han sido secuestradas por las milicias antigubernamentales y los servicios de inteligencia extranjeros. El humanitarismo y los derechos humanos no son el motivo para La implicación estadounidense. Esto es un cuento de hadas para los ingenuos. El oportunismo geopolítico está en juego y todas las partes involucradas tienen sangre en sus manos a expensas del pueblo sirio.

El autor de este texto es Mahdi Darius Nazemroaya, autor ganador de premios y analista geopolítico. Es el autor de “La globalización de la OTAN” (Clarity Press) y de una obra de próxima aparición titulada “La guerra en Libia y la recolonización de África”. Asimismo, ha colaborado en muchas otras obras, que abordan desde la crítica cultural a las relaciones internacionales. Es sociólogo e investigador asociado en el Centro de Investigación sobre la Globalización (CRG, por sus siglas en inglés), un colaborador en la Fundación Cultural Estratégica, en Moscú, y miembro del Comité Científico de Geopolítica, en Italia. También ha hablado de Oriente Medio y de cuestiones de relaciones internacionales en varios noticieros de cadenas de televisión, incluidas Al Jazeera, TeleSur y Russia Today. Sus escritos han sido traducidos a más de veinte idiomas. En 2011 fue galardonado con el Primer Premio Nacional de la Asociación Mexicana de Prensa por su labor de periodismo de investigación internacional.

El texto original: http://globalresearch.ca/index.php?context=vaaid=32134
Con información de http://thescarletrevolutionary.wordpress.com y La Cosmogonía Árabe en la mirada de Aisar Albornoz.

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