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Pau Pérez-Sales: La tortura no es útil para obtener información

Entrevista con Pau Pérez-Sales. «La tortura es útil para intimidar, como forma de control social. Pero la ciencia muestra que no es útil para obtener información».

La tortura es inútil.

¿Está seguro de eso?

Lo demuestran las investigaciones, por ejemplo las del neurobiólogo Shane O’Mara (Trinity College de Dublín), que evidenciaron que bajo tortura se olvidan y distorsionan los recuerdos.

El informe (2015) que presentó el Senado de EE.UU. sobre el uso de la tortura después del 11-S afirma que tras gastos astronómicos e infinito sufrimiento no se obtuvo información relevante. Guantánamo fue un fiasco.

Pues no entiendo nada.

Nos acostumbran al mito del detective que salva vidas a golpes. Jean Maria Arrigo ha publicado diálogos con interrogadores norteamericanos que cuentan que la violencia destruye al otro. Nada más. La tortura es útil para intimidar, como forma de control social. Pero la ciencia muestra que no es útil para obtener información. Y lo saben.

Eso más de uno se lo discutiría.

Bajo tortura física o psicológica el cerebro está agotado. Sabemos que no es un método adecuado para obtener información de un detenido, incluso si este tuviera información relevante.

El miedo al terrorismo ¿está dando carta blanca a la utilización de la tortura?

Sí. Hoy los malos tratos y la tortura se aplican bajo la luz o a escondidas en prácticamente todos los países del mundo, avalados por el miedo y la sensación de inseguridad de la población.

Donald Trump ha restablecido métodos de tortura ya prohibidos.

Defiende técnicas como el ahogamiento simulado. Es una actitud peligrosa, porque resquebraja los mecanismos que la comunidad internacional ha construido con esfuerzo durante décadas. ¿Con qué legitimidad se podrá denunciar a otros gobiernos en teoría más autoritarios?… No son ‘boutades’: un anti-terrorismo de Estado que crea terrorismo de Estado.

Bajo el gobierno de Obama, ¿también se torturó?

Durante el gobierno de Obama se mantuvieron centros de detención e interrogatorios clandestinos en terceros países o en barcos en aguas internacionales, pero se hacía con cierta vergüenza, y con un [mínimo] control; ahora nos enfrentamos a la desregulación y el caos.

¿Se ejerce la tortura en España?

Sí, se ejerce en las cárceles y en centros de inmigrantes, donde la opacidad es máxima. Afectan al ciudadano de a pie detenido en comisarías locales, a activistas de movimientos sociales, a los desahuciados, a los manifestantes… Todavía tenemos nuestros patios de atrás. Nosotros peritamos mucho. Por desgracia.

Resulta sorprendente.

No se toman las medidas pertinentes para investigar, documentar y sancionar los casos cuando se producen. El resto de Europa no está mucho mejor. Hay impunidad.

Es una acusación grave.

En los casos que atendemos en terapia no es raro ver a ciudadanos que han sufrido malos tratos y que son falsamente contradenunciados por resistencia o atentado a la autoridad. Su denuncia no va a ninguna parte, pero la contradenuncia puede conllevar en la legislación actual a condenas de cárcel y elevadas multas.

Pero, ¿y la justicia?

El estigma asociado a la palabra tortura hace que muchas veces los jueces opten por dar credibilidad a la versión policial sin mayor trámite.

¿Cómo han evolucionado los métodos de tortura?

Hacia métodos cada vez más psicológicos. En la mayoría de los países europeos no se toleran las pruebas de golpes. Pero por rutina le tengo de pie o en una silla pequeña durante muchas horas, le acuso sin acusarle, amenazo a su familia, no le dejo dormir, le agoto emocionalmente…

Acaban convencidos de que su enemigo no es sólo quien está enfrente, sino uno mismo, que es verdad que es cobarde, débil, tonto y huele mal, y se preguntan si en realidad fueron maltratados.

¿Se supera?

Los golpes pueden llegar a superarse, pero la tortura psicológica deja secuelas muy hondas. Ahora ese tipo de tortura es un gran campo de experimentación.

Póngame algún ejemplo.

Antes se experimentaba con celdas monocromáticas: días y días entre cuatro paredes en la que todo es blanco. La carencia de cualquier estímulo externo provoca síntomas depresivos o psicóticos en cuestión de días.

¿Y ahora?

Algo así tenemos en la gente que está en aislamiento en nuestras cárceles, que son alrededor del 2% de los presos. Muchos acaban con mutilaciones e intentos de suicidio. Esta es la tortura como castigo. Es otra forma de tortura.

¿Los métodos de tortura son universales?

Hay un factor cultural: los musulmanes que fueron liberados de la cárcel de Guantánamo dicen que de todas las torturas que sufrieron, desde palizas hasta aislamiento o ahogamiento, lo peor fue que los mantuvieron desnudos en los interrogatorios frente a una mujer.

La humillación.

Sí, porque en el mundo árabe el hombre no se desnuda. Había antropólogos y psicólogos como asesores. Por eso, porque hay una parte de la ciencia que auxilia a la tortura, tiene que haber otra ciencia que se enfrente a la tortura.

Por Pau Pérez-Sales (psiquiatra del hospital La Paz (Madrid), preside la Sección de Consecuencias Psicológicas de la Tortura de la Asociación Psiquiátrica Mundial, es perito en casos de tortura para instituciones internacionales y consultor en la OMS).
Con información de La Haine

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G4S, tortura y genocidio en Palestina

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Randa Wahbe, miembro de la ADDAMER – Asociación Defensora de los Derechos de los Prisioneros Palestinos, visitó la ciudad de Bogotá en el marco del Seminario internacional sobre Delito Político y Situación de los Presos políticos en Colombia, realizado en Bogotá el 15 de octubre. Junto con su participación en dicho evento y en las jornadas de reconocimiento de la situación carcelaria en Colombia, compartió con BDS en Colombia el 16 de octubre en las instalaciones de Sinaltrainal, una charla sobre Resistencia y Prisión Política en Palestina.

Durante su intervención fue enfática en señalar la responsabilidad de G4S en la violación a los Derechos Humanos de la población palestina, describiendo los vejámenes a los que son expuestas las personas privadas de su libertad en cárceles vigiladas gracias a la tecnología de G4S. En primer lugar, describió las figuras jurídicas usadas para la detención arbitraria y masiva de la población palestina: la detención administrativa y la aplicación del derecho militar. Aunque el número de personas bajo detención administrativa había disminuido, durante los operativos militares de los últimos tres meses, pasaron de 250 a 500 personas detenidas.

Se ha usado una figura que se llama la detención administrativa. Es una figura de detención sin acusación con evidencias secretas y no tiene fecha de prescripción (…)  Son detenciones por tiempo indefinido, con pruebas secretas. Son miles los palestinos procesados por esa medida especial (…) las condenas van de 3 a 6 meses, pero son renovables el número de veces que quieran, el juez sólo tiene un resumen de pruebas secretas, eso significa que no hay examen a fondo de ninguno de estos casos y que estas cortes son una farsa y se puede ver en esa situación la complicidad entre los servicios de inteligencia, los jueces y las cortes mismas. (…) Muchísimas veces el mismo día que se acaba la detención y van a ser liberados se les renueva la detención, lo que tiene un impacto muy fuerte para las familias.

Esta figura se aplica, por ejemplo, contra defensores de derechos humanos por denunciar, solidarizarse o apoyar a la población en sus acciones de resistencia. Y como medida de aprensión se ejecuta en las peores circunstancias.

Lo arrestaron tapándole los ojos amarrándole las manos y le quitaron el derecho de volver a ver su familia para despedirse, pues los miembros de las autoridades le dijeron: “no va a volver a ver a su familia nunca”.

Con frecuencia las fuerzas de ocupación realizan los arrestos en la noche y durante 72 horas incomunican a los presos y los hacen víctima de duras jornadas de tortura.

Los presos son amarrados a una silla, colgados, les queman con cigarrillos. Además de la tortura física está la psicológica, más dañina a largo plazo especialmente en el caso de niños que viven estos hechos, en un ámbito militar los exponen a la insolación, al aislamiento en celdas de 2 x 2 en las cuales les ponen luz durante 24 horas o los dejan sin luz durante 24 horas. O los exponen al aire acondicionado a todo volumen. Estas torturas no buscan sólo conseguir información, buscan romper a las personas desde adentro.

En 73 casos, entre ellos el de un defensor llamado Arafad, los presos han sido torturados hasta la muerte:

Siete días después fue encontrado muerto en su celda, murió por la tortura, en la autopsia se encontraron marcas de golpes, hemorragias. A pesar de las evidencias, el estado israelí no reconoció el hecho ni realizó una investigación independiente.

En la mayoría de centros de detención y cárcel opera G4S y todos están en el estado de Israel. Randa señala, que el traslado carcelario es una práctica que se desarrolla tanto en Colombia como en Palestina, para aumentar el aislamiento.

Hemos podido ver estos días que es la misma situación que se vive en Colombia cuando trasladan a los presos políticos al otro lado del país para que las familias no puedan visitarlos. Los presos políticos palestinos viven algo similar, pero las familias además de pedir permisos para entrar a la cárcel, que se pueden negar con muchas evasivas, piden un permiso para entrar a Israel, algo un poco parecido a una visa, y vemos que es una estrategia directa de aislamiento.

Randa Wahbe en el evento en Bogotá ©boicotisraelencolombia
Randa Wahbe en el evento en Bogotá ©boicotisraelencolombia

Randa hizo una pequeña reseña de lo que ocurrió después del 12 de junio en Palestina durante el proceso de castigo colectivo iniciado bajo la justificación de la aparición, en Hebrón, de tres colonos israelíes muertos y las consecuencias que este proceso tuvo en la situación carcelaria.

…Por primera vez en diez años se acercaron los operativos al mismo centro de Ramalah, apenas a unos pasos de los oficinas de la sede la autoridad palestina con quien se está negociando. A unos pasos de la sede estaban haciendo arrestos. 1200 presos políticos palestinos, una de las cifras más altas de los últimos años. En el verano pasado habían alrededor de 5000 presos políticos palestinos y se incrementó a 6200 después de esa fecha. Durante estas incursiones en muchos caseríos, pueblos, se tomaron las escuelas, los centros comunitarios. En la madrugada ponían a los hombres en la plaza central del pueblo para interrogatorios y luego para arrestos, lo que explica el aumento drástico de la cifra de personas arrestadas durante ese periodo.

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Junto con la arbitraria forma de encarcelamiento y las torturas y tratos crueles e inhumanos a los que son expuestos los individuos y comunidades, se suma la arbitrariedad en los procesos de juzgamiento.

Es difícil de describir porque no corresponden a ningún estándar, o criterio que pueda garantizar el debido proceso. Son estructuras temporales en las cuales todos los actores son militares, el fiscal es un militar, el juez es un militar, la seguridad masiva del lugar está compuesta por militares que intimidan. Hasta quien hace la traducción del hebreo al árabe es militar. El traductor no traduce todo sino lo que le parece y tampoco es que tome en serio lo que hace, se va a almorzar, está en su facebook, interroga sus ideas: “ah usted tendría que aceptar los cargos, usted es un terrorista, hágale caso a lo que dice el juez y acepte los cargos”. Adentro de la corte los llevan de a tres esposados, a veces los unos a los otros, de pies y manos. En general, el abogado no tuvo tiempo de encontrarse con el preso antes, sólo tuvo unos minutos al inicio de la audiencia para enterarse de la situación del arresto, cuándo fue, y cuáles fueron las circunstancias.

Randa expone que en el 90% de los casos, la gente que es procesada por estas cortes es declarada culpable y que esto ocurre a través de la segunda figura de detención que depende de la ejecución de leyes militares creadas desde el 67 durante la ocupación, y que son leyes específicas para el pueblo palestino.

Esas leyes tienen que ver con todos los aspectos de la vida, culturales, sociales, incluso económicos. Por ejemplo, en los 70s era prohibido tener los colores de la bandera palestina o tener afuera la bandera palestina. Estaba prohibido hacer cualquier graffiti contra la ocupación israelí o a favor de la resistencia palestina. Todavía en este momento está prohibida cualquier tipo de actividad política, el conjunto de los partidos políticos son ilegales por definición, cualquier colectivo puede ser una organización declarada ilegal. En este momento ir a una marcha en Cisjordania es un acto ilegal aun cuando esto este en contra de su propia lógica porque el territorio de Cisjordania está en el territorio bajo el control de la autoridad palestina (…)

Estas cortes han sido utilizadas para cualquier tipo de crímenes civiles como por ejemplo procesara a la gente en la corte militar por una infracción básica a normas de tránsito entre dos ciudades palestinas en la misma Cisjordania. También se ha convertido en un mecanismo de explotación económica de la población palestina por el nivel altísimo de las multas a las personas procesadas por estas cortes (…) Podemos ver que estas cortes no sólo han sido usadas como una forma de procesar a la gente con el objetivo de disminuir la resistencia sino como una forma de pauperización y disminución económica del pueblo palestino.

Junto con la ruptura de la resistencia y la pauperización de la población el sistema carcelario y de justicia tiene como objetivo la ruptura del tejido social de la población palestina.

… un muchacho que tiene como 14 años y medio y que ha sido arrestado mas de doce veces con casa por cárcel o directamente en la cárcel. Esta situación se está generalizando más y se trata de un proceso de puertas rotativas, uno entra y sale, entra y sale de la cárcel.  Este es un chico de un barrio de Israel que se llama Cigua en donde el ejército israelí está tratando de obtener el control territorial con el objetivo de hacer una colonia. Todas las casas tienen orden de demolición y la gente está en espera de la destrucción de sus casas y de ser desplazados masivamente de su barrio. Él ha sido arrestado por tres días, por tres semanas, por un mes, a veces por más lo arrestan por andar en marchas, por andar con actitud rebelde por las calles. La ultima ve el juez le dio una fianza muy alta no podrá ver más a su familia, no podrá ir más a la escuela, y entonces que deje de hacer esto y ya no vaya a las marchas. En esa situación en donde ese niño va a tener su casa destruida, va a ser desplazado, es un mecanismos de coerción para impedirle luchar por sus propios derechos humanos. (…)

Lo que estamos viendo ahora es que muchos casos en Jerusalén una de las condiciones de libertad que ponen a los niños es seguir encarcelados en sus casas. (…) Esto tiene un impacto psicológico y social muy fuerte porque en vez de que sean los israelíes sus guardias, sus padres, sus familias se vuelven la guardia de su cárcel y es un método para crear fisuras en el tejido social de las familias palestinas.

Durante el último verano 700 niños fueron arrestados, puestos bajo cortes militares, interrogados y torturados, Randa reconoció que estos métodos buscan instrumentalizar a los niños contra el activismo político.

En muchos pueblos donde hay un comité de lucha popular muy fuerte, donde hay mucha resistencia contra la colonia, donde hay mucha resistencia contra la ocupación israelí van primero contra los niños porque saben que pueden obtener información de los niños de quiénes son los que organizan las marchas, de quiénes son los que están involucrados y así utilizar los testimonios de los niños en procesos de judicialización contra los organizadores de las marchas.

Randa finalizó su intervención reiterando que “todo lo que hacen en los centros de detención lo están haciendo con equipos de G4S” e invitando a las asistentes a sumarse a la Campaña por el Boicot las Desinversiones y las Sanciones a Israel en Colombia. Puesto que “es fundamental la solidaridad y el apoyo a la lucha del pueblo palestino contra las empresas cómplices del sistema carcelario”.

 Con información de Boicot a Israel en Colombia

Para más sobre G4S, también ver: G4S: Cómplice de la represión israelí en Palestina y Llamado a la acción contra G4S.

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Permanentes e históricas torturas de la CIA

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Por fin, la CIA ha admitido que tortura. Esto abrió un debate que nos recuerda a la última dictadura, cuando muchos la justificaban. Ahora también. ¿Por qué? ¿Hay motivos para avalar conductas inhumanas? Verá que existe relación con la actitud de ciertos políticos argentinos.

No existe debate en el mundo sobre la moralidad básica de la política exterior estadounidense. Al contrario, surgen voces republicanas que exigen menos benevolencia (ejemplo, con la apertura de relaciones a Cuba) e insisten en que hay que aplicar tácticas duras y sucias para combatir el fuego con el fuego. ¿Cuál? El temible terrorismo islámico.

Desde el fin de la Segunda Guerra, los EE. UU. se han convertido en la policía del mundo, fomentando dictaduras y guerras regionales, en tanto proclaman su defensa de la libertad y de la seguridad para todos. Hemos escrito sobre unos 50 países que invadieron en este período. En la actualidad, no pueden negar que la CIA tortura. Y por supuesto, mata. Por confesión, a medias (500 páginas sobre tres mil borradas) de torturadores. Otros no quieren creerlo. EE.UU no es responsable de eso. ¡Lleva la libertad al resto del mundo! Esto les han vendido los medios hegemónicos del planeta. Y lo suscriben, con ingenuo fervor.

El cronista nunca lo compró. Hace cinco años publicó en el semanario “Miradas al Sur” una nota, “Los expedientes de la tortura” (24-5-2009) con confesiones de torturadores de EE.UU en Abu Ghraib, Irak. Sus métodos eran los de la CIA. Nadie lo replicó ni originó escándalo, pues los grandes medios eluden mencionar el salvajismo capitalista. Incluso ahora el tema de la tortura salió veloz de las portadas. ¿Hoy a quién le importa lo que le pasa a otros? La sociedad ha cambiado. Se vive en un presente continuo. Importamos yo y los unidos a mí. Sin memoria.

Esta es la nota, con fuentes extraídas de un crudo documental de Errol Morris, “Procedimiento estándar”, que nunca se estrenó aquí. “En el filme el sargento negro Javal Davis narra una escena surrealista. En octubre de 2003 vio a prisioneros desnudos, con medias de mujer (tremenda ofensa para un musulmán), encapuchados, rezando en celdas sin luz mientras sus guardia reían. Buscaban que flaquearan. Cuenta: “Salían en mitad de la noche y detenían a todos los varones en edad de combatir”. Como los nazis. A veces padres, hijos, sobrinos. “Venían en camiones de ganado, como animales”. Chicos asustados gritando: “No soy terrorista”. Según Davis: “Eran taxistas, panaderos. Había niños. Si no estaba algún líder, detenían al hijo”. Corrían la voz: “Entrégate y lo soltamos”. Davis afirma: “Para mí, eso es secuestro”.

Tras matar a los hijos de Saddam Hussein (Uday y Qusay) buscaban al padre. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, visitó la prisión de Abu Ghraib (situada en Faluya) y la horca dispuesta para Saddam. Junto al general Sánchez aprobó técnicas y exigió resultados. Al día siguiente llegó el general Miller, gurú de las torturas en Guantánamo, con interrogadores de Afganistán. E instruyó a Janis Karpinski, una general de Brigada: “Traten a los prisioneros como perros. Que sepan quién manda”. Abu Ghraib fue el primer centro de interrogación de los EE.UU. en Irak. Como el número de reclusos aumentaba, cuando les dijeron que llegarían 1.500 más, Karpinski replicó: “No hay recursos para mantener a los 200 que tenemos. ¿Cuál es el procedimiento de liberación?”. El general Wojdakowski le aclaró: “No liberen a nadie. Si uno sale a la calle vendrá a buscarla a usted”. Así reunieron a 6.000 y en dos meses sumaron  en total a 15.000 en seis campos secretos.

La mundialmente famosa soldado Lynndie England (20 años, por sus fotos a los detenidos) afirma que el Ejército es un mundo de hombres “donde hay que ser como ellos o te controlan”. Satisfizo con los presos sus deseos: “Mostrar quién manda”. Los hacía subir y bajar escaleras mientras los guardias veían films en computadora. A otros les ponía la ropa interior en la cabeza. Tras cuatro horas despiertos podían dormir una. Ese régimen duraba 72 horas. “Mientras nos metíamos con ellos –dice-, se asustaban tanto que se orinaban”. En el filme transcriben cartas y fotos que la soldado Sabrina Harman le escribió a su esposa Kelly, aún en EE:UU: “Te sientes mal por retener a un niño sin motivo, sólo por ser hijo de su padre”. Vio a un joven matando con los pies, a oscuras, hormigas tan grandes que devoraban su cuerpo. “Me reí de los presos y les eché maíz”. Sacó fotos de un taxista desnudo. Le pegaron un porrazo en el pene. “Qué divertido”, escribió ella. ¿Por qué las fotos? Eran, según el interrogador Roman Krol, “para mostrar a quien las viera que esto se le podía hacer a cualquiera”. ¿Un error?

El 5 de noviembre, de madrugada, le enviaron un preso al sargento Anthony Díaz. Sólo vestía una camisa, encapuchado. “No se pregunta quién es ni qué ha hecho”. Durante una hora le pegaron en las duchas. “Fingía estar inconsciente”, añade Jeffrey Frost. Todos reían. Como su nariz sangraba, le quitaron la capucha. Tenía sólo un ojo abierto. Y estaba muerto. Entró la cadena de mando con el coronel Jordan al frente. Afirmó que murió de un infarto. Lo metieron en una bolsa con hielo y cerraron el cuarto. Pero Sabrina abrió con otra llave y sacó fotos. En una le apunta con el pulgar y ríe. Al otro día el cadáver, herido por todas partes, olía mal. Lo ocultaron: “Era un detenido fantasma – señala Davis-. No querían que la Cruz Roja lo viese”. Nunca más oyeron de él. “Ocúpate de tus asuntos –le sugirió a Davis un seguidor del general Videla-. “Desapareció. Se disolvió en el aire”.

Davis debía ablandarlos con música y megáfono para que no rezaran ni durmiesen. Con heavy metal gritaban, no les gustaba. Al cabo de un tiempo quedaban sordos y no les afectaba. Davis cambió a la música country. No la toleraron. “Dios mío –rezaban-. Alá. Alá. Que pare”. Por las fotos salió todo a flote, según un investigador del ejército, Brent Pack. Fue “una cadena de errores que deprimió a los soldados y bajó su moral”. A nadie le importa lo ocurrido. Creen que en Irak “debes pensarte muerto y si regresas, tienes suerte”. Por lo tanto, todo es válido. Pack halló miles de imágenes que valen más que las palabras.

Para Tim Duncan, un interrogador de Guantánamo, “era un grupo de idiotas poco profesionales que no supo hacer su trabajo”. No entiende por qué las mujeres desnudaban a los iraquíes, ya que “en la sociedad árabe ellas son seres serviles”. Órdenes. Ellas les cortaban la ropa con un cuchillo y los quemaban con cigarrillos. Les daban una ducha larga “por sucios”. Métodos “para vencer su cultura”. Los mantenían despiertos porque “ayudaba a salvar vidas”. De paso, les tomaban fotos enmascarados o fingían fellatios con una banana. El juicio sobre esta espiral de decadencia sólo fue militar. Se admitió que “acto criminal” es si lastiman a alguien o lo sitúan en pose sexual. Pero es “procedimiento estándar” tenerlo parado con falsos (o no) cables, atarlo desnudo y encapuchado o con medias en la cabeza. No los hiere: “apenas impide dormir”. Por lo tanto, pocos fueron degradados.”

Esa era la nota. Tim Weiner, Premio Pulitzer, en “Legado de cenizas”, su reciente y documentado libro sobre la CIA desde su creación, anotó que torturar es algo usual. También hoy, más de medio siglo después, la mayoría ignora que su amado presidente John F. Kennedy ordenó asesinar a Lumumba, el gestor de la independencia del Congo. Entre otros. Y procuró eliminar a Fidel Castro. En silencio. Los pueblos aún adoran a JFK. Y  admiran la imagen de la elegante Jackie, su esposa.

Seymour Hersch (un notable periodista ganador del Pulitzer en 1969 por su libro sobre los asesinatos en My Lai, Vietnam) escribió un libro sobre JFK, “The Dark Side of Camelot” (1997). Tras mil entrevistas, dijo que antes de asumir JFK solicitó a la CIA armar un grupo para los asesinatos políticos. Se utilizó el eufemismo de “acción ejecutiva”. Si bien Eisenhower planeaba asesinar a Fidel Castro, Patrice Lumumba y otros, incluso aliados, no lo realizó. Pero los planes siguieron. En 1997 se publicó el antiguo archivo de la CIA “Estudio sobre los asesinatos”, un manual  sobre el arte de asesinar. Con una advertencia: “Ninguna orden de asesinato debe ser escrita o grabada jamás”. JFK usó lo que sabía de la planeada invasión a Cuba para vencer a Nixon, ayudado por las conexiones mafiosas de su padre. Dicen que la mafia arregló las elecciones en Ohio. En todo EE.UU ganó por sólo 100.000 votos. La estructura para “asesinatos como herramientas” se llamó ZR/RIFLE y la CIA arregló que al progresista Lumumba lo asesinara la oposición.

Los sucesores de JFK no fueron mejores. Apoyaron una dictadura tras otra. Kissinger (¡Premio Nobel de la Paz!), el ególatra asesor de Nixon cuando era presidente, anunció en 1975 en el programa de Neustadt que venían días con sangre. La masacre. Propiciada por él, como en 1973 en Chile. Quizá seguía la tesis del escritor Mark Twain: “Los dos días más importantes de tu vida son el que naces y el que descubres por qué”. ¿Para someter a los demás? Cierto. Económica, financiera y militarmente. Los Kissinger del mundo la titulan aún hoy “Real Politik”.

Han usado motivos malinterpretados. La guerra norteamericana y sus invasiones siempre fueron dirigidas contra los más pobres de la tierra, los más vulnerables y fáciles de matar. Aquella foto de la niña llorosa y denuda en Vietnam no logramos olvidarla. Eliminar a quienes intentan cambiar las cosas desde abajo. La excusa con la cual se la disfrazaba durante décadas fue la lucha contra el comunismo. Hoy, al terrorismo.

¿Por qué Macri y Massa, dos candidatos presidenciales, declaran que “los Derechos Humanos son un curro” y “una etapa concluida”. ¿De dónde surgió esto? Fue en 1948 cuando George Cannon, un estratega muerto en 2005 a los 101 años, planificó en un memorándum la teoría que siguen los EE. UU. Apuntó: “Con el 50 % de la riqueza del mundo pero sólo un 6,3 % de su población, no podemos evitar ser objeto de envidias y resentimientos. Debemos idear un patrón de relaciones que permita mantener esta posición de disparidad. Tendremos que dejar a un lado todo sentimentalismo y ensoñación. Y dejar de hablar de objetivos vagos e ideales como los Derechos Humanos, la mejora del nivel de vida o la democratización. Debemos esgrimir conceptos de poder directo. Cuanto menos nos enredemos en eslóganes idealistas, mejor”.  (Fuente: “La historia no contada de los EE.UU”, polémico y veraz documental de diez horas de Oliver Stone, conocido en 2014).

Esto revela quienes asesoran a Massa y a Macri. Si usted, votante, no lo cuestiona, permite a toda la gente que posee el control, el poder y el dinero, permanecer dominante. La lucha por el poder es primordial en los hombres y no van a renunciar a ella. No está en su naturaleza. Lo prueba la historia del escorpión y la rana. Vencer aunque uno muera.

Según Stone, el uso de la bomba con impunidad les dio el derecho de dictar los términos del mundo: “Somos abusones porque tenemos la mayor bomba en la espalda”. No hubo perdón en las intervenciones de la CIA en el planeta. Acotemos: como habría pasado si ganaba Hitler. Es una creación norteamericana la “concentración del poder”. Por eso tienen razón Perón, De Gaulle y la Presidenta: mantener la soberanía.

Sugería el genial pintor inglés Turner que el hombre es un peón de la naturaleza. Podríamos añadirle: y de otros hombres, que lo utilizan. Vive para sobrevivir lo más que puede, aunque sabe que sin haber matado a nadie está condenado a morir. ¿Y mientras tanto? “Cada ser humano posee un mecanismo de negación para sobrevivir. La única manera de sobrevivir es negar, ¿negar qué?: la realidad.” Esto dijo Woddy Allen el pasado noviembre. Parece un retrato de los políticos opositores en la Argentina. Niegan los Derechos Humanos, silencian las torturas de la CIA, callan. Y le suman su odio a la inclusión social.

Piensan anular los planes sociales del gobierno para dar ese dinero a “quienes lo merecemos”. Ignacio Copani escribió una satírica canción, “Con mi plata”, sobre miles que creen que el pobre les quita algo suyo. Todos somos testigos de la letanía infinita de mentiras de los medios hegemónicos. De la CIA ni hablan. Hacen lobby para perdonar a los torturadores locales. Son escasos los Copani, capaces de cuestionar y desafiar a los dueños de la Argentina. Y entre ellos, brillan los jóvenes.

Por Alberto Daneri
Con información de Diario Registrado

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