Marruecos no es sólo la «puerta del desierto» para Hollywood

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Marruecos ha sido desde siempre uno de los lugares de rodaje más conocidos en el mundo, un lugar en el que muchos directores internacionales han filmado algunos de sus éxitos. Especialmente la ciudad de Ouarzazate, nombre que significa «sin ruido» en amazigh (bereber), ha tenido éxito entre los directores.

Algunas de las películas rodadas en Ouarzazate son Prince of Persia, dirigida por Mike Newell; El camino de regreso, de Peter Weir; Misión Imposible, de Brian De Palma; Astérix y Obélix: misión Cleopatra, dirigida por Alain Chabat; Babel, de Alejandro G. Iñárritu; y Gladiador, de Ridley Scott. Esto ha permitido que Ouarzazate ganara reputación y se convirtiera en «el Hollywood de Marruecos».

El lugar más atractivo de Ouarzazate son los Atlas Studio. Uno de los estudios de películas más grandes del mundo con un área de 20 hectáreas de desierto y creado en 1983. La entrada está rodeada de faraones de varios metros de alto vestidos con tocados dorados (los cuales sirvieron de atuendo en varias películas).

El bloguero y viajero Hjalmar Gerbig subió a YouTube su último viaje a Ouarzazate

Pero el atractivo de Ouarzazate va más allá de sus bonitos paisajes. Otra ventaja para los visitantes es el bajo coste de los negocios en la ciudad. Los productores pueden encontrar aquí a personal técnico y cualificado y que hable varias lenguas, como inglés, bereber, español, francés, árabe y portugués. Y debido a que el coste de vida es inferior en Marruecos, los gastos de producción suponen la mitad de los de una película rodada en EE. UU. o en Europa.

Tal y como el sitio web del Studio explica:

Considerado el «Hollywood marroquí», Ouarzazate ofrece a las productoras llamativos sets de rodaje como oasis, Kasbahs, valles, montañas y dunas.

Ouarzazate cuenta con un aeropuerto internacional, instalaciones sanitarias eficientes, hoteles de varias categorías y con estudios de rodaje de estándares internacionales con diversos decorados: Roma, Egipto, etc.

Debido a los diversos rodajes que han tenido lugar en Ouarzazate, se ha creado un cuerpo de técnicos efectivo junto con una población de extras multiétnica, proveedores locales de servicios, transporte variado y empresas de catering. Los técnicos se encuentran en todo momento en Ouarzazate.

La ciudad cuenta incluso con un museo del cine, y hay vestigios de otros rodajes y secuencias de películas rodadas aquí, como Lawrence de Arabia y Kundun, así como decorados antiguos de otros largometrajes. Se puede visitar la casa tibetana que aparece en Kundun, con sus interiores dorados y estatuas budistas. El barco de esclavos de Ben Hur también se encuentra allí, con las cuerdas, los bancos y el techo de madera.

He aquí lo que dijo Aizzing, bloguero y viajero, tras visitar Ouarzazate y sus estudios de rodaje:

Ha sido en general una experiencia increíble. No todos los días tienes la oportunidad de revivir momentos de tus series de televisión favoritas. Ver con tus propios ojos el lugar en el que Emilia Clarke y Peter Dinklage rodaron y estar en unos tus destinos soñados al mismo tiempo ha sido realmente surrealista e hipnotizador. ¡Es de locos, increíble! No lo recomiendo a los que sufran debilidad de rodillas y problemas en articulaciones, pero si son fans de Gladiador y de Juego de Tronos y les gusta disfrutar de lugares históricos, entonces Ait Benhaddou en Ouarzazate será seguro el lugar perfecto.

Sin embargo, aparte de ser un paraíso para directores y productores de todo el mundo, los productores y activistas marroquíes han cuestionado la imagen de Marruecos y del mundo árabe en las películas de Hollywood. Tal y como un periodista de The Guardian ha dicho recientemente, «algunos se decepcionan al ver a su país retratado tan a menudo como zona de guerra, y otros dicen que las películas estadounidenses monopolizan el talento local».

Karim Aitouma, productor de un nuevo documental sobre los extras que trabajan a menudo en Ouarzazate, fue citado en The Guardian al decir que los extras se dejan incluso una «barba profesional» para atraer a la audiencia occidental:

Cuando saben que se acerca una película de Hollywood, se dejan crecer la barba. Es un criterio muy importante en los castings (para películas históricas, aunque también para películas de terroristas). Tienen barba en todo momento, no porque quieran sino porque esperan al casting.

Othmane Naciri, productor marroquí, cree que los productores de Hollywood saben muy poco sobre Marruecos, tal y como explicó en una entrevista con PRI:

Vale, Marruecos, ¿dónde está? ¿Al norte de África? ¿Arena, desierto? Vale, perfecto. Es más barato rodar aquí que en desierto de Arizona y más seguro que en el Irak real, así que es el mejor compromiso.

Añade:

Se muestra al pueblo marroquí como típicos árabes: terroristas, malos, según el punto de vista estadounidense. Ya sabes, no estamos tan lejos del punto de vista occidental de los años 50, ¡con el bueno, el malo y el feo!

Mohamed Koné, periodista, ha cubierto el asunto y concluye que los propios directores marroquíes desafían la narración y obtienen ya algunos éxitos.

Los directores están intentando retar el cliché terrorista al exportar su propia visión del país y de sus gentes. Podemos ver ya un primer reconocimiento: las películas marroquíes llegaron recientemente al Festival de Cannes.

Por Soukaina Aouzou
Traducción: Antonio Iborra Rovira
Con información de: GlobalVoices

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