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Maltés – Única lengua semítica de Europa

Lenguas semíticas

La región tradicional de las lenguas semíticas es el Asia Occidental, en particular Arabia, Mesopotamia y SiriaPalestina.

Aparte de Arabia, el Fértil Creciente y Etiopía también el habla semita se ha difundido fuera de estas regiones en virtud de la emigración o la conquista.

La penetración de los árabes en el norte de África y en las islas del Océano Índico; los asirios en Anatolia; o los fenicios por las costas e islas del Mediterráneo.

 El fenicio fue usado incluso en Karatepe, Cilicia, donde el autor de las inscripciones reales parece haber estado acostumbrado al uso del fenicio para propósitos lapidarios. El arameo ganó una difusión espectacular como lingua franca desde Afganistán a Egipto.


El maltés, la única lengua semítica de Europa

Se trata de un idioma muy especial y particular, y es el único idioma oficial de un país de la Unión Europea que proviene del árabe. De hecho, es el último superviviente de los dialectos árabes que se hablaban en España y Sicilia en la Edad Media y es la única lengua semítica en el mundo que emplea el alfabeto latino.

El maltés es una lengua totalmente diferente de las de los demás países que le rodean: Italia, Túnez y Libia, los países balcánicos, (Grecia, Albania, y la ex Yugoslavia). En realidad proviene del árabe dialectal magrebí, con muchas palabras incorporadas del italiano y del inglés, así como de otras lenguas antiguas y modernas, incluido el castellano, (de la época de los Caballeros de Malta), y el catalán, (de los siglos en que fue parte de la Corona de Aragón y por la emigración de menorquines en el siglo XVIII y XIX). Es evidente que comparte además con el catalán y el castellano muchísimas palabras “mediterráneas”, como el nombre del delicioso pescado de otoño, la “llampuga”, en maltés llamada “lampuka”. En realidad, el maltés tiene una estructura de lengua semítica, sobre todo en su morfosintaxis.

Las palabras se forman con raíces generalmente trilíteras, como el árabe, por derivación interna. Su sintaxis es algo más sencilla que la del árabe literal o clásico, pero se acerca mucho a la del árabe dialectal hablado en la vecina costa tunecina, (a unos 200 kms al otro lado del mar, como dista Alicante de la vecina costa argelina de Ténès). Magrebíes y malteses se entienden con cierta dificultad, porque el maltés ha asimilado muchísimas palabras nuevas, en una evolución autóctona de casi IX siglos, (como el castellano de los judíos desterrados de España, que ha evolucionado de forma autóctona, en Marruecos y en el Imperio Otomano, sin el continuo lazo lingüístico que ha unificado casi totalmente el español peninsular y el americano).

Por eso el maltés, que puede calificarse de lengua semítica o de origen árabe, reclama con razón una singular originalidad.

De las lenguas semíticas el maltés se distingue además por escribirse en letras latinas, como su vecina la lengua italiana.

Pero el maltés es, sobre todo, un testimonio de la extraordinaria riqueza de la historia del archipiélago. Una historia que se erige como crisol de pueblos y naciones procedentes del Mediterráneo y más allá. Una historia repleta de encuentros y desencuentros, que fueron dejando el legado de las lenguas árabe, italiana, siciliana y, finalmente, el inglés.

Este conglomerado de lenguas sobrevive en la actualidad, y los malteses presumen de ser políglotas, siendo capaces de hablar maltés, inglés e italiano.

En realidad el maltés fue durante muchos siglos lengua oral, de literatos, que sólo sabían escribir en italiano o en inglés, las lenguas oficiales y cultas del país.

La escritura del maltés, anárquica, no se empezó a normalizar hasta principios de este siglo. En 1934 se adoptó oficialmente la escritura normativizada actual, curiosamente muy pocos años después de que el turco adoptara la escritura latina y que las diversas hablas catalanas, valencianas y baleáricas unificaran su sistema de escritura en Castellón (1932).

En los tres casos, como en otros muchos coetáneos en el mundo, se trataba de un acto de política cultural, para preservar una lengua debilitada por el hecho de ser eminentemente oral y cuya escritura se quería facilitar para llegar a ser lengua de cultura y de expresión escrita de un pueblo. Actualmente, el maltés es co-oficial con el inglés, tiene su prensa y publicaciones propias y figura en todas las inscripciones bilingües, (rótulos de las calles, avisos oficiales y privados, etc).


La afluencia turística y el hecho de que casi la mitad de los malteses, (casi 300.000), son emigrantes residentes en países anglófonos hacen del inglés una lengua conocida de todos, que la pueden utilizar en cualquier momento —a veces con el italiano, facilitado por la televisión vecina— , aunque los malteses hablan sólo en maltés entre ellos, en la radio y televisión y en la enseñanza y las actuaciones públicas.

Sobre el origen del maltés, las opiniones difieren apasionadamente, en Malta. A pesar de sus relaciones muy antiguas con el italiano, lengua oficial de las Islas al menos desde el siglo XVI, (con los Caballeros de San Juan de Jerusalén o de Malta), y lengua de las instituciones católicas, de gran influencia cultural en el país, (“según la leyenda, los malteses son ciento por ciento católicos”), es evidente que el maltés difiere muy sustancialmente de los dialectos italianos o neolatinos de sus vecinos del norte.

Pero reconocer que viene del árabe, lengua de los musulmanes, de los seculares enemigos de Malta en el Mediterráneo, siempre ha parecido inaceptable para muchos sectores culturales malteses. A pesar de las evidencias científicas, singularmente demostradas por el gran lingüista maltés profesor Joseph Aquilina, muchos han buscado otros orígenes semíticos en Oriente Medio o en la vecina Cartago. La corriente que podemos llamar “púnica” o “fenicia” quiere encontrar el origen del maltés en una lengua semítica de la costa sirio-libanesa-palestina, sea el hebreo o el fenicio. Se entroncaría con el púnico norteafricano, hablado en el Magreb actual en tiempos del predomino cartaginés.

El púnico ha dejado, por otra parte, numerosas inscripciones en el archipiélago maltés, singularmente una preciosa estela bilingüe. El propio profesor Aquilina ha encontrado algunas palabras de posible origen púnico y hasta fenicio o hebreo, en el maltés. Pero rechaza categóricamente que en esta lengua haya otro elemento estructurante diferente y anterior al árabe magrebí medieval, que barrió todo elemento lingüístico precedente, como probablemente el latín había eliminado las lenguas anteriores, fueran el púnico, el griego u otra lengua prehistórica local. ¿Por qué desapareció el latín y dominó tan totalmente el árabe en el archipiélago maltés, a diferencia de la vecina Sicilia, donde más de dos siglos de presencia musulmana no consiguió enraizar el árabe? El profesor Aquilina contesta tajantemente: “porque Malta y Gozo son pequeñas y fueron conquistadas antes que Sicilia por una población magrebí árabe hablante, que dominó todo el territorio isleño, política, demográfica y lingüísticamente”.

Siglo y medio después de la conquista cristiana de 1090, en 1240, de una población de 1.119 familias, 830 eran “sarracenos” es decir musulmanes, 250 cristianos y 33 judíos, pero todos hablarían, como ahora, el maltés, derivado del árabe. Si esta lengua, rediviva y actualmente en pleno florecimiento normalizado, no ha podido ser desterrada nunca, a pesar de no haber sido durante siglos la lengua de las autoridades, de origen foráneo, menos lo será ahora, cuando es lengua nacional de la República de Malta independiente.

Por Juan Gil-Albert

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Cocina Árabe: Shishbarak (en árabe : شيشبرك )

El shishbarak es un plato típico también conocido como tatarbari en Irak  , Líbano , Siria , Jordania , Hejaz , (la zona norte de Arabia Saudita), y Palestina.

Es una pasta fresca rellena de carne, muy parecido a los tortellinis italianos. El nombre de “shishbarak” tiene origen turco. En la cocina árabe encontramos muchos platos de procedencia turca porque todo el Medio Oriente estuvo bajo el dominio de los Otomanos durante más de 300 años. La cocina forma parte de la cultura de los pueblos y en Siria y Líbano se ha vivido una amplia mezcla de culturas. Esta palabra se usaba comúnmente antes del siglo X, cuando fue reemplazada por el nombre moderno persa gosh e-barreh , que significa “oreja de cordero” haciendo referencia a la forma tan característica de la pasta rellena.

Una antigua receta para shishbarak aparece en el libro de cocina árabe del siglo XV de Damasco , Kitab al-tibakha .



Ingredientes

Para la masa

 

4 vasos harina tamizada
1 y 1/2 vaso leche tibia
2 cucharadas de aceite de girasol
1 pizca de sal
1 pizca de azúcar

Para el relleno


250 grs. de  carne picada (cordero, ternera)
1 cebolla mediana
Sal
Pimienta
Aceite de oliva

Preparación

Masa

Preparar la masa mezclando todos los ingredientes, amasar bien, cubrir y dejar reposar durante una hora a temperatura ambiente. Luego de ese tiempo, estirar finamente la masa y cortar discos con cortapastas del diámetro más pequeño que una taza de café.

Relleno

Poner en una cacerola 2 cucharadas de aceite de oliva, la cebolla picada finamente y una pizca de sal. Cubrir durante 3 o 4 minutos, luego añadir la carne picada, abrir con un tenedor para no formar grumos, añadir pimienta y dejar cocer a fuego medio durante 15 minutos removiendo de vez en cuando. Apagar el fuego y reservar.

Cuando el relleno esté tibio, colocar una porción en cada disco, cerrarlo haciendo presión formando una pequeña empanada. Unir los extremos dando su forma característica de “sombreritos”.

Enharinar una fuente, colocarlos y llevarlos a heladera por espacio aproximado de una hora.

Hervirlos en una cacerola con labneh y caldo. Una cucharada de vinagre de granada, (en su defecto jugo de un limón), 2 dientes de ajo machacados, por aproximadamente 15 minutos a fuego lento. Servir caliente con el caldo y espolvorear con menta seca.


Con información de Cookpad


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Mushkil Gusha – El Disipador de Dificultades y el palacio del leñador

En esencia, Mushkil Gusha es la historia de nuestra propia e individual relación con el mundo interno. Y dado que estamos viviendo en un momento en el que hay una gran necesidad de comprender el poder curativo que hay dentro de nosotros, esta historia no debe ser olvidada, para que, en palabras de Mushkil Gusha, “las personas que tengan verdadera necesidad podrán encontrar su camino”.

Entonces, un día, sucedió que un rey, acompañado por sus visires, estaba regresando a su palacio después de un día de caza. Por casualidad él pasó al lado del majestuoso nuevo palacio construido por el cortador de espinos. Aquel hombre, un humilde leñador que había sido favorecido por Mushkil Gusha, el Disipador de Dificultades, quien había entregado al humilde hombre y su joven hija una gran cantidad de piedras preciosas con las que el cortador de espinos había construido aquella lujosa fortaleza.

Y quedando el rey sumamente sorprendido, él inquirió sobre el dueño. Sus cortesanos le informaron que había sido construido bastante recientemente, y que nadie sabía de quién era. Lo único que todos sabían era que el nombre del dueño era La‘el l-e Sowdagar, (comerciante de gemas).

Oyendo ésto, el rey consultó con sus visires más cercanos. Uno de ellos sugirió que ellos fueran al palacio y, bajo el pretexto de conseguir un poco de agua para el rey, intentar averiguar qué estaba pasando y quién era el dueño. Todos estuvieron de acuerdo y así ellos se acercaron el palacio, y cuando alguien vino a la puerta, uno de los cortesanos dijo, “Su Majestad Imperial, el Centro del Universo, está volviendo a su palacio de cazar y está sediento. Nosotros deseamos tener un poco de agua.” Sucedió que el cortador de espinos respondió a la puerta; así, habiendo oído la petición, hizo una reverencia, diciendo, “Pero claro, por supuesto; es un placer.”


Entonces entró rápidamente y llenó una copa dorada con gemas incrustadas con sorbete de cardamomo y agua de rosas y se lo entregó al rey. Después de beber el sorbete el rey miró la copa y dijo, “Qué copa tan hermosa. No hay ninguna como ella en todo mi tesoro”. El cortador de espinos hizo una reverencia una vez más y dijo, “¿Puedo regalárselo a su majestad?”. El rey estaba complacido. Él preguntó entonces quién era el dueño del palacio. El cortador de espinos contestó, “Su majestad, pertenece a su sirviente y esclavo, La ‘l-e Sowdagar.” El rey se dirigió a casa sin esperar más.

En su llegada él corrió hacia su hija que inquirió por qué regresaba tan temprano. El rey le contó la historia entera. No teniendo ningún compañero de juegos, la princesa dijo, “me gustaría que le hubiera preguntado si tenía una hija de mi edad, para que pudiera ser mi dama.” El rey envió inmediatamente a algunos de sus sirvientes a preguntar. A su regreso ellos informaron no sólo tenía La’el l-e Sowdagar una hija, sino que era tan bonita que invocaba a la luna para que no surgiera, para que ella pudiera iluminar la noche por sí misma.

Ellos concluyeron que era perfecta para ser la dama de la princesa. La princesa envió a sus sirvientes para traerla. La hija del cortador de espinos estaba encantada y partió para el palacio del rey. Al principio la princesa sintió celos de la belleza de la muchacha, pero pronto se hicieron buenas amigas. Se encontraban todos los días, e iban a menudo y nadaban y jugaban en un arroyo que el rey había constituido para su hija.

Un día, la princesa llevaba un hermoso collar, y antes de bañarse, se lo quitó y lo colgó en un árbol al lado del arroyo. Cuando salió del agua se olvidó que lo había colgado en el árbol, y no pudiendo encontrarlo, decidió que su nueva dama lo había robado. La princesa contó ésto a su padre, que arrestó a la muchacha y a su padre. La joven fue vendida como esclava, y el hombre fue enviado a prisión. Lo curioso, sin embargo, fue que cuando los soldados fueron a confiscar el palacio de La’el l-e Sowdagar y su mobiliario encontraron que todo se había esfumado y había desaparecido.

La recién encontrada riqueza del cortador de espinos se había acabado. Fue tratado como un delincuente común. No más sorbetes o carnes delicadas en sus comidas. Tenía que vivir de pan y agua, y dormir sobre paja sucia. Entonces una noche de miércoles él tuvo un sueño: Un santo varón luminoso, que llevaba sandalias, manto y turbante verdes, se le acercó y, referente a él con su bastón de caminante, dijo, “Oh, tú! interiormente ciego, usted se ha olvidado de recordar a Mushkil Gusha. Ahora, levántese; hay un penique escondido bajo el umbral de la puerta. Tómelo, compre un poco de fruta seca, y cumpla su promesa.” El hombre se despertó con un sobresalto, y entonces recordó su sueño. Al mismo tiempo comprendió que era jueves. Buscó el penique y efectivamente allí estaba.

Recogió el dinero, y llamó a través del orificio de la llave al carcelero, diciendo, “Dios lo bendiga, hermano, por favor tome esta moneda y cómpreme un poco de fruta seca”. El guardia dijo, “yo debo decir, que tiene usted valor. Usted quiere que yo siga un encargo tonto para que usted pueda escapar. No, nada haré.” Un par de minutos después el cortador de espinos repitió la misma demanda a un hombre a caballo que vio pasar fuera de la ventana de la cárcel; pero el hombre inventó alguna excusa y siguió su rumbo.

Una mujer vieja que caminaba despacio pasó por allí. El hombre la llamó, “Dios la bendiga, señora. Por favor tome este penique y consígame un poco de fruta seca para que yo pueda cumplir mi promesa.”

La vieja mujer contestó, “Estimado señor, mi hijo está moribundo, pero no importa yo le ayudaré.” Así que la mujer vieja trajo la fruta, y el cortador de espinos le agradeció y le preguntó si ella la compartiría con él y simplemente escucharía su historia.

Ella consintió, y apenas concluyó de narrar su historia alguien se apresuró y llamó a la mujer vieja, “Usted no puede creer esto, pero su hijo justo ha logrado escapar de las garras de Azra’il (El Ángel de Muerte). Él está requiriéndole.”


Ese  mismo día, la princesa fue a bañarse en el arroyo de nuevo. Creyó ver su collar que yaciendo en el fondo del arroyo. Pero cuando miró de nuevo comprendió que era un reflejo de su collar lo que ella vio. Buscó, y allí estaba, aun esperando en la rama dónde ella le había dejado, era su collar. Ella se apresuró al rey y le contó las noticias. El rey ordenó entonces que el cortador de espinos y su hija fueran liberados. La princesa y la muchacha se hicieron amigas de nuevo, y aunque parezca extraño, cuando el cortador de espinos y su hija regresaron a su casa ellos se dieron cuenta de que su palacio todavía estaba allí. Una vez más, el cortador de espinos se volvió Al ‘l-e Sowdagar, y todos vivieron felices por siempre. Nosotros rogamos a Dios que cumpla vuestro deseo tal como Él cumplió los suyos. Dios lo quiera.

No olvides compartir esta historia esta noche, cuando el sol se ponga.Comparte unos dátiles, Mushkil Gusha, el disipador de dificultades, estará allí.

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