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¿Cómo saludamos los árabes? – Origen de Márhaba

Historia del origen de la palabra «Márhaba» (mrḥbạ)

Podríamos decir que por su pronunciación la palabra Márhaba está compuesta por dos partes: «Mar» y «haba».

La Palabra «Mar» en lenguas antiguas significa «Dios, Santo, maestro» y aún hoy en la lengua siria precede los nombres del alto clero (para obispos y patriarcas). Ya la palabra «Haba» es un término que divide a los investigadores. Algunos aseguran que su significado es el de «regalo». Otros en cambio están convencidos que su significado es «Amor, regazo, fertilidad.»

En su libro «Diccionario del antiguo vocabulario arameo», el experto en lenguas antiguas Salomón Dib dice: no descarto la posibilidad de que la derivación de este nombre sea de la raíz «hbb», de modo que la primer b se fusionó con la segunda b y con el artículo definido al, dai, en la lengua Siria, la raíz «HB» fue mencionada como un único sustantivo masculino y quiere decir «querido amigo», y de esa manera ella terminó entrando en la lengua árabe.



El significado de la palabra «Márhaba» (mrḥbạ) sería, por tanto, la unión de las palabras «Dios, Señor y maestro» con las palabras «Amor, fertilidad, paz y seguridad», y confirma el punto de vista de los lingüistas árabes. Han llamado la palabra «Márhaba» (mrḥbạ) con la palabra «Allâh» (ạll̃hu) (Dios), cuando se unieron en una sola expresión en el idioma árabe: Márhabak Bika Allâh, (mar̊ḥabạaⁿ bk ạll̃hu).

Hola, Hello, Hala

En su libro «al-ain», al-Farahidi dice: «los árabes dicen márhaba (mrḥbạ) y ahlân (ạhlạ) o hala (hlạ), lo que significa: eres bienvenido, no eres un extraño». Por eso, cuando se hace el saludo «Márhaba» (mrḥbạ), la respuesta sería hala (hlạ) (bienvenido).

La palabra «Hala» (hlạ) se ha convertido globalmente en la palabra de paz y saludo. La palabra «Hello» en inglés y muchos idiomas europeos es la misma que «Hala» (hlạ) u «hola», y «Hala» (hlạ) en árabe es el origen inequívoco de los saludos de las personas en los continentes europeo y americano.



Encontramos el efecto de la lengua árabe en muchos otros idiomas del mundo, y tal vez el mejor regalo que trae a la humanidad como mensaje de amor y paz, es la primera palabra dicha por una persona a otra: «Márhaba» (mrḥbạ) y «Hala» (hlạ), es decir, que Dios le conceda paz y  bendiciones.

Con información del Consulado Geral do Líbano no Rio de Janeiro

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Cocina árabe – Hígado de Alejandría

Un plato exquisito de fácil preparación, con ingredientes saludables y con todo el sabor de Medio Oriente.


Ingredientes

1Kg de hígado
2 Cebollas cortadas en fina juliana
1 Pimiento verde cortado en cubos
2 Tomates
3 Dientes de ajo picados
1 pimiento picante
1 Cucharada de melaza de granada
1 Taza pequeña  de aceite de oliva
50 grs de manteca
Sal, pimienta negra, comino, baharat a gusto



Preparación

Lavar el hígado y escurrirlo en un colador. Cortarlo en cubos. Picar todas las verduras y reservar.

En una olla poner a calentar el aceite con un trozo pequeño de manteca agregar el hígado hasta dorarlo, agregue las cebollas, el pimiento y el ajo. Sazonar con las especias y agregar sal a gusto.

Añadir los tomates cortados en cubos sin pie ni semillas. Agregar la melaza de granada y el pimiento picante, bajar el fuego y tapar la olla.

Cocinar por 20 minutos. Se puede servir acompañado con arroz o en sándwiches con pan de pita y papas fritas.


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A 50 años de la quema israelí de Al-Aqsa – Por Suhail Hani Daher Akel

El 21 de agosto de 1969, con el visto bueno de los soldados de la ocupación, el terrorista pirómano australiano Rohan, perteneciente a la secta cristiana-sionista, se filtró en el interior de Al-Aqsa y desató un brutal incendio.

A 50 años de la quema israelí de Al-Aqsa latente en la actualidad bajo la ocupación.

Mientras que el recientemente fundado Israel ocupó el sector Occidental de Jerusalem en 1948, durante la guerra de junio de 1967 el poder militar sionista derrotó a varios países árabes en apenas 6 días y ocuparon, además, del Golán sirio, parte de Jordania y Egipto, el resto de Palestina y su capital el sector Este de Jerusalem. Con ironía el general israelí Moshe Dayan, al entrar en la milenaria ciudad, aseguró: “Entramos a Jerusalem para no salir nunca más”.

Desde esa instancia, el régimen ocupante agresivamente emprendió diversas excavaciones debajo de la Mezquita Al-Aqsa con mentirosos pretextos frente a la real motivación de dañar sus cimientos para el derrumbe del edificio erigido en el siglo VII y establecer en su lugar el templo de Salomón. Si bien, esto fue reiteradamente denunciado, a nadie le interesó escuchar las desesperadas voces, proteger y arrancar de las manos israelíes la primera Quibla del Islam.

Por estas avanzadas políticas de judaización de Jerusalem, la explanada de las mezquitas Al-Aqsa y la cúpula de la Roca quedaron a merced de los extremistas fanáticos israelíes. El jueves 21 de agosto de 1969, en horas tempranas y con el visto bueno de los soldados de la ocupación, el terrorista pirómano australiano Dennis Michel Rohan, perteneciente a la secta cristiana-sionista, se filtró en el interior de Al-Aqsa y desató un brutal incendio.

Advertidos por las sirenas los guardias palestinos del complejo Al-Aqsa alertaron del voraz incendio dentro de la sala de oración. De inmediato centenares de palestinos entre musulmanes y cristianos luego de quebrar el impedimento de las tropas sionistas con fuertes enfrentamientos en el Noble Santuario, hicieron cadenas humanas para apagar el incendio con cubos de agua hasta que llegaran los bomberos palestinos de las ciudades de Ramallah, Hebrón y Tulkarem, tras superar las trabas sionistas en los cruces de las carreteras.



El fuego ardió durante horas y se extendió por las partes más antiguas destruyendo el púlpito de madera de olivo, sándalo y marfil de 900 años de antigüedad obsequiado por el iraquí sultán Salah al- Din al-Ayubbi (Saladino). El daño fue considerable y arrasó con los antiguos paneles de mosaico en las paredes y los techos, carbonizando las alfombras y una gran parte de literatura musulmana.

El terrorista austriaco Rohan, que fue traído en los fatídicos chats por la Agencia Judía para trabajar y colonizar Palestina, lo detuvieron el 23 de agosto y llevaron ante un tribunal israelí que irónicamente lo juzgó, lo encontró culpable y lo consideró como ‘persona con alteraciones mentales’ enviándolo de regreso Australia donde falleció de muerte natural y en libertad en 1995.

El gobierno israelí de la terrorista ucraniana, la premier Golda Meir, como fuerza ocupante no solo no se hizo cargo de lo ocurrido, sino que lo incitó a Rohan hacerlo como parte cómplice del crimen de lesa humanidad que nunca tuvo culpables que pagaran sus culpas.

Cincuenta años después con el apoyo del excéntrico presidente Donald Trump, Israel judaizó la ciudad y los peligros siguen acechando a la explanada de las mezquitas profanada diariamente por centenares de ilegales colonos judíos que la ensucian con sus cánticos talmúdicos.

Por Suhail Hani Daher Akel *
Con información de Palestinian Information Post-PIP

(*) – Fue el primer Embajador del Estado de Palestina en la Argentina.
– Fue el primer Representante de la OLP en la Argentina.
– Analista internacional sobre la situación de Palestina.

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Proverbio Árabe – El camino

Proverbio Árabe

Si encuentras un camino sin obstáculos, probablemente no te lleve a ningún lugar.



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Bachir Magdalani y la negación de sus raíces palestinas

Nazaret a finales del siglo XIX

Refería que Aziz debió huir acompañado de Afife, su joven esposa, y de Yvotyropea la Nativa Guaraní, su leal concubina, a través del Pilcomayo hasta San Francisco y desde ahí hasta Cochabamba, soportando la hostilidad de la selva.

Meses después de haber nacido Chafik, asomó a la vida Said, enseguida, Amín y las dos mujeres, Nadia y Jazmín, esta última causante de que Afife muriera en el parto, mientras sus pensamientos anidaban lejos, en la Palestina de sus padres.

Al morir Afife, Aziz le entregó el cuidado de la parvada a la Nativa Guaraní, dedicada desde hacía mucho tiempo a ser una segunda madre. Ella les enseñó a hablar el guaraní, a amar las cosas sencillas, la selva de horizontes lejanos, el Chaco, a jugar con lanzas y flechas a los varones, como si fuesen guerreros guaraníes de verdad. En las noches, ella o Aziz, alrededor del mate, les referían cuentos de Las Mil y Una Noches, historias de califas, de caballos encantados, de aves gigantes que cruzaban los cielos y mares en menos de un día.

Penélope del Pilar, desde la misma fecha en que su padre habló de su ascendencia italiana o francesa, empezó a cambiar de amistades y a desconocer a cuanto pariente no tuviese el apellido Magdalani, rehuyendo, además, a los que lo tenían. Una mañana despertó como si en la noche la hubiesen coronado reina; llamó a la mucama y le dijo que le ayudara a calzarse las pantuflas y a ponerse la bata de seda.

«Magdalani, Magdalani, Magdalani»: qué bello sonaba su apellido. Se sentó frente al tocador, rebosante de ideas destinadas a cambiar su existencia por una más acorde a los modelos de la sociedad a la cual soñaba incorporarse. Sabía que más de alguien iba a indagar a fondo sobre el origen de su familia. Habría que disipar dudas, responder a interrogantes legítimos. Entonces, creó su propia versión, que se iniciaba a partir de la información de su padre.



En la biblioteca, a la que entraba sólo raras veces para admirar el efecto decorativo de la empastadura de los libros, encontró un mapa de Italia editado por Rand McNally, y sus ojos se clavaron en el norte, en Lombardía, nombre que le recordaba un suceso, aunque ignoraba de que se trataba. Después se fijó en la ciudad de Mantua. Algo sabía sobre un duque de Mantua, personaje que le parecía protagonista de un lance amoroso en una novela. A partir de estos antecedentes, elaboró un árbol genealógico de estructura complicadísima, donde sus antepasados estaban emparentados con más de algún Papa, con escritores y pintores del Renacimiento.

Andrea, a su vez, urdió otra historia igual de portentosa. Cuando iba a comer donde amigos, en las fiestas a que asistía, en la peluquería o donde la modista, comentaba que un tatarabuelo suyo había sido consejero del rey de Italia, Víctor Manuel II. Y que Cavour se alojaba a menudo en casa de sus parientes, circunstancia que lo llevó a enamorarse de una Magdalani, cuya belleza casi trastorna al político. Al final, la Magdalani de la historia se casó con un príncipe húngaro, quien pudo llegar a ser rey de su país si no hubiese muerto en una epidemia de cólera en el norte de África, adonde llevaba de preferencia a pasear en velero a su joven y bella esposa.

Ni a Chucre ni a Marisol les complacía la conducta de Bachir, su afán antojadizo de buscar ascendientes italianos o franceses, como si fuese vergonzoso ser descendiente de árabes; pese a todo, se callaban y preferían mantenerse ajenos a los devaneos sociales de Bachir y sus hijas, acaso estas últimas las más decididas a cambiar sus relaciones sociales, a borrar de una plumada todo vestigio que las pudiese vincular a inmigrantes pobres, analfabetos, en su mayoría provenientes de los campos.

El bisabuelo de las jóvenes, Aziz Magdalani, no sabía leer ni escribir, aunque para él eso no constituía impedimento serio; tenía la capacidad maravillosa para hacer cálculos matemáticos, discernía por intuición las buenas y las malas noticias cuando le escribían desde Palestina y, a menudo, se valía de la triquiñuela de hacer leer a otros cuanto le interesaba, pretextando que se le habían extraviado las gafas. Afife, también analfabeta, sabía contar maravillosos cuentos e historias —que podían ser verdaderos o falsos—, como si los hubiese leído en libros traídos de ultramar.

Cuantas veces se reunieron las familias de Chucre y Bachir luego del anuncio pomposo de que los Magdalani eran descendientes de nobles italianos o franceses, sólo se hablaba de eso. El asunto, molestaba sobremanera a Jorge, el mayor de los hijos de Chucre, cuyas actividades en la universidad le habían proporcionado fama de revoltoso y agitador, al punto que sus primas Penélope del Pilar y Andrea, lo consideraban un redomado anarquista.

Por Walter Garib

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Proverbio árabe – Nunca discutas

Proverbio árabe

Nunca discutas con un idiota.

La gente puede no diferenciar quién es quién.



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Proverbio Árabe – El beneficio

Los notables planean, los grandes lideran, los héroes conquistan… y los cobardes se benefician.



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