Iron Mountain,una empresa ardiente

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El incendio de esta mañana en el barrio de Barracas, (Buenos Aires, Argentina), que dejó al menos nueve muertos y siete heridos, se produjo en el depósito de la filial argentina de Iron Mountain, una de las empresas de almacenamiento y manejo de documentación más grandes del mundo.

La compañía aseguraba que sus depósitos tenían «total protección contra incendios», (sic), «red hidratante, sprinklers y control estricto de humedad», los documentos almacenados se convirtieron en cenizas o quedaron sepultados bajo los escombros del derrumbe que provocaron las llamas.

Según indicó hoy un vocero «en el depósito había archivos de empresas de diferentes rubros: bancarios, telefónicas y petroleras». «Para nosotros, los grandes clientes son los bancos, compañías de seguros, AFJP y empresas de servicios que guardan mucha información de facturación y legajos», había dicho en 2006 el presidente de Iron Mountain Argentina, Ricardo García.

En su sitio en Internet, la firma indica que ofrece «servicios integrales de gestión de archivos, protección de datos y destrucción de la información«,(Este último punto quedó más que claro en la mañana de hoy). «Nuestra experiencia nos permite afrontar retos complejos para la información como el encarecimiento de los costes de custodia, las demandas judiciales, el cumplimiento de la normativa legal y la recuperación de datos ante una incidencia», agrega.

No es la primera vez que arde un depósito de Iron Mountain en el mundo. Sucedió otras tres veces, en Inglaterra, Canadá e Italia.

Londres, Inglaterra, 2006: Se incendió un depósito de seis pisos en Bow, al este de la capital británica. Se perdieron los registros en papel de 600 clientes (entre ellos importantes abogados londinenses) y las historias clínicas de hasta 240.000 pacientes de hospital de Chelsea y Westminster. La empresa dijo que se trataba de «archivos y registros comerciales antiguos que estaban inactivos» y aseguraron desconocer los motivos del siniestro. Cuatro camiones de entrega también se prendieron fuego, pero no hubo heridos.

Además, en el mismo informe, la BBC cita que sólo una semana antes de ese incendió otro establecimiento de Iron Mountain también se había prendido fuego en Ottawa, con miles de cajas de registros en su interior.

Años antes, el 21 de marzo de 1997, el diario estadounidense The New York Times publicó un informe sobre un ‘misterioso incendio‘ que destruyó un ‘depósito de documentos corporativos‘ en Nueva Jersey, dos días después de otro incendió en un depósito cercano, ambos pertenecientes a Iron Mountain.

The New York Times citó en el informe a Robert Davidson, jefe de bomberos municipal, quien entonces se declaró ‘seguro de que el primero de los incendios se había producido intencionalmente‘ y que era ‘probable‘ que el segundo también. 

Nota de la Bitácora: Las comunicaciones por radio, de los efectivos llegados al lugar para combatir el fuego, expresaban exactamente lo mismo, que había sido intencional. Esperemos no desaparezcan esos audios que llegaron a los medios argentinos en el día de hoy.

La calaña a la que pertenece este grupo queda expuesta en el comunicado que brindaron a la prensa en el día de hoy.

El comunicado de la empresa dice: «Investigamos la causa del incendio y trabajaremos de cerca con los investigadores locales, la policía, y las autoridades de bomberos para comprender lo que ha sucedido».

En cuanto a la calidad del servicio y el suministro, asegura: «El edificio estaba equipado tanto con equipos de detección de incendios como con sistema contra incendios».

Sobre los usuarios: «Sabemos que nuestros clientes tendrán preocupaciones y preguntas y estamos en procesos de contactarnos con quienes han sido afectados».

«Proveeremos información adicional en cuanto este disponible. Apreciamos la paciencia y la comprensión mientras trabajamos durante este período critico», cerró el comunicado oficial sin mencionar a las víctimas fatales que estuvieron encargados del operativo.

La compañía Iron Mountain fue fundada por Herman Knaust, un hombre de negocios que hizo fortuna cultivando y vendiendo champiñones. En 1936, pagó 9.000 dólares por una mina de hierro abandonada y rodeada por más de 40 hectáreas de tierra en Livingstone (Nueva York). Parece ser que Knaust estaba convencido de que ese era un lugar ideal para el cultivo del champiñón a gran escala. Pero en 1950 el mercado del champiñón cayó en picado y Knaust vio en ello una nueva oportunidad. La Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría habían evidenciado la necesidad de preservar los documentos oficiales en un lugar a salvo de ataques militares o de cualquier otro desastre. El en otro tiempo conocido como Rey del Champiñón rebautizó su mina y fundó la Iron Mountain Atomic Storage, Inc.

Iron Mountain gestiona billones de activos de información, que incluyen informes de negocio, archivos electrónicos, datos médicos y correos electrónicos, entre otros, para empresas y organizaciones de todo el mundo.

Queda claro que sus clientes son poderosos, incluso hay organismos de gobierno de distintas áreas.

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Unas 52 hectáreas de la mina están dedicadas al almacenamiento con temperatura controlada, y entre sus clientes se cuentan desde la biblioteca fotográfica de Corbis hasta departamentos del Gobierno, pasando por productoras cinematográficas o archivos nacionales. Las instalaciones están totalmente protegidas de los elementos, son geológicamente estables y pueden resistir un bombardeo.

Cuando se acercan a Iron Mountain, los visitantes son recibidos por guardias armados que comprueban sus credenciales y registran los vehículos minuciosamente. Para entrar en el complejo hay que franquear unas grandes puertas de acero y las visitas deben ir acompañadas en todo momento por personal de la compañía. Los sistemas de seguridad incluyen una estrecha vigilancia en todo el recinto.

Como bien sabemos, la información es poder, que de caer en las manos adecuadas, podría hacer mucho daño a organizaciones y/o particulares. Toda esa información, se hayan quemado los papeles o no, está segura en su búnker subterráneo. Estamos seguros que Iron Mountain gana más con los incendios que con la guarda, ingresos extras que, por si fuera poco, están libres de impuestos.

Los fallecidos son Damián Veliz, Eduardo Conesa, Maximiliano Martínez, Anahí Garnica y Juan Matías Montecheli del Cuartel I de Bomberos de la Policía Federal.

La nómina continúa con el comisario inspector Leonardo Arturo Day, jefe de Departamento Zona I de la Superintendencia Federal Bomberos de la PFA.

En tanto, las autoridades sanitarias de la ciudad de Buenos Aires informaron que los otros bomberos fallecidos son Sebastián Campo y José Luis Méndez (ambos del cuartel de Vuelta de Rocha), y Pedro Baricola, de la Dirección General de Defensa Civil de la Ciudad de Buenos Aires.

Honor y Gloria a aquellos que dieron su vida para salvar a los que estaban atrapados dentro de las instalaciones. Decía el Cristo que dar la vida por tu hermano, es la máxima realización del amor.

Hasta ahora son nueve los muertos en cumplimiento del deber confirmados. Esperemos se llegue al fondo del asunto y que los culpables sean castigados económica y físicamente. La memoria de los fallecidos así lo amerita!

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Por Moro
Para Páginas Árabes

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Iron Mountain,una empresa ardiente por Moro se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://paginasarabes.com/2014/02/05/iron-mountainuna-empresa-ardiente.

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