¿Se repetirá la historia? – Niko Schvarz

Ataque sionista contra la Flotilla de la Libertad

E l 31 de mayo se cumplió un año del ataque mortífero de tropas especiales israelíes contra la Flotilla de la Libertad encabezada por el barco turco Navi Marmara, que junto a otras ocho naves con 750 pasajeros en total procuraron llevar 10 mil toneladas de ayuda humanitaria proveniente de 25 naciones a la franja de Gaza, cercada por Israel. El saldo fue de 9 muertos entre los militantes solidarios turcos, y numerosos heridos. El pasado lunes 30 de mayo (día en que la flotilla había zarpado desde Estambul, Turquía) el acontecimiento fue conmemorado por una multitud que desfiló por las calles de la capital turca portando retratos de las víctimas y pancartas con consignas escritas en turco, inglés y hebreo de condena a la matanza.

Ese mismo día, el gobierno egipcio anunció la apertura del paso de Rafah, que une ese país con la Franja de Gaza y que completaba durante un largo período su cerco total. El gobierno de Israel reprobó de inmediato esa medida. Al mismo tiempo, el movimiento de apoyo al pueblo de Gaza reiteró que antes de fines de junio se intentará nuevamente hacer llegar amplia ayuda solidaria a la Franja, organizándose una segunda flotilla con 15 barcos provenientes de Canadá, España, EEUU, Francia, Grecia, Irlanda, Italia y Turquía, que se encontrarán en aguas internacionales al sur de Chipre, con 1.500 militantes a bordo y transportarán productos humanitarios, materiales de construcción ­entre ellos 600 a 700 toneladas de cemento­ material escolar, equipos médicos, medicamentos y juguetes. Estas precisiones fueron formuladas por Huseyin Oruç, de la organización caritativa islamista turca IHH, asociada a la flotilla. El organizador de la misma, el activista griego Vangelis Pisias, declaró que «Israel impide a los palestinos utilizar su mar y controla y restringe duramente los bienes que ingresan y salen de Gaza, por eso debemos seguir enfrentando el bloqueo». El gobierno israelí también se opuso a la llegada de una nueva flotilla a Gaza, y su vocero oficial la calificó de «provocación», lo mismo que hizo un año atrás.

Precisamente el 30 de junio, Telesur difundió un documental excepcional, del que tomamos prestado el título «Fuego sobre el Marmara», el cual reproduce aspectos de la mortal agresión israelí en aguas internacionales (lo que multiplica su carácter violatorio de todas las normas de relación entre naciones) y sus antecedentes inmediatos. Honor a sus realizadores, David Segarra y colaboradores, que además de su profesionalismo se jugaron la vida en esta empresa, porque los atacantes se empeñaron en destruir todo el material gráfico y atacaron brutalmente a los camarógrafos, además de cortar la comunicación vía satélite de la nave. Pese a ello, estos lograron preservar, luego compaginar y difundir ahora un material de extraordinario valor.

El momento culminante de la filmación muestra a los integrantes del comando bajando a cubierta del Marmara con cuerdas suspendidas desde helicópteros, disparando fuego vivo a quienes tenían delante. Todos los testimonios coinciden en que apuntaban a la cabeza. Allí se produjeron las primeras muertes. Se oyen los gritos de ¡No disparen! ¡Dejen de disparar! y tableteos de ametralladora. Se ven varios heridos que son llevados abajo en camillas improvisadas para recibir los primeros auxilios. Los pasajeros, sin armas (no había ninguna a bordo), se defienden como pueden. A tres comandos los despojaron de sus armas y las arrojaron al mar. Todo el aquelarre se inició a las 4.30 de la madrugada y se extendió por casi una hora. Un buen rato antes habían aparecido tres naves israelíes en el radar del Marmara. El saldo es de 9 muertos y 52 heridos. Los médicos que participaron en las autopsias dicen que los disparos se efectuaron de 35 a 45 centímetros de distancia. Los comandos destruyen computadoras y celulares, roban las cintas, a uno de los periodistas gráficos lo golpean en la nuca, a los heridos los tratan sin lástima.

Estos documentos captados en vivo dan sustento a los testimonios que en aquella oportunidad, un año atrás, recorrieron el mundo, como lo hicimos constar. La cineasta brasileña Iara Lee, que integraba la flota, declaró que los soldados israelíes atacaron de manera indiscriminada: «Esperábamos que dispararan a las piernas o al aire, pero fueron directo a la cabeza de los pasajeros». La activista turca Nilufer Cetin declaró: «Primero lanzaron bombas de humo y gas lacrimógeno, luego comenzaron a descender desde los helicópteros. Entonces el choque fue brutal. El Navi Marmara se volvió un baño de sangre». La diputada israelí Hanin Zoabi dijo que el propósito del comando que abordó el barco «no era detenerlo, sino causar el mayor número de bajas para impedir futuras acciones similares. Israel efectuó una acción militar provocadora».

¿Se repetirá la historia?

 

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