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Marruecos perpetra genocidio cultural en el Sáhara Occidental

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Marruecos perpetra genocidio cultural en el Sáhara Occidental

Marruecos pretende borrar de la faz de la tierra al pueblo saharaui, su historia y su patrimonio. Lo primero que hizo fue invadir el Sáhara Occidental, en 1975, tirar bombas de napalm, fósforo blanco y bombas de fragmentación contra la población que huyó desconsolada de sus casas con lo puesto, en busca de protección. La memoria del pueblo saharaui guarda para la eternidad, los centenares de víctimas civiles de los campamentos de Um Draiga y Tifariti, salvajemente bombardeados por la aviación marroquí.

Los pozos de agua en el desierto, fueron envenenados y más tarde sellados. La población que se salvó huyó a Tinduf ciudad argelina fronteriza con el Sáhara Occidental y se instaló, en campamentos de refugiados hasta hoy día. Los que se quedaron, sufren maltratos, torturas, asesinatos, desaparición y todas clases de violaciones a sus derechos humanos.

Los saharauis fueron colonizados por los españoles, comercializaban a base del trueque y sus tribus eran gobernadas por una Junta de Notables, llamada Consejo de los 40 o Ait Arbayin. Fueron nómadas cuya mayoría se instaló en las ciudades fundadas por los colonizadores. Es la única nación árabe de habla hispana; dominan asimismo el hassanía, un dialecto árabe. Es un pueblo que proviene mayoritariamente del Yemén, que se asimiló con las tribus bereberes meridionales, por lo tanto su linaje es distinto a la del norte, proveniente de Arabia.

El lenguaje, la vestimenta y sus costumbres, son todos diferentes a las marroquíes y hasta la fisonomía entre un saharaui y un marroquí se puede distinguir.

Desde hace 38 años Marruecos trata de “marroquinizar” el Sáhara Occidental (al igual como lo hicieron los chilenos al pretender “chilenizar” la peruanísima Tacna antes de 1929). Aparte de su invasión de colonos, en los colegios dictan solo una inventada historia marroquí, el idioma francés, las ciudades tiene nombre en francés (por ejemplo la capital es El Aaiún, ellos le ponen Laayoune), los nombres de las calles fueron cambiados por nombres de almérides marroquíes o de miembros de su familia real. Los niños saharauis se quejan que “los profesores ponen mejores notas a los alumnos marroquíes, aunque falten”. Censuran el arte libre saharaui. Asimismo, los saharauis no pueden usar su vestido característico cuando van a los mercados porque no les venden y los obligan a usar la ropa marroquí. Entonces, no existe la historia saharaui y se está desacostumbrando el uso de la vestimenta.

Del informe de las Naciones Unidas se desprende, asimismo, no solo eliminar el patrimonio cultural inmaterial, sino también el material que da testimonio de la historia y la cultura del Sahara Occidental. Por ejemplo, destruyeron en el año 2004 el Fuerte de Villa Cisneros, primer edificio levantado por España en el Sahara Occidental en 1884. Pretendieron demoler la Iglesia Católica de Dajla y ante el escándalo retrocedieron.

Tras el campamento de protesta de Gdaim Izik, que reunió a más de 30 mil saharauis, en noviembre de 2010, la potencia ocupante también ha prohibido el uso de la “jaima”, carpas símbolo de identidad nacional saharaui. El Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), ha pedido a la UNESCO asumir sus responsabilidades para con el patrimonio cultural del pueblo saharaui, que está expuesto a la ruina y la degradación por Marruecos desde 1975.

“Pero lo más agravante e insolente es la emisión de un reglamento, por las autoridades de Marruecos a través de su Ministerio del Interior, durante la primera semana de marzo de 2013, que prohíbe levantar “jaimas” en las ciudades, los suburbios o en las playas”, señala la Ministra saharaui de Cultura, en una carta remitida a la directora de la organización, Bokova Arena.

La destrucción del patrimonio saharaui fue denunciada por Farida Shaheed, Experta independiente de Naciones Unidas para los derechos culturales. Acusó, asimismo, en su informe: “Tratándose del sistema de enseñanza existente, se ha dicho que, como los saharauis sólo aprendían la historia oficial de Marruecos, nada se les enseñaba de su propia cultura ni de su propia historia. La experta independiente recuerda que esto no es conforme con el artículo 29 del Convenio relativo a los derechos del niño y con el artículo 5 de la Declaración de la UNESCO sobre la diversidad cultural”.

Y lo que es más importante, Marruecos prohíbe el uso de nombres saharauis, violando la misma Convención anteriormente citada, que dispone en su artículo 8: “Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad, incluidos la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares de conformidad con la ley sin injerencias ilícitas”.

A pesar que el Reino de Marruecos aprobó con bombos y platillos su nueva Constitución (para tratar de evitar la “primavera árabe” en su país), que dice respetar la “cultura hassanía”, Shaheed menciona: “La experta independiente también se enteró, con preocupación, de que los saharauis no gozan nunca, en la práctica, del derecho de registrar a sus hijos en el registro civil bajo el nombre que desean, en particular, según la práctica hassanía, de utilizar nombres compuestos”.

Por ejemplo, en el Perú se acostumbra poner uno o dos nombres y el apellido paterno seguido del materno. En Brasil privilegian el apellido materno, en Argentina los dos primeros nombres luego el apellido. En el caso del Sáhara Occidental los marroquíes obligan a los saharauis a poner un nombre y un apellido, mientras, los saharauis, siguiendo una costumbre anterior al Islam, el nombre completo viene constituido por el nombre del nacido, el del padre y el del abuelo. Los propios colonizadores españoles respetaron esa costumbre. Como señala el abogado Haddamin Moulud Said “la actual ley del registro civil marroquí, aplicable por la fuerza en el Sahara Occidental, impide a los padres saharaui dar, a sus hijos, estos nombres: Mulay, Sidi y Lal-la. Lo impide porque sólo los miembros de la familia real pueden ostentar esos nombres. Cuando, en el Sahara y, también, en Mauritania, tales nombres son muy comunes y corrientes”.

Los marroquíes construyeron el muro militar de 2720 kilómetros, el más grande del mundo, que divide el Sáhara Occidental en dos, la zona ocupada y la zona liberada por el Frente Polisario, único representante del pueblo saharaui reconocido por la ONU y en donde se constituyó la RASD. Es decir, las familias separadas por un muro y con nombres y apellidos distintos, con idiomas disímiles (francés y español), y enseñanza de historia diferente.

Todo ello constituye un genocidio cultural, prácticas racistas que recuerdan la filosofía y la política de discriminación racial del apartheid en Sudáfrica.

Por: Ricardo Sánchez Serra (*)

(*) Periodista peruano. Miembro de la Prensa Extranjera

Con información de : Generación

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Fez, la Atenas africana de ayer y de hoy

La capital cultural de Marruecos atrae al mundo por su patrimonio y festivales musicales.

La dinámica comercial de los toldos populares de Fez es todo un atractivo cultural ©El Tiempo
La dinámica comercial de los toldos populares de Fez es todo un atractivo cultural ©El Tiempo

Marruecos suma cuatro capitales. Rabat es la administrativa; Casablanca, la económica; Marrakech, la turística y Fez, la cultural. La Atenas de África recibe su sobrenombre por la educación que desde el año 857, fecha de la fundación de la mezquita universitaria Al Karaouine, ha procurado y por su riquísimo y diverso patrimonio arquitectónico.

Fez es un crisol de civilizaciones, y esto es así porque en sus intrincadas vías han morado inmigrantes andaluces y sicilianos, musulmanes, judíos, sefardíes y bereberes. Las huellas de sus asentamientos perviven indelebles en la sede imperial más antigua del reino.

La ciudad se divide en tres zonas, Fes el-Bali, que se remonta a 809; Fes el-Jdid, erigida en 1276; y la Ville Nouvelle, fundada a principios del siglo XX por los colonizadores franceses.

Sus palacios, mezquitas, residencias y laberíntico trazado urbano han atraído desde hace siglos a estudiantes, intelectuales, comerciantes y artistas de todas las esquinas geográficas. Abundantes son los tesoros, pero si hay un enclave en el que perderse (literalmente) es la medina de Fes el-Bali. El barrio antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y es la zona peatonal más extensa del mundo.

La expresión que más veces se escucha en sus calles es ‘¡Balak!’, un grito de atención que los lugareños emplean para anunciar que pasarán con sus mulas.

La ciudadela está constituida por 187 barrios, y, a modo de anécdota, cada uno de ellos consta de una mezquita, una fuente, un hammam o baño árabe y una panadería, donde acuden los vecinos con sus masas de pan para hornearlas. En sus estrechas 9.400 callejuelas se suceden hasta 10.500 edificios históricos y numerosos zocos especializados por agrupaciones gremiales.

El barrio antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y es la zona peatonal más extensa del mundo.

En este paraíso de las compras, “pagas el precio del deseo”, advierte Isabel Albarracín, una española casada con un marroquí que ya está curtida en las artes del regateo. Su consejo a los lectores es nunca señalar directamente al vendedor el artículo del que el visitante se ha antojado. En la Kissaria se pueden adquirir babuchas, túnicas, sedas, lanas y brocados; en la plaza Es-Seffarine, todo tipo de artículos en plata, hierro y cobre, cincelados por los latoneros; en el-Henna productos de cosmética milenaria, caso de la henna, el khol, el aceite de argán o el jabón negro, así como pieles de lagarto y caparazones de tortuga para pociones mágicas; y en el zoco Attarine, la nariz se colmará del olor de las especias y las hierbas.

De todos estos emplazamientos, el más inmortalizado en Flickr e Instagram son las curtiembres de la tenería Chouwara. Desde lo alto, el mosaico de cubas de tierra seca asemeja la paleta de un pintor. No obstante, advertencia a estómagos sensibles, la vista no es el único sentido que queda impresionado, pues fuerte es el olor que desprenden las pieles animales a la espera de ser teñidas en las tinas.

Como Fes el-Bali, Fes el-Jdid está rodeada de murallas que le procuran un aire medieval, consta de palacios con jardines, escuelas coránicas y zocos. Pero en su interior se hallan dos enclaves de visita obligada, el Palacio Real Dar El Makhzen y la Judería, cuyos labrados balcones de madera le dan un aire distintivo con respecto a la arquitectura árabe del resto de la ciudad. Esto es así, porque las casas musulmanas se caracterizan por grandes patios interiores con jardines y fuentes, que resguardan la privacidad familiar y atenúan el sofocante clima. Los judíos huyeron de Fez en 1956, pero la reminiscencia de su vida hacia el exterior ha quedado impresa en los miradores de La Mellah.

Fez redunda, en la actualidad, en su pasado cultivado, y no solo porque su medina (barrio antiguo árabe) sea un museo al aire libre y sus zocos, un vestigio de la cultura gremial y artesanal, sino porque muchas son las citas con la música y el arte a lo largo del año. Así, en abril, se celebra el Festival de Flamenco, organizado por el Instituto Cervantes, y el Festival de la Cultura Sufí; en junio, el Festival de la Música Sacra del Mundo y los Encuentros de Fez, que reúne a intelectuales, humanistas y científicos; y en julio, el Festival Nacional de la Cultura Amazigh, donde se rinde tributo a la poesía, la música y el baile bereberes.

Con motivo del Festival de Música Sacra, por ejemplo, los palacios se abren a la población para conciertos, y la medina, que casi nunca se pisa por la noche, se transita en esos días en un viaje nocturno y musical por sus sinuosas calles y riads.

No lo llames hostal, sino ‘riad’

¿Para qué alojarse en un hotel cuando puede hacerlo en una casa o en un palacio? Las viviendas con patio interior o ‘riads’, que hacen las veces de hoteles, van desde las tradicionales y económicas hasta los lujosos, con piscina y ‘spa’. Al llegar no deje caer la maleta. Es de mala educación. La hospitalidad marroquí lo recibe con té y dulces típicos. Déjese agasajar.

De fuera para dentro

Existen dos enclaves extranjeros que nutren de oferta cultural a la ciudad, el Instituto Cervantes, situado en el número 5 de la calle Douiat, y el Instituto Francés, en el número 33 de la calle Loukili, con propuestas que van de muestras de fotografía a talleres gastronómicos, pasando por ciclos de cine, conciertos, conferencias y recitales literarios.

Pruebe delicias

Podrá probar yogures artesanales, pastas a base de almendras, pistacho, miel, coco y nueces; y té a la menta, conocido como ‘whisky bereber’.

Tenga en cuenta…

En Fez saldrán voluntarios para guiarlo por el barrio antiguo, cargarle la maleta, ofrecerle alojamiento, pinturas de ‘henna’, masajes, y calzado.

Por Begoña Donat
Con información de El Tiempo

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Nombres femeninos y masculinos de origen amazigh

Anir, Sifaw, Tifawt, Thiyya o Bahac son algunos de los muchos nombres amazigh que ahora ya reconocen las autoridades marroquíes. En una circular enviada a todas las oficinas de funcionarios estatales en el reino aluí y en el extranjero, se les transmite las instrucciones para aceptar la inclusión de nombres amazigh en sus registros. Esta circular representa el final de una discriminación que durante años sufrieron las familias amazigh.

Para Mounir Kejji, activista amazigh, esta circular es una gran noticia. “¡Ya era hora! Esta es una victoria y una venganza por todos los padres que no estaban autorizados a dar nombres amazigh a sus hijos”, recalca en sus declaraciones al diario árabe Assabah. “Esta circular representa el final de una ley racista contra los amazigh, ya que a los padres se les prohibía dar el nombre que deseaban a sus hijos y eso es totalmente discriminatorio”, prosigue.

Mounir Kejji recuerda la larga y ardua lucha por conseguir que se reconozca oficialmente esos nombres. Se inició en 1996, cuando Driss Basri era ministro del Interior en aquel entonces, y Abdelouahab Ben Manssur, presidente de la Alta Comisión de Registro Civil e historiador del reino alauí, enviaron una primera circular prohibiendo el empleo de nombres amazigh en las oficinas de registros civil.

En los últimos años, decenas de asociaciones amazigh de Marruecos han ejercido una presión constante cada vez que un nombre bereber no se reconocía como oficial. De hecho, también organizaciones internacionales de derechos humanos, como Human Rights Watch, se habían manifestado en contra de la discriminación. En 2009, Human Rights Watch envió una carta al ministro del Interior de la época, Chakib Benmoussa, para pedirle que levantase la prohibición de los nombres propios amazigh, tildando incluso de “discriminación étnica” dicha práctica.

A partir del mes de abril de este año , Marruecos permite a los padres a dar nombres amazigh a sus hijos.

El ministro del Interior, Mohand Laenser, envió una circular a todas las oficinas de registro en Marruecos, así como a la de los consulados de Marruecos en el extranjero, ordenándoles a aceptar nombres bereberes.

Un 60% de la población marroquí es de origen amazigh. Y esta “mayoría” está condenada a un ostracismo, por lo menos en lo que se refiere a algo tan importante como el nombre de pila. La cultura Amazigh sigue todavía considerada como una “baja cultura” en Marruecos. En una lista proporcionada por  Alhucemas PRESS,  hasta 2012 éstos eran los los nombres bereberes prohibidos.


NOMBRES FEMENINOS

Bahac Nombre tradicional

Damya Otro nombre supuesto de Dihya. También atestiguado en el Souss.

Dassin Una Poetisa Famosa de los Tuareg.

Dihya Nombre supuesto de la Kahina, la ” reina de los Aurès” quién luchó contra la invasión árabe

Guraya Nombre de una santa en Kabilia, que la cantaron muchos cantantes kabilios

Hennu Nombre tradicional

Herru Nombre tradicional para los Idaw Tanan (Marruecos)

Ijja Nombre tradicional

Ijju Nombre tradicional

Illi Mi hija

Ittû Nombre tradicional

Izza Nombre tradicional

Kella Nombre de la muchacha de Tin Hinan, reina de Tuareg

Kwella Nombre tradicional

Lalla Término de respeto

Lunja Heroína de un cuento

Mamma ” Juguete caro”. Nombre tradicional en el sureste de Marruecos

Mammas Nombre tradicional

Markunda Nombre que se encuentra en los Chaouis (La cantante Markunda Aurès)

Meghighda Nombre tradicional (Poeta Meghighda n Ayt Âtiq)

Menna Nombre tradicional

Siman Dos almas (del padre y la madre).

Siniman Dos almas (del padre y la madre).

Tadêfi La suavidad

Taderfit Emancipación

Tadla Ramo

Tafalkayt La bonita

Tafsut La primavera

Tafukt El sol

Tagafayt Extraído de un topónimo

Taghbalut La fuente

Tagwerramt La piadosa, la santa

Tagwilalt Forma femenina de Agwilal.

Tagwillult Extraído de un topónimo

Tagwizult La valiente

Thiyya Es bonita

Tajeddigt La flor

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