Mozah bint Nasser, antigua jequesa de Qatar

Creadora de un estilo propio árabe-occidental, la jequesa estrena residencia en Londres, ciudad en la que su familia tiene múltiples propiedades.

Sheikha Mozah bint Nasser con Isabel II en octubre de 2010 ©reuters
Sheikha Mozah bint Nasser con Isabel II en octubre de 2010 ©reuters

Por si las propiedades de la Familia Real qatarí en Londres fueran pocas, la última compra hace escasos días ha sido un palacio formado por tres edificios unidos de Cornwall Terrace, en el céntrico Regent’s Park. El palacio se está adecuando a las necesidades de los Al Thani, entre las que entran dependencias para el juego, la salud, la belleza y los pasatiempos. El edificio será la base de operaciones de la guapa jequesa de Qatar –hasta el ascenso de su hijo al Trono– en sus jornadas de compras en Londres.

Algunas adquisiciones de la Familia Real qatarí en estos últimos años han sido, entre otras, los almacenes Harrod’s, una participación en elmercado de Camden, el edificio de la embajada estadounidense en Grosvenor Square –curioso dato-, parte del accionariado de Barclays y un porcentaje en Sainsbury’s.

El nuevo palacio, como no, poseerá enormes dependencias para albergar el guardarropa de la jequesa Mozah bint Nasser al-Missned, madre del flamante nuevo jeque. Y es que la jequesa tiene un vestidor de infarto y sabe pactar entre pasado y presente, entre clasicismo y modernidad. Su vestuario habitual lo explica todo. En un país donde la mayor parte de las mujeres suelen vestir con abaya y cubrirse la cabeza con hiyab o incluso niqab, la jequesa ha sabido dar un aire occidental a su vestuario, sin dejar de respetar su cultura. Ha creado su propio estilo, uniendo oriente y occidente. He aquí como lo ha conseguido.

1. Un turbante occidental. La jequesa ha encontrado el compromiso justo entre tradición y modernidad adaptando el habitual hijab al estilo europeo de turbante ceñido a la cabeza, muy en boga en los años 50 y 60 en occidente. En realidad, la jequesa, al igual que sus turbantes, se erige como puente entre civilizaciones y generaciones distintas.

2. Un mix entre la abaya y el vestido. Ha sabido inventar una adaptación a la túnica que lleva la mitad de la población femenina en los Emiratos. Bordados, capas, drapeados, cortes asimétricos…Añade todo lo necesario para occidentalizar su oriental atuendo. No choca verla superando a la Reina de Inglaterra en una cena de gala o a Michelle Obama en una recepción ante la prensa. Mientras las mujeres del mundo árabe visten ropa de grandes marcas por debajo de sus abayas, la jequesa ha hecho de sus vestidos un cántico a la ropa a medida, a las mejores casas francesas y a los modistos árabes.

3. Joyas de impacto. Las joyas le dan un toque «real» inigualable, sobre todo al llevar el cabello cubierto. La jequesa tiene predilección por los collares vistosos y nunca olvida adornar su cara con fabulosos pendientes.

4. Tacones superlativos. Sus casi 1,74 metros de estatura se ponen en alza con unos omnipresentes tacones que van de los 9 a los 14 centímetros de altura cuando incluyen plataforma. Deja así en la cuneta a presidentes, reinas y primeras damas de modo habitual.

5. Faldas pantalón. En algunas ocasiones que han requerido menor etiqueta, la jequesa ha utilizado el curioso traje-pantalón hasta los tobillos. Una alternativa muy acertada en su caso.

6. Colores fuertes. Los vestidos monocromáticos, el rojo, el blanco, el verde y el morado dan un aire joven a la jequesa. No hay lugar para cursiladas, dibujitos o florituras.

7. Ropa ceñida. A diferencia de las mujeres árabes cuando llevan sus caftanes o abayas, la jequesa de Qatar ciñe a la cintura sus vestidos. Sus cinturones, pieza frecuente de su guardarropa, aportan el toque oriental a sus atuendos, con formas sinuosas, materiales brillantes o pedrería.

8. Gafas marcadas. Cubriendo su cara y casi uniéndose a sus habituales turbantes, suelen destacar enormes gafas oscuras de grandes marcas de moda. Las gafas de sol son uno de los accesorios favoritos de las mujeres árabes.

9. Belleza exuberante. Su altura, sus curvas, sus ojos y su exótica cara definen su atractivo oriental. En los últimos años, ha retocado y refinado sus rasgos faciales y ha perdido peso, mejorando ostensiblemente su presencia.

10. Formación y Cultura. Con un grado de Sociología por la Universidad de Qatar, buen dominio del idioma inglés y viajando alrededor del mundo, Mozah bint Nasser Al Missned bin Jalifa Al Thani redondea con su interior cultivado, una presencia muy impactante.

Por María Luisa Funes
Con información de ABC

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