Cartas – Gibran Khalil Gibran

gibran_kahlil

De Gibran Khalil
Para Mikhail Naime
Nueva York, 1919

Querido Mikhail:

Que la paz de Dios esté contigo. He regresado de mi largo viaje y he visto a nuestro hermano Nasseeb y hemos tenido una larga discusión sobre la renovación del Al-Funoon, y las formas y maneras de asegurar su futuro. Consulté a muchos hombres educados y semieducados de Boston y Nueva York sobre el tema, pero todas las charlas se detuvieron en un punto. El punto es éste: Nasseeb Arida no puede tomar la responsabilidad solo. Es necesario que Mikhail Naime regrese a Nueva York y se una al proyecto con Nasseeb para ponerlo a trabajar ante la inteligencia y los comerciantes de Nueva York. Al tener a estos dos hombres trabajando juntos, la confianza de la gente de Siria se puede ganar; ya que uno solo no puede vencer. Se debería ofrecer un espectáculo en Nueva York y las ganancias deberían ir a la revista. ¿Pero cómo puede el espectáculo ser un éxito cuando el hombre más capaz para obtener oradores y músicos está en Washington? Un comité debe conformarse para comenzar el trabajo. El secretario debe darse a conocer a los sirios en otros estados que se harán mil y una preguntas antes de responder a la circular. ¿Pero quién más que Mikhail Naime es capaz de formar este comité?

Hay numerosas cosas, Mikhail, que empiezan y terminan contigo cada vez que discutimos el tema del Al-Funoon. Si deseas revivir la revista, deberías venir a Nueva York y ser el gatillo detrás de todo el movimiento. Nasseeb es incapaz de hacer alguna cosa por ahora, y de todos los admiradores del Al-Funoon en Nueva York no hay nadie capaz de tomar la responsabilidad. Es mi creencia que 5 mil dólares serían suficientes para garantizar el futuro de la revista. Sin embargo, asumo que la circular sin el espectáculo no traería ni la mitad del recurso necesario. En breve, el éxito del proyecto depende de tu presencia en Nueva York. Si tu regreso a Nueva York significa algún sacrificio de tu parte, ese sacrificio debe ser considerado como algo muy valioso y así ofrecer lo importante sobre el altar de lo que es más importante.Para mí la cosa más valiosa en tu vida es la realización de tus sueños, y la cosa más importante es sacarle fruto a tus talentos

Escríbeme si puedes, y que Dios te proteja para tu hermano,

Gibran

De Gibran Khalil
Para Mikhail Naime
Boston, 1920

Mi hermano Mikhail:

Que la paz esté contigo y dentro de tu gran corazón y alma pura. Me gustaría saber cómo estás y en dónde estás. ¿Estás en el bosque de tus sueños o en las colinas y montes de tus pensamientos? ¿O estás en la cima de esa montaña donde todos los sueños se convierten en visión y todos los pensamientos en una sola ambición? Dime dónde estás, Mikhail.

Por mi lado, yo estoy, entre mi frustrada salud y la voluntad de la gente, como un instrumento musical fuera de tono en las manos de un gigante que toca extrañas melodías sin armonía. ¡Dios me ayude, Mikhail, con esos estadunidenses! Que Dios nos lleve a los dos lejos de ellos hasta los plácidos valles de Líbano.

Le he enviado a Abdul-Masseh un pequeño artículo para su publicación. Examínalo, hermano, y si no es adecuado para publicarse, dile a Abdul-Masseh que lo guarde en una esquina oscura hasta que yo regrese.

Este artículo fue escrito entre la medianoche y el amanecer, y no sé si es bueno. Pero la idea básica no es extraña al tema que discutimos durante nuestra cena. Dime, ¿cómo está Nasseeb y en dónde se encuentra? Cada vez que pienso en ti y en él, me siento en paz, calmado, encantadoramente tranquilo, y me digo, “Nada es vanidad debajo del sol.”

Mil saludos y bendiciones a nuestros hermanos en el espíritu de la verdad. Que Dios te proteja y te vigile, y te mantenga un querido hermano para tu hermano,

Gibran

De Gibran Khalil
Para Mikhail Naime
Boston, 1920

Hermano Mikhail:

He terminado de leer tu artículo sobre La tempestad. ¿Qué te diré, Mikhail?

Has puesto entre tus ojos y las páginas de mi libro un lente magnificador que lo hizo parecer más grande de lo que realmente es. Esto me hizo sentir avergonzado. Has puesto, a través de tu artículo, una gran responsabilidad sobre mí. ¿Algún día estaré a esa altura? ¿Seré capaz de vindicar la idea básica de la visión que has revelado acerca de mí? Me parece que tú has escrito ese maravilloso artículo mientras mirabas hacia mi futuro y no hacia mi pasado. Ya que mi pasado ha consistido sólo de estambres, sin tejer. También ha sido piedras de varios tamaños y formas, pero no una estructura. Puedo verte mirándome con el ojo de la esperanza, no de la crítica, el cual hace que me arriepienta de mucho de mi pasado y al mismo tiempo que sueñe en mi futuro con un nuevo entusiasmo en mi corazón. Si eso era lo que querías hacer por mí, has tenido éxito, Mikhail.

Perdóname Mikhail, pues no regresaré a Nueva York antes de la mitad de la siguiente semana, porque estoy atado a unos problemas importantes en esta ciudad abominable. ¿Qué puedo hacer? Todos ustedes vayan a Mitford y rellenen sus copas con el vino del espíritu y el vino de las uvas, pero no olvides a tu querido hermano que extraña verte,

Gibran

De Gibran Khalil
Para Mikhail Naime
Boston, 1921

Hermano Misha:

Después de leer el último número de la revista de Arrabitah y revisar los números anteriores, me convencí de que hay un profundo abismo entre ellos y nosotros. No podemos acudir a ellos ni ellos a nosotros. No importa lo que nos pongamos a hacer, Mikhail, no podemos liberarlos de la esclavitud a palabras literarias superficiales. La libertad espiritual viene desde adentro, no desde afuera. Tú sabes más de esta verdad que cualquier otro hombre.

No trates de despertar a aquellos cuyos corazones Dios ha puesto a dormir por alguna sabiduría escondida. Haz lo que quieras por ellos y envíales lo que gustes, pero no olvides que pondrás un velo de duda y sospecha sobre la cara de nuestro Arrabitah. Si tenemos algún poder, este poder existe en nuestra unidad y soledad. Si debemos cooperar y trabajar con otras personas, deja que nuestra cooperación sea con nuestros similares que dicen lo que nosotros decimos.

… así que tú estás al borde de la locura. Esto es una buena noticia, majestuosa en su timidez, temerosa en su esplendor y hermosura. Yo digo que la locura es el primer paso hacia la generosidad. Vuélvete loco, Misha. Vuélvete loco y dinos lo que está detrás de la máscara de “la cordura”. El propósito de la vida es acercarnos a esos secretos y la locura es la única manera. Vuélvete loco y permanece un hermano loco para tu loco hermano,

Gibran

Traducción de Alexander Naime S. Henkel
Con información de:La Jornada

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