Jesús, el hijo del hombre 4

Un zapatero en Jerusalén

 

zapatero_jerusalem

 

 

Neutralidad

 

Jamás lo amé, pero tampoco lo odié. Nunca presté oído a sus prédicas; prefería oír su voz melódica, que me era tan agradable.

Todo lo que dijo era ambiguo e incomprensible a mis oídos y pensamientos, aunque la música de su voz era clara y sonora para mí.

En verdad, si yo hubiera oído de labios de la gente la acotación de sus enseñanzas, no habría podido diferenciar si Jesús era amigo o enemigo del judaísmo.

 

Sumáte a Páginas Árabes

Recibí historias, curiosidades y el hilo invisible que conecta el mundo árabe con tu propia identidad — empezando por Herencia Árabe, nuestra serie sobre Al-Ándalus, los grandes imperios y la migración que trajo tantos apellidos árabes a Hispanoamérica.

¡No hacemos spam! Podés darte de baja cuando quieras.Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.